¡Hola chicas! ¿Cómo están? Espero que bien, dilculpen si las mantuve intrigadas por mucho tiempo pero aquí les traigo lo que querían, espero que les guste y dejenme saber que piensan! Gracias a todas las que empezaron a seguir la historia y las que dejan reviews. Besos desde Venezuela!
Inuyasha no me pertence pero esta historia si :)
Inuyasha P.O.V
En poco tiempo me encontraba en el edificio en donde trabajaba, con cada paso que daba recordaba los nombres en mi mente. Aleksandria Karshnikova, Naraku Karshnikova, Bankotsu Ivanovish, de tanto repetirlos empezaron a serme familiares. Subí las escaleras eléctricas repasando las palabras de Aome. Caminé directo a mi oficina, allí mi computadora tenía acceso a la base de datos en donde podría encontrar la información de aquellos nombres. Me topé con unos cuantos colegas pero estaba muy concentrado así que ni los salude. Abrí la puerta y entré lanzándome en la silla de oficina negra. Moví el mouse e inmediatamente se prendió la pantalla. Le di click a la base de datos y comencé a marcar los nombres, el primero fue el de la mujer. Luego de unos segundos apareció su información.
Nombre: Aleksandria Katerina Karshnikova.
Sexo: Femenino.
Fecha de nacimiento: 10 de Mayo de 1994.
Edad: 17 años.
Residencia: Variada/ No estable/ Viajero.
Padres: Naraku Karshnikova.
Vida: Huerfana, adoptada el 10 de mayo de 2003.
Esa era la única información que se encontraba, no más no menos, tan solo una fotografía de una muchacha, fácilmente la pude reconocer. Aome… Intrigado busqué rápidamente la información del otro hombre con el mismo apellido, la verdad ahora que lo pensaba me era vagamente conocido su nombre, abrí otra ventana que tenía la información de su adopción, ya sabía que había pasado con su familia pero tenía que averiguar bien, mientras ésta cargaba busque a el otro hombre.
Nombre: Naraku Karshnikova.
Sexo: Masculino.
Fecha de nacimiento: 24 de Julio de 1969.
Edad: 42 años.
Residencia: Variada/ No estable/ Viajero.
Padres: Desconocidos.
Vida: Ejecutivo.
La carencia de información me estaba empezando a alterar, ¿Cómo era posible que lo único que había era esto? La foto del hombre me dio escalofríos, era pálido de rasgos finos pero marcados tenía el cabello negro aplastado con gelatina y unos ojos que parecían de color rojo…me era vagamente conocido… así que abrí una ventana de investigación, marqué su nombre, mientras esperaba que apareciera la información seguí con el otro, tal vez encontraría algo.
Nombre: Bankotsu Ivanovish Pavlov.
Sexo: Masculino.
Fecha de nacimiento: 6 de agosto de1975.
Residencia: Variada/ No estable/ Viajero.
Padres: Yuri Pavlov (Madre), Sasha Ivanovish (Padre)
Vida: Ejecutivo.
La foto era de un hombre de piel tostada, se le veía serio, tenía los ojos grises y el cabello negro con rasgos bien marcados…¡Era el hombre que estaba encima de Aome!¿Qué demonios estaba pasando aquí? ¿Qué tenia que ver este hombre con Aome y el otro tipo? ¿Serían socios? La verdad no encontré nada significativo y eso me estaba preocupando, ¿Por qué Aome habia cambiado su nombre, o por qué su padre se lo había cambiando y quienes eran esos dos hombres? Si su padre tenía Aome en aquel lugar no era ningun ejecutivo, no uno normal por lo menos. Abrí las otras ventanas y absolutamente todas decian lo mismo.
