Capítulo 4 Mi historia

Los personajes pertenecen a la inigualable Stephenie Meyer. Mia solo es la historia.

Nos acercamos a la fogata, me senté entre Nessi y Emily, pude observar que todas las chicas tenían pareja, inclusive la pequeña Claire. Por unos momentos sentí envidia, yo podría haber tenido eso si no…

-Bien comencemos.- Billy me sacó de mis pensamientos, justo a tiempo.

-Hoy tenemos dos nuevos integrantes en la familia, la pequeña Claire escuchará por primera vez nuestras historias al igual que nuestra nueva amiga Saha.-

Amiga, llevaba un día aquí y ya tenía ¿Familia? ¿Amigos?

-Así que comencemos con Claire, pequeña ahora formarás parte del secreto de la Push, tu deber es guardar el secreto para así protegernos y así nosotros poder seguir con nuestro trabajo, seguir cuidando a todos. Tu has estado entre nosotros desde pequeña y algunas cosas las sabes, otras te las imaginas pero a partir de ahora sabrás toda la verdad.-

Claire asintió con la cabeza y el joven junto a ella la abrazó.

-Saha.- Inmediatamente volteé a ver a Billy.

-Tu eres parte de nosotros y sabes el secreto, has descubierto las cosas estando lejos y sin guía, puedo imaginar q ha sido difícil para ti, pero espero que ahora nos dejes ayudarte de aquí en adelante.-

-Gracias.-

-Papá, le pregunté a Saha si podría platicarnos sobre su vida y me pidió que fuera con todos presentes ya que no quiere estar repitiendo la historia.-

-Está bien Jacob, pero creo que sería bueno que primero hablara yo y les contara las leyendas y así Claire podrá entender lo que ella vaya a decirnos.-

-Creo que está bien. Saha ¿Estás de acuerdo?-

-Si Jake, no pasa nada, antes o después.- Me encogí de hombros. -Además yo también quiero escuchar a Billy.-

Y así fue como Billy comenzó a contar las leyendas de la tribu, habló de la tercera esposa, de los fríos, de Ephraim Black, de un tratado, del espíritu lobo, de Taha Aki y de cómo los lobos protegían a los Quileutes.

Hubo algo que me llamó la atención, la imprimación, entendí que era algo así como el amor a primera vista, pero no dieron mayores detalles, tal vez después le preguntaría a Jake.

-Así que esta es nuestra historia, los lobos están aquí para proteger a la tribu de los fríos, de aquellos seres de ojos carmesí.-

-¿Qué son los fríos Billy?- Claire llamó la atención de todos.

-Son seres que se alimentan de la sangre de humanos.-

-¿Algo así como vampiros?-

-Así es, exactamente eso es lo que son pequeña, vampiros.-

-Monstruos.- Estaba pensando en aquel día y aquella palabra se me escapó en un susurro.

-No todos lo son.- Jake se veía molesto.

-¿Cómo puedes decir eso? ¿Eso es lo que son? Chupasangres sin corazón.-

Ya me había levantado de mi lugar, como se le ocurría decir eso, después de lo que ellos habían hecho, de lo que me habían hecho.

-Tranquila princesa, creo que debo de hablarte un poco más del tratado.-

-¿Tratado?-

-¿Te has dado cuenta de Nessi?- Yo asentí con la cabeza. -Ella no es un monstruo.- Miré a Jake que consolaba a Nessi, ella tenía lágrimas en los ojos.-

-Siéntate princesa y tranquila. Hay vampiros que son diferentes, que no se alimentan de humanos, sino de animales, son algo así como vegetarianos y bueno aquí cerca viven unos de ellos, la familia de Nessi, sus padres son vampiros. Y tenemos un tratado con ellos, cada quien se queda de su lado de la frontera, nadie revela el secreto del otro, nos respetamos y todos felices y contentos.-

-Perdón Nessi, no entiendo nada de esto. ¿Cómo es posible que tus padres sean vampiros? Perdón pero es imposible.-

-Si fuera imposible yo no estaría aquí. Mira toma mi mano.-

Con cuidado me acerqué a ella, al tomar su mano miles de imágenes llegaron a mí, imágenes de su familia, de Jake y de ella.

