Capitulo X
Hacia el reencuentro de la muerte.
Solo en el tren obtuvo algo de descanso, después de registrarse y ordenar que no fuera molestado; cerró los ojos, estaba incomodo. Que desagradable le resultaba el tener que dormir en semejante lugar. Antes de ceder al sueño, llegaron a su cabeza los datos obtenidos sobre la muchacha, había hablado con su padre y este le comunicó lo imposible que había sido el contactar al tutor de Integra, al parecer nadie les tomaba en serio en Londres.
-"Integra...Integra…" - susurro con los ojos cerrados, y llegó a su cabeza aquél día en que le conociera, ella no había jugado con nadie. Su padre, sí, le había resultado muy agradable. Hombre risueño y gentil, parecía haber sido feliz alguna vez. Y ahora trataba de fingir en pos de su hija. Aunque como era obvio ella no parecía entenderlo.
Trató de recordar la imagen de ella, pero solo el escandaloso tono de su cabello llegaba a su cabeza como algo certero. Se pregunto si eran verdaderas aquellas leyendas que hablaban sobre la existencia del moustro que servía al clan Hellsing de Inglaterra. En este punto se detuvo, conocía a la perfección lo que significaba el llevar aquél apellido. Pero lo que se dijera de los ingleses sobre pasaba aún su vaga imaginación, era como enterarse de oscuros secretos que a nadie le gustaría cargar. Sintió entonces, en base a ello, lástima por la muchacha. Pero su padre se había alterado mucho cuando le llamó por teléfono, algo de extraño debía de haber. Quizás algo le había ocurrido a ella, no, aún no tenían información alguna que fuera válida.
Cuando marchaba a la estación pudo leer el periódico y entender el por que. Aunque nada se hablaba de evidencia o algo así, por otro lado, su padre observándolo todo desde el punto de vista que él solía obviar, imagino de inmediato en una suposición paranormal, quizás algún no muerto. Aunque no sabía si creer o no en aquellas tonterías que su padre le jurara existían. Hasta donde él sabía jamás nadie en su familia se había topado con uno. Dentro del clan en si que hablaban sobre vampiros, hombres lobos, hechicería y magia negra. Así al menos lo decían los diarios de los hermanos Van Helsing. Pero él tenía sus dudas, sabia que Abraham, el alquimista, había dado muerte en Londres a una muchacha, aludiendo que estaba poseída por un demonio, cosa que le resultaba bastante extraña declarada por un hombre que no creía en Dios. Así que más que creer en lo esos diarios dijeran, dudaba de la cordura de sus antepasados, aunque a veces, atacado por un extraño sentimiento de desesperación, daba algo de crédito a una de las miles de historias que le contaran. No podían todos, en un afán por menospreciarle el estar mintiendo al mismo tiempo, sobre las mismas cosas.
Ella debía de saber lo que él. Y la razón por la cual su padre le enviara no era otra que asegurarse de que nada extraño o presumiblemente maligno fuera. Sería divertido pensó, la primera vez que vería a un "no muerto" si es que ello llegaba a ocurrir.
Su padre solo se dedicaba a investigar avistamientos y buscaba con afán el toparse con algún ser que entrara en semejante categoría. Si es que era eso lo que ocurría, por otro lado la oportunidad le serviría para conocer a la muchacha. Cuando llegó a esta idea, cayo sepultado por el sueño, tenía dos tranquilas horas antes de llegar a Hamburgo. Debía de aprovecharlas.
°~*OOO*~°
Cuando Lucian llego a la ciudad, un terrible escalofrío le recorrió todo el cuerpo, la ciudad estaba infectada de pena y dolor. Además un nauseabundo aire de muerte le rodeaba sobretodo en el área del centro. Buscar a Integra era la primera parte de su plan, aunque se le hacía bastante difícil, estaba algo vedado, cada vez que se encaminaba en dirección al centro, horribles malestares se apoderaban de su cuerpo, cabeza y miembros, siquiera quería imaginar de que se trataba. Siquiera quería tentarse a cerrar los ojos, aunque de esa manera no serviría mucho, finalmente Integra se estaba dirigiendo al lugar de la matanza. Pensó en de una vez por todas dejar atrás sus miedos e ir, pero aquél mismo sexto sentido adquirido, le dijo que no, que no cerrara los ojos.
"Es como si hablara conmigo mismo"
Y era verdad, era como otra voz que le hablaba desde su cabeza. Eso le asustó.
°~*OOO*~°
Integra por su parte a penas hubo llegado a la ciudad, busco un teléfono, aguardo un rato antes de comunicarse con Londres, pero nadie contesto, las cosas se estaban poniendo mal, hizo memoria tratando de recordar alguna festividad de la casa real que mantuviera a Walter fuera de la mansión, pero no tuvo éxito, llamó de todas maneras, con un número en clave, entregado a ella por el servicio secreto, para comunicarse a la capital.
