Capítulo 2.
El día en familia inicio muy entretenido para los niños, su primera parada fue el zoológico se hallaba repleto de gente de varias edades, algunos jóvenes que iban con amigos, otros que estaban en una cita, recién casados, incluso otros ya estaban en salidas familiares.
Los niños estaban llenos de energía, querían recorrer todo el Zoológico, después volverían a ver solo los animales que les habían gustado más.
La siguiente parada fue el cine, estaban muy ansiosos de ir a ver la nueva película animada estuvieron escuchando de ella toda la semana, en la escuela, la radio, sus amigos, e incluso en los comerciales ponían de vez en cuando el trailer de la función.
Finalmente después de ver la función la familia iba en el auto muy satisfechos indicando que si les había fascinado a los niños y no solo a ellos, también su padre y tío habían pasado un buen momento viendo la película, sobre todo Clint en la pegajosa canción "¿Quién es tú héroe favorito?" Por que la estuvo tarareando durante todo el camino con rumbo a su ultimo destino.
Ahora estaban en la feria, era su último día en la ciudad, ahí los adultos también pudieron pasar un buen momento, Clint gano muy buenos premios en los juegos de tiro al blanco, algunos peluches para los niños, su bella esposa y para él , por otra parte Naruto se metió al concurso de comida "Come y se Feliz" con un premio de $ 1000 dólares.
-Comida gratis y al final me pagan, esta es mi clase de concursos-. Dijo Naruto, sonriendo anotándose en la lista de participantes.
El concurso comenzó con unos Hot Dogs, después de eso una docena de Tacos, unos tasones de bolas de nieve y finalmente el clásico concurso de pays.
Uno a uno de los participantes iban cayendo con náuseas por tanto comer, pero el padre de los pequeños parecía estar fresco como lechuga.
-Increíble, poco a poco van saliendo los contendientes más débiles, dejando a los expertos en comer-. Comentó el réferi, viendo el progreso de quienes estaban jugando por el gran premio.
Lejos de la acción comestible, en otra área de la feria, estaba una sección de vendedores, en uno de los puesto se vendían algunos objetos extraños, antiguos pero sumamente peligrosos, de entre todos esos artilugios se destacaba un brazalete que tenía un diseño algo grotesco, el cuero estaba húmedo y viscoso, en los extremos del accesorio se veían unas extrañas runas rojizas y en el centro estaba lo que parecía ser algún tipo de ojo. Esa muñequera irradiaba una gran cantidad de energía corrosiva, oscura y pútrida con un poder caótico.
A unas calles apartadas de la feria, habia un viejo edificio en el que estaban unos hombres preparando un tipo de encantamiento, el primero era un joven estaba dibujando un par de símbolos extraños en el suelo, el segundo se veía mucho mas grande, preparaba una fórmula complicada y el ultimo era un cadaver ubicado en el centro de los símbolos rodeado de un aura mística que emanaba un gran poder mágico.
-¿Esta todo listo?-. Pregunto el mas viejo al joven practicante de las artes oscuras.
-Las runas ya están terminadas nos será más sencillo poder entrar en la zona de los sueños desde ahí podremos tomar el amuleto del lamento del sueño, ¿Acabaste con la pócima?-. Pregunto el joven que habia finalizado el diseño de los símbolos y mostrando de un libro antiguo que tenia un viejo dibujo de el brazalete.
-Esta lista solo falta a nuestro ultimo socio lo que me inquieta un poco es que…¿Cómo sabemos si en verdad funcionará?-. Pregunto el hechicero adulto, un poco impaciente.
-¿No pudiste encontrar un cuerpo más aceptable? Mordo, apenas y esta bolsa de carne,me mantendrá en este asqueroso mundo como maximo un día-. Se escucho una voz obscura que hizo a ambos practicantes de las artes oscuras se dieran la vuelta para verlo.
Ambos magos fruncieron el ceño por el comentario que habia dicho el frío cuerpo sin vida.
-Agrádese que te conseguí un cuerpo Nightmare, recuerda que esto es una colaboración obligatoria, ese cuerpo servirá el suficiente tiempo para que podamos hacer el hechizo-. Dijo el hechicero adulto con disgusto mirándolo fijamente, respondiendo al nombre de Mordo.
-Pues que comience la fiesta de una vez el cadaver con una sonrisa de forma terrorífica.
El cuerpo sin vida rodeo su mano derecha de energía mágica y levantando a uno de los hechiceros del suelo.
Mordo en en vez de taratar de detenerlo o estar alarmado se quedo en su sito esperando.
-¿Qué está haciendo?-. Pregunto con pánico el joven hechicero al no entender por que no podia usar su magia ante el ataque de Nigthmare.
-El ultimo ingrediente para que el hechizo funcione es el sacrificio de un alma en etapa de corrupcion-. Explico Nightmare disfrutando el patético intento de poder contrarrestar su magia, pero parte de su poder es por minúsculo que sea el terror en su contrincante no sera capas de usar ningún tipo de encantamiento.
Gritos de agonía se escuchaban por la habitación, poco a poco iban distorsionándose y el cuerpo del joven mago se petrificaba terminado como un especie de roca sin vida.
Una esfera oscura brillante flotaba sobre ellos Mordo recito el hechizo, el orbe destellante salió disparado hacia el centro de las runas.
-Necesitare un poco de ayuda para encontrar el amuleto-. Dijo el cuerpo poseído, recitando un antiguo conjuro en una lengua muerta.
Provocando que suelo se rompiera como si fuera un cristal, y que de ella emergiera un ejercito de esqueletos armados, con espadas, lanzas y hachas oxidadas, junto con los restos de armadura rota, al igual que una neblina verde oscura que por alguna razón estaba deformando la realidad al igual que el entorno de el lugar.
