Bueno, bueno, bueno...empieza lo bueno jeje

Modo pervertida "on"


CHICOS ANTES QUE FLORES II

CAPÍTULO 17


Porque tambien hay que difrutar de la vida...


Anteriormente...

-Naruto no hace más que meterse en peleas, no va al trabajo y en el colegio le han suspendido por andar peleándose con otros. Tan solo han pasado tres días desde que no estáis juntos y él ha vuelto…ha convertirse en esa persona fría y desinteresada que a cada momento se mete en problemas-

-Hinata, mi hermano…sé que es idiota y que tiene un carácter a veces muy insoportable, pero…él te necesita, de verdad Hinata, a él le-

-¿Porque? ¿porque se empeñan en eso? se volteó- Naruto no me necesita, Naruto no necesita a nadie. Es un-un estúpido niño mimado que no sabe lo que quiere, que lo tiene todo y se aburre. Que quiere más y no sabe otra forma de conseguirlo que obligando a las personas-miró a Kushina- su hijo no es así por culpa de esa chica, se comporta así porque así él quiere. Porque necesita pagar su dolor en otras cosas, en otras personas, n-no lo sé. Pero lo único que quiere es hacer pagar a otros lo que él sufrió, que sientan el mismo dolor, la misma rabia… n-ni yo misma lo sé. N-no le entiendo…-

-Hinata, es que tu tampoco te das cuenta?-

-Me…necesita?-

-Créeme que sí. Hinata, tú eres la única…que consigue que Naruto sonría-

-Entonces… ¿quieres seguir viendo esa sonrisa?-


Hinata empuñó su mano y la alzó, la acercó a ese gran trozo de madera dispuesta a picar, cuando se detuvo.

-No puedo- susurró volteándose y agarrando su cabeza.

¿Cómo he podido aceptar hacer esto?

Hace dos días…

-¿I-ir a verle?-Ino asintió, sentándose en el sofá del salón.

-Cómo ya sabes, Naruto ha sido suspendido durante dos semanas, así que no puede ir al colegio ni a la calle-

-Y por eso, será tú quien vaya a verle- dijo Kushina, agarrando un trozo de pastel de la mesa.

Hinata miró a las cinco mujeres sentadas alrededor de la pequeña mesa, comiendo pastas y tomando té en aquella sala de la casa de su tía.

-Anno...-se acercó a su tía- p-porque siguen aquí?-

-Dijeron que les gustaba esto y decidieron quedarse.-respondió ella con una sonrisa

-P-pero y los clientes?-Shizuka agarró platos y los llevó a la cocina, seguida de Hinata-s ella siguen aquí los clientes…-pero Shizuka sacó de su bolsillo una tarjeta que brilló durante un segundo en los ojos de Hinata.

-Esto es nuestro pasaporte para ser millonarios-

Hinata observó aquella tarjeta dorada con números y letras, sorprendida.

-Pagan el…-Shizuka asintió y Hinata sonrió-entonces…cuanto más gasten…-Shizuka volvió a asentir y Hinata empuñó su mano, contenta.

Cuanto más gastaran ellas, más comisión podría llevarse.

-Pero no le digas nada a tu madre, ya sabes lo justiciera que es y todo eso…-le guiñó el ojo, guardó la tarjeta y llevó otro plato.

Más dinero… eso era…las dos mejores palabras del mundo.

Más y dinero

Un momento. Se había olvidado de lo más importante.

¡¿Ir a ver a Naruto?

Volteó a mirar la puerta, mordiendo su labio. Según le había dicho Minato, Naruto estaba en su habitación. Ya que también se encontraba castigado sin coche y sin poder salir.

Bien Hinata, escucha.

-Ahora entrarás ahí, le dirás, aunque no sea cierto, que lo sientes y todo se arreglara- murmuró- todo se arreglara-

Todo se arreglara, Naruto volverá a ser el de antes y yo podré vivir mi propia vida.

Tragando duro, alzó el puño y cerrando sus ojos, picó.

¡No! Había picado! ¡Y ahora qué! ¡¿Ahora qué!

-Entra-

Su corazón se detuvo al escuchar su voz y su respiración se cortó. Estaba ahí, estaba ahí dentro.

Tu puedes Hinata. ¡Fighting!

Puso la mano en el pomo y, cerrando sus ojos se adentró en la habitación. Cerró con cuidado y abrió un ojo, no viéndole por ningún lado. Abrió el otro y le buscó sigilosa por la enorme habitación.

Se detuvo cruzándose de brazos. ¿No hacía un momento que le había dicho que entrara? ¿Dónde estaba?

Se volteó, observando su habitación. Sabía que era grande, pero jamás se había parado a mirarla con detalle. Sofás, mesa, televisión con videojuegos, altavoces de música, muy modernos, muebles muy caros, muchos armarios de seguro llenos de ropa y zapatos, grandes ventanas, cortinas, una cama como la de sus padres… ¿para que querría alguien como él una cama así?

