Capítulo 7
Abrió los ojos lentamente, ya no tenía sueño. Los cerró y abrió un par de veces hasta que se le despejaran del todo. Iba a estirazarse, pero algo la abrazaba. Sonrió. Lentamente se dió media vuelta y quedó de cara a Merlín. El cual dormía profundamente, se sonrojó al sentir el calor que desprendía su cuerpo. Ella se acurrucó en sus brazos. Le gustaba tenerle cerca. Antiguamente cuando vivía con Uther, ella hacía una visita a Athur, pero en realidad solo quería ver a Merlín. Pero el no tenía ojos para ella. Recordó una de las visiones del pasado en el que él besaba a Freya en una especie de cueva o algo así. Las lágrimas corrieron por sus ojos. Era como si hubiese estado allí presente cuando se besaban. Era horrible. Recordó que se tiró toda la semana llorando por aquello. De pronto el cuerpo de Merlín se movió y despertó de sus ensoñaciones a Morgana, la cual todavía tenía las lágrimas en la cara. Se las limpió y vió como Merlín despertaba.
- ¿Te he despertado?- Dijo él risueño. Ella negó con la cabeza y él sonrió, aún medio dormido. Aquella expresion en la cara, le resultó graciosa. Sonrió, al saber que Arthur nunca le gustaba levantarse temprano. Y a Gawaine menos. Y aquellos eran los primeros rayos de sol del día. Merlín se despertó por que su cuerpo estaba acostumbrado a levantarse temprano, pero ella sabía que el camino a Camelot era corto, así que Arthur y su caballero aprovecharían para dormir. Y ella para estar más tiempo con Merlín, el cual dejó caer su cabeza sobre la almohada otra vez, haciendose el dormido. Miró por el rabillo del ojo a Morgana y se rieron. Merlín estaba tumbado boca arriba y Morgana aprovechó para recostarse en su pecho. No tenía sueño, pero tampoco ganas de levantarse, en la cama se estaba muy agustito. El brujo empezó a juguetear con su pelo y ella sonrió ocultando la cabeza en su pecho. Merlín cogió los muslos de morgana y con ellos la impulsó hacía arriba, dejando su cara enfrente de la suya. Se sonrijó grandiosamente al sentir su cuerpo y sus manos en las piernas. Se apoyó sobre los hombros para no aplastarle. El le puso el pelo detrás de la oreja y le sonrió. Ella le sonrió a su vez.- No quiero que te cases con Gawaine.- Al oir aquello la bruja se sorprendió y a la vez se sonrojó más si eso era posible. Él se sintió egoísta diciendole aquello, así que le dió una oportunidad más para romperle el corazón.- A no ser que le ames- Morgana le miró desconcertada buscando en los ojos de él alguna respuesta.
- No voy a casarme con él.- Pero aquello no dejó satisfecho a Merlín.
- ¿Le quieres?- Preguntó intentando hallar una respuesta, pero lo único que obtuvo fué que Morgana se sorprendiera. La cogió por los brazos y sintió su gélida piel que se mezclaba con la suya ardiendo.
- Sí.- Al oir aquello Merlín se quedó sin corazón, sintió que se le rompía, igual que cuando Alvarr le dió un pequeño beso en la mejilla a Morgana. Le entraron ganas de extrangularlo, a él y a Gawaine en ese momento. Sintió la angustia en su pecho y las lágrimas contenidas en sus ojos.- Pero entre querer y amar hay una gran diferencia.- Morgana prosiguió- A él le quiero, pero a tí te amo.- Aquella frase hizo que ambos corazones se acelerasen. Morgana agachó la cabeza hasta la altura de la de Merlín y lo beso. Siempre había querido que sus bocas se encontraran. Era un beso muy dulce. Así era Merlín, pensó Morgana, peró él empezó a aumentar la pasion del beso. Él se sentó y Morgana encíma de él. Ella pasó los brazos por encima de los hombros de Merlín. Y este puso sus manos en su cintura y le atrajo hacía él, aún más. Morgana sintió algo duro bajo ella, al saber lo que era sonrió, pero no dejó de besarle. Merlín cambió su posicion y se tumbó encíma de ella. La cual al sentir su peso, lo besó con más ahínco y le bajó los pantalones con los pies. Él quedó en boxer, pues había dormido sin camisa. Se hacercó al oído de Morgana y le susurró si estaba segura de que quería seguir. Ella asintió con la cabeza. Él empezó a desnudarla, despacio, disfrutando al hacerlo. Cuando los dos quedaron desnudos, se examinaron el uno al otro. Morgana estaba nerviosa, tenía miedo, no podía negarlo. Merlín la besó para tranquilizarla y luego bajó por su hombros recorriendole el cuerpo. Ella se mordió el labio por el placer. Luego fueron uno. Morgana se le escapó una lágrima, pues en verdad dolía más de lo que había esperado.
