N/A: Hola! Luego de este capítulo pueden ir a leer el segundo cap de Intoxicados uwu espero que les guste!
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Capítulo XXVII
Meses habían transcurrido, casi dos desde que habían decidido ser oficialmente novios y ahora empezaban a prepararse para las fiestas de fin de año. Las vacaciones por fin había llegado y todos estaban felices por ello, ¡incluso Kenny!, pues lo tenían en blanco y gozaba un buen sueldo, algo que casi nunca ocurría. Esta vez en el hogar reinaba tanta paz que daba un poco de miedo, Eric desde hace dos días que había empezado a planear un menú grande y se la pasaba la mayor parte del tiempo encerrado en la cocina. Podía decirse que estaba bastante tranquilo a pesar del estrés que significaba ello, bah, tranquilo en sus términos, de vez en cuando se le escuchaba soltar cada puteada que hacía reír al pelirrojo sin importar en qué lugar de la casa se encuentre. Kyle, por su lado, armaba las decoraciones. Hanukkah ya había transcurrido y Cartman había estado extrañamente receptivo al respecto, incluso le había preparado knishes de papa y había puesto empeño en aprender sus recetas, pero bueno, sólo con una condición (como siempre, necesitaba algo a cambio) y eso era que celebrarían la navidad igualmente y más le valía hacerle un muy buen regalo. Cartman siempre había sido codicioso y haría valer su derecho a su querido trueque.
Kyle no estaba tan seguro de su regalo, apenas y lo único que se le había ocurrido era una "Sapa Clyde" , un peluche de sapo con vestido, ya que Cartman tenía al suyo recelosamente puesto en una repisa y ocasionalmente lo bajaba para dormir con él, pero se lo veía tan apachurrado que el pobre le daba un poco de pena. Se preguntaba si eso sería suficiente, apenas lo había comprado le pareció una excelente idea pero ahora dudaba tanto que temía echarse hacia atrás y recibir el castigo que vaya a saber Dios cuál sería. Temía que si lo decepcionaba se le cruce la idea de terminar la relación. Después de todo, incluso medicado, era bastante impredecible y sus reacciones muchas veces eran exageradas, pero bueno, ese era el Cartman que le gustaba. Terminó de armar el árbol al fin y decidió encender las luces para contemplar su trabajo finalizado. Pensó en llamar a Cartman para que también lo apreciara pero la idea de recibir un sartenazo no le llamaba mucho la atención por lo que mejor decidió esperar a que se desocupara y por sí mismo fuera a ver. Estaría para mostrarle en ese entonces de todas maneras.
Un olor delicioso empezó a sentirse desde la cocina, parece que Cartman estaba finalizando con los platillos y en buena hora porque era la tarde del 24 de diciembre y tan sólo tenían un par de horas más hasta que llegara la noche, y con ello la cena de Navidad. Cartman había terminado el postre el día anterior, un tiramisú que Kyle tenía prohibido tocar, y ahora estuvo haciendo un matambre arrollado con papas al horno, canastitas de espinacas y tomates rellenos, si le sobraba tiempo tal vez haría una torre de panqueques, pero honestamente siendo sólo dos le parecía un tanto exagerado. Bah, había pensado invitar tanto a Kenny como a Stan a su departamento para poder compartir juntos, pero al mismo tiempo Cartman quería un poco de privacidad para avergonzar a su judío tanto como él quisiera. Cuando por fin terminó, decidió ir hacia el sofá y echarse un rato, pero Kyle salió de la habitación y fue directo a la sala y en silencio encendió las luces del árbol, haciéndole un gesto a Cartman para que observara. Eric estaba complacido, sonrió por el buen trabajo, se levantó del sofá y tomó al pelirrojo de sus muñecas, arrastrándolo hacia el sofá mientras las luces del árbol parpadeaban sin cesar. Se tiró a los almohadones sin miramientos y se puso sobre él, sentándose en su regazo, y sin más demoras enredo sus dedos en sus cabellos, tirándolos apenas un poco y buscó los labios ajenos con un poco de desesperación. Kyle correspondió gustoso y lo sostuvo desde su cintura, apretándolo y apegando su cuerpo cada vez más hacia él. Decidió desocupar su mano derecha al poco tiempo para con ella recorrer la espalda de Cartman, y cuando estuvo en su nuca, agarrarlo también de ese punto impidiendo totalmente su escape. Cuando se separaron para tomar un poco de aire y bajar un tanto la intensidad, Cartman mordió el labio inferior de Kyle, llevándolo apenas hacia atrás y soltándolo de golpe. Sonrió satisfecho por aquel beso y quedó apreciando aquellos ojitos color aceituna que lo observaban sin perderse de ni un detalle.
