Disclaimer: No me pertenece Death Note y bla bla bla xD


Capítulo 6: Música e historias policiales.

Un miércoles por la tarde, Near y Luz se juntaron como de costumbre a estudiar. Lo cierto es que, si bien estaban juntos todas las tardes, cada uno estudiaba por su cuenta, ya que ninguno realmente precisaba la ayuda del otro. Luz generalmente se quedaba en su escritorio, y durante una hora Near no escuchaba de ella. Near en cambio se quedaba en el piso, jugando siempre con algo, y en algunas ocasiones se recostaba en la cama de la muchacha para hacer alguna que otra tarea importante; después de todo, no quería que fuera tan evidente que no era un estudiante normal.

Aunque por gran parte de la tarde ambos realizaran actividades por su cuenta, ya se habían acostumbrado a estar juntos. A Luz le sorprendía que pudiera trabajar tranquila sin que el muchacho la interrumpiera, como solía pasar cuando intentaba estudiar mientras su novio se encontraba en su casa. Pero más le sorprendía caer en la cuenta de que realmente apreciaba la compañía del joven. Con él no dejaba de hacer las cosas como le gustaban -pues seguía trabajando a su manera-, raramente había silencios incómodos -pues ambos sabían apreciar el silencio-, e incluso hasta era más entretenido que estar sola -ya que siempre quedaba algo de tiempo para alguna conversación de cualquier tipo-.

Esa tarde, Luz terminó de estudiar para su examen de Redes Informáticas, y se levantó de su silla para ver que estaría haciendo su compañero. El Concierto para Violin No. 3 en Sol mayor, de Mozart, sonaba en la habitación. Escuchar música Clásica se había vuelto otra de las costumbres de ambos jóvenes a la hora de estudiar.

En la cama de la muchacha, "Will" yacía sumergido en un tranquilo sueño. Luz lo observó extrañada, pues era la primera vez que veía al joven dormir, y se acercó a la cama. Una sonrisa marcó su rostro. Más de una vez la apariencia del muchacho le había causado ternura, siempre con sus juguetes y con sus expresiones, más propias de un niño que de un adulto. Era imposible ignorar lo mucho que el muchacho le hacía acordar a un niño.

Luz se arrodilló en el suelo, al lado de la cama, y apoyó los brazos en el borde de ésta, observando el rostro tranquilo de Near. Sin pensar, extendió uno de sus brazos y acarició la mejilla del muchacho, sintiendo la suavidad de la piel de éste bajo sus dedos. Cayendo en la cuenta de lo que estaba haciendo retiró la mano y se limitó a observar a su compañero. La música seguía sonando, arrullando a Luz, a quien cada vez le pesaban más los párpados. En algún momento, entre pensamientos, se rindió ante el sueño.

El primero en despertarse fue Near. A través de la ventana se podía ver el cielo, casi totalmente oscuro. El muchacho se sentó en la cama, sorprendido de haberse quedado dormido, ya que hasta por las noches le costaba conciliar el sueño. Con curiosidad observó que su compañera se había quedado dormida también, y sintió un poco de culpa al ver en la posición en la que ella se había dormido: arrodillada en el suelo, con los brazos sobre la cama y su cabeza reposando sobre ellos.

Near se levantó de la cama y se arrodilló al lado de Luz. Pasó sus brazos alrededor de ella, la levantó -con esfuerzo- y la recostó en la cama, intentando no despertarla. Pero fue inútil, pues los ojos de la muchacha se abrieron en cuanto su espalda toco el cómodo colchón de su cama.

- ¿Will? - preguntó confundida.

- Lamento haberme quedado dormido en tu cama... - se disculpó él. La muchacha sonrió y negó con la cabeza.

- Está bien... Además no sueles dormir mucho, ¿verdad? - preguntó Luz, con la voz aún tomada debido a su reciente despertar. Near la observó por unos segundos. Si el comentario de la joven lo había sorprendido su rostro no lo demostró.

- ¿Qué te hace decir eso? - preguntó con curiosidad.

