Liam despertó casi por instinto, vio su reloj y se dio cuenta de que tenía el tiempo justo para realizar sus actividades mañaneras, aún que esté día no serían muchas. Al poco rato Jack también despertó, organizaron su mochila y tomaron sus calderos. El desayuno para sorpresa de Tom fue muy extenso, había variedad de platillos, aún que esto para Liam era medio normal, tenía que reconocer que había más alimentos nuevos de lo habitual.
-ah, aquí estamos de nuevo – dijo Jack suspirando enfrente del salón de pociones
-no tienes ganas de estudiar? – dijo Liam acomodando un libro en su mochila
-sí, es solo que… bueno, es que ya me había acostumbrado a las vacaciones – dijo cabizbajo
-claro, yo también – Liam cerro su mochila, pero antes de que pudieran avanzar más alguien los detuvo
-Ey! ¡Hola chicos! – dijo Emma cruzándose al frente de ellos
-ah! Emma! Ten más cuidado – dijo Jack casi perdiendo el equilibrio
-jaja, claro. ¿Listos para la clase de hoy? – dijo Emma sonriendo
-no sé, tal vez mi caldero no aguante más explosiones – dijo Jack y miro su caldero
-sí, seguro que resiste, vamos – los chicos entraron al salón y tomaron asiento en una mesa vacía – bien, vieron al nuevo profesor ayer?
-sí, me parece agradable – dijo Jack acomodando su caldero
-y es de Hufflepuf, es el jefe de Hufflepuf! – dijo Liam asombrado
-lo sé! Debe de ser muy bueno – le siguió Emma. Pero en poco tiempo el salón se quedó en silencio, el profesor entro y camino hacia el frente.
-ah, bien, aquí voy – dijo el profesor en voz baja – ejem, Buenos días chicos!
-hola – coreo todo el salón
-je, bien, me presento, soy su nuevo profesor de pociones, muchos me habrán visto ayer, eh, si no recuerdan mi nombre se los digo, soy Richard Bowman – dijo con una voz un poco temblorosa – soy el nuevo jefe de casa de sus compañeros de Hufflepuf, y am… - el salón quedó en silencio por unos segundos
-eh… profesor? – dijo un chico de Slytherin
-eh? ¡Ah sí! Perdonen es mi primer día dando clases, ejem, estoy un poco nervioso jeje – dijo moviendo la mano para echarse aire – bien, su profesor anterior me dejó unos papeles, veamos, segundo año eh… ya, vieron hasta la poción pompion, ¿no?
-eh… si – corearon los alumnos haciendo memoria
-bien, entonces hoy empezaremos con la poción protectora de llamas, está es una poción interesante, el nombre dice mucho de ella, saben en qué época se usaba más?
-oh, yo profesor! – dijo una chica de Gryffindor – se usó mucho en la edad media!
-exacto!, 5 puntos para Gryffindor. La poción protectora de llamas como lo dijo su compañera fue utilizada mucho en la edad media, esto fue a costa de la casa de brujas – dijo el profesor emocionado – aún que los pobres muggles que no eran exactamente maestros de las pociones sufrieron de las llamas. ¡Pero los magos simplemente tomaban esta poción y puf! Podían exponerse al fuego todo lo que quisieran, de hecho, hubo una bruja que le gustaba tanto ser quemada que siempre cambiaba de apariencia y se tomaba una de estas pociones.
-increíble, este maestro sabe mucho de historia – susurró un alumno de Slytherin
-debería dar historia de la magia, sería mejor profesor que el que tenemos – susurro de vuelta su compañera
-es una historia interesante jaja, así que hoy vamos a aprender a hacerla, saquemos nuestros calderos, primero vamos a… – el profesor prosiguió con la clase, Liam podía seguir perfectamente los pasos del profesor y Jack no explotó el caldero después de agregar dos cosas al caldero.
