Sweet emotion
Capitulo 27
"Canciones del alma"
Todos los nombres son propiedad de Naoko Takeuchi y la historia es basada a la serie
Itazura na kiss creada por Kaoru Tada (q.e.p.d.)
Kotae wa itsumo watashi no mune ni...
La respuesta está siempre en mi pecho...
Nande daro anata wo eranda watashi desu
Mou tomaranai unmei sama kara kimerareta kedo
I believe mane dake ja tsumaranai no
You''ll be right!
Kanjiru mama kanjiru koto dake wo suru yo
¿Por qué? yo, quien te escogió
esto fue decidido en mi querido destino que no parará mas
creo que solo estoy imitando a alguien que se esta aburriendo
¡tienes la razón!
yo solo haré las cosas que puedo sentir como las siento
Bouken desho desho! HONTO ga uso ni kawaru sekai de
Yume ga aru kara tsuyoku naru no yo dare no tame janai
esto es una aventura, ¿cierto? ¿cierto? en el mundo donde las verdades se convierten en mentiras
me hare fuerte porque los sueños existen, no por motivación de alguien
Issho ni kite kudasai
Doko made mo juyuu na watashi wo mite yo ne
Ashita kako ni natta kyou no ima ga kiseki
Tashikana mirai wo
Tsukamou mirai wo
I believe you...
Por favor ven conmigo
mira hasta el fin, y libérame
El día de hoy, cuando el mañana se convierte al pasado, es un milagro
el futuro definitivo
agarremos el futuro
yo creo en ti...
(N/A, notas de la autora)
-dialogo-
"pensamientos"
Narración
En el estado de Kanagawa, para ser precisos en el gimnasio de una prestigiosa escuela, por su alto nivel académico y su destacado equipo de baloncesto. Aunque era sábado, entrenaban esforzándose para las preliminares y poder lograr, en ese verano, estar en el torneo nacional, el sueño que el joven capitán deseaba lograr. Su club de admiradoras estaban allí para apoyarlo.
Siempre tranquilo, concentrado y sonriente, el capitán era una persona admirable tanto como jugador como ser humano. Después de un arduo entrenamiento a la hora del descanso, aquel joven decidió por sentarse en una banca, mientras una toalla era ubicada en su cuello y una bebida que lograría rehidratarlo, sin embargo a pesar de su semblante una preocupación invadió su mente, había dejado recibir cartas de ella, no sabia nada, lo que más deseaba es que ella estuviera bien, la idea de que él ya no le era importante para ella lo abatía de sobremanera tratando de disipar su angustia en cada entrenamiento. No se percató que en la puerta de aquel recinto estaba la dueña de sus pensamientos acompañada de un gran amigo, la castaña lo vio sentado, después de tanto tiempo, de compartir palabras por medio de cartas y de varias llamadas telefónicas, su corazón palpitaba, "tan apuesto como siempre", esas palabras cruzaron su mente, trató de estabilizarse para poder decir su nombre.
-¡Akira!- todos voltearon a ver la dueña de esa voz, tratándose de una hermosa joven de cabellera castaña con leves ondas, vestida con un fresco vestido color lila de tirantes, el susodicho pensaba que esa voz era producto de su imaginación. Por un momento dudó en ver la puerta del gimnasio que estaba a sus espalda, no obstante comprobó que estaba allí.
-Capitán Sendoh, ¿usted la conoce?- mencionó un joven más bajo que él, vestido con el uniforme deportivo sin dejar de sostener una libreta de apuntes. Al mismo tiempo su superior se levantaba, en su rostro apareció una sonrisa ,sin dar alguna respuesta su imponente figura de metro noventa, tez blanca, cabellos negros como la noche y una hermosa mirada amatista, se acercó hasta a ella. Sus admiradoras ardían en celos al ver aquella escena, no obstante al estar frente a ella sintió que su mundo solamente se reducía a ellos dos.
- Zi Yu - se sintió atrapada nuevamente en su encanto al escuchar su nombre en los labios del basquetbolista, un suspiro escapo de su pecho al mismo tiempo que la alegría de verlo de frente nuevamente la invadía -Tanto tiempo - él por su parte estaba paralizado sin dejar de mirarla y deleitarse con su presencia, el corazón latía desmesuradamente percatándose que no solo era causa del entrenamiento.
- Si - respondió tímidamente desviando su mirada al tiempo que un carmesí adornaba sus mejillas, su compañero se mantenía al margen de la situación.
-¿Por qué dejaste de escribirme? – preguntó intrigado la taiwanesa se tensó por la respuesta que debía dar
- Vine para que habláramos de eso - respondió con algo de seriedad preocupando al joven, posteriormente dirigió una mirada con algo de temor hacia el joven castaño que estaba a su lado.
- ¡Sendoh, es hora de que vayas a los vestidores! - su entrenador lo llamó, ya que todos se habían retirado para irse a duchar, pero él estaba ansioso de escuchar la explicación que le daría aquella joven que por un momento dudo en irse.
-Ve, te esperare en la cafetería - lo alentó al leer en su rostro la indecisión, él asintió retirándose del lugar, viendo como se alejaba al tiempo que ella dejaba escapar un fuerte suspiro.
Ambos se dirigieron a la cafetería, optaron por tomar un poco de té, la bebida preferida de la joven extranjera, el silencio formaba parte de sus recuerdos al tiempo que se remontaba cuando la castaña había conocido un joven japonés muy especial del cual se había enamorado aproximadamente un año cuando él visitaba Taiwan en vacaciones después de no ir al campeonato nacional de baloncesto. Fueron las dos semanas más mágicas de su vida. Cuando su basquetbolista favorito regresó a su país una gran tristeza la invadió, sin embargo, se comunicaban por cartas dos veces a la semana y una llamada cada dos meses, que ambos esperaban con ansias. No obstante con los planes que tenía su abuelo para ella, le prohibió detenidamente seguir su comunicación con aquel joven, al parecer no seria de provecho para el futuro de su compañía. Abatida, pues debía enfrentar esa situación de alguna manera. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de aquel joven. Nicholas optó por dar un paseo por los alrededores, Zi Yu temblaba, entre el nerviosismo y el temor. Respiró profundamente para aclarar todo lo necesario, la situación era bastante complicada. Reflexionó sentada en el asiento de piel de aquella limosina, mientras esperaba a Nicholas.
-¿Crees que esto funcione? - cuestionó cabizbajo de una manera que su acompañante no entendiera bien lo que quería decirle.
- ¿Cómo?- indagó con una actitud comprensiva por la etapa que estaba pasando el heredero Kumada.
- Esto, ¿crees que funcione? - levantó su rostro tratando de encontrar algún rastro, de que en verdad estaba haciendo lo correcto.
