CAPITULO 9
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-Q-que quien…-balbuceó Hinata
Estuvieron mirándose casi por infinitos segundos en los que Hinata solo escuchaba el latir de su corazón acelerado y el calor subiendo a sus mejillas. Algo sintió en su interior, una especie de cosquilleo que le hizo reaccionar y meterse rápida en la baño.
Naruto también reaccionó y miró la puerta cerrada.
-Que ha…-pasó la mano por su cabello, sintiéndose extrañamente caluroso.
-Naruto- Sojiro se acercó a él, todavía con sus mejillas algo sonrojadas- ella es…- señalando la puerta del baño-esa es tu sirvienta?-
-Sí….-murmuró-algo así…-
-Algo así?-y miró hacia la puerta- acaso es tu novia?- y para cuando volteó a verle, Naruto le miraba, seguramente pensado que estaba loco.
-Debería de estar loco si llegara a tener algo con ella-
-Oye Naruto, es Hinata tu novia?- y tanto Naruto como Hinata se atragantaron con la comida. Sojiro les observó sonriendo ante esa reacción.
-Pero qué demonios dices-exclamó Naruto levemente sonrojado, pero viéndose molesto-.
-Es que…parece que estén en medio de una pelea de enamorados.- Naruto y Hinata le miraron- sí, ya sabéis, cuando ninguno de los dos habla, el ambiente se vuelve tenso pero luego todo se arregla con un beso y…-
Beso?
-Detente ahí Sojiro- paró Naruto todavía algo sonrojado- no sabes lo que dices-
Beso? Volvió a pensar Hinata sonrojada al recordar el beso que le dio Shikamaru.
-Mejor termina de comer y vete-
-Eh! Pero y mi…-pero se calló y observó a los dos, suspirando.- Está bien.-y volvió a agarrar el bol de arroz- pero me lo podrías haber dicho, ya sabes que eres como un hermano para mí-
-Sojiro-advirtió Naruto lanzándole una mala mirada.
-Sí, sí.- y se llevó más comida a la boca, sonriendo-Por cierto Hinata-chan- la peliazul le miró- eres muy bonita-
-De verdad tengo que irme?- preguntó ofendido Sojiro ya parado en la puerta del hotel- son solo las 10 de la noche-
-Mañana trabajamos, por si no recuerdas- respondió Naruto, apoyando en el marco de la puerta, con las manos en los bolsillos de la sudadera-y yo si no duermo me convierto en otra persona, aún más terrorífica- miró el ir y venir de Hinata que recogía la mesa.11
-Lo eres aún despierto-Naruto le miró-pero prefiero no conocer el otro demonio interior que aguardas- Naruto se separó de la pared y agarró la puerta para cerrarle- e-está bien. Ya me marcho- y asomó el cuello dentro de la habitación- hasta la próxima Hinata-chan!-la nombrada se detuvo y le miró-espero que cuando vuelva tengas algo delicioso para mí- ella le sonrió
-Te crees que cocinara cada vez que vengas-respondió Naruto irónico- piérdete-
-Hasta mañan…-pero se quedó con la palabra en la boca al recibir la puerta ante sus narices- ..na- suspiró sonriendo- en fin, yo también me voy- y se dirigió al ascensor.
Mientras dentro de la habitación, Hinata terminaba de limpiar la mesa, a regañadientes.
Tener que estar en un hotel y encima trabajando. Dónde se ha visto eso?
-Hyuuga- ella se volteó rápida, pensando que tal vez hubiera leído sus pensamientos. Últimamente parecía ser que si podía hacerlo-mañana vendrás conmigo. Necesitaré que hagas algunas cosas por mí.-dijo él pensando
-Si…-respondió ella sin muchas ganas.
-Pero primero iremos a comprarte algo adecuado.-paseó su mirada por su cuerpo, haciéndola sonrojar- está claro que no puedes presentarte con el uniforme.-
Hinata miró a un lado, cruzándose de brazos con el ceño fruncido.
Y de quien crees que es la culpa de que venga sin ropa.
-Uno siempre ha de estar preparado ante los imprevistos- respondió él a su pregunta mental volviéndose en sus pies- habrá que levantarse temprano, así que no te duermas-
-E-espera!-le paró ella al verle dirigirse a la habitación-a-anno…donde…-sonrojada, bajó la cabeza- donde duermo yo?-
Naruto alzó una ceja.
-Dónde crees?-Y Hinata le miró ilusionada. Podría dormir en esa cama tan cómoda en la que antes había saltado?-en el sofá- y tras eso se volteó, dejando a Hinata boquiabierta.
