-Iremos los dos.-resolvió Misty.- Ash, recuerda que es peligroso andar por las rutas a pie, y tardaremos más si vamos por tierra. Pidgeot podrá llevarnos sin ningún problema. - Ash sintió. El ave bajó de nuevo el cuerpo para que los jóvenes se subieran sobre su lomo.

-Tengo aún un poco de energía para transformarme.- susurró Mew interrumpiendo el diálogo.- No sería muy prudente si los ven por allí con lo que los humanos llaman un Pokemon legendario.- Un brillo en su cuerpo indicó que su forma comenzaba a cambiar. Tomó la forma de un Rattata de un color más rosado de lo normal.-

-Pidgeot, por favor vuela lo más rápido que puedas. Lleva a Misty. Yo iré en Charizard.- habló el joven a su Pokemon pájaro ,mientras llamaba a su dragón volador.- No tenemos mucho tiempo. El ave y el lagarto alado salieron como una bala hacia ciudad Saffron. Al cabo de un rato ya empezaban divisar los edificios de Saffron City. El viento les golpeaba en la cara mientras surcaban el aire a la velocidad en que volaban las criaturas de Ash. Finalmente se introdujeron en la gran ciudad con rumbo al centro Pokemon. Una voz electrónica sonó desde la mochila del joven:

-Ash, tenemos excelentes noticias!.- el sonido del walkie talkie distrajo al muchacho.- Brock no tuvo daño interno según las radiografías, solamente varias costillas y un brazo roto, se recuperará. No dejaba de exigirme que me quedara a su lado pero tenía que volver a las calles a seguir patrullando, puf!- se quejó la oficial Jenny al otro lado del teléfono.

-Estupendo, oficial.- habló Ash forzando su entusiasmo. Aunque le había aliviado recibir la buena noticia, no dejaba de sentirse conflictuado. Parecía ser el único de su grupo de amigos que se había tomado en serio la amenaza de Mewtwo. Estaba seguro de que la explosión de luz había llamado su atención y que posiblemente se volverían a encontrar con él.

Dejaron a Mew en el hospital Pokemon, y la enfermera les informó que la recuperación de Mew tardaría unos días. No podían quedarse a esperar, y deseando lo mejor para el pequeño Pokemon, emprendieron el regreso lo más rápido que pudieron a ciudad Cerulean. Misty estuvo muy callada durante el viaje de vuelta a su ciudad natal. Ash tampoco tenía muchas ganas de hablar. Un tiempo después, cuando les faltaba poco para llegar a ciudad Cerulean desde el lado este, una sombra sobre ellos y un golpe súbito hizo sacudirse a Pidgeot en aire y dar una voltereta en el aire.

-¿Qué diablos? Misty, estás bien Misty?- No obtuvo respuesta. - Apenas abría los ojos después de la sacudida que había experimentada.

-¿Buscabas a alguien?- Giovanni había aparecido a bordo de su Skarmory justo frente a Ash, quién no daba crédito a lo que sus ojos veían. En las garras del Pokemon volador, estaba atrapada Misty, paralizada de terror -Eres tan mal mentiroso como entrenador, Ketchum! No te creo nada sobre Mewtwo.-

-MISTY! DÉJALA EN PAZ!- chilló Ash completamente neurótico- No te atrevas a lastimarla, Giovanni!-

-Tu amiguita me va a acompañar a la base. Si quieres que le perdone la vida, deberás ir y decirme donde está Mewtwo.- El joven estaba temblando de miedo con los puños apretados.

-Ash, no lo escuches!- aulló Misty desde las garras de Skarmory.- Trató de liberarse pero el Pokemon apretaba demasiado con sus afiladas garras. -Yo estaré bien, encontraré la forma de escapar!-

-Un movimiento más para tratar de liberarte y Skarmory te hará picadillo, jovencita!- Por segunda vez desde que Mewtwo había hecho acto de presencia en la ruta 4, Ash vió el terror en los ojos de Misty.

-Misty!- berreó Ash al ver como el Skarmory la apretaba entre sus garras, provocando que la muchacha gritara de dolor.-

-Bueno, sabes lo que debes hacer, jovenzuelo. La vida de tu amiga se hará más corta mientras más tardes. Ve a las montañas al norte del Túnel de Roca. Si llevas a algún aliado, tu amiga será comida para mis Nidoran.- Y emprendió el vuelo a toda velocidad.

-NO!No iras a ningún lado, maldito! Pidgeot, ataque aéreo!- El enorme pájaro se elevó por encima de Giovanni y salió disparado a toda velocidad hacia el jefe del Equipo Rocket. Ash le ordenó a Charizard seguirlos. Giovanni, con un gesto aburrido, ordenó a su Skarmory dar la vuelta. No podía usar el impactrueno de Pikachu ni el ataque de fuego de Charizard, ya que podría lastimar gravemente a Misty al estar en las zarpas del Pokemon tipo acero...

-Skarmory, ala de acero.-

El golpe fue terrible, Pidgeot recibió de lleno el ataque de su homólogo de metal. Como si de cámara lenta se tratase, Ash lo vio caer por el aire sin que nadie lo sostuviera.

PIDGEOT, NO!- Lo hizo regresar a su Pokeball, bajando con Charizard lo más cerca que podía para alcanzarlo. Giovanni estaba cada vez más lejos. El joven, lleno de terror, le ordenó seguir al jefe de los Rocket. Charizard voló lo más rápido que pudo, pero el malvado estaba cada vez más lejos. De pronto, otro enorme Pokemon de color naranja apareció frente a ellos, obligando a Ash a frenar en seco.

