Happiness
Capítulo 18
Riza respiró ampliamente. Hacía un día precioso y lo sería mucho más si no tuviera que marcharse de central.
La rubia miró a todos sus amigos con lágrimas en los ojos, estaban todos allí, para despedirla, porque para ellos era alguien importante con los que habían pasado mucho tiempo juntos, estaban todos, aunque la persona más importante para ella faltaba. Sabía que Roy se había enfadado, pero pensó, o por lo menos tenía la esperanza de que él fuera a despedirla, o que hiciera algo para que ella no se marchara.
Riza abrazaba a cada uno de sus amigos Breda, Falman, Fury, Havoc, María, Rebecca, Gracia, Winry, Edward, hasta el doctor Knox había ido para persuadirla de quedarse, ya esconderé los papeles de tu embarazo para que no lo sepan los militares, le había dicho, pero ya estaba todo decidido. Solo había una persona que podía hacerle cambiar de parecer y este parecía que no iba a aparecer.
-Riza se está haciendo tarde –Matt miró la hora en el gran reloj de la estación.
-Riza –Gracia se abrazó una vez más a su amiga –escríbeme y te llamare todos los días –ambas mujeres se abrazaron, haciendo que se unieran María, Winry y Rebecca, las tres habían creado un vínculo entre ellas muy fuerte.
-Bueno espero volver a veros pronto –Riza miró una vez más hacía la entrada de la estación. No iba a venir él –me marcho.
Riza y Matt se montaron en el tren. Minutos después de que se montarán sonó el pitido del tren indicando su partida. Todos miraron una vez más al tren como se ponía en marcha.
-¡No!
Todos miraron desde donde venía el grito. Roy Mustang llegaba corriendo, pero este llegaba demasiado tarde y el tren ya marchaba fuera de la estación.
El hombre cayó al suelo de rodillas, al darse cuenta de que había llegado demasiado tarde. Había perdido a la única mujer que había amado en su vida.
-Roy –Havoc se acercó hasta él –no está todo perdido.
-Si lo está. Ella quería que yo le impidiera marcharse, por eso vino a darme la carta de renuncia, para que me diera cuenta de que la ecografía era de ella ¡Soy un imbécil! –Roy golpeo el suelo. Era un hombre fuerte, muy fuerte solo recordaba haber llorado una vez en toda su vida y había sido con la muerte de su mejor amigo. Demasiado tiempo sin llorar, pensó amargamente mientras sentía como sus ojos comenzaban a arder y de ellos comenzaban a salir lágrimas mojando su rostro.
Winry sintió una presencia en su espalda y se dio la vuelta, dando la espalda a Roy y sus subordinados, los cuales intentaban animar a su coronel, la rubia abrió los ojos como platos al ver la persona que estaba allí. Ante ella estaba Riza llorando. Winry miró una vez más por donde se había marchado el tren y volvió a mirar otra vez hacia donde estaba Riza. No parecía que aquello fuera una mera ilusión. Y solo se había dado cuenta ella, porque los demás estaban intentando animar a Roy.
-Winry –Riza se abrazo a la chica –no puedo marcharme, no quiero dejar todo atrás.
-¡Riza! –Winry sentía como las lágrimas de Riza mojaban su cuello
-No sé que voy a hacer ahora, pero no quiero marcharme. No he podido me he bajado en el último momento.
-¡Riza! ¡Escúchame!
Ante el llanto de Riza se dieron cuenta de que Riza estaba allí. Roy sintió como volvía en si al ver como Riza estaba allí frente a él. El hombre se levantó y se quedó mirando a Riza estupefacto. Ese debía ser su día de suerte o algo así pensó al ver a ella frente a él.
-¡Riza por favor! –Winry intentaba que su amiga la escuchara-¡Riza escúchame! –por fin la chica logró que Riza se separará de ella –mira quien ha venido –Winry le señaló frente a ella.