-listo! – dijo Emma después de poner la poción en una botella pequeña de vidrio
-oh, genial, veamos – el profesor se acercó a la mesa de los chicos y tomo la poción, la observó bien y después saco su varita – ejem, Incendio – dijo y dirigió el fuego hacia una estufa que estaba desocupada, después dio un sorbo a la poción – uy, qué fresco – se sacudió un poco y después puso su mano en la estufa, la clase entera soltó un "¡ah!" de sobresalto, pero el profesor estaba como si nada – bien, bien, ven chicos? La poción sirve, miren como mi mano está intacta, así es como sirve la poción. Muy bien muchachita, 5 puntos para Slytherin – los Slytherin que estaban ahí festejaron un poco y los Gryffindor miraron sorprendidos la mano del profesor. Al pasar el tiempo la clase termino, Liam recogía sus cosas como normalmente.
-esta fue una clase interesante – dijo Jack
-sí que lo fue – dijo Liam guardando su muestra de poción
-ah, ejem, disculpen un momento – dijo el profesor, la clase entera volvió a mirarlo – aquí está el alumno, eh… – el profesor miro un pergamino – Liam Baker?
-aquí está – dijo Emma
-oh, bien, puedes quedarte un momento? – dijo el profesor
-ah, eh… claro – contesto Liam tímidamente
-ok… pues te vemos en un rato – dijo Jack – recuerda, el salón de Herbología – Jack y Emma salieron. Liam espero a que el resto de alumnos salieran y después se acercó al profesor
-eh… todo bien profesor? – dijo Liam nervioso
-ah, sí, tranquilo jeje, la profesora Sprout me dejó este pergamino, y McGonagall me habló de ello, ejem, habla sobre las clases de… cocina, si
-sí, la profesora Sprout me dio clases de cocina el año pasado
-muy bien, resulta que yo también soy bueno en la cocina, así que McGonagall me pidió que te supervisará
-oh, genial! Espero aprender mucho con usted – digo Liam contento
-que agradable, muy bien eh… Liam, entonces te veo hoy después de clases en la cocina, te parece?
-claro profesor
-genial, no te quito más el tiempo, puedes ir a tu otra clase
-ok, gracias profesor! – Liam salió del salón rápidamente y se dirigió a la clase de Herbología.
La clase de Herbología fue interesante, trasplantaron una mandrágora y hubo uno que otro desmayo. Liam no era lo que se decía un maestro de Herbología, pero se le daba bien, así que no tuvo dificultad, Jack por su parte dejo un montón de tierra por todos lados, tuvo que ser ayudado por un alumno de Hufflepuf mientras que él recogía la tierra. Igualmente, la clase de encantamientos paso rápidamente, hicieron una breve práctica de Wingardium Leviosa y aprendieron un nuevo hechizo.
-hm, que veremos hoy? ¿Tal vez este hechizo? ¿O está criatura? – dijo Liam en voz baja mirando el libro de defensa contra las artes oscuras
-y que tal si te vemos a ti? Serías una criatura interesante – dijo una voz detrás de él, Liam salto del susto y miro para atrás
-ah, Amanda – dijo Liam con la mano en el pecho, pero con una sonrisa, si ya de por sí tenía un sobresalto por el susto ahora su corazón latía con fuerza
-hola Liam, hace rato que no nos vemos – dijo feliz la chica y se sentó a un lado de él. Amanda iba con la misma aparecía del año pasado, su pelo lacio de color castaño claro liso que era acompañado por su clásica coleta y sus dos mechones pequeños de pelo enfrente
-si, como estuvieron las vacaciones? – dijo Liam algo sonrojado
-divertidas, aún que extrañe leer libros contigo
-enserio? – dijo Liam emocionado
-sí, mucho – dijo Amanda mirando a los ojos a Liam. Hubo un silencio en el que los dos se miraron directamente a los ojos, no decían nada, solo se quedaron mirándose el uno a otro, para Liam era como si estuvieran hablando fluidamente.
