Sweet emotion
Capitulo 26
"Competencias"
Todos los nombres son propiedad de Naoko Takeuchi y la historia es basada a la serie
Itazura na kiss creada por Kaoru Tada (q.e.p.d.)
Kotae wa itsumo watashi no mune ni...
La respuesta está siempre en mi pecho...
Nande daro anata wo eranda watashi desu
Mou tomaranai unmei sama kara kimerareta kedo
I believe mane dake ja tsumaranai no
You''ll be right!
Kanjiru mama kanjiru koto dake wo suru yo
¿Por qué? yo, quien te escogió
esto fue decidido en mi querido destino que no parará mas
creo que solo estoy imitando a alguien que se esta aburriendo
¡tienes la razón!
yo solo haré las cosas que puedo sentir como las siento
Bouken desho desho! HONTO ga uso ni kawaru sekai de
Yume ga aru kara tsuyoku naru no yo dare no tame janai
esto es una aventura, ¿cierto? ¿cierto? en el mundo donde las verdades se convierten en mentiras
me hare fuerte porque los sueños existen, no por motivación de alguien
Issho ni kite kudasai
Doko made mo juyuu na watashi wo mite yo ne
Ashita kako ni natta kyou no ima ga kiseki
Tashikana mirai wo
Tsukamou mirai wo
I believe you...
Por favor ven conmigo
mira hasta el fin, y libérame
El día de hoy, cuando el mañana se convierte al pasado, es un milagro
el futuro definitivo
agarremos el futuro
yo creo en ti...
(N/A, notas de la autora)
-dialogo-
"pensamientos"
Narración
Las campanas ya habían anunciado la hora de la salida, una hermosa jovencita de cabello negro y enigmáticos ojos violetas esperaba afuera de su escuela, llevaba más de veinte minutos de expectativa para su encuentro, el cielo estaba despejado y una fresca brisa se convertía en su acompañante, su paciencia era abismal sin embargo no evitó preocuparse por aquella persona que la visitaría, miraba de un lado y luego del otro, hasta que se escuchó decir su nombre a lo lejos.
- ¡HOTARU! - una alegre rubia se le acercaba apresurada al mismo tiempo que la más joven sonreía aliviada.
-¡SERENA! - ambas se juntaron en un fraternal abrazo - Tanto tiempo, ¿Cómo has estado? -
- Bien, aunque la maestra parece ser mas gruñona cada día - comentó abatida ante las exigencias de su profesora, algo que de cierta forma entendía Hotaru, de momento la rubia revisaba el interior de su maletín para sacar un sobre - Traje las fotos que saqué en Takayama, ¿quieres verlas?- sugirió bastante animada, a lo cual Hotaru asintió entusiasmada, ambas se dirigieron al parque numero 10, tomaron asiento cerca de una fuente que se ubicaba en el centro de este, mientras le mostraba cada fotografía que ella había capturado con su cámara sin dejar de mostrar su talento.
- Eres muy buena en la fotografía, Serena - mencionó halagando a la joven. La rubia se sintió un poco apenada.
- No es para tanto - respondió con modestia, sin embargo, notó la tristeza que empezaba a surgir en su amiga - Por cierto, ¿Por qué ya no has ido a la casa a visitarnos?- comento con dulzura la ojiazul, haciendo que Hotaru se sintiera un poco nerviosa, permaneció un rato en silencio, alarmando un poco a Serena -¿Acaso hay alguien más? -
- No es eso, Serena - la pequeña se rió ante tal idea, por lo menos ya estaba sonriendo algo que de alguna manera aliviaba a la rubia - Lo que pasa es que se acerca el examen de admisión para la secundaria y me he dedicado a estudiar -
- ¿Acaso tu intención es entrar a la misma escuela que Sammy? - cuestionó Serena entendiendo a donde quería llegar la pelinegra, ella tímidamente asintió.
- Sin embargo, eso no será posible, mis esfuerzo por estudiar han sido en vano - argumentó desilusionada, aceptando una derrota anticipada - Será mejor que me olvide de todo esto - ante eso Serena sintió que se miraba ella misma, no obstante, se negaba que ese historia se repitiera.
- No digas eso, ¿Dónde quedó tu optimismo? - la rubia se había parado de su asiento enérgicamente para animar a su amiga.
- Pero, yo debo concentrarme en mis estudios, soy una tonta si sigo con esto - mencionó cabizbaja sin embargo, Serena estaba dispuesta a ayudarla y lo cumpliría de alguna manera.
- Déjamelo todo a mi no te preocupes, tengo un plan – dijo, mientras que puso una mano en su pecho en forma de juramento y le guiñaba el ojo a su amiga para que no desistiera.
Serena había regresado a su casa, pero no llegaba sola, esperó algunos minutos para ejecutar su plan, se dirigió a la habitación de su hermano que se encontraba estudiando para realizar el examen de admisión de una de las mejores secundarias del distrito, tocó levemente la puerta a esperar una respuesta proveniente del interior por parte de Sammy.
- Pase - escuchó decir para después girar la perilla y asomar su rubia cabeza notando el escritorio de su hermano repleto de libros, mientras que este sentado de la manera más cómoda posible no perdía tiempo en distracciones como lo hace normalmente los chicos de su edad.
- ¿Estás estudiando? – cuestionó, para luego entrar e inspeccionar todo el material que estaba utilizando el menor de los Tsukino.
- Si buscas a Darien, te equivocaste de cuarto - mencionó fastidiado ante la presencia de su hermana haciendo que perdiera por un momento la concentración.
- Que grosero - reprochó la rubia, mientras cruzaba los brazos indignada ante la falta de respeto que recibía por parte de Sammy - Obviamente no me equivoqué de cuarto porque no buscaba a Darien, además tú estás lejos de serlo - mencionó triunfante mientras que su hermano fruncía el entrecejo con molestia. Esto no le importo a Serena, al mismo tiempo que se acercaba más a su hermano y veía el libro que estaba leyendo en ese instante - Oh Matemáticas, una materia bastante difícil -
- Para mi no tanto - argumentó con orgullo, haciendo que Serena mostrara asombro y admiración hacia él.
- Entonces, ¿te parecería fácil enseñarle a alguien más todo lo que sabes? - Su plan estaba en marcha esperando que este resultara.
- Sabia que algo traes entre manos, ¿Qué es lo que quieres? - obviamente él se había dado cuenta de la indirecta y lo que más le importaba era seguir estudiando sin la molestia de su hermana, ella rió levemente, haría caer a su hermano en la trampa.
- Que listo eres, espera un segundo – mencionó, mientras salía del cuarto para poder a completar su obra - ¡Vamos, no seas tímida! - la rubia se esforzó para que Hotaru entrara a la habitación de su hermano, la pequeña estaba bastante apenada por las medidas que acudió Serena.
- ¿Qué haces aquí? - Sammy por su parte se levantó de su asiento y miró con molestia a su compañera de clase.
- Yo le dije que viniera - respondió Serena, tomando los hombros de la jovencita en forma de apoyo - Sammy, enséñale a Hotaru todos tus conocimientos - sentenció la rubia alegremente.
- Serena, no es necesario que…- Hotaru trato de intervenir, pero la rubia quería seguir hasta al final.
- Ayúdale a prepararse para el examen, ¿está bien?, esto debe ser fácil para ti -
- No es mi responsabilidad enseñarle - recriminó el joven tratando de escaparse de esa situación.
- Serena, Sammy - resignada la pelinegra los nombró - Está bien, será mejor tratar de estudiar por mi cuenta - el joven desvió la mirada al sentir el semblante de reproche y molestia de su hermana haciéndolo quedar como el malo del cuento, lo incomodaba.
- Pero él es uno de esos chicos que tiene talento e inteligencia, seria muy egoísta al no compartirlos con alguien - argumentó la rubia con indignación, no obstante recibió la mirada desaprobatoria de Hotaru que no evitó que siguiera expresando su inconformidad - Y tú, ¿acaso no quieres entrar a la misma escuela que Sammy? - la pequeña asintió abatida ante esa absurda posibilidad como ella lo mencionaba - Ya has estado trabajando mucho -
- Está bien - se escuchó decir de Sammy, provocando sorpresa de ambas jóvenes, el niño se sentó para continuar con su estudio - Mañana empezamos, vendrás después de clases - mencionó sin despegar su mirada de su libro, ignorando la felicidad que inundaba a la pelinegra y a Serena - No llegues tarde -
- No….no lo haré, lo prometo - respondió tratando de controlar sus emociones pero al parecer estos le ganaban la batalla.