Riza sintió un vuelco en el corazón al ver a la persona que tenía frente a ella, la mujer se llevó las manos a la cara, dejando una vez más que sus lágrimas corrieran libremente.
Roy se acercó hasta ella lentamente, como si ella fuera solo una ilusión y que fuera a desaparecer en cualquier momento, al llegar junto a ella, la abrazo dulcemente, sintiendo como Riza hundía su cabeza en su pecho. Roy respiró aliviado al sentir el calor de Riza junto a él. Ella no era una ilusión y no iba a dejarla marchar, no pensaba soltarla.
Riza se aferró a Roy fuertemente, él había ido a buscarla. Ahora agradecía el haberse bajado de ese tren.
-Riza –Roy llamo a la rubia haciendo que esta lo mirará. Roy limpió los ojos llenos de lágrimas de Riza dulcemente.
-Roy yo… yo… -Riza no sabía qué hacer, él estaba allí abrazándola ¿Seguiría enfadado con ella? ¿Se habría dado cuenta de que la ecografía era suya? ¿Qué iba a hacer ahora? Las preguntas volaban en la cabeza de Riza, pero todas estas acabaron callándose de golpe cuando Roy la beso. La rubia recibió gustosa el beso de Roy.
Debido a la exclamación de sus compañeros ("¡qué bonito!"), hizo que la pareja volviera a la realidad y se dieran cuenta de que seguían en la estación delante de todos. Ambos se separaron, Riza seguía intrigada mirando a Roy ¿sabría lo de su embarazo? Ella tenía miedo de hablar y si le decía que estaba embarazada y él la rechazaba.
Roy se dio cuenta de que Riza lo miraba fijamente. Él le sonrió y le acarició la mejilla dulcemente.
-Riza sé que estás embaraza y yo… quiero que tengamos a ese bebe juntos.
La rubia se llevo sus manos a la cara emocionada por lo que acababa de escuchar ¿estaría soñando? De repente todos sus problemas se resolvían. Iba a tener un hijo e iba a estar con la persona a la que más amaba en el mundo para criarlo junto a él. Si ese era un sueño no quería despertar.
-Creí que os había perdido a los dos cuando vi como se marchaba el tren –Roy abrazó una vez más a Riza.
Entre todos recogieron el equipaje de Riza, sacando a black Hayate de su caseta de viaje y volvieron todos hacia la casa de Riza.
La casa de Riza nunca había tenido tantas visitas juntas y su apartamento era tan pequeño que apenas si cabían en la sala. Algunos de ellos acabaron sentados en el suelo. Debían debatir sobre algo importante y era el futuro de ambos en la milicia.
-¡Coronel va a ser papi! –Falman junto con los demás subordinados de Roy se burlaban de él.
-¡Silencio!... además ayer os ordené que no llegarais tarde al trabajo y ya lleváis dos horas de retraso.
-Tú también –contraatacó Havoc.
-Y por ello aceptaremos como hombres la bronca de Führer en cuanto lleguemos.
-Bueno creo que deberíamos hablar de cosas más importantes –cortó el doctor Knox. Este alzó una carpeta –aquí tengo el informe del embarazo de la teniente Hawkeye, del cual los militares no saben nada. Aunque como Hawkeye ha renunciado a su trabajo, no tendré que reportar nada a los militares.
Roy vio como Riza bajaba la cabeza, sabía que ella no quería acabar siendo una madre siempre en casa y solo atendiendo a los cuidados de su hijo.
-No le he dado curso a la renuncia de ella –contestó aliviando a Riza al saber que aún tenía trabajo –era evidente que ella no quería dejar su trabajo así que solo lo guarde en mi cajón.
-Pues entonces tengo que informar a los militares de su embarazo.
-¡Un momento! Roy tienes que presentar mi renuncia. Si los militares saben que estoy embaraza y tú eres el padre, tu carrera estaría en peligro. Sería muy mala imagen para ti. El aspirante a Führer no puede tener así como así un hijo con su teniente. Aunque quiera no puedo seguir allí.