- ¿Hm? Nada en particular, simplemente supuse que tal vez te costara dormir tanto como a mí...

- ¿Te cuesta dormir?

- Si, desde pequeña... - respondió Luz - Me acuesto temprano pero puedo tardar horas en dormirme. Generalmente para poder dormirme tengo que ponerme a leer un libro, o a escuchar música.

'O a escribir en la Death Note', concluyó Near en su mente. Entonces, ¿podría ser que su teoría estuviera equivocada? ¿Sería posible que la que ejecutase los asesinatos siguiera siendo ella? Sin duda no había considerado la posibilidad de que ella tampoco pudiese dormir por las noches.

- ¿Quieres llevarte este CD? Parece que te ayudó a dormir... - dijo Luz, interrumpiendo su línea de pensamiento, que sin duda retomaría más tarde. Luz abrió la lectora de CD y retiró el compacto, guardándolo en su caja. Extendiéndoselo a Near, agregó - Toma, consérvalo. Ya lo tengo copiado en el ordenador.

El muchacho dudó por un instante, pero terminó aceptándolo.

- Gracias, - dijo, con una suave sonrisa. Luz se limitó a asentir.

- Will, ¿quieres quedarte a comer? - preguntó la muchacha, cambiando el tema de la conversación. - Mi padre no vendrá hasta después de medianoche.

Near lo pensó por un momento y asintió. No sólo era una buena oportunidad para seguir investigando a la muchacha, sino que además le pareció que a ella le gustaría cenar acompañada.

- ¿Qué te gustaría comer? - preguntó ella, sin saber las preferencias del muchacho con la comida.

- Lo que sea esta bien.

- En ese caso... ¿Te gustan los ñoquis? - dijo Luz, y él asintió. - De acuerdo, voy a comprar los ingredientes que me faltan, ¿me acompañas, o prefieres esperar aquí?

Near miró hacia el reloj, eran casi las ocho de la noche. 'Demasiado tarde para que una muchacha camine sola por la calle', pensó, por lo que decidió acompañarla.

Caminaron juntos hacia el mercado más cercano, y comenzaron a recorrer los pasillos, en busca de los diferentes ingredientes. Near llevaba el canasto de las compras, mientras Luz elegía los productos. Pagaron por todo y volvieron a casa de Luz para empezar a cocinar.

- ¿Siempre cocinas para ti misma? - preguntó con curiosidad Near mientras entraban en el departamento. Ella rió y negó con la cabeza.

- A veces mi papá llega temprano y trae comida hecha y otras veces ordeno una pizza o algo por el estilo. Es muy raro que cocine algo, y cuando lo hago son cosas sencillas, como fideos o milanesas.

A continuación Luz lavó las papas que habían comprado y las puso a hervir. Sin decir nada, caminó hacia el comedor, y encendió el equipo de audio. Unos segundos más tarde, las canciones de Poison resonaban en toda la casa, a un volumen considerable.

- "You know I never, I've never seen you look so good..." - comenzó a cantar Luz, por sobre la voz de Bret Michaels, mientras volvía a la cocina, donde se encontraba Near.

- ¿Este es el tipo de música que te gusta? - preguntó el muchacho. Luz asintió sonriendo, y el muchacho agregó – No tenemos que escuchar siempre música clásica si te gusta más esto…

- La música clásica también me gusta, y es más tranquila para estudiar, - dijo ella. - ¿Sabías que Sherlock Holmes tocaba el violín?

- Lo he leído, si,- respondió Near, sin darle gran importancia. Luz asintió suavemente con la cabeza.

El muchacho observaba a la muchacha con atención mientras ella procedía a pelar las papas que acababa de hervir, y luego a pisarlas. La muchacha agregó sal, dos yemas de huevo y harina, formando una masa homogénea.

- ¿Me ayudas a darle forma a los ñoquis? - preguntó al muchacho, y le explicó de que manera hacerlo. Una vez que estuvieron hechos y hervidos los ñoquis, se sirvieron y comieron mientras hablaban sobre música.