Mientras tanto en una lujosa residencia a las orillas de la ciudad, un área exclusiva para familias adineradas, llegaba un joven, heredero de un gran impero en cuanto la industria y comercio en Japón, miraba por la ventanilla de la limosina que lo había recogido en su escuela, a regañadientes tuvo que aceptar el transporte, trataba de distraerse en la enorme decoración del jardín principal, sin embargo, sus pensamientos no se podían alejar de una sola mujer, a la que amaba desde hace tiempo, pero por cobardía y miedo no se atrevía a confesar, llegando a la necesidad de esconder su identidad, tuvo que regresar a la realidad, el momento había llegado, descendió del lujoso automóvil, fue recibido por una enorme cantidad de sirvientes, se dirigió a la enorme biblioteca ya que allí estaba su visita del extranjero, sentía que el camino se hacia mas largo que de costumbre, abrió la puerta y sin previo aviso una joven lo estaba abrazando efusivamente, se sorprendió por tal recibimiento.
- Tú debes ser Nicholas - se escuchó decir de la joven que de momento lo soltó para poderlo ver de frente con una gran sonrisa.
- Si, soy yo - contestó nervioso, debía admitir que esa joven era muy hermosa y parecía bastante amigable.
- Mucho gusto, mi nombre es Pei Zi Yu - argumentó con una reverencia.
- El gusto también es mío - hizo reverencia con respeto pero manteniendo cierta seriedad.
- Me alegra que al fin nos conozcamos - agregó sinceramente, sin embargo, el joven no compartía mucho esa idea.
El sol nuevamente regalaba sus rayos, anunciando un nuevo día. Las campanas anunciaban la hora del descanso en la preparatoria Juban, tres jóvenes se encontraban en el pasillo donde había un cartel con un anuncio importante que acaparó su atención.
- En una semana será el Festival deportivo - mencionó afligida Serena al no ser muy buena en los deportes.
- Si, entonces significa que en dos más, será el Festival escolar - argumentó Lita sin notar el semblante de nerviosismo y pánico que le causaba a Mina ese evento.
- Por cierto Mina, ¿Vas a participar en algún deporte? - la joven de dos coletas atrapó la atención de Mina que por un momento se había ausentado de la realidad.
- Si claro, entraré a todos los que sea posible - respondió con optimismo, ya que al contrario que Serena, Mina era una excelente deportista.
- Me parece buena idea - agregó la castaña ya que compartía el mismo gusto que Mina, dejando a una Serena abandonada.
- ¿Por qué esa cara tan larga Serena? - cuestionó Amy que había llegado con sus amigas.
- Amy, no soy buena en los deportes - respondió abatida, mientras su compañera dirigía su mirada al cartel y entendió su angustia.
- No te angusties Serena, ¿si quieres puedes ser juez de algún deporte? - Amy había decidido participar de esa manera y le proponía a Serena hacer lo mismo.
- Eso si que no, Bombón participará conmigo en el equipo de softball - se escuchó decir detrás de Serena algo que la tomó por sorpresa.
- ¿QUIÉN DIJO ESO? - cuestionó bastante molesta, mientras que Seiya no dejaba de sonreír.
- No te queda de otra Bombón, ya te apunte en el equipo - anunció victorioso.
- Oye, eso si que no - reprochó la joven de dos coletas indignada por tal decisión que ella no había tomado.
- ¿¡Podemos entrar en el equipo! - mencionaron en unísono Lita y Mina, dejando a un lado a Serena que aun seguía molesta y Amy trataba de calmarla.
- Claro chicas - respondió el pelinegro a la petición de las jóvenes que parecían entusiasmadas ante la idea del equipo de softball.
- ¡Pero no soy buena en softball! - argumentó nuevamente Serena para que desistieran unirla al equipo.
- No te preocupes, yo te entrenaré - se ofreció alegremente el pelinegro.
- ¿QUÉ?, ¿Acaso no tienes algo mejor que hacer? - Serena empezaba a discutir con el joven que tenia enfrente sin notar que era escuchada por alguien en especial.
- Deberías alegrarte, sacrifico mi valioso tiempo sólo para ti, deberías darme las gracias - contestó con esa arrogancia que lo caracterizaba.
- ¿Y QUE ME GANO DANDOTE LAS GRACIAS? - Seiya se percató que a lo lejos el semblante serio de Darien cambió a molesto, quién observaba la conversación. Lo único que pudo hacer es sonreír satisfecho por tener tiempo con Serena.
- ¡Por Dios! Darien, hasta Seiya ya se dio cuenta - mencionó un joven rubio que estaba a lado del huésped de la familia Tsukino - Y mira que no pierde su tiempo -
- También deberías seguir su ejemplo - comentó el pelinegro, mientras se retiraba del lugar, era su mejor amigo y sabia su situación, Andrew sabia que tenía la razón, miró desde lejos a la castaña que estaba presenciando la discusión de su amiga y el joven cantante. Estuvo a punto de perderla, ahora, no está dispuesto a que eso vuelva a ocurrir, ya tenía una idea.
"No puedo fallar" pensó decido, pase lo que pase ella sabría la verdad y de cierta forma él estaba ansioso por decírselo.
Al final de las clases una joven rubia se tuvo que resignar a recibir entrenamiento especial de softball con un apuesto cantante, la cancha para ellos dos, vistiendo las prendas adecuadas para realizar tal deporte, Seiya realizaba estiramientos de calentamiento mientras que Serena no parecía del todo convencida, Lita, Mina y Amy llegaron a la cancha a observar tal acontecimiento, ¿Serena Tsukino realizando un deporte?, era digno de verse.
- Ya le he dicho como mil veces que no soy buena - comentó con sus amigas conciente de su realidad.
- No lo veas por ese lado Serena, aprovecha estos momentos para estar con una famosa estrella - argumentó Mina tratando de alentar a la rubia.
- No digas eso, sabes perfectamente mis sentimientos por Darien - contestó la rubia exasperada por tal propuesta de su amiga, sin embargo en el fondo sus esperanzas poco a poco se iban desvaneciendo con el paso de los días.
- ¡Bombón ya vamos a comenzar! - llamó el pelinegro haciendo que Serena se preocupara más por su situación actual.
- Si ya voy - respondió desanimada, haciendo un gran esfuerzo para ir con el menor de los Kou.
- ¿No creen que es muy exagerado que entrenen para un festival? - preguntó Lita bastante divertida por las intenciones que tenia Seiya.
- Tal vez quiere que ganemos - respondió Mina viendo la posibilidad de que su amiga domine el deporte.
- Esa es su idea - se escuchó decir del castaño que había llegado a la cancha en búsqueda de su novia.
- Taiki - mencionó Amy alegremente, mientras que sus ojos se iluminaban por su presencia.
- Hola - saludó al mismo tiempo, que ya tenia a su amada entre sus brazos - A Seiya no le gusta aceptar la derrota - agregó el castaño viendo que el entrenamiento estaba apunto de comenzar.
- Pues será difícil ganar ese partido - declaró la castaña con pesar.
- ¿Por qué lo dice? - preguntó el mayor de los Kou a Amy sin entender tal predicción.
- Espera y verás - respondió con una risa nerviosa.
- ¡¿Estas lista bombón? - preguntó jovialmente el pelinegro sosteniendo un bate.
- Auhm…eh...si – contestó insegura, mientras portaba un guante lista para atrapar una pelota, el cual fue lanzado con fuerza por Seiya, logrando que la rubia lo atrapara con su rostro algo que preocupo al pelinegro.
- Ahora lo entiendo - dijo el castaño evitando reír ante la escena que había presenciado.
- ¡¿Bombón estás bien? - el apuesto joven se acercó a una Serena que se encontraba en el suelo debido al golpe.
- Por supuesto que no - contestó al tiempo que se incorporaba y soportaba las vueltas que sentía en su cabeza.
- ¿Ya habías tenido oportunidad de jugar softball antes? - indagó tratando de encontrar el motivo por el cual las cosas no marchaban como él esperaba.
