Disclaimer: vamos, si me perteneciera Sarah sería parte de la historia desde el principio... duh!... pero obviamente le pertenece a la gran Stephenie Meyer (gracias, ahora tengo un trauma de por vida porque no existe Jasper y no es mío buuu... y menos un dulce Edward... mala!!)

Bueno pues... hay una escena subida de tono, está marcada con estas: -- , en cuanto las vean pasen a las siguientes: -- , si no quieren leer esa parte, por lo demás está bien... y por lo de Alice... mmm... de verdad no me cae mal pero a veces está bien cambiar un poquito la personalidad de los personajes, si no, ¿qué sentido tendrían los fanfics?... tómenlo como un experimento... a quienes siguen leyendo mil gracias, besitos.


What I've Lost

Capítulo 10. Forks

- Así que la próxima vez, Alice, agradecería que me preguntaras antes de decidir si alguna de mis pertenencias es o no basura – digo esto y estoy seguro de que si pudiera, para este momento estaría llorando y para mi desgracia todos parecen notarlo, sin decir más salgo de la casa, llevando conmigo a Sarah, quien llora en mis brazos

- creo que fuiste muy duro con Alice – me dice Sarah mientras la coloco con cuidado en el asiento del copiloto

- lo sé, no quería pero… me disculparé al volver… en este momento estoy demasiado alterado como para decir algo coherente – le digo antes de cerrar la puerta

Subo al auto y miro a mi pequeña, mira con mucha tristeza sus manos y aún solloza un poco, enciendo el auto y tomo su mano mientras conduzco al único lugar donde se me ocurre ir en mi actual estado mental.

- ¿a dónde vamos? – me pregunta después de que salimos del pueblo… noto que no estamos hablando en susurros… supongo que es puro instinto

- a nuestra anterior casa en Washington… no se me ocurre a dónde más ir…

- está bien… me gusta tu auto…

- regalo de Esme y Carlisle en navidad

- vaya, mi regalo de navidad fue… creo que nadie me regaló nada… ah sí, una niña me regaló dulces

- ¿una niña?

- si, en NY trabajé como niñera durante el invierno, en navidad una de las niñas que cuidaba apareció en mi casa con su madre para darme su regalo, eran dulces, muchos dulces… debo decir que después del quinto bombón no es tan malo…

- ¿te comiste todos los dulces?

- todos y cada uno… me sentí culpable se simplemente botarlos, además no puedo guardarlos para toda la eternidad, así que me los comí…

- estás loca – le digo riendo

- sí, pero eso ya lo sabes… de verdad no fue tan malo… hasta que tuve que deshacerme de eso

Ambos reímos, y el resto del viaje continúa en silencio, lo cual resulta agradable… realmente no estoy tan seguro de por qué me dirijo a Forks, pero tampoco se me ocurre a dónde ir.

- ¿falta mucho para llegar? – me pregunta una hora después

- un poco, llegaremos cuando ya esté oscuro

- entonces no es un poco…

- podría ser peor... podríamos ser humanos, entonces llegaríamos mañana…

- tienes razón, podría ser peor – dice ella riendo y volviendo a mirar por la ventana

Justo cuando estamos entrando a Forks el sonido del celular nos alerta…

Sarah POV

- ¿qué pasa? – responde Jasper tranquilamente

- Esme está preocupada, quiere saber a dónde fuiste, Alice no puede ver nada – dice Edward del otro lado de la línea

- ¿hay alguien cerca de ti?

- Alice y Esme están aquí

- mmm… volveremos mañana, ¿está bien?, no se preocupen, no planeamos ir a Volterra a ser desmembrados… todavía – dice Jasper, pare ser un chiste privado

- muy gracioso Jasper, muy gracioso – responde Edward sarcásticamente y puedo escuchar a alguien riendo al fondo, pero no puedo descifrar quién es

- ¿Sarah está bien? – pregunta Esme tomando el teléfono

- estoy mejor, gracias – respondo sabiendo que me escucha

- me da gusto… Jasper, ¿estás seguro de que todo está bien?

- si mamá, no te preocupes, nos vemos mañana

- de acuerdo, tomen su tiempo – dice Esme y puedo escuchar que el teléfono cambia de manos nuevamente

- dame un minuto, no cuelgues – dice Edward nuevamente y escuchamos que abre y cierra una puerta y luego escuchamos el sonido característico del viento al correr – ya no tengo a nadie cerca, ahora, ¿me haces el favor de decirme dónde estás?

