Chicos antes que flores

CAPITULO 12


Una sonrisa y un beso, ¿podía ir a algo peor?...o mejor?


Metida en una pequeña bañera cubierta de agua y jabón hasta arriba se encontraba Hinata, mirando la nada y recordando lo que había pasado hace unas horas.

Flash back

Naruto siguió mirando a Shikamaru, sin que ninguno de los dos moviera un solo pelo. Hinata se puso nerviosa y mordió su labio.

Esto se iba a poner muy feo si no hacía algo.

Debía de arreglar eso enseguida.

-Naruto-se paró delante de Shikamaru-no es lo que piensas.-al recibir la mirada azul intenso de este bajó su cabeza-Shikamaru-kun sólo me invitó a la fiesta y me acompañó a casa. L-lo que dicen los periódicos no es cierto.-

-Así que por eso te comportabas tan servicial.-sonrió con sorna-debí imaginármelo-

-Naruto no la tomes con ella, ya te dijo que fui yo quien la invitó a la fiesta- Naruto le miró de mala manera y el moreno rodó los ojos- sabíamos que iba a pasar esto, por eso no quisimos decirte nada- se dirigió al sofá- lo siento Hinata-la peliazul le miró- un periodista se nos coló en casa-

-vete-dijo Naruto, volteando la cabeza a Hinata- largo-

-Q-qué? No-

-Hinata- miró a Shikamaru que le sonrió intentando calmarla, pero eso le causó todo lo contrario. Se mordió el labio mirando a Naruto.

-No es lo que piensas idiota!-gritó ella antes de salir corriendo de la sala.

Final flash

Se hundió hasta la nariz en el agua, preocupada. Después de aquello no los había vuelto a ver en todo lo que restaron de clases.

¿Qué habría pasado en esa sala?

Porque Naruto tenía que echarla fuera? Porque demonios siempre le hacía caso?

-No es lo que piensas idiota!-

Se sonrojó ante esas palabras y frunció el ceño. No sabía porque había dicho esas palabras, pero en aquel momento se había sentido tan impotente…

¿Acaso no confiaba en ella o qué? Además, porque le había mirado de esa forma?

La había hecho sentir culpable, cuando ella no había hecho nada! Que mal podía hacer que hubiera bailado con Shikamaru o que la hubiera acompañado a casa? Acaso los amigos nos hacían eso!

-Idiota-

-Hinata-chan!-Hanabi abrió la puerta del baño-hay unos periodistas en la puerta que quieren hablar contigo-

-Mouu-exclamó ella hundiéndose en el agua.

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Flash back

Sasuke apartó la mirada de la puerta y observó a sus amigos desde la barra.

-No me digáis que vais a discutir por una chica?-se mofó-increíble- agarró su vaso y se sentó en la silla alta-empezad-

-Te crees que esto es un ring?-respondió molesto Naruto

-No voy a discutir contigo Naruto- se alzó del sofá shikamaru- es cierto, yo invité a Hinata a mi fiesta, yo le dije que fuera conmigo, que bailara conmigo y también la acompañé a su casa. Hay algo mal en eso?-

-Es mi sirvienta- Shikamaru no se sorprendió ante esa respuesta

-Aparte de ser sirvienta, también es una persona y como todas tiene derecho a relacionarse con quien quiera-

-Tanto si es mi sirvienta como no, me pertenece, así que mantente alejado de ella- eso si le sorprendió, a su manera a Shikamaru- y tú también- miró a Sasuke, que alzó sus cejas-no quiero veros cerca de ella-

-Naruto, no crees que exageras un poco. Hinata…-

-es mía-le interrumpió mirándolo con ira reprimida mientras Shikamaru y Sasuke se mantenían impertérritos ante eso. Al rato, Naruto pareció despertar y empezar a extrañarse con él mismo y sus palabras.

Había dicho eso?

Miró a sus amigos, que no apartaban la mirada de él y se puso nervioso. Sonrió íncredulo y salió de la sala, medio gruñendo medio gritando de frustración

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Shikamaru y Sasuke se mantuvieron mirando la puerta.

-Sasuke- el nombrado dio un trago a su bebida y SHikamaru le miró-quien ha ganado?-

Y el pelinegro sonrió.

-El idiota-se acercó a él-desde tu punto de vista, el que pierde eres tú, verdad?-

-Podría ser.-respondió Shikamaru sonriendo.

Final flash

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Al día siguiente…

-Corre Kiba! Corre!-

-Voy todo lo deprisa que puedo!-gritó el castaño pedaleando con fuerza.

-Ahí esta!-

-CORRAN!-

Cuando Hinata volteó la cabeza un gran grupo de periodistas iban tras ellos corriendo con cámaras y micrófonos.

