Bien, bien, bien, tras 2 semanas de ausencia regreso con el capítulo correspondiente, como verán a continuación, se revelan varias cosas importantes, en especial la introducción de lo que causara problemas a Naruto.
Me apego a mi ley de 6 páginas de Word, y así se mantiene, a menos de que el capítulo sea especial, si es así sería de más páginas.
Como verán en este capítulo, Naruto es un gran HDP, así que de antemano aviso que este capítulo puede tener contenido que no sea de su agrado.
Aquí se ve también la nueva actitud de Naruto que sería un simple: "Tomo lo que quiero, cuando quiero y como lo deseo".
Poss que me queda decirles, uhmmmm Ahhhh si, si mis cálculos no fallan, este el próximo y tal vez el que le siguen serian capítulos de relleno, debo acomodar varias ideas para poder hacer bien los caps., así que mientras se vienen unos rellenos (los odio en el anime y ahora yo hago lo mismo, Hahahaha)
Sin más que decir, les dejo el cap.
-bla bla bla- Hablando
(-fi fi fi-) Pensando
_palabrotas palabrotas_ Demonio / Invocación Hablando
(_fuaaa fuaaa_) Demonio / Invocación Pensando
Tamashī Kuroi
(Alma Oscura)
Kirigakure no Sato, era una aldea que se mantenía en el misterio y anonimato.
Eran conocidos por ser la aldea de donde nacieron los temidos Kiri no Shinobigatana Nananin Shū y más aún por su segundo nombre Chigiri no Sato.
Muy pocos espías se atrevían a ingresar a esa aldea durante el periodo de purga y gobierno del Yondaime Mizukage, el Jinchūriki de Sanbi no Kyodaigame, Yagura.
Pero lento y seguro, la nueva líder, la Godaime Mizukage, Terumī Mei; si bien. Aun se mantenían reacios a relacionarse con alguna otra aldea.
Los shinobis extranjeros ya no eran asesinados si entraban a esa aldea.
La líder era una mujer respetada, no solo por su poder, sino también por su increíble belleza, la hacían ser una mujer codiciada por cualquier hombre.
Actualmente, como en todas las demás aldeas, se llevaba a cabo una reunión donde se daba a conocer sobre lo que paso en la aldea de Ottogakure y pocos días después a su aliado Takigakure no Sato.
Se supo que ambas aldeas quedaron en la aniquilación total, lo destacable era que la Jinchūriki del Nanabi no Kabutomushi, Fū. Había desaparecido sin dejar rastro alguno.
Ese día marco la historia en el mundo ninja, el buscado Naruto Uzumaki, paso a formar parte del libro bingo, pero ahora en la categoría mundial y su recompensa era de las 10 más altas.
La Hokage Tsunade pidió que se tratara con cuidado, ya que al parecer el susodicho había adquirido un poder muy grande, sumándole también el hecho del extraño de la máscara que se hacía llamar Madara Uchiha.
Solo ese nombre le erizo los vellos de la espalda a cada persona que estuvo presente en esa reunión, el ninja que se enfrentó al Shodaime, una leyenda entre la historia al parecer estaba viva y lo más terrorífico era el hecho de que al parecer era controlado por el rubio.
Las reuniones acabaron y la pelirroja mujer se dirigía por unos de los tantos pasillos de la torre Mizukage hacia su oficina, cuando en menos de un parpadeo estaba con su espalda en una pared y una mano oprimía uno de sus pechos.
Estaba lista para atacar al descarado que se atrevía a realizar tal acto, pero cuando logro enfocar su vista en el atacante, desistió de hacerlo y se entregó a las caricias otorgadas por el hombre.
-Creí que no te volvería a ver, Naruto-Sama- En efecto el hombre que la tenía en brazos no era otro que el ninja que ocupaba los pensamientos de cada aldea y feudal.
-Mi pelirroja ha hecho un gran trabajo informándome de todo y como tengo nuevas adquisiciones tenía que pasarme por Kiri, así que pensé, porque no recompensar a mi pelirroja-
Por cosas del destino o tómese cualquier forma de decirlo, Naruto tenía su base secretamente para casi todo el mundo en Kiri, incluso controlando dicha aldea desde las sombras como alguna vez hizo su sensei con el anterior Kage.
La diferencia es que el no utilizo sus ojos, una noche de sexo descontrolado y tenía a la "líder" de la aldea comiendo de su mano.
