Capitulo 6


Abrió los ojos al sentir la suave caricia de sus señora en su cabello, ahí frente a él con una cálida sonrisa estaba ella, la mujer a la que adoraba, la que respetaba y por la cual daría la vida… aunque no sabía si era amor por ella o lealtad a ella.

- ¿cómo te sientes Seiya?- pregunto Athena con dulzura, la misma dulzura que le procuraba a todos sus hombres y que al mismo tiempo era única para él.

- Como si una mula me hubiera pateado, ¿que paso?

- Te encontré inconsciente en el auditorio, bueno a decir verdad te encontré gracias a tu hermana

- ¡Seika!, ¿en donde esta?- pregunto agitado el muchacho al recordar lo que había pasado, al recordar al hombre de rubio cabello amenazante frente a ambos.

- Hermano aquí estoy... tranquilo – dijo la chica entrando por la puerta del fondo de la habitación corriendo a su lado, su hermano la abrazo aliviado de que estuviera a salvo – Kanon llego a nosotros y nos ayudo a llegar al santuario luego del encuentro con ese hombre

- Zeus..

- ¿Seiya que paso?- pregunto Shion que también se encontraba en la habitación preocupado

- Zeus estaba en el auditorio, no se bien que estaba haciendo ahí pero… advirtió que vendría al santuario

- ¿Vendrá al santuario?- pregunto Aioria un tanto nervioso, recordaba a la perfección las miles de batallas en las que grandes fuerzas habían invadido el santuario, sobre todo la vez en la que los titanes habían amenazado la paz.

- Vendrá a tratar de convéncete para que trabajes para él – Hablo Leda entrando al cuarto seguida de Mu, tenían claro que lo mejor era contarle a Athena todo lo que sabían para que estubiera preparada para cuando el rey dios llegara a ella

- ¿como dices? - pregunto la diosa de cabello lila girándose por completo para observar a la pareja recién llegada, en la mirada de ambos era más que evidente la advertencia.

-Zeus estaba en el pueblo porque quería llevarse a Persefone antes de que Hades la encontrara, pero llego tarde, la nueva batalla esta comenzando y como representante de la tierra lo más conveniente para él es tenerte de su lado

- ¿Por que Hades iniciaria una nueva guerra santa?, él ya estaba arrepentido de todo

- Ninguna de las guerras en sus vidas pasadas ha sido culpa suya, y al igual que a usted solo le ha traido tristeza y soledad, mi señora, ni siquiera el olimpo esta a salvo de la traición, no puedo contarle más pero puedo decirle que no se precipite, piense bien la decisión que tomara, debo regresar con mi propia señora para contarle todo, pero volveré para ayudarles – sin más la chica se inclino ante la diosa y dio media vuelta para salir del lugar

Mu no pudo dejarla irse nada más así, le alcanzo en el pasillo y la detuvo llamándola por su nombre, al escuchar su voz la joven se giro mirándolo fijamente, por un leve momento perdiéndose en sus ojos y luego regresando al presente.

- no puedes volver Leda, si Zeus te descubre el…

- tengo que ir, mi deber es informarle a mi señora lo que ha pasado… tu harías lo mismo si se tratará de Athena... tu deber siempre esta presente... - contesto la chica mirándolo con profundidad, como si hubiera tristeza y melancolía en sus palabras

- Leda es peligroso

- Lo se pero…

- No quiero enterarme de nuevo que has muerto… no lo soportaría… no de nuevo - dijo el chico acercándose a ella para tomar su mejilla, de verdad no quería dejarla ir, no quería perderla nuevamente.

- Mu …

- Cuando te fuiste del pueblo… te dieron por muerta… y yo creí… - dijo sujetándola ahora de los hombros con un poco de fuerza- … yo creí que te había perdido… Leda yo…

- Tu más que nadie sabes que debo hacerlo…- sin pensarlo se acerco a él dandole un beso en la mejilla tal y como lo había hecho cuando más jóvenes antes de marcharse de su lado – prometo que volveré a verte…- la joven se soltó de su abrazo y dio media vuelta para salir de los muros del templo de Athena, debía de volver con su diosa afrodita e informarle todo lo pasado, ella le diría cual sería el siguiente paso.

Mu se quedo observando la puerta de salida aun y pese a que la chica ya no podía ser vista, algo le impidió moverse de inmediato hasta que finalmente el embrujo se rompió, decidió que lo mejor era volver a su propio templo. Sin embargo toda aquella escena había sido percibida por su maestro, Shion sonrió de medio lado con ironía al observar a su alumno, sus acciones y los de la chica, estaba más que claro que el lazo entre ellos no se había roto aun y pese al paso de los años.

