Konichiwa! Hola, este es el noveno capi de Shiroi Honno. Lo escribi apenas pude subir el capitulo anterior. Esta es la parte 2 de… El Instinto Manda? Puede Ser Dominado!

ROCK N´ROLL BABE!

Ese mismo día fue pasando rápidamente para los estudiantes del Shibusen. Muchos buscaban en el este de la ciudad mientras que otros al sur. Pero ninguno la pudo hallar. Al final del día, Micaella, Fire, Thunder, Ángela y Kilik limpiaron el cuarto de huéspedes para que sea habitable, y las cajas pertenecientes a Micaella fueron depositadas en dicha habitación. La bruja no pudo dormir tranquila, su prima era lo único que ocupaba su mente. Ya tendida sobre el sofá de Kilik perdió la cuenta de los suspiros que escaparon sus labios.

Leonore se veía muy tranquila por fuera, pero por dentro era otra historia. Con un cepillo se la pasó acicalando el pelaje de Utau en un extraño tic nervioso. La pequeña leopardo preocupada por su amiga Anne. Anne había entrado en un estado durmiente. Posiblemente por la ausencia de su bruja. Ella dormía en la cama de arriba de la litera en la habitación de Crona. Ella por su lado estaba con su hermano, Raknarok, discutiendo con él asuntos importantes.

La que peor estaba era Kim. Mientras que ella acomodaba con ayuda de los chicos su propia habitación, no dejaba de lamentarse. Había una especie de silencio incomodo entre los tres ocupantes de la casa. Entre ellos había una tensión tan densa que hasta se podía cortar con una tijera. Lo peor de todo era que la misma Kim tenía que cuidar de Anne, ya que si no pasaba tiempo con una bruja cerca de ella, desaparecería por completo. Entre buscar a su prima y ordenar ambos cuartos, la bruja estaba muy cansada. Se proponía a hacer la cena cuando un titular de las noticias le llamó la atención. Se acercó a la tele, que era vista por sus dos compañeros, y casi se desmaya.

-Se han reportado bastantes desmayos alrededor de Death City, y la mayoría de éstos son producidos por pérdida de sangre.- dijo la reportera.- ¡Pero lo más raro es que según los doctores que revisaron a las víctimas se quedaron sin palabras, pues la pérdida de sangre no era hemorrágica! Lo más extraño es que no se encuentran marcas por donde pudo haber salido la sangre. El doctor Johan Smicht explicara ahora la situación de los afectados. – Kim estuvo a punto de caer al suelo, cuando Ox la sostuvo y la depositó en el sofá.

-Buenas noches. Lo extraño de los ataques es que no recuerdan nada antes y después de desmayarse. No hay agujeros, marcas ni cortes de donde presuntamente salió la sangre. Los estudios realizados no indican ningún tipo de hemorragia interna. Podríamos sacar conclusiones de que se trata de una nueva sepa de hemorragias o alguna enfermedad que disminuye las células rojas de la sangre. Aunque no sé si sea alguna coincidencia, pero el tipo de sangre de todos los individuos era O. – Kim le arrebató el control remoto a Harvar, y apagó la tele.

-Están hablando de Jackie, ella prefiere la sangre tipo O a las demás.- los ojos de Harvar se pusieron como pelotas de soccer. Él era del grupo sanguíneo O.-Mejor me pongo a hacer la cena. – dijo ella cansinamente. Casi arrastrándose, llegó a la cocina y empezó a sacar los ingredientes para hacer tortillas.

Harvar murmuró un 'voy a tomar un baño' y se fue con piernas lánguidas a su cuarto. Ox decidió hablar con Kim en privado. Tomó unos tomates y empezó a cortarlos.

-Asi que tienes como novecientos años.- Kim dejó de cortar abruptamente y suspiró.

-Sí, es muy difícil, no te imaginas lo que he visto. Heh, debes de pensar que soy una vieja.

-…En ese caso…me gustan las mujeres mayores.- Ox le dedicó una sonrisa cálida. –Sabes que sigo estando allí para ti. Y que si tú no me amas, no importa, te seguiré esperando.- Kim se acercó a Ox y posó su cabeza sobre su hombro.

-¿No te importa que sea una bruja de novecientos años?- dijo ella con un leve rubor en sus mejillas.

-Nop.

-¿Y que haya sido mala contigo?- dijo ella acurrucando su cabeza contra el cuello de Ox.

-Para nada. Me gustas tal y como eres.- dijo él acurrucando su cabeza con la de Kim. –Podemos ir por esto juntos.

-Me parece razonable. Pero por mientras hagamos la cena.- dijo ella con una sonrisa imperceptible, pero para él, gigante como el cielo.