Acceso denegado, Ingrese la contraseña
¿Qué demonios? ¿Por qué aquellos documentos requerían contraseña? ¿Por qué eran confidenciales? Tal vez era mi computadora, así que me dirigí al salón de Informaciones pero antes imprimí la poca información de cada individuo. Aquel era un cuarto lleno de computadoras de última tecnología en ellas podrías encontrar documentos ocultos de hace millones de años. Me senté en la última y más escondida en caso de que viniera alguien de ese modo si me veían me daría tiempo de cambiar la información, borrar el historial y actuar como si nada. Repetí el procedimiento que hice en mi computadora pero obtuve los mismo resultados, absolutamente NADA. Siempre me pedían la estupida contraseña por cualquier parte que me metiera sin importar cuan inteligente e ingenioso podía ser la contraseña salía incorrecta pero no me iba a rendir. Por suerte aquella noche no había mucho movimiento así que no me topé con casi nadie tan solo una señora de limpieza que entró y cuando me vio salió de la habitación; me compré un litro de café y me instalé en la computadora, de aquí nadie me va a sacar hasta que tenga las respuestas.
Aome P.O.V
Estaba en un parque, sentada sobre la raíz de un arbol, sentía la tibia luz del sol sobre mi piel, la brisa olía a miel y todo era cálido, podía escuchar el cantar de los pájaros a mi al rededor y el sonido de las hojas danzando en el aire. Abri mis ojos cuando sentí una mano sobre la mía, me giré y pude ver aquel rostro que siempre me hizo sentir mariposas en la barriga, esa persona especial que me hacia reír, que me hacia enojar, que me ayudaba, que era mi amigo, que era la parsona que amaba. Esos ojos dorados me mirabana con una sonrisa gran sonrisa pero había algo diferente, él era un niño, tendría doce años o algo así, era flaco y con el pelo desarreglado, me miré y entonces me di cuenta que yo también era una niña pero tenía tan solo siete, lo sé porque tenía puesta mi camisa favorita cuando tenía esa edad, me la había regalado mi papá de cumple años, pero entonces me pregunté ¿Por qué estaba soñando esto?
-Aome vamos- escuche la voz de Inuyasha mientras él me halaba para que me parara, yo lo seguí sonriente. Comenzamos a correr como siempre lo haciamos, riendo a todo pulmón, empujandonos, con el viento contra nuestro cuerpo, pronto nos alcanzó Sango, mi mejor amiga con sus ojos marrones y su sonrisa perfeca, con la cola alta de caballo que siempre usaba y sus zapatos de verano favoritos, cuando la vi sentí como se formaba en mi estómago un nudo de calidez. Corriamos como si no hubiera final por el pasto verde bajo los rayos del sol. Las mariposas que estaban posadas en el pasto crecido revoloteaban para que no las aplastáramos, nos escondiamos unos de otros riendo cuando nos encontraban persiguiendo al siguiente. Entonces fue mi turno de esconderme, corrí y corrí dentro del bosque y divise un viejo árbol torcido, entre al tronco por un hueco que tenía éste, me llene de tierra pero no me importo, el olor a tierra húmeda y musgo me arropó y me pegué lo más atrás que pude hasta que toqué el otro lado del tronco, cerré los ojos para contar cuanto tardarían en encontrarme.
1-2-3-4-5-6-7...20...25..30..50
Entonces dejo de oler a tierra con humedad, a mi nariz llego el olor de algo más agrio, algo que hacia picar mi nariz y no me dejaba respirar bien, abrí mis ojos y todo estaba oscuro hasta que escuché un estruendo, restregué mis ojos y vi en donde estaba...mi habitación. Miré a todas partes buscando a mis padres, pero no estaban, corrí a la puerta y toqué el pomo de la puerta pero tuve que quitar la mano rapidamente por que me quemó al tocarla dejando un ardor en ella, todo estaba oscuro, había humo en todas partes, como pude corrí a mi cama tomando una camisa que tenía sobre esta, la coloque sobre el pomo de la puerta abriéndola, me puse el paño sobre mi boca y nariz agachandome, tal y como nos habian enseñado en la escuela en caso de incendio.
-¡Mamá! ¡Papá!- grité, el paño ahogando mis gritos, los ojos me picaban por el humo y el fuego hacia que sintiera mucho calor; una viga cayó del techo haciendome retroceder a mi cuarto quedando atrapada -¡Mamá! ¡Papá!- grité con las lágrimas en mi ojos, mi cuarto comenzaba a incendiarce asi que corrí al baño, cerré la puerta y podía ver por las orillas de la puerta como el fuego intentaba entrar, abrí el grifo del lavamanos y la regadera, moje unas toallas y las puse al rededor de la puerta, me meti bajo la ducha llorando mienras veía a la puerta, ésta temblaba y crujía, el fuego tomándola, volví a gritar -¡Mamá! ¡Papá!- sentí como mi garganta se desgarraba, pero no vinieron…entonces algo volvió a explotar haciendo que todo se estremesiera por lo que caí al piso golpeando mi cabeza contra la punta de la bañera, escuché otro estruendo viendo como la sangre formaba un charco a mi lado y todo se puso negro...