Entre las sombras de las columnas en los pasillos del santuario podía observarse una figura moverse con prisa, Fogata estaba desesperada, indecisa, Yahim había desaparecido, mientras que el cosmos de Elli repentinamente se había apagado, no sabía que hacer, tenía que encontrar a sus compañeras y recuperar a Persefone, eso estaba claro, pues aún tenía ordenes que cumplir y sin embargo no sabía si debía de seguir el camino junto con Athena o continuar sóla, de pronto y sin previo aviso se vio acorralada entre la pared y el calido cuerpo de un hombre, al subir su rostro pudo observar la mirada fría de Kanon, este la había encerrado entre sus brazos que se posaban a cada lado de su rostro, estaba claro que pedía de su atención y por muy ruda que la joven fuera no pudo evitar por al menos en ese momento sentirse intimidada por aquellos ojos, intimidante y placenteros al mismo tiempo eran aquellos ojos.

- ¿se puede saber cual es la idea caballero? – grito la amazona de Hermes al verse sin salida

- esa es mi pregunta, pude darme cuenta de que me seguiste cuando salí del santuario para buscar a Seiya, y note tu presencia en la habitación mientras hablabamos, la pregunta es, ¿por que tanto misterio amazona?, ¿que estas ocultando?, ¿que es lo que pretendes tomando información de nosotros tratando de que no lo notemos?

- Eso no te importa maldito atheniense – dijo mientras con fuerza lo empujaba del pecho logrando así liberarse

- Sea lo que sea que pretendas sabes que lo harás sóla, ya no hay quien te ayude y te aseguro que te estaré vigilando – dijo Kanon antes de darse la vuelta y regresar a la habitación del fondo, la chica no le quito la vista de encima hasta que este desaparecio, no era que le dieran miedo sus palabras, pero tenía que prevenirse si quería evitarse problemas, más ahora que, como había dicho el caballero, estaba sola.

En el templo de Géminis mientras tanto estaba Laurel, observando por la ventana las estrellas de la fresca noche, recordaba el día en el que había aceptado vivir en el templo del guerrero de aquel signo, se había decidido cuando este le hablo de la visión que había recibido durante el tiempo en el que pudo usar los poderes de la chica para ver el futuro.

La batalla había terminado y Laurel estaba por marcharse, su caballo estaba listo y estaba por montar en el cuando una voz le llamo

- ¿te marcharás así nada más? – pregunto Saga detrás de ella, conservando en su rostro la completa seriedad, la chica le miro y por un momento mostro sorpresa ante la pregunto pero pronto la oculto.

- Vine a hacer lo que tenía que hacer, ahora debo partir y buscar un nuevo hogar

- Sabes que no necesitas buscar un nuevo hogar

- ¿Que?- pregunto un tanto confusa, de verdad aquel joven había sentido... esa visión...

- Entiendes perfectamente a que me refiero – dijo el joven acercandose a ella y posando una mano en su rostro - Fue la visión más real que he tenido en toda mi vida, y fue de un futuro juntos… la imagen perfecta en la cual te tengo en mis brazos con el calor de ambos llenando la habitación, con el amor del uno para el otro a flor de piel y para siempre...

- Fue solo una imagen Saga... el futuro... puede cambiar- contesto la chica tratando de ocultar su nerviosismo y ansiedad al mismo tiempo.

- Sólo si tu lo deseas y puedo ver en tus ojos que no es así, tu también recibiste esa visión ¿no es cierto… ?- hablo acercando su rostro un poco al de ella- y la sentiste tan viva, tan real como yo pude sentirla ¿verdad?

- ...Es un sentimiento que no puedo sacar de mi pecho, por eso tenía miedo de venir aquí desde el principio... pero … Saga …- trato de decir la joven pero los labios del chico sellaron en ella toda palabra y toda duda, se fundió con él en aquel beso que se fue profundizando con el paso del tiempo, que ahora era una batalla por demostrarle al otro la intensidad de los sentimientos que se provocaban entre ellos.

Luego de esa tarde ya no había nada más que los separara, la chica comenzo a vivir con el caballero de la tercera casa y los días pasaron hasta volverse semanas y luego meses.

Una noche disfrutaban de la caía de la tarde juntos, ambos sentados en la suave alfombra de la habitación del guerrero observando a través de su ventana el ahora aparecer de las estrellas, se miraron y sin pensarlo Saga se acerco a ella y la beso tierna y coquetamente en los labios, los ojos de la chica se abrieron de par en par mientras un leve sonrojo aparecía en su rostro, aun no estaba acostumbrada del todo a los repentinos momentos de cariño de su amado, quiso regresar el gesto y le beso pero antes de que pudiera retirarse de sus labios el joven la tomo por el cuello y la beso con más pasión, la chica en respuesta hundio sus manos en su cabello y profundizo más el beso dejándose caer sobre la alfrombra llevándose con ella al guerrero de géminis, Saga se separo de la joven al comenzar a sentirse consumido por su propio deseo, no quería apresurar las cosas, ni hacerle sentir a ella presión al respecto.