- No. – respondió, mientras sostenía su cabeza aun con los mareos encima.
- Ahora lo entiendo - mencionó un tanto apenado por haber bateado tan fuerte - Bueno, no hay tiempo de descansar, tenemos que continuar – volvió a decir con una enorme sonrisa, demostrando su paciencia y que estaba dispuesto a ayudar a la rubia.
- ¿Estás seguro? - ella estaba incrédula, sólo quedaba ver hasta donde soportaría su torpeza.
- Si, confía en mí -
- Está bien - ambos comenzaron desde cero, mientras que los jóvenes observaban la gran misión que tenia el pelinegro.
Rei Hino caminaba hacia la cancha de tenis lista para entrenar, aunque sus ánimos estaban algo decaídos no era motivo para dejar de lado sus responsabilidades y más si el equipo de Tenis estaba a cargo de su mejor amigo, aunque al mismo tiempo no quería ver al causante de su desengaño, tenia que aceptar la realidad, resignarse, había renunciado a su trabajo en el restaurante, se dedicaría enteramente a ser la doncella del templo.
"Tal vez debería regresar a mi antigua escuela" pensó al mismo tiempo que llegó finalmente y veía como todos estaban atentos a un partido, Nicholas jugando con una joven desconocida que respondía el set de su amigo sin mucha dificultad, más bien parecía que se estaba divirtiendo, alcanzó a divisar que vestía una blusa de tirantes de color naranja que hacia resaltar su piel nívea, unos pantaloncillos cortos blancos y unas zapatillas deportivas, su hermoso cabello castaño agarrado en una coleta, cubriendo su cabeza con una gorra, el juego había terminado y ambos se estrecharon la manos sin que ambos dejaran de sonreír.
- Lo has hecho muy bien Zi Yu - comentó el capitán del equipo, mientras dejaban que otra pareja ocupara la cancha.
- Al principio me moleste porque no jugabas en serio – dijo ella, fingiendo enojo algo que divirtió a ambos.
- Te ofrezco una disculpa - mencionó para seguir el juego que traía entre manos con la joven.
- Disculpa aceptada, la verdad es que hace mucho no me divertía tanto - estaban alegres después de todo, desde que se conocieron ambos se llevaban bastante bien, algo que el heredero Kumada no esperaba.
- Nicholas - Rei apareció frente a ellos, percatándose que su amigo no había notado su presencia eso provocó que se sintiera tensa.
- Rei - la nombro al tiempo que sentía un remolino de emociones, le alegraba verla, sin embargo lamentaba el semblante que ella había mostrado últimamente.
- ¡¿Ella es Rei? - cuestionó sorprendida la joven que lo acompañaba a lo cual él asintió suavemente, posteriormente ella la abrazó efusivamente haciéndola sentir algo incomoda.
"¿Qué le pasa a esta chica?" se preguntaba sin responder el abrazo.
- Disculpa mi descortesía, pero Nicholas me había hablado tanto de ti que ya siento que te conozco – explicó, mientras le soltaba el agarre - Mi nombre es Pei Zi Yu, pero me puedes decir solamente Zi Yu - agregó dulcemente y emocionada por conocer a la pelinegra.
- Ella es una visita, acaba de llegar de Taiwán - se incorporó el joven a la conversión, Rei parecía no entender muy bien la situación - Bien creo que seguiremos con la practica - evitó dar más detalles sobre la presencia de aquella joven extranjera. Darien estaba allí, sin embargo la pelinegra dejó de importarle, sus ojos se desviaban inevitablemente hacia ellos dos, parecían tener una platica amena pues ambos reían en la mayoría de la conversación, se sentía aislada y no entendía porque.
"¿Acaso está interesada en Nicholas?" sus sospechas empezaban a surgir, era extraño, es la primera vez que ve a su amigo de la infancia hablar gratamente con una mujer que no fuera ella, no obstante, intentó no darle mucha importancia a pesar de que la mayor parte de la practica no podía despegar su mirada de esa peculiar pareja, ella estaba lista para irse a su casa a descansar o revisar algunos asuntos del templo, necesitaba distraerse, pese a eso escuchó su nombre desde lo lejos.
- ¡Rei! - vio que se trataba de la misma joven que la abrazó efusivamente horas antes, corría a su encuentro, con un pescador verde seco, una blusa holgada de manga corta color negro con un escote en v y unas zapatillas de piso del mismo color, mientras que su ondulado cabello se mecía al compás de la brisa vespertina - ¿Te gustaría tomar una taza de té conmigo? - invitó a la pelinegra a lo cual le pareció bastante extraño esa actitud tan espontánea de aquella joven.
- Bueno, es que tengo cosas que hacer - respondió algo seria continuando con su camino, pero la castaña se interpuso no dejando pasar a la doncella del templo.
- Anda vamos - retomó Zi Yu para convencerla.
- No puedo, gracias - Rei intentaba zafarse de la situación, después de todo aun seguía siendo una desconocida.
- Anda, no digas eso - insistía juguetona, mientras hacia un puchero - Anda, vamos, conozco un buen lugar -
"¿Qué le pasa a esta joven, porque tanta insistencia?" la pelinegra seguía sin entender su empeño en invitarla a tomar algo - Esta bien - aceptó finalmente alegrando a la castaña, la llevó a un lugar tranquilo cerca del centro de la ciudad y del hotel donde se hospedaba por el momento, ambas pidieron un té de limón para disfrutar la llegada del ocaso "¿Qué querrá en realidad?". Observaba como la taiwanesa disfrutaba del exquisito sabor del brebaje servida en una hermosa taza de porcelana con decoraciones de violetas en su estampado.
- Está delicioso, además es muy relajante tomar el té por las tardes - declaró tomando una pose más tranquila y despreocupada, la pelinegra probó su té comprobando lo dicho por su acompañante.
- Es verdad, sabe delicioso - respondió con una sonrisa, sentía que el ambiente ya no se volvía tan tenso.
- ¿Ves?, ¿No te alegras ahora de haber venido? – preguntó jovialmente algo que hizo que Rei se sintiera más cómoda, respondió con una leve sonrisa en señal de afirmación, parecía buena persona.
- ¿Y que te trajo a Japón? - indago la pelinegra para iniciar una platica y no se presentara el silencio.
- Asuntos familiares - respondió sosegadamente para después tomar un sorbo de su infusión.
- Ah ya veo - Rei miraba su reflejo fijamente en la bebida que quedaba en su taza.
- Tu escuela es muy divertida, Nicholas me presento a todo el equipo - comentó tratando de continuar la charla.
- ¿Ah si? - pronunció por inercia.
- Me encanta el Tenis, Nicholas me dijo que eras buena, me encantaría que la próxima vez juegues conmigo, ¿te parece? - propuso Zi Yu mientras que en su mirada la retaba a que aceptara tal invitación.
- Claro – respondió, sintiendo que la llama de la competitividad ardía por dentro y no comprendía tal sensación.
- El que me sorprendió fue Chiba, en verdad que tiene talento - mencionó asombrada recordando al pelinegro.
- ¿Acaso te gusta? – preguntó curiosa, tratando de no sonar abatida al acordarse de Darien.
- No para nada, no es mi tipo - explicó honestamente y se reía ante tal pregunta, Rei se sintió tranquila ante esa respuesta, aunque le sorprendía - En cambio Nicholas - continuó la joven llamando la atención de la pelinegra - Supe que era especial desde el primer momento en que lo vi - Rei sintió una sensación indescriptible, se quedó completamente callada - Es muy atento, dulce, amable, caballeroso, es simpático, no sé porque te lo digo, deberías de saberlo eres su mejor amiga - Zi Yu no despegaba su vista de la pelinegra que permanecía estática - Dime Rei, ¿Es bueno besando? - preguntó naturalmente algo que dejó perpleja a la pelinegra.
- Yo…no sé….nunca lo he besado - dijo algo alterada nunca se hubiera imaginado esa situación con su amigo, definitivamente eso era imposible, o tal vez no.
- Bueno, es que a veces entre amigos puede pasar eso - comentó con algo de inocencia que no dejaba de asombrar a Rei - Disculpa mi desfachatez al hacer esa pregunta – volvió a decir un tanto apenada, pero le divertía la expresión de pudor que demostraba la pelinegra con su rostro totalmente sonrojado.