-¡Devushka!- escuché que me llamaba una voz anciana y temblorosa -¡Devushka despierta!- sentí como una mano se posaba en mi hombro, estaba caliente. Me quejé no porque me despertaran sino por el dolor que sentí repentinamente en mi mejilla, con pereza abrí los ojos viendo a mi nana. ¿Fue sólo un sueño?...No fue real... Su cara arrugada me veía con preocupación, sus cabellos plateados amarrados en una cola y un parche en ojo izquierdo -¿Devushka estar bien?- me preguntó con su fuerte acento ruso. Me revolví en la cama sacudiendo mi sueño, ¿Por qué soñé eso? ¿Por qué recordé eso? pero pronto me olvide de eso cuando los recuerdos de la noche anterior me golpearon como un camión -¡Otvetʹ mne teperʹ devushka! (¡Chiquilla respondeme ahora mismo!)- me gritó mi nana sacudiendome.
-Ne plachʹ YA v poryadke (No grites, estoy bien)- le respondí para que se quedara quieta. Me levanté sentándome en la cama, viendo a mi nana. Ella se sentó también en la cama acariciando mi mano. Yo le sonreí levemente en su rostro podía ver lo preocupada que estaba -Todo esta bien- le dije acariciando su mejilla, siempre le decía eso cuando estaba angustiada.
-Net (No) nada de mentira devushka ¿Por qué estaba gritando dormidas?- me dijo severa.
-Pesadilla…- Hace tiempo que no lo hacía, que no gritaba mientras dormía, digamos que Inuyasha lograba alterarme. Entonces mire mi cubrecama por un momento apreciando las flores estampadas en él para luego verla otra vez, no estaba segura si debia contarle acerca de Inuyasha...ella era mi confidente, ella sabía todo, TODO. Pero no quería ilucionarla, tal vez algo malo podria pasar si lo decía, tenía que ser un secreto.
-¿Por qué llegó así anoche?- me preguntó.
-Lo de siempre Babu ...y esta vez me irá peor- le respondí suspirando aunque dentro de mi había un poco de esperanza, Inuyasha...
-Agh devushka ¿Pero qué haber hecho esta vez? ¿Dónde estaba la otra noche?- No podía decir lo de Inuyasha pero si lo demas...debía decir lo que ocurrió esa noche antes de toparme con Inuyasha. La miré tragando duro ya que esos recuerdos volvieron a mi...la verdad siempre que hacia un servicio me sentía así, usada, maltratada, pero él se pasó, cruzó la raya. Respiré profundo y comencé a hablar.