-buenas tardes chicos! – dijo el profesor Anthony Forker entrando al salón alegremente, esto saco de su transe a Amanda y Liam, los dos vieron al frente algo confundidos – cómo están? ¿Pasaron bien sus vacaciones?
-algo – dijo un chico de por ahí
-si! Muy bien – contesto una chica de por haya
-debería de haber salido – dijo una vocecita por ahí
-ja, muy bien, me alegro de que se la hayan pasado bien, hoy nos vemos de nuevo las caras, noto algunas diferencias – dijo el profesor alegremente – y que me dicen? ¿Ven algo nuevo en mí?
-pues ahora que lo dice… – Liam no lo había notado, pero el profesor había repintado su pelo, solo que ahora era de una tonalidad rubia en vez de la rosa del año pasado, Liam se seguía preguntando si el profesor se tintaba el pelo por métodos muggle o con magia.
-jaja, la clase de hoy es emocionante, como es la primera de su segundo año no quería que la pasarán como mi primera del segundo año, pero ya que, hoy veremos a los duendecillos de Cornell, verán, los duendecillos… – el profesor siguió hablando y hablando, los alumnos tomaban notas y hacían preguntas frecuentemente.
-ugh, enserio no tenía otra cosa que enseñarnos – dijo Jack guardando sus cosas – tanto esperando la última clase para esto
-ah mí me pareció interesante – dijo Liam guardando su libro de defensa
-ah mí también – dijo Amanda
-claro, como digan, es algo interesante, supongo – dijo Jack y se puso la mochila nuevamente – nos vamos?
-oh, yo tengo que ir a la cocina – dijo Liam recordando
-eh? Oh, sí, ya me había olvidado, bien, nos vemos al rato entonces – dijo Jack – pero… prepárame algo, si puedes, claro
-jaja, claro Jack
-bien, iré a ver a Dalia, nos vemos! – Jack salió rápidamente del salón
-quieres que te acompañe? – dijo Amanda
-ah, sí gustas – contesto Liam sonrojado
-claro, te acompaño – los dos salieron del salón y caminaron por el castillo – …y eso fue lo que le dijo el capitán
-que valiente, y era el chico nuevo – dijo Liam sorprendido, por el camino Amanda le conto el libro que había estado leyendo en vacaciones.
-si! Pero, eso, me quedé hasta ese capítulo
-lo trajiste?
-sí, justo ayer termine ese capítulo
-genial, podríamos leerlo después
-enserio?! ¡Me gustaría eso!
-a mí también!
-bien, leámoslo después! – Amanda se detuvo un momento – oh, aquí está
-ah, si – Liam vio el cuadro de un frutero, le hizo cosquillas a una pera que estaba ahí y el cuadro se convirtió en una puerta que se abrió
-entonces… nos vemos luego?
-sí, te busco
-ok, am… adiós
-adiós jeje – Liam entro y la puerta se cerró detrás de él, esa era la puerta hacia la cocina, o al menos la puerta más cercana. – ah, uff, ah! – dijo suspirando, el corazón le había estado latiendo a mil
-oh, Liam, que gusto verte! – le dijo un elfo doméstico que andaba por ahí
-Hola, como estuvieron tus vacaciones?
-oh ya sabe Liam, al menos tuvimos varios días de fiesta
-me alegro!
-hm, ya veo que te llevas bien con los elfos – dijo el profesor Richard entrando en la cocina
-ah, profesor, sí, me llevo bien con ellos
-eso es bueno, de joven también me llevaba bien con ellos, ah, ejem, pasando a el tema principal
-ah, dígame
-primero me gustaría que prepararas algo, vamos calentando, está bien?
-claro profesor, hmmm, que le gustaría?
-algo sencillo… que te parece una porción de puré de papa?
