CAPITULO II

-hola, crei que no llegarías- dijo con una sonrisa en los labios.

-lo siento, es que se me hizo muy tarde, perdón – dijo Candy al llegar casi media hora tarde- ¿leíste mi mensaje?

-acaba de llegar, la verdad es que ya me iba, creí que te habías arrepentido de vernos.

-No, como crees, lo que pasa es que…

La explicación era sencilla, Candy se había tardado mas de la cuenta probándose una y otra ropa, se ponía una blusa escotada y creía que era demasiado atrevida, buscaba otra y le encontraba mas peros, se probo un pantalón y pensó que ese no le entallaba bien, se puso una mini falda y se la quito de inmediato, pues sus piernas blancas no eran su orgullo, recordó que recién había comprado unos jeans que le quedaban perfectos, los busco y para su mala suerte no los encontraba, como loca bajo corriendo gritando a su madre, donde los había puesto y como siempre las madres, tienen todo en orden y rápidamente se lo entrego, cuando se vio al espejo, se giraba y se veía de arriba abajo, la verdad es que se lucía muy bien, seguramente Anthony notaria sus cualidades, estaba imaginándose tantas cosas, que cuando vio el reloj faltaban solo 10 minutos antes de su cita, dio un grito, tomo su bolso y salio corriendo, para colmo de sus males, ni un taxi paraba, cuando por fin logro abordar uno, el trafico era fatal, de pronto un accidente detenía en transito, desesperada bajo del taxi y decidió llegar corriendo, pues estaba a pocas cuadras del lugar de la cita, y cuando por fin llego, se detuvo y vio a lo lejos a Anthony parado junto a un árbol, su corazón latió mas rápido y los nervios la invadieron, se veía tan guapo, tan sexy, con los jeans que traía, y la camisa un poco justa.

-¿entonces? - pregunto Anthony con una sonrisa.

-bueno es…- no le quería decir que se había tardado por estar probándose una y otra ropa- hubo un accidente y tuve que llegar caminando.

-no importa, lo bueno es que ya estas aquí, te parece si vamos por una hamburguesa, la verdad no he ido a mi casa y aunque fuera ahora no hay nada que comer – rio- no he ido a comprar la despensa.

-¿tu la compras? De seguro en tu cocina solo hay comida rápida.

-bueno, pues cuando yo hago las compras así es- rio, pero por fortuna la señora Teresa, se encarga de eso,

-¿la señora Teresa?

-si, es quien prepara la comida y pone en orden el departamento.

-entonces vives solo.

-pues si,

-¿y tu familia?

-mi padre vive en la casa y… bueno mi madre murió cuando yo era un niño.

-oh lo siento, no debí preguntar tanto- se apeno.

-descuida, mi madre siempre estará en mi y los momentos que vivi con ella los atesoro en mi corazón- pero es mucho de mi, cuéntame sobre ti.

-no hay nada interesante.

-no lo creo,

-es verdad, yo soy hija única, no conocí a mi padre, mi madre trabaja duro, como ya te había dicho, estoy estudiando en esa universidad por que logre tener una beca y debo de estudiar mucho para conservarla.

-si tienes la beca eso quiere decir que eres muy inteligente- rio.

-no, la verdad es que no- dijo con modestia- pero me esfuerzo, y mucho, sabes yo no se como hay personas que tienen la posibilidad de labrarse un buen futuro y lo desperdician y…

-¿a que te refieres?

-es decir, la universidad es muy cara y los chicos que asisten, la gran mayoría tienen una familia muy rica y no les cuesta nada enviarlos, y solo desperdician la oportunidad, se la pasan tomando, de fiesta en fiesta, haciendo sentir mal a los demás- dijo triste- jugando con las chicas.

-¿acaso te ha ocurrido algo así a ti? – dijo preocupado.

-no, a mi no, pero…

-no tienes que respondérmelo y… yo…- le iba a decir que el era uno de esos chicos que mencionaba que su familia era muy poderosa pero entonces ella lo interrumpió.

-tu gracias Dios eres diferente, debes comprender lo que te digo, ¿tu también tienes una beca?

