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Title: Cupidon en formation
Ship: Marichat
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 32,200
Word Count per Chapter: 1,600
Rating: PG-13
Chapters: 11/11
Beta: Unbetated.
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Escabulléndose hábilmente detrás de los grandes pilares del amplio pasillo, Chat estudió cuidadosamente su objetivo. A juzgar por la expresión de ansiedad en su encantador rostro y acelerando sus pasos poco a poco, Luka parecía tener bastante prisa por llegar a su próxima clase.
Aproximadamente dos horas y media habían transcurrido desde el momento en Chat había encontrado Luka, después de horas de intensa búsqueda a través del extenso campus. Su búsqueda había sido extremadamente difícil ya que Chat no era capaz de entrar a ninguna de las clases.
Limitó su búsqueda cuando todos los estudiantes salieron a su próxima clase ya que eso era el equivalente a encontrar una aguja en un pajar. Por suerte, Luka tenía clases cerca de la zona donde Chat se había sentado a descansar sus doloridos pies.
En el momento en Chat lo había visto, el joven cupido se levantó de su asiento y con determinación lo siguió. Hasta el momento, Chat había esperado fuera de una de sus clases, la que tenía la etiqueta '1-151', y lo observó desde lejos durante el almuerzo.
Su estómago se quejó al haber dejado su almuerzo en casa y Chat miró con nostalgia la deliciosa ensalada que servían en la cafetería.
Por suerte, el chico que estaba a su lado, el cual se presentó como Kim, había tenido la amabilidad de pagar por su almuerzo. Chat se hizo amigo de Kim durante la hora que pasó con él, mientras miraba de reojo a Luka.
Kim era muy divertido y le recordaba a alguien, pero no sabía a quien. Le agradó tanto que cambió números con él, claro... el número del celular de Marinette. O al menos, eso es lo que Chat pensó que hizo ya que le entregó el celular de Marinette a Kim.
Ahora que la hora del almuerzo terminó, Chat sutilmente fue detrás del chico que le gustaba a Marinette, a través de la multitud bulliciosa de los estudiantes que necesitaban llegar a tiempo a sus clases. Al parecer, los profesores odiaban la tardanza de los estudiantes ya que solo cinco minutos estuvieron abiertas las puertas antes de cerrarse sin piedad, y que las clases dieran inicio.
—¿Hmm ...? —Al otro lado del pasillo, Alya se detuvo de repente al ver una figura familiar caminando los pasillos del lado sur. Confusamente, Alya se ancló a su lugar en medio del pasillo, en donde fue empujada hacia atrás y adelante por estar en el camino de la masa de alumnos.
—¿Chat?, —Dijo insegura, entrecerrando los ojos. Es cierto que su visión no era nada perfecta, pero estaba segura de que la figura le pertenecía a Chat. Chat tendía a poseer un aura única que llamaba la atención. La atmósfera que lo rodeaba era difícil de describir, pero Chat era como una rosa negra. Misterioso como una rosa negra, Chat tenía una gracia simple que inmediatamente llamaba la atención, sin llegar a ser pretencioso. No importa lo borrosa que su vista pueda ser, no había modo de no distinguir a una rosa negra en un campo de margaritas.
En su opinión personal, el hecho de que Chat estaba en la escuela no era un problema incluso si no era un estudiante oficial. Todos los maestros de Marinette, con la excepción de la maestra quien nunca había conocido a Chat, estaban encantados con el alto chico debido a su comportamiento educado y amable. Probablemente también era por el hecho de que la mayoría de ellos eran profesores de arte y Chat era hermoso, no sólo en apariencia, sino también en su postura y gestos. El problema era que Marinette estaba en clase, y esa clase estaba en el extremo norte de la escuela.
En la dirección contraria de a donde se dirigía Chat.
Alya brevemente se preguntó si debía seguirlo, pero cambió de parecer al darse cuenta de que la mayoría de los estudiantes ya no estaban ahí, esa fue señal de que no tenía tiempo.
Alya corrió a su clase sabiendo que sólo tenía un par de minutos antes de que empezaran.
Afortunadamente, llegó a tiempo pero sin aliento debido a que había ido corriendo. Dejando sus libros sobre la mesa, rió tímidamente y se disculpó antes de sentarse a la derecha de Marinette.
—Oye amiga, me parece haber visto a Chat...— musitó, lo fuerte suficiente para que solo Marinette la escuchara.
Marinette frunció el ceño.
—No puede ser...Chat debería estar dormido en casa. —Dijo en voz baja.
Esta mañana mientras desayunaban, Marinette lo invitó a ir a su universidad pero el joven y alto cupido se había negado bajo el motivo de estar cansado y querer dormir. Sin embargo, al dejar la casa, Marinette había tenido ese extraño presentimiento que no la dejaba en paz ya que, ¿cuándo era que Chat se perdía la oportunidad de salir? ¿Tal vez Chat durmió otra hora más y luego cambió de opinión?
Viendo su reloj, contempló la posibilidad de irse. No podía irse de clases. No llegaría a tiempo.
Y para probar su punto, el profesor entró y cerró la puerta.
Suspirando internamente, trató de calmarse y convencerse de que Chat sabía que no debía moverse por su cuenta y que ahora mismo debía estar dormido.