Siguió mirando y entonces fue cuando se asombró al ver ahí…

-Mi bentou-corrió hacia él y lo agarró-¿porque está aquí?-se preguntó-yo nunca vine a comer aquí… ¿no?-

-Porque me lo lanzaste a la cabeza- Hinata gritó asustada, soltando el bentou y volteándose rápidamente con el corazón en la garganta.

Allí, apoyado contra la puerta del baño con los brazos cruzados y el pecho al descubierto, por el cual se ruborizó y miró a un lado, estaba Naruto.

Y seguro que recién acabado de ducharse.

-E-estas ocupado. M-mejor vuelvo…-pasó entre los muebles, sin atreverse a alzar la cabeza y chocando con casi todo.

Naruto negando, metió la toalla en el lavabo, apagó la luz y se sentó en la cama mientras Hinata llegaba a la puerta.

-¿A qué has venido?-la detuvo él- no se supone que querías olvidarte de mí-preguntó sonriendo con mofa- o acaso no has podido arrancarme de tu cabeza?- sonrió él mismo ante sus comentarios mientras Hinata bufaba, esperando no enfadarse…por el momento -lo sé, pocas personas pueden olvidarse de mí. Soy un chico encantador-

Ella soltó una risotada sarcástica y se volteó a mirarle, incrédula

-¿Encantador?-

-Exacto-se levantó de la cama y dirigió al armario-pero como he dicho, poca gente puede verlo-la miró- dentro de ese "poco" con cerebro sin neuronas, estás tú-agarró una camisa.

Hinata volvió a bufar, bajando su puño empuñado.

-Me han dicho que te has metido en bastantes problemas-

-Sí-respondió él con toda naturalidad

-¿Y que la causa es porque… ?-se puso bien sus gafas y dio unos pasos hasta donde se encontraba él, disimulando con las cosas de su alrededor.

-¿Qué quieres, Hyuuga?-gruñó él mientras Hinata le miraba mal.

Hinata agarró un videojuego, que al parecer era de mafiosos y matanzas

-mira, este se parece a ti- murmuró sonriendo mientras una venita aparecía en la frente de Naruto.

-Lárgate- dejó la camisa sobre la cama y acercó a ella- vete ahora mismo-le quitó el videojuego y la empujó, pero ella se apartó antes de que lo hiciera y pasó por su lado.

-Namikaze -él apretó su mandíbula- hay algo de lo que debemos hablar-

-Si, hay algo- se volteó, cruzado de brazos- en que yo te diga que te largues y tú así lo haces-

Hinata frunció los labios y él suspiró exasperado

-Creo recordar que se dijo todo aquel día-

-Fuiste tú quien lo dijo todo, si no creo recordar mal-se cruzó de brazos, molesta- ni siquiera me diste tiempo a hablar-

-Hablas cuando quieres Hyuuga, ¿que más tenías que decir?-se alejó mientras Hinata lo seguía con la mirada furiosa.

-¿Porque sigues tratándome tan mal?-preguntó ella molesta por esa ignorancia- hice todo lo que me pediste-

-Eso habría que discutirlo-

-Fui tu sirvienta durante varios meses.-se acercó a él-es que todavía no estoy perdonada por el golpe y las humillación que te hice pasar?-

Otra vez volvió la venita a salir en su frente

-¿De que humillación hablas?-

-¡Hice muchas cosas por ti!-exclamó sonrojada, bajando su cabeza. Naruto sonrió incrédulo y se volteó.

-Nómbrame tres-

Hinata le miró, buscando los muchos que debía haber. ¿Porque habían, verdad? Separó sus labios preparada para decir uno, pero ninguno salió. Naruto se cruzó de brazos, sonriendo.

-Sigo esperando-

-Ha-hay…-bajó su cabeza, buscando alguna cosa que hiciera por él- muchas…-murmuró, hasta que se lo ocurrió una- Hice todos los trabajos que me mandabas!-

-Esa era tu obligación, no nada que hicieras por mí-

Hinata siguió buscando.

-Evité que fueras a pelearte con otros tipos- Naruto negó y ella frunció el ceño- hice que te convirtieras en una persona más civilizada! No, espera…eso no es cierto- afirmó ella, volviendo a molestarle con ello-debe haber algo…algo que yo hiciera…-

-Lo único que hiciste fue meterte en mi vida y molestarme tooodo el tiempo-concluyó él- y ahora, si no te importa, quisiera estar solo- se volteó de nuevo y dirigió a la cama.

-Pero-pero- y bufó, cruzándose de brazos. En todo ese tiempo que llevaba con él, ¿no había hecho nada por él? Era imposible que no hiciera algo. Por muy pequeño que fuera ella tuvo que hacer algo?

Cuando Naruto se volteó, Hinata todavía seguía ahí pensando y él sin poder evitarlo, sonrió.

-Acabara saliéndote humo por la cabeza- se sentó en la cama, agarró un cómic y volvió a tumbarse.

