Y aquí llego con el último capítulo de la temporada.

PD: No os preocupeis, que la historia sigue. Habrá una segunda temporada, dentro de esta misma historia


Chicos antes de flores

CAPITULO 14


¿Tiene todo que terminar así? Ellos así lo decidieron, pero, uno no tiene porque siempre actuar como lo ha pensado.

Simplemente...actua


La gran sala decorada con mucho gusto, los miles de criados sirviendo a los elegantes invitados, que reían y hablaban de nimiedades; la música ambientada, el gran pastel en el centro, las mesas con copas de champan y repletas de comida….todo estaba perfecto como estaba, excepto por una cosa.

-¿Dónde está?-gruñó Naruto mirando a su madre y su hermana, tan elegantemente vestidas como siempre.

-Eso querríamos saber nosotras- masculló molesta Ino mirando por encima de las cabezas de los invitados -le dijimos que no llegara tarde-

-No puede haberse perdido, verdad?-preguntó Kushina buscándola.

-¿Y quien os dijo que la invitarais?-las dos mujeres se encogieron de hombros y se voltearon, sonriendo nerviosas.

-Vamos Naruto, todavía sigues enfadado por eso? Sabes que tenía que invitarla- respondió Ino, volviendo a mirar sobre las cabezas.

-Además es tu novia, no podíamos dejar que viniera vestida de sirvienta- apuntó su madre

Naruto bufó.

-No es mi novia y si, eso era exactamente lo que tenía pensado ya que para eso es mi sirvienta y este es mi cumpleaños-

Las dos mujeres le miraron con el ceño fruncido.

-Eres muy cruel con ella. Con lo mona que es.-masculló Ino agarrando una copa de champan

-Naruto, un respeto a tu madre- masculló Kushina- si no quieres que esta fiesta termine de mala manera-

Minato sonrió y Naruto se levantó y acercó a la otra mesa, donde estaban sus amigos.

-¿Todavía nada?-preguntó Shikamaru, vestido con un elegante traje azulado.

-Esa mocosa…donde puede haberse metido-miró hacia la puerta, haber si esta se abría y aparecía aquella chica de cabello azulado.

-Yo la he visto- dijo Sasuke, agarrando algo de un plato.

Shikamaru y Naruto le miraron, pero él siguió comiendo, pasando los segundos.

-¿y bien?-preguntó Naruto esperando que siguiera-¿ donde está?-

-No lo sé-

Naruto gruñó y Shikamaru sonrió.

-No estoy para bromas teme, dime donde está-

Sonriendo, Sasuke le miró.

-La última vez que la vi, se estaba bajando de la bicicleta del cara perro-miró su reloj-hará como…media hora-

-Media hora-se extrañó Shikamaru mirando hacia la puerta- normalmente no llega…Naruto a donde vas?-

Pero el rubio pasó entre la gente, disimulando con una sonrisa, cuando en realidad ardía de rabia por dentro.

Como se la encontrara con ese sujeto…esta vez lo cumpliría. No la dejaría salir de su habitación durante un día entero.

-¡Naruto, a dónde vas!-se acercó Ino al verlo marchar-la fiesta va a-

-Tenemos un problema- Shikamaru se acercó a ella pero siguió mirando hacia Naruto-se nos ha vuelto a enamorar-

Sasuke negó, pero Ino y Shikamaru sonrieron

-Ese es un gran paso, ¿verdad?-musitó ella.

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-¿Porque?-Hinata miró a su alrededor, no encontrando nada más que campo, hermosas farolas, y grandes fuentes de agua. Con los pies descalzos, se dejó caer en el suelo, cansada-porque tengo que perderme?-

No sabía la hora que era, ni si estaba cerca de esa mansión, una que sin duda debería verse, por algo era una mansión. Pero porque parecía que cada vez se alejaba más? Porque no escuchaba música, a la gente hablar o cantando el cumpleaños feliz…¿Porque tenía que perderse justamente hoy?

Se levantó del suelo y con los zapatos en mano, siguió caminando, con un dolor de pies terrible, su cabello revuelto y vestido, seguro que manchado.

-Soy una patosa-

Siguió caminado hasta que encontró un banco, el cual decidió sentarse. Dejó sus zapatos en el suelo, su regalo a un lado y observó sus pies, casi negros por la suciedad y con heridas tras su talón. Eso le pasaba por querer ponerse unos zapatos que para nada pegaban con ella.

Suspirando, apoyó la cabeza en el banco y observó el cielo estrellado, en ello, su vientre sonó y se sonrojó.

Incluso en momento como ese tenía hambre. ¿Acaso era un bicho raro? Sonrió ante su comentario, sabiendo que era cierto.

