Capítulo 8 Él
Los personajes pertenecen a la inigualable Stephenie Meyer. Mia solo es la historia.
La escuela no era realmente grande, me mostró la cafetería, los salones y el laboratorio aunque como había clases no pudimos entrar, también me mostró las canchas donde entrenaban los equipos de la escuela y donde se tomaban las clases de deportes. Finalmente íbamos de regreso a la oficina.
-Bueno srita. Black la dejo porque debo hacer sonar la campana para el almuerzo. Ya sabe como llegar a la cafetería, la dejo.-
Y así se metió en la oficina, enseguida se escuchó un timbre y los alumnos comenzaron a salir de los salones, mientras caminaba un cartel me llamó la atención así que me detuve, pero en ese momento sentí que algo chocó contra mi espalda. Me giré para encontrar a una joven en el suelo, era realmente bonita, su cabello rubio iba sujeto en dos coletas, llevaba un uniforme que supuse era de porrista.
-Lo siento.- Le tendí la mano para ayudarla a levantarse.
-Eres una idiota.- Me dio un manotazo en la mano que le había tendido. -Deberías ver por donde caminas.- Levanté una ceja. ¿En serio? Yo no fui la que había chocado. En seguida llegaron dos niñas vestidas igual que ella y la ayudaron a ponerse de pie.
-Eres un fenómeno como la tal Leah, no te vuelvas a cruzar en mi camino.-
-Mira niña, no se quien seas pero la que debería de ver por donde camina eres tu.-
-No te metas conmigo, no sabes con quien te metes.-
-Te lo repito, no se quien seas y realmente no me interesa.- Me di la media vuelta y me fui, solo escuché que me grito que me arrepentiría, pero la verdad no me importó.
Caminé hasta llegar a la café y en cuanto entré todo el mundo me volteó a ver. ¡Genial! El bicho nuevo, me encogí de hombros y comencé a buscar a Jake, en una de las mesas vi a Kim sentada con Jared y Quil así que decidí acercarme a ver si sabían donde estaba mi sobrino.
-¡Hola chicos!- Quil y Jared alzaron su mano mientras que Kim se levantaba y me daba un abrazo y un beso.
-Siéntate Saha, Jake dijo que enseguida venía.-
-Gracias.- Me senté entre Kim y Quil de espaldas a la puerta. En eso llegó Paul.
-¿A qué no saben lo que acaba de pasar?- Paul reía mientras se sentaba al lado de Jared.
-No Paul no sabemos que pasó.- Quil puso los ojos en blanco.
-Nuestro querido séquito de zorras porristas está histérico.-
-Paul no hables así.- El tono maternal de Kim hizo que sonriera, no le gustaba que hablaran mal de las mujeres.
-Lo siento Kim pero es que eso son.- Kim solo bufó.
-Bueno y se puede saber cual es lo interesante en eso, normalmente están histéricas.- Jared tomo la mano de Kim infundiéndole paciencia.
-Pues al parecer alguien hizo que la abeja reina saludara el suelo.-
En eso se escuchó una estruendosa risa entrando a la cafetería, me giré a ver y me encontré a Seth y Jake muertos de la risa dirigiéndose a donde nos encontrábamos.
-¿A que no saben?- Intentó decir Jake entre carcajadas.
-Lo de las porristas.- Dijo Kim en tono cansado.
Abruptamente dejó de reir. -Paul eres un chismoso.-
-Mira quien habla.- Paul lo miró con una sonrisa socarrona.
-Bueno se calló. ¿Cuál es el chiste?- Jared miraba a Seth que se agarraba el estómago por la risa.
-Es que fue Saha.- y ahí Jake volvió a soltar la carcajada.
-¿Yo? Ah! Te refieres a la loca que se estrelló conmigo. ¿Qué tiene de interesante?-
-Bueno es que deberías… su cara… te fuiste sin rendirle pleitesías… estaba roja.- Decían entre Seth y Jake muertos de la risa mientras se sentaban, no entendía la gracia.
-Bueno y si me viste porque no me alcanzaste, sabias que estaba buscandote.-
-Es que… se calló…- Ese fue Seth que estaba riendo igual que Jake.
-Si Seth eso ya lo entendimos.- Esa fue Kim.
-No, no , no.- Seth alzó su mano riendo sin poder hablar mas. Tomó aire para intentar tranquilizarse. -El que se calló fue Jake.- Y volvió a reirse y con el Paul, Quil y Jared, inclusive Kim se tapó la boca para que no notaran su risa.
