Capitulo 3 - Es mejor olvidar

Después de aquella mañana reconfortante en los brazos de mis dos mejores amigos, mi máxima preocupación fue el encontrar algo de decente para comer en mi nevera.

Como cualquier universitario emancipado, llevaba el orden y la higiene de mi apartamento en números negativos. Mi primera visión del día en mi hogar era, normalmente, un puñado de revistas y de envases de comida tirados por el suelo junto con miles de objetos, que solían ser utensilios de estudio o libros de temática fantástica que leía por afición, tirados por las mesas y los estantes. Además de eso, mi ropa estaba tirada de cualquier manera sobre mi cama, mi mesita y mi armario, mostrando un aspecto aún más desordenado aún y que daba pena al lado del perfecto hogar de Berwald y Tino, o al de los hermanos que también tenía su orden implacable.

Estuve una semana entera encerrado en aquel estercolero. Y, realmente, fue la semana más corta de toda mi vida.

Durante una semana, y con la escusa de una enfermedad que Berwald me ayudó a respaldar a regañadientes, no asistí ni al trabajo ni a la universidad. No hice deberes, no hice ningún esfuerzo. No hice nada que no fuera ver la tele, comer y dormir como una marmota. Bueno si, si que hice algo más que comer comida basura, ver programas de cotilleo y dibujos animados en la televisión y dormir quince horas diarias, y ese algo era llorar.

Me tire una semana llorando la muerte de mi relación con el noruego. Una semana entera consumiendo quilos y quilos de pañuelos y de papel del váter que acabarían tirados de cualquier manera por todo el departamento, creando en el un campo de concentración de mocos. Mirara donde mirara de mi departamento me deprimía. ¿Había algún lugar donde no hubiera besado, manoseado o hecho el amor con el rubio en aquel lugar? Probablemente no. Tres años de relación dan para muchas perversidades y para muchos recuerdos.

Recuerdos de días felices que me atormentaban día y noche, azotando mi corazón y mi mente dejando mi amor por mi mismo por debajo del suelo y mi apartamento mucho más sucio que antes.

Tino me acosó a llamadas todos, pero que todos, los días de mi encierro. No hubo día que no me llamara al ir y volver del instituto para comprobar que seguía vivo y la suciedad no me había tragado al completo, aunque de vez en cuando también me llamó entre la hora de la merienda y de la cena si había acabado sus deberes escolares pronto. Realmente agradecía la pesadez del finlandés, con sus actos me demostraba que no estaba solo y que tendría su apoyo si me hacía falta, que él era mi amigo y que me cuidaría el mismo si hiciera falta.

Berwald vino a mi apartamento varias veces a la hora de comer, más que nada porque como ambos eramos los únicos universitarios del grupo y los otros tres iban a un instituto privado eramos los únicos que asistíamos a clase únicamente por la mañana, y me obligó a comer comida de calidad, aunque nunca me obligó a recoger. Quizás sería por el echo de que mi faceta desordenada y despreocupada siempre le había gustado al callado sueco, o quizás porque tuviera miedo de encontrar algún parásito extraño que vivía entre mi porquería.

A veces, el estar con él era realmente incomodo. Que tu primera pareja te consuele después de que te pasara exactamente lo mismo que te paso con ella era bastante irritante. Aunque nunca me quejé por el echo, es más hasta llegué a disfrutarlo. A pesa de que yo y Berwald termináramos de mala manera para ambos, mal en el sentido de que por celos acabemos llevando nuestras discusiones a la manos y con varias lesiones a causa de los golpes y las heridas que nos proporcionemos en la batalla campal que protagonicemos el día de la ruptura, nos llegamos a hacer grandes amigos al encontrar de nuevo el amor cada uno por separado. Además, el ser los más grandes del grupo y tener la misma edad nos ayudó bastante a consolidar el lazo de afecto que nos costó recuperar tras la sangrienta ruptura. Todos eso, y el echo de que nos seguíamos queriendo, no amando como en su día, pero el fantasma de nuestra relación seguía flotando entre nosotros.

Siempre me pregunté porque en todo aquel tiempo no pensé en volver con el chico cuando le seguía queriendo y sabía que él también a mí, sobretodo en aquella semana que necesitaba sentirme querido más que ningún otro momento de mi vida.

Incluso en aquella semana evité al máximo el contacto físico con el sueco tal y como había echo desde que rompimos en el instituto y le cambié de tema cada vez que me hablaba de lo que Tino le contaba sobre Lukas y no se atrevía a decírselo por teléfono. El saber que el rubio seguía su vida como si no hubiera ocurrido nada me dolía mucho más. ¿Tan fácil era olvidarme? ¿Tan fácil era olvidar los momentos que habíamos pasado juntos? ¿Los momentos que seguían grabados a fuego en mi corazón?

La mirada intensa del holandés le picaba en la nuca como si miles de mosquitos le estuvieran sacando la sangre exageradamente. Y no solo su mirada, si no también el aura de odio que emitía a su alrededor intimidandole mientras intentaba limpiar los platos sucios del bar en el que ambos trabajaban para pagarse el alquiler del piso y los estudios.