La niebla extraña rodeo el cuerpo del joven hechicero que ahora era solo un cascaron sin emociones, provocándole una especie de transformación de una criatura muy alta y delgada, sus uñas y dientes se habían afilado como navajas tomando el aspecto de un ser salvaje con pura sed de sangre y destrucción.
-Separence y encuéntrenme ese amuleto-. Les ordeno Nightmare a sus sirvientes, los cuales solo soltaron un fuerte rugido de guerra y salieron a cumplir el deseo de su maestro.
Por ultimo el cadaver que estaba poseído fue rodeado por la misma niebla corroída, generando relámpagos y una abrupta cantidad de poder.
Al diciparse la niebla el aspecto habia cambiado por completo, ahora era un hombre de piel pálida con un cabello oscuro despeinado, unas orejas puntiaguda, llevaba un traje verde oscuro con una extraña guadañay estaba montado sobre un corcel oscuro que tenía los ojos rojos.
-Mucho mejor-. Comentó con placer Nightmare, al estar de vuelta en el reino de los sueños y a la vez estar en el cuerpo, con el 100 % de poder.
Tomando con ambas manos la guadaña se formo un tornado encima de ellos de la misma niebla extraña y con gran fuerza golpeo el suelo.
Desatando esa extraña neblina por toda la ciudad y metiéndolos a todos en el reino de las tinieblas.
La distorsión que se habia generado fue detectada por 3 usuarios de magia que estaban cerca del area que estaba siendo alterada.
Los 3 se encontraban en el Santuario de Nueva York que ahí residía el protector el gran Hechicero Supremo: Dr. Seteven Strange.
Seteve Starnge, llevaba el cabello negro, que se estaba encaneciendo a los costados y un bigote.
Su atuendo era de un aspecto extraño pero con una razón para portarlos, pues resulta cada prenda de su vestimenta tiene un propósito mágico. Su Capa de Levitación, le permite volar y el medallón que llevaba en el cuello, Ojo de Agamotto, es uno de los artefactos mágicos más poderosos que existen en el universo.
El segundo era el uno de los amigos más leales de Strange, Wong un monje tibetano que también practicaba las artes místicas, ademas de ser un experto en las artes marciales.
La ultima era una discípula que Strange recientemente habia tomado bajo su tutela era una mutante de nombre Illyana Rasputin alias Magik.
-Uuuy, esto es imposible, ¿por qué mejor no hacemos esto en Limbo?-. Se quejo la joven rubia, volviendo a fracasar en el ejercicio que le pidió su maestro hacer.
-¿Y eso de qué serviria? El propósito de estos ejercicios es lograr aumentar tus habilidades mágicas aquí en la tierra, apenas estás aprendiendo lo básico-. Le dijo Strange, recordándole la razón por la que estaban haciendo estas prácticas.
La chica solo hizo unos murmullos y volvió a posicionarse para continuar su entrenamiento.
-Recuerda Illyana debes tranquilizarte, cuanto más control tenemos sobre nuestras emociones, los hechizos durarán más-. Dijo Wong, que estaba supervisando el entrenamiento de la joven.
-Una vez más-. Dijo Strange, parado a una distancia algo alejada de su alumna y preparando un ataque de energía.
El ejercicio consistía en que la chica enfocara su gran poder místico en una especie de cúpula mágica que la protegiera a ella o más personas.
-Okay puedo hacerlo, puedo hacerlo-. Dijo la mutante intentando elevar un poco su animo, dejando salir su poder mágico que formo un escudo y que con mucho esfuerzo la rodela se hizo una cúpula que la cubría por completo.
-Bien, vas muy bien mantenlo así-. Dijo su maestro feliz, por como genero la cúpula, ahora procedio a lanzarle distintos proyectiles mágicos para comprobar su resistencia.
Los proyectiles chocaban en distintas partes de la barrera, comprometíendo la protección del encantamiento, que poco a poco iba debilitándose y fomormandose grietas que se expandían por la cúpula, a la vez que Illyana usaba de su energía para regenerar las areas afectadas, pero esto mismo le estaba generando un gran agotamiento de energía.
El Dr. Strange subió un poco la intensidad para saber si su discípula habia agarrado resistencia.
Juntando sus manos lanzo un rayo de energía que empezaba desde la ubicación del Hechicero Supremo hasta la portadora del Gen X.
El ataque la estaba haciendo retroceder, como también el escudo iba perdiendo poder.
-Mal…di…ción ya no aguanto-. Expresó la joven cansada,perdiendo la concentración por unos instantes, lo que le permito al ataque de su mentor destruir el domo y lanzara hasta una pared.
Wong salió apresurado para saber el estado de la chica, que estaba algo cansada por el desgaste energético.
-¿Te encuentras bien?-. Pregunto Wong a la chica.
-Si…solo necesito tomar un poco de aire-. Dijo la joven, respirando con pesadez y levantándose del suelo con mucho esfuerzo.
-Esta vez si te pasaste-. Dijo con molestia el monje por como se había excedido el Hechicero Supremo.
Antes de que Strange pudiera responder sonaro unas alarmas por todo el edificio y unos símbolos extraños habían aparecido en las paredes del Santuario.
-Esas son…-. Dijo el Hechicero Supremo preocupado por las runas que habían aparecido.
-Las runas sagradas de protección-. Terminó de decir Wong, igual de alarmado que su amigo.
Strange abrió un portal por el cual los llevaba hasta la calle principal fuera del santuario para presenciar lo que estaba sucediendo, al salir pudieron ver como una neblina corroída y pútrida de magia estaba distorsionado la realidad.
-El mundo de las pesadillas-. Dijo Wong horrorizado por como el mundo real estaba siendo distorsionado al reino de los sueños oscuros.