Ella miró el mueble, recelosa. Vale, parecía cómodo, pero no era lo mismo que la cama, Allí tendría más movimiento, más libertad…
-A no ser…-se detuvo y la miró por sobre el hombro- que quieras dormir en la cama…-Hinata asintió, pensando que tal vez Naruto no era tan mala persona -… conmigo- y la sonrisa se esfumó de su cara, todo lo contrario a Naruto, que surgió una burlona.
-No gracias- respondió ella poniendo bien los cojines en el sofá.
Buena persona? JA!
-Créeme, no soy tan malo como piensas- se volteó- tengo muchas cosas buenas…-sonrió ladino- o eso dicen las chicas-
-No- masculló Hinata sonrojada. Antes de dormir con él prefería saltar con la bicicleta de Kiba por un barranco.
-Sabes que estás invitada a venir a cualquier hora- se encaminó a ella- ya sabes, en cuanto te encuentres con la necesidad de…buscar calor humano…-se paró detrás de ella.
-No pienso…-pero se detuvo sorprendida al verle tan cerca-n-no voy a…-y bajó su cabeza-no…-
Naruto se acercó más.
-Todavía me debes algo.-pasó el brazo por su cintura y la pegó a su cuerpo-y estoy esperando…con mucha paciencia- bajó su rostro, acercándolo a su cuello -demasiada-
-EL BAÑO!-gritó Hinata, empujándole en el proceso- tengo q-que…lavarme los dientes.-y se adentró corriendo a él.
Naruto observó asombrado la puerta, pero luego sonrió.
-Lavarse los dientes- metió las manos en los bolsillos- menuda excusa- y se dirigió a su habitación.
Mientras Hinata, apoyada contra la puerta, mantenía su mano sobre su pecho, agarrando la camisa con fuerza, con la respiración agitada.
Otra vez volvía a estar nerviosa…
-idiota-murmuró
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A medianoche…
Naruto seguía despierto, mirando el blanco techo, pensando en las cosas que tendría que hacer mañana, en sus problemas, en su familia, sus amigos, el colegio, su sirvienta…sonrió al recordar los eventos de esa tarde. No solo había podido verla en toalla- aunque su amigo también- sino que también se había divertido con ella jugando a seducirla.
En realidad, no estaba jugando. Realmente quería que durmiera con él, sentirla a su lado mientras…
Mentiroso.
Él lo único que quería era su cuerpo. Únicamente tenerla una sola vez -más era innecesario- para calmar ese deseo que le calentaba por dentro. El poder disfrutar de su cuerpo al completo, sin ropas ni toallas por el medio.
Quería a su sirvienta desnuda, y bajo él, por supuesto.
Pero esa chica era demasiado inocente y a Naruto le costaba mucho que ella se convenciera, que se dejara guiar.
Siempre sabía cómo pararle.
Inocente nada, pero si lista.
Se levantó de la cama, notando el frio suelo bajo sus pies y salió de la habitación, pensado en un solo lugar; el sofá.
Se acercó a este y apoyó los brazos en el respaldo, observando a la chica que dormía en él, acurrucada y abrazando un cojín. Su mirada se deslizó por su cuerpo, cubierto solo por una fina manta. Negó.
-Que molesta- se dirigió a uno de los armarios y sacó un par de mantas, rodeó el sofá y la cubrió con ellas. Tras eso, Hinata sonrió y volteó, quedando bocarriba.
-Idiota- murmuró en sueños, pero provocando de igual manera a Naruto, que apretó su puño.
-Irritante-se paró en pie, y echándole una última mirada, volvió a su habitación, dispuesto a dormir esta vez.
Mañana tendría que levantarse temprano y realizar muchas tareas, entre las que estaba la de vestir a Hinata. Sonriendo ante eso, cerró sus ojos.
Mañana iba ser un día prometedor.
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Al día siguiente…
Naruto, terminando de arreglarse su corbata, y ya vestido con su traje negro y camisa blanca, se acercó al sofá y observó a la chica, o lo poco que se veía de ella, dormir plácidamente en él. Todo el cobertor la cubría hasta la cabeza, dejando ver parte de ella.
Se miró el reloj de pulsera. Las seis y media. Todavía tenían algo de tiempo pero, por si acaso…agarró el cobertor y la descubrió por completo.
-Arriba- tiró el cobertor a un lado mientras Hinata se abrazaba y encogía.
-Un poco más…-gimió ella dormida sintiendo el frío-que frío!-frunciendo el ceño, ella volvió a coger el cobertor y a cubrirse hasta arriba.
Naruto rodó sus ojos.
-Desde cuando el amo ha de despertar a la sirvienta-le retiró el cobertor de nuevo-levántate y dúchate- se alejó-tenemos que estar ahí a las ocho-
Hinata se sentó en el sofá, frotando sus ojos con el ceño fruncido.