-Porque siempre has de meterte en estos problemas!-gruñó Kiba poniéndose de pie en la bicicleta para pedalear mejor-no pienso ayudarte nunca más!-

Los dos llegaron a la escuela; Kiba se acercó lo más que pudo a la puerta y dejó a Hinata.

-Entra ahí antes de que lleguen-

-Gracias Kiba-dijo rápida Hinata agarrando su mochila y entrando en el edificio.

Kiba suspiró agotado, pero una sonrisa adornaba su rostro. Estar con Hinata esa, en varias ocasiones, símbolo de problemas.

-En la academia!-gritaron los periodistas, que eran detenidos por los guardias.

-Tenemos que hablar con la señorita Hyuuga!-

-Déjenos pasar!-

Kiba pasó entre ellos intentando no ser visto e huir cuanto antes de ese instituto.

Cuando se vio libre sonrió mirando hacia el edificio.

-Hasta mañana- y tras eso pedaleó a prisa hacia su instituto. Segundos después tres lujosas limusinas se paraban delante de la puerta y cuando las tres personas salieron de sus respectivas, todos los reporteros fueron a ellos, en especial a Shikamaru.

-Nara-san! Nara-san! Por favor! Aclárenos estas dudas!-

Vinieron más guardias y alejaron a los reporteros, dándoles a ellos tres paso.

-Namikaze-san! Puede respondernos a algunas preguntas?-

-Volvió a entrar en pelea?-

-Porque trae la cara así?-

Las puertas del colegio se cerraron y ellos siguieron su camino tan tranquilos como si nada estuviera pasando.

-Te dije que se notaría- masculló Sasuke observando de reojo a su amigo.

Naruto maldijo entre dientes y se adentró en la escuela.

-F3! Son los f3!-y todos los estudiantes les rodearon mirándoles con admiración.

Idiotas. Pensó Naruto ignorando sus miradas y gritos y dirigiéndose a su sala seguido de Sasuke y Shikamaru.

Llegaron a la sala y Shikamaru, entrando el último, cerró la puerta. Observó a su amigo quitarse la chaqueta y acercarse al espejo. Frunció el ceño cuando se vio.

-Debería haberlos matado- siseó viéndose el parche en la mejilla, una tirita a un lado de la frente y el labio algo hinchado.

-Novato-soltó Sasuke sonriendo con burla, recibiendo por su parte una mirada fulminante.

-No solucionas nada peleando-suspiró Shikamaru quitándose su chaqueta

-Estoy así por tu culpa-

-Y crees que no lo sé-respondió él señalándose la tirita que tenía en la comisura del labio, donde, por parte de Naruto, había recibido un buen golpe.

-Si no me lo hubieras ocultado no te hubiera golpeado-masculló alejándose del espejo-pensé que éramos amigos- se sentó en el sofá de brazos cruzados.

Shikamaru sonrió, negando con la cabeza.

-Por eso no te lo dije, porque sabría que te pondrías así-se desabrochó los gemelos y arremango la camisa-y como eres mi amigo y me preocupo por ti…-

Naruto le miró.

-La próxima vez no te preocupes tanto por mí-se levantó de nuevo, aflojándose en ello la corbata.

Shikamaru se acercó a la barra con Sasuke y se sirvió del té que un camarero les había preparado.

-Por cierto Naruto- Sasuke se sentó en una de las sillas altas y apoyó sus brazos en la mesa- que vas a hacer con-

-No me la nombres-le detuvo-necesito no pensar en ella en al menos…una semana entera- se dirigió hacia la mesa de billar-es tan…molesto-agarró el palo y preparó las bolas- toda ella es molesta, me molesta- apoyó el palo en el suelo-siempre está metiéndose en problemas, cuando quiere hacer una cosa bien, es todo lo contrario, tsk! No sabe hacer nada- se rascó la cabeza, agobiado- estoy cansado de oír sus quejas, de que me golpee, de que tartamudee y se sonroje por nada. Es...insoportable-

-Naruto-

El rubio, apoyado sobre la mesa para golpear la bola, miró a Sasuke, luego a Shikamaru que negaba, y luego su mirada se posó en la tercera persona que se había introducido en la sala. Sus ojos se abrieron desmesurados observando la pequeña figura de Hinata.

La peliazul miró a un lado, apretando sus puños con fuerza y mordiéndose el labio. Naruto dejó el palo sobre la mesa, sintiendo una gran opresión en el pecho que le impedía respirar bien.

Separó sus labios en busca de alguna palabra que pudiera solucionar todo eso, y solo había una, una que se negaba a salir de su garganta.

-Qué haces aquí?- Genial. Perfecto Naruto. Las palabras más adecuadas.