-ehh bueno…

-no te avergüences, es mejor tener una beca y no ser un hijo de papi, que todo lo tiene.

-bueno es que… no todos son así como piensas.

-la mayoría,

-mejor cambiemos de tema, te parece.

-claro, creo que hable de mas.

-no, no para nada.

Pasaron los días, Candy y Anthony empezaron a salir, después de algunas citas, se convirtieron en novios.

-Candy te vez muy enamorada- dijo Anne.

-y lo estoy Anne, lo estoy, Anthony es maravilloso.

-lo que yo puedo asegurar es que es guapísimo- dijo Paty.

-Paty – la miro entrecerrando los ojos- me pondré celosa- añadió la pecosa.

-no lo tomes a mal – dijo apenada.

-ya lo se amiga es broma- comenzó a reír.

-y cuenta, ya…- insinúa algo con su mirada Anne.

-yaaaa… ¿Qué?- contesto Candy divertida.

-no te hagas Candy- dijo Paty- sabes a lo que nos referimos.

-no, no se que es lo que insinúan- dijo inocente.

-¡Candy!- dijeron las dos al unísono.

-ya, ya, ya entendí, pues…-bajo un poco la vista- aun no.

-Candy, estas desperdiciando la oportunidad- añadió Anne.

-oye, esto es muy especial, creo que estoy enamorada y todo debe ser especial, TODO- acentuó Candy- además de que, bueno ya saben que yo aun no…

-si ya lo sabemos, pero esta es tu oportunidad de sea tan especial- rio Anne.

-lo se- dijo con un brillo en los ojos la rubia.

Mientras tanto en el departamento de Anthony, Kevin y el rubio platicaban amenamente.

-si que te flecho la rubia.

-¿porque lo dices?

-¿será por que solo te la pasas pensando a que hora la veraz?

-es muy atractiva, y muy inteligente, me la paso muy bien con ella.

-me imagino que tan bien- dijo en doble sentido.

-pues no es como tu crees.

-¡no lo puedo creer!- abrió los ojos- TU, el seductor, el que no deja ir viva a ninguna chiquita- comenzó a reír.

-basta, que es tan gracioso.- se molesto.

-que aun no haya caído.

-ella es especial, no es una chica para pasar el rato- dijo molesto- y ya no hablare nada mas de ella contigo.

-¡no lo puedo creer! Anthony te enamoraste de la chica, creí que solo habíamos ido a divertirnos, no recuerdas que ese era el plan.

-era TU plan, yo solo te acompañe, pero ahora te lo agradezco- le dio unas palmadas en la espalda.

-y ya le dijiste que no eres el chico pobre que le has hecho creer.

Anthony bajo la mirada.

-veo que aun no.

-es que no se como decírselo, si le digo creerá que todo este tiempo he estado jugando con ella.- bajo la mirada.

- eso te pasa por involucrarte mas de la cuenta.

-cállate, tu y tus jueguitos, y yo idiota por seguirte la corriente.

- bueno tómalo por este lado, ella te amara a ti, y no a tu dinero.

Anthony le había dicho que era un chico de una familia de clase media, al principio era un juego que había planeado su amigo cuando fueron a la fiesta y el le seguía la corriente, ya que se habían presentado como estudiantes becados en la universidad de administración pero después cuando se empezó a enamorarse de Candy, no encontraba la manera de decirle que no llevaba una vida tan modesta cono le había contado, ella se sincero completamente con el, le conto todos sus esfuerzos por salir adelante, ya que al no contar con recursos económicos tenia que esforzarse al doble o triple pues su madre, que es con quien vivía, no podía darle todo lo que su educación ameritaba.

Anthony se sentía fatal, por mentirle, pero temía que ella lo botara, así que siguió con la mentira, y se propuso decirle la verdad… algún día.

-Candy, ¿A dónde iras?

-mama ya te lo había dicho voy con Anthony.

-y cuando me lo piensas presentar- dijo indignada.

-pronto mama- le dio un beso en la frente- pronto.

-así me tienes diciendo desde que empezaste a salir con el.

