Happiness
Capítulo 16
Riza se desperezó en la cama, los rayos del sol que entraban por la ventana hacían que se le nublara la vista. Poco a poco fue recobrando la visión. Riza se levantó temprano, debía comenzar un nuevo día de trabajo en la oficina, en la cual después de todo lo que habían descubierto del grupo rebelde, tenían mucho trabajo por hacer.
Riza sabía que debía hacer algo antes de ir a la oficina, pero no se acordaba muy bien del que, a la cual le quito importancia, ya que si no se acordaba tampoco sería algo tan importante. La rubia una vez se hubo arreglado salió de la habitación dispuesta a tomar un buen desayuno, necesitaba alimentarse bien para tener energía y rendir como es debido en su trabajo. Al salir de la habitación Riza escuchó ruido en la cocina. En otra época hubiera sacado su pistola, pero ahora ya no estaba sola en casa. Matt seguramente estaría haciendo el desayuno, ya que le venía un agradable olor a pan tostado de la cocina… ¿agradable?... no mejor dicho repulsivo olor.
Riza salió corriendo nuevamente hacía el cuarto de baño. Parecía que esa mañana no volvería a tomar pan tostado para desayunar. Eso hizo que por fin Riza recordara que había quedado en ir a la consulta del doctor Knox esa misma mañana.
Riza se enjuago la boca, después de devolver. Riza se miró en el espejo. No podía estar pasándole a ella eso. ¡No podía ser posible que le pasara eso! Seguro que era el cansancio ¿o algo de anemia tal vez? Eso se repetía y se llevaba repitiendo hacía ya unas semanas, en las cuales se había sentido sensible e irritable. Ella era una mujer lista y por ello temía todos esos síntomas y esa era la razón por la cual dejaba que pasaran los días a ver si se le pasaban, pero parecía que la cosa iba empeorando.
Al salir de la habitación (y abrir las ventanas para que se fuera ese maldito olor) fue al salón encontrándose allí con Gracia y Havoc.
-Buenos días ¿Qué hacéis aquí? –pregunto Riza sorprendida de ver a ambos allí.
-María me ha mandado, para decirte que lo siente mucho, pero que no puede acompañarte al médico. Megumi esta resfriada y se ha tenido que quedar con ella. Y como remplazo vengo yo. Y Jean, digo Havoc hoy es mi gurda espaldas. Así que también tiene que venir.
-No hace falta Gracia, ya voy yo sola.
-¿Por qué tienes que ir al médico? ¿Estás bien Riza? ¿Seguro que es por culpa de Roy? ¡Pues no se hable más yo te llevo!
No sabe como Riza, la cual pensaba ir sola a la consulta del doctor Knox, acabo yendo acompañada, muy acompañada para su gusto, ya que no solo fue Matt, sino que también Gracia y por supuesto Havoc. La rubia había insistido he insistido en que ella podía ir sola, pero poco caso le habían hecho. Riza suspiro cansada no tenía fuerzas para nada y mucho menos para aguatar a esos tres, por ello había dejado que ellos ganaran. Si hubiera sido en otro momento, si no estuviera tan sensible, hubiera cogido su pistola y hubiera puesto orden en cuestión de segundos, pero no en ese momento. Se sentía terriblemente cansada y temerosa de lo que pudiera ocurrir en la consulta del doctor.
Riza entró en la consulta del doctor acompañada de Gracia, no sabe cómo, ya que ella prefería entrar sola. Parecía que habían hecho una conspiración entre todos para no dejarla sola y con ello más nerviosa, ya que no sabía qué era lo que le pasaba, aunque tenía alguna sospecha a la cual tenía mucho miedo, ya que si eso ocurriera cambiaría toda su vida de golpe.
El doctor le hizo una revisión y unos análisis a Riza. En la consulta esperaban impacientes Riza y Gracia para ver los resultados. El doctor entró con unos papeles, los cuales leía atentamente.
-Riza tus análisis están bien, pero debo decirte el porqué de que tengas mareos y vómitos. Ven conmigo –el doctor dio paso a Riza, este la llevo fuera de su consulta, pasaron un largo pasillo, para entrar en otra consulta –túmbate en esa camilla.
A Riza le temblaron las piernas al ver que estaban en la consulta de la sección de ginecología ¡No podía ser lo que ella pensaba!