Laurel parecio entender el predicamento en la mente del chico y simplemente le volvio a besar, Saga no pudo resistirse ante tal encanto y le correspondio el beso para luego posar sus labios en su cuello, pero el encanto se rompio cuando de los labios de la chica se desprendio un leve gemido.

- Laurel… - dijo Saga separandose levemente de ella – debemos de parar ahora, si continuamos así te juro que no habrá fuerza alguna que me separe o me detenga de hacerte mía

- Tal vez… - dijo ella eliminando un poco de distancia entre ellos – eso es lo que deseo

- ¿Laurel te das cuenta de lo que me estas pidiendo?, ¿de verdad estas lista?, ¿de verdad estas dispuesta a no solo perder tu pureza si no tu poder de predicción también?, sabes que al entregarte a mi lo perderás para siempre...

- La ultima visión que deso recordar es esta Saga, en la que me entrego a ti y tu te entregas a mi … - hablo la chica despacio para luego volver a acercarse a él para besarle, esta vez ambos se dejaron llevar por la pasión y el deseo hasta que finalmente sus cuerpos se volvieron uno.

Si aquella tarde Laurel había perdido su poder de ver el futuro, pero había ganado al amante más fiel y amoroso que se pudo imaginar así como un sentimiento verdadero que solo el le podía entregar y que le demostraba día con día.

En ese momento el hombre de sus pensamientos la rodeo por la espalda con sus brazos besando levemente su cuello, en los labios de la chica se dibujo una sonrisa mientras giraba levemente su rostro para poder besarle.

No muy lejos de ahí Mu desendía por las escaleras para llegar a su propio templo, sin querer sus ojos habían presenciado la escena entre los amantes y avergonzado apresuro su paso. Sin embargo aquella imagen no se quito de su mente preguntándose el como se sentiría tener al ser amado en sus brazos y saberse correspondido por ella, inevitablemente la imagen de Leda se poso en su mente mientras finalmente llegaba hasta su hogar, ya no podría negar un sentimiento que muchos años atrás había aceptado, estaba enamorado de ella, desde que eran niños su corazón le pertenecía a ella, no lo había entendido hasta mucho después de que esta se marchara, cuando su compañía le hizo falta, pero al escuchar de su supuesta muerte su corazón y su amor por ella se habían roto en mil pedazos.

Por mucho tiempo creyo que aquel sentimiento se había borrado de él hasta su reencuentro, con haberla visto en ese preciso momento en el bosque la llama de su amor por ella se había vuelto a encender, tal vez y ahora con mucha más fuerza… estaba confundido ¿qué haría ahora?

- ¿Mu estas bien? – pregunto Shion entrando al templo de Aries luego de que su alumno lo hicera

- ¡Maestro!, ¿se le ofrece algo?, ¿que hace aquí?- pregunto sorprendido el chico al mirarlo parado detrás de él

- Algo te molesta, es evidente… tengo una idea al respecto, pero prefiero que seas tu quien hable…

- De verdad no tiene nada de que preocuparse maestro… yo..

- ¿Es leda no es así?… la amas- Mu se giro a su maestro al escuchar esas palabras- puedo verlo en tus ojos cuando mencionan su nombre… y eso es raro en ti Mu, tu jamás dejas evidenciar tus sentimientos

- Siempre fue parte de mi entrenamiento, siempre fue lo que trate de enseñarle a Itza…

- Y no lo entendio, tal fue el caso que logro derretir el hielo en Camus, ¿por que tu no puedes hacer lo mismo?

- Porque como dijo maestro… no igual… lo que yo sienta por Leda… no es correspondido, ella jamás aceptaría estar conmigo… ella es libre y nunca quiso perder eso

- Leda igual que tu era diferente en ese entonces…

- Aun así no voy a obligarla a algo a lo que otras personas la tenían destinada…yo no

- No sabes que pasa con ella tampoco… no asegures nada hasta no saber la verdad Mu, eso fue siempre parte de tu entrenamiento también.


... y sigo adelante con la historia, espero este quedando bien.

* Le dedico con mucho cariño la continuación a Lady Midir, a Virgox y a 0Umizu0, que han estado conmigo desde la precuela de esta historia, como dije seguimos adelante...

Saludos!