-Sirvo a un tipo pervertido y voy a fiestas elegantes, como no voy a serlo-

Se abrochó su chaqueta y metió las manos en los bolsillos, esperando a que cuando se le calmara un poco el dolor, seguiría buscando.

El silencio se hizo presente. Tan solo el aire moviendo los árboles, el chirriar de los grillos y el agua de la fuente al caer se escuchaban. Se imaginó que la fiesta ya había empezado, que la gente estaba cantando el "cumpleaños feliz" y que disfrutaban de esa deliciosa tarta que Ino y Kushina le hicieron para ella.

Ella agarró la bolsa del regalo y la miró.

-Feliz cumpleaños, Naruto- murmuró, sabiendo que no llegaría nunca a la fiesta, que lo mejor que podía hacer era irse a su casa y acostarse-yo no pinto nada aquí…-sacó de dentro la cajita y la destapó. Dentro había una gran cara de galleta y chocolate de Naruto enfadado, y dos más pequeñas de Sasuke y Shikamaru-seguro que no le iban a gustar…-su voz tembló un poco- nunca se me dio bien hacer estas cosas-

Sus ojos se humedecieron y una lágrima resbaló por su mejilla. Ella tapó la caja y se limpió la lágrima. Ni siquiera sabía porque estaba llorando.

SI, si que lo sabes. Porque eres una patosa.

-Porque soy una egoísta por estar pensando en mí…-se mordió el labio y volvió a limpiarse las lágrimas. Hoy era el cumpleaños de Naruto, y en él era en quien debería estar pensando ahora, no en… en que nadie llegue a encontrarme - tonta- se dijo ella misma, limpiándose las lágrimas.-pero que culpa tengo yo…de tener miedo…-

-¿Hinata?- ella abrió sus ojos sorprendida y alzó su cabeza; su labio tembló y se puso a llorar.

Naruto se impresionó por eso y se acercó extrañado.

-¿Qué haces aquí?-miró a su alrededor, viendo que estaba sola y se agachó delante- de todos los sitios que menos te puedes imaginar, porque estás-pero Hinata se lanzó a sus brazos, haciendo que este cayera sentado con ella encima, agarrándose fuerte de su camisa- O-oi que-se calló al sentirla temblar.

-L-lo siento- sollozó ella-lo siento…-y rodeó su pecho con sus brazos.

Naruto observó a su alrededor, los zapatos en el suelo, una especie de cajita sobre el banco, y luego la miró a ella. Tenía heridas en los pies y estaba cubierta de tierra.

-¿Qué has estado haciendo?-preguntó no pudiendo evitar sonreír- no me digas que te perdiste en mi jardín-

Hinata había dejado de llorar, pero escondió su rostro en su pecho, sonrojada y muy avergonzada. Naruto sonrió, intentando no ponerse a reír a de nuevo.

-Eres una sirvienta muy tonta-y la rodeó con sus brazos.

Hinata se sorprendió ante el gesto, pero luego sonrió y se pegó aun más a su cuerpo. Naruto era tan cálido, que incluso podía hacerle olvidar todo lo demás.

El rubio, sonriendo, apoyó una mano en su cabeza y acarició su cabello mientras que el otro brazo le rodeaba la cintura. Apoyó sus labios sobre su cabello y aspiró su aroma, sin poder dejar de sonreír. Esa situación era tan divertida que ni siquiera podía parar de sonreír.

-Así que tienes miedo.-murmuró él- jamás pensé que la fuerte Hinata tuviera alguna debilidad-

-N-no t-tengo miedo- sollozó ella entre hipidos

-¿No? y entonces ¿porque tiemblas?-y Hinata sorprendiéndose, separó el abrazo, sonrojada y pasó sus manos tras su espalda, mirando a un lado- sigues sin demostrarme lo contrario.-

-N-no tengo miedo. Solo…tenía frío.-

Naruto apoyó sus manos en la hierba, observándola.

-Y por eso, ¿también llorabas?-

Sin nada que responderle, se mordió el labio y él de nuevo se puso a reír. Hinata bajó su cabeza, sonrojada furiosamente. De nuevo, se estaba riendo de ella. Un momento, estaba riendo…de nuevo. Alzó la cabeza y le observó, sin poder dejar de sentir ese calor en las mejillas.

Él, volvía a sonreír y de nuevo, era tan hermoso escucharle.

Naruto, al sentir su mirada, dejó de sonreír y mantuvo su mirada. De nuevo, se sentía extraño y nervioso ante esa mirada. Su corazón…latía acelerado y casi sentía que le faltaba el aire.