-A dónde vamos?-
Naruto volvió a salir de la habitación
-Te lo dije ayer.-Hinata se levantó del sofá y se acercó a él- no voy a…-pero calló al voltearse y ver como el pijama había resbalado de su hombro, mostrándolo y como los primeros botones de la camisa también se habían desabrochado, mostrando parte de sus pechos. Con sus mejillas ligeramente sonrojadas volteó el rostro, molesto- e-estás horrible, ves a cambiarte-
-Si-respondió ella sin darse cuenta y bostezando-porque tan pronto…?-y en cuanto cerró la puerta, Naruto se volteó y apoyó las manos sobre la mesa, alucinando con él mismo. Porque de todo lo que tenía y podía ver su mirada tuvo que parar precisamente ahí.
-Me estaré volviendo un pervertido?-
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Al rato, los dos subieron al lujoso coche de Naruto y se dirigieron al centro de la ciudad.
-Increíble- murmuró Hinata sorprendida cuando entraron en una gran tienda que parecía tener de todo -muy caro- . Ropa, zapatos, joyas, muebles.
Cuando Naruto entró a aquella tienda y Hinata le siguió, muchos dependientes le saludaron, más mujeres que hombres, pero ella estaba tan absorta mirando la tienda que poca cuenta se dio de que al pasar entre las dependientas, muchas de ellas murmuraron molestas a sus espaldas.
-Búsquele algo a ella- dijo Naruto señalándola con el pulgar
-Sí señor- y las dependientas rodearon en un momento a Hinata, asustándola.
-Q-que…-miraba a todas- que pasa…?-entonces fue cuando vio a Naruto alejarse- N-Naruto! A dónde…-
-Al trabajo- alzó la mano para despedirse, sin voltearse- te mandaré un coche para que venga a recogerte dentro de una hora-
-P-pero yo…-y tuvo que retirarse al acerca más las dependientas.-Yo no quiero cambiar mi uniforme…-
-Naruto?-repitió una
-Desde cuando una sirvienta tanta con tanta formalidad a su amo?- y poco a poco se fueron acercando, con las miradas ocultas. Hinata tragó saliva.
Saldría viva de ahí?
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Hora después…
Hinata bajó del coche a tropezones, quedándose anonada al alzar la cabeza y ver la altura de tal edificio, donde más arriba se encontraba el nombre de Namikaze Group.
-Increíble…-murmuró-es aquí?-
El chofer asintió, saliendo del coche.
-Quieres que te acompañe?- Ella negó con la cabeza
-Gracias- respondió sonriéndole. En el poco camino que llevaban echo Hinata se había llevado muy bien con Hiroshi, el chofer de aquella lujosa limusina- solo espero no caer.-
Y poniéndose las gafas bien y pasar un mechón tras su oreja-Que por cierto, había recogido también en su trenza de siempre- se adentró en el edificio, con cuidado de no torcerse el pie con aquellos tacones.
Se acercó al mostrador, sonrojada al sentir la mirada de hombres y mujeres que pasaban de un lado a otro dirigiéndose a cualquier lado. Y es que, quien no la miraría? Era una chica de 16 años, vistiendo un traje de oficina!
Como se le ocurre mandarme esto! Pensó molesta, observando aquel traje negro de falda un poco por encima de las rodillas con un corte detrás, esa camisa de seda blanca y aquella chaqueta negra.
Se cree que trabajo aquí o qué?
-En que puedo ayudarla?-preguntó la recepcionista.
-A-anno…buscaba a Naru…no, al señor Namikaze.-dijo sonrojándose.
-Usted debe ser Hinata Hyuuga, su sirvienta-Hinata bajó la cabeza, avergonzada- suba, está en la planta 20-
-G-gracias-
Y lo rápido que pudo, con esos tacones, se acercó al ascensor, encontrándose de frente con un papelito de "no funciona" que la dejó boquiabierta.
-N-no funciona?-y miró alrededor, asombrada. Y ahora qué haría? No habían más ascensores aquí?
Pero al no ver ninguno más, y resignándose, empezó a subir las escaleras, lentamente, padeciendo al pensar el laaaargo recorrido que le quedaba.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Mientras, delante del ascensor…
-Pero quien ha puesto esto?-se quejó el de mantenimiento arrancando el papel- que tipo de broma es esa?...en cuanto pille a quien lo ha hecho…-y en cuanto se alejó, un grupo de trabajadores se paró delante de este, esperando que llegara.
..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Un cuarto de hora después…
Hinata abrió la puerta número veinte, arrastrando los pies por el suelo, ya sin zapatos, y se introdujo en este.