- No hay problema, aunque pienso que eso deberías investigarlo por ti misma, por lo que veo estás interesada en él - mencionó con un tono molesto, esta situación empezaba a tornarse bastante incómoda para ella.
- Ya veo, no soy mucho de tu agrado - dijo cabizbaja - Mis padres murieron cuando tenia tres años en un accidente aéreo, fui hija única, mis abuelos me han cuidado hasta ahora, he recibido educación por medio de profesores privados, tal vez por eso no estoy muy conectada con el mundo exterior, provocando que no tenga muchos amigos -
- No me desagradas al contrario, te comprendo, mi madre murió cuando era una niña, casi no veo a mi padre ya que es un importante político que ni siquiera tiene tiempo para su propia hija, vivo con mi abuelo que lo considero como mi única familia, tanto él como Nicholas, siempre han estado a mi lado - Rei al fin lo había comprendió, "Es verdad, Nicholas siempre ha estado mi lado sin importar que y no me había dado cuenta, hasta ahora", parecía que se le presentaba una revelación, sintió culpa por eso.
- ¡¿Lo dices enserio? - la voz de Zi Yu hizo que la pelinegra regresara a la realidad, asimilando la pregunta y asintiendo con una leve sonrisa - Entonces, ¿Me ayudarás?, ¿Con Nicholas? - pidió la joven a modo de favor, Rei asintió provocando regocijo a la castaña.
- ¡Estupendo!, que emocionante me recuerda a las novelas románticas que suelo leer - mencionaba en forma de celebración, mientras que Rei parecía recapacitar.
"Ella parece una gran chica, será lo mejor para Nicholas, merece ser feliz" la melancolía la invadió, como si algo importante se le estuviera arrebatando y ella permitía que eso ocurriera, no obstante parecía no comprenderlo en su totalidad.
Otro día había llegado bajo el cielo de Tokio, la sala de profesores se escuchaba la actividad realizada de estos para sus clases, sin embargo, el silencio se presentó para percibir el sonido de unos tacones contra el piso que cada vez se aproximaban, entró una hermosa mujer, alta, tez blanca, llevaba un hermoso traje sastre color naranja oscuro que consistía en una falda corta hasta las rodillas y un saco, resaltaba su finas facciones, ojos de un sublime color rubí, un hermoso cabello dorado que terminaba en un tono pelirrojo en las punta a una altura de la cintura, no pasaba de los cuarenta cinco años. Todos los maestros se dedicaron a mirarla con respeto, era una dama de un gran carácter no por nada era la directora de la escuela Juban y ser reconocida en el distrito.
- ¡Buenos días! - saludaron cordialmente hacia aquella mujer que se dedicaba a cruzar los brazos y dirigir una mirada indiferente.
- Buenos días, espero que en este festival deportivo haya excelentes resultados - mencionó con una clara intención de exigencia.
- Lo que usted diga directora - respondieron en posición de cumplir tal pedido.
- Por favor, continúen con sus labores - argumentó retirándose en dirección a su oficina, raramente daba este tipo de actuación, solamente si se trataba de alguna actividad de trascendencia.
- Siempre tan flemática, recuerdo cuando en la preparatoria teníamos nuestro festival deportivo - dijo de repente, Reiko mientras se sentaba en su cubículo junto al de su compañera y amiga - Tú siempre fuiste buena para los deportes -
- Oye, aun sigo siendo buena, otra cosa es que me dedique a mi trabajo - respondió Akane tomando su asiento abruptamente en señal de molestia.
- Sin embargo, yo era siempre la que te ganaba - comentó con una leve risita que molestó enormemente a la pelirroja - Puede que mi grupo saque el mejor puntaje en el festival - añadió con seguridad.
- Tal vez, pero no olvides mi grupo – mencionó, denotando desagrado ante la declaración de su colega.
- Oh Dios, ese tono lo conozco, eso se oye como un reto - razonó la maestra del grupo A.
- Es un reto, ¿Qué te parece un duelo deportivo, en el festival, tu grupo contra el mío? - la pelirroja propuso a lo cual su compañera la vio divertida.
- Me parece bien y el que pierda invita el almuerzo por lo que resta del semestre - argumentó al mismo tiempo que extendía su mano esperando ser estrechada por Akane.
- HECHO - la pelirroja respondió al gesto de su compañera dándole una mirada ambiciosa y ansiosa de triunfo.
- Aunque confió plenamente en los resultados de mi ejemplar grupo - advirtió aquella mujer de tez clara con una sonrisa de satisfacción.
- Eso esta por verse - concluyó al mismo tiempo que ambas se dirigían a sus respectivos salones y las campanas de inicio de clases repicaban por todo el instituto, Akane entró a su salón, sin embargo su molestia se presentó al ver que sus alumnos no habían notado su presencia provocando que azotara ambas manos en el escritorio.
- ¡JOVENES, ATENCION! - llamó con enojo, mientras que sus alumnos se posicionaban en sus lugares - En el festival habrá un duelo deportivo con los del grupo A - ésta declaración provocó murmullos entre los alumnos de consternación y sorpresa, alarmando bastante a una rubia de dos coletas - ¡SILENCIO! - exigió la pelirroja, - Espero que den lo mejor de si mismos y ganar el duelo, ¿quedó claro? -
- ¡SI! - se escuchó decir en todo el salón aun sin entender que un día ambas profesoras querían la unión con ambos grupos en la excursión y ahora estas compitieran en un duelo, era difícil de comprender.
Los días fueron pasando entre prácticas y entrenamientos de varios alumnos que querían ganar ese duelo, era un reto que los llenaba de entusiasmo, la competitividad los impulsaba dejar lo mejor de si. Un día antes del festival, una joven rubia se sentaba exhausta en una banca cerca de la cancha, percibiendo que el anochecer había llegado, su entrenamiento había terminado al fin, un gran número de pelotas estaban esparcidas en el suelo y el cielo gozaba de una hermosa luna llena que le regalaba tranquilidad.
- Entrenaste muy duro - comentó un apuesto pelinegro que se le acercaba extendiéndole una lata de jugo de naranja.
- Muchas gracias - respondió con una sonrisa que disfrutó el menor de los Kou, era la mejor recompensa después de esas hora de entrenamiento.
- ¿Sudamos mucho? - tomando un sorbo de su bebida enlatada.
- Para una jovencita como yo es muy duro - sus hermosos ojos celestes se posaron en las estrellas del firmamento - Mañana será el festival - agregó abatida y con cierto pesimismo en su voz.
- No te preocupes bombón, ganaremos - la bella mirada que le regalaba a la rubia demostraba seguridad y entusiasmo.
- Pero nos enfrentaremos con el grupo A y siempre han sido los que han tenido los mejores resultados – comentó, mientras recordaba aquellos hermosos ojos y ese porte que hacia suspirar a la ojiazul, Darien era una exquisita adicción de la cual difícilmente lograría escapar.
- Puede que este año no sea lo mismo -
- Se ve que eres de los que no se rinden - Serena vio a su compañero con perspicacia, cuyo optimismo la empezaba a contagiar.
- Tienes razón bombón no suelo rendirme tan fácilmente - dijo en un sentido que la rubia no entendió, Seiya miraba las estrellas, la rubia imito ese acto.
- Son hermosas, ¿no te parece? - el destello de las estrellas embelesaban a la rubia, mientras que el pelinegro parecía estarlo con ella.
- Ya lo creo - contestó al mismo tiempo que Serena no se daba cuenta de que no quitaba su vista de encima con encanto y contemplación.
La joven había llegado a su morada justo para la hora de la cena, era la primera vez que llegaba después que Darien debido a los entrenamientos, algo que extrañó de sobremanera al pelinegro.
- Ya llegué - anunció con tranquilidad, ya que había avisado de su retraso.
- Que bueno que ya llegaste, la cena esta por servirse - mencionó Ikuko, mientras preparaba todo en el comedor al tiempo que Sammy, Kenji y Darien esperaban, ella llegó sentándose junto con su hermano.
- Parece que te dieron una paliza - dijo el hermano menor de la rubia al ver la cara llena de tierra y signos de cansancio que apenas podía soportar.