—Espero que mi regalo sea grande, porque yo tengo algo que te hará caer de culo. —Dijo Cartman, acercándose a su oído. Kyle se estremeció.
—Tengo fe de que te gustará. —Mintió, intentando sonar convincente para que él no lo notara.
—Veremos, Ky, veremos. —Frotó su mejilla contra la ajena, dejando que aquella barba apenas naciente pinche un poco su rostro.
—Ah, otra cosa, ¿al final le mandarás un mensaje a los chicos?
—Sí, y luego nos daremos nuestros regalos. —Buscó su teléfono en sus bolsillos, separándose apenas de Kyle, empezando a redactar dichoso mensaje para luego enviarlo sin más demoras, después de todo si dejaba pasar la oportunidad se olvidaría.
—Me parece bien. —Dijo, mientras sujetó fuerte a Cartman desde su espalda, apoyándolo contra su cuerpo nuevamente y de un momento a otro se levantó, alzando al castaño en sus brazos. Cartman sorprendido atajó a rodearlo con sus piernas fuertemente por miedo a caer. Kyle sonrió.
—Vamos a descansar que todavía falta. —Susurró a su oreja, haciendo que se ruborizara ligeramente, y así como estaban fueron a la cama.
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La noche pronto llegó, la pareja se había bañado y preparado ya luego de una siesta cargada de emocionalidad, que en buena hora habían descansado, después de todo habían estado muy estresados. Empezaron a preparar la mesa, el reloj marcaba las 22:30 y pronto sus amigos llegarían para poder celebrar juntos.
Kenny fue el primero en llegar, traía con él una botella de fernet con una coca pequeña con lo que anticipó que brindaría. Cartman juzgó sus elecciones y gustos, ya que lo usual era un champagne. Le pareció hasta ordinario. Kenny simplemente se rió y lo mandó a cagar. Cartman por un minuto pensó en no dejarlo entrar a la casa, pero la mirada juzgadora de Kyle intervino en el asunto y tuvo que hacerse a un lado para que entre. El siguiente que llegó fue Stan con un bote de helado en sus manos, e incluso Kenny se levantó del sofá para recibirlo con un fuerte abrazo y llenó de besos sus mejillas hasta que dio con sus labios. Cartman se burló de ellos sin perder más tiempo y le dijo a Kyle un "mira, estos son más putos que nosotros", riéndose burlón. Stan simplemente blanqueó sus ojos, Kyle rió y Kenny optó por ignorarlo.
Con la mesa ya servida se dispusieron a comer, el ruido de los platos contra los cubiertos es lo único que podía escucharse sumado a las pequeñas onomatopeyas por cuán deliciosa era la comida que estaban disfrutando. El matambre parecía cortarse solo, las papas estaban crocantes y justas en sal y la torre de panqueques, que al final sí hizo, tenía el sazón indicado, le había puesto hasta palmitos y una salsa agridulce que combinaba a la perfección y se sentía como un respiro fresco de las canastitas, al igual que los tomates rellenos. Fue una ovación hacia Cartman, la cual recibió gustoso, mientras anticipaba que se caerían de culo con el postre, pues además del helado aún estaba el tiramisú, lo cual lo mantenía entusiasmado.
—Y no saben, Kyle me va a dar el mejor regalo de todos. —Dijo en un momento Cartman, llamando la atención de los comensales.
— ¿Ah sí? ¿qué cosa? —Preguntó Kenny con la boca llena.
—Aún no lo sé pero será lo mejor. —Repitió él. Kyle desviaba su mirada un tanto avergonzado, no esperaba que Cartman empiece a presumir con tanta anticipación.
—A mí nunca me regaló nada para Navidad, siempre me dijo que no festeja. —Protestó Stan. — ¿Era todo una excusa?
—A mí me quiere más que a ti Stan, eso pasa. —Se burló Cartman.
—En realidad ahora quedamos en festejar Hanukkah y Navidad. —Corrigió Kyle.
—Se me hace que es cierto, lo quieres más a él que a mí. —Dijo Stan.
—No te preocupes Stan, yo te quiero más a ti. —Agregó Kenny, guiñándole un ojo que hizo que Stanley se ruborizara ligeramente. Cartman rodó sus ojos al anticiparse con un "ahí vamos de nuevo". Kyle los miraba sonriente.