Agua…necesito agua…
Y para su mayor fortuna, se encontró con un dispensador de agua y junto a este, un par de asientos. Se sirvió un vaso de agua fría y se sentó en el asiento, bufando con una sonrisa en su rostro. Por fin podía descansar un poco.
Se subió un poco la molesta falda, se desabrochó algunos de los botones de la camisa que le abrocharon hasta arriba y se remangó ésta junto con la chaqueta. Ahí apoyó la cabeza contra la pared y cerró sus ojos, disfrutando de ese descanso merecido, sin darse cuenta que de nuevo, volvía a ser el centro de miradas de las personas que pasaban delante suyo o que sentadas en sus puestos la observaban curiosos y algo más que curiosos.
-Perdone- hinata abrió los ojos, encontrándose de frente con un hombre, alto y de cabello blanco, agarrado en una coleta, de unos 50 años tal vez, vestido también con un traje.-quien es usted?-
Hinata se sonrojó al ver su ceño fruncido y bajó su cabeza. Ya había hecho algo mal?
-Acaso no conoce las normas de la empresa- se cruzó de brazos el anciano, observándola-no puede venir vestida de esa forma-
-L-lo sien…-
-No sabe que así distrae a mis hombres-y en cuanto el anciano dijo eso y ella miró alrededor, el silencio se volvió ruidoso, donde todos paseaban de un lado a otro llevando papeles, hablando por móvil, atendiendo al teléfono..
- Les distraigo?-se preguntó mirando al anciano, que frunció más el ceño.-L-lo siento-se puso rápidamente los zapatos y se alzó.
-Esa falda-señaló con la mirada provocando que Hinata se sonrojara y la volviera a bajar- El anciano la examinó de pies a cabeza, deteniéndose en sus ojos- quien es usted?-
-H…-
-Supongo que la nueva secretaria. Tendría que darle unas cuantas lecciones de como venir vestida, pero no tengo tiempo. Necesito que venga que conmigo, tengo una reunión muy importante y necesito que alguien me ayude- y el anciano, dando media voltea se alejó, dejando a Hinata confusa.
-Señor yo…-
-Deprisa-
-Si!-exclamó siguiéndole mientras todas las cabezas se asomaban viendo a los dos alejarse.
-Quien es ella?-
-La nueva secretaria del director?-
-Es muy joven?-
-Parece una niña no creen?-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
En una sala de reuniones…
-Y…que tal?-
Naruto volteó el rostro a su amigo, Sojiro, que le sonría de forma fanfarrona.
-qué?-
-Vamos! a mí no puedes engañarme- se acercó un poco, evitando que las demás personas que asistían a la reunión o le oyeran- crees que no sé porque me echaste?- y le codeó, sonriendo-vamos, cuéntame que tal-
Naruto observó a su amigo en silencio durante unos segundos.
-Estás loco- murmuró pasando su mano por la cara, cuando de improvisto miró el reloj. Ya había pasado casi hora y media desde que dejó a su sirvienta en la tienda.
Solo espero que no haya escapado, porque se va a acordar para siempre de quien es Naruto Namikaze.
Las puertas de la sala se abrieron y entraron el anciano director con una chica cargando muchos papeles. Naruto no le dio importancia, ya que conocía demasiado bien a ese hombre, sabiendo que cada mes buscaba la mejor "secretaria". Pero la verdad era, que ellas eran las que se iban. Jiraya, el director de la empresa y para colmo, su padrino, abusaba de ellas en cuanto podía. Su padrino tenía las manos muy largas y en cuanto veía a una mujer hermosa, tanto su actitud como su cara cambiaban a una de pervertida.
En realidad, eso le divertía a Naruto, aunque a veces le molestaba. No sabía cuántas veces había cambiado de secretaria en un año.
-Deja eso ahí- le ordenó a la chica, a la que Naruto compadeció. En un par de semanas la pobre saldría huyendo.
-Oe, ahí trae de nuevo a una nueva secretaria- dijo su amigo sonriendo mirando igual que él a la chica-te apuesto tres días-
-Y yo te digo que ni un día- sonrió Naruto examinando a esa chica. Con esa falda apretaba que moldeaba sus caderas y piernas, esa camisa blanca con los botones de arriba abiertos y las mangas subidas, esas gafas y esa trenza que…
Un momento, gafas, esa trenza, mejillas sonrojadas, piel blanca, y esos pechos que empezaban a notarse bajo esa camisa blanca…no, no podía ser ella.
Se alzó de repente del asiento, llamando la atención de los que estaban sentados.
Hinata?
La pelinegra al verle, bajó la cabeza, sonrojada.
-Naruto-pero el rubio no apartaba la mirada de la chica que se encontraba de pie tras su padrino.