-claro, ahora mismo! – Liam camino hacia los ingredientes, él sabía en donde exactamente estaba todo, conocía ese entorno como si de su casa se tratara. Lo necesario no tardó en estar en la mesa, las papas estaban bien lavadas y cocidas, el pelador pronto estuvo sobre ellas.
-muy bien, buena técnica – decía el profesor sorprendido – oh, le vas a agregar eso?
-sí, le da más consistencia y sabor, aún que no hay que poner tanto
-interesante… – de pronto y rápidamente el puré de papa estaba listo sobre la mesa – a ver… probemos… mmm, si, su cremosidad es la correcta, mmmm, tal vez faltó un poco de sal, pero con esta es más que suficiente, si, muy bien Liam
-jaja, gracias, yo… - las palabras de Liam fueron interrumpidas por el sonido de la puerta abriéndose rápidamente
-ah! Liam! – dijo el profesor Forker delante de ellos – cuánto te había extrañado!
-profesor, hola – dijo Liam bastante apenado
-dime Liam, estas preparando algo? – digo acercándose a la mesa
-bueno, pues acabo de preparar este puré de papa y…
-lo probare – dijo el profesor y tomo rápidamente el tazón de puré de papa – mmmm, sí, esto esta delicioso, hm
-eh…gracias?
-Anthony! – dijo la voz de una mujer y en un segundo se apareció alguien más en la cocina – te dije que tal vez no estar… oh
-hola Profesora Amelia – dijo Liam contento
-hola Liam, que gusto verte – respondió la maestra con una sonrisa – y… Anthony! ¡Deja ese tazón ya!
-Hmm, bueno – el profesor dejo el tazón en la mesa y también una cuchara que por alguna razón tenia
-bien, al menos dejaste algo para mí – la profesora tomo el tazón y tomo otra cuchara
-jeje, ah, profesor, es todo por hoy? – dijo Liam al profesor Richard
-eh… si, puedes irte Liam – dijo el profesor tímidamente
-ok, gracias, nos vemos eh… cuando necesite – Liam se lavó las manos rápidamente y salió de la cocina rápidamente
-ah… adiós Liam – dijo la profesora Amelia
-eh… ejem – ahora que Liam se había ido, el profesor Richard no tenía nada más que hacer en la cocina
-oh, hola profesor – dijo la profesora Amelia
-ah! Hola, eh… me parece que no nos habíamos presentado
-claro, mucho gusto, soy la profesora Amelia Scott, doy la materia de transformaciones
-yo soy el profesor Anthony Forker, doy Defensa Contra las artes oscuras
-ah, eh, em… yo soy el profesor Richard Bowman y doy po…
-pociones, cierto? – dijo la profesora Amelia
-eh… si, espero que trabajemos bien
-jaja, está bien, no seas tan formal – rio Amelia
-ah, claro, claro je… - dijo Richard algo apenado
-ñom, ay, etraniava a liamn – dijo Anthony comiendo puré de patatas
-oye! ¡Ya te dije que me dejes algo!
