=AMOR contra PASIÓN=
¡No desafíes al Demonio si no quieres Morir!
Pareja: HirumaxMamori [solo por si hacía falta aclararlo]
Resumen: La apuesta ha comenzado, Mamori no puede creer lo que ha hecho, pero después de pensarlo un poco no le importa, puede ganar mucho de todo eso. Ha pasado menos de un día y la vida comienza a complicarse para los dos… ¿Qué tramará Hiruma?
Renuncia: Nada me pertenece, Eyeshield y sus personajes es de sus respectivos autores. Esto solo lo hago por diversión y por una prima mimada que no me deja en paz XD
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"Lo Inesperado"
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Ella disfrutó de la fiesta improvisada, manteniendo su pequeña conversación con ese demonio lo más lejos de su mente, al menos durante su reunión, quería evitarse las miradas incriminadoras de Suzuna, las insinuaciones de los otros chicos y, en especial, pensar en lo que acababa de hacer…
Pero cuando todos se retiraron y ella terminó de ordenar las cosas nuevamente aquellas palabras la golpearon como la primera vez… Había apostado con Hiruma Youichi, el demonio chantajista y manipulador, para saber cuál de los dos estaría más enamorado del otro al final del año… Y si ella ganaba…
—*El más enamorado…*—finalmente las palabras entraron bien en su razón… Ella había admitido frente a él lo que sentía y él… ¡El había reconocido que ella le gustaba! como mínimo, un poco al menos… ¿Entonces porque habían hecho una apuesta tan estúpida?... Ah claro… Se trataba de Hiruma… Ella sonrió, sonrojándose al recordar que había tocado su rostro, que casi se habían…
—Hey, kuso mane…—habló él repentinamente, había entrado hacia poco y había gastado un buen minuto mirándola y ella no lo había notado—¿Cuánto tiempo pretendes seguir aquí? Ya es tarde y no queda nada por hacer…—
—Hiruma kun…—ella susurró, sonrojándose aún más, definitivamente no había estado soñando aunque él era un tipo muy difícil de manejar cuando quería…—Ya terminé…—dijo, tratando de mantener la calma, no iba a discutir con él, no había caso, iba a pretender que nada pasaba y eso era todo. Dejó la escoba en su lugar y se dirigió a tomar su bolso escolar…—Que pases buenas noches…—le sonrió y salió casi corriendo del lugar, justo en ese momento sentía su corazón volver a golpear fuerte en sus pecho y no quería hacer una escena estúpida frente a él… ¿Cómo podían los nervios destrozarlo todo? Definitivamente todo era mejor unas horas antes, cuando no había dicho nada…
—¿A dónde vas, kuso mane?—casi gritó él, girándose hacia ella—Te acompañaré a casa…—no era una pregunta sino una afirmación, lo dijo sin mirarla, recogiendo sus cosas, ella se quedó en la entrada, quieta y sin moverse…
—…¿A casa?...—ella no se lo podía creer… ¿De verdad estaba pasando todo eso?...