Pero que hacía ahí? Bueno, él le había dicho que viniera pero, que hacía con su padrino?
-Naruto- el rubio volteó a su amigo- ocurre algo?-
-Bien, empecemos- interrumpió Jiraya antes de que pudiera responder-por favor, reparte esto-
Hinata asintió, agarró todos los informes y los repartió a los hombres mientras Jiraya empezaba ya su discurso.
-Naruto, esa no es…-se asombró su amigo al verla- no es tu sirvienta?-
Pero Naruto solo esperaba a que se acercara para hablar con ella. Qué demonios se creía que hacía?
-Buenos días- saludó Hinata, dándole a un hombre el informe-Aquí tie..-pero sintió una presión en su brazo y volteó el rostro- Naruto.-exclamó flojito, intentando soltarse con una fingida sonrisa- su-suéltame-
-Que estás haciendo?- siseó él, mirando un segundo a su padrino, que seguía hablando- a qué estás jugando?-
-No estoy jugando a nada- se soltó del brazo y le entregó el informe- ese señor dijo que lo acompañara y…-dejó el otro informe a Sojiro
-Buenos días Hinata- saludó este con una sonrisa.
-Y tú le acompañaste no?-bufó irritado-porque será que nunca piensas…-
-N-no me dejó hablar!-
-Pues más te vale decirle que no eres más que mi sirvienta y salir de aquí ahora mismo- gruñó él, mirando por encima el informe.
Hinata apretó los informes contra su pecho, molesta.
Su sirvienta?
-Ocurre algo ahí?- preguntó Jiraya al ver que los informes no habían llegado aún.
-N-no! perdone- siguió repartiendo los informes.
-Bien sigamos con esto- y Hinata se puso al lado de Jiraya, callada y todavía molesta.
Y pasada ya una hora, Hinata todavía de pie, se frotaba la pierna con el pie y luego hacía lo mismo con la otra. Tenía un gran dolor de pies que la animaba a sentarse en el suelo, pero aquella reunión no terminaba y para colmo, Naruto no hacía más que mirarla de mala manera. Como si estuviera a punto de hacer algo malo.
Las luces de la sala se apagaron y se puso un trabajo presentado en ordenador que uno de los trabajadores mostraba al director. Hinata aburrida, miró de nuevo a Naruto, encontrándose con su mirada. Ella se sonrojó, pero agradeció que con la oscuridad no se viera cuando de repente Naruto le indicó con la cabeza hacia el director.
Estaba esperando que le dijera que era su sirvienta?
Ella le ignoró y observando que todos estaban atentos a la pantalla, se quitó los zapatos.
Sonrió al sentir la superficie plana del suelo en sus pies, pero volvió a fruncir el ceño, pensando cansada cuánto tiempo más tendría que estar esperando de pie, escuchando cosas de empresas y mercados que jamás había oído.
Porque tengo que hacer esto? Estoy perdiendo clases de…pero de repente respingó y, asombrada miró a un lado. Parpadeó sin creer lo que pasaba. Ese hombre…le estaba tocando el trasero?
Siguió mirándole, esperando a que reaccionara y que retirara la mano, pero aquel hombre solo sonreía como un pervertido. Volteó la cabeza y miró al frente.
-Señor, podría…-pero el hombre, sin dejar de sonreír seguía tocando con todo descaro su trasero. Una venita apareció en su frente y sus puños se apretaron.-Señor…-
Sólo faltó escuchar esa risita pervertida para que ella saltara. Así que agarró su muñeca; Jiraya la miró y ella sonrió con sorna.
-PERVERTIDO!-gritó golpeándole con la otra mano cerrada en un puño contra su nariz, provocando que este cayera al suelo y formara un gran escándalo.
Las luces se encendieron y todos fijaron la vista en el presidente y la chica parada delante.
-Señor presidente!-se levantaron los demás empresarios para ayudar a levantar al presidente, que se agarraba la nariz adolorida.-está bien?-
-Q-quien sé que cree que es para tocarme el trasero pervertido!-gritó ella sonrojada por ese atrevimiento.
-Pero que ha hecho!-exclamó uno-Como se atreve a decir algo así del presidente?-
-Discúlpate ahora mismo-
Jiraya se levantó del suelo y les pidió a los demás que callaran.
-Estoy bien- dijo él, con un chorrito de sangre en su nariz- No es culpa de esta chica-
-pero señor presidente…-
Jiraya la miró, intentando sonreír.
-Tienes un buen golpe- y la examinó-dime, quién eres?-
-Hi…-
-Mi sirvienta-
Todas las caras voltearon hacia el lugar donde Naruto todavía permanecía sentado, jugando con un bolígrafo entre sus dedos.