Gracia que seguía detrás de Riza, la empujo un poco a la rubia al ver que esta había quedado aterrada por el lugar donde se encontraban.
Una vez tumbada. El doctor se acercó hasta ella y preparo todo para hacerle una ecografía vaginal, buscando el causante de todo lo que le estaba causando todos esos síntomas a la teniente.
-Justo lo que yo pensaba, estaba claro tenías todos los síntomas –el doctor miraba a la pantalla mientras señalaba a un punto en concreto donde se encontraba lo que parecía una pequeña manchita en forma de judía. El hombre se paró cuando vio que la imagen era más nítida para que ambas mujeres pudieran verlo –esto es lo que te está produciendo todos esos síntomas teniente Hawkeye.
A Riza le temblaba todo el cuerpo y este se incrementó al ver como en la pantalla se reflejaba esa imagen, no hacía falta que el doctor le dijese lo que era esa manchita reflejada en la pantalla, era la imagen de un feto en formación. La teniente no sabía si llorar o reír, estar contenta o desilusionada. Ya que sus ojos tenían delante de ella a su bebe, fruto de su amor por Roy Mustang. El hombre que hacía apenas un día le había rechazado, porque él no podía darle lo que ella deseaba. Y sin quererlo ahora lo tenía ahí delante de sus ojos.
Sus lágrimas se agolparon en sus ojos, se encontraba feliz, pero, no podía estarlo, porque Roy no quería a ese niño. Ella podía soportar ser rechazada por él, pero que Roy rechazará a su hijo eso no lo podría soportar.
-No llores todo va a estar bien ¿vale? -Gracia abrazó a la rubia con fuerza. Sabía perfectamente quien era el padre de ese bebe y también sabía perfectamente que por ello Riza tenía un gran problema.
-Esta de dos meses de embarazo. Teniente Hawkeye, me siento obligado de informarle de que si no desea tener un bebe por su posición en la milicia, puede realizar un aborto. Yo no soy partidario de ello, pero es mi obligación decirlo.
-¡No! –casi grito la rubia. No era el mejor momento y sabía que aunque su padre no lo quisiera, ella lo amaría por los dos –no quiero abortar.
-Entonces tengo que dar el parte a la milicia de que usted está embarazada.
-¡No lo haga por favor doctor Knox! –Riza casi suplico -¡No lo haga!
-Lo siento pero estoy obligado a hacerlo–no es que fuera muy listo, pero estaba más que claro para él que el padre era Roy. No podía ser otro. Solo había que verlos a ambos para saber que había algo especial entre ellos y no solo la relación entre coronel y teniente –sé que esto puede afectar la padre del bebe, pero tengo que dar parte a la milicia.
-¡No lo haga! Ha luchado mucho para llegar a donde está y si por mi culpa no consigue su sueño, me voy a arrepentir de ello siempre.
-Tengo que hacerlo. Aparte de que abandone la milicia.
-Ahora mismo no sé qué es lo que voy a hacer, pero por favor solo espere un poco. Él no puede enterarse esto.
-Está bien te daré dos días. Sino obtengo una respuesta daré el parte como que usted está embarazada –el doctor iba a apagar la pantalla cuando la teniente le paro.
-Por favor, solo un poco más deje que lo mire –la teniente se tumbo. Gracia volvió a abrazarla, amabas se quedaron mirando a la pantalla, donde el pequeño feto se podía ver. Se sentía extrañamente feliz de ver que estaba embarazada, pero a la vez triste, por saber que Roy no querría a su hijo.
Una vez fuera de la consulta Matt y Havoc estaban esperando en la sala de espera. Matt al ver a Riza entrar fue hacía ella y la agarró de la mano. Se sentía muy preocupado por la salud de ella.
-¿Estás bien Riza que te ha dicho el doctor?
Riza se soltó del agarre de Matt y se sentó una de las tantas sillas que había en la sala de espera. ¿Cómo contar lo que le ocurría? Su situación ya era complicada para ella, pero sabía que Matt no pararía hasta enterarse de ello.
-Lo que os diga no puede salir de aquí bajo ningún concepto –Riza miró fijamente a cada uno de los presentes, sobre todo a Havoc, el cual se le hacía muy sospechoso que estuviera ahí. Todo eso de que casualmente él fuera el guardaespaldas de Gracia esa misma mañana, no le había parecido muy creíble –Havoc no puedes contárselo a nadie.