Pudiera ser que…que todo eso que sentía fuera…

Se acercó lentamente a su rostro y unió sus labios, casi con suavidad mientras sus manos subían a su rostro y la sujetaban. Hinata cerró sus ojos y se agarró a las muñecas de este, correspondiéndole al beso. Naruto se separó un poco y los dos volvieron a mirarse, sintiéndose extrañados ante ese sentimiento cálido que sentían en su pecho. Volvieron a juntar sus labios, esta vez, lenta y profundamente, separando sus labios lo suficiente para dejarlo entrar, inundándole con la miel de sus labios.

Naruto volvió a separarse lentamente y Hinata abrió sus ojos; se observaron por largos segundos en silencio, sin saber que decirse. Ella bajó la mirada, sonrojada mientras Naruto desviaba la mirada a otro lado.

-Será mejor que entremos- Hinata asintió y se levantó de encima, sintiéndose torpe y nerviosa. Agarró el regalo y lo observó unos segundos, volvió a meterlo en la bolsa y agarró los zapatos. – ¿te duelen?—preguntó él sorprendiéndola, Hinata se miró los pies, avergonzada.

-Lo siento. Supongo que no debería entrar así- se mordió el labio, sintiendo la hierba fresca bajo sus pies-creo que será mejor que vuelva a-

-No te pregunté eso- interrumpió él bastante rudo.

-N-no- respondió ella algo acobardada por ese cambio-me los limpiaré un poco en la fuente y así podré ponerme-pero al momento se vio alzada y cargada en sus brazos-

-Te dije que mentías muy mal- y tras eso, la llevó en sus brazos todo el camino.

Hinata intentó pronunciar algo, pero nada salió de sus labios y dejó que la cargara en silencio. Minutos después ya podían ver la gran mansión, las luces y la música clásica.

-Espera- dijo por fin Hinata, cuando se detuvieron delante de una de las puertas que suponía era del servicio- Mejor…entra tú primero- Naruto alzó una ceja- si alguien te viera cargando así conmigo, podrían crear rumores y…-

-Y a mí que me importa- masculló él entrando a la cocina y dejando a todos los cocineros sorprendidos-la gente siempre anda hablando de mí y ya me da absolutamente igual-

-P-pero…-

-Si no callas te dejaré caer, ¿de acuerdo?-y ella quedó muda al momento mientras él la cargaba mejor. Pasaron la cocina y otras salas hasta que llegaron cerca de donde se celebraba la fiesta.

-Naruto—Kushina se acercó seguida de Ino y Shikamaru y Sasuke-¿Pero donde demonios te habías metido? Como se te ocurre irte de la fiesta sin¿Hinata?-se extrañó al verla en sus brazos.

-Naruto, ¿que ha pasado? Porque viene Hinata así- el rubio la bajó, rodando sus ojos.

-Se había perdi-

-Lo siento- se adelantó Hinata, sonrojada- tropecé en la calle y…por eso…-los demás bajaron la mirada a sus pies-lo siento-

-Oh! pobrecita- la abrazó Ino de repente- debes haber sufrido mucho. Ven, te acompañaré arriba a curarte-

-N-no-

-Yo lo haré-Shikamaru se paró delante de ella-si es que ella no tiene problemas en que sea yo, por supuesto- le estiró la mano sonriendo.

-Increíble- susurró Hinata viendo como todo él brillaba al igual que sus perfectos dientes.

Es un príncipe.

Alzó la mano lentamente y solo le rozó los dedos cuando Naruto se la agarró.

-No-Hinata le observó asombrada; Naruto tenía el ceño fruncido y miraba de mala manera a Shikamaru.

Sasuke sonrió.

-Naruto, no seas maleducado- y después de tales palabras, Kushina le golpeó en la cabeza- Shikamaru solo se está ofreciendo para ayudarla, ya que tú deberías estar ahí dentro, y no tu padre, disculpándose con todos-

Naruto frunció aun más el ceño, mirando a su madre, molesto.

-Y para que no haya peleas, yo acompañare a Hinata- dijo Ino metiéndose en medio con una sonrisa- vamos Hinata, necesitas curarte eso-

La peliazul asintió, extrañada ante esa situación mientras subía las escaleras.

-Vuelve a la sala y cumple con tu deber- siseó Kushina. Y asi lo hizo Naruto, chocando expresamente con el hombro de Shikamaru, que sonrió ante eso -Naruto!- y se frotó la sien, agotada- perdónale Shikamaru, no sabe lo que hace-

-Lo sé.-respondió él calmadamente, arreglándose el traje.

-Siempre fue un chico muy celoso- se cruzó de brazos Kushina-parece que con lo ocurrido con Sakura pasó de eso, pero ahora que está con Hinata…-y negó.

-Está con Hinata?-preguntó Sasuke a lo que Kushina sonrió.