-Estabamos en la discoteca Ayame y yo, estábamos bailando y tomando- Ella arrugó su cara cuando dije la palabra tomar, ella odiaba cuando lo hacia -Ya me había pasado de tragos pero lo necesitaba, quería olvidarme de todo por un momento, la música estaba muy alta, demasiado tal vez, había humo y luces… seguí bailando pero entonces llegó él…- mi respiración se cortó cuando lo recordé -No se de donde salió ni como me encontró, hice todo bien para que no me siguieran…simplemente estaba allí pero no me di cuenta hasta que me arrastró fuera de la pista a un corredor oscuro…me apretó las muñecas muy fuerte- le mostré los morados en mis muñecas, ya no tenia maquillaje, estaba totalmente expuesta, la noche anterior cuando iba con Kouga en el carro me paré en la farmacia a comprar el maquillaje para que cuando llegara a "casa" no me hicieran preguntas -Luego me pegó contra la pared, y me alzó…- Babu me miraba sin expresión alguna -Al ver sus ojos y escuchar su voz me asusté, yo sé que no debía estar allí pero tenia que salir de aquí- las lagrimas se volvían a formar -Tenía que respirar...Comencé a golpearlo pero no sirvió de nada, me agarró más fuerte y mordió mi cuello- me sobe en el lugar en donde ese maldito había puesto sus labios -Me rompió la camisa y la falda y luego…- Me quedé callada por unos momentos recordando el dolor punzante en mi vientre, como apretaba mis brazos y piernas cortando la circulación en ellas, como sin compasión alguna me hería -Grité…pero nadie me escuchó- las lagrimas entonces comenzaban a rodar por mis mejillas ¡NO!¡ALEJATE!¡AYUDA! gritaba sin parar -Grité, grité y grité pero nadie vino…nadie me escuchó…pelee hasta el final pero perdí...- La miré y pude ver como sus labios delgados temblaban -Cuando termino me dejó allí en el piso- Para que aprendas la lección y sepas que debes hacer caso, se acerco a mi tomando mi rostro con su mano bruscamente, Ahora vete a casa y no vuelvas a desobedecer a tu padre o ya sabes lo que te espera, esas fueron sus palabras -Caminé fuera del local por la parte de atrás por donde nadie me vería y hacia mucho frio- temblé cuando recordé el frio que hacia aquella noche, pero ya estaba llegando al momento en que me topaba con Inuyasha debía pensar rápido en que inventar - Empecé a caminar y a caminar y un señor me dejo quedarme en su casa, era bastante pobre así que dormí en un colchón en el piso, me prestó unas ropas y bueno me quedé dormida y Kouga me pasó buscando…- Ante mis ultimas palabras ella se me quedó mirando. Se levantó de la cama y me abrazó acariciando mi cabello, yo la abracé igualmente dejando unas cuantas lágrimas salir, más que dolor sentía impotencia y rabia, ese maldito la iba a pagar. Ella se despegó de mi y se volvió a sentar en la cama.
-Devushka no estar diciendo verdad ¿En dónde se quedó esa noches?- demonios lo malo de que mi nana me conociera tanto es que sabia cuando mentía, sabía que mentí al final. Me mordí el labio debatiendo si decirle o no.
-Me topé con Kiki…- susurré bien sabia que nuestras conversaciones estaban siendo grabadas en aquellos momentos, sabía que estaba siendo grabada y él veía cada uno de mis movimientos así que use su sobrenombre, ella entendió enseguida. También le conté lo que pasó la noche anterior y ella simplemente sonrió. No estábamos en el lugar indicado para hablar con detalles dije nada más lo necesario y en clave, una que inventamos cuando era pequeña y solían castigarme, como ella era la que me cuidaba y no podía contarle lo que había pasado, la inventamos. Pero entonces mientras contaba recordé que Ayame tenía la dirección de la casa y Kouga lo había visto, entonces me desesperé -Babu tengo que ir a hablar con Kouga y Ayame si, enseguida vuelvo- ellos tenían que borrar la dirección y sobre todo no debían decir nada al respecto. Me paré de la cama corriendo hasta mi armario buscando una sudadera y unos jeans.
-¿Devushka no piensa comer? ¿Su padre no le dijo que se quedara en su habitación?- odiaba que dijeran que ese maldito monstruo, Naraku, era mi padre, pero sabia que lo hacia por su trabajo.
-Será solo un momento voy habló con ellos y vuelvo- dije mientras terminaba de abrocharme el jean, me puse los primeros zapatos que encontré y tomé mi celular, corrí hasta mi cama y le di un beso en la frente -En seguida vuelvo, ten el desayuno listo- antes de que saliera corriendo me frenó.
-Tenga cuidado- vi la preocupación en su ojo ya que el otro estaba tapado por un parche y le sonreí dándole otro beso en la frente, ella se ganó ese parche cuando era pequeña durante una guerra, que no me acuerdo cual es, en Rusia por su puesto.
-Como siempre Babu- y con esto salí corriendo de la habitación.