El no dijo nada más, se limitó a caminar a su lado, sin decir nada, mientras hacía aquellas bombas con su chicle, no había el más mínimo cambio en él, por otro lado, ella caminaba viendo hacia cualquier parte, tratando de no pensar que él iba a su lado… ¿Cómo demonios todo eso se hacía tan complicado? ¿Quedarse en silencio estaba bien?... probablemente sí, después de todo él no era un chico que hablara más de lo necesario a menos que quisiera decir algo… O estuviera en su modo maniático disparando a diestra y siniestra mientras gritaba… Ahora que lo pensaba… ¿Se habría quedado sin balas ese día?... No lo había visto ni oído disparar nada en un buen rato… Pero no era algo que le pudiera preguntar… O de seguro él diría algo así como que si a ella le gustaba verlo actuar de esa manera tan inapropiada… Ella negó rápidamente con la cabeza, de ninguna manera… Bueno no era que no le gustara verlo desbordar energía, pero en verdad no creía que esa fuera la forma adecuada de demostrarlo… Aunque cuando se trataba de él... No… No debería de haber excusas para ese comportamiento tan inapropiado…
El la miró por el rabillo del ojo, tratando de imaginarse, muy distraídamente, en que estaría pensando ella, que hacía esos caretos tan graciosos, estaría pensando en algo o imaginando algo… El sonrió casi sin querer, suponiendo que ella imaginaba alguna idiotez y se veía tan linda haciendo esos caretos… Que estuviera tan callada igual era inusual, por lo general trataba de hacerle una ligera plática, solo unas pocas palabras de cualquier forma, pero ahora estaba muy silenciosa… ¿Estaría pensando en su apuesta?... Bueno, era posible, ella podría imaginarse que él lo haría todo por ganar… Incluso "perder" un poco de su tiempo mientras la acompañaba a su casa…
Finalmente llegaron a la reja de entrada y ella se giró hacia él, sonriendo tímidamente, con las mejillas ligeramente rojas, había decidido no pensar más en lo ocurrido esa tarde, al menos por ahora…
—Gracias por acompañarme…—ella lo miró brevemente, manteniendo los nervios a raya…
—Te veré mañana kuso mane… No llegues tarde…—dijo con ese tono que asustaba a los otros chicos del club mientras sus sombra parecía distorsionarse de forma maligna.
—Sí, yo…—ella calló en cuenta de lo que él acababa de decir…—¿Mañana?... ¿Llegar tarde…?—él no la había invitado a salir… ¿O sí?.. No, por supuesto que no…
—¿No te lo dije? Kekekeke—sonrió aún más mientras ponía ese careto de inocencia fingida, si es que se podía—Tenemos entrenamiento, el director accedió amablemente a dejarnos usar el campo para entrenar durante vacaciones…—ella lo miró de cierta manera severa…
—Accedió amablemente…—ella dijo por lo bajo…—Se supone que los de tercer curso no pueden hacer extracurriculares…—lo decía como un muy suave regaño pero esas palabras la hacían sentir bien, muy bien…
—De todas formas los que van a tomar los extraordinarios estarán ahí…—dijo él, volviendo a sonreír malvadamente—Y aun no somos de tercer año oficialmente…Kekekekeke…—lo decía con aquella risa divertida que indicaba que estaba tramando algo…
—Hiruma kun… ¡No me digas que…!—pero sus protestas se quedaron ahí, no tenía caso decirle algo que no iba cambiar la situación que, de todas formas, ella no quería cambiar—Estaré ahí…—ella sonrió con dulzura, mirándolo por unos segundos hasta que él se dio la vuelta y comenzó a caminar… Ella lo miró irse unos segundos hasta que él giró en la esquina… Ella mantuvo la sonrisa, lo podría ver un poco más y sabía que de seguro el rubio lo tenía todo planeado y en ese mismo instante no le importaba… Desafortunadamente para ella todos los pensamientos que había mantenido alejados de su cabeza no la dejaron conciliar el sueño esa noche
Hiruma llegó a su "casa", aquel hotel de negocios, dejando sus cosas a un lado, tenía muchas cosas que hacer y muy poco tiempo, más que nada preparar a su pequeño equipo para seguir adelante ¿Qué pasaría con los Devil Bats cuando ellos cuatro se fueran?... Sí, cuatro, porque Anezaki Mamori ya era parte del equipo y ella no podría ser la manager de esos niños más. De alguna manera, muy retorcida, eso lo hacía sentir bien. No era que sintiera nostalgia, simplemente ese había sido su proyecto, lo había dado todo por él y ahora tendría que dejarlo en manos de alguien más y esperaba que este "alguien más" cuidara bien de su pequeño proyecto.
