Londres, Inglaterra.
Eriol espero a que Kaho se alejará de él y se sintió absurdamente incomodo por la esperanza que ella parecía guardar de regresar con él, no se había separado de inmediato no solo por la sorpresa sino también porque en el fondo siempre había sabido que ella nunca había negado que aún sintiera algo por él, bastaron unas pocas palabras algunas de disculpas para calmar cualquier culpa, la figura femenina recortada por el sol desapareció entre la multitud por segunda vez en su vida, preparado para marcharse no se percato de la velocidad anormal del mesero para acercarse hasta él.
—Me temo haberte causado muchos problemas pero era necesario.
—¿Cómo dice? –Eriol fijó su atención el mesero rubio que le sonreía—. ¿Está hablando conmigo?
—Cuando envíe la figura del gato me pareció que lo resolverías de forma rápida y efectiva tal como acostumbras. No pensé que habría tantos daños.
—¿Enviar la figura? –el mago se alertó cuando vio al rubio sacar algo de su bolsillo pero se dio cuenta que solo era una tarjeta con un nombre grabado en ella—. Fye D. Flourite, ¿Entonces tú…?
—Perdona los problemas pero los asuntos pendientes siempre deben resolverse, la chica es muy bonita –se escuchó decir al rubio pero cerca de Eriol ya no había nadie.
Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
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EL GATO CARMESÍ
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Algo andaba mal. Esa noche Eriol no necesitaba de sus poderes mágicos para poder notar las maletas que ocupaban la entrada, casi sintió escalofríos cuando se topo con la mirada indiferente de su esposa, de hecho él único que parecía contento con su llegada era Spi que batía sus pequeñas alas hasta quedar encima de su hombro.
—¿Hice algo? –aventuró a preguntar el mago.
—Touya regresó hoy a Japón, ¿Eso nos deja libres verdad?
El inglés no se atrevió a pronunciar palabra pensando que la pregunta ocultaba una trampa, se limito a observar a Tomoyo que enfundada en un abrigo, vestido, zapatillas y demás parecía dispuesta a salir esa noche, a menos que su excelente memoria hubiera fallado él no recordaba que ella mencionara alguna salida. Optando por el silencio se acerco hasta ella y le entregó una tarjeta y luego un estado de cuenta que mostraba que él había regresado el dinero que en principio ella prestó para establecer la firma.
—Tú dinero con todo e intereses –dijo sonriente—. Shaoran y papá aceptaron la sociedad, van a invertir después de todo.
—Entonces ya no me necesitas en forma alguna, ¡Que alegría! –la manera forzada de la chica solo estaba asustando más al mago—. ¡Al fin estás libre de mi!
—¿Es mal momento para preguntar de quién son las maletas?
Tomoyo nunca se había enfadado con él pero igual que en otras ocasiones le sorprendió ver su enojo, incluso para entablar batalla era extremadamente cortés, con toda paciencia le explico la escena qué había visto esa mañana, la forma en que sintió el fuerte deseo de lanzarle algo que lo dejara preferiblemente dolorido y cómo al llegar a casa había empacado todas las cosas de él.
—Cuando regrese no deseo encontrarte aquí Eriol, espero que si vas a regresar con tú ex novia al menos puedas irte lo antes posible y sin incidentes, ¡Buenas noches!
La moreno salio de la casa sin importarla el desconcierto dibujado en las facciones masculinas que apenas comprendían lo que había sucedido. Solo para variar Eriol nunca había pasado por tan elegante rechazó, no pudo evitar reírse de si mismo y despidiéndose de Spi siguió a Tomoyo con el mismo sigilo que un detective privado. El aire fresco de la noche le recordó al mago pasadas ocasiones cuando siendo amigos él y Tomoyo salían por la ciudad, toda la gente pensaba siempre que eran novios lo que para algunos era un error común para él se había convertido en algo tan real como su propia magia. Viéndola caminar por delante de él se sintió orgullosa de que ella fuera suya, podía estar enojada con él pero eso podía ser corregido de inmediato, la vio entrar en un bar que ambos visitaban en ocasiones, ella estaba sentada en la barra suspirando mientras ordenaba una bebida.
—Aquí tiene señorita –dijo el barman entregándole dos bebidas.
—Yo solo pedí…
—La otra se la manda el caballero –dijo el hombre despidiéndose para atender a otro cliente.
—Es la primera vez que mandan una bebida que NO quiero –se quejó ella viendo a Eriol sentarse a su lado.
—Pensé que te gustaría –el mago no parecía preocupado por su enojo—. Te gustará saber que también es la primera vez que mi esposa me despide de mi casa.
—No tengo porque tolerarte.
Tomoyo tomo la bebida ignorando la vista fija de Eriol sobre ella, ahora mismo lo más interesante era la bebida, las luces, incluso el olor y lo sonidos alrededor todo ello era más llamativo que los maravillosos ojos azul y gris absortos en ella, él era tan atractivo que no podía evitar llamar la atención, un mago que embrujaba incluso sin hacer uso de su antigua magia.
—La última vez que otro hombre te beso terminé en prisión, ¿Recuerdas Tomoyo?
La morena no podría olvidarlo porque fue el mismo día de su boda.
—¿Y qué pasa con eso? A diferencia tuya no pretendo irme a golpear con tu ex novia Eriol.
—Ni me gustaría que lo hiciera a fin de cuentas ese besó fue una despedida para mí, no se para Kaho, no puedo decirte que pensaba ella cuando lo hizo pero puedo decirte lo que yo pensaba y eso era que esta mañana hubiera preferido besarte un poco más antes de irme y extrañarte como un loco.
Tomoyo sintió sus ojos humedecerse y cuando sintió la mano de Eriol envolviendo la suya no hizo nada por impedirlo.
—Es solo que con ella has compartido un pasado –dijo la chica—. Tengo miedo de que quieras ese pasado, que te des cuenta que compartes más cosas con ella de las que compartes conmigo para empezar tu magia.
—No me interesa esa clase de magia solitaria –comento él—. Clow fue el mago más poderosa no yo, yo no busco su vida solitaria. No quiero compartir un solo vínculo con Kaho, la única mujer que amo eres tú, ¿Te sorprende?
—Es la primera vez que lo dices –Tomoyo sonrío y no le importo si los demás veían como él tomaba su cuello y se inclinaba hasta besarla con pasión—. Si seguimos así nos pedirán que nos vallamos a un hotel –dijo ella separándose de él.
—¿Por qué no mejor ir a casa? No queremos escandalizar al hotel.
Tomoyo sonrío y salio con Eriol pasando un brazo por su cintura mientras él hacia lo mismo pegándola más a él, ella no se daba cuenta que el intentaba contenerse de decir que además de pagar su deuda ese mismo día había comprado boletos para salir de viaje y tener por fin una luna de miel. Después de muchas vidas ella era el principio de la mejor de todas.
❀ FIN
Whoa-whoa, I love, oh-whoa, my love
Only my love holds the other key to me
Oh-whoa, my love, oh-oh, my love
Only my love does it good to me
Paul McCartney - My Love