- ¿Si te gusta tanto la música, por qué no te dedicas a algo relacionado con ella? – preguntó Near.

- Es difícil de explicar… Me encanta la música, pero es algo que hago en mi tiempo libre, no algo que me gustaría hacer por dinero, -respondió Luz. - Además me gustaría hacer algo más útil, ayudar a quien lo necesita.

- ¿Como qué, por ejemplo? – volvió a preguntar el muchacho, interesado en saber qué había querido decir su compañera.

- Medicina tal vez sea una buena opción. Supongo que me especializaré en Psiquiatría… - explicó ella, lentamente.

- No pareces muy convencida. ¿Es realmente eso lo que quieres hacer de tu vida? Hay otras formas de ayudar a la gente.

- Supongo. Pero con la Medicina no sólo ayudaría a las personas, sino que podría investigar la mente humana y nuevas curas para enfermedades…

- Te gusta investigar y ayudar a la gente- dijo Near. No era una pregunta, sino más bien una afirmación. – Y te interesa la mente humana.

- Si, particularmente lo que lleva a la gente a conductas fuera de lo normal y lo moral…

- Como los crímenes, -volvió a afirmar Near con una sonrisa burlona.

- No, también la locura, ¿No crees que es interesante saber como funciona la mente de un loco?, o la inteligencia, ¿No sería genial saber qué hace que algunas personas sean más inteligentes que otras? – dijo rápidamente Luz, intentando cambiar de tema.

- Ciertamente sería interesante… Sin embargo, ¿No te estas mintiendo a ti misma? Tal vez te guste investigar la locura, o la inteligencia, pero tus intereses y tu perfil encajan más con los de un detective que con los de un médico.

La muchacha soltó un suspiro. Sabía que sería imposible engañar a su compañero, la comprendía demasiado bien. Más incluso que sus amigos de toda la vida, y probablemente más que su familia.

- Tal vez… Pero ya te lo he dicho en otra ocasión, no creo tener lo que se necesita. Además ¿cómo podría ser detective? Debería estudiar una Licenciatura en Criminalística, y probablemente terminaría siendo una policía, parada en una esquina vigilando.

Near guardó silencio. Había muchas cosas que podría replicarle, pero no creía poder hacer que ella cambiara de opinión. 'Además', dijo una voz en su cabeza, 'si se trata de Kira, será condenada a cadena perpetua en cuanto cumpla los dieciocho años de edad…'. La voz tenía razón por supuesto. Sin embargo, una sensación extraña lo inundó; si fuera condenada a cadena perpetua, perdería a su única amiga.

'Amiga…', pensó. '¿Realmente la estoy considerando una amiga? No debería desarrollar ningún tipo de lazo emocional con ella, o podría perjudicar la resolución del caso…'

Luz, que no sabía todo lo que pasaba por la cabeza de su compañero, tomó el silencio de éste como si le estuviera dando la razón. Pero no dijo nada. Su mente seguía dando vueltas al asunto. Sabía que lo que más quería era ser detective, tal como Holmes o Poirot. Pero también sabía que era imposible. No había forma de que existieran personajes así fuera de la ficción, y si lo hicieran definitivamente ella no estaría jamás a su nivel.

- Tengo que irme, me han venido a buscar, - habló Near, devolviéndola a la realidad.

- ¿Hm? Ah… Si, te bajo a abrir, - respondió ella, con una sonrisa forzada.

Luz se despidió dándole un beso en la mejilla –cosa que jamás había hecho…-, sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, pues su mente seguía pensando en la conversación anterior. Solía despedirse de todos sus amigos de esta forma, pero "Will" siempre había sido un caso aparte. Era como si él estuviera lejos de su alcance, pero a la vez más cerca de lo que a ella le hubiera gustado de su centro de confianza.

Near estaba sorprendido por el repentino saludo, pero pudo ocultarlo fácilmente. Luz, notando finalmente lo que había hecho, sintió como se ruborizaba.

- Nos vemos mañana, Will… - dijo, y caminó hacia el interior de su apartamento, sin mirar atrás, aún un poco avergonzada.