- vamos a Forks… no se me ocurría a dónde más ir…

- bien, solo tengan cuidado

- es mejor que eviten a la manada, supongo que aún están molestos con nosotros… con todos - dice Bella sorprendiéndonos a Jasper y a mi

- ¿no dijiste que estabas solo? – pregunta Jasper

- bueno… si lo piensas son uno mismo… nunca los he visto separados por más de un metro – del otro lado de la línea ríen y nosotros de este lado también lo hacemos

- cierto, Sarah tiene razón – dice Bella – cuídense, ignoren a la manada, seguro no se acercarán si simplemente los ignoran

- Bella tiene razón… tómense su tiempo – dice Edward

- ¿cómo está Alice? – pregunta Jasper

- creo que al fin comprendió tus palabras… ha estado recordando una y otra vez las veces que le dijiste lo que te molestaba… y está triste por Sarah, aunque contigo está muy enojada… Bella y yo guardamos la caja y su contenido en nuestra habitación, ¿está bien?

- si, está bien… bueno, ya casi llegamos… te llamaré si tengo algún problema con la manada

- está bien, espero que eso no sea necesario

- también yo y por favor no le digas a nadie a dónde nos dirigimos, solo a Esme y a Carlisle… por si acaso…

- muy bien… nos vemos entonces

- nos vemos

Jasper finaliza la llamada mientras me mira… y vuelve a mirar al frente, indicándome que yo haga lo mismo, un muro escondido entre musgo y enredaderas nos da la bienvenida, nos detenemos frente a una reja que él baja a abrir con la lluvia cayéndole encima… luego sube al auto de nuevo con gotas de agua escurriendo por su rostro y brillando en su cabello, lo cual me hace sonreír.

- bienvenida a casa – me dice mientras entra y puedo ver una hermosa casa de tres pisos, blanca, con un porche que rodeaba la casa… además del garaje el cual Jasper abrió con un control remoto y dejó estacionó el auto

- es hermosa – digo en cuanto me abre la puerta para ayudarme a bajar

- lo sé, siempre me sentí muy cómodo en esta casa, a pesar de la manada de lobos que hay por aquí cerca… en realidad no tengo nada contra ellos… son como - nosotros pero menos… - me cuenta mientras comenzamos a caminar bajo la lluvia al bosque en lugar de a la casa

- ¿sádicos?

- es una manera de decirlo… si… algunos son agradables, pero otros tienen demasiado prejuicios para resultar agradables… a veces es mejor guardarse los comentarios

- me he topado con muchos pero una vez me topé con uno que… fue gracioso – le digo recordando

- ¿por qué?

- bueno, no sé si quiero contarte…

- ¿por qué?

- es… te vas a reír…

- mmm… no creo…

- está bien, pero si te ríes…

- no me reiré – me dice mientras nos detenemos en un claro y nos sentamos en el tronco caído de un viejo árbol

- quería ver si Vlad Tepes era o no un vampiro, si lo era lo iba a encontrar y si no lo era… al menos me iba a divertir… así que fui a Rumania…

- ah – dice él aguantándose la risa por mi infantilidad y mi irrevocable creencia en los cuentos

- dijiste que no te ibas a reír… - le digo fingiendo molestia

- perdón, ya no me reiré… - dice y toma una bocanada de aire para calmarse - ¿qué descubriste?

- que Vlad era nada más y nada menos… que un mortal… pero supongo que tú ya sabías eso…

- tenemos amigos que están en aquí desde el 1005, así que sí, eso ya lo sabía… pero supongo que tu viaje fue más divertido que escuchar historias de chimenea

- lo fue, de verdad lo fue – mientras le digo esto un súbito movimiento nos alerta pero ninguno de los dos hacemos algún movimiento que denote nuestro estado

- son los lobos – me dice susurrando mientras capto el aroma característico – simplemente sígueme contando e ignóralos – me sonríe y me pregunta con un tono normal de voz - ¿qué hiciste cuando descubriste que el buen Vlad no era más que un humano?

- nada, me reí… pero definitivamente tenía un hermoso castillo… también descubrí que en toda Rumania hay solo dos aquelarres… uno de vegetarianos, como tu familia se llama a sí mismos… y el otro muy parecido al nuestro del sur… con los primeros viví cerca de un mes, quizá menos, estaban encantados con mi condición y me cuidaban muy bien del otro aquelarre, además me obligaban a alimentarme, estuve muy bien con ellos, incluso conocí al otro aquelarre, pero no los traté mucho y cuando me iba choqué, literalmente, con un lobo… los dos nos vimos con gran disgusto pero nos dimos los buenos días, hicimos una reverencia mutua y seguimos nuestro camino… creo que le agradé a pesar de que mi aroma no debió gustarle nada y él a mí también me agradó… - él deja salir una risa profunda y honesta

- seguramente te divertiste mucho con esa familia

- mucho… eran cinco, eran Katrina, Adonay, Gabriel, Isabel y Radu… Katrina y Adonay eran como Esme y Carlisle, Isabel y Radu eran pareja, se amaban muchísimo, Bella y Edward me los recuerdan mucho – le digo sonriendo – y Gabriel me recordaba muchísimo a mi hermano, tenía la misma edad… me enseñaron toda Rumania y un poquito más allá, me contaron miles de historias locales… fue como tener un hogar… pero no podía quedarme…

- ¿por qué? – me pregunta él y yo río, él me mira sonriendo pero sin comprender bien por qué me río… y los lobos nos siguen observando, puedo olerlos y sentirlos

- porque tenía que matarte – le digo apenada y él ríe

- bueno, es tu oportunidad…

- no, sería demasiado fácil

Los dos seguimos riendo un rato… con nuestro pequeño y advertido público aún observándonos.

