Sweet emotion
Capitulo 25
"Prueba de valentía"
Todos los nombres son propiedad de Naoko Takeuchi y la historia es basada a la serie
Itazura na kiss creada por Kaoru Tada (q.e.p.d.)
Kotae wa itsumo watashi no mune ni...
La respuesta está siempre en mi pecho...
Nande daro anata wo eranda watashi desu
Mou tomaranai unmei sama kara kimerareta kedo
I believe mane dake ja tsumaranai no
You''ll be right!
Kanjiru mama kanjiru koto dake wo suru yo
¿Por qué? yo, quien te escogió
esto fue decidido en mi querido destino que no parará mas
creo que solo estoy imitando a alguien que se esta aburriendo
¡tienes la razón!
yo solo haré las cosas que puedo sentir como las siento
Bouken desho desho! HONTO ga uso ni kawaru sekai de
Yume ga aru kara tsuyoku naru no yo dare no tame janai
esto es una aventura, ¿cierto? ¿cierto? en el mundo donde las verdades se convierten en mentiras
me hare fuerte porque los sueños existen, no por motivación de alguien
Issho ni kite kudasai
Doko made mo juyuu na watashi wo mite yo ne
Ashita kako ni natta kyou no ima ga kiseki
Tashikana mirai wo
Tsukamou mirai wo
I believe you...
Por favor ven conmigo
mira hasta el fin, y libérame
El día de hoy, cuando el mañana se convierte al pasado, es un milagro
el futuro definitivo
agarremos el futuro
yo creo en ti...
(N/A, notas de la autora)
-dialogo-
"pensamientos"
Narración
Viernes al mediodía, un enorme vehículo se transportaba con moderada velocidad, teniendo en cuenta la seguridad de los jóvenes estudiantes que lo abordaban, algunos charlaban, otros dormían, y algunos dedicaban su concentración en mirar el hermoso paisaje que se les presentaba en las afueras de la ciudad, el sol brillante, un admirable cielo azul y los espesos árboles que lo completaban, eran los protagonista de ese escenario. Los alumnos del grupo 2-C de la escuela preparatoria Juban estaban de excursión, por fin se podría disfrutar de la tranquilidad, aspirar el aire puro y despejarse de la vida urbana, sin embargo, una mirada celeste miraba al exterior, su cuerpo estaba allí, pero de antemano sabia que su corazón y su mente se habían quedado en aquel huésped que la invadía en lo mas profundo de su ser, dejándose ver por medio de un suspiro cargado de melancolía.
- ¿Qué sucede Serena?, ¿No te ves muy animada? - comentó su compañera y amiga que se sentó a su lado, haciendo que la celeste mirada de la joven se dirigiera hacia ella con cierta confusión.
- ¿No será porque Amy no vino con nosotros? - cuestionó una joven castaña que era acompañada por un apuesto rubio en la parte de atrás de ellas, asomándose para lograr tener contacto visual con sus amigas.
- Si, tal vez, sea eso - argumentó Mina desanimada, pensando que si todos estuvieran juntos el viaje seria más divertido.
- Bueno yo… - balbuceó la joven de dos coletas, que en parte si estaba desanimada por el hecho de que una de sus amigas no estuviera, pero su verdadera razón se relacionaba con cierto pelinegro.
- ¿No me digas que es por cierto amigo que tengo? - agregó Andrew tomando la misma acción que la castaña haciendo que ella le dirigiera una mirada molesta.
- Andrew no digas eso - argumentó con un sutil reproche, pero posteriormente vio el semblante de su amiga que se había quedado callada con tal deducción.
- ¿Es eso Serena, también te hubiera gustado que Darien estuviera en la excursión verdad? - preguntó nuevamente la diosa del amor mientras que intentaba conseguir una respuesta, sin embargo, lo único que recibió fue que la celeste mirada de su amiga se volviera a concentrar en el paisaje.
- Ánimo Serena, te aseguro que esta excursión será inolvidable de eso nos encargaremos nosotros - aseguró el rubio ganándose la admiración de la castaña que lo miraba con dulzura sin que él se diera cuenta.
- Además dos de los Three Lights vienen con nosotros - comentó animadamente Mina, mientras que sus ojos brillaban con gran intensidad haciendo que Lita y Andrew la vieran con diversión, Serena miró nuevamente a sus amigos siendo contagiada por ese optimismo.
Más atrás del autobús se ubicaban dos apuestos jóvenes, uno de ellos parecía molesto con su hermano y compañero de asiento.
- ¿Me estas escuchando? - cuestionó molesto el ojiverde, mientras que su hermano parecía prestar más atención a los asientos de adelante, esperando percatar visualmente a cierta rubia - ¡Seiya! -
- Perdón, ¿Qué decías? – argumentó, mientras se volvía a concentrar en la platica con Yaten.
- Te decía que Taiki quiere saber, ¿si tú no tuviste nada que ver con la enorme cantidad que se cargó en la tarjeta de crédito? - volvió a decir el peli plateado tratando de tener paciencia.
- Bueno….yo…gasté un poco - contestó un poco nervioso recordando aquella vez que fue al restaurante y pidió que le sirvieran "lo que sea", por lo cual provoco que pagara una enorme cantidad de dinero con la tarjeta.
- Era de esperarse - argumentó molesto, mientras cruzaba sus brazos y mientras que sus ojos se dirigieron al exterior del vehículo.
- No deberías enojarte, ese dinero lo pagaré y bien sabes que es cierto – comentó, mientras ponía sus brazos detrás de su nuca y en sus labios se dibujaba una sonrisa, sabiendo que el causante de tal deuda estuviera a kilómetros alejados de ellos y así poder convivir más con la joven de cabellos dorados sin interrupción de nadie.
Los jóvenes llegaron a un bello lugar en medio del bosque, al bajar lograron percatarse de una gran cantidad de cabañas, era un lugar muy visitado por escuelas o gente que sólo desea pasar un tiempo fuera de la ciudad, Serena y sus amigos admiraron tal lugar mientras estiraban sus músculos por estar tanto tiempo sentados y en una misma posición, el sol brillaba con intensidad que llegaba lastimar la vista de varios que posteriormente no se imaginaron ver lo que estaba a punto de suceder.
- ¡Waa!, esto es increíble - exclamó más animada la joven de cabellos dorados.
- Y aquí dice que hay un hermoso lago, que es una de las principales atracciones - argumentó Andrew mientras observaba un guía.
- Así que prepara la cámara Serena - comentó Mina tratando de distraer a su amiga de ciertos pensamientos que hacia despegarse de la realidad.
- Tomaré una ahora - mencionó mientras sacaba de su mochila de forma de conejo una practica cámara de viaje - Bien, pónganse los tres juntos – indicó. Sus amigos trataron de dar su mejor ángulo - digan Whisky - anunció enfocando la cámara.
- ¡Whisky! - se escuchó decir en unisonó, pero Serena no reaccionaba, sino que en su rostro había reflejado cierta mezcla de asombro e incertidumbre ante lo que sus ojos le mostraban.