Debía de haber alguna cosa, por insignificante que fuera, ella tuvo que haber hecho algo…

-LO TENGO!-exclamó sonriendo. Naruto apartó la mirada del comic- bueno, técnicamente no es hacer algo por ti pero…-se acercó a la cama y de un salto quedó sentada sobre sus piernas, sorprendiéndole- te hice sonreír-

Él la miró incrédulo pero mirándole de forma que no la creía. Hinata se sonrojó y miró a un lado.

-No es hacer algo por ti "literalmente" pero si que hice algo-volvió a mirarle, sonriendo- Yo fui la primera que te hizo sonreír.-Naruto alzó una ceja- aunque en realidad te estabas riendo de mí, pero lo contaré como que hice algo por ti. Después de todo, es el mejor recuerdo que tengo de ti-

-Eso no cuenta- masculló él, volviendo a mirar el comic-no salgo beneficiado en ello-

-Pero otras personas si, como tu madre, tu padre, tu hermana…-

-Me importan muy poco las otras personas.-

-¿Y tu familia también?- Naruto, con un áspero bufido, cerró el comic y se sentó en la cama.

-Escúchame Hyuuga, quiero estar solo, ¿comprendes esa palabra? So-lo -

-Pero si-

-Te doy hasta tres. Como a la de tres no hayas salido de mi cama y mi habitación, juro que no me contendré para…-Hinata se levantó al momento y él sonrió- solo funcionas con amenazas?-

-Está bien, me iré- y entrecerró la mirada-pero volveré-

-Dos- contó él mientras Hinata salía corriendo de la habitación. En cuanto estuvo solo otra vez, se tumbó y miró el comic, aunque sin poder dejar de sonreír.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hinata, apoyada contra la puerta, sonreía.

Había ido mejor de lo que pensaba.

-¿Y bien?- Minato apareció delante de ella, sonriendo.

-No se preocupe Minato-san, traeré de vuelta al Naruto bueno, se lo prometo-

El rubio sonrió. Naruto bueno

-Confío en ti. Hinata-chan-

Y ella asintió.

Si poco a poco podía ir acercándose de nuevo y ganándose su confianza…todo sería perfecto.


Al día siguiente…

-Buenas tardes!-saludó Hinata entrando corriendo

-Buenas tardes señorita-dijeron los criados

-Hinata-chan-La peliazul se detuvo y caminó hacia atrás, observando dentro de la sala

-Minato-san, buenas tardes-le hizo una reverencia.

-Buenas tardes-le sonrió él-Naruto está en su cuarto-

Ella asintió y haciendo otra reverencia, subió corriendo las escaleras.

-Buenas tardes Ino-san!-le saludó la peliazul cuando ella subía y la rubia bajaba.

-Buenas tardes- saludó ella siguiendo con la mirada a Hinata- Esos dos son tal para cual-murmuró sonriendo.

Hinata corrió hacia la habitación y se detuvo delante la puerta, cogiendo aire.

Bien, aquí voy. Fighting!

Y sin picar, se adentró en la habitación.

-Naruto!-

El rubio respingó en su sofá y viró la cabeza, mirándole de mala manera.

-Otra vez aquí-y dio reinicio a su videojuego

Hinata se acercó con una sonrisa y depositó la mochila sobre la mesa.

-Te traje los deberes-dijo sacando los libros de la mochila-Sasuke me prestó sus apuntes y pude sacarles fotocopias-

-¿Sasuke?-puso pausa y la miró- ¿dijiste Sasuke?-

Ella asintió.

-No lo parece, pero es muy amable- cerró su mochila y se sentó a su lado-¿a qué juegas?-

Naruto continuó mirándola y ella al sentir su mirada, también le miró.

-¿Qué has hecho?-preguntó él extrañado; Hinata volteó a y agarró el videojuego, sonrojada- Dime, que has hecho?-Hinata se mordió él labio- Sasuke nunca deja sus apuntes a nadie-dejó el mando a un lado y acercó a ella- ¿qué has hecho?-

-N-nada-agarró otros videojuego-me vestí de sirvienta-murmuró mirando a un lado

-¿Qué tu qué?-preguntó incrédulo

-P-porque no jugamos a este!-le puso el videojuego pegado a la cara- parece interesante-y se levantó para ponerlo, pero Naruto la siguió con la mirada.

-Él te pide que te vistas de sirvienta y lo haces sin quejarte, porque cuando yo te lo pedí…-

-No es lo mismo- dijo ella sentándose con el otro mando-la situación es diferente-

-Si, muy diferente- agarró el mando-solo que él te lo pide porque es un pervertido-y miró la pantalla asombrándose- ¿Por qué quitaste mi juego? ¿Guardaste la partida?-

Hinata se mordió el labio y una venita apareció en la frente de Naruto.

.-.-.-.-.-.-.-

Y todas las tardes, después de clases, Hinata visitaba a Naruto. Le traía sus apuntes, jugaban con los videojuegos, leían comics, hacían los deberes juntos, merendaban las galletas que ella a veces preparaba…

Naruto, en un principio pensó que era demasiado molesto; se cansaba de que siempre entrara a su habitación sin llamar, que cogiera sus cojas, que hiciera lo que quisiera… pero a medida que pasaban los días, sentía que no era tan molesto. Al fin y al cabo, que ella entrara por la puerta con su sonrisa parecía animarle.