El holandés se llamaba Vicent Vanderhoeven, o "Doble V" que era tal y como le solía llamar el danés para hacerle enfadar y que le mostraba su lado enfadado en vez del ausente que solía mostrar el chico. Él también era rubio como él, pero de una tonalidad más ocura, y poseía unos hermosos ojos verdes esmeralda que eran mucho más oscuros que la del resto de las personas. También solía llamarle gallina mientras peleaban, ya que el chico se solía peinar el cabello en una especie de cresta enorme que subía por la parte del flequillo, despejando su frente de cabellos y se echaba atrás en las patillas, dandole un peinado parecido a los de los malos de las películas de dibujos animados que veían de niños.

-¡Ya vale gallina! ¡Me pones de los nervios!-protestó el ojiazul mientras se giraba para encararse a Vincent.

-¡Eso te pasa por dejarme cubriendo tu puesto durante una semana engreído de mierda!-gritó el otro dirigiéndole una dura mirada.

-¡Estaba enfermo!-se excusó el chico diciendo la mentira por la cual no había perdido su trabajo.

-¡Del nabo estabas enfermo!-replicó el holandés.

-¡No hay quien te soporte! ¡GALLINA!-insultó el chico sintiéndose ofendido por su replica.

-¡REPITE ESO MARICA!-gritó el holandés dejando los platos que fregaba en el fregadero antes de comenzar a andar hacía el otro rubio.

Los rostros de ambos chicos quedaron a ambos centímetros el uno del otro mientras sus ojos se encontraban en una fiera batalla, brillando con malicia y fuerza intentando intimidar a su rival.

-Eres odioso...-bufó el danés girando su rostro y mirando de nuevo el fregadero apartando su mirada del chico que tenía su misma altura.-Pero...gracias...-murmuró sin girarse a verle.

Los ojos de Vincent de abrieron de par en par sorprendidos por el agradecimiento de Søren. ¿En serio el orgulloso danés le estaba dando las gracias a pesar de que se llevaban como el perro y el gato? Parpadeó varias veces sorprendido, incapaz de pronunciar palabra alguna.

-Has cubierto mi turno durante una semana...si fuéramos amigos lo entendería pero tal y como nos llevamos tú y yo...-murmuró a una velocidad increíble intentando ordenar todas las cosas que le quería decir al chico. Sería un idiota, un prepotente, un arrogante y un chulo, pero le había cubierto el puesto y le había ayudado a no perder el trabajo que tanto esfuerzo le había costado conseguir a pesar de que ellos dos se pasaban el día entero discutiendo.-Pues eso...gracias Vincent...-murmuró de nuevo mirando fijamente la pica.

El holandés se sonrojó un poco y musitó un "no fue nada" prácticamente inaudible mientras volvió a su tarea incapaz de discutir de nuevo con el chico. La verdad era que en el fondo, pero que muy en el fondo, el danés le caía bien y no quería despedirse de él así, ya que si este perdía el trabajo dejarían de estar juntos y el holandés sentía que el chico de ojos azules era el único con el podía llegar a tratar aparte de sus hermanos. Para él, Søren era lo más parecido a un amigo que tenía en ese momento, por más discusiones que protagonizaran.

La posibilidad de decirle de salir a tomar aquella noche cruzó la mente del danés. Invitándole a un par de copas podría compensarle por lo que había echo y, además, podría ganarse la amistad este, su primera amistad fuera de los "Nordic Five". Y aparte de todo eso, no tendría que pasar el rato hasta la hora de dormir solo en su habitación recordando momentos felices de su relación con Lukas y llorando su perdida.

Animado, se giró un poco mirando al chico mientras fregaba los platos completamente ajeno a lo que recorría la mente de él. Quizás le dijera no pero el paso que iba a dar sería muy importante, pues nunca se había relacionado con nadie desde que era pequeño y los únicos amigos que conservaba eran los de la infancia. Se aclaró la garganta preparado para decirlo abriendo la boca para dejar que las palabras salieran de ella dulcemente, sin temblar a causa de su nerviosismo.

-Vincent...-comenzó a decir despacio apremiándose a si mismo a alzar el tono de su voz. En ese momento el teléfono del danés sonó interrumpiendo al danés, quien saltó tomando su teléfono con las manos espumas y arrepintiéndose luego de haber echo aquello pues podría haber roto el teléfono móvil.-¿S...si...?-preguntó esperando que su voz llegara al otro lado del teléfono.

-¡S'ren!-exclamó el sueco con un tono de voz animado que asustó al danés. ¿Berwald animado? Algo muy extraño debía de estar ocurriendo para que el sueco dejara de hablar tan tímida y rudamente como lo hacía de normal.-¡'st'y de c'pass c'n 'nos 'mig's! ¿Te v'en's? ¡La f'essta 's g'n'al...!