-De todas formas se van a enterar los militares. Aunque tú renuncies.
-Yo tengo una posible solución, en la que Hawkeye podría seguir trabajando y no sería manchada la imagen de Roy –El doctor Knox se hizo escuchar por encima de los pensamientos de la pareja –La única solución para todo esto, es que os caséis como muy tarde la semana que viene y decís que ella se ha quedado embarazada en el viaje de novios. Cuando a los nueve meses nazca vuestro bebe pondré que ha sido sietemesina y caso resuelto. Las primerizas suelen tener el parto antes de los nueve meses.
Roy y Riza se miraron mutuamente ¿casarse? ninguno de los dos habían pensado en esa posibilidad, aunque Riza estaba embarazada. Eso no era algo que le agradara a ninguno de los dos.
-Podría trabajar en otra parte. No solo están los militares –Riza veía con horror eso de casarse, ser centro de atención, millones de caras desconocidas, ya que asistirían los peces gordos entre los militares, tener que aparenta felicidad inmensa, etc –aunque igualmente se acabarían enterando los militares y sería muy mala imagen para ti –Riza bajó la cabeza ¿en verdad se iban a tener que casar? Si que le iba a dar guerra su bebe y aún no había nacido.
-Ahora más que nunca no quiero tenerte lejos. Tengo demasiados enemigos y todos te conocen a ti… solo tenemos una salida Riza y te aseguro que me agrada mucho menos que a ti. Pero tenemos que hacerlo. Hay que hacer las cosas bien y tengo que portarme como un hombre y asumir mis responsabilidades.
Riza vio con horror como Roy se levantaba se ponía delante de ella y se arrodillaba todas las féminas en la sala exclamaron emocionadas y casi chillaron al ver que Roy se metía la mano en el bolsillo de su chaqueta militar y sacaba una caja y se la tendió abriéndola frente a ella. Dentro no había un anillo, si lo hubiera sido Riza hubiera tenido un ataque de nervios, todo eso iba demasiado rápido para ella. Dentro de la cajita había un chupete con su cadenita y un broche de plata en forma de osito.
-Quiero a mi hijo y te quiero a ti. Ya esta bueno de jugar a los adolescentes y escondernos de todo. Riza Hawkeye ¿Quieres casarte conmigo?
La tonalidad de sonrojo de la cara de Riza ya pasaba a ser morada. Petrificada y a la vez emocionada no sabía cómo reaccionar. Como podía reaccionar si hacía solo un par de horas iba a dejar la ciudad para alejarse de su persona amada y ahora esa estaba frente a ella pidiéndole matrimonio. La rubia comenzó a sentir como si se ahogara.
-Riza ¿estás bien? –Roy se preocupó un poco al ver que Riza se había quedado fija mirando al chupete sin reaccionar.
-si –Riza contestó, pero lo hizo tan bajo y rápido que nadie fue capaz de escucharla. Riza cogió el chupete con la cadenita. Era el primer regalo que le hacían para su bebe –si –habló ya más fuerte y claro. La rubia agarró fuertemente el chupete y comenzó a llorar. Esta sería la segunda vez que Roy le hacía llorar de felicidad.
Roy la abrazo dejando que ella se desahogara. Riza pensaba que el embarazo la tenía muy sensible, no paraba de llorar.
-¡Bien tenemos boda! –vitoreó Rebecca feliz por su amiga.
-¡Todo esto es muy bonito, pero a mí me habéis olvidado! –Matt se cruzó de brazos –sabía que pasaría esto –suspiró.
-Matt yo... lo siento mucho –Riza volvía a llorar nuevamente -¿Por qué no puedo parar de llorar? –Riza volvió a enterrar la cabeza en el hombro de Roy.
-Tranquila Riza, el embarazo da muchos cambios de humor –Gracia alentó a la rubia –Pero ahora hay que ponerse las pilas, si tenemos que preparar la boda en una semana, no podemos dormirnos. Y tenemos que empezar ¡ya!