-pero esta vez, si será muy pronto.

-eso espero.

En eso so oyó el timbre, la rubia corrió a abrir y su mirada se ilumino.

-mi amor, llegaste antes.

-lo se, es que no podía resistir mas sin mirarte- se acerco a ella y beso sus labios

-¿quien es Candy?- pregunto su mama desde la cocina que era donde estaban.

-es…el amor de mi vida – dijo en voz baja y diciéndole a Anthony.

-también eres el amor de mi vida.

-pasa.

En ese momento llego su madre y por fin conoció al novio de su hija.

-mama te presento a Anthony – señalo al chico- Anthony, te presento a mi mama.

-mucho gusto señora- extendió la mano para estrecharla.- mi nombre es Anthony Brower.

-el gusto es mio- dijo desconcertada- el mio es Linda White

-ahora mama por fin lo conociste- río.

-si, joven, Candy me ha hablado mucho de ti.

-dígame Anthony, y espero que lo que le haya dicho no sea nada malo.

-para nada – vio a su hija- si lo único que sabe decir es lo guapo que estas- empezó a reir.

-MAMAA- se puso roja.

-¿te quedaras a comer Anthony?

-si no es ninguna molestia, me encantaría.

-por supuesto que no, seria un placer.

Pasaron a la mesa, la mama de Candy sirvió una deliciosa comida, después trajeron un postre,

-Anthony Candy me ha dicho que estudias administración.

-si,

-también que tienes una beca como ella.

-bueno… emm.

-mama, no incomodes a Anthony.

-discúlpame Anthony, es solo que te quería felicitar por que también tu te esfuerzas mucho por tus estudios, como mi hija, los felicito a ambos, por que aun sin tener los recursos, luchan por tener mejores oportunidades, sabes mi hija me enorgullece por eso.

-a mi también me enorgullece, sobre todo por lo sencilla y alegre que es – la miro tiernamente.

-que cosas dicen, me avergüenzan.

-no tienes de que Candy, eres la mejor hija del mundo, y estoy segura que cuando seas una doctora muy prestigiosa, aun seguirás conservando tu sencillez y no harás de menos ni humillaras a los menos afortunados.

Anthony, analizo las palabras de su suegra, eran de nostalgia, ¿Qué es lo que había ocurrido con ella? Esas palabras eran las que Candy le había dicho antes, sobre la gente rica, no quiso ser indiscreto y preguntar, algún dia cuando estuvieran preparadas, ellas lo contarían.

-hija ahora veo por que estas tan enamorada

-según tu ¿por que?

-Anthony es encantador y muy atractivo y se ve sincero.

-lo se ma, esto parece un sueño, pero aun así tengo miedo.

-¿de que amor?

-de que algo ocurra y nos separemos.

-¿y hay alguna razón por la que tengas que sentir miedo?

-bueno, es guapo y cualquiera se enamoraría de el,

-pero el te ama a ti. No tienes de que preocuparte.

-tienes razón, ay mama me da tanta alegría que Anthony sea mi novio, el es tan diferente de los chicos engreídos de la universidad, que solo quieren jugar con uno.

-Candy, ya te he dicho que no hagas suposiciones, algún chico "hijo de papi" como tu los llamas ha tratado de jugar contigo.

-no, la verdad es que no, pero… he visto como humillan y creen tener autoridad sobre la gente humilde.

-que me haya pasado a mi, no quiere decir que te ocurra a ti, ya deja de creer que todos son malos

-no todos, Anthony no lo es, el jamás jugaría conmigo, jamás.

Candy siguió charlando con su madre sobre lo fascinada que estaba con el rubio, y también hablaron sobre sus problemas económicos.

Continuara…

Hola de nuevo, aquí les traigo otro cap, espero les guste, y también espero sus comentarios :P

Les quería decir a quien lee "recuérdame" que bueno pues una disculpotototototota y si lo pienso terminar, :D pero primero acabo este, como ya les había dicho es un trabajo para la gf 2012 la idea inicial era que fuera un sonfic, pero me alargue un poco :D, serán solo unos cuantos cap.

Gracias por leer.