-Tú sirvienta?-preguntó Jiraya, volviendo a mirar a Hinata- pero que…-
-Te lo dije- Naruto se alzó de la silla y tranquilamente se acercó al grupo, parándose a un lado de su padrino y mirando a Hinata- Eso te pasa por no hacerme caso-
Hinata frunció sus labios y miró a un lado, frustrada.
-Naruto, explícame esto ahora mismo-pidió Jiraya- es cierto que es tu sirvienta?-Naruto asintió y Jiraya volvió a mirarla-pero que edad tienes?-
-Tengo 16 años señor-respondió ella-en todo caso, eso no le da derecho a…-
-Discúlpala abuelo -Hinata miró a Naruto incrédula- Su comportamiento es algo difícil de tratar. Hago todo lo que puedo por controlar esa fuerza desmesurada que tiene.-
-Pero si me ha…-
-Me la llevaré enseguida de aquí. Te juro que esto no volverá a pasar- agarró el brazo de Hinata y salió con ella dela sala, dejándolos a todos incrédulos.
-Su sirvienta? aah-ahh!-echó la cabeza hacía atrás, ya que de su nariz caía sangre- A que esperáis! Traedme algo!-
-Si!-
Sojiro, desde su asiento sonreía y negaba.
-Solo Naruto podía conseguir un espectáculo así-
-Y tú qué demonios haces ahí sentado!-le gritó Jiraya poniéndose un algodón en la nariz- Arg! ves a buscar a esos dos! Ahora mismo!-
-Si-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Por los pasillos de la empresa…
-A-ah!-se quejaba Hinata al ser tirada del brazo con fuerza por el rubio, que tiraba de ella por los pasillo como si no pasara nada mientras ella muerta de vergüenza, intentaba soltarse.
Se detuvieron delante del ascensor, esperando a que llegara.
Hinata le miró con frustración, pero él seguía firme mirando adelante.
Las puertas se abrieron y Naruto la empujó a dentro. Justo antes de que se cerraran, Sojiro entró.
-Buenos días parejita-miró a los dos sonriendo.
-Tú- Naruto se volteó a mirarla- irás a disculparte-
-Qué!-ella dejó de frotarse el brazo adolorido.
-De hecho, tenéis que ir los dos- dijo Sojiro
-No-respondió Hinata- e-se hombre me…-se sonrojó-me…-
-Te dije que le avisaras en su momento-
-Chicos-
-Pero no, siempre tienes que hacer lo que quieres-metió las manos en los bolsillos.
-Naruto…-
-No hago lo que quiero!-exclamó ella- ME TOCÓ EL TRASERO!-gritó justo cuando la puerta del ascensor se abría y justo delante de este había un grupo de trabajadores que se quedaron sorprendidos.
Naruto suspiró mientras Hinata se ruborizaba al completo.
-Lo siento, éste está ocupado- dijo Sojiro, picando al botón- cojan otro.- y las puertas se cerraron.
-Problemática-masculló Naruto-harás que pierda toda mi buena imagen y reputación…-
Hinata solo se cruzó de brazos y volteó. Sojiro observó a los dos, con la sonrisa en su cara y les dijo
-Parecéis una pareja- y se cruzó de brazos- sabéis que lo mejor de las peleas son las reconciliaciones?-
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Hinata fue la primera en salir, toda sonrojada, tras ella Naruto, saltando por sobre de su amigo que yacía en el suelo por culpa de un golpe.
-La próxima vez mantén la boca cerrada- y se alejó.
-A-ayuda…-pidió Sojiro antes de que las puertas del ascensor se cerraran.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
En el despacho de Jiraya…
Jiraya repiqueteaba su dedo índice sobre la mesa, observando a las dos personas que tenía sentadas en frente, una sentada en cada sofá.
Se levantó de su silla y juntando sus manos tras su espalda, se acercó a ellos. Observó primero a la chica, que cruzada de brazos y con el ceño fruncido miraba el suelo. Luego a su nieto que…y suspiró.
-Porque no me lo dijiste?-
-Acaso tengo que explicarte todo lo que hago?-
Jiraya alzó la mano para golpearle, a lo que Naruto reaccionó pegándose el otro extremo del sofá. No le gustaban nada las palizas de su abuelo.
Dolían
-Grosero.-masculló entre dientes- voy a tener que hablar con tu padre para corregir ese comportamiento.-y cruzándose de brazos miró a la chica- Y tú eres..?-
Hinata le miró, todavía con el ceño fruncido y de manera muy determinada, provocando que este se ruborizara un poco.