-Alguien me pude explicar el chiste.-
-Oh querida tía no me digas que eres de las mujeres a las que se le deben de explicar las bromas, no te ries tres veces ¿Verdad?-
Y en eso Jake soltó una carcajada y se fue de espaldas con todo y silla.
-Lo que pasa es que cuando a Jake le da un ataque de risa suele acabar en el suelo de las maneras mas graciosas. ¿Ves?- Y Kim estalló en carcajadas al igual que yo.
Jake no podía dejar de reir en el suelo y ninguno de nosotros tampoco.
-Oh demonios aquí vienen otra vez.- Jared murmuró por lo bajo.
-Hola Jaky. ¿No has visto a mi osito?- Esa voz chillona, me giré y ahí estaba la abeja reina, aunque debo de reconocer que Paul tenía razón, se veía como una zorra. Inmediatamente Jake se levantó del suelo.
-Hola Josephine. No lo he visto, debe de estar escondido por ahí.- La risa de todos en la mesa no se hicieron esperar, excepto la mia, la verdad no lo entendía y no, no era de las niñas a las que se les debía de explicar el chiste aunque seguramente la tal Josephine si lo era.
-Eres muy gracioso Jaky.- La mano de la zorra pasó por el hombro de Jake bajando por su brazo. ¿Le estaba coqueteando? Maldita zorra, Jake tenía novia, Ness no se merecía eso.
-¿Oye podrías quitar tus manos de Jake? Para tu información tiene novia.-
La tal Josephine por fin se percató de que estaba ahí.
-Oh mira el fenómeno. ¿Y a ti que te importa? Tu no eres su novia, la conozco, la verdad es que tiene poca gracia la niña, yo sería mejor que ella.-
No lo podía creer, maldita niña, aunque apenas el día anterior había conocido a la pequeña Ness me caía bien.
En el mismo instante tanto Jake como yo comenzamos a temblar.
-No te permito que hables así de ella.- Jake consiguió decir entre dientes. Claro la imprimación no permitía que se hablara de esa manera de Ness.
-Oh, lo siento.- Aunque se notaba a leguas que no lo sentía. -Pero ya te lo dije yo sería mejor novia que ella, en verdad no entiendo que le ves Jaky, deberías de preocuparte de quien va a ser la nueva esposa del Jefe, es que ella es tan poca cosa y una tonta.-
En ese momento sucedieron varias cosas a la vez, todos los chicos se pararon, Jared puso a Kim detrás de él, entre Seth, Paul y Quil agarraron a Jake, y yo me fui encima de la zorra agarrándola del cuello y estampándola contra la pared. Y en ese momento todos se quedaron de piedra.
-Mira niñita, mas te vale que no te le vuelvas a acercar a mi primo y no vuelvas a hablar de esa manera de Ness, porque si esto se repite lo vas a lamentar.-
Josephine se quedó muda, toda la cafetería nos miraba, yo temblaba demasiado y ahí fue cuando lo noté, un olor delicioso, olía a madera y canela. Sentí una mano en mi hombro.
-Tranquila princesa.- Y automáticamente me tranquilicé y mi cuerpo dejó de temblar. ¡Qué demonios!
-Vámonos, hay que salir de aquí antes de que vengan los profesores.- Esa era la voz de Sam. Vi por última vez los ojos de la porrista, había sorpresa en ellos y un poco de tristeza.
Alguien tomó mi mano y me jaló hacia la salida de la escuela. Iba delante de mí, mi cuerpo lo seguía y yo no entendía que estaba pasando. ¿Qué demonios había hecho que atacara a aquella niña de esa forma? Fue como si el enojo de Jake me hubiera controlado.
Miré la espalda del hombre que me arrastraba por los pasillos del instituto, enseguida me di cuenta de que era uno de los lobos, miré nuestras manos y se sentía un calor naciendo de ellas.
Llegamos al estacionamiento.
-¿Qué diablos estabas pensando Saha? Pudiste habernos delatado a todos, se supone que sabes controlarte.-
Yo miraba el piso. Seguía sin entender que me pasaba.
-¡No le hables así!- Él estaba de nuevo frente a mi enfrentando a Sam.
-Embry que demonios te pasa.-
-No le hables a si a mi imprimación ¿De acuerdo?-
Dulces momentos, sueños increíbles e historias memorables
Besos Kbash