- Estoy agotada, fue demasiado entrenamiento para mí - contestó al momento que relajaba sus hombros y daba un gran suspiro.
- ¿Y crees que con eso ganarán el desafío? - indagó Darien para molestar a la rubia con éxito.
- Seiya se esforzó mucho para entrenarme al menos haremos el intento - respondió cruzando sus brazos con cierto aire de confianza, había sido contagiada de optimismo por el menor de los Kou, pero su huésped al escuchar ese nombre se tensó un poco, siendo percatado por los miembros de la familia Tsukino, a excepción de la rubia.
- ¿Y para que entrenaron?, ¿Para que pudieras agarrar una estafeta o algo así? - volvió a cuestionar con cierta molestia y burla, no obstante Serena no notaba tal actitud del pelinegro.
- ¡Softball! - contestó mirándolo, bastante irritada.
- La cena está servida - Ikuko mencionó, quería detener la discusión que ya estaba en puerta, sabia que Darien estaba celoso, pero era tan orgulloso que no lo admitiría abiertamente, también conocía a Serena, era tan distraída y no se daba cuenta de los sentimientos del pelinegro, suspiró al desconocer como acabaría tal historia, solo esperaba lo mejor para ambos.
"Softball" esa palabra se repitió en su cabeza, su semblante serio no denotó lo que tenia en mente.
Había llegado finalmente el día del festival deportivo, muchos estaban verdaderamente entusiasmados. El duelo entre el salo 2-A y el 2-C estaba por iniciar, las profesoras de ambos grupos esperaban que sus alumnos no les quedaran mal, Reiko estaba disfrutando de una bolsa repleta de papas fritas con tranquilidad.
- Es la hora de ver quien de los dos es el mejor - mencionó Akane, sin embargo, se molestó al ver que su amiga no parecía tomarle atención, mientras seguía disfrutando de aquella botana - No comas, mientras te estoy hablando -
- ¿Quieres una? - ofreció amablemente a la energúmena de su amiga que pareció enojarse por tal gesto.
- No me estabas prestando atención – reprochó, trataba de calmar sus nervios que parecían estallarle la cabeza - ¿Cómo puedes estar comiendo en estos momentos? -
- Cálmate, mejor come una, están deliciosas - comentó amablemente y totalmente relajada al mismo tiempo que le arrimaba aquella bolsa.
- Es inútil - dijo resignada, para luego dedicarse a ver las competencias, entre ellas estaba la carrera de cuatro piernas, la competencia de caballos, pero hubo una donde todos fijaron sus miradas, relevos mixtos, Lita estaba haciendo estiramientos, sería la segunda en tomar la estafeta, pero fue interrumpida por el llamado de un apuesto rubio.
- Lita - llamó con apuro el joven mientras que la castaña fijaba toda su atención en él.
- ¿Qué pasa Andrew?, ¿Listo para la carrera? – preguntó, ya que el joven sería el tercero en la carrera de relevos.
- Lo lamento, hay un cambio de planes, surgió algo urgente y alguien más me remplazará - comentó, desanimando bastante a la ojiverde.
- Entiendo, ¿de quién se trata? – indagó, mientras que su respuesta aparecía frente a sus ojos asombrándola bastante - ¿Tú? - mientras tanto, una rubia que tenia gusto por los deportes terminaba su calentamiento, confiaba en que Seiya, Lita y Andrew hicieran su parte para ganar la carrera y tomar ventaja con el otro grupo, observó de reojo a una morena que también finalizaba su calentamiento, Mina se despojó de su moño liberando su rubio y sedoso cabello, tomó el impulso de agarrarlo por completo.
"Será más cómodo así" la carrera había iniciado, Seiya había empezado con la estafeta recibiendo el ánimo y apoyo, tanto de sus compañeros de salón como su club de fans, pero su ánimo acrecentó al escuchar a Serena animándolo, llegó con la castaña que recibió la estafeta sin ningún contratiempo, corría bastante rápido llevándose cierta ventaja, se acercó más para darle el turno a un apuesto joven de cabellos plateados que al principio estaba esperando con los brazos cruzados, no parecía agradarle participar en esos eventos, no obstante corrió rápidamente sin imaginarse ver la espalda de alguien conocida "Es ella" pensó incrédulo, velozmente se acercaba, mientras que ella volteó a ver si Andrew llegaría a su encuentro, sin embargo, su corazón se aceleró al ver de quien se trataba realmente.
"Yaten" él la miraba pasmado en cuanto se acercaba y percato la mirada de Mina, le entregó la estafeta, la rubia trato de concentrarse nuevamente en la carrera, llegó en primer lugar, de inmediato fue interceptada por todos su compañeros de salón mientras que el peli plateado se había quedado en la misma posición.
"No puede ser, ella es…..imposible" pensó, mientras apretaba sus puños y se alejaba del lugar, al tiempo que la veloz Mina se preocupó por lo que podía pasar después, pasaron varias pruebas entre ellas, el jalar la cuerda con las alumnas del desafío deportivo, sin embargo, la cuerda se rompió surgiendo el empate, no obstante el grupo A tenia cierta ventaja, ahora seguiría una última carrera, varones 100 metros, entre los participantes estaban dos apuestos pelinegros, Serena estaba al tanto de ese suceso, ansiaba que Darien ganara, sin embargo, estaba de por medio el duelo deportivo ante ambos grupos.
- ¡Ánimo Seiya tú puedes! - dijo fuertemente la rubia, siendo escuchado por el joven de coleta larga que la miró sonriente y después ver con triunfo a su contrincante de a lado.
"¿Acaso no se da cuenta que lo hace por el desafío?" pensó Darien al esquivar ese semblante que le desagradaba del menor de los Kou, la carrera inició Seiya con gran esfuerzo corrió velozmente al tiempo que Darien hacia lo mismo, pero con una expresión bastante relajada, la carrera había terminado, el grupo C ahora tenia empate con el A con el triunfo de Seiya, algo que sorprendió a muchos al ver que Darien terminaba en segundo lugar, la hora del descanso había llegado, el huésped de la residencia caminaba tranquilamente por los jardines de la escuela.
- Darien - se escuchó decir de la rubia de las dos coletas, haciendo que se detuviera en seco - ¿Es verdad que participarás en la competencia de softball? - cuestionó al escuchar la noticia en boca de su amigo Andrew, sin embargo, el pelinegro no emitió ningún sonido - Nuevamente te enfrentarás a Seiya - argumentó con algo de inocencia, ya que no sabía realmente el motivo de su fuerte rivalidad - Me alivia saber que alguien como Darien Chiba pueda perder, eso te hace como uno de nosotros - agregó con cierto animo y tranquilidad pensando que en el duelo deportivo existía la posibilidad de salir victoriosos.
- No me rebajes a tu nivel, cabeza de chorlito - contestó con molestia, dirigiéndole una mirada fría que atemorizó un poco a la rubia - No vas a creer que utilicé toda mi fuerza en esa carrera, ¿o si? -
- ¿Qué quieres decir?, ¿Qué se la pusiste fácil a los demás corredores? - preguntó un poco histérica ante tal declaración del apuesto pelinegro, percatando cierto superioridad de su parte - ¡Eres un arrogante!, esa es la excusa de un mal perdedor -
- ¿Acaso lo sabes por experiencia? - interrogó sin dejar la seriedad, mientras cruzaba sus brazos e interpretaba la rabia contenida en los ojos celestes de la rubia al tener en cuenta toda la experiencia que ha tenido a su lado, era humillante.
- Bien, demuestra que estoy en un gran error y pon a prueba tus habilidades en el juego de softball -respondió con voz amplia llena de coraje, sintiéndose una tonta al seguir siendo una chica vulnerable con tan solo ver sus hermosos ojos, intentaba demostrar fortaleza.
- ¿Estás segura? - cuestionó con una leve sonrisa, lo cual intimidó a la joven de dos coletas, que sólo se limitó asentir, el pelinegro le dio la espalda con el fin de marcharse - Váyanse despidiendo de la victoria, cabeza de chorlito - Darien se marchó sin tomar en cuenta en que estado había dejado a la rubia.