-Está bien, lo siento- y se sentó en el sofá- tengo un problema, lo reconozco.-la miró con cara de pena- podrás perdonar a este pobre anciano de manos largas?-
-Podría quitar la mano?-masculló molesta al sentir la mano de este sobre su rodilla.
-Qué?-preguntó él- O-oh! l-lo siento- la retiró y se acercó un poco más- vistes! Es que ya no sé…-
-Abuelo-el peliblanco miró a su nieto-para que nos llamaste?-
Jiraya se alejó de Hinata, suspirando.
-Quería que me explicaras exactamente porque tienes una sirvienta-
-Siempre he tenido una-
-Lo sé, pero nunca de tu edad-
-Elijo la que me conviene-
-y a ella le conviene?-se alzó del sofá- hijo, otra vez has vuelto a meterte en problemas-miró a Hinata- dime, que es lo que te ha hecho? Te chantajeó? Te amenazó…?-
Hinata fue a responder cuando Naruto se alzó del sofá.
-Tenemos que irnos, el avión sale dentro de dos horas- y con eso, volteó y dirigió a la salida.
-El avión?-repitió él alzando una ceja- si tiene uno privado.-chasqueó la lengua-este chico…espera!-exclamó Jiraya cuando Hinata se alzó- de verdad, te pido disculpas por lo que te hice. La verdad es que me encantan las mujeres y…-pasó una mano tras la nuca, sonriendo-No puedo resistirme a…jeje…-
Una gota resbaló por la frente de Hinata. Acaso tomaba eso como algo bueno?
-Jiraya-sama- el peliblanco la miró y ella le hizo una reverencia.
-Espera!-volvió a llamar él-Tú nombre…-
-Hinata Hyuuga- ella volvió a inclinar su cabeza y salió del despacho.
Jiraya, frotando su barbilla se acercó a la ventana.
-Hinata Hyuuga.-murmuró sonriendo- interesante-
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El viaje de vuelta a Japón se hizo en total silencio, algo que agradeció Naruto. La primera vez que la subió al avión, no había parado de hablar y hablar y hablar y...oh! también de comer.
Jamás imaginó que una chica podría comer tal cantidad de platos en tan poco tiempo. Es que acaso su familia no la alimentaba.
De verdad, esa chica era muy irritante.
No obstante, tanto silencio también se le hizo extraño. Solo un poco. Así que volteó el rostro hacia su asiento, al otro lado del avión y la observó.
No supo si reír o extrañarse, y es que de nuevo estaba comiendo. Pero esta vez, eran pasteles, dulces y bebidas azucaradas.
-Te vas a engordar- comentó él-y yo no quiero a criadas gordas-
Al parecer, Hinata decidió ignorarle y seguir con la comida, ya que Naruto no vio ninguna de sus típicas reacciones.
Mejor. De esta forma no molesta.
Y volviendo a acomodarse en su asiento, decidió poner sus cascos y música y cerró sus ojos.
Hinata se acomodó en la silla una vez tuvo el estómago lleno. Se estiró en él, sonriendo y relajó. Había comido demasiado bien. Ahora, bien podía permitirse una cabezada de un cuarto de hora.
Y preparándose el cojín tras su cabeza con una sonrisa radiante, su vista se desvió un momento hacía el asiento del otro lado.
Naruto se había dormido con la música puesta.
Mejor. De esta forma no molesta.
Y volvió a acomodarse en el asiento de piel, que por cierto, era la primera vez que se sentaba en una tan lujoso, suave y calentito como lo era este. Y más en un avión.
Cerró sus ojos e intentó dormirse, pero por más que contó borregos y nanas, de nada sirvió. Se sentó en el asiento y miró a Naruto.
Si no hacía eso no podría dormir en paz.
Se levantó de este, agarró una manta y lo cubrió. Con mucho cuidado le quitó los cascos, quedándose unos segundos observando su rostro dormido.
Naruto realmente merecía ser llamado un F3. Tanta belleza en un hombre como él quitaba el aliento a cualquiera que lo viera.
Y no era porque a ella le pareciera atractivo, ni mucho menos, tan solo…tenía algo que otros chicos no tenían. Algo que lo hacía distinto a otros chicos. Dinero y mal carácter, por supuesto. Pero…había algo… algo más que sabía que tenía pero no sabía describir con exactitud.
Suspirando, dejó el aparato sobre la mesita y se volvió a su asiento, sonrojada. Se había quedado como embobada mirando su rostro.
Lo mejor será dormir. Dormir.
Y cerrando sus ojos, descubrió que pronto se había abandonado al sueño.
Mientras tanto, Naruto despierto miraba hacia el asiento de su sirvienta. Había escuchado cuando se levantó del asiento, sintió su mirada examinado, como suspiraba cerca de su rostro, incluso como le había cubierto y quitado la música.