Terumi Mei bajo su mano hasta la entrepierna del rubio y acaricio sobre la ropa el miembro del rubio- Naruto-Sama, por favor, lo necesito, hace bastante tiempo que no me tocas y solo tú puedes hacerlo-
-Primero dame un informe de todo lo que ha pasado en mi ausencia querida Mei, y después te daré tu recompensa-
-Hai, se te puso en el libro bingo a nivel mundial, y tu cabeza ocupa el puesto 7 con la recompensa más alta, la Hokage Tsunade pidió que se te tratara con extrema precaución por la demostración de tus poderes. ¿Naruto-Sama, era necesario mostrar tantos poderes?-
Mei estaba intrigada, desde que lo conocía sabía que Naruto no hacía nada sin pensarlo y siempre trataba de mantener sus habilidades en secreto, pero que mostrara tanto poder y más aún, dejando a Orochimaru con vida para que pudieran obtener esa información era algo que la tenía intrigada.
Naruto tomo del mentón a la pelirroja y esta se sonrojo, está bien que él no mostrara el mas mínimo sentimiento por ella, o por ninguna de las otras que tenía en lo más profundo de su base, pero demonios sí que era atractivo.
-Querida Mei, tú no te preocupes por eso, sabes bien que nadie puede derrotarme y después de que me trasplante los Sharingan de ambos hermanos Uchiha's, más el poder de los ojos de Nagato, nadie podrá hacerme frente. Tu solo concéntrate en la misión que te di ¿Quedo claro?-
-Hai, Naruto-Sama- Inmediatamente tras su respuesta se vio a sí misma en la que sería la habitación del rubio en su base.
-Ahora querida Mei, ya sabes lo que viene, así que hazlo como siempre- La mujer no respondió tan solo se agacho e inicio lo que sería una noche de sexo descontrolado donde terminaría hasta que ella cayera en la inconciencia.
Madara Uchiha había hecho que Nagato fundara Akatsuki con la intención de obtener el control total del mundo shinobi, entre sus planes estaba el hecho de cazar a cada Jinchūriki y extraerles su Bijū, para así poder obtener el poder del Sabio de los Seis Caminos.
Le dio a Nagato su Rinnegan y lo incito a la creación de dicha organización.
A través de los años el creyó a ver visto todo, pero esa piedra entre sus planes era algo que no llego a calcular.
Aun podía recordar el día que encontró a ese maltrecho rubio, recordaba la batalla, la corta batalla.
Se podía ver a si mismo dirigiendo se a tomar el maltrecho cuerpo del niño, pero esos ojos, nunca creyó que algo así exigiera, esos ojos consumieron todo su poder en cuanto toco al rubio.
Lo que más lo enojaba era el hecho de que el maldito mocoso logro someter su mente, a tal punto que debía obedecer cualquier orden que él le diera.
Se vio a si mismo entrenándolo por 3 años, lo vio aprender sus técnicas más poderosas y lo que más detestaba, lo vio matar a cada miembro de la organización que tanto trabajo le tomo crear.
Lo vio matar a Itachi y arrancarle los ojos, lo vio matar a Kisame y tomar su arma, lo vio matar a Nagato y tomar el preciado Rinnegan.
Mato a cada uno de los integrantes de esa organización, y le robo sus habilidades, la única excepción fue Konan.
Naruto no la mato, solo la sello y violo una y otra vez hasta el cansancio.
Aún recuerda las palabras de Naruto al momento de sellar a Konan.
-"Soy hombre, necesito de vez en cuando tener a una mujer en la cual descargar estrés, sensei"-
Así estaba en este momento, llevando a las nuevas adquisiciones del rubio, varias mujeres de diferentes edades, por lo que se dio cuenta 3 de ellas eran del Fūma Ichizoku, una de cabello amarillo y un vestido un poco destruido pero que mostraba ser de color purpura y que dejaba un escote bastante revelador que podía rondar los 30 años de edad, la segunda tiene el pelo largo y lacio de color negro. Su falda estaba llena de suciedad, pero mostraba que era de camuflaje blanco y negro, un chaleco verde con un top deportivo color negro bajo este y sandalias ninjas negras, esta podía estar entre los 25 a 28 años la última, una joven que ronda los 15 a 16 años, cabellos naranjas bastante largos, usa una camisa morada que deja al descubierto sus brazos desde los hombros, unos pantalones verdes que le llegan a la altura de las rodillas dejando ver unas largas piernas que terminan en unas sandalias ninjas grises, a simple vista se podía observar que aun que no había desarrollador por completo, tenía un cuerpo que estaba en lo promedio para una mujer de su edad.
La mayoría de las mujeres tenían lágrimas corriendo por su cara, sabían bien lo que pasaba cuando una mujer era atrapada por el enemigo y este no las mataba.
La mayoría estaba deseando poder acabar con su vida, pero sus manos estaban amarradas con un poderoso cable ninja.
El extraño hombre de la máscara las guiaba por ese laberinto de pasillo que eran iguales, no importa que tanto cuidado pusieran a su entorno, estaban perdidas.
Tras varios minutos siguieron caminando hasta llegar a una gran puerta, que el sujeto abrió.