Si, si. Tendría que estar enfadado con ella, debería hacerle tragar sus palabras después de todo lo que le ha hecho, pero, como podía hacerlo cuando, de un momento a otro, se había dado cuenta de que le gustaba Hinata.

¿Cómo podía enfadarse con ella, sin con que tan solo le miraba con esa sonrisa, todo rastro de enfado desaparecía?

-Kiba me enseñó- y él, como si una piedra cayera sobre su cabeza, despertó y la miró.

Retiraba ese "desaparecía".

-Kiba es mi profesor de matemáticas. Además, lo hace muy bien.-

Y más cuando terminaban hablando de ese…cara perro.

-Estoy sacando unas notas muy buenas, mira- le enseñó el examen de matemáticas con una gran sonrisa- un 77! No es eso genial!-

-Genial- masculló él, levantándose de la mesa algo molesto. Hinata le miró extrañada mientras él agarraba un cómic y se tumbaba en la cama.

Hinata siguió mirándole.

-¿Te has enfadado?-

-No-

Ella hizo un mohín.

-¿He dicho algo que te molestara?-se levantó de la silla y acercó a él

-No-

-Hmm-se sentó en la cama y agarró su trenza-entonces, no te has enfadado porque hablaba de Kiba, diciendo que es mejor profesor que tú?-

Naruto tuvo que contar hasta cinco para calmarse y volver a responder

-No-y siguió leyendo el cómic

Hinata suspirando, se tiró hacia atrás y se tumbó. Ninguno de los dos dijo nada en segundos que se pasaron muy lentos.

-Naruto-

-¿Hmm?-

-¿Puedo preguntarte algo?- él no respondió, así que Hinata decidió continuar-estaría bien, si saliese con Kiba?-

Naruto apartó la mirada del libro y la observó sorprendido. ¿Si saliese con quien?

Hinata siguió mirando el techo.

-Sé que le gusto. Y a mí él también me gusta pero…pienso que no es el mismo gustar el que sentimos- sonrió- Kiba es mi mejor amigo, siempre está ahí para ayudarme, me saca de las situaciones más ridículas que pudieras imaginarte-sonrió recordando algunas de ellas- me trae y me lleva a muchos sitios aunque él no quiera, me cuida y también se preocupa mucho por mí. Por eso…no sé si…intentarlo-

Naruto miró al techo.

-¿Y porque me cuentas esto?- se sentó-me importa bien poco lo que hagas con tus amigos-

Hinata observó un momento su espalda, pero volvió a mirar el techo.

-El problema…es que no puedo- sus mejillas se sonrojaron-no puedo salir con él…porque…aún me gusta alguien-

Naruto abrió sus ojos como platos.

-Q-quisiera intentarlo c-con Kiba p-pero mientras esa p-persona siga mirándome n-no voy a poder...hacerlo-

-…-

-Por eso…yo-Naruto se levantó de la cama y alejó a la otra punta de la habitación. Hinata se sentó y pasó un mechón tras su oreja- lo siento…-

Naruto la miró unos segundos, sin saber que hacer, que responder que sentir.

Hinata siguió sentada en la cama, con sus mejillas arreboladas, y cabizbaja. Y de nuevo, volvía a ser rechazada.

Quizá deba darle una oportunidad a Kiba, después de todo, él siempre ha estado conmigo.

-L-lo siento- murmuró-iré a ver a Kiba y…lo intentaré.-sonrió débilmente- podría…terminar enamorándome de él-

-¿Eso es lo que quieres?- preguntó él-¿enamorarte de él?- Hinata no respondió y él respiró profundo, intentando calmar su ira- jamás lo conseguirás. Alguien como tú no puede estar con nadie-

Hinata se mordió el labio, sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas. Los cerró con fuerza.

-Hyuuga, acércate once pasos- Hinata, aun dolida como estaba, se levantó y acercó a él, contando sus pasos, hasta que se detuvo muy cerca de él, se alejó pero él la sujetó del brazo y en un abrir y cerrar de ojos, la abrazó -Alguien como tú, no puede estar con nadie que no sea yo-interrumpió él sonriendo mientras estrechaba el abrazo. Hinata abrió sus ojos como platos, incrédula

Naruto y...eso significaba…

-No voy a permitir que salgas con nadie- se separó e inclinándose sobre su rostro, le sonrió-porque a partir de ahora, eres mía-y juntó sus labios.

Eso significaba que… ¿Qué significaba?

El rubio separó sus labios, molesto.

-Me gustas, y a partir de hoy serás mi novia. Por lo que nadie, ni siquiera Kiba, podrá acercarse a ti-

-P-pero eso-pero él volvió a juntar sus labios y Hinata, feliz, subió los brazos y poniéndose de puntillas, le rodeó el cuello y correspondió al beso.