- ¿Sucede algo Serena? - interrogó Lita, pero de momento se escuchó un fuerte llamado.
- ¡Chicos! - a lo cual todos dirigieron su vista a aquella joven de cabello corto negro azulado.
- ¡Amy! - mencionaron con asombro, pero al mismo tiempo con alegría.
- No esperaba verlos aquí - argumentó estando ya cerca de sus amigos.
- Vinimos a una excursión - contestó Mina explicando.
- Que curioso, nosotros también - respondió un tanto sorprendida por la coincidencia.
- ¿Cómo? - cuestionó en mismo tono el joven rubio.
- ¿Eso significa? - preguntó la castaña, con cierto enfoque a una clara conclusión.
- Que todo el grupo A esta aquí, - "¿pero como no me di cuenta?" recordó que esa misma mañana se había levantado tarde ya que la maestra los cito en la escuela a las once de la mañana, sin embargo las prisas le ganaron que no logró percatar la ausencia de cierto joven en su casa.
- Hasta que aciertas una, ¡Cabeza de chorlito! - mencionó en forma burlona que hizo provocar un fuerte escalofrió en la espalda de la rubia, lentamente fijó su mirada en el dueño de esa seductora voz.
- Uy, deja de decirme así - respondió con molestia tratando de ayuntar esa intimidación provocada por él.
- ¡Darien! - se logró escuchar de una joven morena que apresuradamente se acercaba al pelinegro y de inmediato sujetaba su brazo, sin embargo, la presencia de cierta rubia provocó un cierto disgusto - ¿También están de excursión? - preguntó con cierta aversión hacia el grupo de recién llegados.
- Eso parece - contestó secamente el huésped de la residencia Tsukino.
- Bueno eso no importa - prosiguió fingiendo ignorarlos y dejándole una encantadora sonrisa al apuesto pelinegro que seguía sin soltarlo de su agarre - Vine porque la maestra nos mandó a llamar a todos, así que vamos – comentó, mientras se llevaba del brazo y dejaba a una rubia bastante molesta.
- Bien chicos, nos vemos después - argumentó Amy para reunirse con su grupo, después de eso también el grupo C fue llamado también para una reunión con su maestra, sin embargo, no se imaginaban ver una peculiar discusión, esto debido a que Akane Karasuma la maestra encargada del grupo C, se percató que su amiga y maestra del grupo A había tomado la misma idea de llevar al grupo de excursión a ese lugar.
- ¡Bienvenidos a Takayama¡- se escuchó decir de la maestra Reiko de forma animada hacia los jóvenes de los dos grupos.
- ¿Cómo pudiste? - cuestionó entre dientes con un claro enfado, optando simplemente por cruzar los brazos.
- ¿A que te refieres? - interrogó con cierta inocencia sin evitar sonreír ante los alumnos.
- ¿Cómo que a qué?, me copiaste la idea, ¿no se te pudo ocurrir algo original? - estalló Akane haciendo temblar a varios alumnos, sin embargo, ese efecto no ocurría con su amiga.
- Me pareció buena idea, ir juntas nuevamente de excursión, como en los viejos tiempos, ¿recuerdas? - argumentó jovialmente, no por nada era su amiga, soportaba los arranques de ira que solía tener a menudo aquella temperamental mujer.
- ¡Por Dios!, ¡Ya no estamos en la preparatoria! - seguía quejándose a pesar de que su amiga no perdía la postura.
- Bueno, ya cálmate, estas aterrorizando a estos pobres chicos, ¿no querrás traumarlos de por vida, o si? – sugirió, mientras que aquella maestra veía el semblante de varios jóvenes que estaban algo atemorizados por aquella actitud, a lo cual decidió calmarse finalmente - Así esta mucho mejor - agregó, a lo cual inmediatamente siguió con las indicaciones - Por el día de hoy ambos grupos estudiaremos el lugar, después nos reuniremos para la comida, luego podrán ir a descansar, para el día de mañana seguir con la exploración y después…- Serena dejó de prestar atención ya que su concentración se fijo en cierto joven que estaba estático y escuchando las indicaciones.
"No lo puedo creer, él está aquí" pensó con emoción, sin embargo una duda apareció sagazmente "Me pregunto, ¿Por qué habrá dicho eso el otro día?"
"Quiero que les quede bien claro, la persona que le gusta Serena, SOY YO, no importa cuanto peleen, será inútil"
"Puede que lo haya dicho para calmar la pelea, dudo que tenga interés sobre mi, sin embargo, eso me hizo muy feliz" pensó, mientras en sus labios se formaba una linda sonrisa.
- Bien chicos, tengan todo listo para empezar nuestra excursión - anunció con voz amplia la encargada del grupo C.
A todos les asignaron su pequeña cabaña, que constaba de dos literas, un pequeño baño, una mesita que daba vista hacia una ventana, Amy pidió amablemente a su maestra el favor de quedarse con sus amigas en el misma estancia a lo cual ella accedió alegremente provocando que las cuatro amigas se pusieron muy contentas.
La exploración al lugar inició, cada quien tomando notas y cierta joven tomando fotografías, después se reunieron para la comida, todos tuvieron que aportar en la preparación de esta, algunas miradas femeninas incluyendo la de Serena se posaron sobre cierta figura varonil que pelaba ágilmente una papa, quitando su cascara con cuidado ganándose la admiración de muchas.
- Vaya, no sabia que Darien era hábil en la cocina - argumentó sorprendida la joven de cabello corto estando lado de la chica de coletas largas.
- Si, es muy bueno - mencionó por inercia sin despegar sus ojos del dueño de sus suspiros.
- Pero, miren allá, Seiya tampoco se queda atrás - agregó Mina viendo como un grupo de chicas observaban atentamente como el apuesto cantante cortaba con velocidad y precisión una planta de lechuga.
"Al parecer esta excursión no va ser aburrida después de todo" pensó la castaña observando la situación.
La noche hizo presencia en aquel hermoso lugar cerca de las montañas, Serena y sus amigas estaban en sus respectivas camas, Serena y Amy les tocó la parte de abajo, mientras que Mina y Lita la parte superior de cada litera, en el exterior solo se lograba escuchar el sonido de los arboles siendo mecidos por el viento y el cantar de los grillos.
- Hoy vimos lo bello que es este lugar, ambos grupos nos ayudamos para la comida, ha sido muy divertido, ¿no lo creen? - mencionó Serena alegremente con sus amigas, aunque parte de esa alegría es saber de la presencia de cierto joven.
- Si, muy divertido - contestó Mina, siendo seguida por las otras dos jóvenes.
- ¿Qué vamos hacer mañana? - preguntó recordando que no había puesto atención a lo último que había dicho la maestra.
- Después de otra exploración, creo que en la noche se hará la prueba de la valentía - respondió Amy con tranquilidad sin percatar que a Serena se le puso la piel de gallina.