Ahí logro enterarse, su sirviente había sido enviando por su Majestad a Escocia, a encargarse de un pequeño asunto ahí, le pareció algo extraño, en su ausencia, las ordenes dictadas para entrar en acción pasaban de su Majestad al ministerio de defensa y en caso de que este no pudiera hacer nada se le entregaba la petición a Hellsing, en todas las ocasiones se le informaría. Esta vez nadie le había dicho nada, "aunque tal vez", pensó, si el asunto se había presentado de manera urgente, quizás habían tratado de comunicarle el asunto en la noche anterior, cuando La Escuela Luterana se quedó sin señal, tanto para emitir como recibir llamadas y siendo un asunto urgente, algo tan burocrático como pedir su autorización, cosa que siquiera era indispensable, podría dejarse para después.
Lord Penwood era algo soquete, pero era de confianza, que decir de su majestad, no. No tenía por que preocuparse. Finalmente fue a una estación de policía, se presentó como hermana de una de las victimas: Emil Hafenbauer (había hecho una pequeña investigación leyendo los periódicos que informaban el caso y eligió precisamente a la madre de la chiquilla destruida por Danae), como su alemán era tan perfecto, no levanto ninguna sospecha.
Muy cortésmente pidió ser llevada a la escena del crimen, para identificar el cadáver.
-Me había dicho que saldrían antes de ayer a la 8:00 PM, pero cuando le llamé 20 Minutos antes, aún continuaba en casa, esperando a su esposo. Después no me preocupe, según lo informado por la televisión, la masacre fue cerca de las 9:00. No he sabido nada de ella- la aparente calma de la muchacha, les hacia dudar de su verdadero pesar, pero aún era joven podría no saber expresar su sentir, le atendió el teniente Christoff Heller, no debía de tener más de 35 años, y aún así se veía joven, miró a Integra fijamente.
-¿Cuál me ha dicho es su nombre?
-Nadja Hafenbauer- le miro de pies a cabeza, Integra siquiera se mostró preocupada, no perdería nada si le descubrían, pensaba si que ocurrido aquél caso debería de pedir un salvoconducto del servicio secreto para ingresar al edificio.
-No tenemos información alguna que hable, de alguna hermana de Emil, no cree que quizás ella salió a la hora estipulada y que solo no ha podido comunicarse
-Es por ello que he venido, aún no se comunica- había otro hombre, en la sala de mayor edad, Integra bajo la vista y cruzó las manos sobre la falda.
-¿Tus padres donde están?- preguntó
-En Londres señor, mi hermana iría con ellos esta semana (Integra se aventuro en este sentido, pues tal cual hubiera leído, Emil pertenecía al grupo que aún no se identificaba, pero del cual se tenía una lista, que habitaban en el edificio)
- Y por que tu continuas aquí ¿No viajarías con ellos?
-No señor, yo estudio en la escuela Luterana- Aquellas palabras obraron favorablemente para la muchacha, solo la elite europea asistía a semejante instituto, si Emil era la hija de un empresario u hombre importante, estarían en serios problemas si no la encontraban y sería peor aún si teniendo el cadáver no eran capaces de saberlo.
-Tendremos que esperar a que ellos lleguen para identificarla, tu aún eres menor de edad, no podemos dejarte pasar- entonces en rostro de Integra formo un rictus serio y contrariado.
-Debe de permitirme verle, mis padres son viejos y enfermos señor si son ellos quienes tienen que ver el cadáver destrozado de mi hermana, pueden sufrir mucho y tal vez yo tenga que perderlos, prefiero ser yo, en plena facultad de conocimiento quien lo haga…- ambos hombres se miraron, Integra volvió a bajar la vista y a tratar fingir serenamiento.
-¿Y el esposo de tu hermana?...
-Tampoco he sabido nada de él…-Christoff, miró al otro hombre y asintió con la cabeza, ambos parecían conmovidos por el escueto espectáculo de la muchacha, Integra rogó por que no le pidieran identificación alguna, siquiera llevaba la propia, mas al parecer su show había sido lo suficientemente convincente, el desconocido se retiró de la habitación y Christoff quedó a solas con Integra.
-Esto esta fuera de la ley, no puedo dejarte entrar a ver lo cadáveres que hemos recuperado, pero es muy poca la gente que se ha presentado a ayudarnos, la masacre fue a nivel absoluto y se elimino a familias completas- mientras él le hablaba Integra se convencía mas de que no era posible que Alucard hubiera sido, la consigna del vampiro siempre había sido el mantener un bajo perfil, ahora pensaba, como no lo había hecho antes. Si por alguna razón hubiera dado semejante espectáculo, solo habría conseguido llevar a todas la criaturas hacia ambos, y su misión era protegerla, lo había hecho siempre, esa era su promesa y jamás la había roto.