Mientras Ox y Kim se entregaron a la tarea de hacer la cena, Harvar estaba entrando a su cuarto, ya bañado y listo para ponerse el pijama. Abrió su closet y encontró una prenda no masculina. Es decir, una chamarra de color rojo sangre y una notita pegada a ella.

Querido Harvar:

Soy Jackie, para tu información. Me he llevado prestada tu chaqueta favorita, hará mucho frio por donde voy. No sé cuándo regresaré. Para que sepas que SI regreso te dejo mi chamarrita favorita. Y si, entré a tu cuarto. No le digas nada a Kim o a Ox, especialmente a Kim. No quiero que se preocupe tanto por mí.

Hasta pronto,

Jacqueline 3

Harvar arrugó el papel con sus manos y lo guardó en un cajón. Tomó el abrigo en sus manos y lo olió. Un aroma de manzanas frescas, canela y jazmines envadio su nariz. Daba un sentimiento de seguridad, tranquilidad y paz. Un papelito cayó del bolsillo del abrigo.

Estoy segura de que lo has olisqueado. ¿Extrañándome?

-Jackie 3 3 3 xoxoooo.

-¿Qué le pasa con los signitos y las O´s?

Se puso su pijama, unos pantalones grises, viejos de hacer ejercicio y una remera blanca. Puso debajo de los cobertores de su cama el abrigo, y se fue a la cocina. Ya estaba lista la cena.

Los tres comieron en un silencio más cómodo que el anterior. Discutieron acerca de las tácticas de búsqueda y la eliminación de los Raven Mockers. También hablaron sobre la distribución de los deberes de la casa, podía ser una casa de una planta, pero era grande. Kim dijo que en cuanto llegara Jackie, porque SÍ IBA a llegar con bien, ellas se iban a dedicar al jardín. Plantarían sus hierbas medicinales para asi llevar a las misiones y si alguien resultaba herido, podrían curar con más precisión. Eso y venderlas a Nygus y las farmacias naturistas. Hey, tienen que conseguir dinero de todas formas.

-¿Esa era la forma de ustedes de ganar dinero en su época?- preguntó un tanto curioso Harvar. Kim se relajó un poco, eran como niños pequeños. Les gustaba una buena historia antes de irse a dormir.

-Bueno, en la época en la que nacimos, para obtener cosas debías hacer trueques. Había dinero, pero no siempre era posible obtenerlo. Asi que intercambiábamos bienes por piezas de oro, cobre o plata. El mejor vendedor, obtenía buenas cosas. Como esa vez en la que Jackie y yo intercambiamos las pieles de zorros por unas piezas de plata Trevi. Ocurrió asi:- la muchacha se acomodó mejor y los dos chicos le prestaron atención.

-Mis hermanas y yo fuimos separadas cuando nuestros padres murieron. Yo me fui a Londres junto con Jackie a casa de mi tía. Ella tenía una especie de tienda para trueques y nosotras al cumplir los trece años fuimos las que se encargaban de las ventas. Nuestra tía se encargaba de la contabilidad. Bueno, vino este buen señor…

FLASHBACK

Y pidió unas veintidós pieles de zorro. El mes anterior habíamos ido de caza por los zorros. Al transportar las pieles del bosque a nuestra casa, transportamos también manzanas en nuestra carreta. Y como es de esperarse, el aroma de las manzanas se quedó impregnado en las pieles. Al momento de intercambiarlas por once piezas de Plata Trevi, el hombre dudó.

-Disculpen, pero no creo que estas pieles sean de la mejor calidad.- dijo él entregando de nuevo las pieles. Jackie y yo intercambiamos miradas cómplices, no era un cliente fácil. Jackie tomó unas pieles y se las puso en la cara al hombre. Inmediatamente yo capte lo que trataba de hacer.

-Pero buen señor, huela estas pieles, tienen un aroma fresco. Además de que serían buenos abrigos para la lluvia.- dije yo siguiéndole el juego a Jackie. Ella estiró las pieles de un tirón, nada pasó.

-Ve, estas pieles son de tan buena calidad que no se rompen rápido. ¿Y ve ese brillo en el pelaje? Cualquier zorro estaría orgulloso de tener un pelaje asi de terso.- dijo ella, una sonrisa orgullosa en sus labios. Aproveché para convencer más al hombre. Podía ver que estaba a punto de tirar la toalla.

-Además, si son de tan buena calidad, deberían estar más caras. Digamos, ¿once piezas de plata Trevi y dos de oro? Eso sería una ganga completa.- vi al hombre dudar y trato de tocar las pieles. Las alejé de inmediato hacia mí. Jackie prosiguió con la venta.

-Bueno, como está dudando, se lo venderemos a alguien que esté de verdad decidido. Contaremos hasta las tres.- el hombre se sorprendió por lo que dijo Jackie.

-A la una…- empecé yo.