- ¿Cómo en la primaria? - interrogó bastante animada Mina asomándose para ver a su intelectual amiga siendo seguida por otra mirada de parte de una castaña.
- Si. Al parecer va ser para llegar al lago que esta a mitad del bosque - agregó Lita aun sin percatar que Serena empezaba a ponerse más nerviosa.
- Por cierto hay un relato acerca de ese lago - comentó nuevamente la joven de cabello corto.
- Es verdad, ¡yo me la sé! - argumentó animadamente la diosa del amor desde su ubicación - Se las contaré-
"Ay no, que no lo haga" pensó un poco paralizada la joven de coletas doradas, deduciendo que se trataba de un relato de terror.
- Hace tiempo un grupo de jóvenes vinieron a una excursión, estudiaron el lugar, disfrutaron de la naturaleza y la convivencia - empezó a relatar mientras que una asustada joven se tapaba los oídos pero sin embargo fue inútil - Una noche hicieron la prueba de valentía, partían en parejas, sólo con una pequeña lámpara, entraban a las profundidades del bosque para llegar a un pequeño altar ubicado en el lago y depositar un amuleto, sin embargo - la joven hacia que el relato se volviera más escalofriante provocando que Serena se cubriera con su sábana, rogando que el relato terminara - Un grupo ya no regresó, habían desaparecido, los demás alumnos y maestros estaban preocupados, decidieron irlos a buscar, sin imaginarse que se encontrarían con la sorpresa de… - el relato no pudo ser terminada ya que se abrió la puerta y una luz ilumino la pequeña cabaña, provocando un fuerte grito en las jóvenes, para después percatarse que eran tanto maestra Akane y su amiga Reiko con una lámpara en mano.
- ¿Por qué gritan? - cuestionó la profesora Akane un poco alarmada por la reacción de las jóvenes – Tsukino - mencionó para que la rubia le explicara, sin embargo se quedo sin habla con algunas lagrimillas en sus orbes celestes.
- Es que nos asustamos cuando abrieron la puerta, pensamos que había sido un fantasma - Amy contestó por su amiga tratando de calmar su susto.
- O un monstruo del bosque o algo así - agregó la castaña, mientras que Mina asentía con fuerza.
- Te dije que lo mejor era tocar la puerta - argumentó Reiko con un sutil reproche hacia su amiga - Perdonen chicas, solo vinimos para asegurarnos que estén bien, ahora, discúlpate con ellas por asustarlas - comentó esto último para su colega.
- Esta bien, disculpen señoritas, prometo ser más cuidadosa, sin embargo ya no es hora para que sigan despiertas - reprendió a las jóvenes después de su disculpa.
- Lo sentimos - dijeron al unísono las cuatro jóvenes.
- Muy bien chicas, es hora de dormir, que descansen - comentó la amable maestra del grupo A mientras cerraba la puerta.
De las cuatro chicas una de ellas no lograba conciliar el sueño después del relato de su amiga, era verdad, ella odiaba todo lo relacionado con el terror, monstruos, fantasmas, animas, seres paranormales, sólo al escuchar eso se le erizaba la piel y le entraba un enorme ataque de miedo, daba vueltas por su cama como tratando de encontrar la manera de conciliar el sueño, sin embargo sus intentos fueron inútiles.
- No puedo, tengo tanto miedo que no puedo dormir - dijo para si misma la rubia mientras se enderezaba de la cama y con unos shorts azul marino, una playera blanca y unos zapatos deportivos, salía de la cabaña, camino por varios minutos y pudo divisar la cabaña asignada para la maestras - Le diré a las profesoras que no puedo dormir del miedo que tengo, ¿se burlaran de mi?, creo que a estas alturas ya no me importa, prefiero eso que seguir sintiendo miedo - se decía para si misma, sin embargo, sintió más miedo cuando una mano se posó en su hombro izquierdo – AHHHH - Hubiera querido correr, pero sus piernas no respondían, por lo cual su única opción fue llorar.
- ¿Qué haces a estas horas afuera?, cabeza de chorlito - escuchó decir, una voz tan familiar para ella, a lo cual dirigió su vista hacia a él y se tranquilizo un poco.
- Me diste un buen susto - argumentó dejando escapar un suspiro de alivio.
- Mira quien lo dice - comentó el pelinegro que vestía un pantalón deportivo color gris, zapatos deportivos y una playera sin mangas, mirando a la rubia con sorpresa, pero a la vez con intriga, ambos se dirigieron a un lugar donde sentarse, admirar con esplendor las estrellas y una hermosa luna que constantemente se convertía en testigo cada vez que ellos dos estaban juntos.
- Fue una sorpresa que tu grupo también viniera a este lugar de excursión - comentó Serena para empezar a tener un tema de conversación.
- La maestra estaba muy animada en venir a este lugar - respondió con esa seriedad que la rubia ya estaba acostumbraba.
- Se nota que tu maestra y la mía, son grandes amigas - agregó con una sonrisa que empezaba a tener efecto en el pelinegro por lo cual intentaba evadirla.
- Si, puede ser - contestó fijando su vista hacia las estrellas.
- ¿Y que haces despierto, tienes insomnio o algo así? - preguntó con interés la rubia.
- Quería caminar un rato, ¿y que hay de ti?- dijo, mientras que de reojo veía a su acompañante.
- Bueno la verdad yo, no podía dormir - mencionó con nerviosismo que fue notado por el pelinegro.
- ¿Acaso no será por la prueba de valentía de mañana? - interrogó con un cierto tono de diversión.
- Ja,ja,ja, pues algo así - respondió resignada a decir la verdad - no me quiero imaginar que puede ver en ese bosque – agregó, mientras su vista se dirigía a los frondosos árboles y se abrazaba a si misma.
- ¿Así que no te gusta nada relacionado con fantasmas y esas cosas? – preguntó provocando que la rubia se estremeciera y en sus bellos celestes se volvieran a llenar de lágrimas.
- Desde que tengo memoria ese tipo de cosas me han dado mucho miedo - respondió con algo de angustia y limpiándose los rastros de agua salada que emanaba de sus ojos.
- Es normal que a todos le temamos a algo, no debe importarte por el que dirán, eso siempre lo debes de tener en cuenta - Darien comentó de manera espontánea buscando que la rubia no se sintiera avergonzada por su fobia.
- Muchas gracias - mencionó regalándole una cálida sonrisa sin percatarse que el apuesto joven había sonreído con naturalidad, desvaneciendo esa barrera de hielo que siempre lo caracterizaba, sin embargo, la rubia no logro notar ese aspecto.
- Creo que mejor será regresar - argumentó mientras se paraba, desviando su mirada y empezaba a caminar.
- Darien, espérame - pidió al mismo tiempo que empezaba a seguirlo.
Los rayos del sol iluminaban con intensidad los alrededores de Takayama, Serena y Lita caminaban mientras seguían con la excursión, la primera le había empezado a platicar sobre el ataque de insomnio provocado por el relato de Mina.
