CAPITULO 13
Sherry se daba mucha prisa con el antídoto. Analizó el veneno y sus componentes y poco a poco obtuvo datos concluyentes.
Aquella noche le dijo a Heiji que tomara el antídoto que le había dado Vermouth. Así verían el resultado de la prueba.
Heiji se negó completamente: ¡No voy a ser el conejillo de indias otra vez!
Al decir esto notó como Sherry se entristecía. No quería preocuparla ni dañarla con sus palabras. Rectificó.
-Quiero decir que confió en ti y en tus conocimientos pero….(pausa) ¿Qué harás tú? ¿Por qué no esperamos a que termines el otro antídoto?
-Sherry dejó de llorar. Ahora sabía que Heiji confiaba en ella, la verdad es que quería estar segura de este hecho.-Debes tomarla ya porque…porque Kudo no podrá resolver el código sin tu ayuda en tan poco tiempo. Necesita que le eches una mano. No te preocupes por mí y ayúdale. Además…acuérdate, la vida de Umiko está en juego…¡No podemos dejarla en las manos de la Organización! Quien sabe que la harán.
-Está bien-asintió Heiji. Lo tomaré.- dijo aunque preocupado por Sherry -¿y si esta no consigue terminar el antídoto y se queda así para siempre?-piensa. No lo soportaría. Sus recuerdos parecían estar volviendo sin necesidad de tomarse el antídoto, ¿por qué debería volver a ser él? Era ridículo-pensó.
Pero ya tenía decidido de antemano que confiaría en Sherry, que haría lo que le dijo, no quería desobedecerla, pasara lo que pasara.
El día anterior a la fecha dada de plazo Heiji se tomó el antídoto.
El antídoto produjo los síntomas esperados. Primero, los punzantes dolores en el pecho y los huesos y, por fin, aparece el verdadero Heiji, el detective adolescente.
Sherry quedó asombrada por su éxito y alegre a la vez, de ver al verdadero Heiji. Al Heiji de quién se había enamorado perdidamente. ¡Era maravilloso!
Pero ahora debía cumplir su promesa. Con más ímpetu y empeño, decidió que no pararía hasta cumplir su trato con Heiji: hacer las copias del antídoto y volver a ser como antes.
-¡Kudo!¡Ya he vuelto!-exclamó sonriente Heiji. Era su cara de deducción, la que tanto fascinaba a Kazuha. Llevaba puesta su gorra del lado contrario, de verdad, Había vuelto.
Una vea Kudo le mostró el código empezó a señalar posibles procedimientos para resolverlo. No daba con una solución que Kudo no hubiera pensado. Ese código se le resistía.
Kazuha también apareció y le echó una mirada a Heiji, burlándose de él:- Venga…No será tan difícil…¿No eras tú el mejor detective del Oeste?—El código le recordaba algo.
-Heiji….este código…, ¿no se parece a los juegos que hacíamos de niños?-preguntó
-¿De niños? ¿A qué te refieres?-preguntó Kudo
-Bueno…-dudó-…en la escuela primaria a veces jugábamos a resolver códigos que nos hacía la profe y mis favoritos eran unos en los que cambiábamos los números por letras…
-¡Números por letras!-exclamaron-¡Eso es!
-Mira Kudo.-explicó Heiji-,si quitamos los números que se duplican y están juntos queda esto…
P4πK3 B31K4
-Parecen dos palabras…
-Ahora hay que sustituir los números por letras-interrumpió Kazuha-pensad….
-Hattori…Mira, solo hay consonantes…, eso quiere decir…que las vocales deben de ser los números (esto ya es sencillo para ellos dos)-dijo Kudo
-¡Sí! Si los sustituimos por vocales…
El 4 podría ser una A, ya que se parece, y los demás…
El 3 una E y el 1 la I
-Ya tendríamos PAπKE BEIKA
-¡Está en Beika!...ya solo nos falta el número pi….pero no es la O ni la U….quedaría bien una R
-¡Ya está!-volvieron a exclamaron al unísono-¡El PARQUE BEIKA!
-Por lo visto no saben ortografía…en vez de Qu nos ponen una K…¡paletos!-bromeó Heiji-(Sabía que la Qu hubiera sido más fácil para resolver el código)
-Kudo, déjame ir contigo-suplicó-¡No te puedo dejar solo ante el peligro, Quiero ayudarte!
-Hattori-murmuró Shinichi….pero lo pensó detenidamente y asintió.