Sasuke sentía que estaba a punto de explotar a risas y Shikamaru cada vez se mostraba más preocupado.

Ella inclinó la cabeza y se alejó de la sala corriendo. Naruto corrió tras ella, pero se detuvo antes de salir, ya que ella se había parado.

-O-oi…-Pero Hinata, en un rápido movimiento le golpeó en el vientre, provocando que se doblara y cayera al suelo.

-Si tan insoportable te parezco, dejaré de ser tu sirvienta- su voz tembló, pero lo disimuló tosiendo y mirando a un lado-olvídate de mí familia y de mí, idiota- y tal como entró, salió de la sala.

Sasuke no aguantó más y explotó, Shikamaru suspiró y Naruto, se levantó del suelo con bastante dificultad, ayudándose por el brazo del sofá.

No entendía de donde sacaba esa monstruosa fuerza.

-Naruto-negó Shikamaru suspirando de nuevo-que problemático…-

-Cerrad el pico!-gritó sonrojado ante la molestia de la risa de Sasuke y el golpe recibido-esa chica…me las pagará-

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Hinata cerró la puerta de emergencia con fuerza, bajó las escaleras y se detuvo abajo, agarrándose de la baranda.

-ESTO ES INCREÍBLE!-gritó a pleno pulmón.

Le odio. Le odio. Le odio. Le odio. Pensaba a la vez que pateaba la pared con la ira que sentía. Volvió a agarrarse de la baranda y a gritar.

-LE ODIO! ES UN IDIOTA! LA PEOR PERSONA DEL MUNDO! VETE AL INFIERNO-

Se sentó en un escalón tras eso, y cruzándose de brazos sobre sus rodillas, escondió su cara en éstos.

-...siempre está metiéndose en problemas, cuando quiere hacer una cosa bien, es todo lo contrario, tsk! No sabe hacer nada…estoy cansado de oír sus quejas, de que me golpee, de que tartamudee y se sonroje por nada. Es...insoportable-

Porque tuvo que ir a esa sala? Porque tuvo que ir a disculparse con él? porque no pudo quedarse quieta en su clase?

¿Porque tuvo que escuchar esas duras palabras?

Se agarró más fuerte de sus brazos, mordiendo su labio, maldiciendo el momento en que decidió ir a pedir disculpas. Porque? Porque tenía que hacerlo? No había hecho nada para sentirse culpable.

Si era así, entonces ¿porque se había sentido culpable? Porque le había molestado que Naruto no confiara en ella? que le mirara de esa forma…

-Idiota- y de sus ojos resbaló una pequeña lágrima que despareció entre la ropa.

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A la hora del almuerzo…

-No.- fue la respuesta determinada de Naruto.

Shikamaru y Sasuke siguieron comiendo, ignorando las quejas de su amigo.

-No pienso disculparme-

-Sabes que esa es la única solución- dijo Shikamaru-si quieres que Hinata vuelva…-

-La solución de qué?-interrumpió- No he hecho nada para tener que disculparme-se cruzó de brazos-no lo haré-

-Está bien Naruto, haz lo que quieras- suspiró Shikamaru cansado.

Naruto maldijo por lo bajo y con su mirada buscó a Hinata por la cafetería. Donde demonios estaba! Se suponía que tenía que estar sirviéndoles y no los catetos que tenía delante.

Demonios! Estaba demasiado inquieto. Ni siquiera la comida le entraba y eso que era su plato favorito; su delicioso y exquisito ramen.

Miró a sus amigos y negó al verlos comer tan tranquilamente. La verdad, sentía un poco de envidia también. Él también deseaba comerse su plato con esa calma, como si nada hubiera pasado.

No entendía porque se sentía tan inquieto. No había pasado nada. Solo había dicho en voz alta algo que pensaba; porque tenía que ponerse así?

Si fuera el pasado, estaría comiendo tranquilo, sin preocupaciones, sin tomentos ni lamentos, pero ahora…ahora se estaba preocupando demasiado.

Y todo por su culpa.

-Maldita sirvienta- masculló alzándose de la mesa.

-Vas a buscarla?-preguntó Sasuke

-No. Voy a tomar un poco el aire-dijo bajando las escaleras

-Si la encuentras, dile que lo sientes mucho- exclamó Shikamaru sonriendo.

-NO VOY A BUSCARLA!-gritó sonrojado provocando una sonrisa en ellos.

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-Porque siempre tienen que hablar de más…-masculló Naruto pateando una piedra. Tan solo había salido a despejarse un poco. No iba a buscarla. No tenía porque.

Metió las manos en los bolsillos al empezar a sentir el frio otoño y miró enfrente, observando el amarronado paisaje que se presentaba ante él. Sonriendo, siguió caminado. Otoño era una estación muy larga y a veces triste, pero ofrecía unos paisajes increíbles.