-Naruto y Hinata son novios- Los dos amigos se sorprendieron- Mi hija los descubrió besándose. Me alegro tanto por él. Por fin ha conseguido olvidar el pasado y encontrar a alguien tan fabuloso como Hinata. Aunque también me preocupa un poco. Hinata es una buena chica y Naruto…bueno, vosotros ya conocéis su carácter, enseguida anda mandándole, como si fuera su sirvienta. Pero yo confío en Hinata y sé que lo cambiará.-Y sonriendo, se adentró a la fiesta- esto hay que celebrarlo!-

Los dos amigos se miraron.

-¿Novios?—dijeron extrañados los dos a la vez.

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Hinata apretó la bolsita que contenía el regalo contra su pecho, recordando el beso de hace un rato, provocando que sonriera.

-Me…gusta-

-Hinata-chan- la peliazul despertó y miró a Ino.

-L-lo siento- se levantó de la silla e hizo una reverencia-O-otra vez vuelvo a…-

Ino sonrió, observándola con la bata de ducha y la pinza sobre su cabello húmedo.

-Volvemos como al principio, verdad?-se acercó a ella con un vestido en las manos-recuerdas que así como nos conocimos?-

Ella asintió.

-Yo...quería agradecerte por eso y por…por todo-pasó un mechón tras su oreja- siempre estás ahí para curarme-

-Y lo haría siempre que lo necesitaras- Hinata la miró- para eso somos amigas, no?-

Y sonrojada, asintió.

-Gracias- Ino, sonriendo, le entregó el vestido.

-Hoy volverás a ser la protagonista de este cuento, Hinata-

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La tarta se partió, los invitados aplaudieron y la música y el ambiente volvió a llenarse de alegría, aunque no para todos.

-Deja de poner esa cara y sonríe, la gente está viendo-le aconsejó Sasuke.

-Sabes que me importa bien poco lo que opine la gente.-Sasuke se alzó de hombros ante la respuesta.

-Porque no nos dijiste que estabais saliendo?-preguntó Shikamaru, dejando su copa en la mesa. Naruto le miró.

-No estamos saliendo y tampoco somos novios.-y miró a un lado- todo eso se lo ha inventado mi familia-

-¿Y no te molesta?-preguntó Sasuke, que continuó al no recibir respuesta- normalmente ya hubieras formado un gran escandalo gritándole a todo el mundo que no sois pareja-

-Y no lo somos. Por eso no tengo que ir gritándolo a todo el mundo-

-Entonces, estás de acuerdo con eso-Shikamaru se acomodó en su silla, observando a su amigo con una sonrisa-prefieres dejar que tu familia siga pensando en eso que a decirles la verdad-

-Ya lo hice y no me creyeron, de que sirve que siga intentándolo-agarró su copa, le dio un trago y se quedó observándola.

-Y si no estáis saliendo-continuó Shikamaru-¿porque no me has dejado acompañarla?-Naruto no respondió-crees que pueda quitártela-preguntó sonriendo- Porque? Acaso piensas que Hinata siente algo por mí?-

Sasuke le dio un trago a su copa, ignorando lo que empezaba a tensarse. Naruto siguió mirando la copa, en realidad sin mirar nada.

-Naruto, Hinata podrá ser tu sirvienta todo el tiempo que quieras, pero no por ello se tiene que enamorar de ti.- se apoyó en el respaldo de la silla, mirando a su alrededor-uno no sabe lo que puede pasar, en un descuido-

Una exclamación de invitados se oyó y Kushina y Minato voltearon asustados.

-¿Que ocurre?-

Los dos se acercaron a ver y se sorprendieron al ver a un Shikamaru alzándose del suelo con una herida en su labio. Sus miradas se posaron sobre el rubio, que movió la mano al aire, adolorido por ese golpe.

-Naruto!-exclamó Kushina

-No vuelvas a acercarte a ella- siseó Naruto con ira a lo que Shikamaru sonrió, burlándose.

Naruto fue a lanzarse de nuevo, pero su padre lo cogió del brazo.

-Naruto, cálmate- le murmuró al oído- calma-

Este se soltó del brazo y salió de la sala bajo la atenta mirada de los invitados. Shikamaru movió su labio, adolorido y Sasuke se acercó.

-Jamás pensé que iba a decir esto de ti pero…-le miró- eres idiota-

-Shikamaru, estás bien?-se acercó Kushina, preocupada.

Este asintió, mirando como se alejaba Naruto de la fiesta. Mientras, arriba de las escaleras, Hinata seguía estática ante lo que había visto.

