Tía Enriqueta

Capítulo 3: Sentimientos confusos

Riza intentaba redactar un informe que le había pedido su coronel, lo necesitaba urgente y ella debía de hacer alarde de su forma perfecta de trabajar y hacerlo un informe perfecto. Aunque la mujer por mucho que quisiera no podía lograr concentrarse del todo en lo que escribía y tenía que volver a empezar por poner algo inadecuado. Eso no era propio de ella. Pero le había pasado tantas cosas y en tampoco tiempo que la tenía distraída.

Riza no pudo evitar acordarse de la noche en la que su coronel y él cayeron en las garras de la pasión. Riza cerró los ojos evitando olvidar ese momento, eso no debió haber pasado nunca ¿Por qué tuvo que ser tan débil? Se preguntaba la mujer una y otra vez ¿Por qué permitió que ocurriera eso?

A la mañana siguiente de pasar la noche con su coronel, solo esperaba que al despertar él no estuviera allí, como si todo eso solo hubiera sido un mero sueño. Se alegro de ver que tal y como ella había deseado, él no se encontraba a su lado a la mañana siguiente, pero aunque tuvieran que ser así las cosas, no pudo evitar sentirse desgraciada de estar allí sola, de buena gana se hubiera echado a llorar de no ser porque su tía apareció en su habitación para llamarla a desayunar, a duras penas se levantó para desayunar. Su sorpresa fue grande al ver como Roy estaba allí en la mesa esperándola para desayunar, como si nada hubiera pasado.

Riza estaba confusa con todo eso ¿Su coronel se estaba burlando de ella con todo eso? De verdad lo pensaba, ya que parecía que se lo pasaba en grande con todo ello. Riza suspiró, ya faltaba menos para acabar con todo eso.

-¿Está ya listo el informe teniente?

Riza se asusto, ya que debido a sus divagaciones no se había dado cuenta de que su coronel se había puesto delante de ella. Riza intento mirar a su coronel a los ojos, pero no pudo y tuvo que desviar la mirada.

-Aún no.

-Los necesito para la reunión de esta tarde.

-Estarán listos señor. Si me disculpa un momento, debo ir a por unos informes para terminar de redactarlo –Riza hizo el saludo militar antes de salir del despacho casi corriendo.

Riza entró en los baños de mujeres corriendo ¿Por qué le hacía eso él? ¿Por qué jugaba con ella? Por culpa de él, de lo perfecto que era, de sus besos, de su sonrisa encantadora, de lo cariñoso, de todo lo que él era, por culpa de ello se sentía tan confusa y deseosa de que nada de eso acabara, no quería que él se volviera a separar de ella, no quería volver a ser solo Hawkeye, quería seguir siendo su princesa, como él le llamaba a ella, cuando se hacía pasar por su prometido. Y incluso después de hacer todo eso, él podía seguir todo como si nada pasara.

Riza comenzó a llorar desesperada por todo lo que le estaba ocurriendo, tenía que desahogarse, de todo lo que estaba sintiendo.

Fury entró en el despacho, el muchacho iba cargado con unas cuantas radios rotas que debía arreglar. Fury soltó todas las radios sobre su mesa y suspiro cansado, debía de aprender a decir que no, así no tendría que arreglar millones de radios viejas, aunque no podía era demasiado vergonzoso como para negarse, se lo pedían porqué sabían que él era bueno en ello, por lo que debería de alegrarse de que confiaran tanto en él, pero esto hacía que se le incrementara el trabajo.

Fury se sentó en su escritorio, tras esto observo a todos sus compañeros y superior, allí se encontraban todos a excepción de la teniente Hawkeye.

-¿No ha vuelto aún la teniente? –pregunto algo preocupado.

-No, la teniente ha ido a por unos informes ¿le ha pasado algo a la teniente? –Roy pudo notar la preocupación en Fury.

-No lo sé si le ha ocurrido algo. Es que cuando iba a recoger las radios, la vi pasar corriendo y la seguí hasta el baño, al entrar la escuché llorar, no sabía qué hacer así que me fui de allí.

-Que insensible Fury. Ves a una mujer llorar y sales corriendo. No vas a tener novia nuca así chaval –se burlo Havoc de su compañero.

-No quería molestarla Havoc, no sé si te habrás dado cuenta de ello, pero a la teniente Hawkeye es una mujer reservada y no le gusta que los demás sepan de ella, por eso preferí dejarla.

