Capítulo 8


Hinata iba por los pasillos leyendo un pequeño libro de inglés; repitiendo frases y palabras. Hacía dos horas que había terminado su clase y ahora se dirigía a la biblioteca para seguir estudiando cuando alguien tras suyo le quitó el libro de las manos.

-EH!-se volteó, cambiando rápidamente su cara de enfado a una preocupada. Miró a un lado.

-Supongo que no te habrás olvidado de mí-

Hinata miró cabizbaja a Naruto, frunciendo el ceño. Por supuesto que se había olvidado de él. Había pasado una noche terrible pensando en la peor de las torturas que podía hacerle Naruto cuando se encontraran; encontrarse con Kiba le había borrado por completo todos los problemas relacionados con él, F3 y el instituto.

-Ayer te olvidaste de algo-le dio un toque con el libro en la cabeza- o quizá te asustaste?-sonrió con burla

-Por supuesto que no-sonrojada al verse descubierta, le quitó el libro de las manos- solo…cambié de idea- y dicho eso, reanudó su camino, abriendo su libro y volviendo a su lectura.

-Así que decides ser sirvienta el resto de tu vida- Naruto se cruzó de brazos y siguió su camino- porqué será que no me sorprende- Hinata se detuvo

-No voy a ser ninguna sirvienta- dijo ella siguiéndole con la mirada- la otra vez te lo dejé bien claro. No soy tu sirvienta-

-No eres tu quien lo decide-respondió Naruto siguiendo con su camino.

-Y tú tampoco- corrió un poco para ponerse tras él-no voy a seguir siendo tu sirvienta, así que ya puedes desentenderte de mi familia.- Naruto se detuvo y ella casi choca contra su espalda.

-Es la cosa más egoísta que he escuchado en toda mi vida-y sonriendo, metió las manos en los bolsillos- pero no me extraña. Al fin y al cabo solo eres una plebeya que solo se preocupa por si misma-siguió su camino.

-Quiero que me quites el pendiente-le gnoró ella

-Desde cuándo tan poca formalidad con tu amo- y sonriendo, negó-la educación es muy importante si quieres labrarte un buen futuro- bajó las escaleras que conducían a su sala de juegos.

-No me cambies de tema! Quiero que me lo quites!-pateó el suelo frustrada- y no soy tu sirvienta!- Naruto se adentró en la sala, ignorándola. Hinata, frunciendo el cejo más que molesta, terminó de bajar las escaleras y entrar en la sala. Lo vio preparándose una bebida, tan tranquilo que la irritó. Dejó su mochila y libros sobre el sofá.

-Todavía me debes algo- dijo él sin ni siquiera mirarla pero sí con esa sonrisa que Hinata había empezado a odiar.

-No lo haré- masculló ella, cruzándose de brazos y mirando a un lado.

Naruto agarró su vaso alargado y se acercó a la puerta, donde la cerró.

-Entonces sabes lo que significa eso- rodeó el otro sofá y se sentó en que estaba frente a ella-que vas a trabajar para mí toda tu vida-

-…-

Hinata bajó sus brazos, apretando sus puños.

-No soy ella- murmuró sonrojándose, mientras Naruto dejaba su vaso en la mesita de al lado. Hinata respiró profundo y le miró. No pienso aguantar más. No soy ella.- no soy Sakura-

Y Hinata pudo ver de nuevo esa mirada fría y calculadora de hace dos noches. Sintió miedo, pero decidió seguir aguantándole la mirada.

-No te atrevas a compararte con ella.-dijo rudo

-E-eso es lo q-que te diría yo-bajó su mirada, empezando a sentir como su fuerza disminuía-n-no soy Sakura, así q-que no me compares co-con ella-

Dios! Porque tartamudeaba ahora!

-Quien te crees que eres para hablar tan libremente de ella-se alzó del sofá y acercó a ella, provocando que Hinata se sintiera demasiado pequeñita- ten cuidado con lo que dices, sirvienta…-su mano subió por su brazo, pasó por su hombro y se detuvo en su nuca, bajo su trenza-ya sabes lo que puede pasar si hablas demasiado- su dedo perfiló su mandíbula y detuvo sobre su labio, al que acarició.

Hinata le apartó la mano de un manotazo, sonrojada y alejándose unos pasos, haciéndole sonreír.

-Q-quítame el pendiente-

-No-respondió él, acercándose.

-N-no soy tu sirvienta…-dio otro paso más atrás-te dije que…-

- preferías morirte en la calle de hambre y frio, que pasar un segundo más conmigo-metió las manos en sus bolsillo y se inclinó sobre ella, que bajó la cabeza- y tú familia piensa lo mismo que tú?-volvió a pararse mirando a un punto fijo de la sala- saben que eres la sirvienta de una de las personas más ricas de Japón con más de 50 empresas repartidas por el extranjero? Acaso saben que su hija les mantiene en secreto eso porque no quiere trabajar para esa persona?-la miró de nuevo-porque prefiere ver a su familia pudrirse en la calle que trabajar para alguien que puede asegurar un futuro para ellos-sonrió con sorna- eso es muy cruel, Hi-na-ta-

Hinata apretó sus puños al sentir la ironía en su voz y mordió su labio.