- debo alimentarme – me dice tomando mi mano – ¿vienes conmigo o me esperas?

- creo… creo que no habrá ningún problema si te espero… ¿no es así? – le digo

- no, está bien, me internaré un poco, te traeré algo – me dice y yo pongo cara de horror – es necesario o Carlisle me regañará si no te cuido como debo

- oh está bien – le digo – tómate tu tiempo

Él asiente y se va corriendo, si fuera humana seguramente no lo habría visto irse. Me quedo ahí sentada sabiendo que estoy siendo observada, realmente no me importa, simplemente no entiendo por qué no se muestran… cierro los ojos y me recargo en el árbol que está a mi espalda, torcido pero aún de pié. Aunque llueve la espesura del bosque cubre un poco el agua que cae, aún así siento como escurre sobre mi… respiro profundamente y enseguida me río, no fue tan buena idea, huele a bosque y a lobo mojado… ay no es tan desagradable como el aroma a sangre pero… continúo riendo y puedo sentir que se mueven, pero no se alejan o se acercan, simplemente cambian de posición, yo continúo con los ojos cerrados, realmente no me importa que estén ahí… pongo la mente en blanco y simplemente me permito relajarme con el sonido del agua cayendo.

- es una suerte que te pusiste otra cosa bajo tu playera… ¿es blanca sabías?... y estás empapada – dice Jasper sacándome de mi relajación

- estoy consciente… y tú no estás muy seco – le digo abriendo los ojos

- te traje algo – me dice entregándome un termo

- ¿de dónde sacaste el termo? – le pregunto frunciendo el ceño

- fui por él a casa… - me dice sonriendo, justo en ese momento suena de nuevo el celular – de pié niña

Me pongo de pié y él mete la mano en la bolsa de mi pantalón para sacar el perfectamente seco celular.

- hola Carlisle

- ¿qué, se acabó lo de papá? – Jasper ríe y también puedo escuchar a Esme reír al fondo

- no papá… cómo hay gente sensible – dice Jasper y Carlisle ríe

- ¿ya están en casa?

- fui a buscar algo para comer pero si, ya estamos en casa

- asegúrate de que Sarah beba un termo completo al menos

- si, en eso estoy… ¿lo ves? – me dice y yo le saco la lengua – muy madura Sarah, muy madura

- ¿no ha habido ningún problema?

- me siento vigilado, pero no, para nada

- bien, solo quería asegurarme… ¿puedo hablar con Sarah?

- claro, espera – le dice a Carlisle y me da el celular a la vez que me quita el termo de las manos

- hola Carlisle

- hola Sarah, ¿cómo estás?

- estoy empapada pero bien – le digo riendo un poco

- me da gusto, no me hagas volverme severo señorita, debes beberte todo ese termo – me dice él y yo no puedo evitar reír un poco, él y Esme acompañan mi risa de aquel lado y Jasper lo hace a mi lado

- está bien, haré todo lo que esté en mi poder para mantenerlo dentro… aunque sea la mayoría…

- eso me basta… espera, Esme quiere hablar contigo

- hola cariño, ¿estás bien?, ¿tranquila?

- sí, estoy mucho mejor

- me da gusto… Bella quiere que sepas que puedes usar la ropa que dejó ahí, Jasper sabe dónde buscar… cariño, ¿de verdad estás bien?

- hace mucho que superé el trauma… aunque aún duele recordarlo… estaré perfectamente, no te preocupes, dale las gracias a Bella de mi parte…

- le diré en cuanto vuelva, cuídense mucho y cuidado con la manada, no son malos pero… bueno, quizá Jasper te explique todo… nos vemos

- está bien… los quiero, gracias por todo

- gracias a ti cariño, gracias a ti… nos vemos

- adiós

- adiós

Esme cuelga y yo hago lo mismo… miro a Jasper quién me mira sonriendo un poco y me abraza con fuerza, levanto la vista para mirarlo y él besa mi nariz, mis párpados, mejillas… hasta que finalmente llega a mis labios… me besa lentamente, como siempre, dulce y perfectamente… para luego abrazarme de nuevo, yo escondo mi rostro en su pecho húmedo.

- hueles delicioso bajo la lluvia – me dice él oliendo mi cabello

- tu tampoco hueles tan mal

- vamos, será mejor que te lleve a dentro para que bebas esto… buenas noches, espero que pasen buena noche, les presento a Sarah, supongo que por eso siguen aquí y si, venimos solo nosotros dos; no se preocupen, nos iremos mañana, pero no podemos prometer no volver – dice a la manada que nos ha estado vigilando

- buenas noches chicos, me da gusto conocerlos… en serio… - digo y tomo la mano de Jasper para caminar de regreso a casa

Jasper POV

Sé que Sarah también puede escuchar a la manada olfateando el aire, saben que hay algo diferente en Sarah pero no pueden decir qué es… ella se despide dulcemente tal y como ella es siempre… la manada está sorprendida de tanta amabilidad, no me sorprende, para ellos solo hay un lado de la moneda.