"Ahora si me hizo enojar" pensaba furiosa, mientras apretaba fuertemente sus dientes y sus puños eran apretados, estaba decidida a dar lo mejor de si en el juego de softball, en otra parte de la escuela una joven de un hermoso cabello rojizo que portaba con magnificencia el atuendo deportivo de escuela miraba con molestia a cierta pareja, un apuesto castaño de hermosos ojos verdes acompañada por una atenta jovencita que le limpiaba con ternura el sudor.
- Ann - se escuchó decir de su compañera de clase que notó el semblante de la francesa.
- Ah Molly, no te había visto - trató de ocultar su enojo sonriendo ampliamente al ver a su amiga, sin embargo, conociéndola suficiente ya no la podía engañar.
- Ahora veo porque estás así - mencionó al dirigir su vista hacia aquella pareja, la castaña se ponía cabizbaja - Deberías decirle como te sientes -
- Es inútil, él siempre huye….además nuestros padres nunca lo aceptarán - contestó atormentada por la situación - Si esto se llegara a saber la carrera de mi padre se vendrá abajo…..todo el mundo vería la relación como algo prohibido -
- ¿Y porque no hablar con la verdad? - preguntó Molly, tratando de ayudar a su amiga.
- Es fácil decirlo – respondió, formando una sonrisa llena de tristeza - A veces hay verdades que son preferible ocultarlas - Su vista se desvió al cielo intentando encontrar paz - Y más si hay una reputación de por medio -
- ¿Y el amor?, ¿Vale sacrificar todo eso por amor? - interrogó indignada aquella joven, pues ella lo sabía mejor que nadie, ya que había sufrido bastante en ese aspecto ante una realidad que Ann no merecía y se tornaba cada vez más insoportable para su corazón, sin embargo, ella no respondía tratando de aceptar la derrota.
Serena llegaba enfurecida con sus compañeros que estaban tomando el almuerzo bajo un frondoso árbol, Taiki disfrutaba de los sándwiches que había preparado su querida Amy, Mina parecía pensativa mientras que Seiya, Lita y Andrew discutían acerca del partido que a minutos estaba por comenzar, Yaten por su parte había desparecido después de la carrera de los relevos mixtos.
- ¿Qué pasa Serena?, te ves bastante molesta - comentó la castaña que fue la primera en notar su llegada y su semblante.
- No pasa nada - contestó demostrando todo lo contrario a su respuesta, se sentó al tiempo que disimulaba disfrutar del almuerzo.
- ¿Acaso fuiste a buscar a Darien para que almorzara con nosotros? - cuestionó con acierto el rubio, Seiya parecía molestarle la idea y las atenciones que recibía el arrogante de Darien por parte de la rubia.
- Bueno…yo - se sintió delatada, no obstante no pudo terminar la frase ya que llegó una pareja inesperada.
- Nicholas - dijeron con asombro sus compañeros de salón al verlo acompañado.
- Hola chicos, espero que no les moleste si los acompañamos - mencionó un poco apenado.
- No, para nada, tomen asiento - argumentó Lita con entusiasmo y ofreciéndoles con amabilidad un lugar.
- Déjenme presentarle a una amiga, su nombre es Pei Zi Yu. Ella viene de Taiwán - presentó a la guapa joven que venia con un sencillo vestido de tirantes color rosa claro y zapatillas del mismo color, llevando su cabello elegantemente recogido.
- Es un placer conocerlos - dijo la castaña mostrando reverencia.
- Que bien hablas el japonés - argumentó con asombro Serena, así iniciando una amena charla con la joven extranjera, algo que pudo divisar cierta pelinegra que iba en búsqueda de su amigo y se sintió abatida al encontrar esa escena.
"Parece que se la están pasando bastante bien" pensó y decidió alejarse, ya que sabía que en ese circulo no encajaba, pasaron algunos minutos para anunciar el inicio del partido de softball entre el grupo A y el C que se había programado por tal desafío.
- ¿Estás lista bombón? - preguntó Seiya, mientras se incorporaba.
- ¡Si, lo estoy! - imitó al joven, mientras que todos notaron esa furia y esas ganas de realizar ese partido más que nada, las nubes se empezaron a formar espesas y tapaban gran parte de los rayos del sol, ambos equipos ya estaban allí, varios alumnos de diferentes salones estaban listos para presenciar el encuentro, Serena vio el equipo contrario recibiendo una fría y fulminante mirada de Darien logrando atemorizarla por un momento, sin embargo, trato de demostrar lo contrario.
El juego había iniciado, Seiya había empezado a batear con éxito, sin embargo, su compañera no demostraba para nada los resultados de su entrenamiento, falló al intentar atraparla, el menor de los Kou trataba de animarla, sin evitar las molestas miradas de su oponente de equipo, esto provocó que Darien en su turno de lanzador eliminara a todos los bateadores, incluyendo a la ágil Mina, la fuerte Lita, a su dinámico amigo Andrew y el astuto de Yaten que a regañadientes aceptó jugar en el equipo a pesar de lo desconcentrado que estaba al surgimiento de ciertas sospechas, Seiya con el fin de no tener desventaja eliminó a los bateadores del equipo contrario, incluyendo a su relajado hermano, el centrado de Nicholas y la incómoda de Rei por la presencia de la taiwanesa tan cerca de su amigo, no entendía tal reacción ante el interés que tenia Zi Yu hacia su Nicholas, el juego se suspendió por unos momentos debido a una fuerte lluvia, todos se refugiaron en las instalaciones hasta que esta cesara.
- Han jugado bastante bien - mencionó Amy junto con Zi Yu, mientras Taiki y Nicholas se les acercaban.
- Pues hasta ahora está muy reñido - contestó reconociendo las habilidades de su hermano.
- Perdóname Seiya - la joven de dos coletas dijo bastante acongojada y decepcionada de si misma.
- ¿Por qué? - preguntó no comprendiendo la disculpa por parte de la rubia.
- Te esforzaste por entrenarme duro y lo único que hago es cometer errores -
- No te preocupes - respondió buscando su mirada que permanecía baja y regalarle una cálida sonrisa.
- Arriba eso ánimos - se escuchó decir de Mina que estaba a lado de Lita.
- Sabemos que no quieres que perdamos - agregó la castaña reanimando a la joven de dos coletas -Sólo has tu mejor esfuerzo -
- Lita tiene razón - apoyó Andrew a la ojiverde.
- Tú puedes hacerlo, Serena - Amy a pesar de ser del grupo A no podía negarse a animar a su entrañable amiga.
- Gracias amigos - respondió con más animo y con una sonrisa cautivadora para el menor de los Kou.
- ¿Por qué no sales un rato a tomar un poco de aire?, ya verás que te relajarás - sugirió su rubio amigo para que se dirigiera a un lugar despejado y libre de lluvia, la ojiazul asintió saliendo al exterior, percibió el aire fresco de la tierra mojada con más tranquilidad.
- ¿Dejará de llover? - preguntó sin percatarse que no estaba sola.
- Claro - se escuchó una ronca y varonil voz que estremeció a la rubia.
- Darien -
- Al parecer insisten en ganar el partido, trataré de ponerlos en conflictos, así que ten cuidado cabeza de chorlito - dijo con un leve tono de burla, se sentía bastante cómodo estar con ella a solas.
- La verdad es que no quiero perder, no quiero defraudar a mis amigos, ni a mi misma, ni mucho menos a ti - argumentó con una enorme seguridad en su voz imponiendo sus hermosos ojos celestes sobre el pelinegro que llegó a conmoverlo - Que gane el mejor - atinó a decir con cierto desanimo y darse cuenta que Darien siempre seria el mejor, de un momento a otro el cielo dejó de llover, el pelinegro le dio la espalda a la joven.
- Sigue esforzándote, cabeza de chorlito - la miró sobre el hombro con una sonrisa desequilibrando bastante a la ojiazul.
"Sigo sin entenderlo, de un momento es amargado y engreído, después es dulce y tierno, sin embargo, eso no evita que yo deje de amarlo" se quedó en su sitio confundida, minutos después el partido retomó su curso y Seiya pudo realizar un increíble Home Rome al lanzamiento de Darien así logrando un punto, ahora era el turno del huésped de la residencia Tsukino batear la pelota que seria lanzada por el menor de los Kou, logró batearla con fuerza y esta se dirigió por el campo donde se encontraba Serena.
