Happiness
Capítulo 8
Después de que llegaran a casa de Riza, esta se quedó completamente en silencio, su cabeza no paraba de darle vueltas a todo lo que había ocurrido hacía unas horas atrás. La rubia se recostó en el sofá de su sala, mientras Gracia y Fuery intentaban que ella se uniera a la conversación, pero Riza solo contestaba con monosílabos.
Lo que más le preocupaba a Riza en esos momentos era por la larga espera a que apareciera Havoc. Estaba tardando demasiado y eso solo podía ser que no había encontrado a Roy y si eso era así no quería pensar en lo que este estaría haciendo con la chica del bar.
-Gua -Hayate recostó la cabeza sobre las piernas de su dueña. A Riza siempre le reconfortaba el cariño de su fiel perro. Se podía decir que él era el único al que podía acudir cuando estaba triste. No hacía falta nada para que el perro se diera cuenta perfectamente de cuando su dueña necesitaba que le dieran cariño. Algo que nunca encontraría en Roy Mustang. Ya se había dado cuenta de ello y eso le hacía sentirse mucho peor.
La puerta sonó y Riza dio un brinco del sofá para ir a abrir la puerta. La rubia abrió la puerta sin mirar, ya sabía perfectamente quien era.
-Havoc ¿lo encontraste?
-¡por supuesto que lo encontré!... he hablado con él, solo te puedo decir eso, no sé qué hará.
-Vale, muchas gracias Havoc -Riza dejó pasar a su compañero, este se fue a la sala junto con todos. Riza volvió a su sofá a la tarea de acariciar la cabeza de Hayate. Aunque Havoc había hablado con Roy, ella no estaba muy convencida de las palabras de este, sabía que algo había ido bien, pero no sabía el que y verdaderamente no quería saberlo.
-Riza ¿me dejas preparar algo de té? -la rubia asintió en respuesta a Gracia, esta se levantó y le pidió a Havoc que fuera con ella, para que la ayudara.
Ambos entraron en la cocina. Gracia se puso a preparar el té, cogiendo los utensilios del lugar donde Riza le había dicho que se encontrarían, con facilidad la mujer encontró los utensilios, la cocina de Riza estaba muy bien ordenada.
-¿Es verdad que has encontrado a Mustang?
-No, no lo he encontrado, pero no era capaz de decírselo a ella.
-A mi hija cada vez que miente la castigo, pero bueno creo que has hecho bien. Ahora Riza necesita reflexionar sobre todo lo que ha ocurrido esta noche. ¿Crees que Mustang va a traicionar así a Riza?
-La verdad no lo sé. Sé que quiere mucho a Hawkeye, pero no se cuanto, ni lo que en verdad quiere tener de ella. Puede que no quiera más de lo que ya tienen.
-Pues si le hace daño a Riza, ese hombre va a saber lo que es sufrir, porque nunca encontrara a nadie como ella.
Mientras en el salón Riza seguía acariciando la cabeza de su fiel Hayate.
-Teniente -Fuery atrajo la atención de Riza -¿En verdad el coronel y tú?
-No tengo ganas de hablar Fuery.
-Solo quería decirte que eres una gran mujer y no tienes porque sufrir por él -Riza miró sorprendida a Fuery, nunca antes le había visto hablar con tanta sinceridad -¡Eres fuerte atenta, fiel! ¡Serías una gran esposa! –Fury habló sin pensar bien en lo que decía y bajo la cabeza un poco avergonzado, por lo que acababa de decir -seguro que hay muchos hombres ahí afuera que no te harían sufrir.
Riza no pudo evitar sonreír, ante lo que acababa de decir su compañero. La verdad es que era un buen compañero.
-sabes una cosa. No soy tan fuerte como aparento, porque aún sigo siendo débil ante él. Me arrepiento de haber acabado siendo otra víctima más del gran Coronel Roy Mustang.
La conversación quedo concluida con la llegada de Gracia y Havoc. Tras un té y una charla Riza ya se sentía mejor y más tranquila. Ya era tarde cuando sus compañeros dejaron su casa, aunque con una excepción. Havoc no quiso marcharse, ya que al volver a casa de Riza se encontró con Balzár espiando, por lo que el chico prefirió quedarse esa noche allí para no correr riesgos.