Me paré frente a la puerta y conté cinco segundos, ese era el tiempo en que la cámara que estaba en el techo y enfocaba a mi habitación cambiaba de posición, abrí la puerta y corrí directo a las escaleras. Corrí escuchando mis pasos haciendo eco en el lugar vacío, bajé tres pisos y me adentre en el pasillo, caminé seis puertas del lado derecho y toqué la sexta pero nadie respondió, volví a tocar la puerta repetidas veces tratando de no hacer tanto ruido pero nada. Lo lamento por ellos pero voy a entrar, giré el pomo de la puerta y me adentré en aquel lugar, estaba oscuro y olía a cigarrillo. Cerré la puerta tras de mi y traté de caminar con cuidado de modo de que no tumbara algo, caminé con éxito hasta la ventana, gracias al cielo conocía esa habitación como si fuera mía, me paré sobre unas cuantas prendas de ropa y tropecé con una o dos botellas así que me preparé mentalmente por si veía al perturbador cuando corriera la cortina negra. Todo estaba bastante silencioso la verdad, conté hasta tres y corrí la cortina dejando que la luz del sol iluminara la habitación.
Era un desastre total, había ropas por todas partes en el piso, colillas de cigarro, una botella de vodka de buena marca y sobre la cama enmarañada dos personas. Las sabanas de color negro arropaban a mi amiga que reposaba boca arriba con el cabello rojo desordenado al rededor de ella, tenía corrido el maquillaje y respiraba con lentitud, a su lado con un brazo sobre el cuerpo de ella estaba Kouga, su novio, estaba boca abajo con su cara hacia Ayame, tenia la boca abierta y la sabana arropaba de su cadera para abajo dejando su gran espalda expuesta. Respiré profundo negando con la cabeza, estos dos son una cosa seria; ellos no percibieron mi presencia. Respiré profundo y me acerque la cama agachandome para quedar al nivel de mi amiga, olía muchísimo a alcohol.
-Ayame- susurré moviendo su brazo, pero siguió durmiendo -Ayame- dije un poco más alto, esta vez se quejó enrollandose en el hombro de Kouga subiendo su pierna hasta los gluteos de el -Ayame despierta coño- hablé severamente peñizcandola.
-Déjame- me dijo mostrandome su dedo medio escondiendo su cara de la luz -Apaga la luz- su voz era ronca y profunda, yo reviré los ojos y me paré cruzando mis brazos. Caminé hasta el otro lado y comencé pasar mis manos por la espalda de Kouga.
-Despierta- le dije al oído con voz seductora sintiendo como se movía bajo mis manos.
-Mmmm Ayame- susurré él sin despertarse, me paré enojada.
-¡Despiértense los dos coño!- les grite esta vez, ellos se quejaron revolviendose en las sabanas.
-¿Qué pasa?- pregunto Kouga abriendo los ojos pero cerrandolos rápidamente al percibir la luz del sol
-¿Qué quieres?- se quejó ella.
-Miren necesito que por favor ustedes dos se queden callados ok- les susurré.
-¿Callados con qué?- preguntó Ayame restregándose los ojos sin entender.
-Con lo de ayer, la dirección que te mandé borrala, nunca existió y tú Kouga nunca viste a nadie, me buscaste en un motel ¿Vale? Borra la dirección también, es más en donde están sus telefonos- pregunté, Ayame sacó el suyo de la gaveta de la mesa de noche que se encontraba al lado de la cama y me lo lanzó, Kouga buscó con una mano bajo la cama y luego de unos segundos me lo pasó, busque los mensajes y los borré -Nunca paso eso ayer, vale- ellos asintieron.
-Eso era todo ¿Podemos dormir ahora?- preguntó un poco amargada mi amiga pelirroja pero la comprendía no hay nada mas molesto que te despierten después de una noche como la que me imagino que tuvieron. Yo asentí y le di un beso en la mejilla.
-¿Y para mi no hay?- preguntó Kouga bromeando, le di un beso en la mejilla también, él se rio y abrazo a Ayame cerrando sus ojos azules de nuevo, me dirigí a la cortina para cerrarla y me despedí de ellos.
-Silencio total vale- ellos gimieron en irritación y pude sentir como Ayame me lanzó algo pero apunto mal y cayó en algún lugar del cuarto, me reí y salí de la habitación corriendo a la mía nuevamente. Probablemente luego tendría que hablar con ellos nuevamente pero por lo menos ya los mensajes no existían.