En base a esa idea, Integra se alegró internamente
"Es un vampiro con honor"
Ya le parecía olvidada aquella fuerte discusión con la cual le expulsara de su lado.
"No, el no actúa bajo ideas caprichosas"
Tenía casi 500 años, no podría comportarse como un niño, menos como un mortal. Aún así revisaría los cuerpos, era probable que otros vampiros hubieran sido y en aquél caso llamaría a Walter, informaría a su Majestad y Alucard volvería a su lado. Sintió un ansioso golpe en el corazón al pensar en aquél reencuentro. Hace tiempo que había dejado el enojo para con él, secretamente y sin hablarlo con nadie desde luego, juzgó su actuar, cierto era que le había desobedecido, cierto era que se había presentado frente a Lucian con el solo objeto de fastidiarle, no era eso lo que le molestaba, era simple y llanamente, el hecho de que había obviado su orden y en una idea más exagerada, dejado de lado su autoridad, como ama y líder de Hellsing. ¿Que era lo que le hacia arrepentirse de haberle maltratado?, el hecho de tratarlo como un moustro, de maldecirlo y, no lo admitía, pero el de haberle golpeado también. La estancia con Lucian le había hecho calmar su espíritu y pensamientos, bajo aquellos días de alegrías, supo que había sido injusta con Alucard y era eso lo que quería remediar, aunque de todas maneras le perturbo la cabeza, el hecho de que ansiara y se alegrara de su "futura llegada".
-Más como te digo, necesitamos ayuda, hay muchos cuerpos que no hemos podido aún sacar del edificio- Integra le miro interrogante – si tu hermana no se encuentra en los que tenemos acá, tendrás que obligadamente esperar- era mejor que nada, ya había logrado algo. Se encaminaron al subterráneo, luces alógenas y baldosas blancas y frías, eran el paisaje, se le entregó una mascarilla. Heller se detuvo antes de abrir la puerta de la morgue y le miro.
-¿Segura?- Para darle un poco más de dramatismo a la situación, y es que noto que se había comportado muy fría, respiro profundamente y se mostró nerviosa.
-Si- contesto con determinación, luces aún más incandescentes aparecieron tras la puerta, aire frío y el olor a muerte, extrañamente le pareció familiar, era como cuando Alucard se enfadaba, este pensamiento le hizo sonreír.
°~*OOO*~°
A fuerza de mucha determinación. Quizás incluso demasiado para él, Lucian fue capaz de acercarse al centro de la ciudad, en un avenida no muy concurrida se encontraba el citado edificio, tenía la propiedad extensos jardines y áreas verdes, ideal para niños. 36 pisos residenciales, una piscina, estacionamientos y un gimnasio. Estaba cerca de todo lo importante para una vida tranquila, por ello también era reconocido su costo.
El zumbido en la cabeza del muchacho, se hacia casi insoportable, debía de mantener al menos un ojo cerrado para no sentirse golpeado por aquél ruido que le estaba destrozando los nervios, estaba a un par de calles, imagino que es lo que ocurriría si intentaba cerrar los ojos. De pronto escandalizado miró y vio a una vaga sombra, como las que su "nueva vista" le dejaba ver en la oscuridad moviéndose a plena luz del día y a absoluta luz y conciencia de él, pareció fijarse en Lucian, después de lo cuál se esfumó en el aire, si le resultaba posible vislumbrar semejante tipo de ser a esas horas, en ese lugar, se preguntó que tan apto seria el cerrar los ojos.
-"Adelante hazlo"- se dijo
-No….debo de encontrar a Integra
-"Sabes muy bien que así puedes encontrarla, ella es tu luz ¿no?"- aquél pensamiento salió de su cabeza con tono burlesco, rió sin poder evitar notar que tenía razón, dándole aquél aspecto sentimental a aquella idea, por muy tenebrosa que fuera
-¿Cerrar los ojos?- dijo para sí, observando el edificio.