-Mi madre se embarazó siendo humana de mi padre que ya era vampiro y así fue como yo llegué aquí.-

-Nessi, lo siento, no quise ofenderte, pero… ¿Porqué Rosalie aparece en estas imágenes?-

-¿Conoces a la Barbie?-

-Jake, no le digas así a mi tía.-

-Lo siento Ness.-

-¿Rosalie es tu tía? Osea ¿Ella es un vampiro?-

-Sí, pero ¿De dónde la conoces?-

-Wow, el mundo es pequeño, creo que es hora de que yo les cuente mi historia.-

Todos se quedaron en silencio, realmente odiaba ser el centro de atención pero creo que sería bueno desahogarme.

-Mi nombre como saben es Saha Black, al parecer soy la tía bisabuela de Billy o de Jake, en realidad no lo se muy bien, o por lo menos eso fue lo que mi abuelo me explicó. Yo soy de Inglaterra, ahí viví con mi abuelo y mi padre, mi mamá murió cuando yo nací y a mi abuela nunca la conocí, mi abuelo murió hace ocho años, aunque en su momento no lo supe al parecer todo indica que fue un vampiro el que lo mató, creo que el también era un lobo, eso lo descubrí hace un rato leyendo su diario.-

Todos me miraban, en serio era incómodo, yo hablaba mirando mis pies y la arena debajo de ellos.

-Yo tenía un novio, creía que era el amor de mi vida, era el hombre más guapo del mundo, o por lo menos eso era para mí, era cariñoso, tierno, un verdadero amor. Era muy pálido, sus ojos eran de un color dorado muy exótico, nunca había visto unos ojos así. Cuando cumplí 16 años decidimos festejar en un bar, pero esa noche el me rompió el corazón, lo encontré besándose con mi mejor amiga afuera del baño del lugar. Yo salí corriendo de ahí, las lágrimas no me dejaban ver así que no me di cuenta por donde corría, hasta que llegue a un callejón, al ver que no podía seguir por ahí intenté regresar pero dos hombres aparecieron, iban borrachos y me acorralaron.- Todos esos recuerdos vinieron a mi mente como si no hubiera pasado tanto tiempo, como si hubiera sido ayer, al parecer comencé a temblar.

-Tranquila, si no estás segura no tienes que seguir.- Sam me miraba con ¿Culpa?

-No te preocupes Sam, esto no se lo he contado a nadie pero creo que lo tengo que sacar de mi organismo.- El asintió y Emily me abrazó.

-Uno de ellos me empujó, caí contra unos botes de basura y el se tiró encima de mí, comenzó a besarme, yo no podía contra el, aún recuerdo su aliento, su asqueroso aliento. El otro hombre sacó una navaja y comenzaron a cortar mi ropa, yo gritaba y pataleaba pero no podía hacer nada, estaba muerta de miedo, esos estúpidos me iban a violar y yo no podía hacer nada. De pronto escuché un rugido, dejé de sentir el peso de aquel hombre y no se como pero al parecer me pegué en la cabeza y todo se volvió negro.-

Las lágrimas ya salían de mis ojos, Emily me abrazaba, yo no quería ver las miradas de los demás así que seguía contemplando la arena y como mis lágrimas caían en ella.

-Cuando desperté estaba en un cuarto desconocido, así fue como conocí a Rosalie, al parecer ella fue la que me salvó esa vez aunque no entendí como, solo me dijo que estaba a salvo, me curó la herida de la cabeza y me pidió que le explicara como demonios se me ocurría salir sola. Le conté todo lo que había pasado desde el bar hasta como llegué al callejón, hablé con ella durante horas y lo que me dijo de que un hombre así no valía la pena además de otras cosas fue lo que me hizo ver que era una estúpida al poner en riego mi vida, esa fue la única vez que la vi, pero siempre la recuerdo con cariño.-

-Así que mi tía te salvó.- No era una pregunta.

-Sip, ella fue un ángel, cuando vi los ojos dorados de tu tía, me pareció una ironía que ella fuera la que me dijera que Diego no valía la pena, aquella persona con los mismos ojos, así que lo tomé como una señal. Ella me llevó a mi casa, mi padre casi me mata por el susto que le di al haber desaparecido y no haber llegado a mi casa a dormir, tu tía le explicó que saliendo del bar me tropecé, me pegué en la cabeza y como ella era médico me había ayudado, pero ni así me salvé del castigo de mi padre. Me castigó hasta el siguiente siglo aunque pude ver que estaba aliviado de que estuviera de regreso.- Una sonrisa cubrió mis labios por unos segundo al recordar las palabras de mi padre, estás castigada hasta el siguiente siglo, como si fuera a vivir tanto, ahora sabía que si podía ser.