-…A las dos…- siguió Jackie. Y antes de que pudiésemos contar hasta tres, el hombre sacó once piezas de plata y cuatro de oro. Más de lo que esperábamos.

- ¡Trato hecho!- dijimos las dos y acto seguido, le dimos las pieles y recibimos el dinero. Pero antes de que el hombre se pudiese ir, Jackie empezó a sonar las monedas en sus manos cerradas para comprobar si eran verdaderas o no. Pude ver que ella entornó los ojos. Eran falsas.

-Disculpe, pero nos ha dado monedas falsas.- dijo ella devolviéndole las monedas mientras que yo le quitaba las pieles.

-¿C-cómo se dieron cuenta?

-Es fácil, al sonarlas con otras monedas verdaderas, suenan huecas. Significa que las proporciones de oro en las monedas no son las mismas.- expliqué yo mientras sacaba unas monedas verdaderas de un bolsito.

-Esas que tiene mi prima son verdaderas, las que usted nos ha dado son falsas. Pero sé que usted tiene verdaderas. Escuché el tintineo de las monedas mientras usted caminaba para aquí.- dijo ella apuntando un dedo acusador al hombre.

-Ustedes los hombres caminan con tantas zancadas que hacen que todo lo que está en su bolsillo suene. Denos las monedas o no hay trato.

-Y no nos venga con que hay otras tiendas de intercambio. Las otras tiendas de por acá están cerradas o no tienen pieles. Y si tienen, son viejas.- al parecer lo intimidamos, ya que nos entregó las verdaderas y al sonarlas, el tintineo era hermoso. Ah, dinero.

Fin Flashback

Los chicos quedaron maravillados por la astucia de las dos hermanas.

-En esos días, cuando hacían las monedas debían reunir suficiente oro, plata y cobre para hacerlas. Hubo un tiempo en que aquellos minerales bajaron y no tuvieron más remedio que hace una aleación de acero para las monedas. Por eso fue fácil ver cuáles eran las mejores de las peores. Especialmente por el oído musical de Jackie.- Kim sonrió satisfecha con su relato, y se paró de la mesa.- Bueno, yo me voy a dormir. Independientemente de que mañana no haya clases por la búsqueda de Jackie, uno debe madrugar. Buenas noches.

Ox bostezó y estiró sus brazos sobre su cabeza. –Interesante el relato. Voy a dormir.- y él se fue a su cuarto a descansar. Harvar también se fue a su habitación. Se acostó, apagó las luces y sacando el abrigo de Jackie, le dio otra olisqueada y con el abrigo abrazado, se durmió.

La noche estaba tranquila y la luna miraba a todos con esa burlona sonrisa. Una silueta de una joven saltando de tejado a tejado se dejó ver por el resplandor de la luna. Tenía el cabello largo y alborotado, unas orejas y un abanico de nueve colas la acompañaban. Ella saltó hasta llegar a la ventana corrediza de Harvar. Al abrirla murmuró algo para sí misma.- Codladh…- dijo en un murmullo ronco. Las respiraciones de los habitantes de la casa se profundizaron. De un salto llegó al suelo y sin ningún sonido caminó por la casa, iba descalza. Dos bolas de fuego a cada lado de ella para que la iluminasen. Tenía el cabello marrón oscuro y sus ojos eran rojos con un anillo marrón alrededor. Era sin ninguna duda Jackie. Portaba un buzo negro y algo rasgado y en el frio que hacía, usaba una chaqueta blanca que le quedaba muy ancha y le llegaba a los muslos. Un bolso mensajero iba colgado de su hombro derecho.

Abrió la nevera y metió unas galletas, jugos en cartón, queso y manzanas al bolso. Llenó al borde el bolso y se dirigió a su habitación. Abrió unos cajones y saco de ellos lo necesario, como más pantalones y unas remeras. Sacó también una coleta y se cepilló el cabello, se hizo una cola de caballo alta, para que no le estorbase el cabello y se fue, dejando todo en completo orden. De pronto sus orejas se movieron un poco, alguien se despertó. Maldijo a lo bajo, y apagó sus bolas de fuego. Utilizando sus habilidades de Kitsune, se convirtió en una lámpara. Kim salió de su cuarto muy amodorrada, una almohada y una sábana bajo sus brazos. De repente miró en la dirección en la que estaba Jackie.

-…Jackie-one-chan….- dijo con una voz carrasposa. La bruja siguió caminando hacia el patio, abrió las puertas corredizas y se recostó sobre el tronco del roble que había allí. Jackie dejó salir un suspiro que no sabía que retenía hace mucho tiempo. Suerte que Kim era sangre tipo A, o su magia no hubiese funcionado.