Aparte estaba el asunto que llenaba su cabeza, Anezaki Mamori, esa mujer sería su ruina si no tenía cuidado pero también podía ser su mayor aliada en el mejor de los casos… Sonrió en la oscuridad, mientras sacaba su laptop, tecleando a una gran velocidad, definitivamente ganaría esa apuesta…
Por la mañana todos los pobres niños de Deimon estaban ahí, con sus uniformes de americano puestos, incluso Musashi había asistido a la práctica, Mamori iba llegando al igual que Suzuna, ellas habían coincidido en la entrada de la escuela y la autonombrada animadora estaba más exaltada de lo normal…
—Nee, Mamo-nee—comenzó con un tonito que indicaba que ella sabía algo que los otros no—Ayer, cuando llegamos, estabas con You-nii ¿Verdad?—aquel mechón de cabello que sobresalía de su cabeza parecía tener vida propia, como si fuera una antena, tal vez era solo su imaginación, pensó la mayor, pero estaba casi segura de que en verdad se movía como una antena…
—¿Q…Qué te hace pensar eso, Suzuna chan?—evitó todo lo posible el sonrojarse, no quería pensar en lo que había pasado la tarde anterior o no se podría concentrar en sus labores…
—Bueno, You-nii salió de la nada y estoy segura de que él no estaba afuera, además de lo evidente…—la chica sonrió como si sostuviera los ases de la victoria…—No lo estas negando…—
—… Estas diciendo cosas sin sentido Suzuna chan, Hiruma kun no estaba dentro del club…—ella sonrió como si le restara importancia—Lo viste entrar disparándole a todos ¿No es así...?—
—Mmm tal vez…—mantuvo aquella sonrisa que le decía a la castaña que no le creía nada…
Justo en el campo de la escuela estaban los chicos, armando alboroto, Jumonji, Kuroki Y Togano estaban con Komusubi, practicando sus placajes, Kurita estaba ahí, hablando con Musashi, parecían estar nostálgicos…
—Nee—habló la animadora una vez más—¿You-nii aún no ha llegado?—cuestionó entusiasmada, esperando alguna reacción de la castaña.
—No, seguro tiene algo que hacer—Musashi le contestó, sin darle mucha importancia, de todas formas Hiruma no solía realizar los entrenamientos de forma regular, después de todo su fuerte estaba en su cerebro, no en su cuerpo, por lo que saltarse unas cuantas horas de entrenamiento regular no le harían daño, según sus propias palabras, claro que ahí estaba el truco, el pateador sabía cuánto tiempo invertía el rubio en el gimnasio para lograr una mayor masa muscular y una mejor resistencia…
—*¿Si no iba a venir cual era el punto de hacer que todos los demás vinieran?*—–pensó la manager, con cierta decepción, esperaba verlo gritando y vaciando todo su arsenal, que era lo que hacía cuando parecía estar emocionado y, casi estaba segura, tramaba algo para esos pobres niños que estaban en su equipo…
Pasaron aproximadamente unos quince minutos cuando llegó el Quarterback de los Deimon ya vestido con su uniforme del equipo, aunque lo hizo en silencio, sin llamar la atención, dirigiéndose al club sin mirar a los chicos que entrenaban arduamente. La joven animadora casi se había perdido de la furtiva entrada del capitán a la casa club, en silencio, o lo mejor pudo, se dirigió hacia allá, sonriendo traviesamente, tal vez esa vez podría sorprenderla, Mamori aún estaba ahí dentro, limpiando un poco mientras los demás entrenaban…
El entró sin su característica patada, solo por esta vez no quería llamar la atención de nadie más…
—Hey, kuso mane, se supone que deberías estar ahí afuera checando a esos mocosos…—comentó casualmente mientras dejaba una bolsa con una caja, sospechosamente conocida para la chica, sobre su mesa de planeación.
—Bueno, ellos están entrenando bien y un poco de limpieza no viene mal…—dijo ella, sin ganas de contradecirlo realmente, fijando su atención en aquello que el rubio había traído…—¿Esos son…?—
—Pastelillos de Kariya—él sonrió al ver la expresión de contenida felicidad que ella estaba poniendo—Es una pena que no vayan a durar con la kuso mane que come a velocidad luz Kekekeke…—se burló suavemente mientras ella fruncía el seño en señal de irritación…
—¡Deja de llamarme así, Hiruma kun!—ella estrechó los ojos ligeramente, era realmente vergonzoso para una chica, más aún para un miembro del comité de disciplina, ser llamado "comedor de alta velocidad"…
—Trata de no atragantarte kekekekeke—dijo antes de salir del lugar, armas en mano, para gritarle a todos los integrantes del equipo.