-El se fue al trabajo y por la tarde Diego se apareció en mi casa, quería hablar conmigo, según el intentar explicarme que era lo que había pasado, y creía que por lo menos eso me debía a mi misma, el saber porqué me habían traicionado, así que como mi padre no estaba salimos de la casa. Caminamos a un parque y nos sentamos en una de las bancas, ya estaba anocheciendo, puedo decir que yo ya no estaba lastimada, las cosas que Rosalie me dijo me sirvieron para ver las cosas de otra manera. Diego comenzó a decirme que todo lo que había pasado era por mi culpa. Imagínense mi culpa.- Comencé a reírme, creo que los demás pensaron que estaba loca.

-Perdón, es que no lo podía creer, ese mal nacido me dijo que ya que llevaba un tiempo ausente el había tenido que buscar consuelo en alguien más.-

-¿Ausente?- No supe quien preguntó.

-Si, ausente, creo que eso no lo mencioné, llevaba unos días sintiéndome extraña, mi temperatura corporal era muy alta, mis cambios de humor eran peor de los que una embarazada.-

-Comenzabas con la transformación.-

-¿Cómo?- Por primera vez alcé la vista, miré a Jake que abrazaba a Nessie.

-Así es como sucede, comienzas a crecer, tu temperatura corporal sube y no controlas tus estados de ánimo.-

-Oh.-

-Bueno y después que pasó.-

-Pues eso, comencé a enojarme, estaba temblando, como se le ocurría decirme que era mi culpa el que me pusiera el cuerno y con mi mejor amiga. Me enojé tanto que no me controlé y salté hacia él y le di un golpe en el pecho, solo que no me había percatado de que ya no era un humano.-

-¿Lo mataste?-

Negué con la cabeza.

-Cuando me percaté de lo que estaba pasando, vi que la camisa de Diego estaba rasgada, en su pecho se veían unas líneas como de una garra, el me miraba asustado, ahí fue cuando me di cuenta de lo que era, un enorme lobo, así que salí corriendo y Diego salió tras de mí, me interné en el parque y el apareció delante de mí. Iba a decirme algo cuando escuchamos un grito, pensé en lo que me había pasado la noche anterior y salí corriendo hacia donde se escuchaba todo, cuando llegué pude ver como una pareja estaba sobre una chica, no entendí que le hacían hasta que me acerqué, estaban bebiendo de ella, la habían matado, cuando me miraron, esos ojos rojos se abalanzaron hacia mí, Diego saltó de no se donde y mató al hombre, la mujer salió corriendo con una velocidad extraordinaria.-

-Eran vampiros, Diego era vampiro.-

-Si Ness, el era un vampiro. Después de eso logré calmarme y regresé a ser humana, Diego me explicó que era lo que había pasado, solo que no entendía como yo era una hija de la luna, yo tampoco y bueno después de eso no volví a saber nada de él, yo no volví a ver vampiros y bueno, ya que estaba castigada comencé a experimentar con la transformación hasta que la dominé.-

-Bueno. ¿Y cómo es que llegaste hasta aquí?-

-Hace un mes cumplí 18 años, mis amigas me organizaron una fiesta y mi papá no me dejó ir, seguía castigada por el incidente de mis 16, llevaba dos años castigada, así que no me importó y me escapé, cuando regresé a mi casa descubrí que mi papá había muerto, que un vampiro había entrado a mi casa y lo había matado. El abogado de mi padre se encargó de todo, el funeral, la policía y todo eso. Cuando se leyó el testamento de mi padre todo estaba a mi nombre la casa, el taller de mi padre, la florería de mi madre; el abogado me entregó uno sobre donde venían las escrituras de una casa y terrenos del abuelo y un diario. Así que vendí todo lo que me ataba a Inglaterra y me vine acá, impulsada por el dolor y la curiosidad.-

-¿Curiosidad?-

-Sí, estas tierras y esta casa eran de mi abuelo, pero yo no sabía nada de ellas, así que mi curiosidad fue grande ya que mi padre nunca las había mencionado y quería huir de todo así que aquí estoy. Venía con la idea de sumergirme en mi dolor y soledad.-

-Aquí eres bienvenida, eres una de nosotros, nuestra familia y aquí te protegeremos, ya no estarás sola y triste, nunca más tendrás que huir, nosotros te ayudaremos.-

-Gracias Billy.- Me lancé a sus brazos llorando y el acariciaba mi cabello.

Todos se quedaron en silencio, hasta que escuchamos unos pasos por el sendero que llegaba a la playa.

Todos se pusieron en alerta.

Dulces momentos, sueños increíbles e historias memorables

Besos Kbash