De hecho, llevaba despierto todo el rato; tan solo había cerrado los ojos para relajarse. Más nunca se imaginó que ella se acercara a cubrirle.
Sonrió, sin alejar la mirada de Hinata, ya dormida.
Flash Back
Naruto abrió la puerta del despacho de su padrino y entró.
-Naruto! Pensé que ya te habías ido.-dijo sonriendo-que te trae de vuelta por…-calló cuando su nieto plantó las manos en su mesa- Naruto, que ocurre…-
-No vuelvas a tocarla-
Y siguieron unos segundos mirándose, hasta que Naruto se volteó y salió del despacho, dejando a su padrino asombrado.
Final flash
Bufó frustrado al recordar eso. Porque demonios lo había hecho? Ni siquiera sabía que era lo que le había impulsado a entrar a ese despacho y decirle a su padrino esas palabras sin sentido.
-No vuelvas a tocarla?-repitió él sarcástico, alzándose del asiento- como si fueras algo mío- se rió ante su propio comentario; y acercándose a su asiento, la cubrió, retiró sus gafas y la observó detalladamente.
Acercó su rostro al de ella y rozó sus labios. Ahí se detuvo y la observó de nuevo.
-Quizá…sí que lo seas-
Y volvió a su asiento, agarrando su música y mirando hacia afuera, donde un cielo entre rojo y naranja anunciaba el final de la tarde y el principio de la noche.
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En Japón…
-Ya estoy en casa!-exclamó Hinata, feliz de llegar a su casa.
-Nee-chan!-salió a su recepción Hanabi.
-Hinata-chan!-Hana se acercó a ella, sonriendo.
-Estoy en casa-dijo Hinata mirando a su madre.
-Nee-chan! has traido regalos? Fotos? Comida? Como ha ido? Es muy grande Nueva York? Es verdad que tiene muchas luces y tiendas caras?-
-Después Hana-cha- dijo Hana- Hinata tiene que bañarse primero.-y miró a Hinata- luego…quiero que nos lo cuentes todo.-y le guiñó el ojo.
-Mamá!-exclamó ella sonrojada-n-no hicimos nada de lo que tú piensas.-decía mientras se quitaba los zapatos.-solo fue un viaje de negocios, negocios.-se adentró- voy a darme un baño-
Hana y Hanabi miraron la puerta del baño y luego a ellas. Una sonrisa surcó su rostro.
-Ya sabes que hacer, Hana-chan-
-Si!-y se dirigió corriendo al baño-One-chan! me bañaré contigo!-
-Hanabi!-
Hana rodó los ojos con una sonrisa y se adentró de nuevo en la cocina. Pronto vendría Hiashi del trabajo.
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-NARUTO!-
Kushina se lanzó a los brazos de su hijo, emocionada.
-M-mamá…-sonrojado, se la quitó de encima-p-porque siempre tienes…-
-Moou! Eres mi hijo. –y frunció el ceño- acaso tu madre no puede ir a recibirte eh!- y le golpeó en la nuca.
-Oucht! Pero mamá…!-
-Si es mi hermanito querido- se acercó Ino, bajando por las escaleras- y dime…-se paró delante de él-que tal la luna de miel?-y sonrió.
-Cállate-le respondió el rubio de mala manera-y papá?-
-Trabajando-dijo Kushina pasando un brazo por el de su hijo- cuéntame. Como te ha ido? Y Hinata-chan? porque no ha venido?-
-Eso, porque no has traído a Hinata contigo?-buscó Ino con la mirada a la pequeña peliazul-No le habrás hecho nada, verdad?-le miró con el ceño fruncido.
-No le hice nada. Está en su casa y punto- se soltó del brazo de su madre-voy a darme un baño-
Kushina e Ino le siguieron con la mirada escaleras arriba.
-Parece que no ha pasado nada- y suspiró Ino, negando con su cabeza- porque tengo un hermano tan cabeza hueca…-volvió a mirar a las escaleras, cruzada de brazos- si seguimos a este paso, Naruto nunca volverá a ser el de antes.-
-Ino-la rubia miró a su madre-no te parece que ya es hora de que hagamos aparición?-
Kushina miró a su hija con una sonrisa traviesa.
-Mamá, que tienes pensado?-
-Tú solo ven conmigo-
Ino, no muy convencida, siguió a su madre.
Que era lo que tenía pensado?
CONTINUARÁ!
y aquí toy de nuevo! con un chachi capitulo jeje
espero que os haya gustado ^^
pd: Jiraya es el padrino de Naruto, pero le llama abuelo, ya que casi le ha criado como si fuera su nieto y el otro su abuelo.
nos vemos en el siguiente cap!