- ¿cómo encontraron esta casa? – pregunta Sarah en cuanto entramos

- no lo sé, la encontraron antes de que Alice y yo nos uniéramos a la familia… la verdad es que nunca les pregunté… - le digo mientras enciendo la chimenea – supongo que lo haré en cuanto volvamos, pero estoy seguro de que fue Esme quien la eligió, ella siempre se encarga de eso

- me gusta la calidez de la chimenea… es bueno no sentir frío pero… - dice sentándose frente a la chimenea de la sala para calentarse

- lo sé... aunque yo a penas recuerdo algo de mi vida… solo recuerdo a mi madre y a mi hermana, era muy pequeña la última vez que la vi y estaba enferma, nunca podré olvidar lo delgada que estaba… mi padre había muerto y pensé que enlistarme ayudaría a mi familia, lo hizo… no sé qué fue de ellas después…

- yo recuerdo a mi sobrina, era preciosa… y tan pequeña… – dice ella mirando las llamas con una sonrisa dulce pero anhelante

- nunca podré hacer lo suficiente por todo el daño que te he causado – le digo mientras ella se acerca a mí para acurrucarse

- hace mucho que dejé ese sueño… descubrí que no es imposible pero…

- ¿cómo? – le digo incrédulo y ella ríe

- bueno, si es imposible en los términos que dicta la naturaleza… pero… siempre se puede adoptar… pronto se dieron cuenta de que era un error, el niño nunca estaba cómodo con ellos y era difícil sostenerlo debido a su tacto frío… tuvieron que devolverlo, fue demasiado triste

- ¿quiénes?

- te dije que no viajaba sola, ¿recuerdas?... viajaba con la mamá de ese niño, su pareja nos esperaba en Nevada, peor me conoces, una vistazo a esto y a lo otro… llegamos a Alaska, decidí que era mejor dejarla seguir sola y entonces nos encontramos

- ¿siempre viajas con alguien?

- no… siempre viajo sola pero algunas veces encuentro a alguien que le interese pasear un rato o simplemente que tenga que llegar a algún sitio… hay más vegetarianos de lo que puedes imaginar

- ¿quién es Robert? – le pregunto de una buena vez…

- sabía que algún día iba a salir esto – dice ella sentándose derecha – lo conocí en Noruega, pero es inglés, viajamos por seis años juntos antes de la primera guerra, cuando estalló volvimos a Inglaterra y vivimos al norte, estuve con él hasta el fin de la segunda guerra

- ¿eran pareja?

- no precisamente… no… - dice ella recargando su barbilla en las rodillas

- amigos felices…

- ¿amigos felices? – dice ella riendo – si… éramos amigos con ciertos derechos… pero ni él me amaba, ni yo a él…

- ¿por qué?

- porque no había chispa, todo era meramente físico, pero confiábamos demasiado el uno en el otro, siempre supe que podía contarle cualquier cosa y siempre tendría su silencio o un consejo honesto…

- ¿nunca sentiste amor por él?

- claro que sí pero no un amor romántico… simplemente amor…

- ¿cómo es eso?

- no sé explicarlo… me gustaba mucho estar con él, platicar, escuchar sus historias… - ella ríe – era tan tonto, no había día que no me sacara una carcajada… y era muy dulce y detallista… pero no lo amo, simplemente lo quiero, no me emocionaba escucharlo abrir la puerta, y para mí su aroma era identificable pero no especial… no lo sé explicar… me sentía cómoda con él pero siempre supe que él y yo teníamos caminos diferentes

- creo que entiendo… dijiste que te habías enamorado con locura, ¿de quién? – ella ríe nuevamente

- en la india en 1968

- ¿fuiste hippie? – pregunto y ella ríe

- aprendí muchas cosas de ellos… - dice ella riendo

- mientras no me digas que aprendiste el Kama Sutra – ella ríe más fuerte – ok, eso no necesitaba saberlo… sigue contándome, pero no digas más sobre el libro ese

- te gustaría – me dice ella… oh dios, de verdad no necesito que ella me lo diga para saberlo – bueno, pues este chico era italiano, se llamaba André y era… ojos azules como el cielo, cabello castaño, largo y sedoso… bronceado por el sol y enseñaba yoga, siempre olía a mariguana y a colonia… - dice ella sonriendo soñadoramente – era… era muy guapo y siempre andaba con la camisa abierta... todas en el campamento lo adoraban, solo daba clases en la noche y de hecho era solamente vida nocturna en esa comuna, en el día todos dormían y yo paseaba… era tan caballeroso, tan atento – luego ríe – me encantaba cómo caminaba, no sé por qué pero me encantaba y hacía un gesto cuando hablaba que me desarmaba por completo… cuando sabía que se acercaba podía sentir cómo las rodillas me temblaban, lo amaba y sé que él a mi… siempre se acercaba y me decía que me amaba en italiano, y yo me desarmaba… tenía veinte años…