-Si estamos en el mundo de los sueños, significa que Nightmare tiene algo que ver en este desastre-. Dedujo Strange reconociendo la pútrida y oscura magia que se necesitaba para tal magnitud.
Illyana al ver como ambos hechiceros estaban inquietos, salió con lentitud del portal y observa lo mismo.
-¿Qué está ocurriendo?-. Pregunto alterada la joven mutante, sin entender que era esa niebla.
Volviendo a la feria.
Naruto habia entrado con sus hijos a la atracción de el mundo de los espejos, el juego consistía en salir de un laberinto de espejos.
Llevaba un rato en la atracción y por mas que lo intentara sentía que no lograba avanzar.
-¡Dios mío esto es imposible, no importa si voy a la derecha, a la izquierda, termino en el mismo lugar!-. Grito desesperado el dueño del impala.
En eso logra ver como una luz apareció frente a el, comenzándose a mover entre los espejos.
Eso se le hizo un poco extraño a Naruto, con cautela siguió el camino que tomo la misteriosa esfera de luz.
Donde atravesó el espejo como si estuviera hecho de liquido, que lo mando hasta un pasillo oscuro hasta terminar en una puerta que lo llevo hasta Egipto.
-Necesitamos hablar-. Dijo una voz, que el muchacho conocía muy bien.
- Sabia que esa noche eras tú, estabas en esa azotea, ¿Qué es lo que quieres Chons?-. Pregunto Naruto, con veneno en su boca.
Al decir ese nombre un tornado de arena se de gran magnitud se hizo presente, obligando al muchacho a taparse los ojos por unos breves segundos.
-(Siempre le ha gustado hacer entradas dramáticas)-. Pensó irritado Naruto, preparándose para destruir el tornado.
-He venido a advertirte de algo, debes estar preparado, alguien acaba de rasgar el velo de los sueños y a metido una parte al mundo humano-. Le dijo un hombre alto, que estaba cubierto por una túnica plateada que le cubría el rostro, en su mano izquierda portaba un especie de bastón con una media Luna plateada.
Naruto no comprendía de que estaba hablando, lo unico que podia hacer por ahora era dejarlo terminar su explicación de otro modo no podría regresar a la feria.
-No puedes dejar que esto se salga de control, si lo haces el nivel de peligro será muy alto, junto con las muertes-. Le advirtió Chons.
-¿Y qué es lo que te tiene tan alterado?-. Pregunto Naruto, con una ceja alzada.
El encapuchado apunto a lo lejos con su bastón donde se veía esa niebla corroída.
-Algún idiota se le ocurrió la brillante idea de abrir el mundo de las pesadillas-. Informó Chons, el responsable de la distorsión.
-Entonces él esta relacionado con esto-. Dijo Naruto, recordando a un molesto ser místico que es débil en el mundo de los humanos, pero muy poderoso en el de los sueños.
-Está buscando algo, aún no lo en cuentra, tienes que encontrar lo que esta buscando antes que él -. Dijo Chons, observando la niebla.
-(Si rompió el velo, quiere decir que lo que busca esta en nuestro mundo)-. Pensó Naruto, tratando de descifrar el motivo por el que vino al mundo humano.
Chons se quedo callado dejando que el muchacho descubriera lo que está sucediendo.
-¿En que lugar se originó la neblina? Abrieron el portal en esta ubicación por una
razón, el objeto debe de estar cerca-. Supuso una hipótesis Naruto.
Chons saco de su tunica un puñado de arena plateada, lanzándola por los cielos, creando una replica de New York, en edificio algo se veía como se acumulaba la magia y unos minutos después se formaba una tormenta extraña y de ella emergía la niebla corroída.
-(Me sorprende lo hábil que es en la deducción)-. Pensó el encapuchado, viendo que la idea que habia dicho el muchacho fue acertada.
El dueño del bar reconoció el área y la dirección que estaba tomando la niebla.
-Carajo-. Fue lo unico que pudo decir, por que se habia quedado pálido ya que sus hijos corrían grave peligro.
-Sera mejor que te pongas a trabajar ya mismo, y te aconsejo que resuelvas esto rápido de lo contrario esto se llamara la atención de muchas personas-. Le dijo el hombre, golpeando su bastón en el suelo, mandándolo fuera de la atracción del mundo de los espejos.
Feria.
Al ver que se encontraba en una parte con muy pocas personas Naruto observo un punto lo suficiente alto para verificar la expansión de la niebla.
Caminado a uno de los callejones que estaba apartada de la gente y gracias su gran destreza se impulsó por las paredes hasta alcanzar una barra algo oxidad para desplazarse a un gabinete vacío de la rueda de la fortuna que no funcionaba por mantenimiento.
La niebla ya estaba en el muelle, poco a poco corrompía las cosas por las que pasaba: Buzónes, Autos, Botes de basura, Inodoros, y los modificaba en un especie de moustro que te persigue en tus pesadillas.
Ni Clint o sus hijos estaban por ningún lado,el tiempo estaba contado, Naruto saca su celular y accede al llamado rápido para comunicarse con el arquero de S.H.I.E.L.D.
-¿En donde estás Naruto, acaso sigues atrapado en el mundo de los espejos necesitas ayuda para salir de ahí?-. Se escucho la burla en la voz de su amigo.
-¡Olvidate de eso, tienes que escucharme muy atentamente, quédate con los niños Clint, me escuchaste no debes de separate de ellos!-. Grito el padre, tratando de encontrarlos entre la gente que seguía caminado por los juegos.
Hawkeye se puso en alerta, por el tono en la voz de su compañero, le dio a entender que estaba sucediendo algo malo.