—…—ella miró la caja un tanto incrédula, no era la primera cosa que él le daba algo, habían otras ocasiones en que lo había hecho, pero eran cosas que ella le había ganado, como una soda o algún dulce, cuando ella ganaba alguna de sus pequeñas apuestas, pero esta vez…—El lo trajo, para mí…—sonrió tontamente al tocar la caja y abrirla, olían muy bien, estaban recién hechas y eran todas para ella, tendría que darle las gracias después, se olvidó de todo momentáneamente…
—Parece que ya están bien entrados en el entrenamiento—el rubio sonrió, no tendría que gastar muchas balas el día de hoy, tal vez.
—Seguramente podrán ganar su propio Christmas Bowl el año que viene…—susurró Musashi, sonriendo quedamente, era verdaderamente nostálgico pensar que ya no podrían jugar juntos en un partido oficial—¿Y cómo está yendo el otro asunto?—cuestionó ligeramente divertido, notando como el rubio lo miraba con un cierto toque de enojo, pero sonriendo de inmediato, como si no supiera de que le hablaba.
—Ya sé quién va a dirigir al equipo, kuso ojisan—lo ignoró apropósito, no tenía ganas de hablar de ella y mucho menos con tanta gente oyendo. Musashi solo sonrió, ese era Hiruma, un tipo duro y difícil pero que era el más tímido y reservado cuando se trataba de sus propios sentimientos, casi sentía pena de Anezaki san, en la que se estaba metiendo…
Suzuna se escurrió hacia el club, entrando sorpresivamente, solo para encontrar a Mamori comiendo despacio aquellos pastelillos que tanto le gustaban, no era normal para ella, quien devoraba esos pastelillos a una velocidad insanamente imposible…
—¡Mamo nee!—dijo la chica muy animada—¡No me digas que You nii te regaló los pastelillos!—tiró, como anzuelo, además de que siempre decía algo así, emparejándolos porque, a su parecer, ellos dos se verían muy bien juntos.
—¿Qué?—la castaña no pudo reprimir el leve sonrojo, dejando de comer el quinto pastelillo de la caja—¿De dónde sacas esas ideas?—se rió nerviosamente, sin poder ocultar mejor lo evidente.
—Mmmm es solo que nunca los comes tan despacio y que You nii fue el último en salir antes de que yo entrara y que antes de eso no había ningún pastelillo…—miró bien la cara de la mayor—¿Sí te los trajo You nii?—preguntó con más entusiasmo, aquel mechón de cabello parecía cobrar vida propia de nuevo.
—Yo no diría que… Espera—miró a la otra chica con cierto reproche—¿Qué fue eso de que yo nunca como despacio?—
—¡No evadas mi pregunta, Mamo nee!—ella chilló, frunciendo las cejas en señal de protesta.
—No sé de qué estás hablando…—dijo la castaña, pretendiendo que no oía a la niña, mientras seguía disfrutando de aquellos pastelillos…
—¡No es justo! ¡No seas así Mamo nee!—se quejó, sabiendo que no conseguiría nada más de ella, por ahora, aunque siempre se le podía ocurrir alguna cosa para que le contara o… Podría intentar otra táctica—Bueno, ya que no me lo quieres decir, iré a animar a los chicos…—la niña salió aparentemente desanimada.
—… Es linda aunque a veces es un dolor de cabeza…—ella sonrió, la verdad es que creía que la animadora era muy dulce y agradable, aunque algunas veces imitaba a quien no debía, como a Hiruma kun, por citar un ejemplo, pensar de nuevo en él la hizo sonrojar, aun no se creía que el rubio le hubiese llevado las pastelillos, puede que haya sido por la apuesta, sí, pero no se imaginó que le fuera a comprar algo tan pronto.
