Happiness

Capítulo 11

-¿Habéis encontrado algo? –preguntó Mustang a sus subordinados.

-El dueño de la cafetería de la esquina dice haber visto como tres hombres salían por la puerta trasera y que llevaban dos bultos, según él, en los brazos y que parecían tener mucha prisa. El mismo vino a notificarlo, cuando se dio cuenta de que estos hombres se metían en un coche sin matrícula.

-Debemos intentar buscar a gente que haya visto ese mismo coche para saber en qué dirección se marchó –Sin más todos se levantaron iban a tener una tarde bastante ajetreada.

-Coronel ¿no cree que se pondrán en contacto con nosotros? –pregunto Fuery.

-Por supuesto que no. No las han secuestrado porque quieran una recompensa, sino que se las han llevado a una de ellas para presionar a una pobre madre viuda y a la teniente estoy seguro que lo que quieren de ella es el tatuaje.

Mientras seguían avanzando escucharon como se escuchaba bastante bullicio a lo lejos. Mustang y sus subordinados aceleraron el paso en busca de la causa de tal alboroto. Al llegar a una de las entradas se encontraron con Matt, el cual era el causante del todo el alboroto. Junto a él un par de militares intentando tranquilizar al hombre.

-¡Tu! –Chilló el rubio al ver aparecer al coronel. Matt se zafó fácilmente de sus opresores y se fue directamente a por el coronel. O eso intentó, pero antes de llegar hasta él había sido atrapado por Havoc -¡Tu eres el culpable de que hayan secuestrado a Riza!

-Si piensas así me da igual. Pero ahora mismo formando todo esto lo único que estás haciendo es retrasando la investigación.

-¡Quiero ser parte de la investigación!

-¡No puedes serlo! –Roy realmente estaba ya comenzando a cansarse.

-¡Si le ocurre algo a Riza será culpa tuya! –chilló Matt enfadado con Roy. Siempre había sido el culpable de que Riza hubiera sido infeliz. Siempre, desde que eran jóvenes Riza había ido detrás de él y él lo único que hacía era rechazarla. Por eso Matt siempre estaba con ella para reconfortarla y eso hizo que estuviera más tiempo con ella, dándose cuenta de que cuanto más tiempo pasaba con ella, más le gustaba.

Esta fue la gota que colmó el vaso. Desde que Riza había entrado en la milicia, se había asegurado de que siempre estuviera cerca de él para poder protegerla, aunque sabía que eso había hecho que sus enemigos se dieran cuenta de lo importante que era ella para él, por lo que más de una vez la habían utilizado como modo para conseguir lo que ellos habían querido obtener de él (como cuando Bradley la había tomado como rehén). Aunque ella siempre se había repuesto. Pero él nunca se perdonaba por hacerla sufrir de esa forma. Por lo que ese comentario, hizo que Roy Mustang dejara de razonar. En menos de un segundo el coronel se abalanzó sobre Matt noqueándolo contra el suelo.

-¡Mi culpa! ¿Crees que yo quiero todo esto para Riza? Te dije que vinieras a por ella. Te dije que te la llevaras lejos y tú no lo hiciste. No podías porque tus padres no querían que estuvieras con ella y tú como buen niño la dejaste atrás –Roy se encontraba sobre el cuerpo de Matt oprimiéndolo completamente con su peso, para que este no pudiera moverse -¡Y ahora vienes después de tantos años y quieres ser el puto héroe! ¡Escúchame bien! Ahora Riza es mía y no te la vas llevar a ninguna parte ¿entiendes?... siempre has sido un niño pijo patético y siempre lo serás –Roy se levantó del suelo y dejó libre a Matt.

Matt se incorporó como pudo aún dolorido por el ataque de Roy.

-¡Yo no la deje atrás porque quise, mis padres me obligaron y yo no tenía dinero para ir a por ella! –Matt se levantó del suelo –y no estés tan seguro de ti mismo, porque he venido para llevármela.

Roy ignoró totalmente las palabras de Matt y se marchó junto con sus subordinados. Para él era ahora más importante buscar pistas del paradero de Riza y Eliccia que Matt.

Las investigaciones les habían llevado al centro de la ciudad donde uno de los ciudadanos había visto pasar el coche en el que los raptores se habían llevado a Riza y Eliccia. Llevaban ya un día y no sabían nada del paradero de ambas. Mustang se estaba impacientando. No podía soportar la idea de no saber donde se encontraba Riza.

