CAPITULO 22: 'DENTRO'

(No sé cómo será el cuartel general de la Organización así que esta descripción es pura invención mía)

Ya dentro,(sin utilizar la entrada principal, por supuesto. Esta vez se decantaron por la salida de emergencia que daba justo al lado de la habitación donde debían tener a la chica.) la buscaron.

Fue fácil encontrarla. Estaba en una habitación cerrada. Tampoco parecía estar vigilada por guardias ni cámaras. Demasiado fácil.

Lo extraño de todo esto era el cuarto y su ocupante. Estaba decorado como la habitación de una chica de secundaria y también había muchas ¡fotos de Shinichi con ella!

Era algo espeluznante. Por más que girabas la cabeza en aquella pequeña habitación y mirabas hacia otra parte, te encontrabas con una foto de ellos.

Era como si la quisieran obligar a mirar esos recuerdos. A hacer que no se olvidase de ellos.

De repente, Kudo se dio cuenta de algo más. ¿Dónde se encontraba Umiko? Tumbada en la cama se encontraba la chica. Se acercaron nerviosos, para ver cómo se encontraba. Tenía los ojos cerrados y respiraba tranquilamente. Estaba dormida, parecía soñar algo agradable. Llegó el momento difícil: raptarla.

¿Debían escapar por el mismo lugar por el que habían venido o….?

Decidieron arriesgarse y usar el mismo método.

Suerte. Fue pura suerte que pudiera salir de allí. Pura suerte que no los pillaran. No había vigilancia, nada. Escaparon rápidamente.

Shinichi llevaba en brazos a Umiko y de las armas, esta vez se encargaron Heiji y Shiho.

Llegaron al coche. Heiji, que llevaba las llaves, lo abrió y ….entrando en el asiento del copiloto…descubrió una figura en el asiento trasero.

Era una mujer vestida de negro y con el pelo rubio largo recogido en una coleta alta. Llevaba varios mechones a cada lado de su cara sueltos de un color aún más claro que su pelo.

Rápidamente, Heiji alertó a los demás para impedir que entraran en el coche.

Shinichi llegó a verla también y se alejó corriendo con Umiko. Debía escapar. La mujer ni siquiera se inmutó. En cambio, Shiho no quería dejar solo a Heiji en aquella situación y se arriesgó, entró dentro del coche. Vio a una mujer apuntando a Heiji con una pistola. Esa mujer…le recordaba a alguien…

No pudo reaccionar pues fue golpeada por detrás y se desmayó.

Ya en casa, Shinichi se lamentaba por lo ocurrido. Había dejado solos a sus dos mejores amigos, sus aliados, sus compañeros que no habían dudado en seguirlo hacia lo más peligroso; todo para impedir que volvieran a arrebatarle de nuevo a Umiko…por eso huyó.

Debía actuar rápido y salvarlos antes de que les ocurriera algo.

Mientras piensa esto, es golpeado por la espalda y cae al suelo, sin conocimiento. El autor del ataque huye pero antes de llegar a la puerta de la casa alguien lo impide y le retiene. Es el profesor Agasa.

-¡Umiko!-dice llevándola de nuevo donde se encuentra Shinichi-¿A dónde ibas? Es peligroso volver a salir. Shinichi te ha salvado de ellos y tú…

Suelta a la pequeña al ver a Shinichi tirado en el suelo y se acerca a él.

-¡Shinichi! ¿Qué te ha pasado? ¡Respóndeme!-gritó nervioso sacudiéndole sin que diera ninguna respuesta.

-He sido yo, profesor-se oye la voz de la inocencia.

-¿Por qué lo has hecho, Umiko? ¿Qué te ha hecho Shinichi?

-¿Ud. No lo sabe profesor?-pregunta extrañada- Me insultaba, me pegaba, me maltrataba,….

-¡Eso no es cierto, Umiko! ¡Shinichi jamás haría eso! Tú o conoces aún mejor que yo. No sería capaz de hacerte daño.

