CAPITULO 32
Edward estaba sentado frente a su escritorio con varios libros desplegados frente a él, cuando Jasper entró.
- Hey, Edward. Qué tal? Qué haces tú por aquí? – saludó curioso ya que desde el nacimiento de Anthony, Edward trabajaba bastante desde casa.
- Necesitaba salir de casa – confesó sabiendo que ver constantemente el semblante temeroso de Bella lo iba a enloquecer.
Jasper lo miró frunciendo el entrecejo.
- Pasó algo? Va todo bien con Bella?
- Entre Bella y yo todo va bien – aseguró – Pero tenemos un problema legal que me está matando.
- Bueno – sonrió Jasper – Entonces es bueno que seas abogado. Tú trabajo es solucionar problemas legales y todos sabemos que eres el mejor en ello.
Edward sonrió levemente al cumplido de su cuñado y mejor amigo.
- Cuéntame. Qué sucede?
- Este sábado se presentó en casa el padre biológico de Heidi – Jasper palideció dejándose caer sobre el asiento frente al escritorio de Edward.
- Mierda! Qué quería?
- Dice que viene a reclamar la paternidad de Heidi.
- No puede. – aseguró Jasper con calma – Heidi es tu hija. La adopción está más que establecida.
- Lo sé.
- Entonces?
- Es un tipo importante. Me preocupa que pueda al menos iniciar una demanda. No queremos que Heidi se vea tocada de ninguna forma.
- A qué te refieres con "un tipo importante"
- Su familia es de las más importantes de Phoenix. – explicó – Tiene dinero, apellido e influencias. Tal vez no logre hacerse con la paternidad pero puede lograr que Heidi sepa que su padre está buscándola.
- No queréis eso – dijo Jasper comprensivo
- No. Es un cabrón y su interés en Heidi no está basado en el amor ni mucho menos. No queremos que Heidi sepa que tiene un padre así.
- Entiendo.
- Voy a necesitar todo el conocimiento legal que tengáis todos en el bufete. Necesitaré que me ayudes, Jazz.
- Desde luego, hermano. Maggie será de gran ayuda. Ya sabes que es un as en derecho familiar.
- Lo sé – reconoció Edward – Le he dicho a Bree que la haga venir en cuanto llegue.
Edward se recostó pesadamente en su asiento y suspiró.
- Tengo que ser sincero contigo, Jazz – suspiró
- Te escucho – dijo su amigo preocupado ante el rostro acongojado de Edward
- A Bella le afecta especialmente su relación con ese hombre
- Qué quieres decir?
- Él era un amigo de Phil, su padrastro.
- Un amigo de su padrastro? O sea que era un tipo bastante mayor?
- Bueno, no tanto teniendo en cuenta que su padrastro sólo es diez años mayor que ella, pero lo suficiente para cuando empezó su relación, cuando ella tenía catorce. Además era su profesor de gimnasia en el instituto.
- Su profesor de gimnasia?
- Sí. A eso hay que agregar que este hombre mantiene o mantenía una relación clandestina con la propia madre de Bella.
- Qué? – dijo Jasper mirándolo con ojos desorbitados
- Lo sé. Todo esto es una locura. Espero tu discreción en todo este tema.
- Desde luego – suspiró el otro – No hace falta que lo digas.
- Como te he comentado, es un tipo importante, perteneciente a una familia bastante influyente en Phoneix. El caso es que nos tememos que él vaya a los medios. Sé que no tendrá fácil quitarme a Heidi pero temo que lo intente metiendo a la prensa por medio. No quiero que se genere un circo que pueda afectar a Heidi ni a Bella.
- Entiendo.
Maggie entró en ese momento con un enorme café en la mano y cara somnolienta.
- Buenos días, chicos – les saludó dejándose caer en el asiento al costado de Jasper – Me ha dicho Bree que querías hablar conmigo urgentemente
- Sí – sonrió Edward – Aunque tal vez debería dejar que te despertaras antes
- Sería una buena idea – sonrió a su vez – Bueno, jefes, a ver, de qué se trata el caso?
- En realidad aún no hay caso – explicó Edward – pero me temo en que no tardará en llegar
- No entiendo – dijo la pelirroja dando un trago a su café
- Aún no hemos recibido ninguna notificación pero seguramente no tardemos en recibirla
Maggie miró de Edward a Jasper confusa.
- Por alguna razón estás siendo especialmente impreciso o es sólo mi parecer?
- Lo siento – sonrió Edward entendiendo el desconcierto de su compañera – Se trata de mi hija, Heidi
- Heidi? – preguntó preocupada – Qué le sucedió?
- Su padre biológico apareció y dice querer reclamar su paternidad.