-El coche se fue hacia la izquierda –habló un señor mayor a Havoc.

-No, se fue a la derecha –habló otro señor.

-A la izquierda

-A la derecha –ambos se miraron enfadados.

-Señores, estamos buscando ese coche porque han secuestrado a dos mujeres. Si fueran tan amables de recordar bien –habló Mustang, lo más tranquilo que podía, ya que lo único que se le apetecía era de poner a arder a esos dos vejestorios que lo único que hacían era retrasarles la investigación.

-¡Coronel! ¡Coronel! –Fuery corría con mucha urgencia hacía donde se encontraba el coronel con Havoc interrogando a los dos ciudadanos indecisos –acaban de decir por radio que han llamado los secuestradores y han revelado el paradero de la teniente y la niña.

Roy corrió hacía el coche dejando a tras a sus subordinados, le daba igual si era una trampa o no, le daba igual, solo quería saber algo de Riza ¡Ya! No aguantaba más la incertidumbre de no saber.

Roy junto con sus subordinados llegaron rápidamente al lugar indicado. Este era unos almacenes alejados de la ciudad. El coronel dio las órdenes pertinentes de acordonar la zona. Los demás debían entrar al edificio y rastrearlo completamente. Todos los militares que habían entrado tenían la orden de en cuanto encontraran a la teniente o a la niña, debían decírselo.

Rápidamente todos entraron separados por parejas. Roy fue junto con Havoc, ellos eran los encargados del sótano del edificio. Ambos estaban alerta por si alguna emboscada. Esa llamada había sido muy sospechosa y todos pensaban que lo más probable es que fuera una trampa. Ambos militares se adentraron en un pasillo, donde pudieron ver como al final del pasillo había una tenue luz.

Roy se adelantó, no sin antes vigilar que no hubiera nadie. Pero todo el cuidado que tuvo se acabó al ver a Riza atada en una cama, la teniente estaba atada y desnuda de cintura para arriba, con su tatuaje al descubierto. Roy corrió hacía ella, tras el fue Havoc, el cual fue hacia Eliccia que también estaba en esta habitación en las mismas condiciones que la teniente.

Roy se quitó su chaqueta para cubrir a la teniente, esta se encontraba inconsciente. El coronel se había dado cuenta de que esta tenía la espalda ensangrentada. Pero no era momento de fijarse en esas cosas debían de sacarlas de allí cuanto antes.

-Havoc salgamos de aquí –Roy cogió en brazos a la teniente, Havoc hizo lo mismo con la pequeña y salieron del edificio. Mientras se dirigían hacia fuera Riza abrió un poco los ojos.

-R… Roy –fue lo único que pudo alcanzar a decir antes de volver a su estado de inconsciencia.

Ambas fueron llevadas al hospital deprisa. Todos los familiares y amigos preocupados esperaban la respuesta del doctor que las estaba reconociendo. Cuando el susodicho apareció todos fueron hacía el doctor esperando la respuesta.

-Tanto la teniente Hawkeye como la niña están bien. Aunque han sufrido daños, sobre todo emocionalmente.

-¿Qué tipo de daños? –pregunto Gracia asustada.

-Tranquilo, ninguna de las dos han sufrido abusos de ningún tipo. Pero la espalda de ambas han sido "tatuadas" por llamarlo de alguna manera.

-¿Qué quieres decir Knox? –quiso saber Mustang.

-Parece que han utilizado algo punzante como un cuchillo o una navaja, para escribir sobre sus espaldas –Gracia se echó a llorar de inmediato, la mujer fue consolada por María Ross.

-¿Qué le han escrito? –quiso saber Mustang.

-La espalda de la teniente pone vida y la de la niña pone muerte. Los militares se miraron entre si, no entendían porque habían hecho. De fondo solo se escuchaba los sollozos de la Gracia. –Ambas se pondrán bien y saldrán muy pronto de aquí. Las dos son mujeres muy fuertes y valientes. Aunque ahora están cansadas, dejadlas un rato descansar antes de entrar.

Después de una semana ambas habían salido del hospital y ya se encontraban perfectamente. En todo el tiempo que había estado en el hospital Roy no se había movido del lado de Riza, al igual que Matt. Roy no quería que ella volviera a desaparecer.