-Sobre todo triste...-murmuró sonriendo con melancolía, más cuando alzó la cabeza, detuvo su paseo. En medio de aquel paseo de árboles con hojas caídas y marrones, sentada en uno de los bancos y abrigada hasta el cuello, Hinata comía su bentou.

Frunció el ceño. Como tenía el descaro de quedarse a comer aquí y hacerle esperar a él por su comida. Decidió acercarse a ella, pero se detuvo al primer paso. Estaría bien acercarse y reprimirle por ello? Después de todo, ella le había vuelto a decir que no sería su sirvienta…

Como si eso importara. Pensó él acercándose al banco. Eso solo puedo decidirlo yo.

Se paró delante de ella y Hinata al notar una sombra, alzó la cabeza para volver a mirar a un lado.

-Qué haces aquí?- preguntó él observándola fijamente- hace rato que debías de habernos servido-

Hinata agarró su bola de arroz y siguió comiendo.

Naruto bufó, mirando a su alrededor, buscando algo en que centrar su mirada para evitar seguir mirándola a ella y terminar perdiendo la paciencia.

-Levanta y sígueme. Aquí afuera hace frío y quiero comer-

Para su sorpresa, Hinata guardó su bentou, se alzó del banco y se alejó de ahí.

Naruto la siguió con la mirada asombrado. Le estaba ignorando?

-Mocosa...-masculló - por mucho que me ignores seguirás siendo mi sirvienta hasta que yo decidida otra cosa-

Hinata se detuvo unos segundos, pero reanudó su camino.

No respondería. No caería ante sus provocaciones. Su madre le había enseñado a mantener la compostura, a comportarse casi como una dama. A no ceder a las provocaciones.

Aunque esa…esa era demasiado para no ceder.

Naruto miró a un lado, molesto. Odiaba que le ignoraran.

-No debiste haber entrado a la sala-Hinata se detuvo-te dije que debías pedir permiso-la miró un segundo de reojo-si no hubieras entrado…-la miró-nada de esto estaría pasando y yo no tendría que estar saltándome mi almuerzo por esto-Hinata sintió sus pasos acercándose a ella-entremos-dijo pasando de largo por su lado.

-Idiota- masculló ahora ella, deteniéndole- soy una idiota-y sonrió incrédula- y pensar que por un momento venías a disculparte. Pero claro, el gran Namikaze nunca haría algo como eso. Él, disculparse, por supuesto que no-miró con firmeza su figura- esas palabras jamás podrían salir de su boca.-

Naruto se mantuvo sin moverse.

-Y sabe porque? Porque es usted la persona más cruel, fría y egoísta que he visto en…en ningún lado-se cruzó de brazos- sabe, de esa forma no conseguirá nunca amigos. Con ese carácter tan apestoso que tiene estará siempre solo-miró a un lado- nadie podrá llegar a amarle.-

Apretó sus puños dentro de los bolsillos y mantenía sus ojos cerrados; Hinata sentía que se estaba pasando, pero ella también había sufrido, estaba sufriendo por sus palabras, también le dolían, aun sin entender porque, pero debía de devolverle a él lo mismo. Quizá éstas no surgieran el mismo efecto como a ella, pero quería hacerlo, quería verlo humillado, aunque solo fuera…para que se disculpara.

Todo quedó en silencio durante varios segundos; tan solo el viento y las ramas al moverse se escuchaban.

-Si has terminado, vamos- dijo él reanudando el camino, dejándola asombrada.

Sonrió de nuevo incrédula y su labio tembló. Lo mordió y pareció que sus ojos se humedecieron.

Otra vez iba a llorar sin motivo.

Le miró con ira reprimida, una ira que no llegó a reprimir mucho, ya que por segundos, su bentou salió disparado hacia la cabeza de este.

Naruto cayó al suelo del impacto.

-Pero que…-se alzó del suelo con las manos tras la cabeza-a-ah!-se quejó- estás loca! Podrías hab-

-VETE AL INFIERNO!-gritó ella volteándose y haciendo el camino opuesto.

-Espe-Aaah!-se quejó de nuevo, cayendo de rodillas al suelo-mi cabeza!-

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-Le tiraste el bentou!-exclamó Tenten sorprendida

-Se lo merecía- masculló Hinata llevándose a la boca fideos fritos-esh ung idiota.-

Una gotita resbaló por la nuca de su amiga mientras la veía comer. Al principio Tenten se sorprendió cuando ella entró al restaurante y volvía a pedirle al jefe que le diera de nuevo trabajo, pero cuando se calmó, cuando le explicó todo, terminó sonriendo. Aunque lo del bentou…

-Estará bien?-se atrevió a preguntar, pesando en lo mal que debería estar ese chico después de tal golpe.