-Hiciste bien Fury –respondió el coronel. Roy sabía que algo le ocurría a Riza, desde que había llegado su tía y él había tenido que hacerse pasar por su prometido, ella se había estado comportando algo extraña. Sobre todo desde que la beso. Roy no pudo evitar recordar los besos que se habían dado, esos labios dulces le habían quitado el sueño al coronel, el cual no podía evitar desear besarla desde entonces cada vez que veía a su teniente. Roy suspiró cansado, la llegada de Enriqueta había llegado como una tormenta a sus vidas y estaba desestabilizando la relación de ambos, por ello seguramente Riza estaría también extraña, al igual que él.

Pero todo ello acabaría pronto, después de lo que paso la última noche que estuvo con Riza, seguramente que su tía ya se había convencido del todo y la dejaría pronto y con ello el poder besarla, el poder tomarla de la mano, el verla sonreír cuando él dijera cualquier tontería –todo acara –habló sin darse cuenta en voz alta.

-¿Ha dicho algo coronel? –pregunto Falman, ya que lo había escuchado porque su escritorio era el más cercano a su superior.

-No, nada, seguid trabajando.

Riza volvió después de una hora al despacho, necesitaba alejarse por un tiempo de su coronel y se había quedado en los archivos haciendo el informe que su coronel le había pedido, al entregárselo su superior lo miro y con un gracias teniente, ella volvió a su sitio para seguir con sus deberes diarios, antes de tener que salir con su coronel a la pesada reunión, solo agradecía que ella no debía de sufrirlas, solo debía esperar a que su superior saliera.

Riza se dio cuenta de que sus compañeros la miraban de reojo, pero solo basto con una de sus miradas gélidas, para que todos siguieran con su trabajo y no volvieran a hacerlo.

A Riza le dio tiempo de terminar con todos los informes que tenía sobre la mesa antes de tener que salir para la reunión junto con su coronel, a diferencia de él que aún tenía una buena montaña de informes sobre su mesa.

-Teniente ¿puede ayudarme con este informe?

Riza suspiró, siempre pasaba igual, a ella le daba tiempo de terminar con todo su trabajo y después de acabar con gran parte del de su coronel. No sabía que iba a hacer con él cuando se convirtiera en Führer y su trabajo se triplicara.

Riza se acercó hasta su coronel y comenzó a revisar todo lo que él le indicaba, al final Riza tuvo que optar por tomar su silla para sentarse junto con su coronel, para poder revisar junto con él todo el trabajo atrasado de él. Más que su teniente parecía su niñera.

El sonido de la puerta irrumpió en el lugar, por la puerta entró una chica, la joven hizo el típico saludo militar y pidió permiso para entrar, cuando el coronel le hubo dado el permiso, la chica fue contoneándose descaradamente hasta posicionarse frente al coronel y por lo que pudo apreciar Riza parecía que la joven incluso se había arremangado la fala para que esta estuviera más corta.

-Coronel, le han mandado noticias de Ishval –La muchacha, de carita linda y pelo liso le entregó las cartas a Mustang.

-Roy tomo las cartas y comenzó a ojearlas, sin echar mucha cuenta de la muchacha, cosa que sorprendió a Riza y mucho. Pero la joven parecía que no se iba a dar por vencido.

-Ejem -carraspeo la joven intentando atraer la atención del coronel, cuando lo hubo conseguido y sus ojos se posicionaron en ella, la joven sonrió seductoramente –creo que esto también puede interesarle coronel –la chica le extendió un papel con su número de teléfono.

Riza tomó el papel antes que su coronel reaccionará y acto seguido lo rompió y lo tiro a la papelera.

-¿Qué hace? –preguntó enfadada la chica.

-Estamos dentro del horario de trabajo ¿verdad? De hecho estamos trabajando, es decir si quiere algo relacionado con el trabajo es el momento, pero para las cosas personales espere a estar fuera del horario laboral por favor –respondió la teniente casi sin mirarla a la a cara, debían de terminar con esos informes antes de irse a la reunión, sino lo tendrían como trabajo atrasado. Aunque no podía evitarlo había sentido muchos celos cuando le había entregado el número de teléfono a su coronel.

-Ya me lo dijeron mis compañeras –la chica negó con la cabeza y miró a la teniente retándola –lo quieres para ti sola.