Al día siguiente el mismo Havoc tuvo que llevar a empujones a Riza para que denunciara a Balzár por acoso, ahora solo quedaba esperar a que esta diera su curso y a que el coronel no se enterara de todo esto. Es lo único que pidió Riza como acuerdo para que él pudiera poner la denuncia.
Pasado el fin de semana, el lunes volvía junto con la rutinaria vida. Otra vez había que levantarse temprano y otra vez llegaba Havoc soñoliento y enfadado de que tardara tanto la respuesta del juez a la denuncia y otra vez le tocaba ver a su coronel, pero ahora Riza no tenía ganas de verlo, no sabía que había pasado realmente aquella noche y realmente no quería saber la verdad de lo que había pasado con Mustang y la chica morena.
Al entrar en la oficina (esta vez ella sola, porque Havoc y ella llegaron al acuerdo de entrar a diferentes horas, para que Mustang no sospechara) se encontró con su coronel. Ella saludó a la forma militar y se fue a su escritorio, para comenzar su trabajo.
Roy miraba a Riza de reojo, no se le podía pasar desapercibido que la chica estaba muy seria, mucho más de lo que era normal en ella y lo más importante parecía nerviosa. Seguramente que él tenía la culpa de ello, por lo que había ocurrido el viernes por la noche en el bar.
-Buenos días -La puerta se abrió y entró Havoc -Coronel, hay alguien que lo está buscando ¿puede salir por favor?
El Coronel salió intrigado por ver quién lo estaba buscando, esperaba que no fuera la chica del bar, no imposible, no podía ser ella. Mustang siguió a su subordinado por todo el pasillo y lo llevo hasta la zona de descanso, cuando el coronel entró Havoc cerró la puerta tras de si.
-¿Qué ocurre Havoc? –pregunto el moreno al ver la expresión de enfado de su segundo teniente.
-Si, ocurre algo ¿Se puede saber dónde te metiste cuando saliste del bar? ¡Te estuve buscando!
-¿Por qué me buscabas?
-¿Por qué? Roy, el viernes te ligaste a una chica y te la llevaste a su casa insinuando lo que allí ibais a hacer y todo esto delante de la teniente, no mejor dicho, delante de tu amante.
-Ella estaba muy ocupada con Daisuke, así que yo decidí que también quería estar ocupado con alguien más. No creo que haya hecho nada malo Havoc.
-¡Por favor Roy deja de comportarte como un crío! además, ella me pidió que te parara -Havoc le explicó todo lo que había ocurrido esa noche después de que él desapareciera con la chica morena -Roy, no sé qué es lo que quieres con ella, pero la estás perdiendo poco a poco, yo que tú pensaba en lo que realmente sientes por ella.
Havoc, miraba enfadado a Roy. No entendía como podía tener a una mujer tan fiel a su lado y ser capaz de no darle lo que ella necesitaba, amor y en vez de eso solo la hacía sufrir
-¿Te acostaste con la otra chica el viernes? -preguntó directamente Havoc. Aunque sabía lo orgulloso que era, en el fondo sabía que quería a Riza y que no iba a traicionarla de esa manera.
-¡No tengo por qué responderte a eso! -Mustang salió de la sala dando un portazo. Se sentía mal, sabía que todo lo que hizo el viernes, era por estar enfadado con Riza por salir con otro hombre y porque estaba celoso, muy celoso de Daisuke. Si hubiera podido lo hubiera frito allí mismo.
Y por todo ello decidió hacer su pequeña venganza al encontrarse con esa chica en el bar. Sabía perfectamente que era lo que ella quería de él. Un hombre tan atractivo como él era normal que las féminas se sintieran atraídas sexualmente por él (modestia aparte). Pero a él no le gustaban las chicas como ella, no desde que comenzó a tener a su teniente como amante. Las demás chicas eran todas iguales, demasiado "sosas" eran todas como perritas falderas. Pero en cambio Riza era muy diferente, ella es muy dulce para el sexo, le gustaba que la acariciaran, que la mimaran y se sonrojaba fácilmente y seguía sonrojándose aun habiendo tenido cientos de encuentros. Con ella como amante, solo pensaba en ella, en cómo hacerla sentir el máximo placer, con las otras solo pensaba en saciarse a el mismo. Todo era muy diferente con ella. Y realmente parecía que se había pasado bastante con su venganza. Esa noche tras salir del bar fue a la casa de la chica morena, pero para él todo eso era una tontería, no quería tener sexo con esa chica, así que espero a que se fuera al baño ("para ponerse más cómoda") para salir de allí. No nadie se podía igualar a Su Riza.