-Tranquilo, todos estan aquí conmigo, aguarda un segundo…como que su hermano se fue y tu hermana lo siguió -. Se escucho algo preocupado el que se supone que estaba vigilando a los pequeños.
Naruto aparto el teléfono de el unos segundos, para así poder maldecir con libertad y evitar que sus hijos escucharan algunas de esas palabrotas, por que si lo llegaran hacer estaría seguro que las usarían en la escuela y la bronca que tendría con sus profesores o el dierector recaerán sobre el.
-Respira, respira, ya después lo mato, ya después lo mato-. Dijo el padre, tranquilizando su respiración para enfocarse en el paradero de sus hijos.
-¿Naruto, Naruto, sigues ahí?-. Pregunto Clint, verificando que la llamada no se haya cortado o algo por el estilo.
-Si, ya volví ¿Por donde se fueron? Tratare de llegar a ellos y nos juntaremos en punto-. Dijo Naruto, buscando por el area a ver si podia distinguir a sus retoños.
-Dicen que se fueron a la zona de premios-. Repitió Clint lo que le habían dicho los pequeños.
-Entiendo, por cierto Clint se acerca un tipo de,tor…me…mun…pesa…llas-. Lo ultimo que se escucho era pura estática.
La niebla ya se encontraba lo suficiente cerca, que afecto las líneas telefónicas y cortándose la llamada.
-Zona de premios-. Murmuro Naruto, viendo que no estaba tan lejos de la ubicación de los niños.
Salió de la casilla y saltando entre los tubos bajo con agilidad de la rueda de la fortuna y corrió en hacia la zona de premios.
Por su parte Clint se quedo pensando lo ultimo que habia escuchado de la llamada trando de comprender que era lo que Naruto trataba de advertirle.
-¿Qué es eso? ñaló un niño pequeño que iba pasando junto a sus padres.
Las personas que iban caminado se detuvieron al ver la extraña tormenta pensando que quizás se trataba de algún especie de espectáculo.
En cambi el arquero comprendió que lo que Naruto le estaba tratando de advertir estaba relacionado con eso.
La niebla finalmente habia llegado a la feria donde la realidad estaba siendo fragmentada, los edificios cambiaban a un aspecto mas terrorífico.
Maniquíes, peluches, disfraces y botargas comenzaron a cobrar vida, cambiando su aspecto y su tamaño que eran más grandes, terrorífico y unos ojos rojizos.
-Uuuy bonito, yo quiero uno de esos-. Dijo la hija más pequeña de Naruto emocionada por los nuevos juguetes y que estaba al cuidado de Hawkeye.
-¿Crees qué sean amables tio Clint?-. Pregunto el chico, desconfiando un poco del aspecto algo espeluznante que habían .
El arquero por su parte se habia puesto frente a los pequeños como punto de defensa, no permitiría que se les acercara o les llegase a ocurrir algo.
-No estoy seguro, pero mejor quédense cerca de mi-. Dijo Clint, viendo a las criaturas con desconfianza.
Un enorme peluche en forma de jaguar se acerca peligrosamente hasta una mujer que llevaba en sus brazos a un bebe con un año y meses de edad.
-Niños quédense aquí un minuto no se vayan a mover-. Les dijo el arquero, arrancando un tablón de madera para usarlo como arma.
El peluche felino acorralo a la mujer con su cría hasta una pared, done el animal ya estaba en posición para abalanzarsele encima.
La madre asustada abrazo fuertemente a su pequeño protegiéndolo de cualquier daño que pudiera recibir.
El ataque fue bloqueado por la tabla de madera con el vengador poniéndose frente a la amenaza para proteger a la mujer.
-Corra-. Fue lo unico que dijo el arquero sin despegar la vista del felpudo depredador, que a pesar de ser un peluche tenia mucha fuerza.
Los niños observaban como su tio estaba en peligro, decidieron ayudarlo lanzándole unas pelotas de béisbol.
-¡Deja en paz a mi tio, gatito malo!-. Grito la pequeña, lanzando las pelotas con la poca fuerza que tenia y no ayudaba su puntería, por que de 5 proyectiles que lanzo uno rompió un foco, tres le dieron al adulto que los cuidaba y el ultimo le dio en la cabeza al felino.
-¡Niños cuando esto termine recuérdenme enseñarles a mejorar su puntería por que si siguen de esta forma se la pondrán más facil al peluche!-. Grito el arquero, manteniéndose firme a pesar de los constantes proyectiles que le habían golpeado por la espalda.
Con Naruto.
El padre habia llegado al muelle cuando se percato que la feria se iba corrompiendo, lo que significaba que ya habían ingresado a los dominios de Nightmare.
-Mladita sea, debo de darme prisa-. Dijo Naruto, preocupado aumentando el ritmo y comenzar a buscar por la zona.
A unos 15 metros logro escuchar unos gritos desgarradores, al igual que una especie de marcha.
Un joven salio de un pasillo que estaba en lado izquierdo, lucia aterrado, su vestimenta estaba toda manchada de sangre y su mirada mostraba traumatismo, desorientada y aterrada.
-¡Oye, ¿Te encuentras bien?!-. Grito Naruto, llamando la atención del sujeto.
-El los mato…los mato a todos-. Era lo unico que decía el chavo.
-¿De qué hablas? ¿Qué ocurrió?-. Pregunto Naruto, sin entender de lo que estaba hablando.
El joven corrió a Naruto y lo agarro firmemente de sus ropas sacudiéndolo una y otra vez desesperado.
-¡No lo entiendes todos vamos a morir, el fin del mundo ya llego, el ejercito de los muertos se a levantado es el fin, el fin!-. Grito muchacho perdiendo la cordura, lanzando a Naruto a un bote de basura y correr.