- No puede hacerlo – sostuvo con seguridad – O sea, en realidad puede hacerlo pero no obtendrá nada ya que la niña es legalmente tu hija.
- Esa parte la sé.
- Entonces?
- Nos preocupa que genere mucho ruido. Tanto como para que llegue a oídos de Heidi. Tiene casi siete años, no es fácil ocultarle cosas.
- No queréis que sepa que su padre la reclama.
- Exacto.
- No me corresponde a mí entrometerme en vuestra decisión pero, estáis seguros de esto? Tal vez cuando crezca la niña os cuestione por no haberle permitido conocer a su padre biológico.
- Lo sé, y tengo claro que existe esa posibilidad aunque es muy remota. Queremos que cuando sea mayor le podamos explicar toda su situación, pero ahora sólo la haría sufrir.
- Estás seguro? Tal vez tenga acceso a una familia que ahora no conoce...
- Sé que piensas que estamos equivocados, Maggie, pero te puedo asegurar que no es así. Supongo que debo explicarte toda la situación para que la entiendas.
- A ver, Edward. Sabes que no tienes que explicarme nada. Haré lo que me pidas y si me pides que no permita que ese hombre se le acerque a la niña, haré todo lo necesario para que así sea, pero somos amigos además de compañeros de trabajo y sabes que me siento más cómoda cuando estoy afín con el caso, así que sólo explícame lo que te sientas cómodo de explicar.
- Lo sé, Maggie, y te lo agradezco enormemente. – aseguró Edward – Tanto tú como Jasper sois personas de mi entera confianza y sé que cuento con vuestra discreción en esto. La historia es complicada y afecta mucho a Bella, por eso también preferiría que no se haga pública – dijo y procedió a explicarle a sus amigos toda la historia.
Les contó cómo James había engañado y embarazado a una adolescente que era además, alumna suya. Les relató cómo había intentado hacerla abortar y cómo había conseguido que su madre la echara de casa iniciando una relación clandestina con la mujer.
Les explicó cómo no le había interesado nunca saber nada de Heidi hasta entonces y por qué en ese momento, su interés no era en la niña sino en su propio beneficio económico.
Jasper y Maggie estaban anonadados y tardaron unos minutos en recuperarse de la conmoción.
- Wow – fue todo lo que Maggie pudo susurrar
- Lo sé – reconoció Edward
- Veamos, en primer lugar deberíamos esperar a que os llegue el requerimiento, hasta tanto no hay nada que hacer. Tal vez se haya arrepentido al ver que Bella no es ya la chica ingenua y no está sola
- Ojalá pero lo dudo
- Yo también – confesó la abogada – Después, sabiendo que no puede obtener la paternidad, ni la custodia, nos toca mantenerlo callado.
- Ya, pero y sus influencias? Su apellido? Su dinero?
- Sus influencias están en Phoenix, aquí en Seattle nos importa un pimiento quién sea.
- Crees que podamos detenerlo?
- Creo que sí – dijo confiada
- Dios, Maggie! – suspiró Edward – No sabes cuánto esperaba escuchar eso
- Lo sé – sonrió la chica – Déjame estudiar bien el caso, pero confío en que podamos hacerlo.
- Gracias a Dios! Siempre supe que eras la mejor. Por eso nunca dejaré que te marches del bufete. Ni aunque ese novio tuyo quiera llevarte lejos de aquí – aseguró pensando en el puesto en Nueva York que le habían ofrecido a Stefan, el novio de Maggie.
- Tal vez deberías subirme el sueldo, para que Stefan no se vea tentado a aceptar – recomendó sonriendo divertida
- Cuenta con ello – le prometió – Ahora mismo llamaré a Recursos Humanos.
- Gracias, Edward – sonrió y se levantó para salir del despacho
Jasper se carcajeó en su asiento y ambos lo observaron curiosos.
- Es una bruja – le dijo a Edward – pero sin dudas es buena.
- Es la mejor – confirmó Edward
- Ya lo creo – dijo Jasper levantándose – Te ha sacado un aumento de sueldo aún sabiendo que Stefan ya ha rechazado el traslado – le informó burlón
Edward entrecerró los ojos mirando a la pelirroja que rió saliendo del despacho.
- No vuelvas a engañarme, Barnes! – gritó Edward divertido escuchando alejarse la risa de la chica – Y tú Jasper, no rías tanto que al fin y al cabo eres socio del bufete.
Gracias a todos por leer y también por los reviews, alertas y favoritos!
Primero que nada mis disculpas por no haber podido publicar antes pero tengo unos días complicados así que ahora me hago un ratito para publicar.
Besitos!