-Todo lo que tienes que hacer es seguir haciendo lo que yo te ordene, ni más ni menos-se inclinó de nuevo-siempre cumpliendo mis órdenes- y sonrió-aunque, claro, también puedes..-

-No-interrumpió ella, directa-n-no voy a…seguiré siendo tu sirvienta, pero n-no haré nada más-

Naruto se molestó cuando le interrumpió y más para decirle eso, pero volvió a sonreír al momento.

-Mi sirvienta.-repitió él, mirando a la nada con una sonrisa- perfecto- la miró de nuevo-entonces…porque no continuamos lo que dejamos en esa habitación-

Sus mejillas llegaron a sonrojarse hasta las orejas mientras sus ojos se abrían desorbitados.

-Soy tu sirvienta…d-debo hacer todo lo que me pidas-

Y de golpe se puso pálida mientras que Naruto sonrió.

-Exacto pequeña, debes hacer todo lo que te pida-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Yo!-saludó Sasuke a Shikamaru cuando se encontraron en el pasillo-una mañana muy tranquila no?-

-De vez en cuando, no está mal…-pero sus palabras murieron en su boca cando vieron a Hinata salir de las escaleras en las que se encontraba su sala.

-Idiota.-masculló ella sonrojada, agarrando con fuerza su mochila y pasando por el lado de ellos sin darse cuenta.

Los dos amigos la siguieron con la mirada.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Tranquila…- dijo Shikamaru al lado de Sasuke, los dos observando a Naruto doblado en el suelo.

-Otra caricia amorosa-se burló Sasuke dirigiéndose al bar mientras Shikamaru se sentaba.

Naruto se levantó del suelo con dificultad, agarrándose el vientre.

-Esa chica…-con la ayuda del sofá se sentó sobre éste-cada día que pasa es más irritante-

-Y ahora que le hiciste?-preguntó Shikamaru, sirviéndose una taza de té, escuchando sonreír a Naruto. Le miró

-Vuelve a ser mía- dijo Naruto, mirando a un punto fijo-vuelvo a tenerla en mis manos- y sonrió aún más de una forma que hizo que a sus amigos les resbalará la gota.

-dobe.-soltó Sasuke irritado por el comportamiento del rubio.

Shikamaru siguió mirando fijamente a su amigo. Y ahora, con que le habría chantajeado?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

En la cafetería

Hinata dejó el libro sobre la mesa, resoplando. No había manera, no podía concentrarse, no podía prestar atención a sus apuntes.

Y todo por su culpa.

-porque no empezamos lo que dejamos en esa habitación-

Sus mejillas enrojecieron al recordar eso y cerró sus ojos mientras una venita aparecía en su frente. Por su culpa no podía concentrarse. Por su culpa no podía borrar de su cabeza esa estúpida sonrisa burlona y atractiva. Por su culpa empezaba a sentirse de forma extraña cuando estaba a su lado.

-Exacto pequeña, debes hacer todo lo que te pida-

Apretó su puño, rompiendo el lápiz por la mitad de la fuerza. Los chicos que la estaban mirando se alejaron asustados.

Pequeña?

-Como vuelva a llamarme de esa forma juro que…-

-Hyuuga- Hinata se volteó y sonrió.

-Okani-san.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

En un pasillo de la escuela, Hinata y Okani caminaban sin decirse nada, cada uno observando a su alrededor; disfrutando de ese silencio.

-Gracias-dijo Okani al rato, deteniendo su paso y volteándose a ella- muchas gracias-

Hinata bajó su cabeza, sonrojada y negó.

-N-no hice nada- jugó con sus manos- en realidad, te metí en un buen lio tras eso-

-Me salvaste la vida-respondió él sonriendo- crees que eso no es hacer nada- y rió-eres demasiado modesta.-

Hinata se sonrojó más. Digamos que, lo de los halagos y felicitaciones no lo llevaba muy bien.

-Siento no habértelo dicho antes-se rascó la nuca, sonrojándose un poco- pero a poco me enteré de que te habías convertido en la sirvienta de Naruto y...-la miró-de verdad, muchas gracias-

-…-

Hinata sonrió, cabizbaja.

-Me alegra ver…que te encuentras bien- murmuró ella

-De hecho, todo el colegio lo está- Hinata le miró-no sé qué hiciste con Naruto, pero has conseguido cambiarlo-

-Cambiarlo?-

-Antes de que ingresaras, no había día en que alguien se librara de una tarjeta roja. Cada día era un peligro venir a la escuela. Pero fue llegar tú y la paz pareció volver a la escuela- Hinata volvió a bajar la cabeza.

-N-no…-

-Se disculpó- Hinata le miró, extrañada- Naruto me pidió disculpas-y una gota resbaló por su nuca- a su forma, claro.-y sonrió-realmente no sé qué has hecho con él, pero tanto yo como los que han sufrido sus ataques de ira te están muy agradecidos-

-Y-yo no he h-hecho...Naruto no…- balbuceaba ella, nerviosa pero feliz. Era la primera vez, desde que ingresó en este instituto que alguien le agradecía por algo.