-Codladh…- susurró de nuevo en su lengua nativa, poniendo en un sueño profundo a todos. Salió de su forma de lámpara y se dirigió al cuarto de Harvar. Llamó unas bolas de fuego más tenues y éstas se acercaron a su cara. Sonrió para sí misma.- Es tan inocente cuando duerme.- olisqueó un poco el aire alrededor de él y casi se ríe.- Y su sangre huele exquisita.- acto seguido tomó una hoja de papel, y con la maestría adquirida solo en siglos de experiencia, dibujó un retrato de un durmiente Harvar. Y escribió un pequeño haiku al fondo del retrato.

Evento raro,

Durmiendo cual bebé,

El joven Harvar.

La muchacha se rió, y dándole una mirada larga al muchacho durmiente, le dio un beso en la frente, conteniendo la respiración, claro. –Dulces sueños, tontito.- se subió a la ventana, y un aro de fuego la rodeo. El aro fue desde su cabeza hasta sus pies, y a medida que pasaba, su forma cambiaba, hasta dejar un Kitsune de color caramelo y con unas llamas negras alrededor de sus patas y en donde debería estar el usual collar de pelaje abundante en los Kitsunes, había esa melena pero del mismo Kuroi Honoo. Un ser mítico hermoso y elegante. Con una de sus colas, cerró la ventana corrediza. Meneó sus colas un poco y con una última risa, se escabulló por las sombras. Pero con lo que no contaba, era que el fuego que envolvía sus patas había dejado huella en la ventana del chico. Y al cerrar la ventana, no midió su fuerza y el golpe que dio fue suficiente para despertar al joven. Alarmado, alargó la mano hacia el interruptor de su lámpara y al prenderla se dio cuenta de tres cosas.

1-Alguien dejó un pedazo de papel en su mesa de noche, eso no estaba allí hace horas atrás.

2-Hay unas marcas de fuego en su ventana.

3-Siente un extraño calor en su frente.

Se sentó en su cama para luego levantarse por completo y revisar la ventana. Era extraño ver una especie de marca ovalada que parecía estar quemada en el suelo de concreto de su ventana. Realmente confundido, se fue a su mesita de noche y desdobló el papel. Ahogó un grito al verse a sí mismo dormido en aquel retrato. Leyó el pequeño poema debajo de este.

Evento raro,

Durmiendo cual bebé,

El joven Harvar.

-¿Qué clase de broma enferma es esta?- se dijo a sí mismo. La ortografía era de Jackie, no había duda. Se fue al baño. Al mirarse vio que tenía unas terribles ojeras. Subió su vista un poco más, y vio que tenía unos labios marcados en una substancia roja. Se llevó los dedos al beso, y cuando olió el líquido, no se sorprendió tanto. Olía al típico aroma oxidado y salado de la sangre. Esa chica era extraña, un buen desafío para su mente.

-Meikyuu-chan was here-

La oscuridad bailaba alrededor del joven Meister. De un momento a otro se encontraba en un sueño profundo y vacío y luego despertaba de golpe. Como si la fuente de su sueño profundo se hallase esfumado. Parpadeó varias veces, sus ojos ajustándose a la oscuridad. Salió de su cuarto a la cocina, pues sintió un hambre que lo seguía sin piedad. Al abrir la nevera, pudo notar como se veía tan vacía. Con la mirada algo confusa, tomó una de las pocas manzanas restantes. Estaba seguro que habían hecho las compras hace menos de una semana. Era curioso como la única fruta que todavía abundaba en la nevera eran las uvas.

'Jackie odia las uvas…' Un recuerdo distante de hace unos años apareció en su mente. Kim estaba con el resto de las niñas hablando del almuerzo y como Jackie le daba las uvas a Patty.

Sacudiendo su cabeza lentamente para alejar los pensamientos sobre la prima de Kim, ahora prófuga, se acercó a la puerta corrediza de cristal que separaba el interior de su casa con el jardín de su madre. La casa había sido puesta en el testamento de su madre cuando ella murió hace bastantes años atrás. Él solo era un crio de ocho años cuando su madre murió. Evangeline Ford, mujer graciosa, inteligente y vivaz. Murió en una excavación en Escocia. Ella era paleontóloga, muy famosa y reconocida en el mundo de las ciencias. Una cueva cedió y ella quedo atrapada. Pudieron recuperar el cuerpo, murió con una sonrisa en los labios y una carta, su testamento. Le dejó todas sus posesiones a su único hijo, Ox Ford. La gran suerte de Ox era que Harvar fuese amigo de la familia suya, desde ese entonces siempre quisieron asistir al Shibusen. Anteriormente, sus padres habían asistido y se convirtieron en grandes Meisters y Armas.