Era el Dragonite de Lance, que tenía una mirada muy terrible en el rostro.

-Ash. tenemos que bajar a tierra ahora!Necesitamos combatir de nuevo contra los soldados enemigos, han llegado refuerzos de los Rocket!-

-Lance, déjame pasar, tengo que salvar a Misty!- chilló el muchacho. El entrenador no le hizo caso. Ash hizo bajar a Charizard, descendiendo con Lance sobre el suelo de la ruta 8. Lorelei esperaba a unos metros de ellos. Una vez que el muchacho estuvo con los pies en la tierra, Lance soltó su ira:

-TONTOS!- gritó de manera muy severa el maestro de los dragones, tan fuerte que incluso Pikachu se asustó.- ¿Cómo se atreven a salir solos de la ciudad sin avisarnos? Ahora Misty fue capturada por esos rufianes! ¿No pensaste en lo que podría pasar, jovencito?- El muchacho no dejaba de sollozar y estremecerse.

-Pero tenemos que ir ahora!- insistió Ash sin dejar de temblar.

Lorelei llegó corriendo a la escena.

-Déjame hablar a solas con él.- le solicitó a Lance, quien de inmediato soltó a Ash y se fue de la escena sin dejar de mirar enfurecido al joven.

-Ash, ¿pero qué pasó?- El joven respondió con la cara llena de lágrimas.-

-Se llevaron a Misty...el equipo Rocket.- balbuceó Ash sin articular bien las palabras. La entrenadora veterana sólo pudo abrazarlo con fuerza al ver su dolor y desesperación. Nadie salvo Misty lo había abrazado con tanto cariño y aprehensión hasta ese momento.

-Fue Mew quien nos salvo.- Lorelei abrió los ojos con sorpresa. - El fue quien liberó de la rabia a los Pokemon y derrotó a los soldados del Equipo Rocket...- La mujer no daba crédito en lo que escuchaba.-

-Vaya...solamente alguien como él podría haber hecho algo así. Es increíble. Tuvimos muchísima suerte nosotros, y lo más importante, esos Pokemon torturados por el Equipo Rocket han sido salvados...-

-Tengo que salvar a Misty!- chilló el muchacho estremeciéndose.- Yo...es mi culpa!- La entrenadora lo miró con profunda compasión.

-No fue tu culpa...- susurró Lorelei.- Se inclinó hacia Ash y le puso una mano en el pecho para calmarlo. -Sabes...tengo contacto con Misty. Y ella hablaba todo el tiempo de tí. Note que tuvo problemas contigo, supe que no quisiste verla...- Ash se encogió de vergüenza.

-Es lo que menos quisiera recordar ahora.- sollozó el joven.- ¿Por qué la traté así?-

-Supe que...tu madre falleció.- Ash hizo una mueca de frustración.- Sé que es algo demasiado personal para tí, pero, debo decirte algo. A veces las personas tendemos a olvidarnos de quien vive un duelo por la pérdida de un ser querido. Somos egoístas. No debería ser así pero, sucede. La vida diaria nos absorbe y tenemos tantos problemas que simplemente no miramos más allá. Misty nunca te olvidó. Ninguno de tus amigos lo hizo.- El joven clavó la mirada triste en el piso.- A veces la falta de comunicación puede ocasionar muchos problemas, tanto entre seres humanos como entre éstos y sus Pokemon.-

Yo también siento un peso en mi conciencia.- continuó Lorelei.- Le dije que te olvidara, que eras una persona muy ingrata y malagradecida. - Ash no pudo evitar sentirse dolido por esas palabras.- Pero hoy me demostraste con tu valor que no eres así. Que Misty de verdad te importa. Que eres valiente. - Ash se puso tan rojo que de pronto pasaría a ser más oscuro que el pelo de Lorelei- De todos modos, conozco lo obstinada que es. Sabía que regresaría un día a intentar verte de nuevo.- soltó una risita triste.

-Debemos idear un plan. Quizás si vamos a la base del Equipo Rocket podamos derrotar a Giovanni de una vez por todas y salvar a Misty.- enunció Lorelei mirando con determinación al joven. Ash estuvo a punto de decirle la amenaza que le había hecho el jefe de los Rocket, pero fue interrumpido.

Un entrenador llegaba a bordo de su Dodrio a toda velocidad. Se detuvo junto a Lance que esperaba unos metros más adelante, ignorando a Ash y Lorelei.

-Maestro Lance, han llegado refuerzos del equipo Rocket y necesitamos ayuda inmediata!- Lance se tornó pálido.

-Ash, no hay tiempo para lamentos, Misty podrá esperar!- Lorelei no pudo quedarse callada ante lo que que acababa de oír y encaró a su compañero llena de convicción:

-¿No vas a dejar a una de nuestras líderes de gimnasio sola en las garras de esos rufianes, o sí? ¿Dónde está tu sentido de justicia?- Lance no pudo evitar echarse hacia atrás, impresionado por la reacción de su colega. Era verdad:Misty no sólo era la mejor amiga de Ash y la protegida de Lorelei, sino también una líder de gimnasio, pieza clave en la organización de la Liga. Ash también miraba a Lance con rabia. No había podido contenerse. La persona que más le importaba en el mundo no iba a sufrir de esa manera...