-Creo que el apodo de "mujer maravilla" te queda perfecto- y él sonrió. Hinata le miró y sonrió! por cierto-miró a ambos lados y se acercó un poco más a ella, sonrojado- el día de la fiesta…-bajó su cabeza-estabas muy hermosa-el rostro de Hinata se puso color tomate- Naruto me invitó a modo de disculpa y ahí pude verte…-se pasó la mano por la nuca- quise acercarme pero aquellos chicos…y luego Naruto...-la miró- Hyuuga yo…quería decirte algo…-

El corazón de Hinata se aceleró y su rostro miró el suelo. Porque estaba tan nerviosa?

-Verás-bufó- yo quería…si tienes tiempo que…bueno que tú y yo…-tragó saliva- después de que me salvaras yo…yo…-Hinata alzó el rostro para mirarle y él, nervioso miró a un lado- querrías salir con…-

-Ni lo sueñes- Hinata volteó el rostro y Okani miró adelante, sorprendiéndose.

-N-Naruto.-

El rubio se acercó al chico, con las manos en sus bolsillos y se inclinó sobre su rostro.

-Si no quieres volver a tener otra tarjeta más te vale no pronunciar esas palabras en lo que te queda de curso.- Okani asintió repetidas veces bajo la mirada desafiante de Naruto- piérdete-

Y salió corriendo de ahí.

-Okani-san!-llamó Hinata ya demasiado tarde. Bufó, intentando calmarse, y miró a Naruto- porque tienes que…-

-Calla y vamos- se volteó, reanudando su camino.

-Porque asustaste a Okani-san?-gritó, siguiéndole- ahora no sabré que es lo que me iba a decir, nunca- se cruzó de brazos a la par que Naruto se detenía y la miraba incrédulo.

-De verdad que no te lo imaginas?- y sonriendo, siguió con su camino- realmente eres tonta-

Hinata infló sus mofletes y entrecerró sus ojos. Naruto podía decir lo que quisiera, ella luego iría a buscar a Okani y le exigiría que continuara.

-No tendrás tiempo- dijo él, alzando un poco la voz- nos vamos ahora mismo- se detuvo y la miró-así que quítate esa absurda idea de la cabeza de ir a buscarle y haz algo útil-

Hinata se sonrojó al verse descubierta, de nuevo.

-No soy tu sirvienta idiota!-gritó yendo tras él-Y yo siempre soy útil.-

Naruto rodó los ojos, agotado por tanta queja, aunque en realidad se sentía francamente bien. Había llegado justo a tiempo antes de que ese chico le dijera a Hinata salir con él.

Agradeció que su sirvienta fuera tan inocente. De no haber sido así y no haber llegado él, ahora mismo…ahora mismo no sabría lo que estaría pasando. Bueno, tal vez estuviera golpeando a ese chico, pero eso no era nada.

Además, lo que importaba es que había llegado a tiempo para evitar esa catástrofe. Y sonriendo durante todo el camino, llegaron hasta su flamante limusina.

Hinata se detuvo delante del coche, cruzada de brazos y mirándolo extrañado.

-Qué haces?-

-A dónde vamos?-

-Entra- dijo Naruto cuando el chofer le abrió la puerta.

-Pero a dónde…-

-Tú solo entra y calla-

-No puedo! Mis cosas…-

-Ya están en el coche, así que…-y le indicó con la mano que entrara, cansado. Hinata, desconfiada, entró en el coche y tras ella Naruto. El chofer también entró y en un momento ya se encontraban camino fuera del instituto.

-Naruto, a dónde vamos?-volteó el rostro, mirándole con los brazos cruzados y los ojos cerrados, pero con una pequeña sonrisa en su rostro.

-Soy tu amo, no Naruto. Además, no te he autorizado para que llamaras por el nombre. Llámame Namikaze-sama-

Hinata lo observó unos segundos, pasmada.

-Eres solo un año mayor que yo- masculló ella, cruzándose de brazos.

-Y también, y vuelvo a repetir, tu amo. O acaso no saben que los sirvientes no pueden tratar con tanta formalidad a sus amos-

Hinata infló sus mofletes.

-No voy a hacerlo-

-lo harás- sonrió él

-Ya lo veremos…-murmuró ella, mirando por la ventana.

-Exacto, ya lo veremos- Hinata respingó cuando lo vio sentado a su lado, muy cerca, demasiado, tanto, que sus mejillas volvieron a ruborizarse.

-Q-que haces? A-aléjate.- y se corrió a un lado, o eso quiso, ya que este agarró su brazo y tiró de ella, provocando que cayera sobre su cuerpo-q-que…suél…-pero él volvió a cogerla y sentarla sobre sus piernas, apresando su cintura con sus brazos y ella agarrando su camisa; sus rostros muy cerca el uno del otro.

-Te lo dije antes.- dijo Naruto sonriendo al ver sus mejillas sonrojadas-debes hacer todo lo que te pida-y acercó su rostro a su cuello, aspirando el aroma a lilas que desprendía.

Cerró sus ojos, sintiendo una dura punzada en su entrepierna. Y él que pensó que no era más que una mentira, ahora resultaba cierto que de verdad deseaba su cuerpo. Aquella vez, en la habitación, tan solo se lo dijo para asustarla, para después de que ella viniera y se desnudara, le dijera que era mentira, que solo la había engañado y utilizado. Pero a medida que analizaba las cosas, de las veces que había podido disfrutar de ella, ahora resultaba que si la deseaba, que quería que se entregara a él.

