CAPITULO: 14

Vuelvo otra vez con otro capi.

DISCLAIMER: Los personajes no son de mi propiedad sino de Gosho Aoyama. La idea es más bien mía.

Shinichi sabía que era un riesgo que alguien más apareciera con él; había prometido, por el bien de Umiko, ir solo, pero no podía rechazar la ayuda de Heiji. Era su mejor amigo y sabía que no le fallaría.

-¡Ya está!-se oyó una exclamación en la casa. ¡Lo he logrado!

Venía del laboratorio… ¿podría ser?...¿es posible?

Sin pensarlo dos veces, Heiji bajó al sótano corriendo. No sabía lo que se encontraría.

Se encontró a una Sherry adulta pero arrodillada en el suelo frente al mostrador donde había estado trabajando y haciendo el antídoto. Al lado de ésta, en el suelo, había frascos rotos. Sherry parecía estar llorando.

-¡Shiho! ¿Te encuentras bien?-Heiji corrió hacía ella.

-¡Heiji!-exclamó sorprendida Shiho con un gesto de alegría infinita. No se levantó sino que abrazó instintivamente a Heiji. Estaba feliz de ser ella otra vez y, sobre todo, de que Heiji la recordara completamente. El acto de pronunciar su verdadero nombre había disipado sus dudas.

-¿Qué te pasa? ¿Por qué…lloras? ¿No ha funcionado?- preguntó Heiji mientras se daba cuenta de algo: la pierna y el brazo de Shiho tenía cortes, estaba herida y sangraba.

-Shiho se dio cuenta de que Heiji lo observaba y dijo para tranquilizarlo:-No es nada. He tenido una reacción al antídoto, he acabado poniéndome muy histérica y nerviosa, por los dolores que se experimentan y he intentado buscar algo para parar su efecto: un contra antídoto.

-¿Eso existe?- se preguntó Heiji

-Pero al hacerlo he tirado varios frascos y me he hecho estos cortes, soy muy torpe…

-¿Estás de broma? ¡Has sobrevivido a ello y estás bien! ¡No sabes cuanto me alegro!- Heiji abrazó con más fuerza a Shiho.

Era un momento muy tierno. Se veía ese sincero afecto y cariño que se tenían mutuamente. Shiho pudo comprender lo preocupado que había estado por ella, mientras sentía su calor y ternura, era un sentimiento nuevo para ella. Ya no podían esconder sus sentimientos.

-Me gustaría acompañaros a la cita- dijo Shiho tímidamente, rompiendo el momento

-¿Qué?-preguntó Heiji incrédulo. ¡No puedo dejar que hagas eso! ¡No quiero ponerte en peligro!- la advirtió, aunque sabía que no le haría caso.

-Lo sé…He vivido con ellos desde siempre. Quizá me eliminen en cuanto me vean pero…(pausa)…no puedo dejar que vayas solo…quiero ir contigo…-sollozó. Heiji volvió a responder con un abrazo tranquilizándola de nuevo. Era una de las pocas veces que Shiho expresaba estos sentimientos.

Sin duda, es una chica muy valiente-pensó Heiji-se sentía muy orgulloso de ella.

-Está bien-respondió- vendrás con nosotros y yo te protegeré-prometió.

-¡Heiji!-interrumpió otra persona que acababa de entrar en la sala. Era Kazuha. Al ver esa escena solo pudo pronunciar unas palabras antes de salir corriendo llorando- ¿Cómo pudiste?

Sin duda, estaba destrozada.