- ¡Atrápala Bombón! - decía el apuesto lanzador.
"Atrápala, tú puedes" anhelaba el bateador dirigiendo una preocupada mirada hacia la joven que corría por atrapar su pelota.
"La atraparé" Serena saltó hacia al piso, cerró sus ojos negándose a ver su derrota, sin embargo, había logrado atraparla. Así alcanzaba la victoria, todo su equipo la felicitó y Darien sonreía satisfecho sin percibir que cierta compañera de salón de cabello corto observó tal gesto, el festival había terminado y era tradicional realizar un baile alrededor de una gran fogata.
- Amy, Taiki - la pareja fueron nombrados por un apuesto rubio.
- ¿Qué sucede Andrew? - preguntó la joven con una sonrisa.
- Quería que me hicieran un favor, ambos - pidió y ellos accedieron poniendo atención a sus indicaciones, mientras eso sucedía un peli plateado observaba atentamente a la rubia de media coleta muy alegre platicando con algunos jóvenes.
"No puede ser ella, imposible, sin embargo, la tendré muy vigilada" se propuso, mientras trataba desviar su mirada ante la angelical sonrisa de Mina.
- Lo lograste - Serena reconoció esa voz después de que observaba como Seiya era asediado por varias fans por su participación en el festival.
- Fue fantástico - dirigió su mirada hacia aquellos hermosos ojos zafiros que la hacían perder el control -¿Viniste a halagarme? - cuestionó un tanto vanidosa.
- Ja! ya parece - respondió indignado, mientras cruzaba los brazos y desviaba la mirada, aunque en el fondo estaba alegre por ella.
- Anda, halágame, halágame - exigió juguetona y con una enorme sonrisa.
- Felicidades, ¡Cabeza de chorlito! -
- Uy! deja de decirme así – reclamó, mientras iniciaban una pelea en donde nunca había un ganador, aunque eso era lo que menos importaba.
- Ha sido muy divertido, gracias - la hermosa taiwanesa agradeció al castaño que sólo le regaló una sincera sonrisa - Creo que el momento ha llegado, ¿estas listo? - agregó un poco seria, mientras veía fijamente el fuego y varias parejas bailando.
- Creo que sí - contestó firme ante la dedición que ya había tomado.
- Lita - la castaña prestó su atención a la pareja que había recién llegado.
- ¿Qué sucede chicos? - preguntó con intriga.
- Nos gustaría que nos acompañaras a la azotea, es importante - mencionó Taiki, disimulando seriedad que preocupa a la castaña.
- Ah, claro - preocupando a la joven.
Los tres se dirigieron a la parte más alta de la escuela, al mismo tiempo, que se preguntaba que era eso tan importante - Y bien chicos, ¿De qué se trata? - dijo sin recibir ninguna respuesta, ya que la puerta había sido cerrada, escuchó decir su nombre nuevamente, pero esta vez por un apuesto rubio que le había robado el corazón.
- Andrew - se acercó junto al enmallado dejando aun lado el hecho que la habían dejado, observaba cautivada como el viento fresco jugaba con los mechones dorados de aquel apuesto joven - ¿Qué significa esto? - preguntó un tanto ingenua.
- Nada grave, simplemente aquí es el mejor lugar - mencionó observando con detenimiento el cielo.
- ¿El mejor lugar, para qué? - ante eso el firmamento fue iluminado con multicolores fuegos artificiales logrando que la castaña esbozara una sonrisa - Son hermosos -
- Prométeme que no te irás lejos, Lita - la castaña se sorprendió ante lo dicho por el rubio - Aunque sea con el mejor chef del mundo -
- ¿Cómo te enteraste? - preguntó bastante asombrada de que él supiera de su propuesta de irse al extranjero con Jedite.
- ¿Acaso?, ¿No pensabas decírmelo? - cuestionó abatido al pensar que ya no le era importante para la bella castaña.
- Bueno…yo…si, pero al final no me fui porque tenia algo importante que hacer - estaba acorralada, era el momento de decirle la verdad - Andrew yo… -
- Te amo - Lita abrió enormemente sus ojos, mientras que se escuchaba solamente el sonido de los fuegos artificiales y rogaba porque lo que había escuchado no fuera un sueño - Estoy enamorado de ti Lita, incluso antes de que ese chico te rompiera el corazón, sin embargo, fui un tonto al no decírtelo es por eso que me dedique a protegerte, no quería que nuestra amistad… - la castaña se fue acercando poco a poco para atrapar a su distraído rubio en un beso, suave y cálido, eso dio por asentado que sus sentimientos eran correspondidos.
- ¿Crees que lo haya logrado? - cuestionó el castaño de coleta larga a su novia, mientras apartaba su vista de los fuegos artificiales hacia la azotea de la escuela.
- Te lo aseguro - respondió dirigiéndole una mirada dulce.
Rei Hino se había perdido del espectáculo de juegos artificiales, se había cambiado de ropa sin importarle la derrota, se sentía sola y no le agradaba ese estado, se dirigió hacia su casillero para guardar algunas cosas, su intención de regresar a su antigua escuela regresaban, abrió y se encontró con una sorpresa una nota y una flor, una Azucena Casablanca
"La hora de la verdad ha llegado mi amada doncella, espera mi llegada este domingo a las siete de la mañana en el templo Hikawa"
Arigatou to kimi ni iwareru to nandaka setsunai
sayonara no ato no tokenu mahou awaku horonigai
The flavor of life
Cuando me dices 'gracias'
Por alguna razón me hiere,
Como un conjuro mágico que no se
acaba incluso después del adiós.
Una pista de amargura
El sabor de la vida.
Era la nota de su admirador secreto, le reconfortó tener noticias de él, recordó ese beso, ese que se quedo impregnado en sus labios y que nadie más le podría quitar ese rastro, salió del lugar con la flor en mano, muchos se estaban divirtiendo, ella solamente quería irse a casa a descansar.
- ¡Rei! - su andar fue detenido por una entusiasmada castaña que había disfrutado el festival - ¿Ya te vas? -
tomodachi demo koibito demo nai chuukan chiten de
shuukaku no hi wo yumemiteru aoi furu-tsu
ato ippo ga fumidasenai sei de
jirettai no nan notte? baby~
Atrapada en el centro entre amigos y amantes,
Como una fruta inmadura soñando con el día de la cosecha
Porque el ser incapaz de simplemente moverse un paso más adelante
Qué está causando esta frustración, baby?
- Si, la verdad es que estoy muy cansada - explicó desanimada, algo que noto su amigo cuando se fue acercando a ambas jóvenes.
- ¿Qué te parece si te llevamos a tu casa?, ¿Qué dices Nicholas? - sugirió Zi Yu. El heredero Kumada se mostraba serio, tratando de simular una sonrisa.
- Claro, ¿Tú que opinas Rei? - mencionó denotando algo de preocupación, algo que la pelinegra quería disipar en su amigo.
- Esta bien - los tres se dirigieron a la salida donde un coche negro los esperaba, con un chofer a su servicio el cual recibió indicaciones de Nicholas en la elección de destino.
arigatou to kimi ni iwareru to nandaka setsunai
sayounara no ato no tokenu mahou awaku horonigai
The flavor of life
Cuando me dices 'gracias'
Por alguna razón me hiere,
Como un conjuro mágico que no se
acaba incluso después del adiós.
Una pista de amargura
El sabor de la vida.
- Que linda flor, ¿Quién te la regalo? - la castaña mostró interés en ese detalle, Nicholas por su parte desviaba una mirada distante hacia la ventana tratando de perderse en el bullicio de la ciudad que transitaba.
- La encontré - contestó de manera amable, pero al mismo tiempo de no continuar con el tema, después llegaron a su casa, dejándola al pie de las enormes escaleras que daban hacia el templo.
- Espero algún día visitar tu templo - dijo la taiwanesa a través de la ventana, mientras que la pelinegra ya había descendido del carro.
- Te estaré esperando - respondió con una sonrisa que fue correspondida por la acompañante de Nicholas - Gracias por dejarme hasta mi casa -
- Cuídate Rei - dijo con reserva el primogénito Kumada, ella asintió aunque se percató la actitud un tanto extraña de su amigo, el auto negro se había marchado.
amai dake no sasoi monku ajike no nai doku
sonna mono ni wa kyoumi wa sosorarenai
omoitoori ni ikanai toki datte
jinsei suteta mon janai tte
Dulce charla y conversaciones insípidas
No destellan interés en mi
Incluso cuando las cosas no resultan de la forma que quieres
No significa que has desperdiciado tu vida.
