CAPITULO 23

POV SHIHO

Me desperté debido a un sobresalto. Un ruido. Alguien se acercaba, acababa de cerrar la puerta de un portazo (descomunal).

Sentía frío de repente y percibía todo oscuro. Mi campo de visión no llegaba más allá de unos decímetros; no, quizá de un metro. Estaba tumbada en una especie de tumbona o colchón que chirriaba y estaba muy viejo.

Sin duda, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo de arriba-abajo. Estaba colocada en una posición rara: boca-abajo (Yo nunca duermo así. Es muy incómodo.)

Esto quería decir que alguien me había colocado de esta forma allí.

Entonces fue cuando me di cuenta. Tenía los pies atados con una cadena fuerte y me era imposible levantarme ya que también debían estar atados por la cadena a una especie de tornillete en la pared.

Estoy sola. ¿Dónde está Heiji?

¡Heiji!-grito en vano. Juramos que no nos separaríamos…-susurro.

Recuerdo algo. ¿No estábamos en una sala obscura? ¿En la sala del método especial?

Las imágenes se alternan en mi mente.

Quizá, quizá es que ¿ya me hayan sometido a ello?

Eso es-pienso- Estoy en la fase de post-operación-noto y me rio, me rio como nunca antes lo he hecho, a carcajadas.

Provocaba un estruendo a mi alrededor que enseguida captaría todas las miradas hacia mí y harían que los demás pensaran mal de mí, sin duda. ¿Estoy loca? Creo que he sido la primera en mentalizarme de ello.

POV GENERAL

La sala se cubrió de un denso humo gris que provocó que Shiho perdiera de nuevo el conocimiento.

Lo que sucedió después no fue algo normal que digamos. Sin duda, estaban vigilando su comportamiento.

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POV HEIJI

Me desperté en la misma sala donde había sido llevado horas antes.

Por lo visto, me habían dormido con los dardos anestesiantes que traía y- giré la cabeza- se habían llevado a mi compañera sin que pudiera evitarlo.

Estaba pensando mi estrategia para soltarme y escapar de aquella sala, cuando oí un ruido en el pasillo no muy tranquilizador, venía alguien hacía allí.

En ese momento, me armé de valor y juré a mí mismo que burlaría la muerte en aquel lugar fuera como fuera.

Salir vivo de allí con Shiho, era mi prioridad.

Aún así, para mis adentros, seguía teniendo miedo ya que no me podía imaginar lo que ocurriría en unos instantes.