En toda esa semana la habían dejado para que ambas se recuperaran, pero una vez que ambas se encontraban bien era el momento de hacerlas recordar lo que les había ocurrido. Por ello estaban todos reunidos en la sala de descanso, todos los subordinados de Mustang junto con Gracia y Eliccia. Roy hubiera preferido que estuviera la niña sola, ya que cada vez que se hacía cualquier mención a lo ocurrido Gracia se echaba a llorar y eso era muy molesto para él.

-¿Teniente que ocurrió cuando fuiste a recoger a Eliccia? –preguntó serio Mustang.

Riza se sintió cohibida por los ojos de Roy. Su coronel se había llevado a su lado durante todo el tiempo que ella había estado ingresada. Incluso por las noches cuando todo el mundo dormía, él siempre le tomaba de la mano. A ella siempre le reconfortaba esto.

-Cuando recogí a Eliccia salimos de la guardería, cogimos por un pasillo, no había nadie allí, yo no vi absolutamente nada. Solo sé que íbamos andando y cuando me desperté estaba atada y desnuda de cintura hacia arriba.

-¿Eliccia tu lograste ver algo? –La niña negó con la cabeza -¿Qué ocurrió después? –quiso saber Mustang.

-Lo poco que recuerdo está muy confuso. Estaban enfadados porque el tatuaje estaba destruido, escuche que discutían que hacer, que todo el esfuerzo para raptarnos había sido inútil. Después recuerdo que volvían a discutir, pero esta vez, era para ver quien se aprovechaba de mi primero – Roy apretó sus manos fuertemente –pero alguien que parece ser que era el de mayor poder en ese grupo les ordeno que no me hicieran nada "si tocáis a Riza os matare" dijo textualmente. Es lo único que recuerdo con claridad. Su voz era la de un hombre, no era para nada joven. Pero no sé nada más.

-¿Conociste aquella voz? –preguntó Roy. Ya que al hablar de aquella voz, Riza parecía haber sentido nostalgia.

-Me recordó un poco a la de alguien, pero eso es imposible coronel.

-¿A quién creíste escuchar? –le volvió a preguntar.

-A mi padre –los ojos de Riza sentía como sus ojos ardían, pero intento reprimir ese sentimiento de tristeza para que nadie lo notara –pero eso es imposible –volvió a repetir, más para si misma que para los demás.

-¿Y tú Eliccia escuchaste algo?

-Nada de nada –la niña negó con la cabeza –cuando me desperté estaba en brazos del teniente Havoc. Y él me explico lo que había ocurrido.

-¿No sentisteis nada cuando os hicieron lo de la espalda? –Ambas negaron con la cabeza –solo tenemos una cosa clara, no querían que ninguna de las dos escuchara nada, para que los militares no pudieran encontrar ninguna pista de ellos -a pesar de todo Mustang agradecía bastante que la hubieran mantenido dormidas, ya que así ambas no habían sufrido.

-Bueno como ya hemos acabado con el interrogatorio, la niña ya puede marcharse -Roy dio por concluido el interrogatorio –Fuery acompaña a Gracia y a Eliccia hasta el despacho de Armstrong. Hoy Brosh se quedará con ambas.

-¿Entonces no vendrá el teniente Havoc? –la niña hizo un gesto de decepción.

-No hoy el teniente Havoc tiene otras obligaciones –respondió Mustang.

La niña miró al teniente esperando que surtiera efecto su ataque "ojitos brillantes". Tanto Mustang como Havoc se habían pasado todo el tiempo en el hospital para proteger a Riza y a Eliccia. En todo este tiempo Havoc había hecho muy buenas migas con la pequeña y ella con este.

-Ahora tengo otras cosas que hacer, pero la semana que viene estaré otra vez como tú guardaespaldas –el rubio guiñó un ojo a la pequeña, la niña sonrió en respuesta. Havoc se había acostumbrado a los gestos de cariño que la niña le daba diariamente y no solo ella, sino que Gracia también era muy atenta con él.

Ambas se despidieron de todos, agradeciendo una vez más a los militares por toda la ayuda prestada.

-Bien ahora debemos seguir con nuestra reunión –el coronel daba vueltas a los informes de todos los sucesos ocurridos de esa banda anti militares, que ya le estaban trayendo tantas complicaciones –Breda hiciste lo que te pedí.

-Si señor, investigué todo lo que me pidió. Los informes eran falsos, no existe ese doctor. Y contacte con familiares, pero ninguna sabía nada de él.