-No diré ni una palabra. Porque creo que serías tú la más indicada para decírselo a él –Havoc se había dado cuenta perfectamente de lo que le pasaba a la teniente, era más que evidente.
-¿Qué es lo que ocurre Riza? ¿Quieres decírmelo de una vez? ¿Es algo malo? –Matt se sentó al lado de Riza y le cogió de las manos –dime que es lo que te ocurre Riza.
-No me ocurre nada malo Matt. Estoy embarazada de dos meses –Riza no pudo evitar que se le escapara una tímida lágrima de felicidad. Iba a tener un bebe. Ella nunca le habían gustado los niños, pero desde que conoció a Megumi, hizo que todo cambiara, desde que la tuvo en brazos, había deseado tener ella su propio hijo fruto del amor entre Roy y ella, aunque su situación fuera complicada, porque ese bebe no venía en el mejor momento.
-¿Qué? –Matt se quedó petrificado unos segundos. Debía procesar bien la información de que el amor de su vida estaba embarazada y seguramente del hombre al que él más odiaba.
-¿Y cuándo piensas decírselo al padre? Porqué estoy deseando de ver su cara cuando se entere –Havoc rio de solo imaginarse la cara que se le iba a quedar a su coronel. Él que pensaba ser el soltero de oro de Amestris y ahora lo habían pillado.
-¡Él no puede enterarse de esto! –Riza se levantó y fue hacia Havoc.
-¿Cómo que no? Él es el padre, tiene derecho a saberlo. Es su hijo
-Antes de venir al médico, tenía dudas de que pudiera estar embarazada y hablé con él, le dije que quería una familia, le dije que quería tener un hijo suyo. Pero él no quiso, él me ha rechazado. Él no quiere tener un hijo. Havoc he sido rechazada por él muchas veces, pero lo he soportado, pero no sería capaz de reponerme si rechaza a este bebe. Este bebe es lo único que me quedará de mi tonto enamoramiento por ese loco alquimista –las lágrimas corrían libremente por las mejillas de Riza –estoy sola en esto.
-¡No estás sola! –Matt parecía que ya había procesado la información y reaccionaba -¡No estás sola Riza! Yo te ayudare. Yo te quiero Riza. Criemos juntos a ese bebe, yo lo querré como si fuera mío.
-Riza no puedes hacerle eso. Te aseguro que si le cuentas lo que te ha pasado él no va a rechazar a su hijo. Ese idiota te quiere, pero lo que pasa que es demasiado orgulloso para demostrártelo. Dale una oportunidad Riza.
La cabeza de Riza sentía que daba vueltas. Pensaba que iba a criar sola a su bebe y de repente le aparece un nuevo padre, Havoc insistiéndole que le dijera la verdad a Roy, el doctor Knox que debía de dar el reporte a la milicia de que ella estaba embaraza. Demasiadas cosas que pensar y ella ya estaba bastante liada.
-¡Ya está bien! ¡Se acabó! –Gracia se acercó a Riza y la abrazo -¡Dejadla en paz! Ella necesita pensar en su situación y en que será lo mejor para ella y el bebe. Y no quiero ver a ninguno de los dos atosigándola hasta que ella se decida.
-Gracias –Riza abrazó a su amiga agradecida de que la ayudara. Ella por una vez no tenía fuerzas para controlar la situación.
-¿Qué le digo al coronel cuando llegue?
-Le dices que ella solo estaba estresada –respondió Gracia a Havoc –y que estará dos días de baja para descansar. Matt, Riza se quedará estos dos días en mi casa y no quiero que se entrometa nadie ¿Esta claro? –Gracia miro enfadad a los dos hombres, los cuales solo pudieron asentir con la cabeza.
Havoc entró en la oficina. Allí ya todos esperaban que llegara el segundo teniente para enterarse de si Riza esta embarazad o no.
-¿Y la teniente Hawkeye? –preguntó Mustang al ver que ella no entraba junto con Havoc.
-El doctor le ha dado un par de días de descanso. Al parecer solo estaba estresada.
-Vale, ha si que estará dos días de descanso. Seguro que se pondrá bien. Matt la cuidará –Roy se maldijo así mismo. ¿Porque no podría ser él el que la cuidara? Pero por mucho que quisiera ella siempre corría peligro estando junto a él.