El muchacho la miró confundido. No había notado el rubor en las mejillas de su compañera, pero sin duda había actuado de manera extraña. Se llevó una mano a la mejilla que ella acababa de besar y recordó el tacto de sus suaves labios sobre su piel. Jamás lo habían besado, no que él recordara. Se sentía… bien.

Near se volteó y vio su Mercedes negro estacionado en la esquina, con Gevanni dentro, esperándolo para partir.

El viaje de regreso al cuartel general de la SPK se hizo más largo que lo de costumbre. En cuanto llegaron, Near decidió que lo mejor sería intentar dormir. Recordó entonces el CD que le había prestado Luz… "Mozart. Violin Concertos", leía la tapa. Violin '¿Sabías que Sherlock Holmes tocaba el violín?' resonó en su cabeza la voz de la muchacha. ¿Era esa su forma de decir que sabía quién era él? ¿A caso había descubierto ya que él era L? Ciertamente podría estar insinuando que él era un detective, hablando de Sherlock Holmes

Finalmente decidió que carecía de importancia que ella conociera o no su identidad. Después de todo, sabía que en algún momento lo descubriría… Además, no había pruebas de que no fuera una simple coincidencia: un simple comentario de parte de una fanática de la música y de los libros policiales.

- Comandante Rester, por favor haga sonar este disco, - dijo extendiéndole el CD de Mozart. Rester lo miró con curiosidad, pero se limitó a hacer lo que el joven detective le había pedido.

La música comenzó a sonar en la habitación del albino, y éste se recostó en su cama, pensando en su otro descubrimiento del día… ¿Seguía siendo Luz la que juzgaba criminales con su cuaderno?. Mientras su mente seguía dando vueltas al asunto, se rindió ante el sueño y se quedó dormido. El CD que le había prestado Luz realmente lo ayudaba a relajarse.


Mientras tanto, el padre de Luz acababa de llegar a su casa.

- Bienvenido de vuelta… - dijo la muchacha, saludando a su padre. – Quedaron ñoquis de la cena, ¿quieres que te prepare?

- ¿Amasaste ñoquis para ti misma? – preguntó el padre asombrado.

- No, tuve compañía durante la cena, - respondió ella, sin darle importancia. La expresión de su padre cambió de manera notable, al igual que su tono de voz.

- Ningún muchacho, quiero suponer… - dijo con severidad. La joven consideró por un momento su respuesta, y finalmente negó con la cabeza, con una falsa sonrisa en su rostro. A continuación le sirvió un plato de ñoquis a su madre, lo calentó en el horno de microondas y se retiró hacia su cuarto, diciendo que estaba cansada.

Su padre, conociendo perfectamente las intenciones de la mayoría de los adolescentes en relación a las mujeres, había prohibido a Luz que llevara muchachos a su casa mientras estuviera sola. Por supuesto, ella jamás le había hecho caso, porque no creía que el juicio de su padre fuera completamente acertado.

En su habitación, Luz comenzó a pensar en los acontecimientos del día. ¿Cómo es que había actuado tan estúpidamente? ¿Por qué había sentido la necesidad de acariciarle la mejilla a Will, al verlo dormir tan pacíficamente? ¿Por qué se había avergonzado tanto por un simple beso en la mejilla? 'Se parece a un niño', pensó justificándose. 'Es normal que me de ternura un niño y quiera acariciarlo'. Sin embargo, no encontró una respuesta que le gustase para su segunda pregunta, y el sueño se apoderó de ella antes que pudiera evitarlo. Sus sábanas aún conservaban el aroma de Will…


"Sin música, la vida sería un error." – Friedrich Nietzsche.

De nuevo, disculpen por tardar tanto en subir…

Espero que les guste el capítulo.

Saludos!

Sofía

PD: el otro día en clase de Química estuve dibujando a Near y Luz en el uniforme escolar, después los subo si tienen ganas de ver como me los imagino :D
Ah, y mi hermanita menor (que dibuja diez veces mejor que yo), está dibujando a Ryan (el shinigami)...