Todos los hombres se miraron entre si, como dándose cuenta de algo importante. Riza miró raro a sus compañeros, ella no entendía absolutamente nada de lo que acababa de decir Breda, ya que durante todo ese tiempo la habían mantenido al margen de todo.

-¿Alguien puede explicarme que ocurre? –pregunto Riza enfadada. Odiaba aquella situación de no saber nada.

-Teniente Hawkeye, hasta hoy la hemos mantenido al margen de esta investigación. Pero ya es hora de explicarle de que se trata. Estoy investigando a su padre.

-¿Por qué no se me ha informado de ello? –preguntó Riza sorprendida.

-No me parecía oportuno preocuparla, pero dado los resultados de la investigación…

-¿Qué ha encontrado Coronel? -Riza pregunto temerosa, ya que la expresión tan seria de su coronel le decía que había encontrado algo que no había sido de su agrado.

-Breda se ha puesto en contacto con algunos familiares lejanos, pero ninguno sabía nada de él, cosa que ya me esperaba. Pero lo más importante ha sido la investigación de los informes médicos de Hawkeye padre. Según estos a él le fue diagnosticado un cáncer de estómago en fase terminal y le dieron un par de meses de vida. Este informe médico fue realizado por el doctor Stein Meyer.

-¿Cómo ha conseguido esos informes señor? –Riza se sintió muy molesta, habían estado buscando cosas que ella misma les podría haber proporcionado fácilmente de haber sido informada.

Mustang hizo un silencio antes de contestar, sabía que la respuesta iba a enfadar a Riza y mucho.

-Del domicilio donde vivió Hawkeye hasta su muerte.

-¿Han registrado mi casa? –preguntó Riza más que enfadada decepcionada por todo aquello.

-Tú me enseñaste esos informes después de la muerte de tu padre. Sabía donde lo habías guardado –Mustang comenzó a dejar las formalidades aparte. Sabía que estaba tocando un tema bastante personal y que estaba haciendo daño a Riza con todo ello.

Todos los presentes en la sala sentían como la tensión iba aumentando cada segundo con cada palabra de su coronel.

-¿Cómo han entrado en mi casa? –la voz de Riza se iba haciendo cada vez más débil, se sentía muy mal, ya que sus compañeros habían investigado en cosas personales sin ni siquiera habérselo comentado. Y que ninguno de ellos hubiera sido capaz de contarle nada le dolía. Riza esperaba la contestación a su pregunta, pero ella misma se dio cuenta de la respuesta antes de que incluso el propio Roy contestara, ya que acababa de recordar que Roy tenía un juego de llaves de su casa de cuando había vivido allí, cuando era el alumno de su padre -¿aún guardas las llaves de mi casa?

-Si.

-Quiero que me devuelva las llaves de mi propiedad. ¿Sabe que podría acusarlo de entrar en mi propiedad sin mi permiso?- El silencio se hizo presente en la sala.

-No quería preocuparte por una tontería –logro responder Roy.

-¡Pero nada de esto es una tontería!... localizas a familiares que ni yo misma se que existen, entráis en mi casa, robáis los informes médicos de mi padre ¿qué tiene de tontería todo esto?

-Vale, no he hecho las cosas de la mejor forma –aceptó Mustang su culpabilidad –y si quieres acusarme estás en tu derecho, pero pensé que era mejor para ti si justo después de que te hubieran secuestrado no te decía que estaba investigando a tu padre. Además la psicóloga que te había tratado me aconsejó que no te dijera nada.

-¡Me da igual lo que diga esa psicóloga! –exclamo enfadad olvidándose de todas las formalidades - ¡tú deberías saberlo mejor que ella, que me hubieras hecho menos daño si me lo hubieras contado todo desde el principio! –eso fue un ataque directo hacía Roy. Él la conocía, sabía que iba a acabar enfadada, pero aún así hizo caso del consejo de otra persona.

Roy se maldijo a sí mismo, solo había intentado hacer las cosas bien y pacería que le habían salido peor de lo que él pensaba.

-¿Y qué habéis encontrado de mi padre? –quiso saber Riza mirando a Breda fijamente, ya que sabía que él había sido el encargado de buscar entre los trapos sucios de su padre.