- Si no podías dormir, me hubieras despertado para hacerte compañía - argumentó la castaña con cierta preocupación al olvidarse que el terror no era el campo favorito de la rubia.
- No quería molestarte - mencionó sin poder ocultar su alegría algo que de cierta su amiga no comprendía, sin embargo, esta fue justificada - Además Darien me acompañó un rato, aunque no platicamos mucho, a pesar de eso me sentí mejor -
- ¡Chicas apresúrense! - gritó Mina que estaba más adelante, con el resto del grupo.
- Si allá vamos - respondió la ojiazul animadamente.
"Me alegro que Serena este mejor, al parecer si hay algo de avance" pensó Lita analizando el semblante de su amiga.
El cielo volvió a teñirse de un azul intenso siendo adornado con un sinfín de estrellas y una hermosa luna logrando hacer una hermosa iluminación, ambos grupos que asistían a la excursión se habían reunido para escuchar las indicaciones de la actividad que se tendría, bastantes estaban emocionados, sin embargo, una joven de dos coletas aparentaba no estarlo en absoluto.
- Bombón, ¿estás bien?, te noto nerviosa - mencionó con preocupación el menor de los Kou que se acercaba a la rubia.
- Je,je, la verdad es que esta idea de la prueba sigue sin agradarme - respondió con una risa nerviosa tratando de calmar su miedo.
- Si fueras mi pareja me encargaría que nada ni nadie te lastimara - comentó con una leve sonrisa por con cierta seriedad, sin embargo, la rubia no entendía bien la indirecta.
- Bien chicos, pónganme atención - La maestra Karasuma con un megáfono intentando llamar la atención de sus alumnos - Estamos por iniciar la prueba de valentía, la maestra Reiko se encargará de explicarle las instrucciones –
Posteriormente el megáfono era tomado por la amable profesora del grupo A.
- Después de que hayamos formado las parejas, a cada uno le daremos una lámpara de mano y un pequeño amuleto, hay tres caminos diferentes procuren seguirlos para evitar percances, llegarán al lago y encontrarán un antiguo altar. Allí depositarán el amuleto y regresarán por el camino por el cual llegaron, así que les deseo mucha suerte - concluyó con entusiasmo, su amiga volvió a tomar el artefacto.
- Es hora de formar las pareja, primero los del grupo A, empezando con…- la profesora no pudo concluir ya que su colega alegremente le decía algo al oído - ¿Y hasta ahora me lo dices? - le cuestionó con molestia.
- Disculpa, es que apenas se me ocurrió y me pareció muy buena idea para que ambos grupos se unieran más, ¿Qué te parece? - argumentó tratando de persuadir a su amiga ante su idea.
- Esta bien - respondió con resignación, aunque de cierta forma estaba de acuerdo, nuevamente se dirigió con los alumnos - Habrá un pequeño cambio de planes, ahora las parejas se formaran con un alumno del grupo A y el otro del grupo C, esto para que ambos grupos logren convivir un poco más -ante esto, hubo varios comentarios al no esperarse tal propuesta hecha por las profesoras.
Se empezaron a formar parejas, de los cuales los más destacables fueron Mina y Taiki, Rei y Seiya que no estuvieron muy conformes ya que hubieran deseado otra pareja, sin embargo, uno de ellos aprovecharía la situación para lograr sacar algún beneficio , Amy y Yaten, ya quedaban pocos alumnos para formar mas parejas.
- Bien la siguiente pareja será formada por Darien Chiba y la señorita Serena Tsukino - mencionó calmadamente la maestra Reiko sin imaginarse las emociones que se vivían por ciertos alumnos después de pronunciar esas palabras.
"No puede ser, Darien estará con esa niña" pensó la pelinegra con enfado mientras apretaba sus puños.
"Si me llego a enterar que le hizo algo, lo lamentará" Seiya los observó con el entrecejo fruncido totalmente siendo consumido por los celos.
"¿Será verdad?, estaré con Darien, ¡No lo puedo creer es increíble!" estaba completamente eufórica, sentía como su corazón saltaba de alegría.
Al final la última pareja en formarse fue de tres personas ya que una alumna del grupo A no pudo asistir por enfermedad, así que este singular grupo estaría formado por Lita, Andrew y Nicholas, cada pareja fue saliendo por uno de los tres caminos cada uno con cinco minutos de diferencia, el tiempo para llegar al lago era de aproximadamente de treinta minutos, así que la prueba consistiría de una hora aproximadamente al momento de llegar de retorno a las cabañas, los primeros en salir fueron Mina y Taiki.
- Me alegra mucho que seamos pareja Taiki - comentó con euforia por estar al lado de uno de los integrantes de la famosa agrupación del momento en Japón.
- Me siento halagado que me lo menciones, ya que admiro la forma en la que interpretas - mencionó al mismo tiempo que procuraba seguir el camino iluminándolo con la lámpara y evitar accidentes, sin lograr percatar la cara de asombro de la rubia.
- ¿Cómo….cómo sabes. …acaso? - Trato de sonar calmada pero ante la idea de que podría ser descubierta por el hermano de Yaten, le aterraba.
- Claro que lo sé, sé que eres Venus - argumentó dirigiendo una mirada de comprensión hacia su compañera al verla que ella agachaba su cabeza - También sé lo de mi hermano, no te preocupes, no le diré nada, haz hecho algo increíble con él, sin embargo, tarde o temprano tendrá que saber la verdad -
-Lo sé - levantó su mirada llena de determinación - Lo que hice fue incorrecto y me aseguraré que él sepa la verdad, a pesar de que la mujer que se oculta detrás la mascara no le agrade - agregó con pesar siendo notado por el joven que lo acompañaba.
- Yaten es un tanto arrogante, orgulloso y bastante terco, siempre me preguntaba si habría alguna mujer que lo quisiera tal como es y no por ser una famosa estrella - agregó con cierta burla hacia su hermano - Mina, si está a mi alcance, cuentas conmigo, porque sé que amas a mi hermano -comentó con decisión y seguro de sus palabras, haciendo que la rubia se sintiera más tranquila y a la vez un tanto apenada por ser descubierta.
- Gracias - sonrió al saber que contaba con un nuevo amigo dispuesto a ayudarla y apoyarla en esta delicada situación - Me alegra saber que Amy tenga a alguien como tú - ante esto Taiki solo se limito a sonreír, sin imaginarse el tipo de conversación que tendrían su hermano y su compañera de salón que habían tomado un camino distinto y el silencio reinaba por parte de ambos, sin embargo, a uno de ellos le empezó a incomodar la situación y aprovecharía para aclarar ciertas cosas.
- Tú y mi hermano se llevan bastante bien, ¿no es así? - comentó teniendo la atención de Amy.
- Si, nos llevamos bien - respondió con timidez sin poder controlar el impulso de sonrojarse.
- ¿Y ya te ha comentado el porque decidió entráramos a la preparatoria Juban? - cuestionó con cierta disconformidad al no estar tan de acuerdo el acercamiento entre aquella joven y su hermano.