—No se pongan mimosos que mi casa no es destino de luna de miel. —Dijo Cartman, refunfuñando.
—Pero podría, ¿no? Tiramos ese colchón y... —Dijo Kenny, con su mirada fija en Stan y moviendo sus cejas de arriba hacia abajo, no hacía falta completar la sentencia, ya la había dejado insinuada.
—Ni se te ocurra. —Cartman le tiró una miga de pan a aquellos cabellos rubios. Kenny hizo todo para quitársela, quejándose por ello.
—Bueno Stan, se me hace que la estás pasando bien. —Comentó Kyle de pronto, mirando a su amigo, éste asintió.
—Casi cuatro o cinco meses limpio, ¿qué puedo decir?
— ¿Empezaste yoga al final?
—Sí amigo, es grandioso.
—Él se permite ver a mujeres en calzas y corpiños pero a mí no me deja, me tiene castrado. —Protestó Kenny, haciendo pucheros nuevamente. Recibió un golpe leve en su cabeza de parte de Stanley.
—Yo no me cojo a mis compañeras de yoga, Kenny, y para tu información la mayoría son señoras.
—Ay, va a clases con abuelas, pronto, saca la jubilación Stan. —Se mofó Cartman. Stanley se le quedó viendo por un momento, no le había encontrado mucho sentido a aquella burla, ¿debía ofenderse?
—Ya quisiera yo sacar la jubilación, Cartman. —Dijo Stan. — ¿No es eso lo que todos queremos?
—De hecho sí, Cartman eso fue terrible. —Agregó Kenny, devolviéndole aquella miga de pan que le dio justo en el rostro. Cartman frunció el ceño.
—Mi humor es más avanzado, sólo cerebros evolucionados podrían entenderme, ¿no es así Kyle? —Buscó complicidad mirándole. Kyle simplemente sonrió.
—Si te pone feliz.
—Gracias. —Dijo, encogiéndose de hombros y sonriendo como si le hubieran dado la razón. Kenny rió.
Los fuegos artificiales empezaron a sonar, sacándolos de su conversación. Se asomaron al balcón con las copas en mano y brindaron todos juntos, Cartman y Kyle tomaban champagne, uno delicioso que Cartman había escogido especialmente para la ocasión, Kenny tomaba de su fernet y Stan tomaba un poco de la coca cola que le había convidado su novio. Se quedaron apreciando el espectáculo, dejando que los minutos pasaran. Eran preciosos, pero el ruido era un tanto insoportable, seguro más de un caniche se perdió durante esa noche.
Kyle rodeó por sus hombros a Cartman, acercándolo a su cuerpo y tomándolo del mentón, se acercó poco a poco a su rostro, inclinándose para besarlo suavemente en aquellos carnosos labios. Kenny se quedó viendo los fuegos artificiales hasta que terminaron junto con Stan, luego de ello se quedó observando a Stanley como si él fuera el espectáculo, quien al notar aquello no pudo hacer más que ruborizarse, avergonzado. Kenny lo atrajo desde sus muñecas y le besó, apoyándolo contra la baranda de seguridad del balcón. Cuando terminó aquél momento romántico, Kenny y Eric se dieron un beso en la mejilla, al igual que Stan y Kyle, después de todo Navidad por fin había llegado. Fueron nuevamente hacia la mesa, donde Cartman sirvió los platitos y cubiertos, sacó el helado y el tiramisú y nuevamente se dispusieron a comer.