La chica de cabello oscuro se fue rápido cerca del quarterback, quien parecía solo mirar a los demás practicando, él parecía muy calmado, quizás distraído y la chica de patines mal interpretó esa tranquilidad, creyendo que era porque estaba pensando en la manager, lo cual no era así, exactamente…
—¡Nee You nii!—comenzó la animadora, paneas llamando la atención del rubio—¡Felicidades por lo tuyo con Mamo nee!—dijo, con toda intención, sabiendo que se metería en serios problemas—¡Fue muy lindo de tu parte comprarle los pastelillos que le fascinan a Mamo nee!—tan pronto como lo dijo todos en el campo se detuvieron, no era que no se lo hubieran imaginado, pero no era lo mismo sospéchalo que tener una prueba contundente…
Hiruma se congelo por unos microsegundos, pensando si habría sido la castaña quien le dijo eso a la animadora, aunque, conociéndola como la conocía, sabía que eso era menos de un 1 porciento probable.
—¿Qué, QUÉ?—gritó Monta, sin poder creérselo—¿HIRUMA SAN LE REGALO PASTELILLOS A MAMORI SAN? MUKYAAAAAA—había sido un grito gracioso, mientras los de la línea se miraron entre sí…
—Bueno, eso no es como si fuera una sorpresa…—comentó Jumonjii
—Sí, si lo piensas un poco es como en un Shoujo… Las chicas como Anezaki san tiene un gusto extraño por los chicos malos, es clásico…—contestó Toganou, ya había leído muchos mangas como para saberlo con "toda certeza"
—Sí, igual lo pienso—dijo Kuroki—Pero ¿En verdad lees esas cosas?—preguntó, aún sin dar crédito a lo que oía de su amigo, aunque sabía que el de lentes naranjas leía mangas como poseso.
—Sí, un manga es un manga…— dijo con el seño fruncido, realmente no le gustaban los Shoujo peor estaba aburrido aquel día…
Por su parte, Komosubi estaba en lo suyo, sin distraerse, los chismes de "vestidores" no tenían nada que ver con él, Suzuna seguía armando alboroto, gritando porras para la pareja, Kurita estaba preocupado, mirando como la paciencia de Hiruma se perdía entre tanto escándalo, el temblor de sus hombros denotaba que ese estallido sería peor que el de otros días y trato de calmar a los demás, especialmente a la animadora, en vano, nadie lo estaba oyendo, Musashi simplemente se alejó un par de pasos, poniendo uno de sus dedos dentro de uno de sus oídos, como si todo eso fuera de lo más normal… Bueno, sí, más o menos ero era lo normal, para ellos al menos…
—Su…Suzuna chan…—Sena estaba que temblaba de miedo, al ver la reacción tan "calmada" de Hiruma, aunque todo alrededor del rubio se estaba poniendo oscuro y rojizo—Suzuna chan… N... No deberías…—
Monta seguía su diciendo incoherencias acerca de lo injusto que era que "Mamori san" estuviera con Hiruma ya que eran incompatibles, ella era el bien en su más pura personificación y él… Él era el mismísimo demonio…
—¿QUÉ TANTO ESTÁN DICIENDO MALDITOS MOCOSOS?—finalmente había estallado, las palabras de Suzuna solo habían acabado con su poca paciencia—¿QUIÉN DEMONIOS LES DIJO QUE PODÍAN DETENERSE?— los gritos de todos ellos lo pusieron del peor humor que le habían visto nunca, pero lo que de verdad lo había enfurecido habían sido las negaciones del receptor de número ochenta—¿QUÉ ESPERAN? ¡MUÉVANSE!—¿Quién se creía ese mocoso para decir que él no se podía quedar con la Manager? Sí, sabía que al chico mono le gustaba la Kuso Mane, hasta ese día no había hecho nada directamente para lastimar al chico porque, primero, lo necesitaba y, segundo, a pesar de lo que decía su fama bien construía él respetaba lo que los demás sentían, algunas veces—¡DEJEN DE ESTAR DICIENDO ESTUPIDECES Y CONCÉNTRENSE!—pero esta vez en verdad no estaba en toda su forma para soportarlos—¡Y TÚ!—le gritó a Monta, disparándole más a él que a todos los demás—¡DEJA DE DECIR IDIOTECES, KUSO ZARU Y PONTE A PRACTICAR TUS RUTAS QUE EL SIGUIENTE JODIDO TORNEO NO ESTA TAN LEJOS!—todo fue un gran alboroto, no hubo quien no se moviera sobre el campo, excepto Musashi, quien ya había imaginado que eso pasaría, no sabía cómo los niños se habían atrevido a poner la escasa paciencia del Demonio a prueba…
—¡Nee! ¡You nii, no tienes que ponerte así por…!—ella guardó silencio, poniéndose nerviosa al ver que el rubio le estaba apuntando directamente, con aquella mirada que indicaba que no estaba bromeando sobre dispararle…—You ni… No lo harías… ¿Verdad?—él no estaba tan cerca de ella, quizás a unos cuatro o cinco metros, pero con una puntería tan buena como la suya era como estar pegada al cañón del arma.