Llegué a mi habitación oliendo el aroma de maple y mantequilla derretida. me dirigí a la cocina y allí estaba mi nana sirviendo unos panqueques en un plato. Yo le sonreí y me senté en la pequeña mesa circular. Mi habitación era en realidad un apartamento, Babu vivía al lado y ella solía hacerme el desayuno. Mi…padre (argh) trato de despedirla cuando cundo cumplí quince años pero le suplique tanto que no lo hizo, a cambio comencé a trabajar aquí…Me senté y las dos comimos tranquilamente.
Inuyasha P.O.V
-Señor Taisho- escuché a lo lejos, ¿En dónde estaba? -Señor Taisho- repetían unas voces a lo lejos, entonces recordé en donde estaba, en la sala de investigación, maldita sea me había quedado dormido -Señor Taisho- volví a escuchar esta vez alguien me movió, quite la mano que me tocaba de mi hombro y subí la mirada, tenia la vista borrosa así que me costó unos minutos identificar a las personas que estaban paradas a mi lado -Señor Taisho podría seguirnos por favor- dijo uno de los hombres que estaba vestido de negro, en su pecho el escudo nacional de Rusia, tenia unos lentes oscuros, parecían tipos de película.
-¿A dónde? ¿Quiénes son ustedes?- pregunté somnoliento viendo a la pantalla, todas las ventanas con la misma imagen "Acceso denegado, por favor introduzca la contraseña", las cerré rápidamente y los volví a mirar.
-Es requerida su presencia inmediatamente en la embajada rusa- dijo otro con un acento ruso bien marcado, yo arrugue la cara ¿Qué demonios?.
-¿Por qué me necesitarían a mi allá?- dije parandome, tomando el pote de café vacio caminando a mi oficina, detrás de mi venían los otros tipos.
-Señor Taisho es una cuestión importante por favor acompáñenos o tendremos que actuar violentamente- me volteé a verlos analizando rápidamente la situación, empecé a buscar información de unos rusos y me aparecen estos tipos de la embajada, es decir que los nombres que me dio Aome son gente importante o ¿Peligrosa? ¿Era ella peligrosa? Tal vez en la embajada me darían las respuestas que necesitaba.. respiré profundo y asentí -De acuerdo pero espero que sea rápido- inmediatamente los hombres me guiaron fuera de mi oficina hasta llegar a un carro muy lujoso de color negro, pasé y nos encaminamos a la embajada Rusa. Chequeé mi celular y tenía varios mensajes todos de Kikyo, puse el teléfono en silencio y lo guardé en mi bolsillo.
Pronto llegamos al edificio y nos bajamos. Antes de entrar casi que me violan para estar seguros de que no tuviera una bomba encima, me quitaron mi pistola, mi celular, mis llave y cualquier otro artefacto que ellos pensaron era peligroso, quedé tan solo con los jeans, la camisa que tenía bajo la sudadera negra y mis zapatos todo lo demás estaba en una caja en la entrada. Caminamos por los pasillos sin tener idea a donde íbamos en todas las paredes habían cuadros de héroes rusos o de las batallas. Subimos al ascensor y uno de los tipos marcó el piso cuatro. Una vez allí volvimos a caminar, ese lugar parecía una jefatura de policía más que una embajada. Caminamos hasta el final del lugar llegando a una oficina con paredes de cristal dentro de ella un hombre de mi edad aproximadamente leía un papel con una mano en su barbilla, tenía la tez pálida, el pelo negro y estaba bien vestido. Uno de los tipos toco la puerta de cristal y el hombre dentro subió la mirada, nos miró y le dio la señal para que me dejaran pasar. El tipo dejó el papel sobre el escritorio y se recostó de éste cruzandose de brazos, yo pasé y ellos cerraron la puerta tras de mi.
-Sientese por favor señor Taisho- indicó el hombre muy educado, habían dos sillas frente a él, me senté en la derecha y vi la placa sobre el escritorio le metal negro "M. Troshovski" leí rápidamente y volví mi mirada hacia él.
-Señor Troshovski ¿A qué se debe la urgencia de mi presencia si se puede saber?- pregunté casualmente, el hombre sonrió y comenzó a caminar por la oficina, yo lo seguía con la mirada.