-No me importa- Tente suspiró.

-Hinata-chan, no crees que discutís demasiado? Ya es la segunda vez que solicitas trabajo de nueva cuenta y…-

-Es que n-no puedo con él-exclamó desesperada- me…él saca lo peor de mí. Y créeme que no quiero comportarme de esa forma, no quiero tener que golpearle siempre, no quiero gritarle pero-se detuvo-pero…-

-pero..?- Hinata miró a su amiga haciendo un puchero

-Ayúdame T-chan, esto es superior a mí- y dejó su cabeza en la mesa-me haré vieja antes de darme cuenta-

Tenten sonriendo, acarició la cabeza de su amiga.

-No quiero vivir pegada a él toda mi vida- sollozó

-No te preocupes Hinata-chan, verás que cualquier día él se cansará de ti y por fin podrás ser libre.- Hinata alzó la cabeza.

-Tú crees?-

-Alguna vez no he tenido razón?-y le guiñó el ojo

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-Nunca podrá huir de mí- masculló Naruto caminado de un lado a otro por su habitación, con una pequeña pelota de baloncesto pasando de una mano a otra- no pienso dejarla hasta que no la vea arrodillarse ante mí.-aah ah!- se quejó agarrándose la cabeza, en donde una venda la rodeaba.

-Metete en la cama de una vez- soltó molesto Sasuke

-Y vosotros que hacéis aquí!-exclamó-porque no estáis buscándola y trayéndola ante mí-

Shikamaru negó.

-Te crees que somos tus criados-masculló Sasuke

-Buena idea! Les diré a los criados que vengan!-lanzó la pelota a un lado y fue hasta la puerta

-Naruto- Shikamaru se alzó y detuvo a Naruto-lo mejor será que descanses-

-pero…-

-Ya lo arreglarás mañana-

Naruto miró a su amigo unos segundos y bufó. Tenía razón, debía relajarse y no pensar más en ella. Ni en sus golpes, en su mirada iracunda…

-NO PUEDO!-gritó empujándole-Nobita! Matsukage!-

-Idiota-murmuró Sasuke

-No tiene remedio-murmuró Shikamaru dejándose caer en el sofá.

-Señor- aparecieron los dos criados nombrados.

-Traedme a Hinata de inmediato-

-Si señor-

-Y no volváis sin ella- y tras eso cerró-se terminó el burlarse de mí.-y sonrió con malicia- De esta noche no pasa-

Sasuke y Shikamaru miraron extrañados a Naruto.

Que traía en mente su amigo?

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-Listo-y tras eso, Hinata se estiró. Había terminado sus deberes y ahora con su pijama puesto, se acostaría y se olvidaría de todas las cosas horribles que le había sucedido en el día de hoy.

Especialmente se olvidaría de ese cretino que se hacía llamar Naruto.

Se levantó de la silla y guardó sus cosas en la mochila cuando el timbre de la puerta sonó. Ella se extrañó, ya que a esas horas de la noche nadie llamaba, así que se asomó por la ventana. Un coche negro se había parado delante de la puerta y dos hombres de negro, muy elegantes, esperaron fuera. Frunció el ceño algo preocupada.

Y si eran mafiosos?

La puerta se abrió y los dos hombres entraron, Hinata cerró la cortina y acercó la oreja a su puerta. Abajó se escuchaban las voces de su padre y su madre hablar tranquilamente, al parecer no eran peligrosos.

Luego empezaron a oírse pasos acelerados que subían por la escalera. Las voces se acercaron y en un momento, la puerta se abrió, provocando que ella cayera al suelo del susto.

-Q-que….-miró a los dos hombres.

-Venga con nosotros por favor- y estos dos, le agarraron cada uno de un brazo y la sacaron de su habitación.

-Q-e-esperen! A donde me llevan!-

-Que ocurre?-se asomó medio dormida Hanabi por su habitación.

-Mamá! Papá!-les llamó cuando la sacaron fuera de casa.

-Cuídate cariño!-se despidió su madre con una sonrisa- y no te canses demasiado!-

A su padre tan solo lo vio asentir, al parecer orgullo de algo. Orgulloso? Porque?

La metieron en el coche, uno con ella sentado y el otro delante conduciendo.

-A-a dónde me lleváis?- les preguntó temerosa mirando a los dos hombres.

-El señor Namikaze impone su presencia de inmediato-respondió el de al lado.

-QUE!-

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Naruto viró la cabeza y observó el reloj de su mesita de noche. Se sentó en la cama y un repentino mareo le vino. Todavía dolía la cabeza por culpa de aquella caja dura de…maldiciendo se levantó de la cama y acercó a la mesa. Sobre esta, el bentou envuelto en aquel pañuelo violeta que le había propinado el golpe.