-Pero que ha pasado?-preguntó molesta Ino descendiendo las escaleras; Hinata la siguió-donde está Naruto?-

-No lo sé-respondió molesta Kushina- pero en cuanto vuelva juro que-que…-y apretó su puño.-ese niño…-

-Por favor, sigan con la fiesta.-hablaba Minato sonriéndoles mientras la gente se volteaba y empezaba a murmurar. Él se volteó y sopló, acercándose a su familia-Perdónale-le dijo a Shikamaru

-No se preocupe-y con el pulgar se quitó la sangre de la comisura; sonrió- estoy acostumbrado-

-Naruto te golpeó?-exclamó Ino molesta- pero que demonios le pasa!- se quitó los guantes que conjuntaban con el vestido y puso bien la bufanda de piel- ahora mismo iré a buscarle y-

-P-perdón- las cinco cabezas se voltearon a Hinata, que bajó la suya sonrojada- yo…iré a buscarle.-

-Pequeña, no tienes por qué ir, nosotros-

-Sé dónde puede estar- apretó la bolsa entre sus manos- por favor…-

Kushina miró a Minato y este volteó a mirarla a ella.

-Está bien, pero enviaré un coche contigo- y se alejó de ellos.

-Lo siento-murmuró

-Porque te disculpas?-se acercó Kushina-tú no tienes la culpa de nada- pero Hinata asintió.

-S-si no hubiera aparecido…Naruto y Shikamaru…no se hubieran peleado-

-Cierto, es por tu culpa- apuntó Sasuke provocando que todos le mirasen mal-se estaban peleando por ti- Hinata le miró asombrada y Shikamaru molesto- de que te sorprendes? Deberías de saberlo-

-Sasuke, cierra la boca, por favor- masculló Ino, poniéndole una manzana en la boca al moreno.

-No le hagas caso Hinata-chan- se acercó Ino, empujando al pelinegro a un lado- ve a por Naruto, nosotros esperaremos-

Ella asintió y salió corriendo.

-Sasuke, de vez en cuando iría bien que no fueras tan perverso- dijo Ino, observándole tan tranquilo, comerse la manzana.

-¿Lo soy?-

La rubia rodó los ojos y exhaló molesta.

-Porque los chicos sois tan problemáticos!-

Shikamaru se fue a uno de los baños a curarse; Kushina se pasó la mano por el cabello, agotada y se sentó. Todavía no podía controlar esa ira repentina de su hijo.

-No se eche la culpa- dijo Sasuke, sentándose a su lado- lo de su hijo, no tiene cura.-

-No me estás animando para nada- masculló ella, mirando frustrada al pelinegro

-Y no lo hago. Solo le digo la verdad-y se quedó mirando hacia la nada- es un idiota- y sonrió

-Tienes razón- apoyó Kushina, suspirando-solo espero que Hinata pueda darle la ayuda que necesita-

-Creo que más que una cura, Hyuuga es una enfermedad- y sonrió ante su comentario mientras Kushina le miraba confusa.

- A veces Sasuke-kun, no parece que tengas 17 años-

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En el jardín de la mansión…

Hinata se detuvo delante de Minato, que le abría la puerta del auto.

-Gracias- inclinó su cabeza, sonrojada mientras se introducía en el coche.

-Hinata-chan- ella bajó la ventana y Minato se apoyó en la ventana-ten cuidado. Naruto tiene un carácter bastante-

-Lo sé.-y le sonrió- soy su sirvienta-

Minato sonrió, observándola. Sin duda, esa muchacha era algo único en el mundo. Algo que Naruto no debería perder.

-Cuida de él, por favor- murmuró, y Hinata asintió - gracias- se alejó de la ventana y el cochero arrancó bajo su mirada, perdiéndose en la oscuridad del jardín. Suspirando, se volteó y reanudó el camino a la casa –Espero que la prensa no se entere de esto-

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En el coche…

-Señorita, a donde vamos?-

Hinata, que seguía mirando por la ventana, tardó unos segundos en responder.

¿Señorita?

-¿P-podría llevarme al Monte Hakobe?- el chofer hizo una mueca.

-Eso se encuentra bastante alejado, seguro que quiere ir ahí? No es muy seguro que alguien como usted vaya sola a ese sitio-

-Es-estaré bien. Por favor-él bufó, rascando su cabeza -por favor- volvió a insistir ella poniendo ojos de cachorrito.

-Cómo usted mande…señorita- y bufó derrotado. Nunca podría con una mirada como esa.

Hinata sonrió y volvió a acomodar en el coche, mirando por la ventana mientras apretaba la bolsa contra su pecho.

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Naruto se quitó su corbata y la lanzó a un lado, se apoyó en el capó de su coche y suspiró, mirando la vista que ofrecía la ciudad de Konoha, aunque en realidad, repasaba por su mente lo que terminaba de suceder.

