Nota1. Como prometí, aquí tenéis el segundo capítulo, el próximo intentaré publicarlo el viernes. Espero que lo disfrutéis. No os abstengáis de comentar. Se aceptan críticas constructivas.
Nota2. Si tenéis alguna duda respecto a algo que no haya quedado claro, o simplemente queréis contactar conmigo para hacer fics conjuntos o para lo que sea, podéis mandarme algún mensaje privado. Sin más dilación, el capítulo de hoy.
Capítulo 2
Santana se había pasado la noche en vela pensando alguna artimaña para conseguir que Quinn se marchará del equipo. No le resultaba del todo agradable ver como su compañera iba a perder todo por lo que había luchado, tantas horas de gimnasio, tantas horas ensayando, se iban a ir al garete y todo por culpa de Berry, esa estúpida cantante presumida. Pero no podía hacer otra cosa, una cabeza tenía que caer cortada y no iba a ser la suya. Esto era la jungla y estaba claro que ella era la más fuerte. Pero, ¿Cómo podía conseguir que Sue Sylvester, la entrenadora, la expulsara? Tenía que pensar en algo que la instructora no soportara y explotarlo al máximo.
Lo mejor sería esparcir algún tipo de rumor. Todo el mundo sabe que cuando un chisme cae en un pequeño instituto se propaga como la peste, y se expande mucho más rápido si se enteran las personas adecuadas, como ese friky de pelo escarola que tenía un blog muy leído donde publicaba sendas curiosidades y habladurías. Finalmente una idea surgió en su perturbada cabecita, había encontró la que iba a ser la peste de Quinn.
Cuando finalmente pudo dormir, Santana tuvo un sueño muy extraño con Brittany. Estaban las dos en su habitación, trabajando en un proyecto para la clase de artes. Había una preciosa y cara cámara de fotos encima de la mesa de estudio. Santana la cogía y apuntaba a donde estaba Brittany, de pronto, al enfocarla, le había desaparecido toda su ropa. Estaba desnuda, posando ante la mirada indiscreta del objetivo. Santana sentía un rubor en sus mejillas, el cuerpo desnudo de su amiga era hermoso, sintió deseos de tocarla. Alzó la mano, dejando la cámara sobre una silla, y acarició la suave piel de su torso. Sentía como su piel se erizaba ante aquel contacto. Brittany no se movía, solo miraba. De pronto sintió un escalofrío recorriendo su espalda, lo que hizo que despertará. Santana estaba muy confusa, se dijo a si misma que todo eso era producto de lo sucedido durante el día, la tensión acumulada le estaba pasando factura.
A la mañana siguiente, y como había previsto, Santana lanzó lo que ella misma llamó "La bomba Fabrai". En poco menos de tres horas, varias personas le habían comentado, de manera distorsionada, lo que ella misma había inventado. Sólo faltaba verlo publicado en el blog de los rumores del instituto, lo que no tardó mucho en ocurrir:
"Quinn Fabrai, la popular capitana del equipo de animadoras, fue vista por varios testigos entablando, lo que parece ser, un apasionado romance con uno de los jugadores del equipo de rugby rival. Según fuentes fidedignas, ese jugador en realidad está saliendo con la líder de las animadoras de su instituto, por lo que es probable que estuviera jugando con la admirada Fabrai, para descubrir las tácticas de nuestro club de animadores y así poder vencerlos en el torneo que se celebrará dentro de un mes"
Antes de que acabaran las clases, Quinn ya había sido llamada por Sue a su despacho.
No tengo ganas de andarme con rodeos. Me vas a obligar a cambiar todo mi espectáculo un mes antes de los estatales. Estás fuera. Largo de mi despacho, no soporto a los traidores. Me has decepcionado, confiaba en que fueras campeona por segundo año consecutivo, y que pudieras sentirte bien durante ese corto periodo de tu vida, antes de que engordaras, te casaras con un homosexual reprimido y te plantearas la posibilidad del suicidio.
Pero… - dijo Quinn con lágrimas en los ojos - ¿Qué es lo que he hecho? Ya sé que ayer falté a los entrenamientos, pero es que no me sentía bien.
Dí mejor que estabas revelando mis fantásticas coreografías al equipo rival.
Eso no es cierto –dijo con tono desesperado- entrenadora…
No me llames eso, Quinn, ahora eres una fracasada más.
Quinn salió del despacho de Sue con lágrimas derramándose por sus mejillas. Rachel observaba la escena desde el otro lado del pasillo, no pudo evitar esbozar una breve sonrisa. Por fin había conseguido darle su merecido a la ex-animadora.
Sin embargo, verla llorar no resultaba tan placentero como ella había previsto.