Aún que lamentablemente no pudo llegar demasiado lejos ya que la criatura en la que se habia convertido el hechicero que le extrajeron su alma, salio de un extremo del muelle y con sus garras atravesó el pecho del muchacho, levantando su mano hacia arriba destrozandole el cuerpo.
-(¿Pero qué demonios es esa cosa?)-. Pensó Naruto, horrorizado por el aspecto de la criatura y su gusto por la matanza.
Para su mala suerte el verdugo de Nightmare se percato de su presencia, mostrando una sonrisa psicópata y comenzando a ir hacia él .
-(¿Es que acaso esto puede empeorar?)-. Quejándose de la suerte que le estaba tocando.
La criatura comenzó a caminar a el cantinero por lo que el rápidamente comenzó a alejarse de el, a lo que el psicópata se puso en cuatro patas aumentando su velocidad.
-¡Mierda!-. Grito Naruto frustrado, corriendo lo mas rápido que le permitían sus piernas.
Justo adelante habia un bloqueo de varios escombros por el que no habia acceso.
-¡Es que acaso la "La Suerte Parker" es contagiosa!-. Grito Naruto, buscando alguna otra ruta para poder perder a esa cosa.
Viendo que habia una pequeña abertura debajo de unos escombros, Naruto aumento la velocidad, logrando pasar por el pequeño espacio, fue sellado por la criatura que se estrelló contra el edifico provocando que el túnel colapsara y la única entrada y salida se hubiese derrumbado.
-Uuugh, creo que me he oxidado un poco, hace bastante tiempo que no me movía bajo tanta presión-. Comentó Naruto, levantándose con lentitud y mirando alrededor por donde habia caído.
Era un viejo almacén que pertenecía a los primeros edificios de el parque de atracciones, esta parte de la zona fue remodelada poco después de que un tornado destruyera los soportes del mueye causando que hubiese un derrumbe, la ciudad decido construir nuevas atracciones sobre los viejos edificios.
-Necesitare algún tipo de arma-. Murmuró Naruto, buscando algo que le sirva para poder defenderse.
Tras echar un vistazo entre viejas cajas, estantes, gabinetes y demás, encontró los materiales para fabricar unas cuantas cosas, se puso manos a la obra.
Con los productos inflamables llegó a fabricar 2 molotov, 3 bombas de humo, afiló algunos desarmadores y cuchillos como ataque de largo alcance y finalmente fabricó una especie de lanza de doble filo.
-Okay manos a la obra, tiempo de salvar a los niños, volver a patearle el trasero a un peinado de escoba con orejas de duende, salvar la ciudad de una posible invasión de los sueños…que día de haber sabido que esto pasaría no me habría levantado de la cama, es mucho pedir un día de descanso tranquilo-. Dijo Naruto, equipándose todo lo que había fabricado en un cinturón de herramientas y saliendo del escondite para salvar el día.
En otro lado de la feria.
Estaba un niño de 12 años, caminado por la zona de premios con lentitud,se veía muy relajado.
-¡Espera hermano, tenemos que volver con el tío Clint, si no lo hacemos papá se enojará mucho!-. Se escuchaban los gritos de una pequeña que iba a pocos pasos de él.
El pre-adolescente se detuvo y se dio la vuelta para ver cómo su hermanita de 7 años trataba de recobrar el aliento.
-¿Qué haces aquí por que no te quedaste con el tío Clint y los demás?-. Pregunto el primogénito, algo irritado.
-¿A dónde vas?-. Pregunto la pequeña, viéndolo con curiosidad.
-Iré a dar una vuelta ahora que tengo chance, papá sigue atrapado en la casa de los espejos, el tío Clint es una niñera muy fácil de evadir, así que si tienes miedo de meterte en problemas regresa con ellos, gatita miedosa-. Dijo el hermano volteándola de reojo con media sonrisa.
La pequeña se quedó quieta por un minuto, infló las mejillas molesta por el apodo que su hermano.
-¡No soy una gatita miedosa!-. Grito la pequeña, molesta intentando contener sus lágrimas.
-Lo eres, incluso ya vas a empezar a llorar-. Siguió molestando a su hermanita, sin percatarse que una silueta grande los acechaba.
-¡Que no, Que no, Que no!-. Lloraba furiosa la pequeña, haciendo una rabieta.
Su hermano seguía disfrutando de hacerla renegar tan fácilmente, que la pequeña no se había dado cuenta que corría un grave peligro.
El niño observó con horror como un especié de zombie esquelético armado con una espada oxidada llena de sangre, estaba parado detrás de su hermana.
-¡Felicity, agáchate!-. Grito el hermano mayor, alarmado corriendo hasta ella lo más rápido que podía, logrando llegar a tiempo para moverla del ataque pero él recibió un tajo superficial en su pierna izquierda.
El dolor era intenso pero gracias a la adrenalina que tenía le ayudó a bloquear momentáneamente la punzada, tomó a su hermanita pequeña en brazos y corrió lo más rápido que podía.
-(Los hermanos mayores nacieron primero para proteger a los más pequeños)-. Recordó la frase que su padre le dijo cuando le dieron la noticia de que tendría otro hermanito.
El primogénito del protagonista tenía esa mirada que veía en su padre cada vez que estaba molesto.
-(Corre, rápido, no te detengas, debo proteger a Felicity pase lo que pase)-. Pensó el niño, mantenido el ritmo.
Era sencillo perder a la criatura solo era uno, después fueron llegando más y más de esos monstruos que los rodearon por completo.
-¡Sabia que no debíamos separarnos, lo sabía, lo sabía, lo sabía!-. Felicity lloraba, estaba asustada y algo horrorizada al presenciar como habían herido un poco a su hermano.