-bueno, ten – Anthony dejo nuevamente el tazón en la mesa
El primer día había acabado, la tarde recibía a todo el mundo con un aire de tranquilidad. Liam iba por ahí en el castillo, de repente se le ocurrió ir a él gran comedor, el puré de papa le había abierto el apetito. Llego ahí y la comida estaba en las mesas, había varios alumnos de varias casas en el gran comedor, pero extrañamente Liam no encontró a ninguno de sus amigos. Se sentó a comer tranquilamente, a su izquierda podía oír a dos alumnos de ahora 7mo año que se quejaban de que el primer día no había sido como se lo esperaban, Liam se preguntaba si el 7mo año en realidad sería tan difícil. Dejando esa conversación de lado, se concentró en la conversación de la derecha, unas chicas estaban hablando sobre comprar vestidos en Hogsmeade, aunque Liam no sabía qué era eso. Al frente de él estaban unos chicos de Ravenclaw, no podía oír que decían, pero suponía que era una conversación sobre libros y acertijos. Ese día no hubo ninguna tarea, por lo que Liam no tenía nada que hacer después de eso, ni tampoco sabía dónde estaban sus amigos, o siquiera donde estaba Tom, así que cuando acabo de comer simplemente salió por ahí. Tenía todo un castillo para explorar libremente, pero ni siquiera sabía a donde ir, camino hacia la biblioteca, pero se detuvo y se desvió para ir afuera del castillo, en un pasillo se le ocurrió girar a la derecha, por ahí se encontró un cuadro que conocía bien, era un pasadizo que llevaba a una mazmorra del colegio en donde se habían hecho varias pruebas que Liam desconocía para que eran, hacia unos meses él y sus amigos habían derrotado algunas acromantulas ahí. Liam había entrado ahí de nuevo, se notaba que los profesores habían limpiado la zona completamente, el lazo del diablo que antes estaba ahí ya no estaba y en su lugar había una escalera. En la siguiente sala antes había varias llaves volando por ahí, pero ahora solo se encontraba una escoba vieja flotando tranquilamente por ahí, la puerta a la siguiente sala estaba abierta completamente así que Liam paso sin problemas. La sala en donde antes se veía un tablero de ajedrez ahora era un simple piso con piso de cuadros. La penúltima sala era ocupada por una mesa de pociones en la que ahora había absolutamente nada aparte de una mesa de madera vacía. La siguiente sala era una absoluta sala vacía, antes ahí era un nido de acromantula, pero ahora se encontraba una sala circular con nada adentro, excepto claro de antorchas y del propio Liam. A pesar de estar tan solo, Liam se sentía muy cómodo, tal vez por el hecho de no haber sido comido por una acromantula ahí mismo. La noche enfriaba las paredes del castillo nuevamente, Liam ya había salido de esas salas subiendo por las escalares de la primea sala, que daba a el tercer piso en donde nuevamente, no había nada. Camino hacia su sala común, el camino fue nuevamente tranquilo y llego sin complicaciones. La sala común, tan grande como era, estaba casi vacía y Liam no sabía porque, quiso subir a su dormitorio, nuevamente nada se lo impido. Ya ahí se acostó en su cama, vio el reloj de su teléfono, 7:15 PM, era relativamente temprano y normalmente a esta hora había bastante gente en la sala común. Liam se preguntó en donde habían estado sus amigos, después de clases no los había visto, ni a Jack, ni a Emma, ni a nadie, ni siquiera Tom, lo cual era una pena, realmente quería hablar de cómo había estado su primer día. También quería leer aquel libro con Amanda, y hacer un montón de cosas con ella, y hablando de eso, en cuanto ella paso por su mente de nuevo su pensamiento se fue de la habitación, divagaba en todo y nada, en relación a Amanda claro. Más tarde bajo de nuevo a la sala común, en donde las cosas seguían tranquilas.
-eh, chico? ¿Estás bien? – dijo un chico mayor que Liam
-ah? Eh…, ah, sí, estoy bien, gracias – contesto Liam, que se había sentado en una mesa de por ahí y tenía la mirada fija en un punto muy concreto
-ok, es el primer día, no se supone que estés cansado amigo
-si… es solo que no eh visto a mis amigos en todo el día después de clases
-oh, qué extraño, ¿eres de segundo no?
-sí, ahora lo soy
-hm, curioso, no te preocupes chico, seguro tus amigos aparecen pronto
-claro, eso espero
-bien, nos vemos, deberías subir a descansar
-sí, tienes razón, nos vemos – Liam se levantó de la silla y subió nuevamente a su dormitorio. Ahora se sentía algo triste, había esperado todo el verano y lo único en donde había visto a sus amigos aparte de Jack era en el tren y en las clases, y ahora ni siquiera estaba su hermano. Al final se cambió el uniforme por su pijama y después se quedó completamente dormido. Unas pequeñas lagrimas cayeron sobre la almohada sin que Liam se diera cuenta.