Miró el gran robusto roble, había crecido tanto desde hace diez años. Sonrió para si mismo. Su madre le contaba historias acerca de sus hallazgos alrededor del mundo sentados siempre bajo la sombra de aquel árbol. Luego, se percató de la persona sentada en el tronco del viejo roble.

Abrió las puertas corredizas y se sentó del otro lado del tronco.

-¿También vienes a la naturaleza a pensar?- dijo una voz a sus espaldas. La chica de cabellos rosados lo miraba de una forma muy curiosa.

-Es solo un patio.

-Con hermosas plantas, estamos rodeados de naturaleza. Extraño esos días cuando vivíamos en el bosque, pero no tanto.

-¿Qué pasó?- Kim sonrió una sonrisa algo amarga.

-Nos tuvimos que ir. Descubrieron que allí vivian unas brujas, asi que nos fuimos. Fue como en mil trecientos y pico. – al ver la reacción triste de Ox ella solo se rio.- Haha, no fue tan malo. De allí nos conseguimos un barco y nos fuimos a explorar el mundo. O lo que había de él en ese entonces. Todavía América no había sido conquistada.- dijo ella viendo las estrellas.

-¿A dónde fueron primero?- Kim hizo un cómico esfuerzo de pensar y luego sonrió.

-España. En nuestra primera semana ya estábamos establecidas en Barcelona, nos dimos una perdida en barco horrible. De Inglaterra a Barcelona, dimos una vuelta loca, no tengo ni la más mínima idea de cómo hicimos para llegar allí.

-Ah, ya veo. Me parece que eres una de esas personas muy mañaneras. Acabo de revisar la nevera y lo que compre hace días se fue. No sé tú, pero creo que Harvar está con mucho apetito.- ambos rieron.

-¿Me sigues esperando?- dijo ella, sus ojos color esmeralda reflejando la luz de las estrellas.

-Por siempre.- dijo él de la forma más sincera posible. Luego sonrió más ancho.- ¿Vas a venir a mí?- dijo el bailando las cejas, haciendo reír a la bruja.

-No así, bobo.- le insultó con cariño.- Solo digo que vamos a intentarlo. ¿Te parece?- dijo ella sentándose a lado de él, le ofreció la mano como para sellar un trato. Ox le sonrió, tomo su mano y cuando ella pensó que iba a sacudirla, tomó con su otra mano su antebrazo y la jaló hacia él. Y la retuvo en lugar, la abrazó fuertemente pero como si tocase una flor frágil. Acercó sus labios a su oído le susurró:

-No sabes cuantos años detrás de ti te estuve esperando.- con una gran ternura, besó su nariz, en un beso esquimal. – Eso repone el beso que me diste hace unos años atrás con lo de Arachnophobia.- dijo él abrazándola más. Ella se quedó sin palabras, pero con una sonrisita en su rostro. Le devolvió el abrazo, y juntos se durmieron, bajo la sombra de un árbol, bajo las estrellas y bajo la mirada tierna de una madre.

A la mañana siguiente…

El sol apenas estaba saliendo cuando Kim empezó a abrir los ojos, parpadeó un momento para ajustar sus ojos a la nueva fuente de luz. Suspiró un tanto irritada, estaba durmiendo tan bien. Sintió dos brazos fuertes alrededor de ella. Cierto, había dormido con Ox bajo un árbol. Suena extraño, pero se siente tan bien.

-¿Despierta tan temprano?- una voz a sus espaldas le preguntó. Nunca había escuchado una voz tan armoniosa en su vida entera, o desde que llegó a América. Ella dejo caer contra el pecho de él, y murmuró un cansado 'sí'.- Sera mejor que entremos a la casa, Harvar podría despertar en cualquier minuto.- dijo el parándose y levantando a Kim con él.

Entraron a la casa y ambos partieron caminos y se fueron a sus respectivos baños para asearse.

A los minutos salieron, vestidos con su usual uniforme y Harvar ya estaba listo en la mesa comiéndose una manzana y una tostada.

-¿Por qué rayos hay tan poca comida en la nevera? Pensé que habías salido a comprar hace como una semana.- comentó el arma de truenos.

-No tengo ni la más mínima idea.- dijo Ox sacando una taza de cereal y vertiendo en ella leche y hojuelas de maíz.- Kim se preparó un sándwich de queso y pavo y se sentó a la mesa a tomarse una taza de té de manzanilla.

Después de terminar con sus rutinas mañaneras, se reportaron al Shibusen, ya que Shinigami-sama y Nessie querían probar con una teoría suya. Al llegar, se encontraron a Aileen y a Eleni con ropas más modernas, en vez de sus capas y vestidos largos. Aileen usaba unos pescadores de jean y una camisa a cuadros azul claro, azul marino y blanco. Llevaba puesto unos converse negros. Eleni usaba una blusa roja con la palabra 'spicy' en el frente en letras doradas, una falda de jean corta y leggins negros. A su lado estaba Enmily, con una versión en camisa de su vestido y unos jeans. Tenía una bolsa a sus espaldas, y un venado se escondía detrás de ella. La bruja cherokee los saludo con la mano.