-Los informes médicos de su son falsos –contestó Breda – No existe el doctor Estein Meyer. Y los informes médicos que existen de su padre, todos están perfectos. De hecho el último informe Médico de Hawkeye es de 6 meses antes de su muerte y no salía nada del cáncer de estómago del que padecía. He hablado con el doctor Knox y me ha comentado que si Hawkeye hubiera muerto del cáncer de estómago, este debería de haber salido en ese informe. Por lo que creemos que Hawkeye no murió de cáncer de estómago… y bueno tenemos otra sospecha de él… -Breda se calló al sentir la mirada de Riza sobre él.

-¿Qué tipo de sospecha? –preguntó Riza mirando a todos.

Roy sabía que debía ser él quien le comentara eso. Se levantó de su silla y se acercó hasta donde se encontraba Riza. El coronel se acuclilló para estar a la altura de su teniente.

-Riza se que lo que te voy a pedir va a ser muy difícil para ti, pero es necesario –Roy agarró las manos de Riza al sentir como temblaba. Sabía que su padre era muy importante para ella y que por ello debía de estar pasándolo mal. Para él también era muy importante su maestro y por ello quería saber la verdad –Riza necesitamos exhumar el cadáver de tu padre.

-¿Por qué? ¿Por qué mi padre está siendo investigado? ¿Qué tiene que ver él con todo esto?

-Riza comprende que a mí tampoco me gusta nada de esto. Hemos relacionado a tu padre con esta banda debido a que sabían lo de tu tatuaje, cuando nadie sabía de este, él era el único que lo sabía. Además lo que has dicho antes de esa misteriosa voz que te salvó de esos malditos –Roy tuvo que controlar su ira, de solo pensar en que hubieron podido abusar de ella esos malditos.

-Roy mi padre está muerto, de hecho él murió en tus brazos. –habló Riza con voz quebrada.

-Lo sé y no he sido capaz de quitarme esa imagen de la cabeza. Solo quiero saber la verdad. Además de que a ti y a Eliccia os marcaron con una palabra a cada una. Vida y Muerte. El padre de Eliccia está muerto y por ello pensamos que a ella le pusieron la palabra muerte. Pero en cambio a ti te marcaron la palabra Vida y dado que ahora mismo los informes médicos de él son falsos, no podemos saber qué es lo que realmente pasó. Riza solo quiero saber la verdad –volvió a repetir en un intento de comprensión por parte de la rubia.

-¿Y qué tengo que hacer?

-Solo firmar una autorización, como que das tu consentimiento para exhumar el cadáver de tu padre.

-Firmaré pero quiero estar presente en todo momento y no quiero que volváis a apartarme de nada.

-Está bien –Roy se levanto para ir en busca de la autorización que Riza debía de firmar. Roy le entregó a Riza la autorización. Esta la leyó y tras terminar firmó la misma. Tras esto Riza pidió permiso para salir de allí. Tras dejar a sus compañeros sus lágrimas comenzaron a correr libremente por sus mejillas, la mujer no quería que sus compañeros la vieran en ese estado. Para todos ellos ella era una persona fría y si corazón, aunque con el paso de los años sus compañeros se habían dado cuenta de que todo eso era pura fachada creada para no ser comida en un mundo done los débiles son comidos por los fuertes.

Fuery volvía hacia la sala de descanso tras haber escoltado a Gracia y a Eliccia, iba a cruzar la esquina cuando Riza se tropezó con él. El hombre enseguida se dio cuenta de las lágrimas en el rostro de su compañera. Era más que evidente que ya se había enterado de toda la investigación relacionada con su padre.

-¿Teniente se encuentra bien?

-Si… lo siento, no miraba por donde iba.

-Teniente disculpe que la contradiga, pero no creo que se encuentre muy bien después de lo que le han contado –Fuery se acerco hasta la mujer y le entregó un pañuelo –teniente desahóguese, seguro que lo necesita.

Riza de buena gana aceptó el hombro de Fuery. Ella no era así, no le gustaba mostrarse débil ante nadie, pero iban a desenterrar a su padre y con él su pasado y la sensación de soledad que sintió tras la muerte de su padre y verse sola ante un mundo bastante cruel. No tenía a nadie que la ayudara o consolara, por ello siguió al hombre que más había amado en ese mundo y se alisto en la academia militar. Aunque con ello renunciara a sus propios sueños. Ella siempre pensó en seguir a Mustang, pero nunca se imaginó que acabaría siendo su subordinada.

