Capitulo 8
Yahim y Shaka se habían aproximado ya a las cercanías de las doce casas, aun se mantenían escondidos mientras que en su mente llevaban claro su objetivo.
- - espero que tus sospechas sean ciertas, lo que estamos a punto de hacer podría ocasionar grandes problemas.
- - esta es la única opción que tenemos, Hermes mismo lo dijo, Zeus dejo se ser el de siempre luego del sacrificio de sangre que le dio nueva vida a los dioses, debemos de averiguar que fue lo que sucedió durante ese ritual... y sólo una persona lo sabe, la única testigo de lo que paso esa noche.
La joven de cabello castaño y ojos verdes, caminaba por los pasillos del palacio rumbo a la parte oeste del mismo, la noche que lo recorrió con Pandora no pudo llegar hasta ahí por lo que la curiosidad por conocerle le había guiado. En su mente aún estaban presentes los últimos sucesos con Demian, es decir con Hades, ahora sabía la verdad, ya lo recordaba todo y sin embargo aún le parecía increíble cada detalle, pero sus dudas ya no importaban, el estar con él, simplemente él la hacía sentir libre, llena de vida y alegría, segura y protegida, ya no le tenía miedo a nada, ni le importaba recordar su vida pasada, lo importante ahora era el presente con él... a su lado.
Sus pasos la llevaron hasta un jardín completamente seco, años de descuido no habían logrado más que la muerte de la naturaleza en aquel pedazo de tierra. No supo que la impulso pero sabía que podía hacerlo, se acerco hasta una de las rosas muertas y coloco su mano justo sobre ella, cerro sus ojos y se concentro en hacerla crecer, aún no entendía o recordaba del todo el como usar su cosmos, Hades le había explicado un poco pero aun fallaba en sus intentos y esta vez no fue la excepción, logro que aquella rosa roja recuperada un poco de vida y comenzara a crecer de nuevo, pero ante la falta de control sobre su propio poder, la bella flor volvió a morir, Ceres le miro decepcionada, había fallado nuevamente, de pronto una calida mano sobre la suya le hizo mirar el origen de la misma encontrando el apuesto rostro de su amado Demian, este guió a ambos hasta la flor nuevamente, Hades encendió un poco su cosmos juntándolo con el de la chica que había despertado despacio también, poco a poco la rosa comenzó a tener vida y color nuevamente creciendo y mostrando su belleza, Persefone miro con alegría aquel ser vivo, mientras Hades se acercaba a su oído para susurrarle.
- concentra tu poder y déjalo brotar suavemente - le susurro rodeando con sus brazos la cintura de la chica, Persefone cerro los ojos haciendo lo que su amado le solicitaba, de pronto una suave luz violeta rodeo todas y cada una de las flores en el lugar, poco a poco estas comenzaron a crecer formando una visión de colores de todo el jardín, cuando la chica abrió los ojos no pudo más que sorprenderse por lo que había logrado, convenciéndose al fin de que todo aquello era verdad, completamente cierto.
- Hades … ¿tu eres mi esposo, verdad?
- ahora y para toda la eternidad – contestó galante el hombre sin dejar de mirar a la joven.
- y a pesar de tantos años separados... no me has dejado de amar...
- ¿como podría hacerlo?... pensé que te había perdido y lo único que quería era castigar a quienes te habían apartado de mi lado, pero de ahora en adelante nunca te dejaré ir- dijo dándole un beso en la frente- vamos te enseñare a usar de nuevo tu cosmos.- menciono Hades guiando a la joven de la mano hasta regresar y adentrarse en el palacio
Finalmente se sentía mejor, su dolor ya había pasado y ahora solo había leves sollozos, pronto se dio cuenta de en donde estaba, aun seguía en el suelo envuelta por los brazos del gemelo del caballero de géminis, no se había preocupado por ello pues se había sentido confortable en ellos y su calidez le había ayudado a calmar su llanto, no soportando más la idea y con un fuerte sonrojo se aparto de él, hablando molesta y sin pensar en lo que decía.
- ¡maldita sea!, ¡no vuelvas a tocarme!
- no fue lo que dijiste hace un momento - Mirha sabía que el hombre tenía razón, había sido ella quien se aventara a sus brazos llorando, se giro molesta y finalmente confeso- yo no... no suelo llorar, siempre se me dijo que ese era una muestra de debilidad por lo que siempre ocultaba mi dolor... pero cuando logra hacerlo era difícil controlarlo.
- pude darme cuenta – contesto serio el apuesto joven de cabellera azul
- es extraño por lo general las únicas que podían ayudarme a calmarme... eran Elli y Yahim, de no ser por ellas podría continuar llorando hasta que las fuerzas me dejaran.
- lamento lo que les paso
- debo cumplir con mi misión para honrarlas y para hacerlo debo de encontrar a Persefone...- calló por un momento y luego continuo- la única forma de hacerlo es presionando al oráculo para que me lo diga
- ¿el oráculo?- pregunto Kanon suponiendo lo que seguía
- la hija de Apolo, la mujer que esta con tu hermano
- no se que pretendes, pero no permitiré que le hagas daño a Laurel, no dañaras a la prometida de mi hermano – dijo mientras fruncía el seño dispuesto a pelear con ella si era necesario
- tu hermano no puede tenerla simplemente así, ella no es completamente humana, es la ultima portadora de la sangre de Apolo que queda, él no dejara que cualquiera la tenga de forma tan sencilla
- aun así…- trato de decir el joven pero fue interrumpido
- escucha si lo deseas puedes ser tu quien se lo pregunte, pero ella es nuestra única forma de encontrarlos - sabiendo que no tiene opción y que de no tenerla vigilada podría dañar a la amada de su hermano acepta el seguirla, además de saber donde estaba el lord oscuro ayudaría a Athena en su misión.