-¡Si venga vámonos a probarnos vestidos de novia ya! –Winry saltó de la felicidad. Ella se había quedado con las ganas de tener una linda boda con Edward y vestirse de blanco. Edward era de la idea de que a él no le hacía falta ningún papel oficial para quererla.
-¡Y hay que buscar el restaurante! -María exclamó feliz
-Y los vestidos de las damas de honor –Rebecca hablo feliz.
Todas las mujeres se miraron las unas a las otras, organizar una boda en una semana iba a ser un gran reto, pero ellas ya se estaban preparando y lo conseguirían. Mientras Riza prefería no decir nada. Ya parecía que no iba a poder parar a sus amigas.
-Es más fácil que contrate un organizador de bodas y que… -Roy fue silenciado por las miradas de las amigas de Riza. Si que le gustaban a las mujeres las bodas, pensó el coronel –como queráis. Bueno yo tengo que ir a hablar con el Führer.
-¡Un momento! –exclamo Riza recordando algo muy importante y es que había una regla en la milicia que no permitía nada de eso -¿Y la ley de fraternización?
-Por eso no hay ningún problema –hablo tranquilo Roy –. Ya sabéis que estaba intentando cambiarla desde que le cedí mi puesto a Grumman y con este tema tuve ayer una pequeña reunión de urgencia para concluir todos los puntos y por supuesto que Grumman firmó, porque ese viejo verde me adora –Roy mostró su mejor sonrisa prepotente.
-Muy bien y cuáles son esos puntos. Porque no se pueden cambiar leyes así como así y mucho menos, para beneficio propio –Riza miro enfadada a Roy. Le hacía mucha ilusión que hubiera movido todos sus hilos para conseguir eso, pero el deber era el deber.
-Tranquila está perfectamente redactada –Roy limpió el rastro de lágrimas de las mejillas de Riza –lo primero e importante aunque ambos estemos casados o como pareja podemos seguir ejerciendo nuestro trabajo con normalidad, eso sí debe de ser reportado a la milicia desde la primera cita, da igual que sea una mera relación corta, debe de ser reportado. Ya que ambos serán observados para ver que su relación no altere absolutamente nada en cuanto al trabajo que ambos realicen y mucho menos poner en peligro ninguna operación. Dado el caso, ambas partes serían o bien degradados, o si fuera el caso de que trabajaran juntos, ser cambiados de puesto o en el peor de los casos, si la falta es muy grave ambos expulsados de la milicia y tendrían que acudir a un tribunal militar si la falta fuera de extrema gravedad.
-¡No es justo! Yo me case y no pude seguir en mi trabajo –se quejó María.
-Pues ahora puedes –Roy sonrió a María.
-Se que tenéis muchas cosas que contaros, pero sino vamos ya al cuartel, posiblemente nos quedemos ninguno sin trabajo –Fury recordó a sus compañeros, los cuales miraron el reloj horrorizados, levantándose y despidiéndose para salir camino al cuartel.
-Riza cuando salga del trabajo os ayudo con los preparativos de la boda –Rebecca dio un gran abrazo a su amiga para despedirse de ella.
-Pero yo también tengo que ir al trabajo hoy.
-No tu tranquila a ti te dejo esta semana libre para que te relajes, si es que te dejan –Roy miró hacía el grupo de amigas de Riza – ¿Havoc tu vas con ellas?
-Sí, hoy tengo que estar a cargo de Gracia, así que me encargare de ellas. Aunque no sé si sobreviviré a los preparativos de una boda.
-Yo también iré con vosotros –Matt se acercó hasta donde se encontraba Havoc y Roy.
-Matt se que todo lo que está ocurriendo no te estará sentando muy bien, pero Riza es mía.