Al día siguiente…

-Buenos días- saludó Naruto entrando a la sala comedor, vestido ya, con su uniforme.

Su familia le miró extrañada

-Naruto, son las siete- dijo Ino mirándole.

-Lo sé-

-Tú nunca te levantas tan temprano-

-Y muchos menos para ir a clases- continuó Kushina

-Hijo, ¿estás bien?- el rubio detuvo el bocado que se iba a llevar al boca y les miró.

-Mejor me voy- dejó el tenedor sobre la mesa y se alzó- nos vemos luego- y salió de la sala; Kushina e Ino se miraron.

-¿Crees que esté enfermo?-le preguntó Kushina a Minato, que sonreía mirando la salida

-Yo creo…-miró a las dos mujeres- que algo bueno le ha pasado. Algo realmente bueno-

Y ellas dos volvieron a mirarse sin comprender. ¿Qué le podía ocurrir a Naruto de buena mañana para hacerlo levantar temprano?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-¡Me voy!-exclamó Hinata cerrando la puerta-¡llego tarde! Muy tarde!- corrió por la entrada del jardín y cerró la puerta; luego volvió a correr.

Esto de no poder dormir por culpa de los nervios no…

-Llegas tarde- Hinata se detuvo y viró el cuerpo, sorprendiéndose al verle parado en la pared de su casa.

-Naruto- él se detuvo delante y se inclinó, acercándose a su rostro mientras ella hacía lo contrario, sonrojándose-que...-pero la cogió del brazo y tiró de ella hacia el gran coche negro, en donde la empujó para que entrara.

La limusina arrancó y antes de que Hinata pudiera correrse más al otro lado, Naruto pasó un brazo por sus hombros, pegándola a su cuerpo. Se tensó y bajó la cabeza, sonrojada.

-Falta algo- dijo Naruto, haciendo que ella le mirara, cuando de repente, la besó. Ella abrió sus ojos sorprendida e intentó apartarle, pero terminó a los segundos agarrándose de su camisa y cerrando sus ojos, correspondiéndole al beso. Naruto, observándola, le separó los labios e introdujo su lengua.

El chofer intentó seguir con el camino, aunque algo sonrojado y cortado.

Esas cosas no tenía por qué verlas él

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Naruto bajó primero del auto, observando de nuevo como todas las miradas se ponían en él. Sonrió y miró dentro del coche.

-Sal- y estiró su mano delante. Hinata la agarró y salió del coche con las mejillas arreboladas, haciendo que todos los que miraban exclamaron sorprendidos. Ella bajó la mirada, nerviosa al verse en el punto de mira. Pero de un tiró, y entrelazando sus dedos, Naruto entró al edificio como si todo aquello fuera de lo más normal. Hinata le siguió, sin atreverse todavía a alzar la mirada y estrechando su mano.

Algo le decía que lo que restaba de curso no lo iba pasar nada bien

Los dos se detuvieron cuando encontraron a Sasuke y Shikamaru, a lo que ella volvió a bajar la mirada, sonrojada.

-No me digas- dijo con burla Sasuke observando sus manos entrelazadas

-Vaya, así que al final…-Shikamaru sonrió, observándola mientras ella se encogía más.

-T-tengo que ir a mi-pero Naruto volvió a pegarla a su cuerpo, rodeándola por los hombros.

-¡Todos escuchen!-gritó Naruto a su alrededor, haciendo que todos se pararan y acercaran corriendo a ellos. Sonrió al verles- bajo el nombre de los F3 del instituto Konoha, tengo algo que anunciaros- miró un segundo a Hinata y de nuevo a los alumnos-Anuncio oficialmente que a partir de ahora en adelante, Hinata Hyuuga de primer curso, clase B, es novia de Naruto Namizake-

Hinata se separó asombrada; los alumnos empezaron a aplaudir, gritar y silbar, aunque no todos con la misma ilusión.

Creyó sentir algunos suspiros y escuchar algunos golpes en el suelo de…¿chicas que se desmayaban?

No, ahora era no importaba. ¡Porque Naruto lo había tenido que anunciar!

-P-porque tienes…-miró a la gente que aplaudía y reía, al parecer felices y se sonrojó aún más. Volvió a mirar a Naruto -Naruto porque…-pero el rubio sonreía, mirando a todos. Hinata sintió que moriría en ese momento de vergüenza,

¡¿Cómo podía gritar eso a los cuatro vientos?

Sasuke y SHikamaru negaban sonriendo y ella se volteó a mirar a los alumnos, con el corazón muy acelerado.

-P-por- Naruto la agarró por los hombros y volteó delante de los alumnos.

-¡Escuchad!-su sonrisa se borró y puso una cara seria- A partir de hoy, si le hacéis algo a Hinata, es como si me lo estuvierais haciendo a mi también-Hinata se mordió el labio- Ni lo intentéis, ¿entendido?-

-¡Si!-respondieron todos a la vez con fuerza, haciéndole sonreír.