-No, ella estará en casa de Gracia estos dos días. Mi coronel me gustaría decirle una cosa, pero no se lo digo como su subordinado, sino que se lo diré como su amigo. Tienes que rebajar tu orgullo ¡ya! Si no vas y le dices a Hawkeye lo que sientes de verdad por ella en estos dos días, las pierdes para siempre. Pórtate como un hombre Roy y lucha por lo que es tuyo, porque te lo van a robar –Havoc se sentó en su escritorio, dejando a todos los presentes, incluidos el propio Roy muy sorprendidos. Estaba claro que él sabía algo más pero que no pensaba decir.
-¿Gracia que piensas que debo hacer? Estoy muy liada –Riza estaba sentada en el cómodo sofá de casa de Gracia.
-Ahora mismo solo piensa que es lo que va a ser mejor para ti y el bebe. Vosotros dos sois los importantes, por lo que solo piensa en eso.
-No voy a poder seguir trabajando en mi puesto.
-No, tu trabajo es muy peligroso Riza.
-Pero es que si dejo los militares, lo dejaré a él. Y le prometí que estaría con él hasta el final. Odio tener que romper una promesa.
Gracia se sentó en el sofá junto a Riza. La mujer tomo una taza de té que había preparado y se la dio a la rubia y tomo otra para ella.
-También existe la opción de que le cuentes todo. A sí no romperías tu promesa.
-Pero no quiero que rechace a nuestro bebe Gracia. Y sé que lo va a hacer. No quiere tener ninguna responsabilidad de ese tipo. Si tendré que dejar de ser teniente –Riza tomo un sorbo de té. El cálido líquido traspasó su garganta haciéndola sentir mejor –aunque tenga que romper mi promesa.
-Es por el bien del bebe Riza.
-He pensado también en lo que me ha dicho Matt. Sé que nunca podré quererlo como a Roy, pero me está haciendo muy feliz. Desde que llego ha dado un giro mi vida. Él ha sido el que más me ha hecho plantearme que quería vivir con alguien que me quisiera.
-Creo que eso deberías pensarlo mejor y tener cuidado. Como me dijiste una vez no hace mucho, solo deja que las cosas surjan y si todo te sale bien adelante. Creo que ya ha llegado la hora de dejar de estar detrás de Mustang todo el tiempo y pensar en tus propios objetivos Riza.
-Si. Ya va siendo hora de acabar con todo esto –Riza se abrazó a si misma. Sabía que debía de dejar de estar detrás de Roy para centrarse en sus propios deseos. Pero le resultaba tan complicado. Su vida se había vasado en ayudar a Roy, en apoyarlo hasta que este lograra ser el mayor poder entre los militares. Le pesaba tanto dejar a la persona que amaba. Pero lo que más le pesaba era pensar que él nunca conocería a su hijo.
La jornada de trabajo había terminado por fin. Ese día había resultado bastante completito. Ya que habían tenido que ir a paliar otro ataque de los rebeldes, pero en este los militares habían resultado victoriosos ya que habían atrapado a tres de ellos. En los interrogatorios con los rebeldes, estos habían asegurado que Balzár era también uno de los suyos y habían declarado que había sido un punto muy importante para conseguir información referente con los militares, aparte de poder raptar a Riza y Eliccia, debido a que este estaba a cargo de la puerta trasera del cuartel.
Esto había hecho que Roy se sintiera satisfecho, ya que por fin podía meter en la cárcel a Balzár y aparte de que este hiciera un trato con los militares y les ayudara mucho en la detención de los dirigentes de la banda rebelde, este no iba a salir de la cárcel en muchos años.
Sus subordinados se despedían de él uno tras otro y salían de la oficina dirección a sus casas. Había sido un duro día para todos. Pero para Roy había sido mucho peor debido a que no estaba Riza con él. En el día la había llamado millones de veces, haciendo que sus subordinados le miraran raro. Estaba demasiado acostumbrado a Riza a que ella lo llevara todo, ella daba el orden en su desordenada vida y sobre todo en su ahora desordenada oficina. No entendía como la rubia podía hacer todo tan bien y perfecto. Normal que hubiera caído estresada. Bueno parecía que él aunque le costara se tendría que acostumbrar a esa vida. En la que ella algún día se marcharía de su lado.