-¡Felicity no es momento para que te pongas a chillar, no me dejas pensar con claridad!-. Le grito el hermano alterado, no ayudaba el estado de la pequeña que estaba a llorando muy fuerte.
El dolor de su pierna se iba intensificando, sentía que ya no le quedaban fuerzas, cada paso le costaba más y más al punto que ya no podía correr, la adrenalina se había agotado y lo que le sustituyó fue el miedo.
Los monstruos sacaron sus armas preparados para arrebatarles las vidas a los pequeños.
-Papá perdóname-. Murmuro el hijo sintiéndose un fracaso había fallado, todo esto era su culpa, al menos debía intentar enmendarlo por Felicity se lo debía, usaría su cuerpo como escudo trataría de durar lo más posible en protegerla.
-¡Rooah!-. Riguieron los moustros, y bajaron sus armas para asesinar a los niños.
Pum.
Pum.
Pum.
Los niños pequeños no sintieron ningún dolor, la causa fue que apareció una especie de barrera mágica que había recibido todos los ataques.
-Llegué a tiempo-. Dijo la voz de un hombre encima de ellos.
Estaba encima de un enorme Tao Mandala que brillaba de un color anaranjado dorado, sobre la plataforma estaba el monje.
Wong invocó unas 6 cuchillas de luz que empezaron a girar a gran velocidad y con un movimiento de su mano derecha las sierras salieron contra los gladiadores muertos.
Las cuchillas hechizadas parecía que tenían mente propia, se desplazaban algunas por abajo, otras cochaban con las armas de los soldados muertos como pura distracción y las que se habían ido por abajo les daban el golpe de gracia.
-¿Se encuentran bien pequeños?-. Pregunto el monje de Kamar Taj, bajando el Tao Mandala a una altura adecuada, para poder ver mejor a los pequeños.
Felicity ahora que había pasado el peligro, lloró más fuerte y abrazo a su hermano mayor con mucha fuerza haciéndolo perder el equilibrio y tirándolo al suelo.
-Si, gracias por salvarnos-. Agradeció el primogénito de Naruto, reconfortado a su hermanita que aún seguía muy alterada y observando a su salvador.
-Fue un placer, ¿Sus padres están por aquí?-. Pregunto el hechicero, gentilmente tratando de saber si tenían algún familiar.
-Nuestro papá y tío están aquí, se quedaron con mis hermanos-. Dijo la pequeña con sus mejillas algo hinchadas por haber llorado mucho.
El monje en un intento de tranquilizar a la pequeña, conjuró un hechizo en la que hizo aparecer unas mariposas de luz que volaban a su alrededor causándole cosquillas.
-En ese caso, ¿qué les parece si los llevo devuelta con ellos? -. Sugirió el practicante de la Hechicería.
Ambos niños desconfiaban un poco de el hombre, su papá les a dicho más de mil veces que si un tipo te ofrece ir con el le patearan la entrepierna lo más fuerte que podían, corrieran en dirección contraria en busca de algún policía o adulto que estuviera cerca para ayudarlos.
Aún que viendo la situación actual, uno de ellos estaba con la pierna herida, que no le permitía mantener el ritmo por mucho tiempo y se agotaba con mayor facilidad.
Y la más importante el sabía combatir y destruir a esos monstruos.
Felicity solo veía a su hermano mayor, la decisión caía sobre sus hombros.
-No tenemos otra opción-. Cedió el hermano con resignación, haciendo que su hermanita se emocionara.
-No pienso hacerles daño-. Comentó Wong sonriendo algo nervioso, por como los niños desconfiaban de él.
Rápidamente el adulto lanza a los pequeños a varios metros de donde estaban.
Ya que sintió una gran energía de magia que se estrelló en el sito que estaban.
Por lo que el monje usó una barrera de protección que aminoró en gran parte el ataque pero si le ocasionó algunas cuantas heridas leves.
-Vaya, vaya, vaya, pero si es mi viejo amigo Wong-. Se escuchó la voz de el antiguo compañero Strange que había desertado hace bastante tiempo y prefiero seguir un camino oscuro y codicioso.
-Mordo, así que fuiste tú el lunático que trajo el mundo de las pesadillas-. Dijo el monje molesto, mirando a hechicero de las artes prohibidas.
Ambos tenían una mirada seria preparando una estrategia por el combate que estaban por desatar.
Dos destellos chocaron con magnitud causando que se desatara unas ondas de aire que provocaban pequeñas réplicas comprometiendo la estructura del muelle.
El destello anaranjado lentamente iba cediendo terreno contra el destello verdoso.
-Debo reconocerlo Wong, tus habilidades con la hechicería han mejorado en muy poco tiempo…sin embargo sigues estando muy por debajo de mi nivel-. Dijo Mordo sonriendo con malicia, recitando un conjuro.
Sillas, botes de basura e incluso algunos postes de luz se rodearon de una aura de su magia , flotando al rededor de Wong, tratando de hacer que perdiera la concertación.
Los niños veían con horror como el monje que los había salvado estaba en problemas, golpeándolo varias veces de distintos ángulos, si el combate seguía de esa forma derrotarían a al monje bastante rápido.
El monje seguía tratando de mantener su concentración y emociones bajo control, ya que si por un segundo dudaba, sentía terror, o se dejaba llevar por sus emociones negativas el hechizo se debilitaría y podría recibir el ataque directo de la magia oscura.
El hijo de Naruto vio cómo Mordo estaba concentrado al 100 % en Wong, dejándolos a ellos en segundo plano.
Lentamente se paró del suelo y camino hasta su hermanita que estaba escondida en un carrito de salchichas.
-(Debo hacer algo)-. Pensó el niño, buscando algo que le fuese útil con lo que pudiera distraer al tipo malo y ayudarle al sujeto que los salvo.