Hinata suspiró, sonrojada hasta las orejas. Ahora si que su vida daría un cambio drástico

Sintió como Naruto volvía a agarrar su mano y entrelazar los dedos; sonrió tímidamente y estrechó su mano.

No podía quejarse, Naruto era la persona de la que estaba enamorada.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-Bueno...s..dí…-calló al observar la cara de pocos amigos de sus "compañeras" de clase. Sonrió nerviosa y entró, pero de repente un chico se puso delante de ella.

-¡Buenos días Hinata!-

-¡Menuda sorpresa!-

Y de repente todos ellos y algunas de las chicas se acercaron a felicitarla, a saludarla, a invitarla a sitios a…bromear con ella. Llegó rápido a su asiento, abrumada, y se sentó. Los otros chicos también lo hicieron cuando el profesor entró.

¿Pero porque eran tan amables de repente?

Entrecerró la mirada sobre ellos, molesta. Ahora que sabían que estaba con Naruto la trataban bien.

Serán…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hinata bajó las escaleras con cuidado, estirando el cuello para ver el fondo de la cafetería.

Por favor, que no ocurra nada más.

Y es que en lo que llevaba de mañana, ya le habían invitado a cinco cumpleaños, dos fiestas, a una competición, la saludaban, preguntaban por su número de móvil, que por cierto no tenía, querían saber de ella, su nombre, su horóscopo, incluso donde vivía!

Con el bentou contra su pecho, descendió las escaleras y se adentró en la cafetería, sintiendo la mirada de todos sobre ella. Pasó cabizbaja entre ellos, algunas la saludaban, otros únicamente la miraban y sonreían…no le gustaba. No le gustaba ser el centro de tantas miradas, la ponían nerviosa y la hacían volverse una….tropezó con algo y mientras ella caía, el bentou salió volando de sus manos; cerró los ojos esperando el golpe, que no llegó a sentir debido a que algo rodeaba su cintura; cuando abrió los ojos sus pies no tocaban el suelo y un brazo la rodeaba, alzó la cabeza sonrojándose al ver quien la había salvado.

-¿Como puedes tropezarte con tus propios pies?-se extrañó Naruto, todavía sujetándola.

-L-lo siento- se bajó de sus brazos y alejó un poco, viendo que de nuevo era aún más el centro de atención. Miró por todos lados, intentando olvidarse de eso y buscando su bentou.

-Aquí tienes- dijo Shikamaru mostrándole el bentou. Ella lo agarró inclinando su cabeza agradecida.

-Y-yo voy a…-pero Naruto la agarró del brazo y tiró de ella, llevándola hasta las otras escaleras que daban al segundo piso de la cafetería.

Se pararon delante de una mesa, Naruto le retiró la silla, la sentó y volvió a meter la silla un poco dentro. Ellos también se sentaron mientras otros dos alumnos del instituto servían los platos. Hinata, aún con el bentou sobre sus piernas, se asombró al ver el exquisito plato que pusieron delante suyo; se lamió los labios y tragó saliva.

Todo eso tendría que estar muy bueno

-Come- dijo Naruto sonriendo poniéndole delante el gran langostino en salsa. Ella tragó saliva y le miró

-¿Puedo?- Shikamaru y Sasuke sonrieron; Hinata agarró los palillos y cogió un trozo de ésta. Mientras lo masticaba sus ojos se abrieron sorprendidos y miró a sus compañeros-¡delicioso!- y volvió a coger más, saboreando esa deliciosa comida de ricos.


De camino a casa…

Naruto se separó de sus labios un momento, observando maravillado su rostro sonrojado y sus labios rojos. Hinata abrió sus ojos y se encontró con él observándola. Hacía rato que las clases habían terminado y ella había aceptado, por obligación, que Naruto la llevara hasta su casa en la gran limusina negra; también hacía bastante rato que llevaban besándose y eso la abrumaba mucho. No era porque el chofer estuviera viendo, ya que sin saber porque, aquella limusina tenía un cristal negro que separaba chofer de amo, sino porque no podía resistirse. Terminaba siempre correspondiéndole, e incluso podía sentir…que hasta se excitaba.

Sus besos le producían extrañas sensaciones…allí abajo.

-E-espera!-exclamó ella poniendo las manos en su boca. Naruto le apartó las manos y se incorporó bien en el asiento.

-¿Y ahora qué?-gruñó cruzándose de brazos. Hinata bajó la cabeza, sonrojada con fuerza mientras se ponía a jugar con sus dedos- eres mi novia, por lo tanto, tengo que besarte. Así que no me pidas que-

-No-murmuró ella- no es...-se mordió el labio-Naruto…-

-Ya hemos llegado- dijo este al divisar la casa Hyuuga por la ventana. El auto se detuvo y el salió del coche; Hinata suspiró entre aliviada y molesta. Por una parte, deseaba volver a su casa, pero el camino podría haber sido un poco más largo.

-Ya no sé ni lo que pienso-murmuró avergonzada por atreverse a pensar tal descaro.