En la oficina esa mañana la tuvieron un tanto movidita, ya que hubo nuevas movilizaciones del grupo anti militar. No eran más que unos jóvenes con ganas de atención, pero estaban causando demasiados problemas.
-Quiero que investigues a cada uno de esos niñatos. Ya están haciendo que me enfade de verdad, si por las buenas no se puede, será por las malas -Mustang iba dándoles órdenes a su teniente, la chica solo asentía sin más. Riza durante toda esa mañana casi no lo había mirado y solo se limitaba a realizar su trabajo. No es que fuera muy diferente que otros días, pero la chica solía portarse de forma más cariñosa, como cuando le quitaba trabajo de encima, le traía café cuando estaba muy estresado o cogía el teléfono por él y ponía la excusa de que estaba muy ocupado. Pero nada de eso había hecho esa mañana y verdaderamente echaba de menos esas atenciones hacia su persona. Si verdaderamente se había pasado esa vez con su "venganza" y mucho -Havoc, ve a interrogar a los que hemos detenido e intenta sacarle toda la información que puedas, Fuery quiero que pinches los teléfonos de toda la zona sur de central a ver si encontramos más información, Breda busca entre los archivos de los militares fallecidos a sus familiares, uno de ellos dijo algo así como "no matareis a ninguno más de mis hermanos", Falman busca información de los de "central libre" así creo que dijeron que se llamaba su grupo quiero toda su historia, cuando comenzó. Yo tengo que exponer todo lo que ha ocurrido y presentárselo al Führer -Una vez que hubo terminado de imponer sus trabajos los militares saludaron al estilo militar para marcharse a sus puestos de trabajo -¡teniente!
-Si mi coronel ¿quería algo más? -Riza miró a su coronel, su mirada era mucho más fría de lo normal.
-Pues -Mustang solo pensaba en decirle que quería que le diera todas esas atenciones que le daba diariamente, que las echaba en falta, sobre todo ahora que se sentía estresado –no, nada, póngase a trabajar.
Mustang se volvió a su oficina para redactar el incidente de lo ocurrido. El coronel suspiró, solo era lunes y ya tenían trabajo para toda la semana.
Toc toc -la puerta sonó y tras ella entró un cadete para entregarle un informe -Señor, le traigo esto, es una nueva denuncia para el caso de Balzár.
-¿Otra? -el coronel abrió la carta y desplegó la denuncia impuesta -veamos quien es ahora la nueva víctima -el coronel abrió los ojos como platos al ver el nombre del denunciante.
-¿Ocurre algo coronel?
-No, nada -el coronel cerró la carta -tengo que hablar con dos personas -el cadete que estaba allí tembló un poco, al ver el rosto del coronel, sentía pena por los pobres incautos con los que tenía que hablar.
A la hora del almuerzo todo el grupo de Mustang se había reunido en la sala de descanso e intercambiaban las informaciones que habían obtenido, mientras comían. Aunque su charla fue interrumpida por el sonido de la puerta, todos voltearon para ver al recién llegado.
-Buenas ¿Interrumpo? -María Ross entró por la puerta -hemos venido de visita -delante de ella estaba el cochecito donde llevaba a su hija.
Riza fue la primera en saludarla cordialmente, hacía tiempo que no la veía, aunque se habían llamado varias veces.
Por el pasillo todos los que miraban al coronel se apartaban un poco, ya sabían del temperamento de este y pobre de aquel causante del enfado del coronel. Mustang abrió la puerta de la sala de descanso sin ni siquiera llamar antes. Estaba por llamar a voz en grito a sus dos tenientes, cuando vio que tenían visita. Y no solo eso sino que su teniente estaba dándole el biberón a la hija de María Ross, que no sabía que estaba haciendo allí, pero todo su enfado se esfumó completamente.