-Tranquilo llamita, solo voy para ayudar. Ya sabía que irías a por ella. Yo la quiero, pero ella deseaba tanto estar contigo, que estoy feliz. Me has ganado –Matt le tendió la mano a Roy en gesto amistoso, este la aceptó.
En el cuartel el mismísimo Führer estaba en la puerta cuando llegaban los militares tarde, muy tarde.
-Espero que la escusa sea bastante buena como para llegar con cuatro horas de retraso al trabajo. Y sinceramente Mustang después de la reunión de última hora que tuvimos ayer, no sé porque pero temo lo que puedas hacer.
Roy se disculpó por todos, apuntando que había tenido un problema y ellos le habían ayudado y por ello llegaban tan tarde.
-Grumman tengo una gran noticia para darte –ya que lo había encontrado tenía que hablar con él cuanto antes, tenían muy poco tiempo para la boda –voy a casarme.
-¿Tú? ¿Casarte? Por ello todas esas prisas… si ya lo sabía yo ¿A qué pobre alma enamorada has dejado embarazada Roy Mustang?
Los presentes disimularon como pudieron. Si es que la fama del coronel Roy Mustang era de rompe corazones.
-¡Pero qué tonterías dices Grumman! ¿No te alegras por mí?
-Por supuesto que si ¿Y quién es la afortunada?
-La teniente primera Riza Hawkeye y me casó la semana que viene.
-Mustang esto no tiene gracia, mi corazón es débil y no sabes por lo que tendría que pasar si te casas con tu teniente justo una semana después de haber concluido con la nueva ley.
-No es broma te lo digo en serio –Roy se acercó hasta donde estaba el Führer –ya sé que es precipitado, pero Grumman sabes que me merezco esto. Te he ayudado muchísimo en todo señor Führer, creo que ahora me toca a mí cobrarme el gran favor que me debes.
-Sabía que este día llegaría –el hombre suspiró con cansancio –está bien prepararé todo para la semana que viene. Te parece bien el viernes para que se celebre tu boda con Hawkeye.
-Me parece perfecto –Roy sonrió satisfecho. Sabía que el viejo no podría negarle nada, sobre todo después de haberle cedido el puesto de Führer.
-Como eres el futuro Führer yo tendré que ser el que oficie esa boda y se tendrá que celebrar en el cuartel. Tendré que preparar la sala de reuniones, la grande, porque vendrán los peces gordos. Todos querrán ver como sienta la cabeza el futuro Führer –el hombre abrazó a Roy en un gesto amistoso –me alegro por ti. Yo nunca encontré a una persona que me hiciera feliz. Aunque ahora con la señora Bradley parece que este viejo corazón comienza a ablandarse –el hombre rió –aunque no puedo dejar de quitarles la vista a las chicas monas jejeje.
Tras la conversación con el Führer la cual fue más fácil de lo que Roy pensó, cada uno se fue a su puesto de trabajo, celebrando que el Führer al final no les había impuesto un castigo por su tardanza.
Mientras a Riza la habían arrastrado a varias tiendas de trajes de novias ya no sabía cuántos trajes le habían hecho probarse y ninguno parecía que les agradara a ninguno. A ella en particular esos trajes le hacían ver extraña, eran demasiados pomposos para ella.
Winry y Gracia eran las que más parecían disfrutar de los trajes de novia, sobre todo Winry, la cual se había probado tantos vestidos de novia o incluso más que ella. La rubia decía que ya que Edwar no quería casarse ella pensaba verse con un traje de esos aunque solo fuera por gusto.
Riza volvía a estar en otro probador, este era bastante grande y estaba completamente rodeado de espejos enormes, para que pudiera verse. Una señora le ayudaba a ponerse el traje y le cogía los posibles arreglos que le tendrían que hacer para que le quedara perfecto, una vez bien puesto el traje, la señora se apartó y descorrió las cortinas para que sus acompañantes pudieran verla. Riza también se pudo a ver a sí misma bien, una vez que la mujer se hubo apartado de ella.