-¿Ber...estás borracho...?-preguntó el danés sorprendido y asustado. Nunca había visto al chico borracho. Nunca. ¿Qué hacía bebiendo a las nueve de la tarde? ¿Qué hacía bebiendo tanto como para acabar borracho?-¿Dónde estás...?-preguntó tomando un papel de su bolsillo y anotando en el con un boli, que siempre llevaba por si a un caso encima, la dirección del barecito donde el sueco estaba de juerga con sus compañeros de trabajo según le decía por teléfono.

-Yo cubriré la última media hora de tu turno.-afirmó el holandés sin levantar la cabeza del fregadero.-Le diré al jefe que te encontraste mal y que te fuiste a casa, pero corre a recoger a tu amigo antes de que haga alguna locura.-apremió el chico sin mirarle siquiera. ¿Por qué estaría haciendo aquello por el danés? Ya era la segunda vez que se ofrecía a tomar su turno. A este paso acabaría trabajando el doble todos los días...

-Vincent...-el chico se quedó parado y miró al holandés con nuevos ojos. Estaba claro, intentaría hacerse su amigo, costara lo que le costara y aunque tuviera que ser a contra voluntad de este.-Muchas gracias...eres todo un amigo...

El holandés le dedicó un gruñido a modo de respuesta y el ojiazul salió de la cocina con una gran sonrisa en el rostro olvidando que tenía que ir a recoger a su amigo que se encontraba completamente ebrio.


N/ A: ¡Hasta aquí por hoy!

Pido disculpas por este capitulo random, pero no quería hacerlo ni muy largo ni muy consistente, solo lo he e echo para meter al holandés en la historia y, más o menos, hablar de la relación que hubo entre Sweden y Denmark, relación que tendrá mucho importancia a partir de ahora en el fic y que seguramente averiguaréis lo que pasará entre esos dos con el titulo del próximo capitulo y este final de cap tan random y típico de anime romántico.

Por si acaso: Vicent Vanderhoven - Nederland/Holanda (Nombre no oficial).

¡Bueno! Me pongo a los reviews de inmediato.~

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LOS ANIMOS! (L) Kurai os quiere a todos y cada uno de los reviewers (LLLL)

Ahora por separado~ -Kurai esta emocionado-

Merlina-Vulturi: En realidad, Noru hasta es cruel con den en el anime/manga de la serie por lo que nunca he entendido el porque de esa pareja xD La idea de un Noru frío e indiferente no es mía, el personaje es así en la realidad. Si, si, según las descripciones de Hidekaz, Noru no para de insultar a Den y de ahorcarlo de la corbata cuando este dice algo que lo irrita un poco xD Me alegra de que te guste el fic *^* Hasta otra ^^

Laila.X.: Me alegra de que te guste tanto eso quiere decir que no soy tan malo D: xD Y si, van a sufrir todos y cada uno de los nórdicos muahahaha, el holandés no que suficiente sufre de por si solo xD Ahora el borracho es Ber (?) Temedme, he echo un Sweden borracho, eso es puro terror y Belarus es una niñita scout dulce y agradable comparada con él (?) xD Sayou~ ^^

atramentaceous: -sonrojado y a punto de llorar de emoción- N..no me puedo creer que te tomes esas molestías para entender mi fanfic ;/; En serio, es un fanfic cutre de un escritos mediocre ;/; Pero, thanks ;/; diría muchas gracias pero las dudas de si es "a lot of" o "much" me corroen y abrir el traductor me da vagueza =3= xD Bye! *^* Mata ne!

akari black: Si tienes problemas para entender al sueco dímelo ¿ok? D: Que si hace falta te escribo a partir de ahora lo que diga bien puesto en las notas del autor y así no hace falta que averigües lo que trata de decir D: Muchas gracias por el review~ ciao~

Marinaa: tranquila mi amor (?) te voy a dar ración de yaoi hard en este fic, pero más adelante (?) Mientras tanto contentate conmigo DDD: xD PD: Si sigues muriendo me buscaré a otra Islandia que haga incesto conmigo (?) Te loff

clicker-195: gracias! ^^ creo que mi fic es diferente porque seré el único escritor de FF que odia la pareja de DenNor (?) En serio, no me gusta xD Pero para gustos los colores siempre digo~ Espero que sigas leyéndome a pesar de que sea cutre este capitulo~ Hasta otra nwn

BeOneWithSara: -Kurai casi escribe BeOneWithRusiaDa~- Owww Castellón, Vila-real owww -Se emociona más porque él vive en Almazora- ¿3 no son oficiales? o3o Que yo sepa Hidekaz aún no ha dado nombre a ningún nórdico aún (aunque parece ser que todo el mundo tiene claro cuales son los nombres de Norway, Finland y Sweden pues siempre, sea donde, sea no varían). Me alegra de que te guste *^* -Se suena repetitivo pues ha dicho la misma frase en cada review- Y tranquila...sufrirán...todos sufren a manos de Kurai...-siente pena por los lectores sensibles (?)- Ciao!

Ahora que he contestado me siento persona vee~ u/ú~ ¡Cuidaros todos y hasta la próxima!

Capitulo 3: Los borrachos no mienten, besan.