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Los invitados al fin se habían ido, eran las tres de la mañana y lo único que se sentía en la calle era el ruido de los autos pasando con música a todo lo que da. Cartman y Kyle estaban sentados en silletas en el balcón, disfrutando la noche y su compañía, mientras veían las estrellas y respiraban aquel aire un poco más fresco. Cartman se detuvo pensando, si bien la noche había sido maravillosa y el poder compartir con sus amigos lo hacía aún más espectacular, haber llegado hasta este momento sólo le hacía replantearse el camino que había recorrido hasta al fin llegar hasta ahí. Todo el asunto de su suicidio era un tema que había masticado mil veces. Jugó con su propio cabello mientras se acomodaba en el asiento. Podía decirse que hasta ese entonces no pensó que llegaría a estar vivo, o al menos no de esa manera, habían sucedido muchas cosas a lo largo del año y tuvo muchas pérdidas que pensaba que nunca iban a darse, como lo que sucedió con su universidad y las amistades que nunca pudieron darse allí, pero aún así había ganado tanto. Nunca habría apostado que durante ese año sus amigos de toda la vida volverían al fin y podrían compartir como si nunca se hubieran alejado. Agradeció la presencia de Kenny en su vida, aunque la mayor parte del tiempo se comportaba como una desgracia, él realmente sabía como ser un buen amigo y cómo alegrar sus días. Pensó en Stan y cómo había mejorado durante todo ese tiempo, aunque realmente no daba cuenta de cuánto debía haber sufrido solo, o quizá junto a Kyle, quien lo debió haber acompañado durante todos esos años. Dio cuenta que aquel tiempo debió tratarse de una tortura, una complicación teniendo en cuenta el alcoholismo del muchacho. Pensó en Kyle y se detuvo en cuanto debe haber sufrido en una carrera que no le gustaba, que no era para él. Por último, pensó en sus amigos del hospital. Por fin caía en cuenta de que todos sus amigos habían tenido una historia muy dura, momentos en sus vidas que habían tenido que enfrentar y seguro callaron, quizá no buscaron ayuda en el momento de enfrentarlo y trataron de ser fuertes como podían. Kenny se había quedado solo en la ciudad haciendo la suya como podía, trabajando sin parar; Stan estudiaba y se la pasaba borracho con un padre muerto y asuntos sin resolver; Kyle llevaba el peso de decidir entre sí mismo y su familia; y él llevó durante todo ese tiempo una obsesión que lo condenaba en tanto mente como cuerpo. Sin embargo, ahora estaban ahí. En navidad y finalmente compartiendo una velada sin igual todos juntos, con un Kyle estudiante de psicología bastante aplicado, un Kenny descansando en sus vacaciones al fin, un Stan limpio y él finalmente intentando recuperarse de todo lo que había pasado.
¿La vida no se trataba de eso? Se preguntó. Había tenido momentos duros. Muy duros. Todos los tuvieron, pero los enfrentaron y a la larga no se trató de otra cosa más que de eso, de momentos. Su trastorno no significó lo mismo en toda su vida y no iba a permanecer siempre. Era lo más duro que le había pasado, sí, pero no todo tenía que seguir siendo difícil para él y por fin entendía eso. No podía estar mal todo el tiempo, la vida era demasiado larga para que todo se detenga en un instante o incluso culmine en su peor estado. La vida era lo único que permitía ese tipo de movilidad, era el único espacio en donde se le permite a una persona caer tan bajo y aún así tener la oportunidad de pararse, de resurgir como un ave fénix de las cenizas, justamente porque no todo es permanente. Hay llanto, hay días y momentos duros que son plagados por la angustia, pero también hay risas y disfrute. Hay muerte pero también hay nacimientos; hay oportunidades que se cierran pero otras que surgen en cada instante y tal vez todo se trataba de cómo decidía ver las cosas. Todos sus amigos habían pasado por ello, todos sus amigos tuvieron dudas y se sintieron perdidos en algún momento. Él había pasado por ello. Suspiró y estiró su espalda contra el respaldar, dirigiendo su mirada hacia la luna y agradeciendo ser capaz de verla tan entera y luminosa, sentía que le brindaba un espectáculo sólo para él y se sintió afortunado de ser capaz de admirarlo. Se sintió un estúpido por haber considerado la opción de nunca tener la oportunidad de verla otra vez.
Se quedó pensando un momento más y pudo sentir cómo la mirada de Kyle lo seguía, le devolvió esta y sintió la calidez de una sonrisa, la de Kyle, como si le estuviera dando la bienvenida al mundo nuevamente. Se quedó obnubilado por unos minutos, hasta que de pronto recordó algo más.
— ¡Los regalos! —Exclamó, se había acordado. Kyle se estremeció ligeramente y todo su temor volvió a él. Cartman, sin esperar mucho más fue hacia la habitación a buscar el suyo. Kyle se levantó y de igual manera fue hacia donde lo había escondido, a una de las alacenas de la cocina. Era un paquete envuelto en un papel de regalo estampado con árboles de navidad y un enorme moño rojo. Se veía un poco cursi pero pensaba que era lo indicado, sin embargo dudaba tanto si le gustaría que le daba algo de miedo tener que presentárselo. Escuchó como Cartman había vuelto al balcón y supo que estaría esperándolo. Suspiró con resignación y se dispuso a volver.
Cartman sostenía algo a sus espaldas, lo esperaba contento. Kyle se sentó con el paquete en su regazo y sonrió un tanto avergonzado.