-Vamos- dijo Naruto desde fuera-no tenemos todo el día-

Ella agarró su mochila y salió del auto. Naruto agarró su mano en cuanto salió y la dirigió hasta la puerta de su casa. Hinata se soltó su mano y le hizo una pequeña inclinación con la cabeza, despidiéndose.

-Gracias por traerme-

Él sonriendo, la atrajo a su cuerpo por la nuca y volvió a besarla. Hinata cerró sus ojos, entregándose a ese placer.

No podía evitarlo, estaba muy enamorada

Naruto se separó y observó unos segundos antes de besar su frente. Hinata se sintió extrañada y emocionada por ese gesto; pero sonrió al segundo.

-Nos vemos mañana- dijo él sonriendo, antes de alejarse de ella. Hinata le siguió con la mirada hasta que se montó en el coche y desapareció más adelante. Se volteó, también sonriendo y puso la mano sobre el pomo para entrar a su casa, pero antes de hacerlo, ésta se abrió y alguien se le lanzó encima.

-¡Hija mía cuanto me alegro!-

-M-mamá- la peliazul mujer se separó, observando a su preciosa hija sonrojada

-Por fin estáis juntos!- y Hinata abrió sus ojos sorprendida.

-Como lo…mama! Estuviste espiando!-

-Esto tengo que contárselo a Kushina- y se adentró en la casa, seguida de Hinata, que andaba quejándose sobre la manía de su madre de espiar.


-¡NARUTO!-

Antes de que ni siquiera hubiera puesto un pie en la casa, Kushina se abalanzó y le abrazó con fuerza.

-Mamá que haces!-exclamó sonrojado al ver que los sirvientes sonreían- te dije que no hicieras eso- la agarró de los brazos y la separó- porque de repe- pero Kushina volvió a cogerle, rodeando su cuello y estampando su cara en sus pechos.

-Estoy tan orgullosa de ti, hijo mío. Por fin has entrado en razón-

-Felicidades, hermanito- bromeó Ino, que se había acercado

Naruto se liberó de ese abrazo, todo sonrojado y entró en la casa, intentando disimular.

A veces no entendía porque le daban esos ataques de amor a su madre

-Ya nos han contado- dijo Ino siguiendo

-Por eso saliste tan temprano esta mañana- dijo Kushna a su otro lado, haciendo que se parara y volteara.

Miró a las dos mujeres, que lucían caras sospechosas con esa sonrisa que conocía demasiado bien. Suspiró.

-¿Cómo os habéis enterado?-se aflojó el nudo de la corbata, empezando a molestarse por el calor repentino de su rostro

-Hana llamó hace un momento-respondió Kushina, con las manos tras su espalda- dice que os vio a Hinata y a ti besándoos-

Naruto abrió sus ojos como platos y volteó a verlas, con sus mejillas ardiendo. Ellas dos sonreían de nuevo, con picardía.

Ya sabía lo que iba a ocurrir ahora.

-Sabes que no te dejaremos en paz hasta que nos lo cuentes- Ino se cruzó de brazos, sonriendo altiva.

Naruto observó a cada una, volviendo a suspirar.

¿Por qué su familia era tan poco normal?

-Este bien- murmuró abatido

Y las dos mujeres saltaron contentas.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Y los días fueron pasando; Naruto y Hinata andaban siempre juntos, junto con Shikamaru y Sasuke; por obligación de Naruto, que tiraba de ella cada vez que quería ir a algún lado. Comían juntos, tuvieron citas en las que Naruto la llevaba a lugares muy costosos y románticos. Cruceros, fiestas, subastas, cenas en restaurantes…Hinata no podía hacer otra cosa más que sorprenderse. A todo lugar que le llevaba era nuevo y excitante y sobre todo lujos, tanto…que a veces le preocupaba que la reputación de su novio se viniera abajo por su culpa. Aquella vez que fueron a un restaurante costoso, le pusieron cubiertos y vasos y copas que no supo como utilizar, ni siquiera sabía pelar una gamba sin que esta saltara del cubierto.

Después de eso, pensó que lo mejor era evitar los restaurantes caros y las cenas importantes, ella no estaba hecha para tanta delicadeza.

-Deja de preocuparte- dijo él, cuando volvían aquel día del restaurante. Era de noche y las luces de las calles estaban encendidas, había algo de nieva en el suelo, y es que el invierno había llegado bien cargado. Las parejas cogidas de la mano y bien abrigadas andaban admirando la belleza de las calles y las tiendas decoradas con muchas luces.

Hinata suspiró, deteniendo su paso

-Lo siento. A veces pienso que no estoy hecha para esto…ni siquiera para ti- bajó la mirada, avergonzada.

Y es que eso era cierto, ella era una chica de campo como él solía llamarla. ¿Qué hacía alguien como ella con él?