-Y si no estáis saliendo-continuó Shikamaru-porque no me has dejado acompañarla? crees que pueda quitártela?...Porque? Acaso piensas que Hinata siente algo por mí?-

-Naruto, Hinata podrá ser tu sirvienta todo el tiempo que quieras, pero no por ello se tiene que enamorar de ti…

-uno no sabe lo que puede pasar, en un descuido-

-No vuelvas a acercarte a ella-

Dios! Todavía sentía la ira de ese momento. Y ni siquiera sabía porque demonios sentía eso!

-Hinata podrá ser tu sirvienta todo el tiempo que quieras, pero no por ello se tiene que enamorar de ti…

Y tras eso, le vino el recuerdo de cuando se besaron en el jardín.

Se pasó la mano por el cabello, confuso. ¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Por qué se sentía tan molesto? ¿Por qué golpeó a Shikamaru? ¿Por qué la besó? ¿Por qué es la segunda vez que lo hace? ¿Por qué…porque…porque se sentía tan confuso?

Gritó iracundo. Tenía tantas preguntas en la cabeza sin respuesta que le ponían aun más nervioso.

-Lo único que quiero es vivir en paz!-

Y volvió a apoyarse en el coche, suspirando. ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? Él solo pedía una vida normal, sin problemas ni preocupaciones. Una vida…como la de antes.

-¿Naruto?- él viró rápidamente el rostro al escuchar su voz.

Hinata se acercó lentamente y paró a un lado. Naruto la observó, con aquel vestido blanco de tirantes que se ajustaba a su pecho y luego caía libre por encima de las rodillas, con el cabello recogido en una elegante trenza que rodeaba su cabeza, sin aquellas horrorosas gafas puestas y sin maquillaje.

Miró a un lado, sintiéndose tonto al quedarse observándola.

-¿Qué haces aquí?-se cruzó de brazos-deberías estar divirtiéndote en la fiesta-

-P-pero es tu cumpleaños y yo…-

-Y qué? Una fiesta de cumpleaños bien puede celebrarse sin el anfitrión-

-Pero-

-Mejor entra al coche-se levantó del capó- te llevaré a casa- y le abrió la puerta -entra-

Hinata bajó su cabeza y negó.

-Entra- volvió a repetir, modulando su voz a una amenaza. Pero Hinata volvió a negarse. Él sopló, exasperado -no estoy para tonterías así que…-

-N-no me iré-le interrumpió, alzando el rostro- no iré a ningún lado sin ti-

Naruto alzó sus cejas.

-Vamos en el mismo coche, es imposible-

-Pero después de dejarme te iras, quizás a golpear a alguien o peor aún, a beber.-miró a un lado- no puedo permitirlo-

Él sonrió, incrédulo y cerró la puerta.

-No puedes permitirlo- se acercó a ella- y quien te crees que eres para decirme lo que puedo hacer o no- la agarró del brazo y obligó a que le mirara-no eres nadie para mandarme a mí, Hyuuga-

Ella le mantuvo la mirada con firmeza, aunque Naruto pudo ver el miedo y sonrió.

-Piensas que te voy a hacer algo?-aproximó su rostro al suyo, rozando sus labios- ganas no me faltan, te lo aseguro-y miró sus labios

-Hazlo-Naruto miró sus ojos-hazlo, si es que lo deseas- la fue soltando, asombrado por esas palabras- si con ello, consigo que…-bajó su cabeza, sonrojada-que dejes de estar enfadado…haré lo que sea- apretó las asas de la bolsa-p-pero no puedo permitir qu-que haga algo que le haga daño…soy su sirvienta y.-

-No sigas- interrumpió él- no digas ni una palabra más- se apartó de ella, acercándose a la baranda y apoyándose sobre esta- de verdad…-y sonrió, todavía sin creérselo- eres tonta-

Hinata se encogió de hombros, avergonzada.

-Hinata- ella se tensó, pero volteó lentamente. Naruto sonreía, apoyado en la baranda -acercarte cinco pasos-

Ella miró a su alrededor, nerviosa, pero adelantó un pie, luego otro y el otro hasta pararse y quedar casi pegada a él. Se alejó un paso y bajó su cabeza.

-Eso que llevas, es mi regalo?-

-Eh?-y miró la bolsa, pero la escondió tras ella, sonrojada- s-si pero…n-no está bien-

-Llevas toda la noche con ella en la mano y estás deseando dármela- sonrió él pero Hinata negó.

-N-no es nada. Mejor…te daré otra cosa si…-pero él la agarró del brazo y volteó, quedando su espalda pegada a su pecho y rodeándola con los brazos.

Hinata se sonrojó furiosamente.

-Si me vas a dar otra cosa, entonces que sea tu-

-Quédate este- dijo rápidamente haciéndole sonreír. Agarró la bolsa y la miró- sabes, prefiero el otro regalo- y con bolsa en mano, la estrechó entre sus brazos.