Riza vio como sus amigos exclamaban sorprendidos, ella también sonrió un poco al verse, parecía que con ese vestido no se veía tan rara, sino que se veía bien… hasta podría decirse que se veía terriblemente bonita con él puesto. Era un vestido de escote palabra de honor ajustado hasta el talle. La parte de arriba estaba bordada con pedrerías, la falda salía desde el talle y acababa en una cola redondeada no demasiado larga, en la parte de atrás un enorme lazo caía sobre la cola. Riza también había escogido unos guantes largos Para acabar la señora le había puesto en el pelo una tiara de pedrería a juego con la pedrería del vestido.
-Riza estás preciosa –Gracia volvía a exclamar.
-Riza –Matt se acercó hasta donde se encontraba ella. Ella estaba más alta que él al estar sobre un pequeño pedestal –olvídate de Mustang y cásate conmigo. Fuguémonos ahora –Matt acarició dulcemente a la rubia, haciendo que ella se ruborizara y a la vez se sintiera un poco culpable de dejar a Matt.
-Matt yo…
-Ya lo sé –Matt le puso un dedo sobre los labios silenciando a Riza –no tienes que decir nada. Ya sé que lo amas. Pero tenía que intentarlo, aunque solo fuera una vez más –Matt le dio un leve beso en la mejilla como gesto de cariño.
-Pues creo que ya la búsqueda del vestido se acabó. Este será mi vestido.
De allí pasaron también por varias peluquerías para decidir el peinado. Una vez acabada la tarde se pasaron por el cuartel.
Havoc tenía que dar el parte de lo que había ocurrido con Gracia. Parecía que tras el incidente del teatro en el colegio de Eliccia no le habían vuelto a molestar.
Matt decidió que ya era hora de irse a un hotel, no quería seguir molestando a Riza estando en su casa. Aunque ella decía que su presencia no le molestaba.
Roy se puso celoso ante eso, aunque no quería reconocerlo. Además no pensaba dejar a Riza con él por más tiempo. Además de que en una semana sería su esposa. No ya lo había decidido que Riza se fuera hacia su casa. La cual debería de cambiar por una más grande, para que estuvieran cómodos los tres, cuando llegara el día.
Riza observaba la ciudad desde el balcón del ático donde vivía Roy, la rubia no paraba de pensar en todo lo que estaba sucediendo y todo tan rápido que casi no podía asimilar.
-Vas a coger frío –Roy se acercó hacía donde se encontraba Riza recostada del balcón y le puso una manta sobre sus hombros –pareces pensativa –Roy se sentó en una tumbona invitando a Riza para que se sentará en la tumbona que se encontraba al lado de él.
-Todo está sucediendo tan rápido. Ayer a esta hora estaba en mi habitación llorando y pensando en que iba a dejar Amestris, en que te iba a dejar, e iba a tener a tu hijo yo sola, sin que siquiera su padre lo supiera. Y ahora estoy aquí contigo, sabiendo que dentro de siete días voy a casarme. Todavía no me creo esto –Riza se tumbo en la tumbona que había al lado de Roy acomodándose en ella tapándose bien con la manta.
-Todo esto también está sucediendo muy rápido para mí. Ayer me lleve toda la noche mirando esto –Roy le enseño a Riza su ecografía –no sabía cómo asimilarlo. Y lo que más me hacía no querer reclamar mis derechos como padre fue que tú no me dijeras nada y que pensaras que yo te podría pedir que abortaras.
-Roy este bebe viene de nuestra relación. No ha sido la más bonita, pero era en la única forma que te tenía y no quería que el recuerdo del porque estoy embarazada se manchara. Solo quería saber que este bebe se había formado del amor.
-Pero aún así me diste la ecografía –Roy se recostó en la tumbona junto a Riza –perdona que te pregunte esto ahora pero ¿Tomabas métodos anticonceptivos?