El sábado había pasado con tranquilidad aunque le extrañó que Nicholas no fuera a cumplir sus deberes como de costumbre, atendía con amablemente como era su costumbre en el templo.
La noche llegó y ella se dedicó a ver las estrellas, esa soledad apareció nuevamente, pensó que las circunstancias la habían llevado a eso, ser una niña caprichosa y egoísta no le servía de nada, incluso con su padre ausente, sentía que Nicholas se alejaba más y más, ¿Qué había hecho mal?
- ¿Te pasa algo Rei? - preguntó aquel anciano que siempre estaba a su lado.
- No pasa nada abuelito - respondió tratando de tranquilizarlo, no obstante la melancolía no aspiraba abandonarla.
- Deberías salir con amigas, te haría bien - aconsejó su abuelo antes de retirarse, dándole espacio a su nieta.
"Amigas" esa palabra se quedó grabada en su mente, no solía tener amigas, incluso en una escuela para señoritas, sólo contaba con Nicholas, sin embargo, el empezaba a realizar su vida lejos de ella, no obstante eso no la tenia alegre, no comprendía su propia tristeza, algo en su interior presentía que iba a suceder y temió por eso.
doushita no? to kyuu ni kikareru to "uun. nandemo nai"
sayounara no ato ni kieru egao watashi rashikunai
Cuando me preguntan "¿Qué está mal?"
Contesto "No es nada"
La sonrisa que desaparece después del adiós
No es como yo.
En la mañana del domingo una hermosa doncella barría el tiemplo sin mucho interés en medio de la soledad, una densa neblina cubría todo a su vista, incluyendo la escalera, él estaría apunto de llegar, escuchó varios pasos, en primera dos hombres vestidos con elegantes trajes y lentes obscuros que se pusieron al inicio de la escalera como si escoltaran a alguien importante, la pelinegra dejó sus labores bastante intrigada, alcanzó a ver que un joven con ropas costosas y cabello alborotado había alcanzado la cima, se quedó estática, cada vez se fue acercando y reconoció la personalidad que tenia enfrente, sin entender que hacia allí.
- Nicholas, ¿Qué haces aquí?, hoy es tu día de descanso - mencionó provocando que su amigo sonriera levemente.
- Esperas a alguien, ¿no es así? - Rei se sorprendió ante lo dicho aún sin poder sacar conclusiones claras.
- ¿Cómo lo sabes? – respondió, mientras sentía que su cuerpo comenzaba a temblar sin control.
- ¿Acaso aún no lo comprendes? - trató de acercársele, pero ella en un impulsó se alejo unos cuantos pasos con una mirada llena de incredulidad.
sinjitai to negaeba negau hodo nandaka setsunai
"aishiteru yo" yori mo "daisuki" no hou ga kimi rashii janai?
The flavor of life
Cuando más deseo creer en ti
Por alguna razón duele incluso más
"Me gustas mucho" en vez de "Te amo" suena más como tu.
El sabor de la vida.
- Pero, no…no puede ser posible, tú - trató de buscar alguna justificación, pero sabia que ninguna serviría, todo se empezaba a aclarar.
- Rei, escúchame - la miró con dulzura, ella se quedó en silencio con sus ojos invadidos de un inmenso asombro - Hay algo que desde hace mucho tiempo quería decirte, pero era un cobarde para decírtelo - apretó sus puños intentando que la valentía no se le escapara de las manos - Te amo, como no tienes una idea, es la más hermosa sensación que he sentido en la vida, he sido casi tu sombra, te he pertenecido durante todo este tiempo, has sido mi mayor ilusión, tal vez sea una exageración y tú no quisieras entenderme - sonrió con nerviosismo, al fin lo había dicho, escondió sus manos en las bolsas del pantalón.
- Nicholas yo… - con esfuerzo intentaba responderle después de esa declaración que la había dejado paralizada, mientras sentía que el sonido de sus latidos la dejaría completamente sorda.
- Por favor no digas nada – suplicó, él había tomado una decisión y se la haría saber - Zi Yu y yo nos vamos a comprometer, pero no podía hacerlo sin antes decirte la verdad es por eso que estoy aquí, tal vez ya no nos volvamos a ver - esas palabras dañaron bastante a la pelinegra que no podía dar crédito a cada una de ellas - Tengo que cumplir mis obligaciones como heredero Kumada- se formó un silencio insoportable para ambos.
wasurekakete ita hito no omoi wo totsuzen omoidasu koro
furitsumoru yuki no shirosa wo omou to sunao ni yorokobitai yo
El tiempo cuando repentinamente recordaste el aroma de alguien que casi habías olvidado
Quiero ser capaz de atesorar más abierta y honestamente la pureza de la nieve
- Gracias - se escuchó decir del castaño - Gracias por tu amistad, Rei - empezó a dirigirse hacia las escaleras con la intención de marcharse y ella lo siguió hasta que esos escoltas amenazaban con no darle el paso, Nicholas descendió un par de peldaños mostrándole su espalda - Tendrías que enamorarte como lo hice yo de ti para que comprendieras lo mucho que te amo - volteó a verla a pesar que ese acto le dolería y más sabiendo que le entregaba su corazón sin la ambición de tenerlo de regreso - Por mucho o poco que me quede por vida, te aseguro que es el verbo que jamás volveré a repetir - siguió con su camino sin tener una mínima idea del como se sentía la pelinegra.
daiyamondo yorimo yawarakakute atatakana mirai
teni shitai yo kagiri aru jikan wo kimi to sugoshitai
Una caricia futura y más cálido que un diamante
Quiero sujetarla con fuerza, en este tiempo limitado que tenemos, y que quiero pasar contigo.
Vio como arribó el lujoso automóvil junto con sus escoltas y este como se alejaba del templo incluso de su vida, sin darse cuenta varias lágrimas descendían de sus mejillas, no podía sostenerse de pie, era demasiado para ella, de rodillas se dio cuenta de que él era el único que estaba a su lado, la protegía, velaba por ella, procuraba que ella sonriera incluso después de la muerte de su madre, el abandono de su padre, entendió porque le ocultaba la verdad acerca de que Darien y él asistían al mismo colegio, era por celos, él único que la conocía a la perfección, sabia sus gustos por las Azucenas Casablanca y su temperamento, aun así él la amaba.
"arigatou" to kimi ni iwareru to nandaka setsunai
sayounara no ato no tokenu mahou awaku horonigai
The flavor of life
Cuando me dices 'gracias'
Por alguna razón me hiere,
Como un conjuro mágico que no se
acaba incluso después del adiós.
Una pista de amargura
El sabor de la vida.
"¿Como no me di cuenta?, yo en realidad no quiero que se vaya de mi vida" le dolía demasiado aún más que el rechazo de Darien y comprendió que no solamente le lastimaba por tratarse de su amigo "Yo…yo también estoy enamorada de él" lloró como nunca se hubiera imaginado, lo estaba perdiendo y no hizo nada para evitar que eso sucediera.
CONTINUARA
Hola, espero que estén bien, ojala hayan disfrutado de este capitulo que estuvo lleno de emoción y sobre todo intriga, cada vez falta menos, la canción que se utilizo fue Flavor of life interpretada por Utada Hikaru, la declaración de Nicholas me inspire en una hermosa canción
Como yo te ame, interpretada por un gran cantante, Luis Miguel, la directora de la escuela fue basada en la Sailor Galaxia, ¿la reconocieron? jajajaja, agradezco enormemente que estén al tanto de esta historia, sobre todo a Naty que se encarga de la edición para que disfrutaran de la lectura, aun sigo en marcha con ese proyecto a pesar de la falta de inspiración es por lo cual, que desconozco cuando estará listo el capitulo 27, tratare de no demorarme
Agradecimientos a JosyMoon, luz de luna, lucecita moon, smoonangel, Anahis, nahima-chan y a ti que te das un tiempo para leer esta historia, solo me queda una cosa
Desearles el mejor romance de su vida
Besos
Chaito