Jamás pensó que volvería a sentir deseo por alguna chica, pero Hinata, ella era…tan diferente.

Abrió sus ojos y acortó la poca distancia de sus labios a ese trozo de piel que unía cuello y hombro.

-NO!-gritó ella, bajando su cabeza y dándole a Naruto en toda la nariz. Hinata tenía sus ojos cerrados con fuerza, con sus mejillas sonrojadas y su corazón latiendo agitado. Lo había vuelto a sentir, ese pequeño cosquilleo cada vez que Naruro acercaba sus labios, ese nerviosismo al verse agarrada por la cintura, su aliento chocando contra su cuello.

-Teme-gruñó él, haciendo que Hinata alzara su cabeza y viera su mirada ofuscada y aquella vena en su frente cada vez que se enfadaba. Se quitó rápido de encima y sentó pegada al lado de la puerta.

-T-te dije que me soltaras-

Y la vena en la frente de Naruto creció más.

-Maldita…ven aquí-

-No! s-suéltame! No quiero!-

-Solo quédate quieta!-

-Kyaahh! Déjame! Duele!-y más ruidos se oyeron en la parte trasera del auto, que el chofer decidió ignorar, levemente sonrojado.

Historias de adolescentes…

Más cuando el chofer abrió la puerta del auto, quedó boquiabierto y una gotita resbaló por su nuca.

Hinata fue la primera en salir del auto, toda sonrojada, con su maleta y tosiendo levemente.

-Señorita que…-y cuando volvió a mirar a Naruto, que lucía medio muerto en el asiento, otra más grande resbaló.

-N-no ha pasado nada- y miró a su alrededor, quedándose asombrada.

Eso era…

Aeropuerto privado Namikaze

Soltó su mochila de la impresión mientras miraba con ojos como platos ese gran panel de letras. Naruto salió tras ella, aflojándose la corbata del uniforme y poniéndose ven la ropa, también algo sonrojado por el estado en que le había visto su chofer.

-Bienvenido señor Namikaze- se acercó un hombre alto y con bigote a este- el avión está esperándole-

Naruto asintió y siguió al hombre.

-Sus maletas ya se encuentran en el avión- pero Naruto volteó la cabeza al no ver a su sirvienta.

-A qué esperas!- y Hinata, reaccionando, agarró la mochila y corrió tras él.

-Anno…dónde estamos?-

-Es que no lo has visto?-preguntó irónico. Mientras Hinata, miraba por ese gran lugar, sin hallar ni una sola persona, excepto solo trabajadores, hasta que llegaron a una especie de pista donde un poco más adelante había un avión.

-Que tenga un buen viaje, señor- el señor hizo una reverencia y se alejó.

Hinata se quedó mirando el avión, donde unas grandes letras amarillas donde ponía de nuevo Namikaze Group, decoraban una parte del avión.

-Vamos- dijo él, adentrándose a la pista.

-A-a dónde…-Naruto se detuvo y volteó.

-Tonta, estamos en mi aeropuerto privado-y se volteó de nuevo- nos vamos a Nueva York.-

Se quedó boquiabierta, congelada, sorprendida, asombrada, impresionada…se iban a dónde?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

En casa de Hinata…

-Mamá! Papá! Mirar esto!- llamó Hanabi desde la entrada.

-Y ahora que ocurre, Hana..-pero Hiashi se quedó a medio nombre.

-Tengo la cena en el fuego, no puedo…-y Hana se quedó exactamente igual-pero que..-

Hiashi y Hana se acercaron a Hanabi, que miraba con una gran sonrisa una gran caja.

-E-eso eso…-Hanabi asintió

-Es una mega televisión!-exclamó dando un salto- Namikaze nos trajo este paquete!-

-Qué!-Hana se acercó a aquella gran caja donde se suponía que estaba la televisión-p-porque nos…-

-Aquí pone…-Hanabi leyó una nota pegada en la caja-

Esperamos que disfruten de ella.

Atentamente, Namikaze Group.

Posdata: Hinata Hyuuga restara unos días en Nueva York con el señor Naruto Namikaze. Por favor, perdonen las molestias por esta decisión tan apresurada y acepten este pequeño presente.

-Pequeño?-repitió su padre, acercándose a la caja- de verdad que nos regalan esto.-

-Parece muy caro- dijo Hana, tocando la caja-crees que deberíamos devolvérselo?-

-Mama! No puedes hacer eso.-y le mostró la nota en la cara- lo ves, aquí bien lo pone. Acepten este pequeño presente- le apartó la nota y sonrió- ya sabes que es de muy mala educación devolver las cosas que uno regala-

-Hanabi tiene razón- dijo Hiashi, no muy convencido de quedársela, pero sabiendo que si la devolvían quedaría muy feo- deberemos quedárnosla-

-Genial papa!-

Hana suspiró, sabiendo que no que tenían razón. Agarró la nota y la leyó.

En Nueva York eh…pásatelo bien, Hina-chan

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

En la mansión Namikaze..

-Otra vez se ha ido?-preguntó Ino con el ceño fruncido a sus padres-Papá, no crees que abusas mucho de él?-

Los tres se encontraban cenando en aquella gran mesa cubierta de exquisitos platos.