-De esta noche no pasa-

Y por el pasillo escuchó unos ruidos; golpes y algunos gritos. Fue a acercarse cuando esta se abrió de golpe y entraron los dos guardias, uno con las gafas colgando de una oreja y el traje muy mal parado, el otro, sujetando en el hombro a la que, por descarte, debía ser la culpable de ese estado lamentable en el que venía el otro, cabello revuelto, traje mal puesto y algún que otro morado en la cara.

Naruto suspiró.

-Soltadme!-gritó Hinata-no quiero ver a...-pero el hombre la dejó en el suelo y ella se topó de frente con el rubio.

-A-aquí la tiene señor- dijo el criado, recuperando el aire mientras el otros se arreglaba un poco.

-Gracias-ellos inclinaron su cabeza y salieron de la habitación, tocándose la zona adolorida.

Las puertas se cerraron y Naruto la miró. Hinata se cruzó de brazos y miró a un lado.

-Estás horrible-se burló él viéndola con el pijama de conejitos mal colocado, pero Hinata no respondió y él sonrió-con eso puesto uno no puede inspirarse.-y se alejó.

-Quiero irme a casa- masculló ella mirándole molesta.

-Creo que esto es tuyo- le señaló el bentou sobre la mesa-que por cierto, gracias-y se señaló la cabeza.

Hinata, frunciendo los labios, miró a un lado.

-Tampoco fue para tanto.-murmuró un poco sonrojada.

Tan fuerte le había lanzado la comida que incluso llevaba una venda?

-Fue y mucho- se sentó en la cama y la observó por largos segundos; segundos que hicieron que Hinata se sonrojara más y empezara a sentirse nerviosa.

-P-podrías dejar de mirarme.- una sonrisa apareció en los labios de Naruto.

-Se hará lo que se pueda…-murmuró él examinándola- aunque no digo que sea difícil…-volvió a observarla otros segundos más - Hyuuga- ella le miró y él le indicó con sus dedos que se acercara.

-N-no!-exclamó sonrojada al completo-p-porque me has traído aquí!-

-De verdad que duermes con eso?-le preguntó sonriendo divertido mientras observaba el pijama. Hinata se miró el pijama, todavía sonrojada y con el ceño fruncido viró a él.

-Que tiene de malo? es muy cómodo- se agarró de las mangas y se miró- además, me encanta el Conejito de la Luna.- escuchó una risa por parte de él.

-Sabes que es una serie para niños pequeños-se mofó él intentando no explotar a risas.

-N-no me importa- murmuró ella mirando al suelo avergonzada- a mi me gusta-

Otra risa se escuchó y Hinata se molestó. Que tenía de malo que le gustará esa serie? El personaje era demasiado mono para no admirarle y sus productos eran bastantes "atrayentes"

Alzó la mirada, viendo a un Naruto sonreír e intentando aguantarse la risa. Miró a un lado de nuevo.

-Es muy lindo- murmuró. Y entonces fue cuando Naruto no aguantó más y explotó. Hinata se sonrojó al momento, frustrada, pero dándose cuenta, abrió sus ojos como platos y miró a Naruto.

Él…estaba sonriendo.

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Hinata siguió mirándole asombrada. Jamás hubiera pensado que esa persona pudiera tener una risa tan hermosa. Una sonrisa traviesa pero sincera, una sonrisa de verdad.

Se acercó a él lentamente, sin apartar la mirada y se detuvo delante. Naruto dejó de reír al tenerla tan cerca y alzó su rostro, observando el de ella con detenimiento. Sus ojos, sus largas y abundantes pestañas tras esas gafas, su pequeña nariz respingona, sus mejillas sutilmente coloreadas, sus labios entreabiertos y rosados, que extrañándole, se estiraron en una sonrisa. Alzó la mirada a sus ojos.

-Estás…-su sonrisa se ensanchó más- tu sonrisa…-y alzó la mano lentamente, alcanzando su mejilla y acariciando con suavidad la comisura de sus labios- has sonreído- murmuró mirando la labios de este sin poder dejar de sonreír.

Por fin. Por fin había conseguido lo que llevaba pesando durante semanas. Aunque le había salido sin darse cuenta, pero al fin y al cabo había sonreído. Y eso significaba que el antiguo Naruto todavía seguía en él.

Que había la esperanza de traer al Naruto del que todos hablaban y del que ella tenía deseos de ver.

-Increíble…-murmuró

Naruto agarró su muñeca y la tiró a la cama, posicionándose al momento sobre ella. Hinata quedó asombrada ante el movimiento e intentó soltarse, pero sus muñecas estaban sujetas. Cuando viró el rostro, se sonrojó al verse tan cerca del de él.