Riza levanto la vista del informe hacía la chica. Sus compañeros, coronel incluido pensaron que realmente iba a matarla allí mismo, pero no lo hizo cosa que les sorprendió, si hubiera sido uno de ellos les hubiera volado la cabeza seguramente. Vieja amargada

-Señorita Claire –leyó la rubia en la identificación de la chica y se levanto para encararla –le vuelo a repetir que estamos trabajando y nos está molestando –la mujer avanzó lentamente hasta colocarse frente a Claire –y otra cosa, espero no haber escuchado bien, porque ya que soy muy vieja, sabe señorita Claire que es un delito el insultar a alguien de una mayor rango y por lo que veo tu solo eres una chica de los recados, por lo que guarde sus pensamientos para cuando este con su grupito de cotorras, o le hare la vida imposible señorita Claire –Riza le habló con toda su frialdad, hasta pudo ver como una gota de sudor recorría la frente de la chica –y ahora lárguese.

La chica se dio media la vuelta y salió de allí disparada. Riza sabía que no iba a volver a verla nunca, otra más de las amiguitas de su coronel que no tendría que soportar, ya que seguro que salía corriendo cada vez que la viera. No podía evitarlo, le resultaba tremendamente divertido poder hacer que todas esas chicas la temieran, era tan fácil y la temían tanto que algunas ni siquiera volvían a acercarse a su coronel y podía asegurar que esa sería una más de ellas. Riza sonrió satisfecha y volvió a sentarse junto a su coronel para seguir con su trabajo.

Riza hubiera seguido con su trabajo de no ser por sentir la mirada de todos incluida la de su coronel sobre ella.

-Teniente siempre quise saber que hacía para que las mujeres huyan de usted –Roy negó con la cabeza –es terriblemente cruel con ellas.

-Yo soy la cruel, pero ellas pueden ponerme verde cuando les venga en gana. Si definitivamente soy una mala persona coronel.

-No quería decir eso.

-Mire he escuchado de todas sus amiguitas millones de insultos hacia mi persona. Estoy harta de todas ellas –Riza se levanto y fue hacía la puerta –le espero fuera coronel –Riza dio un portazo al salir de la oficina.

Roy suspiró, sabía que había hecho enfadar a Riza, pero es que el tono de su teniente con esa chica le había hecho temblar hasta a él. Y eso que él ya estaba más que acostumbrado a sus amenazas, pero con ella había sido cruel, había sentido todo el odio que sentía por la muchacha. Aunque ella tampoco se había quedado corta insultando a su teniente.

-Gane la apuesta Havoc –Roy sonrió triunfal ha su subordinado, recordando que habían hecho una apuesta ya que el rubio le había pedido salir a Claire y esta le había dicho que no, ya que él se había dado cuenta de que la chica se había fijado en él.

-Si y ahora tendrás que pagar tu deuda, nos debes una cena –Breda golpeo la espalda de su compañero.

-Coronel, le odio, aunque no tanto como la teniente a Claire. Pensé que se iba a echar a llorar.

-Yo creí que le iba a volar la cabeza cuando le dijo vieja amargada –Fury negó con la cabeza.

-Si, pero lo importante, Havoc tienes que invitarnos al mejor restaurante de todo Amestris, en el Carlos, que es italiano y me gusta la comida italiana. El viernes por la noche ¿os parece?

Todos sus compañeros se echaron a reír viendo la cara de fastidio de Havoc.

Tras una larga y densa reunión y de obtener el castigo de su teniente de trabajar hasta tarde, pudo salir de su oficina, junto con sus subordinados. Todos se quejaban de lo dura que era la teniente, pero todos callaron con una mirada de ellas.

Al salir del cuartel Roy respiró hondo, por fin, el aire le revolvía sus cabellos, era tan agradable sentir esa brisa después de casi morir trabajando. Roy se sorprendió mucho al ver cómo le estaba esperando Claire fuera, la chica al ver tras de él a la teniente tembló y bajo la cabeza, evitando la mirada de ella.

Como pudo la chica se acercó hasta Roy y le entregó con manos temblorosas su número de teléfono.

Roy tomó la hoja que ella le entregaba, este pudo sentir la mirada de su teniente sobre él. Roy miró el número sin mucho interés y acto seguido lo rompió en pedacitos y los tiro, haciendo que los trozos de papel volaran debido a la brisa que corría.