- No, desconozco sus razones - parecía sorprendida ante la interrogante del ojiverde.
- Él solo tenía como objetivo conocer al joven cuyo CI es de 200 y poder vencerlo, sin embargo, él aún no se ha dado cuenta que tiene que vencer ciertos obstáculos - explicó con una arrogante y despreciable mirada hacia la joven.
- Explícate - dijo con un tono más elevado del que normalmente usaba, haciendo que Yaten se detuviera.
- Deberías entenderlo, eres una chica muy inteligente - la miró fijamente con el ceño fruncido denotando molestia - para comprender que mi hermano no esta allí precisamente agotando su tiempo en llevarse bien con sus compañeras de clase - ante eso Amy se sintió molesta y ofendida, con unas enormes ganas de dejar su buena educación por un lado y proporcionarle una que otra lección de modales ante las mujeres, sin embargo, de cierta forma se sintió triste ante el motivo por el cual el castaño había ingresado a la misma preparatoria que ella, sus ilusiones fueron vilmente derrumbadas siendo el objetivo infamemente ideado por el peli plateado.
- Entiendo lo que quieres decir - argumentó con la voz un poco apagada, mientras que Yaten seguía con la caminata - Sin embargo, en ocasiones suceden cosas que no esperas y logran que llegues a modificar un poco tus planes - mencionó sin dejarse vencer, provocando que el peli plateado captara esas palabras y recordara que actualmente esa era su situación con la bella rubia que lo había cautivado "Mina espero que por culpa de él no salgas lastimada" meditó con angustia Amy agarrando el paso de su compañero y seguir con su camino hacia el lago al igual que tres jóvenes que iniciaban una interesante charla.
-¿Y sigues dejándole notas a Rei en su casillero? - preguntó el joven rubio que atendía el negocio familiar.
- No, desde que hace unos días Sodou fue al templo - respondió con pesar el heredero del imperio Kumada.
- ¿Sudou? - indagó la castaña.
- Si, es la mano derecha de mi padre -
- ¿Y qué fue lo que exactamente te dijo como para que dejaras de hacer las notas? - Andrew con precisión quiso conocer la razón.
- Me dijo que mi padre tiene una prometida para mí - contestó en un susurro apenas audible para los dos jóvenes que tenia al lado.
- ¡¿QUÉ? - exclamó sonoramente Lita con sorpresa, la misma que presentó su rubio amigo siendo reflejado en sus ojos celestes.
- ¿Y qué piensas hacer ahora, vas a decirle a Rei lo que sientes? - se atrevió a preguntar finalmente Andrew.
- Es muy difícil, tanto como zafarme de ese compromiso al igual que decirle lo que siento a Rei, díganme, ¿ustedes que harían si se enamoraran de su mejor amigo o amiga de toda la vida, se lo dirían sin temor ya no al hecho de que no les correspondiera si no de perderla? - cuestionó abiertamente a sus dos compañeros a los cuales ambos se sintieron identificados.
- Es complicado - argumentó Lita, después de haber mordido su labio inferior, al tener cerca a ese joven que habitaba en su corazón, sintiendo ese temor.
- Pero, es justo que esa persona sepa la verdad, ser sinceros y darles a entender que a pesar de todo cuentan con nosotros - mencionó sorpresivamente Andrew teniendo toda la atención de ambos pero, sobretodo de la castaña, que de no ser por la oscuridad de la noche se habría dado cuenta que sus mejillas tenían un vistoso color carmesí y más cuando sus miradas se cruzaron con intensidad.
- Creo que tienes razón, esperaré el momento correcto y se lo diré - agregó Nicholas rompiendo la magia que empezaba a surgir entre sus compañeros, sin tener idea que la pelinegra por la cual suspiraba tenia otros planes ideados.
- Sé sincero, ¿acaso estás interesado en la torpe de Serena? - la doncella del templo fue directa con su pregunta.
- Si, bastante - respondió con una sonrisa, aunque en el fondo se molestó que le dijeran torpe a su bombón - ¿Cómo te diste cuenta? -
- En el restaurante, al ver como golpeabas ese joven y todo lo que le decías - contestó con cierta suspicacia con la que era caracterizada.
- ¿Así qué tú también trabajas allí, al igual que el arrogante de Darien? - interrogó con algo de enfado al recordar ese nombre y sin notar que su acompañante hacia una mueca de disgusto.
- Si, también noté que ella aun no se da cuenta de lo que sientes - comentó con un objetivo oculto que el pelinegro logró percibir.
- Ve al grano - dirigió su mirada con cierto interés, mirada que Rei comprendió a la perfección.
- A mi interesa mucho Darien, tú y yo podríamos hacer un gran equipo para separarlos, ya que ella parece ser muy insistente y se ha convertido en un gran estorbo - terminado esta declaración, el más joven de los Kou empezó a reír a carcajadas algo que no comprendió Rei en absoluto - Estoy hablando en serio - agregó con molestia.
- No pienso enlistarme contigo, si no has podido conquistarlo hasta ahora, será mejor que te retires, ya basta de trampas si sigues así no lograrás nada, ya que él te seguirá viendo de la misma manera - la declaración de Seiya provocó la furia de Rei - Con Serena es diferente, ya que ella aún no me ha rechazado - concluyó guiñándole un ojo, sintiéndose seguro de si mismo a pesar de que la rubia estaba ensimismada por sus temores adentro del bosque sin importar que Darien estuviera a su lado.
- AHHH - gritó al escuchar un ruido entre los arbustos y abrazarse del brazo del pelinegro, mientras que él iluminaba el lugar donde provenía aquel sonido.
- Te asustas muy fácil, solamente se trata de una ardilla que parece estar perdida - mencionó con serenidad y notar que ese animalito se retiraba un poco asustado - Parece que tus gritos también la asustaron - reprendió a la rubia la cual seguía temblando.
- Lo lamento - dijo al borde de las lágrimas.
- Tonta, no te disculpes, sin embargo, me haces sentir como si yo no estuviera aquí - argumentó siguiendo su caminata - Aunque también debes aprender a cuidarte sola -
- No puedo evitar sentir miedo - confesó un poco más calmada, sin soltar a Darien - Por cierto, esa vez en el restaurante, ¿lo que dijiste fue para calmar la pelea? - la rubia a pesar de los nervios se atrevió a preguntar.
- Bueno yo… hay algo que - no terminó de decir, ya que de repente sintió un vacio, algo le faltaba y era claro, Serena se había soltado del agarre, descubriendo que habían llegado al lago, el cual era magnifico, imitando a un enorme espejo que reflejaba las hermosas estrellas y la admirable luna, ella parecía una bella hada del bosque que parecía encontrar de nuevo su hogar, sonreía ampliamente, desbordando felicidad, así convirtiéndose en la imagen predilecta de Darien.
- Que hermoso es, ¿no lo crees? - comentó con euforia, Darien por un momento se quedó mudo, los nervios lo habían invadido era un sentimiento extraño y no sabia que hacer.