- Sé que si, confía en mí - tomó sus manos entre las suyas al tiempo que le regalaba una sonrisa reflejando signos de esperanza, ante esto se fundieron en un abrazo, aunque ambos temían por la incertidumbre del mañana.
Faltaban aproximadamente dos semanas para el "Festival Escolar", pero cierto grupo de jóvenes se estaba preparando para una presentación, tomando prestado el auditorio "Vía Láctea" para sus ensayos. La prueba de sonido se estaba llevando a cabo, cuando un joven de cabellera negra sujeta de una coleta, con entusiasmo tomaba el micrófono para iniciar su interpretación.
I can feel it coming over me
I feel it all around me
I've been waiting for this moment all my life it's my destiny
Puedo sentir que se está acercando sobre mí,
lo siento a mí alrededor
He estado esperando este momento toda mi vida, es mi destino
Ahora el turno de su hermano, el cual poseía una cabellera plateada, unos hermosos ojos esmeraldas, sin embargo, sus pensamientos estaban en otro lado, en lo que pasaría en esa fecha con cierta rubia.
There's a fire deep inside of me
it's waiting to come out now
no matter what, no matter how, I know I'll make it through somehow
Hay fuego ardiendo dentro de mí
que está esperando por salir ya
no importa que, no importa cómo, lo sé
- ¡ALTO! ¡ALTO! - pidió al micrófono Taiki, notando la falta de interés de uno de sus hermanos
- ¿Ahora qué sucede? - preguntó el pelinegro ya que hasta el momento se mantenía centrado en los ensayos
- Yaten, ¿Qué te sucede?, estás muy distraído el día de hoy - dijo un Taiki totalmente preocupado, aunque Yaten se mostraba sumamente reservado en ese asunto
-No me sucede nada- contestó de mala gana, que no dejó convencido a su hermano.
- Sabes que puedes confiar en mí, ¿cierto? - se acercó de manera en que el peli plateado se sintió presionado, y los que conocen realmente a Yaten Kou, sabe perfectamente que no le gusta sentirse presionado, aunque este sea su hermano.
- Estoy cansado, eso es todo - respondió con enfado bajando del escenario y salir del recinto. Mientras bebía de una botella de agua para despejar algo de ansiedad, el pelinegro en un gesto de solidaridad se acercó a su hermano mayor.
- Déjalo, sabes que no le gusta ensayar los domingos, ya se le pasará - Seiya en verdad estaba despreocupado en cuestión a los sentimientos de su hermano, ya que no tenía la mínima idea de lo que sucedía dentro su cabeza y menos en su corazón, sin embargo Taiki trataba de encontrar una solución para ese asunto con respecto a "Venus", no obstante las ideas no fluían de manera beneficiosa.
En las orillas de la ciudad se encuentra una pequeña, pero lujosa mansión estilo occidental que le fue asignada al embajador francés Anthony Renaud junto a su esposa Candace y sus dos hijos Alan y Ann. Ese domingo era especial, ya que recibían la llegada de un miembro más. Las puertas de la residencia fueron abiertas por la empleada doméstica, la cual no le dio tiempo de anunciar su llegada pues un sonoro llamado se escuchó desde el segundo piso.
- ¡FIORE! - la joven pelirroja estaba emocionada por la llegada tan sorpresiva pero a la vez tan grata, que bajó enseguida de las escaleras para cerciorarse que era él.
- Ann, los extrañé muchísimo - un joven de no más de veintitrés años, alto, tez blanca, cabello castaño medio que acompasaba con unos ojos grises cuya mirada era profunda, seductora y a la vez cálida, recibió con un fraternal abrazo a su hermana menor después de varios meses de ausencia trabajando en el congreso en Paris - Se nota que no has cambiado nada, traviesa –dijocon una sonrisa al tiempo que la miraba de frente y admiraba como pasaban los años a través de la joven Ann. Ella por su parte le regaló una sonrisa deslumbrante que se desvaneció por completo al escuchar una voz proveniente de la parte superior de la mansión.
- ¡Hermano! - ni siquiera se molestó para ver al dueño de aquella voz que llegaba a estremecerla, reacción que no pasó desapercibido por el recién llegado y que ya había analizado anteriormente en cada visita - Que alegría volver a verte - ambos hermanos se abrazaban, mientras que la joven ya no pudo despegar su vista del ojiverde en ese momento.
- Mírense - mencionó Fiore, altivo, mientras miraba a los dos más jóvenes -Ya no son esos dos chiquillos que se peleaban a cada momento provocándole un dolor de cabeza a mamá - ambos se miraron por un instante, sin embargo, ninguno pudo sostener la mirada por más de diez segundos, provocando tímidas sonrisas.
-Y bien, ¿Cuánto tiempo vas a quedarte? - Alan mencionó para romper ese ambiente incómodo que se estaba formando al estar cerca de ella.
- Vengo para quedarme - respondió al tiempo que sus hermanos miraban como los trabajadores metían maletas hacia la habitación que dejado en su partida.
- Esa es una buena noticia - dijo Ann emocionada ya que quería mucho a su hermano y tenerlo cerca aminoraría sus pensamientos con respecto al otro hermano.
- Joven Alan, la señorita Tachibana lo solicita por teléfono - un mayordomo se dirigió ante el susodicho sin que este se percatara del semblante de molestia que adornaba el rostro de Ann.
- Bien, después seguimos platicando, bienvenido a casa – dijo para después retirarse, mientras una mirada marrón lo seguía hasta que se adentro hasta su habitación.
- Aún está en tu corazón, ¿verdad? - escuchó decir de su hermano mayor, para encontrarse con una mirada compasiva y una sonrisa llena de melancolía, mientras que la culpabilidad se le echaba encima al notar la tristeza reflejada en la mirada de su hermana.
-Sabes que nunca va a suceder - contestó con sarcasmo, un sarcasmo que sonó más a una burla hacia ella misma. Estaba cansada de aquellos sentimientos que parecían hundirla cada vez más en un abismo, del que no lograba salir.
- Estoy seguro que él siente lo mismo -
- Lo dudo, bastante -
- Ann, él tiene miedo, no sabe manejar esta situación- la compasión, era la palabra que Ann Renaud describiría en el rostro de su hermano mayor.
Al día siguiente, Ann aún no lograba sacar de su cabeza lo que le había dicho su hermano mayor, Fiore. Distraída en la clase de deportes, no vio cuando la pelota de voleybol dio de lleno en su rostro.
- ¡Ann! - todo fue oscuro en un principio, vio a varias chicas vestidas con el uniforme de voleibol - ¿Estás bien? – observó a la capitana, Mina Aino, preocupada, la cual ayudó a incorporarse mientras pedía que siguieran en la práctica. Ambas se sentaron en la parte del gimnasio más alejado -¿Ya te sientes mejor?, ¿te duele mucho?, ¿quieres tomar agua? – preguntó tratando de controlar la situación.