-Coronel –Havoc entró en la oficina nuevamente, el hombre estaba camino a la salida cuando pensó que debía volver a decirle algo a su coronel – ¿ha pensado en lo que le comente esta mañana?
-¿Crees que he tenido tiempo para pensar hoy en algo Havoc? –Roy levantó la vista del informe que estaba redactando. El cual ya estaría redactado, firmado y archivado, si ella hubiera estado en la oficina.
-¿Roy enserio piensas dejarla atrás?
-Yo no la estoy dejando atrás. Solo le estoy dando libertad Havoc.
-Voy a ir a casa de Gracia a hacer una visita. A lo mejor te gustaría venir conmigo.
Roy volvió a levantar la cabeza del informe, arqueado una ceja. La verdad era que la echaba de menos y además se encontraba un poco nervioso, porque no le había resultado muy creíble lo del estrés. A parte de que Havoc le estaba insistiendo demasiado. Sabía que Havoc ocultaba algo y que no se lo iba a sonsacar con solo darle una orden.
-Ayúdame y ahora nos vamos –Roy le tendió a Havoc uno de los informes.
-Si lo sé no te digo nada –Havoc cogió el papel con resignación.
-Mira aquí Eliccia acababa de nacer. Era tan pequeñita –Gracia pasaba un álbum de fotos de cuando Eliccia solo era un bebe.
La mesa estaba regada de fotos, ecografías de Gracia y ropa de bebe. A Riza le había entrado curiosidad y quería saber y ver cómo era un bebe. Solo había estado con Megumi, aunque parecían que los bebes en poco se diferenciaban. Son pequeños y monos, aunque lloraban mucho.
La puerta interrumpió a ambas.
-¡Yo voy! –desde su habitación salió disparada Eliccia como un rayo hacia la puerta para ver quién era la visita. La niña esperaba deseosa que fuera una persona -¡Jean! –chilló la niña feliz al ver que era la persona esperada. La pequeña se lanzó a los brazos del rubio. Este la tomo en brazos.
-Hola ¿dónde está tu madre?
-Dentro en el salón con Riza. Pero no sé si querrán que las molestemos, están con cosas de mujeres.
-¿Cosas de mujeres?
-Si, es lo que me han dicho cuando le he preguntado que hacían.
-Pues vamos a interrumpirlas porque traemos bollitos de nata para merendar ¿te gustan?
-¡Me encantan! –la niña se abrazó feliz a Jean.
Los tres entraron en la casa dirección al salón. Allí se encontraron a Riza y Gracia viendo fotos. Ambas se sorprendieron mucho al ver allí a Roy. Ambas mujeres miraron a Havoc de forma acusadora.
-Hemos traído bollitos de nata –se disculpo Havoc.
-Sentaos –Gracia se levanto para hacer un hueco en la mesa. No podía evitar alegrarse de ver a Havoc. Parecía que las cosas entre ellos iban bien, aunque ella aún no le había dejado a Havoc algo más allá de cogerle la mano o algún beso en la mejilla. Quería saludar a Havoc de una manera más cariñosa, pero le daba vergüenza delante de Riza y Roy.
-¿Me he perdido mucho hoy en la oficina? –pregunto Riza. Quería apartar la mirada de Roy hacia ella. Sabía que le quería decir algo, pero el que no lo quería saber.
-Buff ha sido un día agotador –Havoc hizo un gesto de cansancio –hemos tenido un ataque rebelde, detenciones, interrogatorios, de todo. Ha estado todo tan liado que él –Havoc hizo un ademán con la cabeza en dirección a Roy –se ha pasado todo el día llamándote. Teniente Hawkeye los informes de detenciones, teniente Hawkeye las fichas de los acusados, teniente Hawkeye, teniente Hawkeye.
-¿Sabes que hay que ordenar el fichero de la oficina verdad Havoc?
-No ha pasado nada, ha sido un día aburrido. Nada ha ocurrido y nadie te ha echado en falta –Havoc se apresuro a decir para que su coronel no le pusiera más trabajo del que ya tenía.
-Es normal que cuando hay un día de mucha actividad se eche en falta a los trabajadores efectivos, cosa que tú no eres.
-Tocado y hundido.
Gracia ordenaba las fotos y demás cosas dejándolas apiladas en un rincón de la mesa, para poder traer el té para la merienda. Roy se fijo en todas las fotos de Eliccia de cuando era muy pequeña, pero le llamó la atención algo en especial.
