Cap. I Regresando a Casa
Hoy vuelvo a casa, luego de haber pasado los últimos dos años de mi vida sirviendo como voluntaria en Africa en un programa de salud, que apenas lo vi mis primero días de graduada de educación no me lo pensé y simplemente le avise a mi padre Chalie y a mis mejores amigas Alice y Angela, los cuales en un principio no estuvieron mi de acuerdo, pero no me importo al mes estaba en un avión para cumplir uno de mis sueños. Mi nombre Isabela Swan, "Bella" para los amigos, tengo 25 años y hoy regreso a mi hogar
Pero ahora estaba de regreso como una personas más madura, con una perspectiva distintas de las cosas, lo que vi en estos dos últimos años me dio a entender lo bendecida que fui a tener a mi padre a mi lado preocupándose por mí, pese a que mi madre nos abandono cuando apenas era una niña de 3 años y no volvió jamás.
Estoy a punto de aterrizar en mi última parada antes de llegar a mi hogar Forks, el vuelo desde Paris a Seattle había sido extremadamente largo y agotados, pero solo quería llegar a casa.
Había decidió que mientras me acoplada mi nuevo trabajo y conseguía una pequeña casa viviría con mi padre, que en sus propias palabras – Tu habitación esta exactamente igual desde el día en que te marchaste para la universidad y sabes que siempre seras bienvenida en casa – esas fueron las palabras que dijo el día que le comunique que regresaba a casa, palabras de un hombre que no era muy dadas a ellas, pero supongo que el estar tanto tiempo distanciados era el factor clave.
Para mis amigas Alice y Angela era un secreto mi regreso, pero es que solo quiera ver la expresión de sus rostros cuando me vieran las había extrañado un monto.
-Les informamos a los Sres. Pasajeros que estamos a punto de aterrizar por lo que les pedimos que se coloquen sus cinturones y pongan sus asientos de forma correcta— Esas palabras me trajeron de vuelta a la realidad… estaba a minutos de ver a mi padre. El aterrizaje fue perfecto, sin ningún inconveniente como el resto de vuelo, migración fue cosa de minutos, pero al llegar a erea donde buscar mi equipaje, todo era un caos, había muchos fotógrafos y periodistas. Pensé en es - pobre chico- digo chigo porque vi como tres hombres extremadamente grandes casi lo arrastraban y lo sacaban de ese embrollo, pero volviendo a mis asuntos pude ver mi equipaje lo tome y empecé a arrástralo hasta el área de espera.
Entre toda esa gente se encontraba mi padre sujetando globos que decían "bienvenida a casa"; cori hacia sus brazos como niña pequeña.
-Mi Bella – fueron las palabras de mi padre apenas mi tuvo entre sus brazos- Mi niña cuanta falta me hiciste.
Mientras yo con lagrimas en los ojos – Papa yo también te extrañe, pero ya regreso y no pienso moverme para ningún lado.
Vamos a casa, que acá hay mucha gente – señalo mi padrea- aparte te tengo una sorpresa en casa.
Papa quedamos en que ni Alice ni Angela sabrían de mi regreso- dije yo soltando el abrazo.
Tranquillas que ellas ignoran que tú te encuentras en la misma ciudad que ella, probablemente estén esperan tu llamada de todos los domingo- en el momento que mi padre dijo eso, tuve una excelente idea; ese par se juntaba sabados tras sabado para esperar mi llamada y este fin de semana tocaba llamar a la casa de Alice, de la cual tenía la dirección exacta, pues la enana de mi amiga no había movido su dirección desde que estábamos en la universidad.
Gracias por la idea- el domingo me regreso a Seattle para darles la sorpresa (apenas erajueves).
El trayecto a casa era largo, pero estaba igual a como lo recordaba todo excesivamente verde, muchos árboles y en la entrada de Forks el mismo letrero de bienvenida.
-Estoy segura que ese letrero es el mismo desde que tenía 10 años- le dije a mi papa.
-Si es el mismo no ha habido necesitad de cambiarlo desde aquel choque- señalo mi padre… claro el sabia todo sobre Forks no por nada era el jefe de la policía, en un pueblo donde casi nunca ocurría nada extraordinario y le permitía vivir la vida tranquila que siempre soñó.
Al llegar a la casa todo estaba exactamente igual. A como lo deje hace dos años, cuando me vine a despedir de mi padre para vivir la gran aventura. La habitación de mi niñez y adolescencia estaba igual, exceptuando por algunas cajas que deje acá luego de acabar la universidad, pues no podría llevar todos mis amados libros de a mi viaje.
-Bella- me llamo mi padre- podrías bajar un momento.
-Ya bajo – baje las escaleras y me encontré a mi padre al pie de ellas.
Acompáñame hasta el garaje tu sorpresa esta ahí- lo seguí y dentro de ella había el auto con el que siempre había soñado un Audi 5 color azul.
(mi padre era un hombre muy trabajador y a pesar de haber heredado mucho dinero por parte de sus padres, era poco el que utilizaba casi la totalidad del mimo estaba invertido en varias empresas a las cuales poco hiba y las cuales les generaba mucha ganancia; normalmente cuando utilizaba ese dinero era para cumplirme algún capricho, el pensaba que con lo que ganaba como jefe de policía era suficiente)
Gracias! Papa no tendrías que haberte molestado- le dije al mismo tiempo que salía corriendo hasta la puerta de conductor- simplemente perfecto.
