CAPITULO 18
Alice había organizado una barbacoa en casa de los Cullen para celebrar el día del padre.
Cuando Edward le informó de sus planes para el domingo, decidió entonces hacerla el sábado e invitar a Bella y Heidi.
El domingo irían todos a ver el partido de soccer de Heidi y Jen.
Toda la familia había recibido emocionada y feliz la noticia sobre la boda de Edward y Bella.
Aunque aún no tenían decidida una fecha, ni tampoco qué tipo de boda querían tener, después de comer Alice, Esme y Bella se reunieron en el salón para hablar sobre iglesias, vestidos, salones para banquetes, etc.
- No queremos una gran boda – dijo Bella intentando bajar un poco el entusiasmo de las mujeres que parecían no escucharla
- Por qué no, cariño? – preguntó Esme comprensiva
- Edward ya ha tenido su "gran boda"
- Edward estará de acuerdo con otra gran boda si eso es lo que tú quieres – discutió Alice
- Sé que sí, pero es que no quiero repetirla. De todos modos nunca he soñado con algo así. Quisiera algo más íntimo, la familia, los amigos más cercanos. Tal vez en el ayuntamiento o podríamos organizar algo en casa.
- Oh, yo estaría feliz si quisierais celebrarla aquí – ofreció Esme entusiasta – Tal vez en el jardín. Podríamos instalar una carpa allí, o incluso en el salón.
Los Cullen tenían una casa magnífica y el jardín era realmente grande como para poder organizar una buena celebración.
- Olvídalo. – discutió Alice – Tiene que ser una boda por todo lo alto. Conseguiremos un salón de banquetes. Llevaremos al juez ya que no podéis casaros por la iglesia porque Edward ya ha estado casado.
- No, Alice, realmente eso no es lo que queremos – discutió ella con calma
- Te casarás una sola vez, Bella. Tiene que ser imponente.
- No, Alice – disuadió su madre – Eso es lo que tú quieres para tu boda, cariño, pero evidentemente no es lo que Bella desea, así que debemos hacer lo que ella desee.
- Es que realmente creo que ya nunca tendré una boda – suspiró
- Claro que sí, cielo – le consoló Bella – Ya verás que sí
Edward había sido designado para limpiar la barbacoa mientras Jasper y Carlisle en el otro extremo del jardín discutían sobre la nueva temporada de fútbol.
- Hola, tío Edward – se acercó Chelsea
- Hola, cariño. – le saludó con ternura – Dónde está tu amiga?
- Está viendo una película.
- Oh, y tú no la ves?
- No, ya me aburrí.
- Quieres ayudarme a limpiar la barbacoa?
La niña asintió y Edward le pidió que sostuviera el cubo donde iba tirando los restos.
- Es verdad que te vas a casar con la mamá de Heidi? – preguntó curiosa la niña
- Sí, es verdad.
- Y vas a ser el papá de Heidi?
- Sí – Edward esperaba entender a dónde quería llegar la pequeña – Como Heidi no tiene papá, yo seré el suyo. A ti te gusta Heidi, te gusta saber que será tu prima?
- Sí me gusta Heidi, pero no quiero que sea mi prima. – confesó sin mirarle
- No? – dijo extrañado – Por qué no?
- No quiero que te cases con su mamá
- Por qué no, cielo? No te cae bien Bella?
- Sí, es muy buena.
- Entonces?
- Porque cuando mi mamá se casó con Kevin, se fue y no la volví a ver. No quiero que tú te vayas también.
- Cariño, yo no voy a ir a ningún sitio. Sólo voy a vivir en la casa de Heidi, pero tú sabes que la casa de Heidi está muy cerca. Nos seguiremos viendo tanto como hasta ahora.
- Mi mamá también dijo eso y no ha venido a verme nunca.
- Oh, cariño, ven aquí – dijo dejando el recogedor que tenía en la mano y dirigiéndose a uno de los sillones de jardín llevando a la niña para sentarla en su regazo.
Chelsea se recostó contra él con semblante triste.
- Dime, es por eso que no quieres que Alice se case con tu papá? Tienes miedo de que él se vaya y no lo veas más?
La niña levantó los hombros con gesto indiferente. Edward la apretujó contra él.
- Eso no va a suceder nunca, cielo. Tu papá nunca va a irse sin ti. Y yo tampoco. Él te ama y yo también. No te gustaría que Alice fuese tu mami?