- ¡SERENA! - fue nombrada por sus amigas que se ubicaban en el altar donde depositaron sus amuletos junto con sus respectivos compañeros, ella acudió al llamado siendo seguida por el pelinegro que lograba calmarse a cada paso, todos habían a completado la prueba.
- ¿Sabes porque los alumnos de esa excursión no regresaban? - Mina se dirigió a Serena, la cual negó con fuerza - Por esto - de repente, todos los alumnos, incluyendo las maestras recién llegadas observaron un hermoso espectáculo, un gran número de luciérnagas ascendían desde el lago fulminando la mirada atenta de sus espectadores que estaban maravillados.
- Ahora lo entiendo, todos se quedaba viendo el espectáculo de las luciérnagas - acertadamente mencionó Lita.
- Darien – llamó, de repente Serena, logrando tener su atención - A pesar de tus motivos, siempre te estaré agradecida por lo que hiciste en el restaurante - sonrió ampliamente para que ambos continuaran viendo el espectáculo, aunque ambos no admiraban lo mismo.
La joven de dos coletas pudo dormir tranquila, sin embargo, alrededor de las seis de la mañana escuchó un ruido, disimuladamente vio como una de sus compañeras salía de la cabaña.
- ¿A dónde ira Amy a estas horas? - se preguntó preocupada, al mismo tiempo se incorporaba de la cama y se vestía adecuadamente para salir, pudo divisar que había una delgada capa de bruma, pero eso no evitó que ella la buscara - ¿Por dónde se habrá ido?, es raro que ella haga eso -continuó su marcha adentrándose un poco al bosque, sin embargo, escuchó dos voces muy conocidas y de inmediato se escondió detrás de unos arbusto cerca de un frondoso árbol "Es Rei y Darien" identificó a los jóvenes que estaban frente a frente, él como de costumbre serio y distante, ella estaba algo inquieta y nerviosa pero sin dejar que la emoción le ganara.
- Hay algo que quiero decirte - comenzó a decir la joven doncella que había despertado al pelinegro para poder hablarle de ese asunto tan importante.
- ¿Qué es? - preguntó sin dejar de lado ese semblante tan frio.
- Tú sabes lo que siento por ti, ¿verdad? - confirmó acercándose más al joven.
- Si - se escuchó decir de sus labios, mientras que cierta rubia ponía toda su atención a la conversación.
- Bueno, ¿podrías decirme que es lo que sientes ahora? - la joven trataba de ser directa, era de la única forma en la que se podía hablar con el enigmático Darien Chiba - ¿Qué es lo que sientes por mi? - hubo un momento de silencio que hizo que ambas jóvenes se sintieran un tanto desesperadas - O es acaso que, ¿te gusta ella? - argumentó haciendo que de alguna manera conseguir alguna reacción del pelinegro.
"¿Acaso están hablando de mi?, No puede ser" reflexionó la joven poniendo agudizando su oído para poder escuchar la respuesta.
- No lo sé - respondió el joven desviando la mirada hacia las ramas de un árbol cercano - Por el momento en mi cabeza sólo hay espacio para el estudio - cruzó sus brazos, ese gesto tan característico de él, sin embargo, ella parecía dudar de esa respuesta, mientras que Serena le parecía un poco lógico, pero al escuchar, No lo sé, parecía que se albergaba una pequeña flama de esperanza, estaba en duda, ¿acaso había una posibilidad de que sintiera algo por ella? - Y por ti… siempre te he visto como a una amiga - ella no evitó sentirse abatida, vencida y de cierta forma rechazada, sintió un nudo en la garganta que se le hacia insoportable a cada segundo.
- Entiendo - agachó su cabeza, mientras que unas gruesas lágrimas descendían de su rostro, tomó un desesperado impulso por abrazarlo, tenerlo entre sus brazos del cual ante esta acción el pelinegro no ponía objeción alguna, manteniendo una gélida postura – Pero, para mí… tú no solo eres un amigo - continuó con un amargo sollozo de indignación, la joven que estaba escondida podía entender perfectamente los sentimientos de Rei, provocando compasión de su parte – Muchas veces me he propuesto olvidarte, dejar de luchar, renunciar, pero luego, pienso… que tú eres la persona ideal para mí, ¿puedes entender esto? - sus lágrimas seguían empapando la ropa del ojiazul el cual su semblante denotaba algunos gestos de buscar la mejor manera de comprender las cosas que últimamente le habían sucedido desde que se mudó de casa, con ella - Amar a alguien que no te ama es mucho más doloroso y solitario que no poder encontrar a alguien a quien amar - se separó un poco de él y notó que en sus ojos había algo de calidez, quiso aprovechar el momento acerco sus labios con el objetivo de atraparlo en un beso, la rubia no quería gritar, evitarlo, pero Darien con sutileza se puso fuera de su alcance, teniendo como resultado la dolorosa resignación de la joven doncella.
- ¿Estás bien? - el joven quería controlar la situación a pesar de lo delicada que era - ¿Podrías tranquilizarte un poco? - cuestionó con una voz neutral que llegó a incomodar a la joven, empezaba a desesperarse por la manera en como se comportaba en estas condiciones.
- ¿Por qué no puedes estar conmigo?- exigió una explicación con voz fuerte a pesar de que su garganta le seguía impidiendo ese esfuerzo.
- Lo lamento, no siento nada por ti - respondió haciendo que se esa palabras nunca se llegaran a borrar a la joven que tenia enfrente, al mismo tiempo que la rubia en vez de sentirse feliz, parecía tener empatía por Rei, haciendo parecer a Darien un hombre que nunca estaría conforme con ninguna mujer.
- ¿Entonces por quien sientes algo?, te amas más a ti mismo que a nadie en el mundo - reprochó tratando de hallar una lógica explicación por la cual había sido rechazada - ¿Alguna vez has amado a alguien? - una interesante pregunta se había formulado, el apuesto joven desviaba la mirada sin hacer notar que si había alguien. Le parecía más justo que esa persona lo supiera primero, como pocas veces contestaría de forma incorrecta.
- Por supuesto que quiero sentir eso por alguien - disimulaba perfectamente, logrando convencer a las dos jóvenes que se encontraban allí, a ambas la invadió la tristeza.
- ¿Alguna vez has besado a alguien?, si no has besado a alguien ahora entiendo porque no puedes saber lo que se siente amar - dijo de hacerle ver que era una persona inhumana por negarse a experimentar lo que conlleva a estar vivo.
- Si he besado a alguien - mencionó con sinceridad, haciendo que esa declaración sorprendiera a la morena, mientras que Serena trataba de controlar los latidos de su corazón que parecía que el sonido que provocaban pronto harían estallar sus tímpanos.