-Qué crees que haces?-siseó él mirándola con ira-no vuelvas a…-calló y observó sus labios; se aproximó hasta rozarlos apretando en ello sus muñecas. Pero suspirando apartó sus labios y apoyó la cabeza en su hombro.

No podía. Simplemente no podía hacerlo. Porque…y si volvía a…

Hinata quedó mirando el techo toda sonrojada, sin saber que hacer. Él lo había vuelto a hacer. Había estado a punto de besarla y ella sentía su corazón latir acelerado, sentía que…se había quedado con ganas de…probarlos.

Se quitó ese pensamiento de la cabeza e intentó moverse.

-Quédate- murmuró él contra su cuello, haciéndola estremecer. Pero ella así lo hizo, se quedó quieta, sintiendo cosas que nunca había sentido en su pecho y vientre.

Porque sentía ese cosquilleo en el vientre? Y porque estaba tan…porque parecía tan feliz?

En otro movimiento Naruto soltó sus muñecas y pasó los brazos bajo los suyos, llevándosela con él y quedarse de lado, abrazándola. Hinata, con su cara pegada a su pecho y sus manos agarrando la misma camisa de este, volvió a alarmarse, sin saber que mirar o que hacer.

Ni siquiera sabía que pasaba.

-P-perdone…-pero este la estrechó y ella sintió que estaba por asfixiarse.

-Lo siento-murmuró Naruto contra su cabeza, dejándola a ella estática.

Se había disculpado? Su corazón dio un gran vuelco y sus mejillas volvían a arder hasta sus orejas.

Esa era la primera vez que pedía disculpas.

Sonrió de nuevo y apretó la camisa en su mano. No sabía que estaba pasando pero…ese había sido otro gran paso.

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Naruto movió su cabeza, incómodo por esa posición y por la luz del día que comenzaba a entrar por la ventana. Se volteó, o eso quiso ya que algo bastante pesado lo impidió. Abrió sus ojos lentamente, frunciendo el ceño mientras buscaba al culpable de eso que no le dejaba girar.

Sus ojos se abrieron de golpe y se medio incorporó sorprendido. Aquella persona que tenía sobre él viró la cabeza a otro lado, frunciendo el ceño ante ese movimiento, pero siguió durmiendo, abrazada a él.

Naruto observó a su sirvienta confuso. Se habían quedado toda la noche abrazados?

Hinata se acurrucó más sobre su pecho y respiró profundo; Naruto miró a su alrededor, sonrojado. De verdad que había dejado él que le abrazara toda la noche? O había sido él quien no la había soltado?

-Solo quiero pastel- murmuró Hinata entre sueños-T-chan…te lo comes…-

Estaba soñando con comida? Sonrió y, dudando un poco, puso su brazo sobre ella. Se sintió algo extraño, pero siguió y empezó a acariciar su cabello.

Apoyó la cabeza en la almohada y se quedó mirando el techo todavía sonriendo. No sabía porque pero había dormido como un niño. Tan profundo y bien que se sentía como nuevo.

Bajó la mirada y observó a la chica durmiente entre sus brazos. Podría haber sido ella la causa de tal profundo sueño?

Hinata se pegó más a él, subiendo su pierna por sobre las de él y pegando su rostro a su cuello. Naruto quedó algo sorprendido por le movimiento pero enseguida notó que sus mejillas estaban ruborizadas, que empezaba a sentir calor.

Su aliento sobre su cuello, medio cuerpo sobre el suyo, notando en ellos sus pechos pegados a su pecho, su pierna sobre su entrepierna…miró a su alrededor y bufó. Esto no andaba bien, nada bien. ÉL era un joven, y estaba compartiendo cama con otra chica. Un chico y una chica podían dormir juntos sin llegar a pasar nada….no?

Relájate Naruto. Esto no es nada nuevo. Solo tienes que empujarla y todo saldrá bien.

Pero de pensarlo a hacerlo, no llegó a hacerlo y se maldijo él mismo. Por dios! Solo tenía que apartarla! Que tanto costaba hacer eso?

Hinata abrió sus ojos lentamente, observando a su alrededor una habitación blanca muy iluminada, muebles, una televisión plana, videojuegos…sus ojos se abrieron de golpe y alzó la cabeza, encontrándose con los ojos azules con los cuales había estado soñando toda la noche.

Sus mejillas se ruborizaron sin que su cuerpo pudiera llegar a reaccionar. Intentó decir palabra alguna pero nada salió de sus labios y se incorporó, o eso intentó cuando sintió que éste la agarraba fuerte y volteaba quedando sobre ella.

-Buenos días- saludó él con esa sonrisa traviesa en la cara.