Dentro del lugar, otras mujeres estaban encerradas en habitaciones oscuras y con sellos en algunas partes de sus cuerpos, desconocían el funcionamiento de dicho sellos.
-No creo que Naruto tarde mucho en venir, ¡Mikoto!- Madara llamo a una mujer que a paso lento se acercó, no era otra que la misma Uchiha Mikoto, madre de Sasuke e Itachi Uchiha.
Había sobrevivido al ataque después de que Itachi suplanto el cuerpo de ella con un cuerpo falso y se la llevara lejos de Konoha.
Para mala fortuna de Itachi, Madara se enteró de esto y seguidamente Naruto lo hizo.
Naruto le ordeno buscarla y llevarla a la base, no dejaría que el Sharingan se perdiera y con un vientre como el de la famosa Mikoto, si quedaba embarazada esos niños tendrían un enorme poder.
Como todas las demás era parte de las esclavas de Naruto, pero esta era diferente.
Por la memoria de su amiga Kushina, trataría de cuidar al rubio, aunque claro este no lo necesitara, aunque al inicio opuso resistencia después de algunas noches de sexo desenfrenado la volvieron adicta al rubio.
-Hai, Madara-Sama- La mujer se hinco ante el hombre de la máscara y espero órdenes del mismo.
-Prepáralas, Naruto está junto a Mei en este momento, utiliza los procedimientos normales, es todo- Sin más desapareció en un vórtice de tiempo-espacio.
-Como ordenes- Se levantó y se preparó para poner cada sello en el cuerpo de cada una de las mujeres, lo había hecho ya varias veces así que no era algo que no supiera hacer – Fū, ayúdame por favor-
Increíblemente la aludida apareció y no era otra más que la Jinchūriki del Nanabi no Kabutomushi – Mas mujeres, cuántas mujeres planea tener Naruto-Sama aquí, a este ritmo tendrá que hacer la base más grande-
-Yo no sé Fū, pero no pregunto, Naruto-sama es libre de hacer lo que desee, apresúrate y trae la tinta para los sellos-
La peli verde solo se fue a una de las habitaciones y después llego con una botella y pincel.
-Aquí esta. ¿Pero y Naruto-Sama donde esta?- la chica buscaba con su mirada al rubio secuestrador pero no lo miraba por ningún lado.
-Madara-Sama dijo que en este momento está con la Mizukage, así que no creo que venga hasta mañana-
-Esa mujer es una adicta a Naruto-sama, pero no se le puede culpar. Sabes Mikoto lo único que me gustaría seria que Naruto-Sama nos dejara salir afuera, no me gusta estar todo el día bajo tierra-
-Naruto-Sama nos prohibió salir, ordenes son ordenes Fū- Mikoto hablaba mientras dibujaba los sellos en las mujeres que estaban incrédulas, o eran más que esclavas y parecía no importarle ese hecho.
-Como sea, espero que Naruto-Sama se apresure- Sin más se perdió entre una de las oscuras habitaciones.
(-Kushina, por tu memoria, yo me encargare de velar por tu hijo, aunque este no lo necesite-)- Le pelinegra se sumió en sus pensamientos con respecto al rubio.
Está bien que era una bestia en la cama, siempre que el decidía que era el turno de ella, terminaba inconsciente tras muchas horas de estar con él, así terminaban la mayoría.
En un risco 4 figuras a caballo se encontraban viendo su más reciente obra, un pequeño pueblo se consumía en sus propias llamas, una de las figuras tenía una pequeña botella negra en la cual una extraña niebla blanca se metía lentamente.
-¿Entonces, cuánto tiempo más vamos a dejar a ese mocoso con vida?-una voz gruesa que no demostraba sentimiento alguno.
-Shinigami-Sama ordeno matarlo, pero no dijo cuándo, además no creo que represente mucho problema- otra voz, al parecer de una mujer por el tono se escuchó.
-Este mundo está podrido, limpiémoslo un poco y después iremos por ese tal Naruto- Otra voz, hablo con tono autoritario, no dejando reclamo alguno en los otros 3 jinetes.
-El mundo debe ver y temer a los Shinigami no Kishu- la misma voz dio por terminada la conversación mientras sellaba la botella en sus manos con la tapa – Este mundo tiene un montón de almas que se pueden comer, quien dice que no podemos disfrutar un poco de el-
Glosario:
Chigiri no Sato: Aldea de la Neblina Sangrienta.
Sanbi no Kyodaigame: Tortuga de Tres Colas.
Nanabi no Kabutomushi: Escarabajo Rinoceronte de Siete Colas.
Ichizoku: Clan.
Shinigami no Kishu: (Según una burda traducción, y si alguien sabe cómo se dice en realidad por favor háganmelo saber) Jinetes del Shinigami.