A un costado del muelle estaban una resortera dándole una perfecta idea.
-Supongo que después de todo si podré practicar mi puntería-. Murmuro el hijo con una sonrisa astuta, recordando uno de sus pasatiempos que hacía cuando estaba aburrido.
Cada vez que podía practicaba y practicaba al punto que ya podía hacer disparos con rebote y darle al objetivo, se había vuelto muy hábil.
Con discreción y de cuclillas fue por el arma.
-Ahora solo faltan las municiones y se exactamente quien la tiene-. Probando la resistencia y cerrando uno ojo para poder enfocar mejor.
El monje se veía agotado apenas y podía permanecer consciente ya casi no le quedaba energía.
-En verdad fuiste un buen calentamiento Wong, lo reconozco de echo me hiciste sudar un poco, con este combate estaré más relajado para cuando finalmente termine con mi viejo amigo de una vez por todas-. Se burlaba Mordo de el enfrentamiento que había tenido incluso se llevó su mano a la frente para limpiarse el poco sudor que había generado.
-!Usted puede !-. Gritaba detrás de un pequeño carro de Hot-Dogs, la pequeña Felicity animando al Hechicero del Santuario que no se diera por vencido.
Sin que se percatara una sombra se puso detrás de la niña, tapándole la boca y causando que se asustase.
Lo único que se le ocurrió a la pequeña fue morderle la mano de su atacante tan fuerte como pudiera para que así la soltara.
-Tranquila…Felicity eso duele, soy yo, soy yo-. Dijo la voz de su hermano, aguantado las ganas de gritar con más fuerza y de decir las pocas malas aplanaras que sabía.
Felicity al escuchar la voz de su hermano dejó de morderle y se separó de él para ver la mirada que le daba cuando ella cometía una travesura, tocaba algunas de sus cosas o entraba a su recámara sin permiso.
-Leo me asustaste-. Dijo Felicity , también con el ceño fruncido por lo que acababa de hacerle.
Su hermano seguía molesto, lo dejaría pasar por esta vez no era momento para ponerse a discutir con su hermanita.
-Escúchame bien, no ahí mucho tiempo necesito que hagas dos cosas la primera dame las canicas que el tío Clint me regalo en mi cumpleaños-. Dijo Leo, conocido bien a Felicity de seguro se había metido en sus cosas y las había tomado sin su permiso de nuevo.
-No las tengo-. Dijo la menor, de forma inmediata y aparentando inocencia hasta comenzó a chiflar y sonreír olvidando por completo que estaban en peligro.
Leo solo alzo una ceja y se cruzó de brazo con una sonrisa astuta como la que su papá les hacía cuando sabían que estaban mintiendo y no se tragaba sus engaños.
-De acuerdo, pero la próxima que papá compre los Sándwich Esquimales le diré que fuiste tú la que se comió todos la última vez e inculpaste a Jeef y a Duck-. Dijo Leo, observando el cielo con aburrimiento y viendo de reojo cómo Felicity le daba un escalofrío al saber que después de todo alguien si había descubierto el golpe de Sándwich que había orquestado.
-Uuuy está bien, aquí tienes-. Dijo derrotada y frustrada entregándole las canicas que había robado.
-En serio que afán tienes de andar robando las cosas de los demás-. Dijo Leo, abriendo la bolsa y cerciorándose de que no haya faltado ninguna de las canicas.
-Que puedo decir es un pasatiempo divertido, además eso les pasa cuando no me dejan ver mi programa favorito-. Dijo molesta por lo que tienen que pasar cada vez que uno quiere ver algo en la tele.
Justo cuando se había a tomar el debate por el control remoto de nuevo, hubo una explosión que los trajo de vuelta a la realidad de que estaban en peligro.
-No volveré a tocar el tema de el control remoto ahorita, ahora lo que necesitó es que te escondas y si algo sale mal quiero que corras lo más rápido que puedas de aquí, busca a papá y los demás-. Dijo Leo, sacando la resortera y colocando una pequeña bolsa que llevaba postas dentro.
-¿Qué? Claro que no, no pienso dejarte solo-. Dijo Felicity, con preocupación y miedo en su voz mortificada de que le pudiera suceder a algo a su hermano.
-Hablo en serio Fely, por una vez se buena y obedece a tu hermano mayor, hazlo que te digo-. Dijo Leo, nombrándola con el seudónimo que solo aquellos que eran muy cercanos a la pequeña podían usarlo, si no eras de ellos la pequeña se molestaba bastante.
Sin dejarla responder Leo se marchó y se posicionó en un punto preciso para dar ataque de soporte al hechicero.
-Más te vale regresar Leo-. Dijo su hermanita, preocupada y obedeciendo lo que se la había dicho.
Con Naruto.
Uno a uno los Zombies guerreros caían, a pesar de que tuvieran gran fuerza eran algo lentos y muy tontos, solo hacía falta una pequeña distracción y el golpe preciso.
-De acuerdo estos imbeciles ya me están cansando, ¿ahora a donde rayos se fue el gigante maniático fanático de asesinar?-. Pregunto Naruto, sacando la lanza de uno de los esqueletos que acababa de derrotar.
Unos golpeteos de cascos comienzan escucharse a sus espaldas.
-Oooh cielos en verdad hoy si que es mi día de suerte, primero me sacan a dar un paseo, me dan un cuerpo nuevo, el mundo de los sueños se expande para tener un nuevo pateo de juegos, pero lo que supera todo esto junto es que finalmente poder asesinar de una vez por todas al bastardo que arruinó mis planes la última vez-. Dijo Nightmare, sonriendo con la guadaña en su mano izquierda.