El dios herrero despertó en los brazos de su amada Afrodita, podía ver preocupación en ella, acerco débilmente su mano a su rostro y esta lo recargo en su palma.
- ¿esta bien?
- gracias a ti estoy a salvo, no se atrevió a tocarme cuando me defendiste... pero… Leda esta en problemas…- Zeus se había dado cuenta de la verdadera naturaleza de la chica al pelear con ella, su fleco sobre su frente se había hecho a un lado mostrando en la joven dos pequeñas marcas sobre sus cejas… las marcar de los antiguos lemurianos.
En la sala detrás de la habitación de Zeus había una gran fuente con agua fluyendo constantemente, sobre de ella se encontraba una plataforma en la cual descansa el cuerpo sangrante de Leda.
- es una lastima que no me diera cuenta que eras un sobreviviente de Lemuria antes, podría haber aprovechado más tus poderes teniéndote en vida, poderes que ni yo tengo…- dijo mirando a la chica herida con desprecio- en fin, eso ya no importa, tu sangre es igual de útil ahora - dice el rey dios mientras mira la sangre de la chica caer en las aguas de la sagrada fuente.
Leda estaba al borde de la inconciencia, sus ojos miraban al vacío mientras de sus labios con un hilo de voz solo se desprendía una palabra … Mu.
Mu podía sentir como la joven de Galatea le llamaba de nuevo, podía sentirla debilitarse a través de su cosmos... podía sentir su dolor como propio, debía de ayudarla, tenía que protegerla, no quería perderla de nuevo…
- Mu necesitamos de tu ayuda – dijo una voz detrás de él sacándolo de su pensamiento, al girarse se encontró de frente con Shaka y con la extraña de cabello azul claro.
- Shaka… así que con tu cosmos has ocultado el tuyo y el de la amazona, por eso es que pensaban que habían desaparecido
- Nunca nos fuimos, necesitábamos tiempo para planear el siguiente paso- contesto el dorado
- ¿Que es lo que pretenden?
- Debemos averiguar que ha pasado con Zeus, debemos ir a su palacio y hablar con Hera, es la única que lo sabe – dijo la joven de cabellera azul claro
- ¿Quieren ir al palacio de Zeus?... ¿están dementes?, harán que comience una guerra contra el santuario
- debemos de ir y encontrar la razón por lo que todo esto esta mal, sólo tu puedes ayudarnos, yo tengo un gran poder de teletransportación como tu, ni siquiera yo tengo el alcance para llegar al templo de Zeus, sólo tu eres lo suficientemente fuerte con tu comos para hacerlo- dijo Shaka exponiendo las habilidades de su compañero. Mu le miro directo a los ojos como analizándolo, era cierto, él podía llevarlos hasta el templo de Zeus, con el poder de Shaka sobre ellos nadie notaría su cosmos… tenían un plan bien elaborado… el templo de Zeus, en el templo de Zeus estaba Leda, si el podía…
- de acuerdo, les ayudare… pero quiero ir con ustedes
- ¿qué?- pregunto Yahim sorprendida por la afirmación del joven de cabello lila, sin embargo antes de que pudiera decir algo más Shaka hablo, le interrumpió finalmente aceptado su proposición
- muy bien entonces partamos- dijo antes de dar media vuelta para tratar de llegar a la puerta de su templo, Yahim se adelanto y antes de que Mu le siguiera Shaka le paro
- algo te molesta, de lo contrario no mostrarías preocupación, tu jamás muestras tus sentimientos
- tengo algo que resolver…
Athena se encontraba en su trono meditando sobre todo lo que había pasado cuando sintió una gran presencia entrar en el lugar
- Zeus…- dijo al reconocer al hombre rubio frente a ella
- Hija mía, he venido para saber tu respuesta, necesito de tu ayuda, debo de encontrar al traidor de Hades y darle su merecido
- Se lo que buscas – hablo la chica pausando y luego continuando con lo que decía- pero no voy a ayudarte, Hades no ha hecho nada malo, no ha atacado a nadie y de ser yo quien lo hiciera comenzaría una nueva guerra santa
- Pero como te atreves a responderme así?, soy yo el rey de los dioses quien este diciéndote que debes de ayudarme
- Y soy yo la encargada de la tierra la que te responde – contesto la chica de cabello lila, Zeus le miro molesto, irritado porque la joven no cumplía con sus ordenes, bueno si eso era lo que ella quería entonces también sería una traidora
- Si así lo quieres Athena, así será, no quise llegar a tanto pero me ayudaras por las buenas o por las malas, yo te entregue este santuario y yo puedo quitártelo- antes de que la joven diosa pudiera hacer algo sintió como sus manos eran encadenadas por unas esposas especiales creadas por Hefestos y llenas del cosmos de Zeus, estas le llevaron y la atraparon hasta la pared del fondo del templo, Shion al escuchar a su diosa herida llego hasta el lugar, pero Zeus le atrapo con su poder haciendo que cayera inmóvil al piso, sin más las paredes del templo se volvieron blancas con dorado mientras que el rey dios tomaba asiento en el trono de la diosa cambiando todo el lugar con su poder.