Riza estaba sentada justo frente a la puerta de entrada en un sillón que tenían en la sala, detrás del sillón había unos grandes ventanales por el que entraban la brillante luz del sol que reflejaba a Riza, que extrañamente en ese momento no llevaba recogido su cabello. La rubia sonreía dulcemente al bebe que tenía en los brazos. Se veía un poco nerviosa y no paraba de preguntarla a la madre del bebe si lo estaba haciendo bien. Por un momento Roy pensó en lo linda que se veía su teniente con un bebe en los brazos y solo por un segundo pensó en que ese bebe podría ser suyo y de su teniente, pero desecho la idea rápidamente, asustándose el mismo de la tontería que acababa de pensar.
Mustang más tranquilo entró en la habitación saludando, aunque no le hecho mucho caso sus subordinados los cuales pedían su atención, querían entregar los informes con sus trabajos, pero el coronel seguía mirando a su teniente y cuando quiso darse cuenta estaba justo al lado de ella observándola. La aludida levantó un poco la mirada al sentirse observada, pero no le dio la mayor importancia y siguió en su labor de dar el biberón a Megumi.
-¿Quería algo Coronel? -preguntó Riza al sentir que Roy seguía mirándola.
-No, solo me he fijado en que no lleva el pelo recogido.
-He tenido un pequeño percance con mi pinza del pelo, nada importante -finalizó para zanjar la conversación. Ella seguía enfadada con Mustang y no le apetecía estar cerca de él.
-Uno de los detenidos la empujó contra la pared -Havoc le explicó a su coronel antes de que este siguiera preguntando a la teniente. Ya que se había dado cuenta de que esta no tenía ganas de que Mustang siguiera hablándola -le dio un buen golpe en la cabeza.
-Estoy perfectamente -respondió antes de que preguntara Roy -y si, ya he ido al doctor y no es nada -Riza le quitó el biberón de la boca a la pequeña al ver que ya no bebía. La niña comenzó a hacer pucheros, por lo que se puso nerviosa. María la tranquilizó diciéndola como debía cogerla para que se callara el bebe.
-Coronel, por lo sucedido con la teniente, vamos podremos encerrar al detenido, como aproximadamente un mes, espero que en ese tiempo podamos sacarle algo de información.
-Yo creo que podemos llegar hasta dos meses, porque ha agredida a un militar y sobre todo a una mujer.
-Por eso no vamos a poder mi coronel -Havoc negó con la cabeza -digamos que esta mujer ya sabemos que sabe defenderse bien, el detenido tiene un moratón en media cara porque la teniente se defendió.
-Implacable como siempre –suspiró Mustang. Sabía del genio y del temperamento de su teniente y sinceramente eso le encantaba de ella. Ella no era la princesita que espera para ser salvada, sino que ella era la princesa rebelde que se rebela y rescata al príncipe, en vez de al revés.
Los pensamientos de Mustang fueron interrumpidos por algo que acababa de notar. No solo él era el único que no podía apartar su mirada de Riza, sino que Fuery desde la distancia no paraba de mirara a la teniente en su labor de calmar a Megumi. Y esto no le gustaba para nada a Roy ¿Por qué él tenía que mirar a su teniente tan fijamente?
-Le ocurre algo Fuery –el coronel se acerco hasta donde se encontraba el chico. Este al ver que lo habían "pillado" se puso nervioso y solo logro negar con la cabeza de una manera un tanto exagerada.
-¿Riza te ocurre algo? –María le pregunto a la rubia, ya que se notaba que estaba nerviosa o incluso enfadada.
-Solo estoy confusa, el viernes por la noche me pasaron muchas cosas, cosas que me han hecho pensar –Riza acunaba al bebe mientras este se acurrucaba y comenzaba a cerrar sus ojitos.
-Toc, toc, toc –el ritmo insistente en la puerta hizo que todos los presentes miraran hacia ella. Por ella entró una chica roja como un tomate, la chica hizo un salud militar y acto seguido preguntó por la primera teniente Riza Hawkeye. La aludida devolvió a Megumi a su madre y se levanto –Tiene una visita.