-No digas eso porque sabes que no es cierto-replicó Minato, ofendido-Sabes que necesito que Naruto se ocupe de las empresas extranjeras. Ya no estoy para viajes tan largos.-

-Además!-interrumpió Kushina, sonriendo- no se ha ido solo-

Minato sonrió pero Ino la miró confusa.

-Entonces, con quien…-pero la respuesta llegó rauda a su cabeza al ver la sonrisa de su madre- Hinata!-se asombró- Naruto se ha ido con Hinata! A Nueva York?-

Kushina asintió, feliz.

-Verdad que es bonito. Nuestro Naruto vuelve a ser el de siempre-

-Pero...como que…-miró a su padre- Naruto odia viajar con otras personas y más si son para asuntos de trabajo-

-Pero Hinata es…diferente-y agarró su copa de vino, mientras Kushina asentía.

-Increíble- murmuró Ino-entonces es cierto…-sonrió- Naruto está volviendo a ser el mismo, gracias a Hinata- negó con su cabeza-increíble..-

-Está vez, Naruto hizo una gran elección con su sirvienta- dijo Minato

-Brindemos por Hinata-dijo Kushina alzando su copa. Así ellos los hicieron y bebieron a su salud-por cierto, tengo que contaros algo que vi cuando Hinata se puso enferma, aunque claro, Hana y Shikamaru estaban conmigo, pero lo que descubrimos no tiene precio…-y sonrió con malicia- resulta que…-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Horas después, en Nueva York…

Hinata estornudó y frotó su nariz para luego volver a cruzarse de brazos.

-No te lo vuelvo a repetir-amenazó Naruto- sal del coche-

Hinata le miró de muy mala manera, pero cogió su bolso y salió de la limusina, volviéndose a cruzar de brazos.

-Deja de portarte como una niña-dijo entrando en el hotel, seguido de Hinata, que nada más entrar quedó de nuevo boquiabierta.

-Increíble…-

Ese hotel era…enorme era decir poco. Gigantesco, colosal. Con techos dorados y lámparas de araña de cristal, asientos de piel muy caros y de piel, grandes pantallas de televisión, muchos camareros, muebles, cuadros, ascensores dorados, suelo limpio y brillante.

-Increíble-y al ir caminando hacia atrás, chocó contra alguien- oh! lo siento…-

-Don't worry- dijo ese joven chico, bastante atractivo cabía decir, tanto que hizo sonrojar a Hinata-Are you okey?-

-O-oh…si...no! e-en inglés-y le miró-y-yes. N-Nice to meet yo- y le hizo una reverencia

El chico sonrió.

-Are you from Japan?-

-Y-yes!-exclamó sonriendo-I come from…-

-Vamos-Naruto la agarró del brazo y tiró de ella- No se te puede dejar sola ni un minuto sola- se acercó al ascensor, seguido del botones. Hinata solo atinó a volver a cruzase de brazos y a negarse a responder. Naruto suspiró, pensando que hubiera sido mejor dejarla en casa.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-

Cuando llegaron a la habitación, que más bien parecía un piso entero, Naruto pagó al botones y tras eso cerró la puerta, observando luego a la chica que miraba a su alrededor asombrada.

-Esto es…una habitación?- dejó la mochila en el suelo, se quitó los zapatos, dejándolos de mala forma y se adentró, asombrada.

-No dejes tus cosas por ahí tiradas- gruñó él, quitándose los zapatos y adentrándose en el piso- y si, esta es una de las mejores habitaciones de todo el hotel-sonrió- apuesto que nunca…pero que haces!-gritó al verla asomándose por el balcón.

-Increíble!-exclamó ella, antes de ser agarrada y metida de nuevo en el piso-Eh! Estaba…-pero calló cuando él se acercó y bajó la cabeza.

-Una sola tontería más y te juro que de esta noche no pasa-se alejó, golpeándola en el hombro al pasar-abre las maletas y guárdame la ropa en la habitación. Yo tengo que salir-

Hinata miró las dos maletas que había en el suelo, que para nada eran pequeñas y que seguro deberían pesar un montón. Se cruzó de brazos, bien podía quedarse ahí. Tampoco iban a estar mucho tiempo, no?

-Hazlo-marcó él, leyéndole el pensamiento. Hinata le sacó la lengua en cuanto él se giró y se adentró en una habitación.

-Idiota- murmuró, agarrando la maleta e intentando levantarla-pero que lleva aquí!-

-Ni se te ocurra salir de aquí en todo lo que resta de día me escuchaste- dijo al salir- no quiero que me llamen la atención por tus incompetencias- con su móvil en mano y su traje bien arreglado se acercó a ella- y cuando vuelva, quiero la cena hecha-

-Huh!-exclamó ella, soltándola maleta que había conseguido por fin levantar- estamos en un hotel…-se paró delante de él-y quieres que cocine?-

-Para que te crees que te traje?-la apartó y abrió la puerta- tienes los ingredientes que quieras en la cocina. Por favor, no hagas nada inútil, y no rompas nada, o lo pagaras con tu sueldo- tras eso cerró.