- ¿A quién? - cuestionó con recelo, pero él se había quedado callado - ¿A Serena? - decidió ser ella la que pronunciara el nombre de la afortunada que había logrado probar los tentadores labios del pelinegro, él por su parte no lo había negado – Entiendo - había interpretado a la perfección ese silencio – Sin embargo, es difícil aceptarlo – confesó con el orgullo herido - TE ODIO - declaró para intentar desahogarse del dolor que provocó la indiferencia de Darien ante sus sentimientos - Espero que algún día sientas el mismo dolor que yo - le dio la espalda para no dejar que la viera derrotada, avanzó unos pasos ya que su andar fue detenido por la voz del pelinegro.
- Discúlpame - él se acerco sin que ella lo mirara nuevamente de frente - Espero que encuentres a alguien mejor que yo en el futuro - Rei dejaba nuevamente que sus lágrimas fluyeran con libertad al mismo tiempo que emprendía la carrera y alejarse lo más posible de Darien.
"¿Cómo pudo terminar así?" se cuestionaba la rubia al ver como ella se retiraba, siempre había tenido la idea de que ella tenía más posibilidades de que Darien la aceptara, sin embargo, ¿el corazón responde a las posibilidades y a las estadísticas, o simplemente se dedica a quien entregarse sin preguntar?
- ¿Qué haces aquí? - Serena se alarmó por ser descubierta por el pelinegro, ella se incorporó de su lugar tratando de dar alguna respuesta.
- Auhmm….bueno yo - después de haber presenciado todo aquello se le había olvidado por completo el porque estaba en medio del bosque "Dios, olvidé porque estoy aquí" trató de recordar mientras jugueteaba con sus dedos.
- No estabas espiando las conversaciones de amor de otros, ¿verdad? - comentó con cierta burla, logrando intimidar a la rubia, haciendo que siguiera con ese bloqueo mental.
- Ja!, claro que no - mencionó con nerviosismo, pero el ojiazul pudo captar que no sabía mentir en absoluto - Salí de la cabaña, pero no recuerdo porque estoy aquí - dijo con inocencia que logró que la mirada del pelinegro no se despegara de ella - Bueno, será mejor que regrese - avanzó algunos pasos, sin embargo, se dio cuenta que estaba desorientada.
- Pareciera que no sabes el camino de regreso, cabeza de chorlito - expresó al ver como graciosamente la rubia intentaba recordar el camino, sin éxito.
- Claro que lo sé, el problema es que lo olvidé – respondió, mientras su tono de voz iba descendiendo conforme se iba a completando la frase.
- Bien, que te diviertas, cabeza de chorlito - empezó su recorrido, pero este tuvo que cesar al sentir un pequeño jalón de su playera en la parte de atrás.
- ¿Puedo ir contigo? - cuestionó suplicando clemencia, se escuchó un resoplo por parte del pelinegro.
- Está bien - contestó y ambos se retiraron con una respectiva distancia, ella quería estar a su lado, sin embargo, evitaba incomodarlo con demasiado hostigamiento sin pensar que con todo ese tiempo trascurrido algunas cosas habían cambiado en la mentalidad del pelinegro.
Un trastornado joven que lidiaba con sus sentimientos salía de su estancia, era de costumbre levantarse temprano para hacer los quehaceres del templo Hikawa, ¿Quién se imaginaria que el heredero del imperio Kumada trabajaba barriendo un templo antiguo todas las mañanas?, tenia una buena razón para ello, a pesar de ello presentía que ese estilo de vida estaba a punto de terminar cuando le exigieran cumplir sus obligaciones como primogénito de Yuichirou Kumada. Dejó escapar un esforzado suspiro mientras caminaba y en su mente lo hacia viajar hacia los acontecimientos recientes, al nacer ya se le habían asignado demasiadas responsabilidades, pero conforme el tiempo siempre lograba escaparse o simplemente dejaban que hiciera de su vida lo que quería, vivir en una ilusión para después despertar en una inevitable realidad, de lejos escuchó pasos que iban aumentando en cuanto se acercaba, era ella, su gran razón de ser.
- ¡Rei! - corrió agarrando su paso y tratar que ella se detuviera - ¡Rei! - al haber cesado ambos la carrera notó en ella algo inusual, lágrimas fluían por sus ojos -¿A dónde vas? ¿qué te sucede? -Escuchaba el dolor que ella expresaba con sollozos, que trataba de calmar, sin embargo era una lucha inútil.
- No me sucede nada - siempre quería comportarse como alguien fuerte e inquebrantable, pero después de todo él era su amigo y la conocía perfectamente.
- Rei, si tratas de engañarme, te equivocaste de persona - dijo desesperado y reprendiendo a la muchacha que se había exaltado por esa actitud que el joven había tomado, no obstante ella lo abrazó con fuerza buscando consuelo.
- Se lo dije… le dije lo que sentía… pero él… él no siente nada por mi - trataba de decir entre lágrimas y gemidos, mientras que Nicholas parecía no creer lo que escuchaba.
- No estés triste, ya encontrarás a la persona indicada para ti - mencionaba al mismo tiempo que la abrazaba con ternura.
- Eso suena imposible – continuaba, mientras escondía su rostro en el pecho de su amigo haciendo que este se empapara de sus lágrimas, sufría porque ella no era feliz.
- Te puedo apostar lo que quieras a que algún día encontraras a esa persona – aseguró, mientras que se hacia un cambio de planes "Tal vez no sea el momento para que sepas la verdad, seria demasiado" ambos se quedaron así, ella seguía sin poder controlar su pesar y él le brindaba su apoyo al tiempo que acariciaba sus largo y sedoso cabello, una de las tantas cosas que amaba de ella.
La joven de dos coletas doradas había llegado nuevamente a su morada correspondiente cuando los rayos del sol hicieron su gran presentación habitual, al ingresar notó algo importante, distinguió que una de las camas estaba vacía.
"Ahora lo recuerdo, iba a buscar a Amy" pensó alarmada sin imaginarse que minutos antes de que el sol saliera de su escondite la joven de cabello corto había salido con dirección al lago, sentándose en la orilla de esta y lanzado pequeñas piedras a esta intentado despejar ciertos pensamientos hacia cierto castaño.
- él solo tuvo como objetivo conocer al joven cuyo CI es de 200 y poder vencerlo, sin embargo el aún no se ha dado cuenta que tiene que vencer ciertos obstáculos -
"¿Qué intentaba decirme? ¿qué yo soy un estorbo para él?" recordó las palabras dichas en boca del peli plateado al tiempo que hacia conjeturas.
- Te aseguro que sin esperarlo tu media naranja se te pondrá enfrente y ni cuenta te vas a dar-
"¿Es acaso que yo?, no, simplemente no puedo, ambos tenemos vidas totalmente distintas" reflexionó al recordar las palabras dichas una vez por su amiga Mina "Mi razón me dice que debo olvidarlo, sin embargo" memorizaba la dulzura de su sonrisa, la calidez que le inundaban sus ojos, esa amabilidad que la enredaba, era lógico que cualquier mujer se fijara en él "mi corazón me exige estar con él" agachó su cabeza juntando sus piernas y abrazarlas con fuerza, recurriendo a cosas que nunca se atrevió a pensar "ojalá tuviera alguna señal"- de repente, sintió un roce en su hombro izquierdo que la hizo estremecer, levantó su vista y se topó con la mirada más cautivadora que jamás haya visto, se dio cuenta que sus mejillas estaban ardiendo e intentó escapar inútilmente de esa reacción – Taiki - se levantó para mirarlo más de cerca - No me imaginaba que estuvieras aquí -
- Ni yo tampoco - sonrió, un punto débil para la joven - Vine porque me dijeron que el amanecer en Takayama era espectacular si lo miras desde el lago - comentó pero, sin embargo, ella se empezó a sentir incómoda y más teniendo presente lo que había dicho Yaten la noche anterior.