La puerta se abrió aún más para dejar ver a un hombre muy alto y fuerte, su pelo rubio, sus ojos azules y su sonrisa perfecta y seductora hacían que te sintieras cohibida ante ese hombre tan atractivo.
-¡Riza! ¡Te encontré! -el hombre entró como una bala en la sala y se abrazó a la rubia fuertemente. Riza reaccionó empujando al desconocido. En ese instante sus compañeros se prepararon para paralizar al desconocido si fuera necesario, a excepción de Mustang, el cual se había quedado petrificado mirando al hombre que acababa de entrar.
-¿Quién eres? –Riza miró fijamente al hombre quedándose con la boca abierta al reconocerlo – ¿Matt? –pregunto incrédula. ¡Era imposible que fuera él!
-Ya comenzaba a pensar que te habías olvidado de mi –el hombre volvió abrazar a Riza, esta vez sin ser rechazado -¡estas preciosa! Matt alejó a la rubia un poco para mirarla bien de arriba a bajo –y has crecido mucho y muy bien –ese último comentario hizo que Riza se sonrojara.
-¿Qué haces aquí?
-Llevas años sin verme ¿y eso es lo primero que me vas a preguntar? –El hombre suspiró –no has cambiado nada, sigues igual de directa que siempre –el hombre acarició dulcemente la mejilla de Riza. Esta sintió un escalofrío, no estaba acostumbrada a muchas muestras de afecto –llevo buscándote años. Desde que dejaste de cartearte conmigo, después de la muerte de tu padre. Te he buscado por medio mundo he ido hasta Ishval y allí me dijeron que trabajabas en Central.
Riza no sabía que decir, nunca podía habérsele pasado por la cabeza una situación como esa. Que Matt, su primer novio y mejor amigo de Mustang iba a aparecer allí, después de tantos años sin verlo. Ya que él y su familia se habían marchado al extranjero.
Riza sintió como le daban golpecitos en la espalda, la rubia se volvió, atrás de ella estaba María con Megumi en brazos.
-Riza ¿Por qué no nos presentas a tu amigo? –María tenía una expresión bobalicona en su rostro mientras miraba al rubio de arriba a bajo. Ella estaba casada y quería mucho a su marido pero no estaba ciega y el rubio bien podría ser mis universo por su belleza y físico.
-Él es Matt Yagami es un amigo de la infancia.
-Y además soy su novio –terminó Matt sonriendo seductoramente a Riza, haciendo que esta se volviera a ruborizar. Esta iba a reprocharle por lo que había dicho, cuando Matt le interrumpió -¡Un bebe moreno! ¿Riza no has tenido un hijo con el idiota de Roy verdad?
-¡Coronel Roy Mustang para ti! –hablo con firmeza el moreno.
-¿Así que Coronel? –Matt se volvió para mirar a su ex mejor amigo, la verdad no se sorprendía de verlo allí con Riza.
-Si y alquimista nacional.
-Increíble –habló irónico el rubio.
-Y futuro Führer.
-No has perdido el tiempo –el rubio se acercó hacia donde se encontraba Roy. Riza fue tras él ya que sabía que cuando esos dos estaban juntos no pasaba nada bueno –pues yo soy súper modelo, una estrella y por el que sueña todas las mujeres de este país.
-Es súper interesante –Matt pudo notar el tono burlón en la voz de Roy –solo eres un egocéntrico, idiota, como siempre lo has sido.
-Y tú sigues igual chibi-chan –Matt al lado de Roy hacía que este se viera como un enano, era incluso más alto que Havoc.
Antes de que pudiera actuar Roy, el cual se estaba poniendo sus guantes, Riza se puso entre ambos.
-Parad, por favor, no sois críos ¡así que portaros como hombres! Matt estamos trabajando y aquí no puedes insultar a un Coronel.
-¿Lo estas defendiendo?
-Puedes ser amonestado por ello –Roy se infló como un pez, por ser defendido por Riza, además de por tener "poder" –Matt aquí tienes que comportarte –Matt se relajó e hizo caso a Riza -debes marcharte ahora, yo tengo que trabajar.