—Te lo juro Kyle, mi regalo hará que te caigas de culo. —Dijo Cartman, ansioso. —Dame eso. —Y sin más preámbulos le arrebató el regalo, empezando a abrirlo con prisas. Kyle no podía esconder más su semblante lleno de preguntas, no estaba seguro de querer ver su reacción pero se quedó viéndole embobado, y cuando hizo el peluche visible pudo ver cómo sus cejas se levantaban ligeramente y en un instante terminó de sacar todo el envoltorio. Sus mejillas se habían ruborizado y miraba el peluche sin decir ni una palabra. Kyle no entendía qué ocurría.
—Dios me gusta mucho. —Dijo al fin, luego de un rato tan grande que Kyle podría haber muerto. Le daba vuelta y vuelta al muñeco de sapo, tocó el fino vestido y daba cuenta de las pequeñas pestañas que tenía el animal. Lo abrazó y se fijó qué tan suave era. Kyle miraba eso sintiendo ternura y a la vez sintió cómo ahora sí podía respirar aliviado. Por fin su corazón tendría un descanso. —Ahora abre el mío. —Dijo Cartman, sacándolo de sus pensamientos y le extendió un sobre un tanto pequeño, con un pequeño moño rojo en el centro.
—A ver. —Dijo Kyle mientras lo tomaba para empezar a abrirlo. Era una tarjeta. Se apresuró a leerla y luego la releyó. — ¿Un viaje a un hotel de aguas termales? —Dijo, con una sonrisa en su rostro. Cartman asintió con gusto. —Espera... Cartman aquí dice que este es un premio de un sorteo de jubilados.
—Sí, lo ganó mi mamá y me lo regaló para que vayamos los dos, ¿no es genial?
Ah. Cartman no había puesto ni un peso en su regalo, ni siquiera se había esforzado tanto. Estuvo al punto de reclamarle, o quizá molestarle un poco, pero en el momento en el que levantó su mirada vio tanta ilusión en sus ojos que tuvo que guardar todo comentario. Terminó sonriendo de oreja a oreja, puso la tarjeta en su regazo y se inclinó para juntar sus labios nuevamente. Cartman correspondió sin perder tiempo.
—Podré decirte lo que quiero por haberte hecho aprobar, judío... me la debes. —Susurró Cartman a su oído, prendiéndose a su cuello. Kyle sonrió, acarició sus cabellos y se apoyó en su hombro, suspirando profundo.
—Ya te estabas tardando.
— ¿Sabes otra cosa? —Preguntó, separándose apenas para buscar sus ojitos tiernos, sus ojitos color aceituna. Kyle sonrió con todos sus dientes, nervioso.
—¿Qué cosa?
—Te amo, Kyle. —Confesó Eric, en un tono despacio y delicado.
—Yo también te amo, Eric. —Y una vez más y como siempre, rompieron toda distancia, sus labios se encontraron, sus lenguas danzaron, sus manos se entrelazaron y supieron cuán felices eran los dos juntos.
Fin.
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N/A: Bueno, llegamos al final ; w ; Y acepto que esto fue totalmente self-indulgent ah ME HAGO CARGO!1!1 kdjalkjd
perdón si esperaban una historia en la que Cartman sufra demasiado o SE MUERA, la verdad que pensé en esta historia más como una historia de superación y espero haber dado con mi objetivo (esto ya me lo confirmarán ustedes). Estoy muy feliz por el apoyo, estos meses fueron muy hermosos para mí y le debo un montón a este fic. Esto hizo que las ganas de escribir vuelvan a mí como si nunca se hubieran ido por unos largos seis años y bueno me emociona un montón
Cuatro cositas más: 1 falta que publique el epílogo, estén atentos uwu
2 Tengo pensado hacer un oneshot de las vacaciones en el hotel donde Cartman finalmente le cobre el trato de la aprobada (no, no me olvidé de eso, lo quería hacer en un fic aparte para que no se perdiera la esencia de esto dkajldk) pero bueno ahora que empecé la facu se me complica un poco
3 Tengo otros proyectos que me entusiasman empezar uwu como uno Kyman!fem que ando escribiendo de a poquito, pero son más que bienvenides a pasarse por mis otros fanfics (recomiendo principalmente Afternoon Coffee, Intoxicados y Without a Soul. Los otros son muy viejos pero tampoco están tan mal (?))
4 Acepto comisiones de fanfics (principalmente kyman/stenny/creek obvio ah) si les interesa, pueden decirme a mi tuiter Cosocosita_
Nos estaremos viendo pronto para el epílogo uwu mientras tanto mucha suerte y espero leerles!