-Puede decirme Miroku si desea- yo asentí -Vera señor Taisho anoche en la madrugada recibimos una alerta de que alguien andaba escudriñando en ciertos documentos de unos habitantes rusos- él me miró pero yo no me moví, escuchaba atentamente lo que decía el hombre, él asintió y continuó - Nuestras computadoras llegaron hasta su computadora y supongo que no es algo que haga como diversión a tan pasadas horas de la noche o me equivoco señor Taisho- yo lo miré, tenía que sacarle información a este tipo.
-Pues vera Miroku, no se equivoca no me gusta perder mi tiempo buscando información de gente por diversion- le respondí, él me miró esperando a que dijera más pero me quede callado.
-Entonces señor Taisho que hacia buscando información de esas personas- preguntó insinuándome a seguir.
-¿Quiénes son esas personas?- le pregunté con seriedad.
-Usted digame- respondió con una sonrisa.
-Creo que la vaga información que posee el FBI de esas personas no es suficiente para responder mi duda- El se quedó callado.
-Señor Taisho ¿Cuál es su interés en estas personas?- preguntó muy curioso -Que yo sepa usted trabaja en rangos de asesinatos no en este tipo de cosas- una pista, los tipos no eran asesinos, algo mayor, ¿Drogas? ¿Tráfico de armas? yo me quedé callado -¿Sabe su jefe acerca de esta investigación?- preguntó refiriéndose a Kikyo.
-No- respondí simplemente.
-Entonces esta trabajando en cubierto…¿Es usted un agente ruso oculto?- ¿Qué le pasaba al amigo? ¡Estaba como loco! Al ver mi reacción ta sincera quedó claro que no lo era -Ya veo…entonces señor Taisho sería usted tan amable de decirme cuál es su interés en ellos- aunque lo dijo de buena manera podía percibir la firmeza en sus palabras.
-Porque conozco a una de las personas- entonces inmediatamente el tipo me miró.
-¿Qué dijo?-
-Conozco a una de las personas- repetí.
-Si es conocedor de uno de ellos por que buscar su información- preguntó el sonriente.
-Porque las cosas cambian, no son lo que aparentar ser- Miroku se volvió serio quedandose en silencio por varios segundos.
-Señor Taisho le recomiendo que se salga de este caso- dijo suspirando el hombre.
-No- respondí rápidamente con decisión -¿Quiénes son esas personas?- pregunté de nuevo, este tipo estaba presionando mi paciencia que no era mucha.
-Esa es información que usted no debe saber-
-¿Y quién debe? ¿Ah?- Me paré alterado -¡Van a dejarla morir! Entonces parece que no protege bien a su gente Troshovski- me acerqué a el hombre parado frente a mi hasta quedar a unos centímetros de su cara, inmediatamente los hombres de negro entraron a la oficina pero él los paró con una seña y les indicó que salieran.
-Con que es la chica…- suspiró él alejándose de mi-Si la estamos protegiendo, solo que usted no lo podría entender. Ahora por favor retirese y no vuelva a buscar información de esas personas- dijo Miroku, la sangre me empezó a hervir.
-¡Protegiendo mis cojones! Yo de aquí no me voy hasta que no me dejen claro que esta pasando- grité plantando mis pies en el piso mirándolo fijamente a los ojos. El me miró por unos segundos como si estuviera pensando en algo.
-Señor Taisho, entiendo que tenga una corazonada con la bella Aleksandria o "Angélica"- sonrió al mencionarla, este maldito... -Pero todo está fuera de su alcance- dijo él dandome la espalda.
-¡No me interesa Aleksandria o Angelica yo quiero salvar a Aome!- Grité totalmente desesperado, inmediatamente el hombre se volteó a verme con los ojos abiertos como dos huevos.
-¿Qué acaba de decir?- preguntó acercandose a mi como si quisiera escuchar mejor mis palabras, lo dije bastante alto como para que no me escuchara.
- Ya me escuchaste, ahora me vas a decir quienes son esas personas o no- él me miró y luego se dirigió al teléfono que estaba sobre su escritorio.
-Irina llama a Kozlov- se quedó callado unos segundos - No me importa es urgente es sobre Karshnikova- volvió a callar viendome -Vale- trancó el teléfono y caminó hasta la puerta -Señor Taisho si desea ayudar a la chica va a tener que responder unas preguntas primero- Yo asentí e inmediatamente salimos de la oficina a otro lugar.
¿Qué demonios tramaban estos rusos?