—En cuanto a ti…—no le había disparado a una chica antes, no de manera directa al menos, pero ella se lo había buscado, de verdad quería hacerlo, pero él tenía un mejor control que eso sobre sí mismo, pensándolo un poco, asustarla un poco no le haría daño a nadie y quizás esa mocosa aprendiera a mantener sus narices lejos de los asuntos de los demás, especialmente los suyos…—Estas pidiendo a gritos una muerte lenta y dolorosa. No debes interrumpir los entrenamientos, menos aún por cosas tan estúpidas como esas…—no sonrió, dándole a su actuación un toque más perverso…
—¡Hiruma san…!—Sena quizo llamar su atención sin lograrlo—Espera Hiruma san…—
—¡No te metas, kuso chibi!—el Runningback había usado su velocidad luz para ponerse delante de la animadora, para protegerla de la ráfaga de balas que podrían caerle, desafiando al Quarterback directamente, los demás se quedaron congelados nuevamente, sabían que el rubio definitivamente no se iba a contener si era Sena el que tenía enfrente, no sería la primera vez que lo balaceaba.
—¡Sena!—Suzuna ahora estaba preocupada, sabía que molestar a Hiruma era peligroso, solo que no esperó que las cosas se pusieran así de mal—No tienes que hacerlo, You nii podría lastimarte…—
—Hiruma san yo no c…—
—Hazle caso a pequeña novia y apártate—el rubio lo amenazó con la mirada, apuntando ambas armas hacia ellos, seguro que con la izquierda no sería tan certero pero les cortaría las vías de escape—A menos que quieras morir con ella…—
—Hiruma…—Musashi le dijo a modo de advertencia, pero estaba consciente de que el Capitán iba a ignorarlo, nunca lo había visto tan furioso, podría golpearlo o jalarlo y así evitar que les diera a los niños, pero si lo hacía solo lo haría enfadar más…
—¡Hiruma kun!—la voz de la manager hizo sobresaltar a todos, quienes, con tanta tensión, incluso se habían olvidado que tenían un ángel de la guarda que los salvaba de las garras del demonio—¡Deja de apuntar a Sena y a Suzuna!—ella parecía tanto o más enojada que él, con el trapeador en mano dispuesta a defender a "sus pequeños niños".
—Tch…—él dejó de apuntar a los de primero, para luego sonreír tan diabólicamente como siempre—¿Qué te tomó tanto tiempo, kuso mane?—se dirigió a ella como siempre, dejando que todo su mal humor se acumulara en algún lado de su cerebro, ya se desquitaría con esos mocosos en algún otro momento, por ahora verla con esa cara de enojo era suficiente, ella era tan linda enojada y él no podía reprimir su sonrisa, por eso la hacía enojar adrede, solo que era momento de regresar al entrenamiento…—Todos van a hacer la carrera de las cuarenta yardas…—le lanzó un cronómetro, que ella atrapó sin problema…—¿Y USTEDES QUE ESTÁN ESPERANDO? ¡FÓRMENSE!—disparó al aire, haciendo que todos se movieran en el acto para realizar el test de las cuarenta yardas…
—De verdad que me asustaste esta vez—comentó quedamente Musashi, mientras miraba la sonrisa del rubio, sabía que aún estaba enojado, así como sabía que lo que pasó no era suficiente como para que tuviera un ataque de ira como ese, suponía que estaba actuando pero… Tal vez no era así…
—Kekekekeke… Es bueno dejan que los "niños" conozcan el terror de vez en cuando…—miró a su amigo con aquella sonrisa burlona—No pensaste que iba a dispararle a la mocosa de los patines ¿Verdad?—Musashi solo sonrió suavemente—Después de todo, no vale la pena desperdiciar las en ella si puedo hacerla desaparecer sin dejar rastro kekekekeke—el pateador solo lo miró, sabiendo que no lo decía en serio, o eso esperaba.