Sin que Marinette supiera, el alto cupido no estaba durmiendo en casa como debería, sino, andaba merodeando los pasillos detrás de un chico.
—Oh, perdón. —Luka se disculpó, sonriendo al chico con quien acababa de chocar. Todas sus cosas estaban por el piso, pero no notó que su estuche de lápices fue asido a un lado por la multitud.
El chico le ayudó a recoger sus cosas, pero ninguno vio el estuche faltante.
Minutos después, cuando ya no hubo tantos alumnos, Chat recogió el estuche.
En su mente, Chat pudo imaginar a Luka buscando su estuche, dándose cuenta que se le había perdido, y de pronto Marinette aparecía heroicamente regresándoselo.
Luka iba a estar muy agradecido por ser salvado de ser regañado por el profesor y entonces ambos vivirían felices para siempre.
Claro, Chat no tenía ni idea de si el estuche era valioso o no, así que se limitó a sonreír ante su idea.
Orgulloso del escenario, el alto cupido decidió buscar a Marinette pero en cuanto empezó a caminar, se detuvo. Acababa de recordar que no sabía dónde estaba Marinette.
Chat ni siquiera sabía por cuál pasillo había caminado. Todos se veían igual y no recordaba ni qué clase tenía Marinette.
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En medio de la aburrida clase, Marinette suspiró al no poder concentrarse en nada. Lo único en lo que podía pensar era en Chat y en lo preocupada que estaba por él al estar sólo por toda la universidad.
—¿Me prestas tu celular? —susurró a su mejor amiga.
Asintiendo ligeramente Alya, le dio su celular por debajo de la mesa.
Inmediatamente, Marinette se puso de pie y salió bajo el permiso de ir al baño.
A la mayoría de profesores no les importaba si los alumnos se iban a mitad dela clase pero ya que esta clase era pequeña, Marinette pensó que podía ser grosero.
Saliendo del aula, estaba por llamar a Chat, cuando de pronto, vio al alto y fornido cupido en el pasillo, luciendo perdido.
—¡Chat! Cariño, ¿qué haces aquí? —preguntó calmada, yendo hacia él. —Te dije que no salieras sólo. ¿Y si te perdías?
—No me habría perdido. —Aseguró Chat con una tierna sonrisa. —¡Te estuve siguiendo!
Marinette arqueó una ceja, confundida.
—¿Me seguiste? —El joven y rubio cupido asintió inocentemente haciendo que su mentora suspirara aliviada. —¿Sabes? Pudiste haber venido conmigo... —reprendió.
—Pero no me habrías dejado buscar a Luka. —dijo Chat con un pequeño puchero. Le había pedido a Marinette que le presentara al chico, pero ella siempre se negaba. ¿Cómo podría Chat ayudarla si nunca lo veía?
—¿Luka...? ¿Luka Couffaine?— repitió Marinette, gruñendo cuando todo caló. —Gatito... ¿Qué hiciste? —preguntó frunciendo el ceño.
En lugar de responder, Chat le dio el estuche de lápices.
—¡Esto es de Luka! ¡Debes devolvérselo! —dijo jalándola de la muñeca. No sabía hacia dónde había ido el chico, pero recordaba que giró a la izquierda.
Marinette suspiró dramáticamente.
—Solo por si acaso... Esto lo encontraste, ¿cierto? No se lo robaste, ¿no?
—Él chocó con alguien y yo lo recogí. —Explicó, reprimiendo las ganas de decirle todo lo que Luka había hecho durante la última hora. Dudaba que Marinette quisiera un reporte completo.
Marinette le envió un mensaje de texto a Luka desde su celular y le pidió que le dijera qué clase tenía.
Cuando llegaron al aula, Marinette le devolvió el estuche. Luka la abrazó agradecido porque esos lápices eran sus favoritos, antes de entrar a clases.
Chat sonrió feliz, pero Marinette lo miró incrédula antes de llevárselo para evitar más problemas.
—¡Marinette! —dijo Luka, haciendo que la chica girara. Luka sonrió tímidamente. —Me preguntaba si...Te gustaría ir conmigo al Museo de Arte este fin de semana. Una de mis seniors me dio dos tickets. —Esos tickets se lo dieron esta mañana y estaba esperando ver a Marinette para invitarla. —Supongo que ella trabaja ahí o algo... —agregó.
—¿El Museo de Arte? —repitió Marinette.
—¿Has ido? —preguntó.
Marinette movió la cabeza.
—No, aún no. —París tenía muchos museos y Marinette había tenido la oportunidad de ir a algunos con Alya, pero nunca había ido a ese. Había querido ir desde el año pasado ya que uno de sus profesores se lo había recomendado, pero no había podido ir aún.
—He escuchado que es hermoso. Si tienes tiempo, me gustaría agradecerte, yendo ahí, por haberme devuelto mis lápices. —Explicó. Esos lápices eran preciados para Luka porque su madre se los había regalado.
Marinette mordió su labio inferior, nerviosa, lista para aceptar la invitación.
La respuesta estaba por salir cuando recordó que le había prometido a Chat llevarlo a la playa.
Recordando el brillo en los ojos del joven cupido al saber que vería el mar, Marinette sintió que no podía decepcionarlo.
Estaba en una encrucijada.
Continuará...
Capítulo entregado~
Nos leemos la próxima semana~
Besitos de murciélago para todos~
