-Lo sabía-murmuré, y fui corriendo a contarselo a Allyson, que discutía con John sobre qué asignatura era la más fácil.
-Conque es nuevo, ¿no? Pues deberíamos ir a hablar con él. ¡Mirar que solo está!- señaló Allyson.
-Ir vosotros, que sois chicos- dije yo.
-¿Y qué pasa porque seamos chicos?- se quejó John.
-Pues que él tambien lo es- dijo Allyson haciendo un movimiento de cabeza para hacer ver que la respuesta a su pregunta era obvia.
-Está bien- accedió Robert, para que no empeasen a discutir-. Pero le decimos que venga a sentarse con nosotros, así que vostras tendreis que hablar también con él.
-Trato hecho- djo Allyson guiñándole un ojo.
-¡Allie! Yo no quiero hablar con él. Que verguenza- dije cuando los chicos ya se habían ido.
-Tu tranqui, que yo me ocupo- dijo quitándole importancia.
John y Robert seguían hablando con el chico nuevo, hasta que le dijeron algo que hizo que mirara en nuestra dirección Allyson y yo le sonrreimos, y él nos devolvió la sonrrisa. Tenía unos dientes rectos y blancos, que contrastaban un poco con su piel, que tenía un ligero toque moreno. Se levantó y caminó, junto con Robert y John, hasta nosotras, y me di cuenta de que era más alto que ellos.
-Chicas este es Jacob, Jacob, ellas son Lily y Allyson- nos presentó Robert.
Nosotras íbamos a estrecharle la mano cuando se acercó y nos plantó sendos besos en las mejillas a las dos. Allyson y yo nos miramos un poco cohibidas, pues en Inglaterra no nos dabamos besos en las mejillas con desconocidos.
-Es de Italia, y allí se saludan así- explicó John al ver nuestro desconcierto.
-En realidad soy de EEUU, pero he vivido siempre en Roma- dijo a modo de disculpa-. No quería ofenderos, siempre olvido que aquí no os saludais así-sonrrió.
-No pasa nada- dijo Allyson-. Hablas muy bien inglés para haber vivido en Italia, ¿no?
-Mis padres me enseñaron inglés a la vez que italiano.
-¿Por qué te mudaste aquí?-pregunté curiosa.
-Mis padres murieron en un accidente y mi abuela vive aquí-dijo mirando al suelo. Tras su declaración, llegaron unos minutos de silencio por nuestra parte.
-Lo siento- murmuré. ¿Cómo podía ser tan estúpida e insensible?
-Tranquila, no lo sabías, no pasa nada- levantó la cabeza y sonrrió para hacer ver que no importaba.
-¿Antes etudiabas en tu casa o en un colegio?-preguntó Allyson.
-En un colegio, pero seguro que no lo conocéis, no era tan grande ni tan famoso como este.
-¿Y cuál te gusta más?-pregunté.
-Este es mucho más bonito, y en cuanto a la gente..., me quedo con Hogwarts.
Todos nos reimos y le dimos las gracias, yo seguía con un poco de verguenza, pero no tenía por qué, al fin y al cabo, en el tren solo me había ayudado a levantarme.
-Pero es demasido grande, ¿no os perdeis para llegar a las clases?- preguntó, y se notaba que estaba nerviosopor eso.
-Que va, llegará un momento en que aprendas dónde estan todas las aulas.
-Eso espero- dijo, y al ver que todo el mundo se levantaba y se encaminaba hacia la puerta del Gran Comedor añadió-. Por cieto, ¿dónde está nuestra, cómo la habeis llamado, sala común?
Nos reimos y fuimos a la puerta para acompañarle a la torre de Ravenclaw.
-¡Chicas!- nos llamó Jane- Os acompañamos, nos han dicho ya la contraseña de nuestra sala común y luego vamos.
-Hola- saludó Jane a Robert y a John.- ¿Quién es vuestro amigo?
-Jacob, Megan y Jane-dijo Robert, un poco harto de las presentaciones-. Chicas, Jacob.
Esta vez Jacob se contuvo de darles dos besos en las mejillas. Hechas las presentaciones, nos encaminamos a nuestra torre. El Gran Comedor ya estaba vacío, y por los pasillos solo quedaban algunos rezagados y nosotros.
En la puerta de nuestra sala común nos despedimos de ellas y nos fuimos todos a nuestras habitaciones enseguida, había sido un día muy largo.
Sin embargo Allyson, mis compañeras de cuarto y yo no podíamos evitar las charlas nocturnas.
-¿Habéis visto al chico nuevo? ¡Es italiano!- exclamó Julia.
-Y tiene un acento monísimo-añadió Claire.
-Pero si no tiene acento-se extrañó Allyson.
-Esque Claire se inventa las cosas...-aclaró Leah.
Dspués de reir y hablar durante horas, decidimos que ya era hora de dormirnos, porque al día siguiente empezaríamos el colegio con las clases.
Por la mañana bajamos un poco tarde a la sala común porque nos dormimos, y por uno de los pasillos nos encontramos a Jacob. Parecía desorientado.
-¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en el Gran Comedor ya?-pregunté extrañada. Se dio la vuelta y dio un suspiro de alivio al vernos.
-Menos mal que os encuentro, me he perdido.
-¿Y Robert y John?-preguntó Allyson.
-Aun estaban dormidos cuando me he levantado, y por aquí no ha pasado nadie, así que no he podido preguntar.
-Es que es un atajo, no mucha gente pasa por aquí para ir al Gran Comedor. Vamos, ven con nosotras-le animé.