- asalta cunas…

- no, yo decía que tenía dieciocho… él no lo sabía… pero que lo hubiera sabido no hubiera hecho diferencia… era muy inteligente, dejó parada su carrera en antropología, le faltaba muy poco para terminar lo conocí en una clase de fotografía, siempre dijo que en 1969 volveríamos a estudiar, entonces se volvería un hombre de bien y compraríamos una casa muy grande… como esta… y viajaríamos por el mundo buscando restos de la historia…

- ¿qué pasó con él?

- lo mataron en un mitin, yo corrí y él quedó atrás… lo mataron – dice ella borrando su sonrisa – era viernes, en 1969… al mes siguiente volveríamos a la escuela…

- lo siento – le digo honestamente

- la verdad es que de una manera u otra hubiera tenido que alejarme de él – dice ella recargándose en mi de nuevo – solo desearía que hubiera sido en otras circunstancias…

La miro, aunque es una memoria triste parece un recuerdo que no tiene problema en rememorar una y otra vez, incluso sonríe.

- ¿quieres que vaya a buscarte algo de ropa? – pregunto

- por favor

- bueno, si quieres dar un tour por la casa, adelante – le digo poniéndome de pié

- creo que te tomaré la palabra esta vez – me dice dándome su mano para que la ayude a ponerse de pié – empezaré por aquí, ve, corre por mi ropa

Sarah POV

- mandona – dice Jasper antes de irse y darme un beso en la frente

Comienzo dando vueltas por el mismo lugar donde estamos, viendo las fotografías familiares sobre la chimenea y un gran marco con fotografías individuales de cada miembro, incluida Bella, para terminar con una foto de la familia al completo… estudio con calma esta última, todos sonríen abiertamente, menos Jasper, sonríe pero sus pensamientos y el brillo de sus ojos no concuerdan… cada foto es así, sonríe pero no tan abiertamente como el resto… creo que es mejor dejar las fotos por un momento…

Camino a la siguiente sala, un hermoso piano sobresale de todo… es curioso, en la otra casa también vi un piano, me pregunto quién tocará… ojalá hubiera prestado más atención antes, quizá hubiera aprendido algo de Robert. Sigo avanzando hasta la cocina y ahora regreso, pasando por el comedor… me gusta el orden circular de esta casa… me topo con las escaleras y una puerta más que me regresa al lugar del que partí… escucho a Jasper mover cosas… tomo mi termo y subo las escaleras… me encuentro con varias puertas que voy abriendo poco a poco, habitaciones que voy tratando de relacionar con sus propietarios, hasta ahora voy acertando… hay una habitación que grita Emmett y Rosalie a todo pulmón, otra que definitivamente es de Alice… no puede ser de nadie más… decido entrar en ella, a diferencia de la anterior, y me encuentro con un pequeño salón… que une esta habitación con una biblioteca... que es totalmente Jasper…

- sabía que la encontrarías… eres el ratón de biblioteca más hermoso que he visto en mi vida – me dice abrazándome por detrás

- bueno, tal para cual… ¿cuántos libros tienes aquí?

- debo responder que no lo sé… como puedes ver no todos están ordenados…

- ¿a qué se debe?

- bueno, nuestra estadía aquí resultó… más movida de lo que esperábamos, todo gracias a Bella

- ¿Bella?

- creo que esa es una historia que ella y Edward deben contarte… estoy seguro de que te encantará… hay de todo, romance, peligro, acción, héroes y heroínas, hombres lobo enamorados que humanos que están enamorados de vampiros y damiselas en apuros…

- suena en extremo interesante

- oh, lo es, créeme que lo es… Bella era humana hace poco tiempo… decidió cambiar para estar con Edward… - me dice y me giro para mirarlo

- no me lo imaginaría... pero creo que la entiendo, estoy segura que en su lugar yo haría lo mismo… - le digo abrazándolo

- y yo no haría nada para evitarlo…

Comenzamos a caminar de regreso, miro de reojo las fotografías de la pared, todas son de él y Alice, ella siempre se ve extremadamente alegre, él siempre se ve sereno, siempre sonríe pero sus ojos no lo siguen… de nuevo… es raro porque jamás he visto que él sonría sin alguna clase de chispa de sus ojos…

- te mostraré la habitación de Edward y Bella, decidí que mejor tu elijas la ropa… además hay cajones que no sé si abrir – me dice apenado

- supongo que está bien – le digo sonriendo

Abre la puerta y de inmediato quedo encantada con la sobriedad de la habitación, todo queda perfecto y definitivamente es mucho más Edward que nada… aunque aquí y allá hay algunas cosas que definitivamente me recuerdan a Bella… más fotografías…

- esta es Bella humana – me dice Jasper señalando una fotografía cerca de un sofá negro, la miro y debo decir que no cambió demasiado, en esencia es la misma pero… bueno, de cualquier manera no la conozco suficiente

- no cambió mucho – le digo a Jasper

- no, es verdad… y en esta pared había discos de piso a techo – me dice señalándome una pared en la que ahora solo hay repisas

- ¿Edward toca el piano?