-¡Mentira! ¡Lo odio!-y Umiko se echa a llorar

-Sabes que te tiene mucho cariño. Le importas mucho.

El profesor Agasa abraza a la pequeña para consolarla. Esto le recuerda las veces que Shinichi y Ran venían de peques a su casa. Eran los mejores amigos, nunca se peleaban, pero una vez…

-FLASHBACK-

Ran vino corriendo a la casa del profesor, llorando. Estaba enfadada con Shinichi.

Mientras estaban jugando en casa de Ran, Shinichi se fue sin decir nada.

Ran, al volver a la habitación, descubrió que su osito favorito, un osito rosa de peluche ya viejo, no estaba. Ran lo tenía mucho aprecio. Se lo habían regalado sus padres y había sido su primer juguete.

Al no estar sus padres en casa, solo el profesor pudo consolarla hasta que todo se aclaró.

Shinichi apareció con el juguete; pero, este no era el mismo: parecía más nuevo.

Shinichi le explicó a Ran que su madre lo había cosido por donde estaba roto y se veía la pelusa, y además, le enseñó dos piezas de ropa hechas por ella para Ran.

Shinichi se disculpó por esa repentina desaparición y todo acabó bien.

-FIN DEL FLASHBACK-

¡Qué recuerdos!-pensó el profesor. Aquello fue un malentendido, pero esto parece mucho más serio. Umiko parece trastornada.

Shinichi por fin se había despertado de su letargo. El profesor le explicó la situación: Umiko te odia. Ella te ha propinado ese golpe y por más que intento que entre en razón no me escucha. ¡Tenemos que hacer algo!

Shinichi se quedó en blanco,…ante esta situación. La persona que más le importaba en el mundo tenía un odio extremo hacia él, casi tanto como para llegar a matarle.

El profesor tomó la palabra ante la estupefacción de Shinichi.

-Hay una solución para esto, pero necesitamos la ayuda de Shiho. ¿Dónde está?-preguntó extrañado.

-Los han secuestrado.

-¿Qué?

-Sí. En nuestra huida descubrimos a alguien que ya estaba dentro del coche y mi única acción en ese momento fue escapar, dejando a mis compañeros tirados. Me arrepiento de aquello.

-¡Profesor! Los van a hacer lo mismo que a mí.

-¿Qué, Umiko? Dime, ¿Qué te hicieron?

-Recuerdo que dijeron algo sobre un plan verdaderamente malvado. Tienen planeado controlar a toda la sociedad, igual que consiguieron conmigo.

-¿Cómo?

-Umiko negó con la cabeza-No lo sé.- Esto produjo aún más preocupación en los presentes.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

Mientras, en la guarida de los HdN

Heiji y Shiho se encuentran esposados. Sus esposas son entrelazadas y son obligados a andar juntos por un pasillo largo y estrecho. Así, Heiji puede notar el temblor a causa del miedo al rozar el cuerpo de su compañera. No puede evitarlo. Se han metido en la boca del lobo. Y no saben adónde van.

La mujer y el hombre se encuentran delante y detrás de ellos amenazándoles con las pistolas. Les siguen. Les hacen entrar en una pequeña sala y se sientan en dos sillas que miran hacia una pequeña pantalla.

-¡Shiho! ¿Sabes qué pretenden hacernos?-susurra Heiji

-No lo sé, pero… (pausa) se parece mucho al método que descartaron para torturar a los enemigos.

-¿Qué método?-preguntó Heiji asustado.

-Trata de torturar mental y físicamente a las personas para que odien a todos a su alrededor excepto a sus jefes.

-¿Qué? ¡Eso es muy cruel! ¿Vamos a ser víctimas de ello?

-Creo que sí.

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

A Heiji todavía le quedaban armas. Tenía los dardos anestesiantes, que le servirían para escapar; pero, sería imposible hacerlo sin más ayuda. Necesitaban a Shinichi.

Aunque Heiji siempre había confiado en él, esta vez tenía dudas. ¿Y si no quería arriesgarse por él?

¿QUÉ LES OCURRIRÁ A HEIJI Y A SHIHO?