-Hola, que bueno que pudieron venir.- empezó Shinigami-sama.-Es importante que usted vinieran. Tenemos un plan para deshacernos de los Raven Mockers, en realidad fue Enmily quien se ofreció para deshacerse de los pajarracos.

-Desde que entré a esta ciudad sentí la terrible fuerza maligna de esas cosas. Mi gente tiene ceremonias especiales. He traído unas varas puntiagudas conmigo para empezar el ritual.- dijo ella. Harvar y Ox con cara incrédula, no era posible que unas simples varas puedan detener esos bichos. En cambio, Kim se fue directamente hacia la chica. Las dos empezaron a hablar en otra lengua que ni de chispa reconocieron. Kim procedió a inspeccionar las varas y asintió para Enmily.

-Creo que ya sé que tratas de hacer. Pondrás las varas en las cuatro esquinas de Death City. Muy inteligente, de veras. Ni a mí se me pudo ocurrir algo tan brillante.- la felicitó de buena manera. –Luego llamarás al Hombre Rojo y al Hombre Morado, ¿no?- la joven sacerdotisa asintió alegre de que alguien por fin captaba lo que quería decir.

Siguieron hablando las dos sobre cómo debían hacer el ritual, mientras que los dos chicos no entendían ni papa. En eso llegaron Leonore, Micaella, Ángela, Blair y Crona. Se reunieron con las demás brujas a discutir acerca del tema, dejando en la oscuridad a los chicos.

Luego vinieron Ragnarok, Kid, Kilik, Thunder y Fire. Al final les explicaron que debían salir al desierto a poner estacas alrededor de Death City, ya que con solo cuatro estacas no podrían eliminar a tanto pajarraco que rondaba la ciudad. Eso era trabajo de Harvar, Ox, Kid, Kilik, Thunder y Fire. Las brujas debían ir en escoba, o en dragón como Aileen y Eleni o paraguas como Crona, para esparcir el humo del tabaco sagrado que iban a usar. Con unos contenedores con ventilas irían por toda Death City y empaparían del humo aromático de los cherokee.

Emprendiendo su viaje, los chicos fueron saliendo de la ciudad con ayuda de Págos y Fiore, los dragones de Aileen y Eleni. Mientras que esto ocurría, las chicas se ocuparon de hacer el incienso de tabaco y meterlo en los diferentes contenedores para luego con la ayuda de Kim prenderlos.

Después de tres horas de poner estacas alrededor de la ciudad, los chicos dieron la señal de que ya podían ir a esparcir el incienso. Las brujas se montaron en sus transportes y lo esparcieron todo, mientras que Enmily decía una oración en su lenguaje nativo al Hombre Rojo y después al Hombre Morado. Cuando ya se había esparcido todo el incienso, Enmily ordenó que todos los ciudadanos se metieran a sus casas. Y lo hicieron, pues al ponerse el sol, las estacas salieron disparadas y atravesaron a aquellos pajarracos y en el instante que tocaron el suelo se desvanecieron, dejando atrás unas almas de color verde. Enmily, con sumo cuidado, los puso en una bolsa y soplo un polvillo azul y empezó a abanicar con una pluma de paloma que arrancó de su vestido. Al hacer esto, le pidió a Kim que tirase flores de lavanda, hojas de pino y salvia y que le prendiera fuego a la bolsa conteniendo las almas verdes. Enseguida, la bolsa se volvió humo y desapareció para siempre. Con un suspiro más tranquilo, la bruja cherokee se puso la pluma en su cabello, finalizando así el ritual.

-Listo,- suspiró satisfecha con su trabajo.- esas cosas desagradables dejaron su tierra, Shinigami-sama.- hizo una reverencia profunda al dios de la muerte.- He puesto unos encantamientos a la ciudad para que siga purificada.

Asi, el día concluyó.

Dos semanas después…

No se volvió a ver a ningún Raven Mocker después de la purificación, igual que a Jackie. Su paradero aun permanecía un misterio. Hasta hoy…

Un día nuevo empezaba, y los tres ocupantes de la casa Ford iban de camino al Shibusen. Lo primero que hicieron fue preguntar en la secretaria acerca de noticias que le llevasen a su amiga perdida. La señora corpulenta negó lentamente con la cabeza. Hoy era el día límite de la búsqueda de Jackie. Si no la encontraban hoy, la darían por perdida o peor aún, muerta.