- Yo ya tengo una mamá
- Yo sé que sí, pero tu mamá no puede estar contigo ahora. No te gustaría que Alice haga todas las cosas que tienen que hacer las mamás?
La pequeña volvió a mostrarse indiferente ante las palabras de Edward.
- Recuerdas cuando tuviste la gripe y tu papá había salido de viaje?
- Sí
- Quién se quedaba contigo en la cama, te leía cuentos, jugaba contigo y te hacía tus comidas favoritas?
- Alice
- Esas son cosas que hacen las mamás. Alice fue la que te hizo tu traje de demonio para Halloween, y quien te acompañó a pedir dulces con tus amigas. No es verdad que tu traje era mucho mejor que el que llevaba Gianna Wachsberger y que su mamá había comprado?
La niña recordó de inmediato a Gianna Wachsberger, su gran "rival" en el colegio.
- Sí, que lo era – dijo vehemente – El traje de Gianna Wachsberger le quedaba grande y no llevaba capa ni cola de demonio.
- Lo ves? Y acaso no fue Alice la que organizó la mejor fiesta de pijamas de todas las niñas del colegio?
- Sí, porque en mi fiesta no sólo había películas de dibujos y nos dejó cocinar nuestras propias galletas.
- Exacto. Y qué me dices de tu fiesta de cumpleaños? Acaso Gianna Wachsberger tenía un mago en su fiesta y un pastel de chocolate?
- Qué va! – exclamó con entusiasmo – El pastel de Gianna Wachsberger parecía el de un bebé y no de una niña de seis años.
- Lo ves? Y quién volvió de las vacaciones con un tatuaje en el pie que tardó muchos días en marcharse y el pelo lleno de trencitas con cuentas de colores?
- Yo! – gritó contenta
- Vas a decirme acaso que Alice no podría ser la mejor mamá del mundo? Seguro que es mucho mejor que la mamá de Gianna Wachsberger.
- Sí que lo es – reconoció feliz
- Y no te gustaría darle la oportunidad de que sea tu mamá? Sólo una oportunidad y si lo hace muy mal, entonces ya no le darás otra, qué te parece?
- Sí – aceptó – Podría dejar que lo haga
- Claro que sí, cielo – dijo apretándola contra él –Yo te prometo que no te arrepentirás
- Y tú me invitarás a dormir también cuando vivas en casa de Heidi?
- Desde luego que sí. Con quién si no voy a jugar a la play? Estoy seguro de que Bella no sabe jugar a la play
- Pero Heidi sí que sabe
- Pero seguro es mucho más divertido que juguemos los tres juntos.
- Vas a quererla más que a mí?
- Claro que no, cielo. La quiero tanto como te quiero a ti.
Heidi se asomó a la puerta trasera de la casa y corrió hacia ellos.
- Hola – les saludó poniéndose de pie frente a Edward y apoyando sus manitas en las rodillas de aquel
- Hola, cariño. – le saludó él enredando en sus dedos un mechón de cabello castaño – Ha acabado la película que estabas viendo?
- Sí, pero yo ya la había visto otro día. Quieres jugar, Chelsea?
- Estaba ayudando a mi tío a limpiar la barbacoa.
- No te preocupes, cielo, ve a jugar que ya no me queda mucho – instó él
Alice y Bella se acercaron también a ellos.
- Hey, Chelsea – llamó la morena – Bella nunca ha probado tus deliciosas galletas de azúcar. Qué te parece si hacemos algunas y le enseñamos a Heidi para que se las prepare a su mamá?
- Sí – respondió la niña animada y se fue con su amiga y la novia de su padre al interior de la casa.
- Hola – susurró Edward tirando de la mano de Bella para que se sentara junto a él – Espero que discutir sobre la boda con mi madre y mi hermana no te haya hecho arrepentirte.
- Aún no – sonrió – pero no te confíes – aconsejó apoyando la cabeza en su hombro
- Cielo, quiero que sea la boda de "tus" sueños, no la de los sueños de Alice
- Lo sé. Nunca he tenido grandes preferencias sobre una boda. Me gustaría algo íntimo, sólo para la familia.
- Pues así será. Sólo tendremos que elegir el día.
- Elige tú.
- Mañana – se burló
- Mañana no puedo, tengo un partido de soccer
- Excusas, excusas – rió apretándola contra él.
Gracias por los reviews, alertas, favoritos y sobre todo gracias por seguir leyendo!
Aquí les dejo un nuevo capi.
Besitos!