-¿Qué es esto? –preguntó Roy tomando la foto de la ecografía que esa misma mañana le habían hecho a Riza.
Riza se quedó petrificada en el sofá, sin saber que hacer o decir. Todo se había acabado Roy se iba a enterar de todo iba a rechazar a su bebe y todo su mundo se le iba a caer encima.
-Eso es una ecografía –respondió Gracia más tranquila, ya que la ecografía no llevaba nombre –La tienes al revés, es así –Gracia le dio la vuelta a la ecografía y se la volvió a dar a Roy.
-No se ve nada.
-Si se ve lo que ocurre es que el feto aún es muy pequeño, es poco perceptible, pero esto –Gracia le señaló a un lugar en la ecografía donde se podía divisar como una mancha negra de poco tamaño –es un bebe.
-Dos meses –leyó Roy la inscripción que había arriba de la ecografía – ¿es un feto de dos mese? –Gracia asintió como respuesta.
-Voy a preparar un poco de té para acompañar –Gracia hizo un gesto a Havoc. Quería darle algo de tiempo a solas con Roy para que hablaran. Entendía la incertidumbre de Riza, pero Roy al fin y al cabo era el padre y debía saberlo.
-Yo te ayudo Gracia –Havoc se levantó y agarró a Eliccia también arrastrándola fuera del salón, haciendo que Roy y Riza se quedaran solos.
Ambos se miraron en silencio por un rato
-¿Cómo te sientes?
-Bien, me va a venir bien estar dos días lejos de todo, para reflexionar.
-¿Has dejado solo a Matt? ¿Tan pesado es?
-No. Matt se porta muy bien conmigo. Pero necesito estos dos días para pensar en algo muy importante.
-Se que estás estresada, pero siento que aparte de todo esto me ocultas algo más. Y que Havoc lo sabe, pero no me lo va decir.
-¿Por qué crees eso?
-Porque lo siento. Además de que Havoc me ha dicho esta mañana que o me porto como un hombre ya, o te pierdo para siempre.
-¿Y qué piensas sobre eso?
-Pienso que yo soy tal y como soy y no voy a cambiar y sería muy egoísta por mi parte cortarte las alas. Pienso que es hora de que seas libre. Ya hablamos de nuestra relación cuando estuvimos en tu casa. No me gustaría que te alejaras de mí, pero creo que es lo mejor. Yo no puedo hacerte feliz.
-Si, ya me quedó muy claro la otra noche en mi casa. Entonces eso significa que no te portaras como un hombre y me dejarás marchar.
-Si, creo que es lo mejor para ti Riza.
-Si… seguro que será lo mejor. Voy a la cocina a ayudarles –Riza puso la primera excusa que se le vino a la cabeza para poder salir de allí, sin que Roy se diera cuenta de que sus ojos se llenaban de lágrimas. Ya no había vuelta atrás. Si tenía una pequeña duda de que Roy aceptaría a su hijo se le cavaba de quitar y con ello todas sus esperanza. No hay vuelta atrás.
Todos pasaron una tarde tranquila, aunque el ambiente se notaba algo tenso por parte de Roy y Riza. La rubia no subió su mirada en ningún momento, sabía que si miraba a Roy volvería a echarse a llorar irremediablemente. Y aunque este le habló ella no aparto su mirada del bollito de nata, del cual estaba disfrutando. Parecía que era lo único bueno que iba a obtener de esa tarde. Y no era que ella disfrutara comiendo dulces, pero la causa era que desde hacía unas semanas parecía que era lo único que no le daba ganas de vomitar
Gracia para amenizar un poco la situación comenzó a enseñar fotos de Eliccia cuando pequeña, de las que estaban sobre la mesa.
-¡Que recuerdos me trae todo esto! –La mujer pasaba las fotos, recordando cada momento –Mi primera ecografía. Estaba de tres meses cuando me la hice –la mujer mostró la imagen a los presentes.
-¿Tres meses? –Roy le pareció que algo no cuadraba -¿entonces de quien es esta que pone dos meses?
-Es de una amiga –se precipitó a contestar rápidamente, después de haberse atragantado con el sorbo de té –es que a las mujeres nos gustan tanto estas cosas que hasta nos pasamos las ecografías las unas a las otras.