- Bueno, yo regresaré a la….- su marcha y su argumento fue interrumpido al ser tomada de la mano con delicadeza.
- ¿Sucede algo Amy?, te noto algo extraña - buscaba nuevamente tener contacto con su mirada, pero ella se quedo estática.
- Simplemente no quiero incomodarte, eso es todo - cabizbaja con la voz baja, controlaba que sus emociones no la vencieran.
- ¿Incomodarme?, ¿De qué hablas? - totalmente confundido soltó el agarre de su mano cuando ella se puso frente a él.
- Sé que ansias superar a Darien en la lista de los 50 mejores - desviaba la mirada con un expresión un tanto triste - Yo también ansío lograr eso, pero, sin embargo, para ti es una prioridad y siento que yo no estoy ayudando a que la cumplas - al fin pudo verlo a los ojos, aún así no dejó de sentirse vulnerable.
- Yaten - mencionó molesto al deducir que fue el culpable de tal actitud por parte de ella, sin embargo, sonrió al tener en cuenta que terreno estaba pisando - Aprovecharé esta oportunidad para aclarar ciertos puntos - se acercó más a ella tomándola suavemente de la mano, mientras que con la otra acariciaba delicadamente su mejilla - Al principio ese era mi objetivo, pero en todo este tiempo que hemos convivido, me he dado cuenta de algo muy importante para mi y quiero que sepas –ella estaba atenta a lo que decía, sus rodillas parecían que en cualquier momento se doblarían y la dejarían caer - que estoy perdidamente enamorado de ti - no lo podía creer, pensaba que era un sueño, pero todo indicaba lo contrario, tenia que dar una respuesta.
- Yo….también lo estoy - fue lo único que pudo decir ya que él la había besado con necesidad, como si en cualquier momento dejaría de respirar si no rosaba esos labios que incitaban a no solamente ser observados.
El amanecer fue el testigo principal de esa escena, los rayos del sol parecían tomar parte de las suaves caricias, se separaron con la ambición de volverlo hacer.
- Pero, ambos tenemos vidas totalmente distintas - él con un dedo evito que ella siguiera dando excusas.
- Sabré manejarlo, déjame seguir disfrutando que mi deseo se ha cumplido – argumentó, mientras rodeaba su cintura con sus brazos.
- ¿Tu deseo? - no comprendía a lo que se refería.
- El deseo que le pedí a la estrella fugaz, el día del baile, mi deseo fue estar contigo, ¿y el tuyo? –explicó, mientras que ella mostraba una hermosa sonrisa al recordar ese hermosa noche.
- Creo que tuvimos la misma idea - después de eso lo tomó del cuello y se atrevió a darle un dulce beso.
- Los sueños y el romance, ¿Cómo olvidarlo? - expresó con regocijo, ambos regresaron tomados de la mano provocando emoción entre sus amigas que habían decidido ir a buscarla. Seiya se alegró por su hermano y Yaten no le quedó otra que aceptarlo, sabía que no haría desistir a su hermano, sin embargo, ansiaba estar en esa misma situación con la mujer que lo había atrapado en una gran pasión en el que tal vez ya no habría retorno.
La rutina regresó, al tiempo que una nueva semana comenzaba, una nueva pareja iniciaba una hermosa relación, mientras que para algunos un suceso cambiaria radicalmente su vida, esto iniciaría una mañana en el aeropuerto internacional de Tokio, se escuchaba la voz de una mujer en toda la zona de espera.
- Pasajeros del vuelo 109 con procedencia Taipei Taiwan, por favor de salir por la puerta A-9-
Una hermosa joven de diecisiete años, de estatura apropiada, acorde a su delgada figura que cualquiera podría confundir con una super modelo salida de las más prestigiadas revistas de modas. Vestía un elegante vestido color perla sin mangas que hacían resaltar perfectamente sus envidiables curvas, sus bien torneadas piernas se lograban apreciar a partir de que el vestido cubría hasta arriba de las rodillas teniendo un conjunto de zapatillas que hacían juego con la prenda que portaba. Su piel se asemejaba a la más exquisita porcelana, tersa y delicada, su cabello castaño claro era largo y sedoso, levemente ondulado aportándole un toque de distinción y clase , su rostro gozaba de hermosas y finas facciones, lográndose admirar sus labios carmesí, mientras que sus ojos eran cubiertos por unas gafas de sol que se despojo de inmediato al verse pisando suelo japonés, haciendo que sus orbes color ámbar admiraran el primer paisaje con la que era recibida - Al fin hemos llegado a Japón - mencionó con satisfacción.
- Así es señorita, su abuelo requiere que se vea con el joven Kumada cuando sea posible - mencionó un hombre de mayor edad que parecía ser uno de los sirvientes de confianza de la familia y de la joven.
- Pues bien Zhou, que se prepare Nicholas Kumada, pues Pei Zi Yu ha llegado a Tokio - expresó divertida hacia el longevo hombre, al querer pensar como seria su encuentro con su posible prospecto a marido, para algunos, la prueba de valentía estaba apunto de comenzar.
CONTIUNUARA….
Hola, espero que este capitulo haya sido de su agrado, si se habrán dado cuenta en algunas partes se baso un poco a un episodio de Sakura Card Captor, como adoro esa serie jeje, bueno como verán hubo grandes sorpresas, un corazón roto y una nueva pareja, ¿se lo esperaban?, estamos en los últimos capítulos sin embargo aun falta mucha emoción, como por ejemplo, la posible prometida de Nicholas, si vieron el dorama taiwanes de Itazura na Kiss reconocerán al instante a Pei Zi Yu sin embargo aquí la veremos de una forma algo distinta que ojala les agrade, además aun queda el asunto de Mina, Lita y la mas importante Serena, solo pido paciencia, ya estoy casi de vacaciones, sin embargo estoy en medio de un proyecto muy importante, espero y comprendan si me llego a tardar con el 26, sin mas que decir agradezco a mi editora Naty que me echa la mano, MUCHAS GRACIAS, además de los comentarios de Anahis y Tatika que ansiaban este capitulo, espero no defraudarlas u_u, LoveKou, Lucecita Moon, nahima-chan, neo reynaserenity, mitsuko 2000 y a ti también por tomarte la molestia de leer esta historia no me queda mas que
Desearles el mejor romance de su vida
Besos
Capitulo 26
"Competencias"