-Me vas hacer volver a repetirlo-ella alzó la mirada a él, angustiada; Naruto le alzó el rostro por el mentón- tú eres mía- Hinata enrojeció- y me da igual que no sepas ni pelar una gamba o lo que opinen los demás-acercó sus labios-te quiero, y eso es lo único que importa- Hinata se mordió su labio, y evitando ponerse a llorar, le abrazó con fuerza. Naruto sonriendo, la rodeó con sus brazos y apoyó su cabeza sobre la de ella.

…...

-¡Queréis dejar de mirarme!-Exclamó Naruto, molesto, mirando a sus amigos.

-En que estabas pensando, pervertido- se mofó Sasuke a lo que Naruto gruñó, mirando por la ventana desde su clase.

Shikamaru negó y volvió a leer su libro, Sasuke se levantó para hacer algo y Naruto, centró la mirada en aquella chica que corría por la pista, abrazada a ella misma.

Sonrió cuando la vio tropezarse con sus propios pies. ¿Cómo podía alguien tropezarse con uno mismo? Sin duda, Hinata era muy torpe; una torpe a la que le encantaba salvar, ya que de esa forma podía estar pegado a ella. Y es que le encantaba sentirla así, pegada a su cuerpo, pudiendo disfrutar de su calor y divirtiéndose al sentir su respiración acelerada y sus mejillas sonrojadas. Jugaba con ello, porque sabía que eso le molestaba y le hacía enfadar, y eso a él le divertía. Poder verla enfadada, inflando sus mofletes, con sus ojos brillando e intentando golpearle. Aunque se divertía, sabía que a veces se pasaba un poco, pero lo que seguía tras eso, valía la pena. Si cada que la molestara, pudiera besarla, lo haría todas las veces que fueran necesarias. Porque esa era otra, le encantaba besarla; se había vuelto adicto a sus labios. Unos labios que le invitaban a besarla una y otra vez.

La amaba; amaba esa chica como nunca…bueno, la amaba, eso era cierto y también podría decir que mucho más de lo que amó a Sakura, pero…todavía faltaba algo. O no, no era que faltara, sino que necesitaba. Necesitaba con muchas ganas, que fuera suya. Poder arrancarle toda esa ropa y besar cada parte de su cuerpo, poder introducirse en ella y escuchar gemir su nombre, poder sentir sus piernas a su alrededor…cerró los ojos al recordar aquel sueño que tuvo no hace mucho de ella y él, nada apto para menores. Lo recordaba como si de verdad hubiera sucedido, lo recordaba a cada momento que la veía…y sabía que no podía aguantar más.

Porque se estaba aguantando, y mucho, como nunca lo había hecho.

La deseaba y como siguiera mirándola así, terminaría arrastrándola a cualquier lado y hacerlo ahí mismo.

-Me extraña que todavía no hayas hecho nada- desvió la mirada un momento de Hinata para ponerla en su amigo, que sonreía mirando por la ventana- con lo pervertido que eres-

Naruto volvió a mirar a Hinata, que estiraba junto con otras chicas; frunció el ceño

-Esto no tiene nada que ver con que sea pervertido-masculló-no quiero asustarla-

-Antes lo hacías, ¿qué diferencia hay en que lo hagas ahora?-

-La situación ha cambiado. Antes solo lo hacía para molestarla y que me odiara, pero-

-Ahora estás enamorado- concluyó Sasuke levantándose de la silla. Naruto se sonrojó y frunció más el ceño, Shikamaru se acercó apoyó un brazo sobre su amigo, observando también por la ventana- Hinata es una chica muy guapa-

-Bueno vale ya!-se levantó él- ¡o estáis conmigo o con ella!-se alejó de ellos, bastante frustrado

-Creo que está bastante claro-respondió Sasuke

-Naruto, no te avergüenzas por desearla. Es normal-Shikamaru volvió a mirar por la ventana.

-No me avergüenzo- masculló él, cruzado de brazos y algo sonrojado

-Con una chica como ella…-Shikamaru sonrió y Naruto volteó a mirarle, extrañado-es preciosa-

-¡Dejad de mirarla pervertidos!-


En el aeropuerto…

Una chica con una gran maleta negra y rosa se detuvo, se quitó sus gafas y unos tremendos ojos verdes observaron el lugar con una gran sonrisa.

-Ya estoy de vuelta, Konoha-

-Señorita, por aquí por favor- un criado la le indicó el camino y ella, volviéndose a poner las gafas, continuó su camino

=CONTINUARÁ=


oH, oH! problemas en el paraíso... jeje

No me digas que quien ha llegado, precisamente ahora y justo en ese maravillo momento es...arrg! porque tengo que estropearlo todo jajajajajaja

Bueno, advertencia de que le siguiente cap contiene lemon, Lemon del bueno hjajajaj...¿era el capitulo sguiente, verdad? Ahora no recuerdo... en fin, YO SOLO AVISO! xd

Para comentarios, quejas, aclamaciones etc etc...Reviews jeje

X cierto, GRACIAS POR VUESTROS RR! ME encantan! y más cuando son taaaaan largos

Gracias x gastar vuestro time en escribirme jejeje