Fuery, aunque al principio titubeo un poco, acabó rodeando a Riza con sus brazos. ¡Cuánto le gustaría estar con ella y hacerla feliz! Al principio él pensaba que era una mujer fría, pero aún así la admiraba por su entrega total en su trabajo. Nadie se puede igualar a ella. Esa admiración cambió el día que ella tomo entre sus brazos a un cachorro de perro y lo adoptó, era la primera vez que la veía sonreír. Para él había sido la sonrisa más dulce que jamás había visto. Tras ese día la admiración se fue haciendo más y más grande, hasta acabar enamorándose de su superior y aunque sabía que ella estaba enamorada perdidamente de su coronel, él no iba a dejar cada oportunidad que pudiera para estar cerca de ella, para hacerla entender lo que sentía, aunque disimuladamente.

Su coronel era un hombre tan afortunado por tenerla a ella y a la vez tan tonto por no darse cuenta de la gran mujer que tenía a su lado. Ella no se merecía todo lo que le hacía sufrir su coronel.

Roy había salido a buscar a su teniente y había acabado encontrándose una imagen que para nada le había agradado. Fuery abrazando a su teniente. El coronel se resguardo tras la esquina para no ser visto. El coronel se sentía furioso, solo quería salir ahí y arrebatar a Riza de los brazos de Fuery, pero tuvo que contenerse, porque no sería nada bueno para ninguno de los dos montar una escenita de celos.

Riza volvió a casa tras el trabajo. Sus ánimos no eran muy buenos por todo lo que había ocurrido. De esto se dio cuenta Matt que la insistió hasta que le conto todo lo que le había ocurrido y con un "Roy tenía que ser" comenzó a lanzar improperios de este a diestro y siniestro.

Riza dejó a Matt despotricando para ir a tomarse un baño relajante. Cerró bien la puerta del baño para quitarle a Matt la tentación de ir a observarla, cosa que ya había hecho en otra ocasión y que como resultado el pasillo había quedado con tres agujeros de bala.

Matt ya más tranquilo se puso a ver la tele, pero este fue interrumpido por el sonido del timbre.

-Mierda –farfullo –seguro que es Roy con otro intento de no dejarme tranquilo a solas con Riza.

¡Matt abre la puerta! –ordenó Riza al rubio al sentir que llamaban por segunda vez.

-Voy –el rubio se levantó a duras penas del sofá para abrir la dichosa puerta. Tras esta se encontró con todo el grupo de Mustang al completo, ramo de flores y caja de bombones incluidos – ¿estás de broma? ¿Ahora también te traes a todos tus subordinados para no dejarme en paz?

-Quita de en medio –Roy entró ignorando a Matt, tras este entraron todos sus subordinados.

-Riza tienes visita –anunció el rubio.

Riza salió de su habitación, esta se había puesto tras el baño un vestido sin mangas y con un pequeño escote en forma de V para estar más cómoda, este se ajustaba a sus pechos y su cintura como si fueran una segunda piel.

Cuando llegó al salón todos los hombres se quedaron mirando sorprendidos a la mujer. A Havoc incluso se le calló el cigarrillo que llevaba en la boca.

-Hola… ¿Qué hacéis aquí? ¿Y por qué me miráis todos así?

Todos los hombres negaron con la cabeza a modo de que no ocurría nada malo. Por supuesto que no les parecía nada malo ver a la teniente con un vestidito ligero, tras un baño caliente, por el cual aún tenía las mejillas un tanto sonrojadas del calor y su cabello suelto y húmedo.

-No ocurre nada –Roy se acercó hacía Riza y le cubrió los hombros con su brazo en un claro gesto posesivo hacia ella y advirtiéndole a los demás con la mirada para que dejaran de mirarla el escote, el cual no era muy pronunciado, pero suficiente para la mente de todo hombre sano y con imaginación –hemos venido para disculparnos. Sabemos que estas muy enfadada con todos nosotros –Roy le quitó a Havoc, el cual volvía a tener a su inseparable cigarrillo en la boca, el ramo de margaritas que le habían comprado –no queremos que estés enfadada con nosotros. Lo sentimos mucho, solo queríamos que descansaras, por ello no te comentamos nada.

Riza cogió el ramo de flores que le entregó Roy, sabía que era él el que había tenido que escoger el tipo de flor, ya que estas eran sus favoritas.

-Este es mucho más grande del que te compre en tu cumpleaños.