Con paso desanimado, se fueron a su aula de clases y se sentaron juntos en su puesto de siempre. Miraron a los demás miembros de Spartoi, a Anya, Meme, Tsugumi, Clay y a Akane, y negaron pesadamente. Un suspiro colectivo no se hizo esperar por parte de los alumnos, y se resignaron a tomar notas de lo que el profesor estaba haciendo. Más disecaciones.

Sonó la campana y todos los que conocían fueron directamente al Death Room, para entregar las tristes noticias al director de la academia. Iban a empezar a hablar cuando una cosa chocó contra el patio del Shibusen. Alarmados, todos fueron a ver de qué se trataba. Y vaya sorpresa.

Se encontraron con un ancla enterrada en el piso de cemento del suelo. Miraron hacia arriba y se percataron de un barco pirata sobre sus cabezas. La sorpresa fue tan grande, que ni se movieron cuando el barco empezó a bajar hasta quedar estacionado en el suelo del colegio. Una tabla salió de cubierta, una muchacha de cabello fucsia y ojos penetrantes salió del barco. Kim la reconoció al instante.

-¡Teniente Kassandra!- dijo ella corriendo hacia la chica con los brazos estrechados.

-¡Capitana Kimberly!- dijo ella corriendo hacia ella también.

Una clara expresión de confusión surco las facciones del Shibusen, bueno, al menos los que quedaban de ellos. Ya que todo el mundo salió corriendo aterrorizado hacia el interior del colegio. Ambas pararon un metro antes de abrazarse. Kassandra se quitó el sombrero y se lo dio a Kim con una reverencia. La bruja se lo puso y ambas se abrazaron. Luego, como si recordase algo, gritó a la tripulación que vinieran a bajar la carga más preciada.

-¡Escarabajos sucios!¡Bájenla!- los ojos de Kim se llenaron de lágrimas.

-¿La encontraron?- dijo ella, lágrimas a punto de caer. La teniente asintió.

-Pero ofreció resistencia. Le hemos tenido que amarrar a una camilla y administrarle morfina para que dejase de moverse. Tratamos de limpiarle las heridas bajo el abrigo que usaba, pero no nos dejó tocarlo, aun anestesiada.- dijo ella negando con la cabeza.- La capitana siempre tan terca…

Los demás se acercaron a Kim, preguntas escritas en la cara, pero ella se limitó a silenciarles con la mano. Pidió a llamar a Nygus para que preparase una camilla y aparatos médicos. En eso vinieron cuatro hombres musculosos con una camilla. Todos ahogaron un grito al reconocer de quien se trataba. Jackie estaba dormitando en la camilla, la piel pálida como la tiza y los labios, en gran contraste con su piel, rojos sangre. Aunque el resto de su vestimenta estaba manchada con sangre seca, curiosamente el abrigo blanco que llevaba puesto estaba limpio. Harvar reconoció al segundo su chaqueta favorita.

Tras asimilar el shock por el estado de su amiga, todos fueron al ala hospitalaria de la academia. Allí tratarían a Jackie.

La desataron con cuidado, y la pusieron en la otra camilla que era más nueva. La llevaron a la sala de emergencias y le pusieron venoclipsis, ya que estaba deshidratada. No quiso beber nada que no fuese sangre y ya el racionamiento de sangre se había acabado, según la Teniente Kassandra.

-Está cerca de volver a la normalidad.- comentó Kim.- Si sus ojos han retomado su color chocolate oscuro y ya no tiene más colas afuera es que está mejorando. Solo necesita dos tazas de sangre más y ya volverá en sí.- la mayoría de las personas se encogieron al escuchar la palabra sangre como si fuese algún tipo de medicina contra el vampirismo.

-Espero que vuelva a ser más consciente de su estado vampírico para la próxima.- sentenció la teniente.- Pasar varios años sin beber sangre es perjudicial para los demás.

-¿Qué quieres decir con eso?- preguntó Black semblante serio.- ¿No se…ha alimentado bien en estos años?

-¿En estos años? Mas como en los últimos treinta años. Se descuidó por completo.

-Creo q-que ella trataba de negar lo que es…- dijo quedamente Crona.

-Exactamente. Los años de sed acumulados por los años la llevaron a tomar más sangre que lo normal. Usualmente con una vez ya es suficiente. Ya con dos veces que beba estará como nueva.- explicó Leonore a los demás.

-Oigan, está despertando.- anuncio Nygus, quien ya llevaba un vaso plástico con sangre O, como Micaella le había dicho. Pero antes de que Nygus entrase, Harvar se ofreció a llevarle la sangre. Al entrar en la habitación, Harvar cerró con llave la puerta suavemente, determinado. Luego se sentó en la silla delante de ella.