Se sentía…cómodo de esa manera. Un tipo de paz que no había sentido desde hace mucho cuando la abrazaba…No sabía porque, pero le gustaba.

Se amoldaba demasiado bien a su cuerpo.

-P-pero no hay más-

-Antes me has hecho una oferta muy tentadora-

- si con ello, consigo que…que dejes de estar enfadado…haré lo que sea-

-E-eso l-lo he…n-no que-quería d-decir…y-yo no…-y él volvió a reír, haciendo que se ella se avergonzara, aunque disimuladamente sonreía.

Dos veces. Esa era la segunda vez que le escuchaba reír en una noche. Y era tan maravilloso. Cerró sus ojos y dejó que este siguiera abrazándola.

Así que lo aceptas. Aquella demonio-Hinata apareció en su hombro. Te gusta.

Ella sonriendo, asintió un poco.

-Me…gusta-

-¿Qué?- Hinata abrió sus ojos y viró el rostro a él, que la miraba incrédulo-Qué has…-

Su rostro se sonrojó al completo y miró al suelo. Lo había dicho en voz alta?

Se separó de sus brazos y corrió hasta meterse dentro del coche, poniendo el seguro justo antes de que él llegara e intentara abrir la puerta.

-Hinata, abre la puerta- ella negó, tapándose los oídos y cerrando sus ojos-Hinata, abre-

-No!-exclamó muerta de vergüenza. ¿Cómo había podido decir eso en voz alta? Dios! Era la cosa más bochornosa que había hecho en su vida.

-Hinata a- pero se calló y sonrió- está bien, no abras solo respóndeme.- ella volvió a negar- Hinata…has dicho, que te gusto?-

Pero ella no respondió y él suspiró al esperar.

-Dime tan solo si o no-pero ella siguió sin responder y él, se volteó y apoyó en la ventana, dándole la espalda-Me hubiera gustado…escucharlo- murmuró sintiendo una molestia en su pecho. Puso la mano sobre este, con su corazón latiendo acelerado.-y ahora…que me pasa?- y se movió, sintiéndose muy incómodo.

¿Por qué sentía el pecho tan…cargado?

-Me gustas!-y él se detuvo-e-es verdad- volteó su cuerpo y la observó. Mantenía la cabeza baja y jugaba con sus dedos.-m-me gustas.-sus mejillas enrojecieron-n-no se cuando empecé a sentir esto pero…es cierto…-no hubieron más palabras, ni por su parte ni por la de él.

Ya estaba todo dicho, ¿verdad?

Naruto volvió a voltearse, mirando incrédulo a su alrededor. ¿Le gustaba? ¿Ella, a él? es decir, a Hinata le gustaba…¿él?

Se alejó del coche y pasando una mano por su cabello, sonrió. Sí, sonrió, sonreía y es que no podía evitarlo. Estaba…eufórico, feliz, alegre, extasiado…sentía pleno orgullo en su pecho que le hacía sonreír más, mostrando su dentadura.

Volteó a mirarla, y ella seguía mirando sus manos. Dios, en ese momento tuvo ganas de abrazarla y…hacerle de todo. Pero como una piedra golpeando su cabeza, volvió a la realidad, y su sonrisa desapareció, mostrándose preocupado, molesto, iracundo, frustrado…

Malditos sentimientos.

-Lo siento- dijo él, mirando a un lado-pero no puedo corresponder a tus-

-Lo sé- interrumpió ella-lo sé…-Naruto viró el rostro hacia ella, destrozándose al verla- Sakura todavía…-y sonrió débilmente- l-lo entiendo- ella viró el rostro a un lado y suspiró. Él volteó a mirar a otro lado. Por un lado, seguía feliz por ese sentimiento pero por otro…todavía le dolía.

-No es por Sakura- dijo él- a ella, hace tiempo que la olvidé-

Hinata apretó sus manos.

-No quiero…volver a pasar por ello- y se acercó a la baranda de nuevo, apoyando su cabeza en sus manos- lo siento-

Idiota.

Hinata le observó desde el coche. Ya se esperaba una respuesta como esa, se la esperaba, pero tener que escucharla, era realmente duro.

Se había enamorado de un chico que todavía seguía enamorado de otra chica.

-Tan típico de mí…-murmuró sonriendo con tristeza- siempre tan torpe- y sintió sus ojos humedecerse, pero rápidamente los limpió con el brazo y salió del coche.

No se pondría llorar por algo así. Ella era fuerte y no lloraría.

Respirando profundo, se acercó y apoyó a su lado en la baranda, observando la ciudad.

-Al menos…¿puedo seguir siendo tu sirvienta?-

Naruto alzó su cabeza, asombrado por esas palabras y la miró; ella también volteó a mirarle, sonriendo.