-Orejas de duende como has estado te vez excelente, cuanto tiempo a pasado alguno años-. Dijo Naruto, volteándose y sonriendo con humor ante el viejo conocido.
-Si unos 5 años, ya sabes que el tiempo transcurre de forma distinta en el mundo de los sueños, soy el rey de las pesadillas y aún no entiendo eso-. Dijo el causante de todo lo que había sucedido el día de hoy.
-¿Te importaría si dejamos el reencuentro amistoso para después? Es que ahorita mismo llevo algo de prisa, busco a un tipo de gigantón con un serio problemas de uñas, ¿de pura casualidad no lo as visto por aquí? Después de que me encargue de el nos ponemos al día-. Dijo Naruto, bajando su arma y levantándole sus dos desde y llevarlos hasta su frente en forma de despedía.
Nightmare solo sonrió y con un movimiento de su hoz alteró la realidad bloqueando todas las salidas con lava que en un instante se fosilizó dejando una pared de concreto.
-Oh podemos hacerlo ahora-. Dijo el rey de las pesadillas, negándose a dejarlo ir tan fácilmente.
-Jeje se ve que sigues igual de impaciente-. Dijo Naruto, con derrota, dando un giro de 180 grados para encarar a Nightmare y agarrando fuertemente la lanza preparándose para la batalla.
Nightmare dirigió a su corcel hacia el padre, el cual se deslizó debajo del animal y con su arma atravesó el estómago de el caballo zombificado , rompiendo el encantamiento del rey de las pesadillas y triando al suelo.
Ambos se levantaron del suelo, mirándose fijamente por varios minutos y rápidamente corren hasta un punto donde chachan sus armas que terminan generando una onda de choque que destrozó unos cuantos edificios, las olas chocando frenéticamente en el muelle.
-Esta vez te asesinare-. Dijo con odio Nightmare, otorgándole de su magia a su hoz soltando grandes cantidades de magia corroída.
-Lo malo es que yo a ti no puedo asesinarte, sin embargo lo que si puedo es volverte a encerrar en ese reino tuyo que tanto desprecias-. Dijo Naruto, con una sonrisa de burla y manteniéndose firme frente al poder de su adversario.
La discípula de el hechicero al ver las ondas de poder chocar había llegado a el combate quedando sorprendida por el nivel de energía que se estaba desencadenando.
-Mierda-. Dijo Magik en shock por lo que estaba viendo.
Y eso es todo por ahora , la familia si que se ha metido en un tremendo lío, Naruto tiene a sus hijos regados por toda la feria .
Justo cuando un par de locos tienen la brillante idea hacen un hechizo que rasgó la realidad e introdujo el mundo de las pesadillas y a su gobernante.
Ya salieron más datos sobre los hijos de Naruto.
Sin más preámbulos demos paso a la sección de comentarios.
Reviews: Fanfiction/ Wattpad.
Gtyggu: Hola aún no se si la cita vaya a salir bien, pero si estuve pensando en que anduviese con una civil más no se si las cosas no funcionen entre ellos o la asesinen, saludos espero te haya gustado el capítulo.
Yahiko8D: el color de cabello pudieron haberlo heredado del papa o de su mamá, aquí la continuación disfrútalo.
No olviden dejar su apoyo, comentarios, sugerencias, así me dan ideas para el avance de la historia.
Los personajes no me pertenecen solo lo hago para entretenerlos.
Me despido y les mando un fuerte abrazo hasta la próxima.
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Escena Extra.
Rocket.
-Bienvenidos al albergue mascotas los estábamos esperando-. Dijo un hombre mayor con anteojos y un bigote algo canoso.
El Flora Coloso se agachó a la altura de su amigo felpudo y señaló discretamente al hombre .
-Yo soy Groot-. Le comentó a su socio que se fijara en el hombre.
-¿Cómo que es el mismo viejo que vimos en la comisaría? Ahí va tienes razón-. Dijo sorprendió el mamífero al reconocer que era el mismo sujeto que los había recibido en la estación de policía.
-Síganme es por aquí, por alguna razón hoy se presentó muy poco personal, solo somos 5 contándolos a ustedes 2-. Informó el anciano, algo desanimado.
-¡Yo soy Groot!-. Grito el miembro de los protectores de la galaxia, golpeando su pecho con entusiasmo.
-Si, puede contar con nosotros-. Dijo Rocket, con su brazo derecho alzado al aire pero con sus orejas y cola hacia abajo.
Mostrando mucho menos espíritu que su compañero, el solo estaba ahí por su estupido castigo, si quería volver al bar debía terminar su condena.
A fuera de el albergue se haya una especie de neblina de la brecha que habían abierto tan solo unas horas atrás.
Minutos después.
Groot estaba alimentando a los perros, jugaba con ellos, los sacaba a pasear y algunos marcaban su territorio al pensar que era un árbol.
Rocket por otro lado estaba alimentando a los conejitos, pero sin que se percatara la extraña niebla salía de un ducto de ventilación y había causado que uno de las mascotas obtuviese energía mágica.
-Bien con esto será suficiente para todos, orejones vengan por su comida-. Dijo el piro maniaco de los guardianes y más chaparrito del grupo.
No hubo respuesta de los animales.
Rocket fue a buscarlos encontrando a la mayoría de los conejos reunidos en una esquina asustados.
Y a unos extremos estaba un gatito con ojos rojizos.
-Tú vete de aquí no molestes a los orejones chu, chu, fuera-. Intento ahuyentar al intruso.
El felino se molestó y activando el poder que había recibido cambiando su aspecto a uno mucho más grande y salvaje como un dientes de sable.
-Esto tiene que ser una maldita broma-. Dijo el mapache, con sus orejas bajas y quedándose pálido por el depredador prehistórico que tenía delante de él.
Continuará.