- si, él es el músico de la familia

- me lo temía… bueno, permíteme buscar algo que ponerme…

Él se sienta en la amplia cama de la habitación mientras yo busco en el armario, finalmente me decido por unos jeans y una simple playera verde, además de una chamarra negra y unos tenis que encuentro por ahí… aunque mejor dejo esto para mañana… busco un poco más, sintiéndome invasora y encuentro un pijama, short y playera… perfecto…

- dame un minuto – le digo entrando al baño, Jasper simplemente me sonríe y asiente

Me cambio con calma y dejo la ropa mojada extendida, tomo el cepillo que se encuentra sobre el lavabo y cepillo mi cabello ahora enredado y algo húmedo. Cuando estoy contenta con mi aspecto salgo para encontrarme con Jasper en la misma posición que lo dejé.

- me gusta – me dice sonriendo y extendiendo una mano para que la tome y me sienta en sus piernas, besando mi oído, mi cuello y hombro – eres de verdad hermosa

- ¿aunque la ropa me quede algo grande?

- aún si estuvieras usando harapos, seguirías pareciéndome la mujer más hermosa del mundo – yo sonrío a pesar de mis dudas

- ay Jasper esto está tan mal… no deberías sentir esto por mi

- no puedo evitarlo, te juro que trato pero te miro y veo en ti todo lo que mi vida siempre ha necesitado… eres la pieza que me falta… te amo demasiado Sarah, nunca dejé de hacerlo

- no tienes idea de lo mucho que añoré esas palabras por todo este tiempo, cómo deseé escucharte decir que me amabas… siempre deseé que fueras tu… cada vez… te amo Jasper, nunca dejé de hacerlo

Me sonríe una vez más antes de besar mi hombro e indicarme que me ponga de pié, antes de hacer lo mismo… me da la mano y me guía al siguiente piso donde nos esperan más cosas que ver y la habitación de huéspedes.

Jasper POV

Sarah camina de mi mano comentando los detalles del decorado de toda la casa, comentando sobre los cuadros en la oficina de Carlisle, la elegancia y sobriedad de la habitación de Esme y Carlisle… sobre cualquier cosa que le viene a la mente… sonriendo y tocando todas las telas…

- y esta – digo yo finalmente abriendo la puerta de la última habitación de la casa - es la habitación de invitados… no es que tuviéramos muchos invitados que necesitaran dormir… pero uno nunca sabe…

- siempre colores claros … - comenta ella entrando

Esme dice que así siempre se tiene la oportunidad de darle otro enfoque, siempre puede llegar alguien y darle personalidad…

- cierto… pero por algún motivo me gusta esta habitación y la vista es preciosa… - dice acercándose a la ventana

- sí, yo quería esta habitación cuando recién llegamos, pero Alice decidió que no y bueno, al final sería su habitación y yo estaría perfectamente en mi biblioteca…

- siempre hay algo en qué ceder – comenta mirando atentamente al exterior – siguen ahí

- lo sé, no se irán hasta que nosotros nos vayamos… no es tanto que no confíen en nosotros sabes, algunos lo hacen, pero tienen que mantener su pueblo seguro, la verdad es que no los culpo

- no, no habría por qué… siento feo que estén ahí mojándose… - me dice riendo

- la verdad es que yo no, no me caen mal pero…

- ¿por qué Bella dijo que aún podrían estar enojados?

- bueno… uno de ellos se enamoró de Bella, y toda la manada la adora, cuando se enteraron de su decisión trataron de hacer todo para que ella cambiara de parecer, creo que no entienden el tipo de amor que comparten…

- o no lo quieren entender

- o no lo quieren entender – le digo asintiendo – hay un tratado que incluye no pisar su terreno y no convertir ningún humano… entre ambos hemos roto el tratado más de una vez… pero con Bella no quisieron ceder, así que después de su boda falseamos la muerte de Bella y Edward; luego nos fuimos a Alaska donde Edward la transformó…

- piensan que quizá Bella venga

- si, parece ser que si… no sé si lamento decepcionarlos o siento algo de bienestar…

- eres cruel – dice ella riendo un poco

- ellos fueron más crueles con Bella, no los odio, pero se pudieron ahorrar muchas cosas… Jacob, el que estaba enamorado de Bella, la chantajeó emocionalmente más de una vez… hay cosas que simplemente no se hacen…