- Estoy bien, sólo me distraje un poco - eso calmó un poco a la rubia ya que notó que su compañera tenía algo más que desconcentración a la práctica. Ann era uno de sus mejores elementos en su equipo, pues estuvo casi cerca de ser la nueva capitana.
- Sé que no nos conocemos mucho, pero si hay algo de lo que quieras hablar aquí tienes una amiga en quien confiar - esas palabras de comprensión ayudaron a que la francesa viera en Mina a alguien con quien desahogarse, aunque sólo se tratara de un mero impulso por hablar de lo que le sucedía.
- Es Alan - dijo en un susurro apenas audible para la rubia que no tardó en dar un comentario acerca de esa persona.
- ¿Tu hermano?, déjame decirte que esta guapísimo, casi parece un príncipe - un suspiro escapó de sus labios. Notó el ceño fruncido de su compañera lo cual hizo interrumpir su ensoñación con aquel joven - Perdón, ¿Qué sucede con él? - se calmó un poco analizando las facciones de su amiga que iban más allá de un enojo - Aunque notando tu expresión parece más un asunto del corazón que de algo familiar - la pelirroja se sintió descubierta, no obstante esto abrió una puerta para hablar más claro con ella.
- Ambos, se trata de Alan y lo que siento en mi corazón -
- ¿Cómo? - dijo desconcertada, no se explicaba cómo podía mezclar ambos temas.
- En realidad…..Alan….no es mi hermano de sangre, es mi hermanastro - confesó finalmente notando como los ojos de la capitana de voleibol se abrían ampliamente - Mina, yo lo amo - expresó provocando que la rubia se quedara aun más sorprendida, no espera una situación con ese grado de complejidad.
- Pero… ¿cómo?... ¿hermanastros, es en serio?... ¿él lo sabe? - intentaba formular preguntas adecuadas para poder comprender mejor y así poder ayudar a su compañera.
- Te contaré todo desde el principio, mi madre era una niña huérfana que fue adoptada por una familia bien acomodada pero sus hermanos no la soportaban, la trataban muy mal, pero su alegría apareció cuando conoció a un joven un par de años más grande que ella, Anthony, se enamoraron al momento que se conocieron, cuando fueron creciendo sus planes de casarse se fueron incrementando, muchos estaban en contra de eso, sin embargo, Anthony tenía que hacer un viaje a Londres sin saber que en ese entonces mi madre estaba embarazada de mi hermano mayor Fiore. Un día llegaron ante mi madre con un informe de que Anthony había muerto en un accidente en su vuelo de regreso, ella casi muere de la tristeza de no haber sido por mi padre, un joven y atractivo actor conocido en Paris que era gran amigo tanto de Anthony como de mi madre, pero siempre estuvo enamorado de ella, es así que en una muestra de amor se casó con ella para que nadie la señalara por la sociedad por traer un hijo fuera del matrimonio, por lo que me cuenta mi madre, ella quiso mucho a mi padre a pesar de que su matrimonio duro algunos años -
- ¿Se divorciaron? - la rubia se atrevió a interrumpir, notando una sonrisa melancólica en Ann.
- Él murió cuando solo tenía un año de nacida -
- Lo lamento - respondió apenada por su falta de cautela.
- Tenía una rara enfermedad en el corazón, lo que admiro de él es su gran amor por mi madre y que siempre trató a Fiore como a su propio hijosegúnmencionó mi mamá - en el fondo Ann se sentía orgullosa por ser hija de un hombre noble que siempre velaba por sus seres amados hasta el final.
- ¿Y qué sucedió con Anthony? - volvió a preguntar Mina intrigada
- Un par de años después que mi padre muriera, mi mamá se enteró que Anthony Renaud no había muerto, había sobrevivido en ese trágico accidente en una comunidad española donde se registro el avión destrozado, pero las consecuencias fueron la amnesia y la inmovilidad temporal de sus piernas que lo llevo varios años de recuperación. Sin recordar a su familia y menos a mi madre se casó con una mujer amable y bondadosa, no obstante ella murió al dar a luz a Alan. Cuando el niño tenía aproximadamente cuatro años, Anthony recuperó su memoria y regresó a Francia con su hijo. Su reencuentro fue como ninguno, a ella le alegró su llegada, pero a la vez se sintió culpable, engañada y furiosa, no obstante ambos sabían que se amaban con gran intensidad. Meses después se casaron, Fiore, Alan y yo formamos una familia - para la joven, Anthony siempre iba a ser como su verdadero padre aunque por sus venas no corriera la misma sangre.
- Bueno, eso mejora las cosas. - comentó elocuentemente la rubia al escuchar el relato, sin embargo, en los ojos de la pelirroja aún existía esa sombra de aflicción: pues aún había algo que aclarar.
- No del todo, fue muy difícil parala familia de mi madre como la de Anthony que aceptaran su matrimonio. Yahora que mi padre aspira tener el puesto de primer ministro,nuestras familias son muy conservadoras e hicieron un sinfín de movimientos posibles, para comprobar que su matrimonio llevaba más de veintitrés años, que Anthony en su afán de casarse con mi madre fingió su muerte, para si ambos casarse a escondidas, además de papeles que comprueban que tanto Alan y yo corre la misma sangre, así es como han querido mostrarnos ante la sociedad y el mundo de la política, además de que en un principio querían ocultarnos la verdad, peronuestros padres pensaron que no era lo más correcto para nosotros, ahora, si yo hablara de mis sentimientos, sería un escándalo, todo terminará y no quiero hacerle eso a Anthony, que ha sido un amigo, confidente y un maravilloso padre -acongojada no podía soportar tantas barreraspara poder expresar el amor que le profesaba a su supuesto "hermano".
- Es complicado, pero lo importante, es saber si él siente lo mismo - Mina la miró detenidamente a los ojos. Había amor en su alma y se expresaba en su rostro, en sus palabras, en sus ojos, pero al mismo tiempo había una gran incertidumbre por no tener una respuesta exacta para confirmar o negar si él sentía ese amor también por ella. Suspiró, buscando algún otro tema para borrar la tristeza de su compañera - Te haría bien tomar algo de aire fresco, anda vamos, el cielo está despejado - hizo la invitación que Ann aceptó en silencio y de la nada surgió un nuevo tema mientras caminaban por las aéreas verdes del Instituto Juban - ¿Y tu grupo ya tiene todo listo para el Festival Escolar? - preguntó sin poder evitar recordar que ese día se definirían muchas cosas.
- Sí, haremos una obra y ¿ustedes? - contestó con calma, pero sin dejar la desolación el tono de su respuesta.
- Estamos organizando una cafetería por sugerencia de una amiga - recordó con una sonrisa como Lita lo había propuesto junto a su actual novio. Esa relación la tenia contenta, pero no evitó sentir algo de envidia por ellos, a lo lejos vio a alguien conocido que con entusiasmo se atrevió a saludar
- ¡Hola Taiki! - agitó efusivamente su brazo para captar más su atención. Cuando logró su objetivo, aprovechó el momento para presentar a su amiga.