-Sí, por supuesto. Tomaba la píldora, solo que tuve un descuido se me olvidó tomarla un par de días que nos quedamos hasta tarde en la oficina trabajando–Riza tapó a Roy con la manta acercándose más a él –cuando te hable en mi casa sobre tener una familia, lo hice porque sabía que podía estar embarazada, pero tu respuesta me hizo temer que rechazarás al bebe.
-Mis pensamientos siguen siendo igual que antes. No sé como el héroe de Ishval puede tener un hijo una esposa. Porque yo mate a mujeres y niños. Pero cuando pensé que te iba a perder y no solo a ti sino también al bebe, sentí que mi vida se quedaría vacía, no tenía sentido seguir luchando, si no te tenía a mi lado para decirme lo buen coronel que soy –Roy rió ante su propio alago –pero ahora más que nunca ya sé lo que quiero. Ya se acabó el amor a escondidas de todo el mundo y quiero responsabilizarme de todo lo que he hecho, de todo el daño que te he hecho durante tantos años. Quiero a ese bebe Riza tanto como tu –Roy coló su mano por debajo de la blusa de Riza tocando su vientre.
Riza sintió la calidez de la mano de Roy tocando su vientre, era tan reconfortante sentir la calidez de la mano del padre de su hijo.
-¿Vamos a casarnos dentro de una semana? –se pregunto Riza a sí misma como intentando dándose cuenta de lo que de verdad estaba ocurriendo.
-Si… es extraño, yo que pensaba ser el soltero de oro de Amestris.
-No sabes cuánto voy a disfrutar al repartir las invitaciones a todas tus admiradoras.
-Eres perversa -Roy rió sonoramente –muchas te temen.
-Sí, sobre todo la chica nueva de los cafés –Riza escuchaba feliz las risas de su ahora prometido. Que palabra tan rara para ella. Nunca pensó que se casaría y muchísimo menos con Roy Mustang. Pero si lo había conseguido iba a formar una familia con él y en pocos días se convertiría en Riza Mustang.
-Riza te amo –Roy observó como se le llenaban de lágrimas los ojos a la rubia. Parecía que el embarazo la tenía muy sensible. Roy limpió las lágrimas que corrían por las mejillas de Riza. El moreno observo la sonrisa de felicidad de la persona que más amaba, para a continuación besarla dulcemente.
Continuara.
^0^
Gomen iba a actualizar antes, pero es que el mp3 donde tengo el fic no se conectaba al ordenadror gomen.
Necesitaba poner ya este capi. Lo sé es muy meloso, pero es que son tan monos! ^0^ siiiiiiiis tenemos boda! Y bueno deciros que no creais que el fic va a terminar dentro de poco, porque aún le queda un largo camino y aún hay muchos cabos sueltos, por los que tranuils que esto no acaba aquí ^^
Y como no MUCHAS GRACIAS POR VUESTROS REVIEW! ^0^
-Andyhaikufma: gomen tarde mucho pero por lo menos creo y espero que os hayáis quedado satisfechos con este capi que ya se echaba en falta algo de Royai, además adoro a Roy demasiado como para ponerlo tan malo XD si en el fondo tods sabemos que Roy es súper mono y haría cualquier cosa por Riza ^^
-Kaisafesadnes: muchas gracias por tu comentario, me alegro de que te guste y bueno ya no he sido mala y os he dejado un capi con mucho romanticismo ^^
-Sor: No es que le esté dando vueltas, es que la historia al estar en la clasificación de romance, lo principal de esta va a ser el romance. Por supuesto el fic, no acaba aquí y de hecho queda poquitos capítulos para que haga su primera aparición el padre de Riza (aunque será pequeña y de hecho creo que es en el siguiente capi) y por supuesto se descubrirá toda su relación con la banda rebelde, entre muchos más cabos sueltos que he dejado ^^ gracias por comentar ^^
¡ Y gracias tods los que leen mi historia!
Y sin más me despido hasta el siguiente capi XAAITOOOOOOOOOOOOO ^0^