- me gustaría tener el poder de Edward y saber qué están pensando…

- seguramente nos insultan

- tal vez – me dice ella sonriendo y alejándose de la ventana, yo cierro la cortina y me siento a lado de ella en la cama

- tengo una sorpresa para ti

- ¿qué es? – me pregunta emocionada

- no te diré hasta que no te termines eso – le digo señalando el termo que yace en una mesita y ella hace cara de disgusto – lo sé, pero es necesario… anda termínalo y te mostraré tu sorpresa

- eso no es justo Jasper – me dice con tono de niña haciendo berrinche

- la vida no es justa señorita – le digo abrazándola y ella ríe

- solo porque le prometí a Carlisle que lo intentaría – me dice alejándose de mí para tomar el termo

- no respires y bebe sorbos grandes… te reto a que te termines el termo en cinco

- está bien, si me lo termino en cinco sorbos me darás mi sorpresa y si son menos de cinco tendrás que darme otra cosa a parte…

- lo que quieras… pero si pierdes tú me darás algo a mí y no te daré tu sorpresa hasta que yo quiera…

- está bien, acepto…

- ¿lista?

- no…

- empieza a beber…

Ella toma una gran bocanada de aire y deja de respirar mientras comienza a beber grandes tragos del líquido rojo… uno… dos… tres… cuatro… cinco… seis… siete… ocho… nueve…

- listo, terminé – dice ella deteniendo la nausea – oh Dios, es tan…

Se detiene y corre al baño más cercano, la detengo antes de que llegue al inodoro y pongo mi mano en su boca; ella respira agitadamente un rato y luego se calma…

- es tan asqueroso… - dice ella después de un rato

- lo sé, ¿estás mejor?

- sí, creo que si… ojalá pudiera beber algo para quitarme el asqueroso sabor…

- gané…

- lo sé… – me dice ella sonriendo – al menos estoy perfectamente limpia

- bravo… ahora, sobre mi premio… - le digo acercándome a ella

- ¿premio?

- ¿cómo lo llamo entonces?

- no lo sé… ¿qué quieres?

- quiero una concesión… - le digo acercándome a ella

- ¿qué clase de concesión?

- esta concesión…

No necesito pensarlo demasiado, simplemente ocurre… la beso, lentamente, disfrutando el momento… recorro el camino de sus labios a su cuello… ella respira agitadamente…

- Jasper… no… - me dice que no, pero no hace nada por alejarse de mi

- solo una concesión, Sarah, te quiero…

--

Ella me mira un rato para luego besarme de nuevo, permitiéndome abrazarla y abrazándome con la misma fuerza… recorro su cintura con la punta de los dedos, permitiéndome hacer a un lado la tela que la cubre… la cargo y la llevo a la cama, en este momento no importa nada más que ella… la recuesto y ella comienza a desabotonarme la camisa, lentamente hasta el último botón… yo, quito su playera para encontrarme con nada… simplemente su piel y mis labios se apoderan del pequeño punto carnoso que sobresale en su pecho haciéndola gemir involuntariamente, arqueando su espalda y cerrando los ojos hasta que decido crear un camino con mi boca hasta su vientre, la parte que más me gusta de ella…

- ¿y estas? – pregunto tocando las cicatrices, parecidas a rasguños, casi invisibles que ella luce en su cintura, para luego mirarla, ella me mira un momento, quizá preguntándose por qué me detuve…

- lo mismo que estas… - dice levantando sus brazos – pero tuve mucha mejor suerte

Ella me indica que suba de nuevo y la beso mientras ella pasa sus brazos por mi cuello, para luego empujar fuera, desde los hombros, la camisa y lanzarla al suelo junto con su blusa…

- hermoso – dice ella tocando mi pecho con sus dedos para luego prestar atención a las múltiples cicatrices de mis brazos… las mira y toca delicadamente… para luego besarlas hasta el cuello… y encontrarse de nuevo con mis labios

- tú eres hermosa… - le digo besando su cuello mientras su respiración se agita y sus manos bajan al pantalón, luchando un poco para abrirlo y finalmente consiguiéndolo… rosando cada parte que puede volverme loco…

Ella sabe perfectamente qué hacer para volverme loco, sabe cómo besar, cómo tocar, cómo rosar y sonrío interrumpiendo un poco el beso desesperado que compartimos… ella hace lo mismo… y yo tomo sus manos juguetonas y las llevo a su cabeza, siempre besándola… luego deslizo mis dedos recorriendo sus brazos, su pecho, su cintura… hasta llegar al principio del short que lleva puesto… y comienzo a bajarlo lentamente…

- eres tan predecible… nunca me dejas terminar mi lucha con el pantalón – me dice sonriendo mientras lanzo lejos el short y miro con molestia que aún me queda una barrera de la cuál deshacerme… una barrera negra con encaje… entonces lo noto…

- ¿qué es esto? – pregunto señalando la palabra en su cadera

- mi versión de un tatuaje – me dice ella sonriendo - ¿te gusta?