- ¿Y de que estaban hablando?- preguntó el castaño con el fin de integrarse de manera amable a la conversación.
- Hablábamos sobre el próximo Festival Escolar - respondió Mina sin notar que Ann estaba algo pensativa.
- Ahora que recuerdo, estaba intentando de hallar una manera de cómo tener más audiencia en nuestra obra de teatro - dijo una pensativa Ann en voz alta captando la atención tanto por el castaño como por la rubia.
- ¿Y de que se trata la obra? - Taiki parecía interesado en esa cuestión que estuvo tentado a preguntar.
- Bueno, en realidad estará basada en la película Moulin Rouge - no podía comprender tal interés que tenía el mayor de los Kou, pero le hizo recordar la plática que anteriormente tuvo con el coordinador escolar y la integración de esto famoso trió con los estudiantes.
- Oye, ¿no sería mucho pedir si ayudas a Ann? - Mina actuó más rápido a favor de la francesa. El castaño miró Ann para luego mirar a la rubia con un rostro que denotaba una posible solución.
- Tengo una idea –
Horas más tarde los tres vieron fijamente el cartel que convoca una audición de canto para la alumnas del 2° grado, el miércoles de esa semana a las tres de la tarde en el auditorio escolar, tanto Mina como Ann se miraban mutuamente sin comprender del todo lo que en verdad tenía planeado el genio de los Three lights.
- ¿Y qué significa esto? - se atrevió a preguntar Mina.
- Vayan el miércoles y lo sabrán - contestó retirándose con una sonrisa amable, posteriormente la rubia no podía despegar su vista de ese anuncio, parecía que la impulsaba a seguir las instrucciones de este.
Tal vez en el fondo ya tenía contemplado tomar en cuenta formar parte de la idea de Taiki a pesar de que desconocía de lo que se trataba realmente. Tan sólo un día para la audición, una oportunidad demasiado tentadora y oportuna. El canto sin duda era su mayor talento y a eso había que agregarle que tenía que revelarle todo a Yaten, que ella era esa enigmática mujer. El novio de su amiga Amy estaba a disposición de ayudarla. Esto la tenia nerviosa. Preguntándose de qué manera terminaría este, ¿aceptaría la verdad o la repudiaría ante el hecho de quien era?, Minako Aino estaba sentada sobre su cama, buscando una respuesta, la cual aún no llegaba, cuando oyó que tocaban la puerta de su habitación.
- Pase – dijo la joven. Una mujer de cabellos oscuros agarrado de una coleta ingresó a la habitación, portando ropas informales que la caracterizaba como una simple ama de casa, aunque no dejaba de ser una mujer atractiva, cuya hija se le parecía.
- Mina, se me había olvidado decirte que esta mañana llego una carta para ti - le extendió un sobre que la rubia tomó extrañada - Es la primera vez que recibes correspondencia desde que regresaste de Londres - el asombro aumentó más en el rostro de la rubia, abrió el sobre posteriormente de que su madre se retirara, leyó las líneas apresuradamente.
- No puede ser - susurró con desolación, sin poder evitar que su pecho se sintiera oprimido - Ella vendrá - un nudo se formaba en su garganta.
A la mañana siguiente la neblina cubría aquel triste lugar, los rayos de sol penetraban a través de las nubes, una joven de cabello largo y negro portando el uniforme escolar visita a un ser muy especial que ya no estaba con ella desde hace varios años, dejó unas hermosas rosas blancas y en silencio rezó junto a la tumba, se sintieron unos pasos que se hicieron cada vez más cercanos, miró con la esperanza de que se tratara de aquella persona, sin embargo, se trataba de un joven de alrededor de treinta años, cabellos castaños claros, de ojos color ambarina cuya mirada profunda eran cubierta por lentes para la visión rostro afable y un traje elegante de oficina.
- Rosas blancas, eran sus favoritas - dijo aquel hombre, cuando estuvo junto a ella tratando de abrir conversación, mientras que la joven dirigía su mirada hacia la lapida de mármol.
- Debí suponerlo, tú serias el que estuviera aquí y no él - la decepción se hizo nuevamente presente, mostrando frialdad en su declaración.
- Él lamenta no haber venido, la agenda de hoy estaba muy saturada - trató de explicar, pero eso no evitó el enojo de la joven.
- ¿Ni siquiera?... ¿ni siquiera cuando sabe perfectamente que hoy se cumple un año más sin ella? - el dolor se apoderó de la joven, lo miró de frente tratando de evitar que las lágrimas cayeran, quería parecer una chica ruda, pero la tristeza y la decepción le estaban ganando.
- Rei - la nombró tratando de calmarla, sin embargo ella lo tomó de manera muy distinta.
- No es justo Kaido, acepto que no me vea en mi cumpleaños, ¡¿pero esto? - sus lágrimas comenzaron a caer con libertad, mientras sentía una soledad inmensa, dificultando bastante su hablar – Mamá – susurró, intentando recobrar fuerzas mientras que su acompañante le extendía un pañuelo que aceptó, sin embargo eso no la detendría - Mamá tenía fe en Papá, fue infeliz, ella era débil... y Papá sólo tenía en mente la política, ella enfermó, y murió sola - Kaido, el secretario de su padre, la abrazaba fraternalmente.
- Sabes que todo su esfuerzo ha sido por su familia, por ti - trató de justificar, intentando calmar su desolación.
- Ocuparse de su familia sin pensar realmente en lo que significa eso, Kaido - se alejó lo suficiente pero sin deshacer el abrazo para así cruzar sus miradas - Yo no quiero cometer los mismo errores, debido a él, he aprendido de la manera más difícil, en muchas de las cosas no me arriesgo, siempre intentado jugar del lado seguro para no ser lastimada, no tengo amigas porque para mí es muy difícil confiar en alguien. Sin embargo, sé que si hago algo que le desagrade, me lo señalará, su mundo está lleno de formalidad, para él una lágrima reflejaría debilidad, por eso siempre finjo, una risa, una carcajada, cada día, pero aún así, tengo miedo - se recargó nuevamente en su pecho.
- ¿Y qué hay de Nicholas? - ese nombre, la única persona en la que confiaba plenamente, pero que no supo cuidar. Él se había ido, eso realmente la abatió, y otra vez el llanto se hizo presente.
- Él se fue, me dijo que me amaba, yo no supe que decirle y ahora él… él se va a casar - su llanto le hizo a entender a Kaido que necesitaba consuelo, la ausencia de su padre y ahora de su amigo realmente la estaban afectando, delicadamente tomo su mejilla para borrar los rastros de sus lágrimas.