Sé que cuanto te gusta tu independencia y que pronto buscaras un lugar en donde independizarte, pero te digo desde ya que no hay ningún tipo de apuro- dijo con calma- todo llegara a su tiempo.
Luego de eso, fuimos a la cocina, preparamos algo ligero y nos fuimos a dormir, mañana seria un día muy largo había mucho que hacer.
Las primeras luces del día llegaron, el astro rey brillada por su ausencia, sería un día nublado, lo normal de acá. Mi padre ya había salido para la estación, me levante de la cama, tome una ducha de los mas relajante para estirar los músculos, baje a la cocina y encontré una nota de mi padre:
Bella, me llamaron temprano de la estación ha surgido un problema,
Nos vemos en la noche.
Charlie
Tome un rápido desayuno, pero todo un manjar comparado al que estaba acostumbrada de mis días de voluntaria, y salí corriendo para el hospital, ya que por vía telefónica y con mis referencias de la ONG a la que trabaja por dos años pude conseguir una entrevista con el Director de Hospital de Forsk, ya tenía claro cuales era mis prioridades a partir de este momento me dedicaría a culminar mi especialización sería pediatra, mi amor por los niños era muy grande.
Salí de casa en un nuevo y flamante carro, mi padre sí que tenía buenos gustos. Amaba este carro era perfecto; llegue al hospital estaba todo en el mismo lugar, poco eran las cosa nuevas que había por este lugar. Al llegar a recepción pregunte por el Dr. Carlisle Cullen y me señalaron como llegar hasta su oficina al llegar me encontré a nada más y nada menos que a una antigua compañera de secundaria Jessica Stanley.
Jessica, como estas? Muchos años sin verte- la salude de la manera más normal posible, aunque por dentro me moría de la risa, esta mujer era la clase de chica que te hacia la vida todo un infierno en el instituto - La última vez que nos vimos no fue en la graduación? – seguramente cuando le contara esto a Alice estallaría de la risa.
-Isabela?- la cara de ella no tenia precio- que gusto en volver a verte; tienes cita con el Dr. Cullen?-
Si el me espera para una entrevista, me interesa la vacante de Pediatría- dije mientras tomaba asiento
Cierto tu padre no para de hablar de lo grandiosa que es su hija medico- me puse de colores, no sabía que Charlie estuviera tan orgulloso de mi- no para de hablar de ti.
Buenos días- dijo un hombre al entrar a la sala, alto rubio de ojos claros, aparentaba unos 40 muchos o 50 y pocos; muy guapo por cierto- Tu debes ser Isabela Swan?- dijo refiriéndose a mi- Disculpa la demora solo que en cuando desperté en casa había una agradable sorpresa, sígueme a mi oficina, que nadie nos moleste Jessica.
Abrió la puerta de su oficina y me dio paso, al entrar pude ver que el decorado de esta era magnifica. – Toma asiento – dijo mientras bordeaba su escritorio y tomaba asiento.
Dr. Cullen es un placer conocerlo al fin – dije de manera más educada, a quien posiblemente pronto sería mi jefe – apenas acabo de regresa de áfrica y ya estoy ansiosa por empezar, quiero culminar esta especialización.
Veo que no se anda por las ramas, me gusta eso, pero dejémonos de formalismo y llámame Carlisle – dijo que una bella sonrisa que seguramente de joven habría propinado que muchas mujeres cayeran a sus pies – tus referencias son magnificas, y te notifico desde este momento ya formas parte de nuestro cuerpos de médicos, pude constatar todas tus referencias y son magnificas, serias como el hijo que siempre soñé, solo que el mío se dedico a su pasión la música.
-Entonces esto quiere decir que tengo el empleo- pregunte nerviosa
-Claro, comienzas en una semana, para que te de tiempo de instalarte, me imagino que hay personas que deseas visitar que tienes tiempo que no ves- dijo en tono muy paternal recordándome a Charlie
- Si mis amigas aun no saben que he llegado, pondrán el grito en el cielo por no haberles avisado, pero es que seguramente me habrían raptado y habría manera de escaparse para venir a esta entrevista.
Buenos Isabela? – Bella lo corregí al momento- entonces Bella, nos vemos no este lunes si no el próximo disfruta de tus días.
Tropecé con alguien a la Salida del hospital, mas no le di importancia y seguí hacia donde había dejado estacionado mi carro, me dirigí hacia la comisaria para darle la buena nueva a mi padre y saludar algunas personas que fueron importantes durante toda mi vida y que a muchas tenía desde que partí para la universidad sin ver.
En la comisaria todo seguí igual, es como si el tiempo no pasara por ahí, al verme con una gran sonrisa mi padre supo que había obtenido el puesto.
-Felicidades hija te lo mereces- decía lleno de orgullo
- Bella ignóralo- dijo alguien que enseguida reconocí Taylor otro compañera del instituto pero que a deferencia de Jessica siempre fuimos muy buenos amigos- Solo esta feliz porque vas a pasar una temporada cerca de casa.
- Lo tengo claro- dije feliz de quedarme un tiempo cerca de mi padre y amigos.
Salí de la comisaria rumbo a la casa, aun no me había acostumbrado al cambio de horario por lo que me fui a dormir, ya que mañana seria un día llego de emociones y el reencuentro con las dos locas más importantes de mi vida