-Mi sueldo?-repitió. Acaso tenía sueldo? Meneó su cabeza y puso sus brazos en jarras-Bien, vamos a guardar esto y después…-y sonrió de manera perversa.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Naruto-

El rubio se acercó a uno de sus compañeros de trabajo, también japonés, y que eres su socio. Sojiro era un poco más alto que Naruto, tendría ya sus 25 años, de cabello y ojos negros, piel blanca, gafas, ataviado con un traje negro y zapatos de piel. Era un buen hombre; trabajador, competente, muy responsable con su trabajo y aunque no lo pareciera, divertido y un gran amante de la vida.

-Que tal el viaje?-le preguntó mientras los dos se encaminaban a la salida del hotel- es cierto que trajiste a una sirvienta?-

Naruto se detuvo extrañado y le observó sonreír.

-Las noticias vuelan-

Naruto rodó los ojos y reanudó el camino.

-Prefiero no hablar de ella-

Sojiro negó sonriendo y le siguió.

-Es verdad que te ha golpeado?-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Y tras haber guardado la ropa de Naruto en el armario, haber guardado las maletas, saltar en aquella cama y hacer fotos a toda la habitación, decidió preparar la cena para después tener tiempo a darse un buen baño relajante en aquella bañera.

-Bien, aquí voy- se remangó y empezó a coger todos los ingredientes de la nevera y despensa.

Por la noche…

-Ah!-exclamó Hinata sacando la cabeza del agua de la gran bañera repleta de espuma. Se retiró el flequillo hacia atrás y miró por la bañera, sonriendo, jugando con la espuma.

Esa era la primera vez que podía bañarse en un lugar tan grande como aquel. Tenía que hacer fotos para enseñárselas a su familia.

Alargó la mano, agarró el móvil y empezó a hacerse fotos, mostrando lo grande de la bañera cuando este empezó a vibrar.

-Mama!-lo cogió a la primera-mama! Estoy en…-

-En Nueva York, ya nos han contado- respondió su madre sonriendo-que tal el viaje?-

-La verdad, es que sigo algo molesta-frunció sus labios- Naruto no me avisó de esto, y estoy sin maletas….n-no no te preocupes, él no está. Salió por algo del trabajo. Ah! Por cierto, no puedes creer esto mama, me estoy bañando en un jacuzzi!...si! es grande! De hecho, toda la habitación lo es, bueno, Naruto dice que los es pero en realidad esto es un piso casi…hm…sí. Haré muchas fotos…hm! – sonrió- gracias mama…dale recuerdos a Hanabi y a papa! Ah! Y dile a papa que no trabaje mucho, ya sabes que luego su espalda duele...-se apoyó en el borde de la bañera-yo también mama…-y colgó. Sin dejar de sonreír, miró el móvil- yo también os echo de menos-apoyó su cabeza en su brazo, mirando el baño- si pudiera llevarme algo de aquí.-y suspirando, dejó el móvil a un lado y volvió a meter la cabeza en la bañera.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-Seguro que está bien?-

-Quieres dejar de repetirlo-gruñó Naruto picando al botón del ascensor que le llevaría a su habitación-sabes que aunque no te invite siempre eres bienvenido-

Sojiro sonrió.

-Espero que tengas aquel licor tan caro que tanto me gusta. Porque si no, me largo- bromeó haciendo sonreír a Naruto.

-De eso es lo único que nunca falta-

Las puertas se abrieron y se dirigieron a la habitación mientras que dentro de esta, Hinata salía de la bañera, envuelta en su toalla y empezaba a peinar su cabello mientras tarareaba una canción, por lo que no escuchó cuando la puerta se abrió y entraron ellos dos.

Dejaron los zapatos en la entrada y se adentraron a la habitación. Naruto miró por los alrededores, extrañado al no escucharla…gritar.

-Menudo banquete- dijo Sojiro mirando la mesa cubierta de comida-esto lo ha hecho ella?-miró divertido a su amigo, que se acercaba a la mesa.

-Supongo que sí- murmuró frunciendo el ceño- y es tan extraño…-se dirigió a su habitación.

-Extraño?-repitió Sojiro sonriendo- es extraño que tu sirvienta te prepare la cena?- se volteó a la comida y agarró una croqueta. –Está bueno -se sorprendió él, acabándosela de un mordisco.

Tras eso, una de las puertas que daba al comedor se abrió y Sojiro volteó a mirar, quedándose boquiabierto al momento y sus ojos abiertos de par en par.

Hinata, igual de impresionada, jamás imaginó que al abrir la puerta del baño se encontraría con un hombre en el salón.

Los dos se quedaron mirando al otro, no creyendo lo que veían. Una, a un hombre en la habitación y el otro a una niña medio desnuda. Sus mejillas se sonrojaron al darse cuenta de que sí, aquella niña iba solo con una mini toalla; volteó el rostro.

-Q-que quien…-balbuceó Hinata no entiendo como ese hombre había entrado en la habitación. Se puso pálida de repente. Y si era un ladrón? Miró a su alrededor, buscando algo con que poder defenderse hasta que su mirada dio con Naruto.

Estuvieron mirándose casi por infinitos segundos en los que Hinata solo escuchaba el latir de su corazón acelerado y el calor subiendo a sus mejillas. Algo sintió en su interior, una especie de cosquilleo que le hizo reaccionar y meterse rápida en la baño.

Naruto también reaccionó y miró la puerta cerrada.

-Que ha…-pasó la mano por su cabello, sintiéndose extrañamente caluroso.