- Si quieres paramos.- Dijo él preocupado, pero ella negó. Quería que aquello pasara. No sabía si Merlín era virgen, pero ella lo era y deseaba que él tambien lo fuera. Se sintió utilizada al pensar si quiera en que Merlín no era virgen y solo la estaba manejando por diversion. Otra penetración. Ella se agarró a la espalda sudada de él, le incaba la uñas y aunque a Merlín le dolió, no fué un dolor intenso, por lo que siguió. Cuando paró se dejó caer sobre ella, cansado. Volvía a tener sueño. Pero antes de que volviera a dormir la beso y le susurró al oído cuanto la amaba. Ella sonrió y se durmió.
Cuando despertaron, no habría pasado más de una hora. Se dirigieron a la ducha y se bañaron. Luego se vistieron y salieron de la habitación. Pero a Morgana le entró una sensación de culpabilidad y traicion en sí. Soltó dos lágrimas, que recoriieron rapidamente sus mejillas. Merlín se detuvo en seco y la miró esperando una respuesta.
- ¿Qu-e le dire?- Dijo con hipo, Merlín comprendió que estaba asustada, pues Gawaine pensaba en casarse con ella y si ella le rechazaba sería una verguenza, un deshonor. Pero no podía decirle que sí. Merlín no encontró la respuesta y se sentía mal por lo que había hecho. Pero Arthur llegó por detrás de ellos interrumpiendo, como siempre.
-¿Que tal habeis dormido?- Dijo dirigiendose a Morgana. Ella solo le respondió con una sonrisa. Cuando bajaron a la taberna a desayunar, allí se encontraba Gawaine, el cual al ver a Morgana, le pasó un brazo por el hombro y luego le dió un beso en la frente. Merlín le dedicó una mirada asesina. Poco despues partieron, pero esta vez Morgana iba con su hermano, pues evitaba a Gawaine y tambien a Merlín para no levantar sospechas. Llegaron cabalgando y Morgana se puso la capucha verde tupida que le regaló a su hija, luego entraron en el pueblo. Se fijó en que en todas las casas y en todos los patios y calles, la gente saludaba y alababa a los tres hombres que llegaban. Abanzaron un largo trozo del trayecto hasta llegar a los portones que daban entrada al castillo. Al pasar los guardias inclinaron la cabeza y los dejaron pasar sin titubear. Arhur ayudó a bajar a su hermana y despues entregó los caballos a Merlín para que se los llevase al establo. Morgana lanzó una última mirada a Merlín. Tras eso se adentraron en el castillo. Al entrar en la sala del trono, los únicos que allí se encontraban eran Uther y Gwen que charlaban animadamente. La última cambió su expresion al ver entrar a Arthur seguido de Gawaine y de una persona, que aunque se ocultase bajo una capa, reconocía perfectamente.
- Padre...- Dijo y sin reverenciarse se giró hacia atras he hizo una señal a Morgana para que se acercase, al estar a la misma altura que su hermano, se quitó la capucha, temerosa de la reacción de su padre. Este la sorprendió. Pues sonrió ampliamente al verla y se levantó para abrazarla como si nada hubiera pasado, como si nada se hubieran dicho. Ella corrió y se echó a sus brazos. Estaba llorando. La última vez que tuvieron un reencuentro así, él fué el que lloró y ella utilizó sus lágrimas para volverle loco. Él la miró y sonrió y con ese simple gesto la hizo sentir como en su casa.