- ¿Lo amas? - sonrió notando que esa niña que vio crecer durante tanto tiempo se estaba convirtiendo en una mujer.
- Yo…yo he sido demasiado estúpida para notarlo - sentía que se ahogaba en su sufrimiento, reprochándose qué desperdició su tiempo en alguien que no le pertenecía.
- No seas tan dura contigo misma - mencionó de manera dulce, su llanto fue cesando de a poco, pero su tristeza no tanto - Ya es tarde, será mejor llevarte a tu escuela –
- Con respecto a eso, he pensado en regresar a mi antigua escuela - se acicalo lo suficiente mientras, pensaba con sarcasmo hacia su padre -"Ni siquiera ha de saber que me he cambiado de la escuela de señoritas en donde me puso."
- ¿Estás segura? - preguntó con sorpresa, ya que normalmente Rei no cambiaba de parecer con respecto a una decisión, ella asintió, sin embargo sugirió una idea para hacer reflexionar a la morena - Bien, pero primero acaba este semestre, aún si después quieres seguir allí no habrá objeción alguna, ¿de acuerdo? – asintió a pesar de no estar de acuerdo con esa cláusula
La tarde había llegado y varias jovencitas se habían citado en el auditorio para formar parte de la convocatoria que había realizado Taiki Kou con el fin de ayudar al grupo 2-B. El grupo de música al estar en su día libre, amablemente, aceptaron a cooperar para el evento. Amy estaba para apoyarlo aunque con la mirada buscaba a una amiga en especial, le extrañaba que Mina no se estuviera presente.
Mientras que Taiki y otra mujer de cabellos rojizos atado completamente, con una vestimenta deportiva de color purpura y unos lentes de sol que la hacían ver bastante severa, se movían de un lado para el otro, organizando la audición, pues ellos también serían parte del jurado. Para varias chicas les parecía un jurado bastante imparcial, mientras que Ann observaba varias butacas atrás un poco inconforme por las primeras actuaciones.
- ¡SIGUIENTE! - mencionó duramente aquella desconocida mujer, mientras la joven que estaba en el escenario aún no acaba su actuación.
- Oye Taiki, ¿Quién es ella? - cuestionó en voz baja Amy para no parecer impertinente con aquella persona que mantenía sus brazos cruzados con un semblante rígido.
- Ella nos asesoró para un musical, es una excelente coreógrafa, recuerdo que una vez metió en aprietos al pobre de Seiya - respondió igualmente en voz baja sin evitar una pequeña risilla – Le pedí ayuda para este proyecto -
- ¡Por Dios niñas, necesito, sentimiento, emoción! - gritó haciendo que otra jovencita se asustara ante la reacción de la jurado.
- ¡Ella tiene razón! - todos voltearon a verla, la francesa se acerco rápidamente subiendo al estrado en una clara muestra de valor, después de todo el amor a los escenarios lo llevaba en la sangre -Quisiera dar una demostración para que la chicas muestren valor al momento de estar aquí - pidió, acercándose a los músicos un tema en especial, la melodía empezó a sonar.
I say a little pray for you…
The moment I wake up
Before I put on my make up
I say a little prayer for you
While combing my hair now
And wondering what dress to wear now
I say a little prayer for you
El momento en que me despierto
Antes de que me ponga mi maquillaje
Rezo una pequeña plegaria por ti
Mientras me peino el pelo ahora
Y me pregunto que vestido usar ahora
Rezo una pequeña plegaria por ti
El ambiente empezaba a mejorar. Las chicas comenzaron a corear la canción, y la voz de Ann comenzó a llenar el auditorio, fue así que un castaño que estaba cerca del lugar, la escuchó y decidió entrar, ella percató su presencia y tomando valor decidió dedicarle la última estrofa sin despegar su vista de él. Alan se sentía aturdido, contrariado, luchaba entre su conciencia y su corazón por lo que sentía por su "hermana", con nostalgia deseaba que las cosas fueran distintas, pero cada mañana al verla un pequeño impulso le decía que luchara por ese sentimiento tan valioso.
Forever and ever
You'll stay in my heart and I will love you
Forever and ever
We never will part
Oh how I'll love you
Together, together
That's how it will be
To live without you
Would only mean heartbreak for me
Por siempre y siempre
Tu estarás en mi corazón y yo te amaré
Por siempre y siempre
Nunca nos separaremos
Oh como te amaré
Juntos, por siempre
Así es como será
Para vivir contigo
Significaría solo angustia para mi
Todos aplaudieron ante tal actuación, mientras que la intérprete miraba como él se retiraba. Su corazón estaba acelerado, sin importar que en algún momento el mundo se enterara cuanto lo amaba
- ¡Era eso a lo que me estaba refiriendo! Espero que las próximas den su mayor esfuerzo - dijo orgullosa la coreógrafa, esto impulso a Taiki dar su propio veredicto.
- Muy bien Ann, ahora me estás ayudando a ayudarte, sin duda alguna formarás parte de esta producción - ante tal declaración hubo euforia por sus compañeras de clase y conocidas, igualmente ella estaba sorprendida.
- ¿En serio? - anteriormente no se animaba a hacer alguna presentación de ese estilo, pero sin duda tomó esta oportunidad con bastante entusiasmo.
- Por supuesto - contestó mentalizándose parte de su plan, "Solo faltan dos, Mina espero que estés presente", pensaba Taiki, pues no esperaba una esplendida presentación de Ann, de cierta sabia que se arriesgaba la participación de la rubia.
Mientras que las audiciones seguían su curso, Rei se había presentado al club de Tennis pero se mantenía estática en las gradas con los brazos cruzados mirando hacia la nada, con la partida de Nicholas fue nombrada la nueva capitana del equipo, aún así sólo pidió que siguieran practicando. Muchos no entendían la actitud de la muchacha, la forma en la que había tomado tal nombramiento, tan distante, tan indiferente.
Darien la miraba con algo de atención intentando entenderla, podría asegurar que el asunto no se trataba hacia su persona, la ausencia de Nicholas le hacía sospechar que era la principal causa de su tristeza, ignorando otros factores que la abatían. Prefirió mantener distancia como siempre lo hacía, alejándose de los sentimientos vanos hacia las personas, tal vez, Reí no le "gustaba", pero eso no quería decir que no le agradara, a pesar de todo le había tomado cierto cariño, aún así no se animó a acercarse, Rei se retiró del lugar en silencio, haciéndolo más por inercia que por voluntad propia, en ese momento, no quería estar en esa cancha, eso le provocaba recordarlo. No sabía a dónde se dirigía sólo escuchó, siguiente, ella sin poner resistencia subió unos escalones hasta quedar enfrente de un artefacto que le parecía familiar, cabizbaja, su estado era deprimente, canta algo en inglés, fue lo que escuchó de una voz femenina que parecía conocer, y recordando una canción que se asemejaba a lo que sentía.