-Pero aún no tengo un lugar donde quedarme Riza –Matt puso un tono suplicante a la rubia. Y sabía muy bien lo que quería conseguir.
-Toma –Riza metió la mano en su bolsillo y sacó las llaves de su casa –puedes irte a mi casa, pero si quieres cenar esta noche tendrás que hacer la compra –el rubio cogió las llaves sonriendo como un niño pequeño feliz por conseguir un caramelo, al ver realizado su cometido. Riza sonrió al verle así. Era una de las muchas cosas que le gustaban de Matt. Siempre sonreía con poco. Parecía que él tampoco había cambiado mucho en todos esos años.
-Lo malo es que no se ni donde vives, ni donde hay un súper.
-Yo… yo puedo llevarte –se ofreció María amablemente.
-Matt ella es María y esa es su hija Megumi, no la mía. Y ella demás esta casada –esto último fue un recordatorio para su amiga.
-Ok, pues enséñame la ciudad María –Matt utilizó el nombre de pila de la morena, haciendo que esta se derritiera –después vendré a recogerte preciosa –Matt beso la mano de Riza –Bueno Roy espero volver a verte de nuevo –Matt se acercó a Roy para hablarle solo a él, sin que lo demás lo escuchara –tu me robaste mi primera vez con Riza cuando éramos jóvenes, pero esta noche Riza será mía. Pienso alejarla de ti y de todo lo que tenga que ver contigo. Pienso llevármela lejos de aquí –Matt miró a Roy con odio. Recordaba todas y cada una de las cosas que Roy había hecho para que ellos no pudieran estar juntos.Roy le devolvió la mirada, no pensaba dejarse vencer por alguien como él.
Tras volver a despedirse de Riza con un caluroso abrazo, Matt y María salieron de la sala.
-¡Qué simpática esta teniente Hawkeye con el rubito! –Havoc intentó enfadar a la rubia.
-¡Se acabaron las tonterías es hora de volver a trabajar! –Mustang golpeó la mesa que estaba tras él –os quiero a todos en el despecho ¡Ya! –Roy salió de la sala dando un portazo.
Todos los subordinaos de Mustang recogieron sus informes a la velocidad de la luz, para ir al despacho lo antes posible. El coronel volvía a estar muy enfadado. Riza sabía que la llegada de Matt no le había gustado para nada a Roy. Matt había sido el mejor amigo de Roy cuando estaban en la escuela, ellos dos salvaron a Riza de ser acosada por un grupo de tres chicos mayores. Ahí fue cuando los tres se habían conocido y Roy al saber que el padre de Riza era alquimista se volvió su aprendiz.
Riza desde el primer momento en que vio a Roy quedó totalmente prendada de él y cuanto más conocía al moreno más se enamoraba de él, pero Roy prefería estar con otras chicas y a pesar de todo y aunque sabía que estaba con otras, le daba igual (ojos que no ven corazón que no siente), pero Matt le mostró quien era en realidad Roy Mustang. Le mostro como era Roy con esas otras chicas. Riza tras eso quedo destrozada, pero a su lado siempre estaba Matt, el cual la cuidaba y le daba todo el cariño que Roy no quería darle, por ello comenzaron a salir juntos.
Ella sabía que Roy la quería a ella, pero para él solo era como una hermana, la hija de su maestro a la cual debía de proteger. La noticia de que Matt había comenzado a salir con Riza no le sentó especialmente bien a Roy, ya que para él moreno, "Matt era un indeseable que solo se aprovechada de Riza" (palabras textuales), a partir de entonces Roy y Matt se convirtieron en enemigos mortales, no eran capaz de estar uno cerca del otro sin liarse a golpes.
Los subordinados de Mustang entraron en el despacho deprisa y se sentaron cada uno en sus respectivos escritorios, esperando las órdenes de su coronel.