-Naruto- Sojiro se acercó a él, todavía con sus mejillas algo sonrojadas- ella es…- señalando la puerta del baño-esa es tu sirvienta?-

-Sí….-murmuró-algo así…-

Sojiro le miró extrañado.

-Algo así?-y miró hacia la puerta- acaso es tu novia?- y para cuando volteó a verle, Naruto le miraba, seguramente pensado que estaba loco.

-Debería de estar loco si llegara a tener algo con ella- y se encaminó al baño y picó- oi, sal de ahí.-

-No!-gritó Hinata desde el otro lado. Después de la vergüenza que había pasado estando solo con la toalla delante de un desconocido y un pervertido, ya no podría salir.

Ha sido la peor experiencia de mi vida

La puerta se abrió y entró Naruto, quedándosela mirando con los brazos cruzados y provocando que de nuevo Hinata se sonrojara.

-Q-qué haces aquí! -y se abrazó-fuera!- pero Naruto se mantuvo mirándola, como si nada pasara.

-Cámbiate y ven a servirnos-dijo tras voltearse y salir del baño dejando a Hinata asombrada.

Un momento, no había pasado nada? Naruto no...no se había acercado? Acaso no haría nada? No se aprovecharía de ella estando en toalla?

Eso la sorprendió tanto que…era tan raro viniendo de un pervertido como él…espera.

Había dicho cambiarse? Bajó su cabeza y con el ceño fruncido se cruzó de brazos. Y como pretendía que se cambiara sino había traído nada de ropa para ella.

-Idiota-masculló-no puedo salir con…-calló al recibir algo contra su cara y lo agarró antes de que cayera. Una camisa y un pantalón?

-Póntelo- dijo Naruto volviendo a cerrar la puerta y apoyándose en esta. Suspiró y pasó la mano por su cara.

Ahora tenía un gran problema, y es que esa imagen de Hinata en toalla, con su cabello suelto y pegado a su piel, sus mejillas sonrojadas, sus labios entreabiertos, el subir y bajar de su pecho tras esa toalla…jamás se le borraría de la cabeza. Jamás.

-Naruto- Naruto abrió los ojos y se topó con los negros de su compañero.

-Lo siento-murmuró pasando una mano por su cabello- creo que voy a darme una ducha-

-Está bien- dijo este observando a su amigo partir hacia la habitación. Una vez cerró la puerta, Sojiro miró alrededor, sin saber qué hacer. O tal vez sí.- A comer- y frotando sus manos con una sonrisa, se sentó en la mesa y empezó a comer. Pero al primer bocado, la puerta del otro baño se abrió y salió aquella chica de la toalla, esta vez, con un pijama; que de hecho, no le podía quedar más grande.

Ella le miró, sonrojada y a él le pareció demasiado tierno.

-L-lo siento- murmuró Hinata cabizbaja chocando las puntas de sus dedos- no sabía que era amigo de Naru…Namikaze-sama. Lo siento-

Sojiro sonriendo se alzó de la mesa y se acercó a ella.

-Siento haberte asustado. No era mi intención-Hinata sonrió mientras él seguía mirándola- Tu eres la sirvienta de Naruto?-

-Hinata Hyuuga-hizo una inclinación con la cabeza a modo de saludo.

-Pero eres muy joven, casi como él-

-Nar…Namikaze-sama solo va un año adelantado a mí-

Sojiro se cruzó de brazos, asintiendo.

-No serás su novia, verdad?-y Hinata le miró de golpe, sorprendida y con sus mejillas encendidas.

-S-su novia?-y negó fervientemente haciéndole sonreír- jamás podría ser la novia…-miró a un lado, frunciendo los labios- imposible-

-Entonces, no te importara que siga comiendo, verdad?-le preguntó mientras se dirigía a la mesa y se sentaba- esto está delicioso.-agarró el cuenco de arroz y un poco de carne- lo has hecho tú?-

Hinata asintió dejándole asombrado.

-Increíble, cocinas muy bien para la edad que tienes-

-N-no…-

-A qué esperas, acompáñame- interrumpió él cogiendo más carne-no podré acabarme todo esto solo- pero Hinata no se movió si no que se mantuvo en su sitio, observando al hombre que decía estar deliciosa su comida- Vamos, Naruto no saldrá hasta un rato-

Hinata miró la puerta de la habitación, que todavía se mantenía cerrada y, con pasos lentos se acercó a la mesa y se sentó a su lado, agarrando su cuenco de comida y agradeciendo. Empezó a comer despacio y avergonzada, mirando de vez en cuando a ese hombre. Que por cierto, era muy apuesto.

Supongo que trabajara con Naruto…pensó llevando un cacho de arroz a la boca mientras le miraba.

-Sojiro- dijo él, mirándola- mi nombre es Sojiro-dejó los palillos de comida y extendió su mano a ella- un placer conocerte, Hinata Hyuuga-

Hinata le miró indecisa, no sabiendo si hacia bien relacionándose con ese hombre, pero…era amigo de Naruto no? Podía fiarse de él?