Riza sonrió al recordar como un Mustang adolescente, le había regalado un ramo de margaritas por su cumpleaños, estas llevaban una nota que ponía "las margaritas son unas flores simples, sencillas y muy hermosas al igual que tu". Riza suspiró al recordar aquello, le había hecho mucha ilusión que Roy le escribiera aquello.

-Aunque aún estoy enfadada creo que os perdonare por esta vez.

-¡Bien! –exclamaron el grupo de Mustang al completo.

-Y además ¡hemos traído la cena! –Breda alzó una bolsa.

La velada fue bastante divertida, tras todo lo que le había ocurrido estaba bastante feliz por tener una noche de tranquilidad, aunque tuviera que estar pendiente todo el tiempo de que Matt y Roy no se sacaron los ojos.

Los chicos habían venido bastante preparados, hasta con juegos de mesa y aunque ella se quejaba porque al día siguiente tenían que ir a trabajar, nadie la escuchó y se quedaron hasta las tantas a base de juego y cháchara.

-¡Es hora de acabar que mañana tenemos que trabajar! –ordenó una vez más Riza en la noche, cuando los hombres habían acabado con un juego de cartas.

-Ya es hora de que obedezcamos a la teniente –Fuery se levantó del sillón, los demás le siguieron.

Se estaban despidiendo cuando se dieron cuenta de que faltaba alguien. Roy Mustang no estaba con ellos, los hombres pensaron que se habría ido primero y como estaban armando tanto revuelo ni siquiera se habían enterado.

Riza recogió los últimos vasos que había sobre la mesa de la sala y se encerró en su habitación. Tenía que hacerlo si no quería que Matt se metiera a hurtadillas en su cama cuando ella estaba durmiendo, cosa que ya había hecho en una ocasión, por ello en su habitación también se encontraban en esta ocasión cinco agujeros de bala, es que además este no solo se había metido en su cama, sino que también le había intentado sobrepasarse poniendo una mano sobre su trasero.

Riza tras asegurar su puerta se puso su pijama para irse a dormir, pero cuando se fue hacia la cama se dio cuenta de que alguien la estaba ocupando.

-¿Cómo ha entrado Matt si lo acabo de dejar en la sala? –Riza se acercó hasta la cama y destapó al polizón que había en su cama. La mujer se sorprendió mucho al ver que el que estaba en su cama no era Matt, sino que era Mustang.

Roy se encontraba profundamente dormido. El coronel se había llevado la semana completa en el hospital y solo había dormido a ratos y en un sillón bastante incómodo.

Riza se acercó hasta este, la mujer sonrió al verlo dormir, parecía tan tranquilo. Riza beso la frente de su coronel y se metió en la cama con cuidado de no despertarlo, pero parecía que ni una bomba podría despertar al alquimista. La mujer se acomodo en su cama como pudo, ya que la mayor parte la había cogido Roy para él solito, acurrucada en la espalda desnuda de su coronel esta se quedo plácidamente dormida. Esa noche iba a descansar bastante bien.

Continuará

^0^

Por aquí aparezco con otro capi, este ha terminado mucho mejor que el anterior ne? ^^ y bueno a tods ls que odiaban a Matt en este capi le hemos dado un escarmiento, aunque a mi Matt me cae bien, Pero Roy siempre será el primero por supuesto XD

Este capi también ha sido importante por el hecho de la investigación al padre de Riza que va a ser importante en los siguientes capítulos.

Muchas gracias por todo vuestro apoyo en forma de un review ^0^

Adyhaikufma: Hughes siempre estará en nuestros corazones (lo k llore con su muerte TT0TT) y no se lo de Havoc y Gracia ya se verá cómo va apareciendo la cosa, pero ni siquiera lo pensé, solo puse a Havoc como protector de Eliccia y como ellas dos son tan monas pues son capaces de ablandar cualquier corazón y Havoc siempre anda buscando el amor XD y así surgió esto. Lo del Tatuaje de Riza solo lo sabían ellos dos y el padre de Riza, nadie más y claro ero era su mayor secreto, pero necesitaban ahondar en la vida de ella para poder investigar.

Lulufma: Como he dio a Andy lo de Havoc y Gracia surgió solo. Gracia y Eliccia son muy monas y Havoc es un busca amores yo solo junte ambas cosas XD y jooo no penséis mal de Matt pobre él es solo un cornudo consentido XD

Y agradecer a tods los que leen ^0^ Muchas gracias de verdad! Y sin más me despido hasta el siguiente capítulo