- lo amo… pensé que querías matarme…

- oh si… puse tu nombre ahí para nunca olvidarme de que quería matarte…

- ¿cómo lo hiciste?

- solo el fuego puede dañarnos, ¿recuerdas?... un amigo hizo una pequeña placa de acero grabada con tu nombre… lo pusimos al fuego y cuando estuvo al rojo vivo…

- debió doler – le digo besando esa parte de mi piel donde mi nombre luce…

- mucho… pero solo así te tendría conmigo para siempre…

Yo sonrío y recorro con mis labios el camino de vuelta hasta los suyos… ella me empuja sorprendiéndome gratamente…

- es mi turno señor Whitlock – me susurra al oído haciendo que me estremezca

Muerde el lóbulo de mi oreja, se encarga de bajar a mi cuello donde me muerde de nuevo… baja más hasta mi pecho, besando y mordiendo, volviéndome loco y la parte baja de mi cuerpo lo demuestra… ella ríe sintiéndolo también… sigue bajando hasta la línea de mi pantalón, se detiene y me mira, no una mirada dulce, no una mirada de deseo… una mirada peligrosa, seductora… y una sonrisa que hace juego con tan tentadora mirada… y se deshace de mi pantalón y todo lo demás de una vez… ella ríe de nuevo viendo mi expresión, supongo que me quedé con la boca abierta… lo que hace después está muy, muy lejos de mis mejores fantasías en las que ella estaba incluida… ella, mi dulce y tierna pequeña, comienza a saborearme cual paleta, recorriendo todo con su lengua, lentamente, ayudándose un poco con las manos… estoy realmente sorprendido… nunca pensé que ella… justo cuando siento que estoy llegando a la cúspide de mi placer ella se detiene…

- diablos, Sarah – digo frustrado y ella ríe de nuevo…

No digo más y en un rápido movimiento la coloco bajo de mí, sin escapatoria, atrapada entre mi cuerpo y la cama… y la beso apasionadamente mientras me deshago de la última barrera… negra y de encaje… entre mi cuerpo y el suyo… la escucho permitirse un sonido de sorpresa… la beso de nuevo mientras entro en ella lentamente, disfrutando la calidez y humedad… sintiendo sus músculos contraerse un poco ante la intrusión, logrando una sensación deliciosa para ambos… me muevo lentamente recordándome que a pesar de que quiero, necesito y busco placer; no se trata solamente de mi en este momento… es ella a la que quiero complacer… ella…

- Jasper – murmura en mi oído aferrándose a mí con fuerza mientras incremento la velocidad

Ella repite mi nombre una y otra vez, con más fuerza cada vez… indicándome sus deseos, pidiendo más… puedo sentir todo el amor y pasión que está sintiendo, así como cada sentimiento más carnal y menos romántico… trato de llenarme de eso y darle aún más…

- ¡Dios! – grita ella cuando siento que está cerca – Jasper… Jasper…

Ambos lo sentimos venir… aumento la velocidad y la siento tensarse bajo de mi, arquea su cuerpo proporcionándome mejor acceso… y ambos llegamos juntos al éxtasis… pero esto aún no acaba, solo acaba de empezar… por horas probamos diferentes posiciones, algunas que me enseña ella, otras que me permito mostrarle yo… haciendo el amor o simplemente teniendo sexo… no importa, esta noche es solo mía…

--

Hasta que el amanecer llega y ella yace a mi lado, recargando su cabeza en mi pecho, depositando besos suaves y creando extraños símbolos en mi pecho con sus dedos…

- te iba a pedir que te casaras conmigo – digo al fin, después de pensarlo un rato… ella se levanta un poco para mirarme sorprendida – cuando volví esa era mi intención… pero ya no estabas…

- Jasper – dice ella en un susurro

Me estiro un poco para alcanzar mi pantalón… y saco de una de las bolsas una pequeña bolsita de terciopelo negro y la pongo en su mano… ella la mira un rato y luego la abre…

- siempre lo llevo conmigo, es mi amuleto de la suerte – le digo mientras ella estudia el anillo sin saber qué decir

No es muy llamativo como el que Edward le dio a Bella, es mucho más simple… es una argolla de oro blanco, con una línea de nueve diamantes, exactamente nueve porque siempre dijo que era su número de la suerte…

- está grabado por dentro – le digo y ella se fija… desde que ese anillo entró a esa bolsa, jamás tuve el valor de verlo de nuevo, no, era demasiado precioso…

Recuerdo perfecto lo que dice: "esperanza"… porque eso era ella para mi… la esperanza de un futuro mejor, la esperanza de una nueva vida, una vida real… yo quería que ella fuera mi familia… la quería a ella a mi lado… ella me mira y sé que de poder, ambos estaríamos llorando… tomo su mano y deslizo el anillo suavemente en su dedo… ella lo mira y me abraza de nuevo, sin decir nada más nos quedamos así, simplemente pensando en lo que pudo ser…


Review!!