Roy volvió a mirar la ecografía que tenía en la mano. Las palabras "dos meses" estaban escritas a mano y la letra le resultaba bastante familiar. Era una letra pequeña muy fina, bastante bonita. Estaba claro que era la letra de una mujer. De eso no le cabía duda.
-Me resulta familiar esta letra.
Riza abrió los ojos como platos, Gracia se había atragantado con otro sorbo de Té.
-Con todos los informes que lees en el día, es normal que te recuerde a alguna letra que hayas visto –contestó Havoc al ver como Riza y Gracia estaban a punto del infarto y ya no eran capaz de contestar
-¿Es de María? –preguntó la niña de forma inocente.
-Si, eso es de María Ross. Es normal que te suene su letra –contestó Gracia decidida a dejar de beber su té. No quería morir ahogada.
Roy convencido dejó la ecografía en la mesa, haciendo que Riza volviera a respirar con tranquilidad.
-Bueno creo que es hora de que marche –Roy se levantó de su asiento –espero que en estos dos días te recuperes.
-Si… yo también –Riza evitó mirar a Roy nuevamente.
Todos se levantaron para despedir a Roy. Havoc tenía que quedarse, ya que aunque Gracia estuviera con Riza, ella no estaba de servicio y le pareció que sería mejor que se quedara él para protegerlas. No sabían cuando podían volver a atacarlas los rebeldes.
Roy tomó su chaqueta y salió de la casa de Gracia. Dirección a su coche Roy se metió la mano en el bolsillo de su chaqueta para coger la llave, cuando la cogió sintió que algo se había caído de su chaqueta. Este miró al suelo, donde se encontró un papel. Al cogerlo se dio cuenta de que era la ecografía de María Ross.
-¿Cómo habrá llegado esto aquí? –se preguntó Roy. El hombre abrió la puerta de su coche y entró en él. Roy se quedó por unos segundos mirando la ecografía que tenía en las manos. La verdad que no recordaba a ver visto la letra de María Ross tanto como para que le resultara familiar, de hecho no sabía si había visto alguna vez un informe de ella.
Roy suspiró. Eso era lo que quería Riza, tener una familia e intercambiarse ecografías entre sus amigas. No ya estaba decidió, él no le podía dar lo que quería a Riza. Ella se marcharía seguramente con Matt y le dejaría, pero así serían mejor las cosas para ella.
Roy golpeó con furia el volante. Era tan estúpido por dejarla marchar, pero ella con él siempre corría peligro. Él solo quería que ella encontrara la felicidad.
Continuará
^0^
Gomen con el retraso, pero es que no he tenido tiempo para nada en vez de vacaciones de navidad deberían llamarlo el estrés de la navidad
Y bueno pues ahí tenéis la noticia Riza está embarazada y las cosas con ello no han mejorado para nada, pero bueno ya veréis cómo evoluciona todo esto.
Y no me puedo marchar sin agradecer a las personitas que me dejan un mensajito ¡MUCHAS GRACIAS! ^0^
Lulufma: gomen lo sé los hago muy largo los capis lo de Havoc y Gracia no fui yo fueron ellos solitos XD No la verdad es que no sé porque pero surgió casi sin darme cuenta y pensé en Havoc un chico que siempre busca el amor y Gracia con Eliccia las pesonitas más lindas de Fullmetal. Havos buscaba amor y ellas son todo amor, por ello surgió todo esto XD
Jajajajaja me reía mucho con lo de que Roy es más sexy, eso no lo pondría en duda NUNCA XD
Andyhaikufma: Si quise dejar vivito al padre de Riza porque, como he dicho ya antes, eso de que muriera justo cuando Roy aparece siempre me parecía muy sospechoso y después que me gusta ese personaje, mira que sale bien poco XD (solo para morir) y quise darle un pequeño papel en este loco fic mío ^^
XD siii te diste cuenta de que Riza estaba embarazada. Era mi intención, el ponerla más sensible, me alegra que notaras lo que pretendía ^^ que hay veces que intento mostrar sentimientos, pero no me salen muy bien… pero bueno lo intento como buenamente puedo n.n
Y muchas gracias a tods las personas que se molestan un ratito para leer mi fic! ^0^
Y sin más que paséis un buen fin de año a tods ^0^ nos leemos el año que viene XD