-¿Por qué? –preguntó la chica muy afectada.

-No vuelva a intentar insultar a mi teniente. Nunca más –Roy volvió junto con sus subordinados y miró como su teniente no pudo evitar una sonrisa por lo que acababa de hacer.

Todos se despidieron hasta el día siguiente quedando solo coronel y teniente ambos mirándose.

-¿Qué le piensas decir a tu tía cuando te vea llegar tan tarde a casa Riza? –Roy tuteó a su teniente como venía haciendo ya habitualmente cuando ambos se encontraban solos.

-¿Se hacen inventarios en la floristerías? –preguntó Riza, obteniendo como respuesta la risa de su coronel.

-Venga te llevare a casa y le diré a tu tía que me estuviste esperando toda la tarde pacientemente porque deseabas tanto verme –Roy rió divertido, para fastidio de ella.

Roy tomo sus llaves del coche para abrirlo.

-Roy gracias.

-¿Por qué?

-Por dejar plantada a esa chica, por defenderme.

-No, pienso dejar que nadie te ofenda Riza, aunque sé que tú solita puedes cuidarte.

Ambos entraron en el coche dirección casa de Riza. Cuando llegaron tenían a una preocupadísima Enriqueta, que abrazo a su sobrina en cuanto vio que ella se encontraba bien.

Enriqueta manifestó todos sus miedos a los recién llegados, incluso la mujer había intentado llamar al cuartel para contactar con Roy.

-Me tuviste muy preocupada Riza –la mujer volvió a abrazar a su sobrina –una mujer sola a estas horas de la noche nada bueno puede pasarle. Solo podía rezar para que mi pobrecita sobrina estuviera bien, ella es tan linda e indefensa.

-Si indefensa –Roy no pudo evitar sonreír ante eso –bueno debo marcharme, mañana debo de levantarme temprano sino mi teniente se enfadara conmigo nuevamente por llegar tarde.

-Esa teniente suya debe de ser una mujer muy mala, una señorita bien educada no haría esas cosas.

-Jajaja –me gustaría saber que piensa ello sobre eso –rió divertido –Bueno me voy.

-Roy quédese a cenar con nosotras por favor.

-Lo siento mucho, pero hoy no puedo, en otra ocasión será.

-¿Por qué no vamos un día a cenar y salimos todos juntos? –preguntó ilusionada la mujer.

-Tía no creo que sea una buena… -pero Riza fue callada por su coronel.

-Es una gran idea ¿Qué os parece el viernes por la noche? Hay un restaurante italiano al que tengo ganas de ir ¿os gusta la idea?

-Si, si, si, por supuesto que queremos ¿verdad Riza? –preguntó la mujer mayor toda ilusionada y con los ojos brillantes de la emoción.

-Bueno está bien –respondió vencida. Aunque no podía evitar temer esa cita. No podían hacerse pasar por parejas en un restaurante, alguien podrían verlos y tener problemas. Riza temía que ese día llegara.

Continuará

^^

Ya, ya soy una tardona, gomen por el retraso bueno espero que haya valido la pena la espera y os haya gustado el new capi ^^

¡Muchas gracias por vuestros review! ^0^

Al Shinomori: si va todo rápido, ya que es un fic cortito y que he hecho a Enriqueta la cosa más pesada del mundo XD además de que a Roy y Riza les está gustando eso de "actuar" que son una linda parejita *0* Gracias por tu mensajito ^^

Andyhaikufma: XD si Roy se ha vuelto un teatrero XD solo quiere ayudar a Riza, aunque lo esté disfrutando. Y si NADIE podría resistirse a tener al sexy alquimista en su cama (babas, babas *¬*) XD y bueno va la cosa muy rápido, por lo cortito que es el fic. Quería que fuera un fic divertido, ya que Enriqueta es una PESADA, pero me alegro que guste ^^ gracias por tu apoyo ^0^

Midori Mitzuki 2: jajajaja XD ¿cómo Riza podría resistirse a tener a su coronel en ropa interior en su cama? XD yo no me resistiría vamos XD jajajaja. Gracias por tu apoyo ^^

Y agradecer también a los que se toman un ratito para leer esta loca historia ^^ ¡arigato!

Y sin más me despido hasta el siguiente capi, intentare por todos los medios actualizar el domingo que viene ^^ Xaiitooooooooooo