Nadie se atrevió a comentar nada del tema que había puesto a su capitán tan molesto de nuevo, menos frente a la manager, no querían otra ronda de balazos ni otras cuarenta vueltas a la cancha, ya llevaban como ciento y algo… Finalmente el entrenamiento terminó, antes de retirarse su capitán les ordenó que acudieran dentro de una semana, no importaba como, tenía algo importante para ellos ese día y pobre del que se atreviera a llegar tarde, después de eso todos fueron libres de irse.
Suzuna esperó a que Sena estuviera saliendo, su hermano no había estado presente ese día porque tenía que presentar algunos exámenes, Hiruma lo había dejado pasar, solo por esa vez…
Mamori se quedó a terminar de limpiar, una última vez, mientras que el rubio permanecía ahí, tecleando en su laptop, mirándola sin que ella lo notara de vez en cuando, no sabía si ella no le dio importancia a lo ocurrido durante las prácticas o si no había notado todo el alboroto que había causado…
Por su parte ella sabía lo que había pasado, los había estado oyendo, no había salido a detener a Suzuna porque se había sonrojado de imaginar que ella y Hiruma kun… Ella sacudió sus pensamientos, también sabía que Monta sentía una especial atracción hacia ella y no quería herirlo innecesariamente, permaneció dentro de la casa club para no empeorar las cosas, después de todo Hiruma kun no sería capaz de dispararle a Suzuna, estaba segura, solo que cuando supo que Sena estaba delante de Hiruma tuvo que salir, el rubio no le dispararía a una chica, pero no dudaría en hacerlo contra un chico, lo había visto hacerlo muchas veces…
—Bueno, eso fue todo…—dijo ella mientras sonreía, aún no era la última vez que hacia eso, pero casi lo era, después de todo faltaba una larga semana para que regresaran todos ellos, a propósito de ello—¿Qué es lo que tienes planeado para los chicos?—ella pregunto mientras recogía sus cosas, él estaba esperándola en la puerta, quizás la acompañaría hoy también, eso al hizo sonreír más.
—Un partido muy especial…—los dos salieron del lugar, cerrando con llave—Tienen que darse cuenta que son su nivel no es suficiente, si entrenan todos los días podrán participar en el próximo torneo, pero deben de poner todo de su parte si quieren ir al próximo Christmas Bowl…—comenzaron a caminar fuera de la escuela, las pocas personas que quedaban ya no veían extraño que ese par tan dispar estuviera andando como si nada a tan corta distancia.
—Pero no somos suficientes como para formar dos equipos…—ello dijo meditabunda—Ya arreglaste todo con los otros equipos…—susurró la afirmación, mientras él sonreía, si lo había hecho antes del torneo de Kanto no le extrañaría que ahora también lo hiciera.
—Después de todo ya no pertenecemos al segundo año…—unas cuadras más y llegarían a la casa de ella.
—Es una lástima que no puedan seguir jugando…—ella sonrió nostálgicamente, recordando lo mucho que esos tres entrenaban, aun si no tenían a nadie más en el club no perdieron el entusiasmo.
—Eso no tiene importancia, llegamos a la Chirstmas Bowl este año, ganamos el torneo de Kanto y—sonrió más diabólicamente ante lo siguiente—Pudimos mostrarle a los norteamericanos de lo que estamos hechos. Es hora de dejar todo atrás y seguir con el siguiente paso…—ella lo miró durante unos segundos, su casa estaba solo unos pasos…
—Tienes poco más de un año para prepararte para eso, estoy segura de que no te detendrás hasta lograrlo…—sabía que, con o sin ella, él no iba a detenerse.
—La Rice Bowl…—sonrió más tenuemente, había cumplido una de sus metas, era hora de apuntar un poco más alto, no había conseguido la invitación de la NFL esta vez, después de todo estaba consciente de que físicamente le sería imposible ahora, pero si entrenaba todos los días a partir de ahora podría lograrlo la siguiente vez, el sueño lejano de estar en la NFL ya no era un cero por ciento de probabilidad.