-Aunque también puedes buscarte a otra y dejarme libre de una vez-

Él terminó por sonreír.

-Eso ni lo sueñes, chica de campo-

Ella sonrió y volteó a mirar al paisaje. El sol empezaba a salir y las luces de la ciudad se iban apagando.

-Es hermoso- murmuró

-Lo es-dijo él, apartando la mirada de ella y volteando al paisaje.

Y aunque todo pareció quedar bien, lo que jamás se llegaron a pensar es que esa relación cambiaría, tal vez para mejor o tal vez para peor, pero de lo que había seguro es que aquella relación tan extraña que forjaron…cambiaría muchas cosas, entre las que se incluían sus sentimientos.

-NO!-exclamó Hinata de repente-Ya es de día!-

-Si, y qué?-

-Mis padres van a matarme- corrió hacia el coche y se metió, haciéndole señales para que entrara.

Naruto se acercó al coche, sonriendo.

-Deberías sacarte el carné en vez de andar mandando a otros que te lleven- dejó la bolsa en el asiento de atrás y arrancó-ponte el cinturón-

-Eso mismo digo yo- masculló ella al verle sin el cinturón.

Él así se lo puso.

-Debes velar por mi seguridad, supongo-

-Por supuesto. Como niñera que soy debo aseg-

-Quien ha hablado de niñera?-

-Eso es lo que soy, ¿no?-

Naruto sonrió

-Creo que es al revés-

-¿Me estás diciendo que soy una niña?- y él volvió a reír haciéndole sonreír a ella.

Aquella fue la tercera vez en una noche.

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Durante el viaje, Hinata volvió a dormirse y él la cargó hasta su casa.

-Hinata-chan!-exclamó Hana al verle entrar con su hija en sus brazos

-No se preocupe, está dormida- la acomodó mejor- puedo cargarla hasta su habitación?-

Hana asintió impresionada y le indicó el camino. Se adentró en su habitación y la dejó sobre la cama con cuidado de no despertarla. La observó durante unos segundos, sonriendo y se levantó del suelo.

-Gracias por traerla- dijo Hana cuando estuvieron fuera, mirando extrañada al chico.

-Hasta pronto-

Naruto se alejó y Hana cerró extrañada. ¿Por qué ese chico la había mirado de esa forma?

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Cuando Naruto llegó a su casa, recibió un buen golpe de su madre, otro de su hermana y una reprimenda de los tres. Bufó agotado tras una hora de gritos y sermones, sentándose en la cama con la bolsita en las manos.

Sacó el paquete de dentro, dejó la bolsa a un lado y abrió la caja. Dentro había una pequeña nota.

Para que cuando te lo comas, aceptes que cocino bien y no solo, "no esta mal".

Había un pequeño dibujo de ella sacándole la lengua y una posdata.

PD: FELICIDADES NARUTO

Cuando apartó la nota, sonrió aun más, viendo las galletas de él en grande y de Sasuke y Shikamaru más pequeños, todos con sus caras más habituales.

Cogió la galleta de él y la observó. Era incapaz de comerse a él mismo. Lo volvió a dejar en la caja y la cerró.

Se tumbó y se quedó mirando la nada.

¿Ahora, que pasaría? ¿Volverían a ser Hinata y Naruto que se odiaban, el amo y la sirvienta o el Naruto que sabía que su sirvienta tenía sentimientos hacia él?

No creería que nada fuera a cambiar. Ella…había actuado tan bien a su negativa que…no. Él prefería la relación de amo y sirvienta.

Sin duda era la opción que más le gustaba.

=CONTINUARÁ=


Antes que nada, NO ME MATEN! Debía decirlo, Naruto tenía que decir eso si quería continuar la historia. Y es que, como debeís saber, del odio al amor no se pasa de un día para otro. Deben pasar muuchas cosas entre ellos, sucesos en los que descubran que siente el uno por el otro etc etc...

Claro que a Naruto le gusta -está cantado- pero todavía no está preparado para...no se siente preparado para tener otra relación. (Mentira cochina, está más que preparado, solo que...necesita tiempo para pensar y quitar a Sakura de su cabeza, aunque ya lo ha hecho) XD

Y que más tenía que decir...Ah si! El último capítulo de la temporada subido el 3 de enero, es decir, el día de mi cumple como regalo para vosotros jeje y tmb que como siempre, espero vuestros comentarios sobre que os ha parecido. :P

Me ha sorprendido que en todos estos capis que llevo hechos, no he puesto mucho lemon, y eso que soy una fan XD. Pero bueno, es que primero tenía que explicar la situación, luego...tal vez en esta segunda temporada pueda poner algo, la verdad, debo ponerlo jaja.

En fin, que gracias por vuestros coments y FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!

¡Nos vemos!

=JAN DI-CHAN=