I watched you die
I heard you cry
Every night in your sleep
I was so young
You should have known better than to lean on me
You never thought of anyone else
You just saw your pain
And now I cry
In the middle of the night
For the same damn thing
Te vi morir
Te escuché llorar
Cada noche mientras dormías
Yo era tan joven
Debiste buscar una mejor opción que apoyarte en mi
Nunca pensaste en nadie más
Solo veías tu dolor
Y ahora yo lloro
En la mitad de la noche
Por lo mismo
Rei solamente pensaba en como su padre nunca se había ocupado de ella, ni antes ni después de la muerte de su madre. El corazón de su padre no se ablandó para consolarla, para estar a su lado cuando más lo necesitaba, sólo pensaba en él, en lo que sufría por la perdida de la mujer que había amado, por seguir adelante en su carrera política y que esto no le afectara en su camino. Nunca se preocupó por lo que sentía una hija que había perdido a su madre, mucho menos como afectaba su ausencia, formando a una joven caprichosa, necia y testaruda, y que ahora debía aprender duramente de todos los errores que ella ahora estaba cometiendo.
Because of you
I never stay too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I tried my hardest just to forget everything
Because of you
I don't know how to let anyone else in
Because of you
I'm ashamed of my life because it's empty
Because of you
I am afraid
Because of you
Because of you
Por tu culpa
Nunca me arriesgo
Por tu culpa
He aprendido a jugar del lado seguro
Para que no me lastimen
Por tu culpa
Me he esforzado mucho por olvidar todo
Tengo miedo
No se cómo dejar que alguien entre en mi vida
Tengo miedo
Me avergüenza mi vida por que está vacía
Por tu culpa
Tengo miedo
Por tu culpa
Por ti
La canción había terminado y el silencio se había presentado, acompañado por los rostros asombrados al ver a la misma Rei Hino interpretar esa canción donde transmitía tristeza, dolor, hasta cierta parte de desesperación. No se explicaban de que manera pudo llegar a ese estado, siendo conocida como una chica orgullosa y arrogante, el sonido de los aplausos empezaron por parte de la coreógrafa de los Three Lights, cuya primera impresión fue el asombro y la sorpresa, se levantó de su asiento y retiró sus gafas oscuras. Ambas se miraron, y al reconocerse, en sus miradas dejaron ver un sentimiento de sorpresa, pues ninguna de las dos esperaba encontrarse en aquel lugar.
- Hermana Ángela - reconoció a una de las religiosas que colaboraba con la educación de las señoritas en su antigua escuela.
- Rei Hino, no esperarla verla en esta escuela - comentó mostrando simpatía, pero a la vez cierta reserva ya que su vida en el medio del espectáculo había sido descubierta.
Yaten Kou, en su tarde libre se disponía a irse hacia su casa, no obstante sus pensamientos fueron dirigidos nuevamente por esa rubia, ¿acaso eran la misma persona?...imposible, volvía a ser su respuesta por reflejo. Estando cerca del gimnasio, se escondió detrás de un muro, allí un par de jovencitas se encontraban hablando animadamente, y él no deseaba tener que enfrentarles con una serie de palabras y muestras de hostigamiento.
- ¿Oíste acerca de la convocatoria que hizo Taiki?- preguntó una de ella con bastante soltura a su amiga.
- Sí, escuché que es para ayudar a una obra para los de 2B - respondió dando entender que era una gran admiradora de la agrupación y siempre intentaba seguir sus pasos.
- Lástima que sólo sea para las de 2°- protestó sin evitar sentir envidia, ya que apenas se notaban que eran de primer año.
- Me pregunto si ella hará la audición - argumentó con curiosidad captada por su acompañante, al tiempo que se acercaban más donde estaba el peli plateado que con sutileza abrió la puerta del gimnasio para introducirse y esperar que esas chicas se retiraran.
- Es verdad, en el baile cantó increíble - esto llamó la atención de Yaten que intentó agudizar más su oído para escuchar detalladamente - Yo creo que su participación no la pondría en duda -
- He escuchado que muchos chicos le piden citas, pero que desde la llegada de los Three Lights a la escuela los ha empezado a rechazar -
- ¿Será acaso que le gusta uno de ellos?, también he escuchado que gracias a ella el equipo de voleibol va ir a las nacionales -
- Me muero por ver a actuar nuevamente a "Venus"-
- Si estaría genial ver a actuar nuevamente a… - intentó poner más atención, pero el ruido de otra puerta del gimnasio provocó su reacción de esconderse detrás de los bancos de salto.
Yaten se asomó para notar que quien entraba era su compañera de salón que lo tenía con esa gran incógnita desde el festival deportivo, detrás de ella venia una joven alrededor de 20 años, extranjera con el cabello castaño hasta los hombros y una intensa mirada de color zafiro que acompasaba con su blanca piel y su elegante vestimenta.
- ¿Con que aquí entrenas?, siempre fuiste buena en el voleibol –rompió el silencio la castaña, pero sin notar el poco entusiasmo en la actitud de su rubia amiga.
- Sí, este verano iremos a las nacionales - respondió sin poder ocultar satisfacción ante tal hecho, el ojiverde no había podido escuchar el inicio de la conversación pero se la ingenió para acercarse sin ser visto y poder escuchar con claridad lo que ambas decían - ¿Cómo está Armand? – preguntó tomando el valor suficiente para formular esa pregunta mientras mostraba un semblante serio, que al mismo Yaten tomó por sorpresa, pues no recordaba haber visto a Mina con aquella seriedad.
- Él está muy bien - contestó con una sonrisa plena, mientras de su chaqueta sacaba una foto en donde salían Armand y Catherine juntos - Él también quería verte - su mirada celeste se fijó al objeto que colgaba en el cuello de su amiga.
- Aún conservas el medallón – mencionó, refiriéndose a un fino guardapelo dorado de forma ovalada el cual Catherine tomó con afecto.
- Claro, es el que me regalaste en mi cumpleaños, siempre será muy especial para mí, Mina hay algo que tengo que decirte - mencionó con nerviosismo - Armand y yo vamos a casarnos - sin duda esta declaración no la esperaba y menos un abrazo que con alegría le proporcionaba, mientras que unos ojos miraban como su expresión abatida, vencida y como luchaba para que sus lágrimas no fluyeran.
- Me alegro por ustedes dos - fingió una sonrisa, intentando que su voz no se oyera entrecortada, ya separada de su amiga.
- Quería decírtelo personalmente, además de que hasta ahora no me has dicho, ¿Por qué te fuiste de Londres sin avisar? - ansiaba saber las razones por las que Mina había decidido irse, era su mejor amiga, su hermana, y no podía entender que había ocurrido, para semejante decisión.