-Teniente Hawkeye y Havoc –los aludidos se levantaron, como si tuvieran un resorte en su silla –acercaos –el coronel vio como sus subordinados se miraban extrañados -¿Vosotros sabéis de todo lo que yo me encargo? –Mustang apoyó ambos brazos sobre su mesa y apoyo la cabeza sobre sus manos, esperando una contestación
Riza y Havoc se extrañaron aún más por la pregunta que acababa de realizarles su coronel. Pero de repente Riza se puso blanca y mucho más cuando vio delante de su coronel el expediente de Balzár. Mustang miro a Riza a los ojos fijamente.
-Si teniente Hawkeye, yo me encargo del caso de Balzár y por ello todas las denuncias que se les impongan a él llegan a mi –en ese momento Havoc también palideció –Hoy me han traído esta denuncia –Mustang enseñó a ambos la hoja de la denuncia –a nombre de Riza Hawkeye, porque Balzár ronda su casa diariamente y como testigo Jean Havoc. ¡Exijo una explicación ahora mismo! Me encantará escuchar la razón de porque me habéis mentido –Mustang fijó la mirada en ambos esperando la respuesta, el coronel se veía bastante serio.
-Havoc no tiene la culpa –Riza se adelantó antes de que este suplicara por su vida –yo le pedí al teniente Havoc que no dijera nada.
-¿Por qué? –Mustang se levantó de golpe de su silla y encaro a Riza.
-Hice lo que usted me dijo coronel. Cuando Balzár apareció llamé a alguien y no me quede sola. El teniente Havoc me ha estado recogiendo para venir al trabajo desde que él apareció.
-Le dije que me llamara.
-No me pareció relevante como para llamarle mi coronel.
Mustang se acercó hasta Riza lo máximo que pudo, ya que estaban en el trabajo y debía controlarse. Lo que Mustang deseaba en ese mismo momento era besarla apasionadamente y descargar toda su frustración y enfado que sentía haciéndole el amor, le encantaba escuchar gemir a su teniente, para él era un sonido bastante adictivo. Así se olvidaría de Balzár de Daisuke y ahora de Matt. Y así a lo mejor Riza volvía a estar como antes y dejaba de mirarlo seriamente
Riza fijó su mirada en Mustang también, ni un sonrojo, ni una vacilación, nada. Riza estaba enfadada, no más bien dolida, muy dolida con el coronel y Roy podía sentirlo. El coronel en ese instante se dio cuenta de que se había pasado y mucho la noche del viernes.
Roy volvió a su asiento, no tenía ganas de discutir más con Riza y pidió que le dieran la información que habían conseguido del grupo rebelde.
Se pasaron la tarde cuadrando la información y los testimonios de los implicados. Mustang aunque quisiera prestar atención a todo lo que exponían sus subordinados, su cabeza estaba e otra cosa.
Matt le había cabreado y mucho, sus palabras resonaban una y otra vez en su cabeza, como un eco. Para él ahora lo más importante era como hacer que Riza y él no se quedaran a solas esa noche. No sabía muy bien como lo iba a hacer, pero lo tenía que conseguir, costara lo que le costara.
Continuará
^^
Bueno ya podeis ver que Roy no es tan malo como parece, solo un tonto celoso… asiiiii k mono XD jajaja me flipo yo sola.
Y pues ya que en el capi anterior le toco sufrir a Riza, ahora le toca el turno a Roy. Espero que os guste la nueva incorporación, espero que no lo odiéis mucho.
Habitualmente he estado actualizando el domingo, pero no creo que puede el próximo Domingo, gomen pero me toca currelar en el salón del manga de un pueblo de mi ciudad que es este finde, así que lo siento espero actualizar el lunes.
Y bueno como siempre agradecer todos vuestros review! ^0^
Andyhaikufma: JAJAJAJA me reí mucho con lo de suertuda JAJAJAJAJA XD y si te gusta a Roy celoso, ahora le toca el turno a él uwooo k mono es Roy! XD aunque ya has visto que no es tan malo.
Ayame Chan: Roy estaba muy celoso por eso hizo todo eso, pero en el fondo es mono.
Neko-alchemist: me alegro que te gustara el capi ^^ y los siguientes van a ser mejores y si Roy en este fic lo he puesto súper posesivo lo sé, pero es que así se ve tan mono XD
Y claro también agradecer a tos los que leen mi fic! Y sin más me despido
^0^