Llegaron a la casa de Mamori, deteniéndose en la reja, ella miró hacia uno de los lados, sonriendo nerviosa.
—Gracias por los pastelillos—dijo rápidamente y se inclinó hacia él, poniéndose de puntillas un segundo, dándole un beso, suave, casto, fugaz… Se separó de él, con las mejillas rojas, sin mirarlo nuevamente solo se dio la vuelta y entró a su casa, sentía que su corazón iba a salírsele por la garganta de lo fuerte que estaba latiendo, ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Se apoyó contra la puerta, tocándose sus labios, no podía creer que lo había hecho… ¡Lo había besado!
Él se dio la vuelta, caminando fuera de la vista de ella, con el seño ligeramente fruncido y un tenue rosa, muy pálido realmente, estaba cubriendo sus pómulos, sentía sus labios calientes y con un hormigueo extraño, era la primera vez que alguien se había atrevido a invadir de esa manera su espacio personal, si hubiera sido cualquier otra persona ya la hubiera hecho miles de agujeros… Sonrió en silencio, esa Kuso Mane se las iba a pagar, le había robado un beso ¿Dónde quedaría su reputación como Demonio si dejaba que una chica le robara algo? Definitivamente iba recuperar lo "perdido" robándole algo a ella a cambio… Tal vez él podría ganar esa apuesta antes de que, incluso, empezaran el tercer curso…
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Bueno mi prima me estará mandando mensaje si no subo esto hoy... asique… aquí está… Como aun estoy escribiendo el fic pueden hacer sus peticiones de lo que les gustaría ver ^^, tengo mas o menos la historia tramada pero siempre se puede adaptar para lo que les gustaría leer, Kekekekekeke No prometo que será todo peor haré todo lo posible asique HORA DE COMPLASENCIAS! Kekeke XD
Bueno respuesta de RR:
Sushitamuxa09 ¬¬ ahí esta, ya estas feliz? Espero que esta vez me dejes un RR decente!
Julieta Juárez: eso lo dices por que no te fastidia XD. Gracias ^^ Pero honestamente tengo algo de práctica con los fics xD Aunque es el primero de HirumaxMamori que hago ^^
Kagurami: Wiii si, a mi también me gusta, Hiruma Blush! Ya se me podrá ocurrir algo más para hacerlo sonrojar mas y acepto sugerencias ; )
Okami-Onna Siii to también, cunado los vi dije OMG SON PERFECTOS, bueno hay otra parejita que me gusta, pero no saldrá en este fic Kekekekekeke Viva el Hirumamo!
DramioOone Kekekekekekekekeke No te preocupes, quizñas actualiza cada semana, pero geez… Piénsalo mejor, kekekekekeke, en algunos lugares me adoran kekekeke y matarme dejaría el fic incompleto [y una mini horda de fans Hirumamo cazarán tu cabeza XD kekekeke]
Sanguitolove: Gracias ^^ esa era la idea, subir algo que no hallas visto antes! Pero bueno, esto apenas inicia y muchas cosas pueden pasar…. Kekekekeke Nunca sabes quien puede tratar de arrebatarte lo que es tuyo kekekekekekeke
Miu Furinij Gracias ^^ Bueno, la verdad no he publicado otros fics aquí por lo que no peudes saberlo peor yo ceo que si van a correr las lagrimas lo justo es que los dos lloren Kekekekekekekekeke [pobre Hiruma kun! Pobre Mamori chan! Kekekekekeke]
MamoriI AnezakiI Gracias espero que estés bien también ^^ Bueno agradezco el RR, me gusta mucho leerlos ^^ y entre mas largos mejor [aunque tenga que escribir mas XD] todas las ideas serán bienvenidas, lo que quieras ver, solo dilo y veré que puedo hacer XD
Rei sama 18 gracias, esa era la idea, algo que no se halla visto antes XD kekekekekekekeke.. Y bueno no te preocupes mi prima querida [¬¬++] segurito que no me deja en paz hasta que este terminado….