Jackie abrió los ojos lentamente, se sentó un poco incomodada por la aguja conectada en su mano y miró detenidamente a Harvar.-Asi que…- carraspeó la chica, tratando de hacer conversación. Harvar le entregó la sangre a Jackie, el vaso tenía un popote para que ella pudiese succionar el contenido. Sus mejillas enrojeciendo, aceptó el vaso y empezó a beber con un notable rubor en las mejillas. Harvar la miraba detenidamente. Ella paró en seco.

-¿Tengo un cuerno saliendo de mi frente?- dijo ella un poco cohibida.

-No, no es nada. Solo que nunca había visto un vampiro alimentarse.

-¿Asi de horrible se ve?- dijo ella un poco triste.

-No, solo eres interesante.- Jackie dejó de beber del vaso. El color rojo de sus ojos despareciendo. Aunque sus orejas de zorro seguían en su cabeza. Harvar notó esto, y con una sádica y extraña idea apareciendo en su cabeza apuntó a sus orejas.-Aun tienes las orejas.

-Rayos, esperaba volver a la normalidad. Aún tengo un poco de sed, mínimo pero allí.

Entonces la razón por la que Harvar cerró la puerta se hizo presente con su extraña y sádica propuesta.

-Si aún tienes sed, puedes beber de mi.- Jackie se quedó con la boca abierta, los colmillos sobresaliendo. –Nadie está viendo, puedes hacerlo.

-No, no. No creo que este bien.- dijo ella. 'Si lo muerdo podría Reclamarlo inconscientemente.' Pensó ella.- No, pero gracias por tu interés esperare a que me traigan…mas.- a Jackie casi se le salen los ojos de sus orbitas al ver a Harvar apartando el cuello de su camiseta y mostrando su cuello. -¿Qué rayos, Harvar?- logró articular la vampira/Hechicera/Kitsune/arma.

-Vamos, quiero saber que se siente ser mordido.

-… ¿Eres masoquista o estás loco?

-Solo quiero saber.

-…Creo que se a que lleva esto. Esperas a que te convierta para ser más fuerte, ¿o me equivoco?- una sonrisa sádica pero sincera cruzó el rostro de Harvar. Jackie suspiró derrotada.-La verdad es que no se si yo pueda convertirte. Primero deberías pasar a ser Reclamado.

-Lo que sea. Vamos, todos están en el Death Room, ya busque las almas de todos, vi cómo se fueron.

-Bueno, pero solo un sorbito.

Y Harvar prosiguió a acercarse a la cama de Jackie mientras que ella se aferraba sus hombros y acercaba sus labios a su cuello.

-Prometo ser suave contigo, ¿oki?- dijo antes de que el joven sintiera el aliento caliente de la muchacha y luego una extraña sensación en el cuello. Una agradable sensación en el cuello le dio unos mareos leves. Estaba relajado e incómodo al mismo tiempo. Entonces escuchó la voz de Jackie en su cabeza.

'Ya casi, aguanta un tantito.'

Pero la verdad era que a Jackie le costaba separarse. Es que su sangre era simplemente exquisita, mejor a cualquiera que hubiese probado en sus años de caminar la tierra. Con todo su poder espiritual, se separó del muchacho que se bamboleaba como borracho. Limpió con su lengua la herida y los agujeros se cerraron de inmediato. Puso la cabeza del joven en su regazo y suspiró.

Gran parte de Reclamar a un humano es sentir lo que el humano siente, a pequeña escala. Eso y cualquier vampiro q se le acercase a él, se iría ya que el "hedor" no lo soportaba. Aunque para vampiros rivalizantes, el Reclamado huele horrible, para el que ha Reclamado el humano huele bien.

Ya pasado un tiempo, Jackie sintió como el peso extra en su cabeza, las orejas, se iba. Dejo salir aire que estaba reteniendo. Harvar estaba recuperado y tranquilo, como si nada. Entonces los dos se pararon, ella se quitó la aguja, ya la bolsa de líquido se había terminado, y al pararse casi se cae. Harvar, sonriendo, se ofreció para llevarla en su espalda.

Saliendo hacia el Death Room, Harvar miró hacia Jackie.

-Asi que tú eres una gran dibujante. ¿Jackie haikuosa? Haha.- Jackie le dio un zape en la cabeza al chico. Por otro lado, la llamó Jackie y eso estaba muy bien.

Taraaaan! A que no se lo esperaban…. Hehe. Nos vemos en el capi 10. Y no se si pueda subir mas capítulos durante mis vacas. Estaré entre Venezuela para mi visita navideña a mi familia y país. Y luego me monto a otro avión. Mi mama y yo vamos a un viaje de quinceañeras (obvio para mi, mi mama tiene #$% años) y volveré una semana después de que hayan empezado las clases. Y si puedo actualizar en ese tiempo, considérense amados.

Bye! Felices Fiestas! Comenten! Incluso para decir hola o cualquier cosa. Besos.