- Ya pasó mucho tiempo de eso - dio un par de pasos hacia atrás para darle la espalda, acción que Catherine no comprendió – Yo… me fui porque - una fugaz mirada sobre su hombro notó en los ojos de su amiga que solicitaba con ansia saber esa repuesta, la consideraba una hermana mayor y ya no podía negarse - Yo ya no pertenecía allí, sobre todo por lo que sentía por él - la vio cara a cara y tomando valor para decirle su mayor razón por la cual se había ido - Catherine, yo me había enamorado de Armand - no pudo soportarlo, un gemido de dolor se había escapado de sus labios a pesar de que quería callarlo con sus manos, sus ojos se enrojecían y sus lágrimas se hicieron notorias.
- Mina yo… yo… - se acercó lentamente hacia a ella, sentía culpa por el dolor que sufría la joven que consideraba una hermana menor - Yo no sabía que lo amabas - la ignorancia en muchos aspectos es mejor que el dolor de una verdad.
- No digas más, tú y Armand siempre estarán en mi corazón y en mis más valiosos recuerdos, en verdad les deseo la mayor felicidad del mundo - su abrazo le indicaba que no había rencor en cómo había terminado la situación, se soltó rápidamente para retirarse del lugar sin percatarse que era seguida por una persona, hasta que su voz la detuvo.
- ¡No cabe duda que eres débil en estas cosas! - con temor dio media vuelta para ver al dueño de esa voz.
- ¿Débil? - preguntó sin saber que había escuchado su reciente conversación.
- Tú te enamoras de un chico, ¡qué gran novedad! – mencionó con sarcasmo sin importarle que algunos alumnos los miraban atraídos por aquella discusión - Mientras que la persona que consideras tu amiga, no tu amiga, tu hermana, te roba el amor de ese hombre -
- ¿Escuchaste todo? – preguntó entre dientes opacando totalmente a la sorpresa que al mismo tiempo le provocaba, él solamente frunció el entrecejo como respuesta - Yo sólo era una niña, además siempre le había gustado ella y no yo – declaró, mientras mantenía sus puños cerrados.
- ¿Es por eso que muestras interés en cuanto un chico atractivo se te presente? – más que pregunta, el tono de su voz sonó a afirmación, dejando ver un dejo de burla en su tono - Pero eres tan débil que te la vas a pasar llorando por él - El sollozo de la rubia no se hizo esperar pero esta vez no era por Armand.
- ¡CALLATE!, ¡TU NO SABES DE LO QUE ESTAS HABLANDO!, ¡PORQUE ERES ALGUIEN QUE SEGURAMENTE NO SABE QUE ES ESTAR ENAMORADO!, tal vez me exponga demasiado, ¿te crees superior, porque hay muchas chicas que les gustas?, porque tal vez no te hieran y ni te pongan en ridículo no significa que eres más que los demás, así nunca te vas a enamorar al final te quedarás solo, puede ser que haga más estupideces, pero estoy más cerca de encontrar el amor que tú - se retiró dejándolo sin habla por el valor que había tomado para retar a su orgullo, pero la determinación en sus ojos y en su forma de hablar lo hizo sentir como pocas veces, nervioso e intimidado.
Después de ese remolino de emociones, Mina se dirigió al auditorio pero con el percance de que ya había sido demasiado tarde, su encuentro con su amiga extranjera había ocupado mucho de su tiempo de lo que esperaba, además del encontronazo con Yaten, su corazón latía a mil, y su cabeza estaba a punto de explotar, demasiadas cosas había pasado en ese corto período.
- Mina, pensé que no llegarías - el castaño la encontró con el rostro abatido pensado que era por su retraso.
- Es que tuvo unos asuntos pendientes, supongo que perdí esta oportunidad - comento resignada pero fue detenida por una nueva esperanza.
- No del todo - su sonrisa transmitía el apoyo que le prometió otorgarle, sabía que podía confiar en él.
Los últimos rayos del sol ya habían hecho su aparición, amenazando con su pronta ausencia, en el templo Hikawa, la joven doncella encargada de su cuidado había seguido con su actitud taciturna posteriormente de que había tenido ese encuentro con la Hermana Ángela y se dio cuenta en el lugar donde se encontraba, escapando a paso acelerado aún sin entender como había llegado allí, sentía que se estaba volviendo loca, desde la ausencia de Nicholas parecía que ya no controlaba sus acciones.
- Rei, hay una señorita que te busca - mencionó su abuelo, mientras terminaba sus labores, se dirigió a las largas escaleras de la entrada del templo, para ver de nueva a esa persona.
-No esperaba verla - argumentó con genuina extrañeza, sin duda alguna ese día había sido uno de los más largos e intempestivos de su vida.
- Vine especialmente, para ofrecerte que formes parte del número que va realizar Taiki para el festival escolar, hoy realizaste una presentación formidable - elogió el talento de la pelinegra pero su expresión parecía no estar muy enorgullecida por eso.
- No creo estar interesada - respondió sagazmente sin tener la curiosidad en dicho proyecto.
- El no creo, me abre una posibilidad de convencerla señorita Hino, me gustaría que me acompañara a un lugar -
La pelinegra aún no estaba del todo convencida de formar parte de esa actividad, sin embargo, acompañó a la talentosa coreógrafa, que la sorprendió llevándola al auditorio de la escuela en donde solamente se encontraba Taiki, Amy, Ann como público. Rei aún seguía sin entender de qué se trataba de todo esto.
- Bien Taiki, la he traído, ya es hora de que me muestres lo que me prometiste - ante este comentario el castaño sonrió levemente al saber que había convencido a la coreógrafa a asistir y tal vez a su compañera de clase en formar parte del evento.
- ¡Ya puedes empezar! - anunció para después ver como una joven rubia, conocida por la mayoría se dirigía al micrófono y la pista de una canción se empezaba a escuchar.
It's hard to remember how it felt before
Now I found the love of my life...
Passes things get more comfortable
Everything is going right
Es difícil recordar como me sentía antes
Ahora que he encontrado al amor de mi vida...
Pasando cosas, relajándome
Todo va bien
Mina empezó con su interpretación mientras en otra parte de la ciudad una jovencita de ojos violeta, repasaba los apuntes que su asesor personal le había sugerido para estudiar para su próximo examen de admisión, se sentía feliz por pasar tiempo con él, mirando las estrellas a través de su ventana, Hotaru deseaba que su afecto algún día fuera correspondido.
And after all the obstacles
It's good to see you now with someone else
And it's such a miracle that you and me are still good friends
After all that we've been through
I know we're cool
I know we're cool
Y después de todos los obstáculos
Es bueno verte ahora con alguien más
Y es un milagro que sigamos siendo buenos amigos
Después de todo lo que hemos pasado
Se que estamos bien
Se que estamos bien
Después de aquella despedida tan dolorosa, Molly ahora que estaba consciente de que Masato realizaba su vida con alguien más, eso ya no la entristecía a pesar del amor que alguna vez compartieron, predecía que la próxima vez que se frecuentaran se verían como buenos amigos, ahora sus pensamientos más actuales se encontraba la imagen de unos hermosos ojos castaños que no podía dejar de recordar con un notorio sonrojo y una tímida sonrisa.