-Q-qu…-e intentó levantarse de nuevo, pero Naruto se lo impidió.

-Porque tanta prisa- acercó sus labios a su cuello-todavía tenemos tiempo.- y depositó un beso.

Hinata cerró sus ojos con fuerza, sintiendo de nuevo su vientre nervioso y su corazón acelerado.

-Espera…-murmuró intentando apartarlo con las manos sobre su pecho. Naruto se separó y la observó.

-Por lo de Shikamaru y el bentou…-volvió a descender hasta su oreja-no voy a pasarte una más- besó en su cuello, ascendiendo por su mejilla mientras sus manos se introducían bajo la camisa-ni una más…-volvió a repetir acercándose a sus labios.

-Deten…-pero calló, esperando a que aquel esperado beso llegara. Apretó la camisa entre sus manos cuando, para su sorpresa sus labios por fin se juntaron.

Naruto se separó unos centímetros, observando su rostro sorprendido. Sonrió y volvió a juntar sus labios, dando más presión, moviendo sus labios lentamente, provocando que de esa manera Hinata le imitara.

Volvió a separarse, solo para añadir un pequeño mordisco a su labio inferior y provocar que ella gimiera bajito. Naruto volvió a observarla, sin poder dejar de sonreír. Estaba besándola, y solo dios sabía el deseo que tenía de hacerlo desde que la había conocido.

Y le gustaba, para ser solo el principio, sentía que pronto podría volverse adicto a eso…y a ella.

-Naruto! Ya es hora d—la puerta se abrió e Ino se detuvo incrédula. Su boca formó una perfecta "O" observando la escena- Oh! dios mio…-

Tanto él como Hinata viraron el rostro, sorprendiéndose al ver a la intrusa.

-KYAH!-gritó Hinata apartando de un empujón a Naruto, tirándolo en ello al suelo- I-ino-san- su cara enrojeció al completo- N- no es lo que piensas! Yo no…-

-Porque siempre entras a mi habitación sin llamar- gruñó Naruto levantándose del suelo-acaso no tienes educación?-se rascó la nuca, molesto-nos has interrumpido-

-N-no es así! Ino-san yo…-

-Y porque demonios no cierras con llave!-gritó la rubia mirando de mala manera a su hermano, que se dirigía al baño, ignorándola-Oye! Respóndeme!-

-Ni se te ocurra decírselo a mamá-y cerró la puerta del baño. En cuanto las dos se quedaron solas en la habitación, Hinata aprovechó para volver a explicarse, pero poco pudo decir ya que esta se le lanzó encima.

-Lo sabía! Lo sabía!-exclamó abrazándola con fuerza- sabía que esto pasaría- se separó, sujetándola por los hombros- sabía que Naruto sentía algo por ti. Era imposible que después de todo lo que hacía no hubiera una explicación- y volvió a abrazarla- estoy tan feliz! Por fin el tonto de mi hermano tiene una novia normal-

-A-anno…Yo no…-pero la rubia se alzó de la cama-

-Tengo que contárselo a mamá enseguida- y la miró-seguro que se alegrara de saber que tú eres su novia-

-P-pero yo…-

-Aunque por supuesto, omitiré la parte que he visto.-Hinata se sonrojó e Ino intentó no gritar- gracias Hinata! sabía que podíamos confiar en ti- y salió corriendo de ésta.

-Ino!-llamó Hinata preocupada

-No te esfuerces en llamarla- dijo Naruto saliendo del baño- no conseguirás nada-

-P-pero ella…-miró la puerta-yo no…-

-Bienvenida a la familia Namizake, Hyuuga- se mofó Naruto, esquivando una almohada que iba directa a su cara.

-T-todo esto es por tu culpa- se levantó de la cama, molesta y buscó algo que ponerse en los pies.

-No fui yo quien durmió abrazada a mí- Hinata se sonrojó.

-No dormí…!-y miró a un lado, avergonzada- idiota-

Naruto se acercó, sonriendo y se inclinó sobre ella.

-Q-qué?-

- Vístete o llegaremos tarde- le revolvió el flequillo y ella apartó la mano de un manotazo

-No tengo ropa, como quieres…-pero Naruto chasqueó los dedos y entraron muchas criadas-q-que…a-a donde… -y la sacaron de la habitación.

Naruto negando, volvió al baño pero se detuvo delante del espejo. Se sorprendió al verse sonriendo y sonrió aún más, incrédulo de él mismo.

-Esto no puede salir bien- y tras eso, cerró la puerta.

=CONTINUARÁ=


Aviso! Dos capitulos para el final de esta temporada. Habrá otro fic que continuara cn las aventuras y los romances de estos dos.

Más problemas, más lios...y más amor.

¿Qué pasara?

¡Nos vemos!