-No muerdo- bromeó él agarrando su mano.-y bueno, Hinata-chan, ya que estamos entre amigos, porque no me cuentas si realmente golpeaste a Naruto?-

Y ella abrió sus ojos de par en par; Naruto le había contado eso?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Naruto salió de la ducha, se envolvió la toalla en la cintura y cogió otra para secarse el cabello; se detuvo delante del espejo y se observó. Su cabello mojado y revuelto, las gotas de agua deslizándose por su pecho trabajado y perdiéndose debajo de esa toalla, su piel morena, sus ojos azules reflejándose en el espejo…

Y de nuevo apareció ella, Hinata. Envuelta en esa toalla, con su cabello largo pegado a su cuerpo, su piel blanca, sus labios, sus ojos casi color violetas…dejó la toalla a un lado y apoyó sus manos en el lavamanos, suspirando.

Lo sabía, es que lo sabía. Conociéndose como lo hacía, esa imagen no se le iba a borrar en…hasta que se olvidará. Hasta que su mente olvidará por completo este día y ese momento.

Y eso no iba a pasar.

-Demonios- salió del baño y entró a su habitación en busca de algún pijama o ropa vieja que pudiera él ponerse, ya que él único que tenía era el que llevaba puesto Hinata.

Y otra vez ella. Dios, esa chica siempre tenía que molestarle.

Agarró un pantalón cómodo, una camisa de tirantes y una sudadera de cremallera con capucha de color negra y, tirando la toalla al baño, salió de la habitación. Pero se detuvo cuando llegó al comedor y alzó una ceja al ver la escena que se presentaba ante sus ojos. Su sirvienta y su amigo comiendo juntos, riendo, compartiendo información…desde cuando el ambiente se había calmado tanto?

-Oh! Naruto- exclamó Sojiro al verle- vamos siéntate, se te va a enfriar la cena.-y se llevó otro cacho de pescado- esto está delicioso-

Naruto rodando sus ojos, se acercó a la mesa y se sentó. Con las manos en los bolsillos observó a Hinata, que cabizbaja seguía comiendo.

No se atrevía a mirarle.

Normal, debe de haber pasado el peor de los traumas. Que dos hombres la vean "medio" desnuda no es agradable, por supuesto, para ella; porque a su parecer y supondría que al de su amigo, verla a ella así había sido lo mejor en todo el día.

-Naruto, es más pequeña que tú- dijo Sojiro sonriendo mientras Naruto agarraba los palillos y empezaba a comer-que pasaba por tu cabecita en ese momento eh?-

-Nada- respondió él, indiferente a la conversación- me aburría, eso es todo- agarró un trozo de carne-y ella estaba en medio-

Hinata, por debajo de la mesa apretaba su puño, molesta. Porque se aburría? Ya le iba a dar ella aburrimiento…

Sojiro miró a cada uno, queriendo saber porque se había vuelto tenso el ambiente. Quizá…

-Oye Naruto, es Hinata tu novia?- y tanto Naruto como Hinata se atragantaron con la comida. Sojiro les observó sonriendo ante esa reacción.

-Pero qué demonios dices-exclamó Naruto levemente sonrojado, pero viéndose molesto-.

-Es que…parece que estén en medio de una pelea de enamorados.- Naruto y Hinata le miraron- sí, ya sabéis, cuando ninguno de los dos habla, el ambiente se vuelve tenso pero luego todo se arregla con un beso y…-

Beso?

-Detente ahí Sojiro- paró Naruto todavía algo sonrojado- no sabes lo que dices-

Beso? Volvió a pensar Hinata sonrojada al recordar el beso que le dio Shikamaru.

-Mejor termina de comer y vete-

-Eh! Pero y mi…-pero se calló y observó a los dos, suspirando.- Está bien.-y volvió a agarrar el bol de arroz- pero me lo podrías haber dicho, ya sabes que eres como un hermano para mí-

-Sojiro-advirtió Naruto lanzándole una mala mirada.

-Sí, sí.- y se llevó más comida a la boca, sonriendo-Por cierto Hinata-chan- la peliazul le miró- eres muy bonita-

Y todo el rostro de Hinata se sonrojó, mirando de nuevo solo la comida mientras Naruto le miraba a él, amenazante. Sojiro únicamente sonreía.

Había descubierto algo muy divertido.

CONTINURÁ EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO!


Hai, hai! Y aquí estoy con otro capítulo! EH, esta vez lo he subido pronto eh! dos capis en casi,..tres, dos días? Ni yo misma lo sé. Lo único que puedo deciros es que ahora que se acercan las vacaciones tengo algo más de tiempo y con ello, puedo continuar mi estimado fanfic jejej

La verdad, es que mientras hago este se me ocurren otras ideas, pero no se como aplicarlas o como empezarlas. XD Me encanta hacer historias de estos dos en versión algo más adulta. Como podeís ver, me encanta hacer fics en que Naruto es algo más grande y maduro que Hinata. Si, la historia de un Naruto maduro me encanta. (me encantaría verle así) Es como si fuera Sasuke, pero menos malo jajaj

En fin, no me enrollo más.

Que os ha parecido Sojiro? Verdad que es la monda de amigo jaja y pobre Hinata que traume. Jjaja

Espero vuestros RR como siempre. Oh! y gracias por los que siempre me dejaís uno ! de verdad que me animanm mucho jajja

PD: si teneís mas amigos/ amigas que les guste Naruto y crean que les va a gustar esta historia. ...pasarla! XD

Matta nee!