We used to think it was impossible
Now you call me by my new last name
Memories seem like so long ago
Time always kills the pain
Creíamos que era imposible
Ahora me llamas por mi nuevo apellido
Los recuerdos parecen tan lejanos
El tiempo siempre mata el dolor
La pelinegra miraba como su compañera interpretaba, podía sentir esa empatía con cada estrofa que emanaba de sus labios y no pudo evitar recordar a su amigo de la infancia, aquel que siempre estuvo a su lado, que no supo valorar y que ahora estaba a punto de casarse, no sabía a ciencia cierta cómo detener tal suceso, ya era momento de arriesgarse y más si se trataba de alguien tan especial para ella, pero a pesar de su amor porél, aún no tenía el impulso para arriesgarse ¿por qué?
Remember Harbor Boulevard
The dreaming days where the mess was made
Look how all the kids have grown
We have changed but we're still the same
After all that we've been through
I know we're cool
I know we're cool
Recuerda el boulevard Harbor
Los días soñados donde el desorden tomó lugar
Mira como todos los niños han crecido
Hemos cambiado pero seguimos siendo los mismos
Después de todo lo que hemos pasado
Se que estamos bien
Se que estamos bien
En la oscuridad de su cuarto Yaten meditaba lo sucedido en esa tarde, recordó claramente el sufrimiento en el rostro de Mina, debido al reencuentro con su amiga y la amarga noticia que recibió por su parte, recordaba cada facción, su mirada, sus lágrimas, eso no lo mantenía tranquilo, sobre todo escuchar en su mente cada palabra que ella le otorgó, parecía no llegar a ningún camino, la duda de que ella y "Venus" eran la misma persona, le parecía tan inverosímil pero al mismo tiempo algo que no podía descartar del todo, sólo le quedaba esperar, mientras se ganaría varias noches de insomnio.
And I'll be happy for you
If you can be happy for me
Circles and triangles,
And now we're hangin' out with your new girlfriend
So far from where we've been
I know we're cool
I know we're cool
Y seré feliz por ti
Si puedes ser feliz por mi
Círculos y triángulos
Y ahora compartimos con tu nueva novia
Tan lejos de donde hemos estado
Se que estamos bien
Se que estamos bien
El avión estaba a punto de despegar, nuevamente regresaba a casa pero no de la manera en la que hubiera esperado, pensaba en ella, detestaba verla triste por su causa, miró su medallón, lo abrió y vio en aquel relicario una foto donde ella, su prometido y la rubia se encontraban felices, ¡qué buenos tiempos!
- "En verdad deseo que encuentras a alguien especial para ti Mina, así debe ser"- pidió Catherine fervientemente con todo su corazón.
Con ese mismo deseo la rubia terminó su presentación, sabiendo que esas dos personas siempre serian importante para ella, casi parte de una gran familia, una sincera sonrisa se formó en sus labios sintiendo que algo dentro de ella había cambiado para siempre.
- Estuvo excelente - mencionó la hermana Ángela, mientras los demás no dejaban de aplaudir con excepción de Rei que se mantuvo callada y con los brazos cruzados.
- Muchas gracias, entonces, ¿pasé la prueba? - argumentó retomando el semblante de la Mina Aino que todos conocían.
- No hay duda de ello - respondió Taiki satisfecho de los resultados, ahora su cuadro estaría completo dependiendo de la decisión de la pelinegra la cual con insistencia miraba la religiosa.
- Haré el intento - dijo en voz baja para después retirarse, la coreógrafa sabía que Rei era solitaria por naturaleza pero presentía que a partir de ahora no lo seria tanto y más teniendo a Minako Aino como compañera en el escenario.
En la residencia Tsukino el sonido del teléfono se hizo presente, pero no duró por mucho tiempo ya que la esposa de Kenji Tsukino, levantó la bocina del teléfono para saber de quién se trataba, al hacerlo, empezó a tener una charla muy amena sin embargo esta debía ser interrumpida.
- ¡Darien, tu padre al teléfono! - el pelinegro se dirigió al lugar agradeciéndole a Ikuko por su gesto mientras que ella se retiraba.
- Hola, si estoy bien, ¿y tú?, me alegro, ¿qué es eso tan importante que quieres decirme? - hubo un momento de silencio que se presentó por parte del pelinegro, en su rostro había asombro pero a la vez ¿temor? - ¿Quieres que me mude contigo a los Estados Unidos, terminando el semestre?- tenia que formular esa proposición por su propia voz para comprobar si no era una broma, sin embargo por lo que decía su padre, fue todo lo contrario.
CONTINUARA…
¡Hola!
Ya ha pasado bastante tiempo, lamento que fuera asi, sin embargo ya estamos de vuelta al ruedo, espero que me disculpen que no tuviera S&D, pero prometo que próximamente habrá noticias de ellos dos, hare todo mi esfuerzo para que asi sea, lo único malo es que de nuevo estoy en clases y como este el semestre dependerá si actualizo pronto o no, pero hare todo lo posible para que la historia termine antes de cumplir dos años, jeje,
Bien, espero que se den una idea de quién es Akira Sendho, este personaje me encanta aun mas que Kaede Rukawa, jaja, ambos son de Slam dunk una serie divertidísima, ojala se den oportunidad de verla, además de que hice un pequeño homenaje a un fic de la misma serie, que no ha sido actualizado en mas un año ¡OMG!, eso me desespera, les dejo el nombrepara que disfruten de una excelente historia
Play the game (Tambien pueden checar en mi perfil, esta entre mis favoritos)
Las canciones fueron las siguientes
Indestructible-Exile
I say a little pray for you-Una versión de Glee
Because of you- Kelly Clarkson
Cool- Gwen Stefani
¿Les gusto el capitulo?, ¿no?, pues también pueden comentarlo al igual si le pareció interesante
Quiero agradecer nuevamente a mi amiga Naty por la edición (que espero que estén pendiente de sus historias), me dio una gran ayuda en esta época en donde la inspiración no fluye de la manera que yo quisiera, espero encontrar pronto un muso inspirador, deséenme suerte, también quiero agradecer que sigan al pendiente de esta historia que falta poco para que llegue a su fin, también de los comentarios de varonesa, lucecita moon, luz de luna, scheccidmoon, nahima-chan y Anahis, amiga espero no haberte decepcionado waa!, aun queda Tefa para rato, jajaja, también quiero agradecerte a ti aunque no dejes comentario pero sigues al pendiente de la historia, también
Deseándoles el mejor romance de su vida
Besos
Chaito