-"Puedes verlos a todos….puedes esquivar a los que te ven"- se extraño entonces de si mismo, ¿Cómo sabría la certeza de ello? ¿De donde había salido aquella extraña conversación? ¿Estaba hablando consigo mismo? Sacudió la cabeza, sin tomar muy en cuenta aquél hecho, no estaba ahí para pensar en tonterías, obviando lo anteriormente conversado, cruzó la avenida para llegar al límite establecido por la policía; había de todo ahí; periodistas, esperando alguna otra confirmación, algunos familiares y conocidos de los que ahí vivían, curiosos de todo tipo, la policía entraba y salía del lugar, según como leyera aquella mañana aún se estaba tratando de recuperar los cuerpos y al parecer la alcaldía había ordenado que ninguno saldría del edificio si es que no se completaba su búsqueda, se había contactado con todos los familiares registrados de cada uno de los habitantes, se les había informado, habían cadenas exclusivas para la ubicación de los desaparecidos, toda una nación movilizándose por encontrar no solo a los perpetradores, si no a aquellos de los cuales aún no sabía nada. Lucian analizo la situación y noto lo imposible que sería cruzar la franja establecida por la policía. Miro los alrededores y busco sigilosamente y sin llamar la atención alguna entrada lateral o escondida que no estuviera cubierta, no encontró nada.
-"Vamos... ¿Que te vas a rendir acaso?"
-¿No seria mejor ir con la policía?
-"Que estupidez…te mandarían de vuelta y adiós Integra y edificio…tenemos que entrar"
-¿Tenemos?- nuevamente se detuvo en seco, ¿Con quién demonios hablaba? ¿Por que se ordenaba las cosas así mismo, por que se desafiaba…? Aquella sensación era muy diferente a cuando el solía ordenarse cosas, como en aquella ocasión cuando se desespero tras el gimnasio al notar lo que podía ver, es como si hablara con alguien más, pero nadie estaba ahí, solo él.
-¿Me estoy volviendo loco?- se dijo, pero no obtuvo respuesta, se tranquilizó entonces, quizás solo eran los nervios, quizás solo era aquél horrible lugar.
-"Vamos cierra los ojos y veras lo que yo"
-¡Silencio!- y pareció despertar, miro a su alrededor pero estaba solo, respiro aliviado
-"Te preocupa que te crean loco…je je je je"
-¿De que demonios te ríes?
- "De cómo tratas de guardar la compostura, en semejante situación, te estás volviendo loco, dentro de ti lo sabes, por que yo lo sé. Tratas de racionalizar todo, cuando nada puedes hacer…yo ya estoy aquí y no me iré en un largo tiempo"
-Oh…guarda silencio…
-"Vamos hazme caso, si cierras los ojos podrás entrar"
-No entiendo que es lo que tiene que ver eso con buscar a Integra
-"Oh...Integra, Integra, Integra ¿acaso no piensas en nada más?"
-No….- se encamino entonces a su antigua ubicación frente al edificio, sería más obvio el encontrar a la muchacha en una situación similar a la de él. Aunque seguía con la idea fija de ir a la policía, lo más probable es que ella hubiera hecho lo mismo, ¿Cómo entrar a una escena del crimen, sin más antecedentes que su nombre, sin siquiera ser mayor de edad?
-"Te preocupas mucho por esas cosas"
- Es lo que se debe de hacer
-"¿Lo correcto dices?"
-Así es
-"¿Y de donde proviene todo aquello que tu consideras correcto o no? ¿De tu cabeza?"
-Puede ser….
-"Je je je…por si no te has dado cuenta estás hablando con ella como si se tratara de otra persona, eso no te hace exactamente cuerdo"- Lucían nuevamente sacudió su cabeza, quería que aquella extraña voz, se fuera ya le estaba molestando mucho.
-"Vamos cierra los ojos"
-No, buscaré a Integra
-"No esta acá"
-¿Cómo lo sabes?
-"Yo veo todo"
-No te creo
-"No tienes fama de mentiroso Lucian, ¿por que no me crees?"
-¡Cállate!
-"¿Te desespera no?"
-¿Quién demonios eres?
-"Yo no soy ningún demonio, aunque quizás preferirías que no existiera"
-Tu no eres nada, solo eres una voz en mi cabeza creada por mis nervios
-"¿Y que te tiene tan nervioso, las sombras, los ruidos?"
-Este maldito lugar
-"Ah… ¿entonces lo sientes?"
-¿Qué?
-"Todo esto, el aire nauseabundo, aquella sombras que hacen pesado el respirar aquí. ¿Sabes que eres solo tu?"
-¿Qué dices?
-"Que solo eres tú. Nadie más es capaz de sentir lo que tú, te estás volviendo especial muchacho"
-Loco no es especial
-"Loco solo es una definición, viste a Alucard antes de que siquiera se apareciera, y sabes que es lo que rodea a Integra, sabes que es verdad, no estás loco, solo ves más"
-Guarda silencio
-"No puedes callarme soy parte de ti, tus dudas son mis palabras"
-Entonces no eres más que mi creación….
-"No seas tan engreído tú jamás me hubieras dejado salir, se lo debes de agradecer a él"- Lucían se detuvo a mitad de la calle –"je…Sabes quien es…"
-No entiendo
-"A el debes de agradecer mi existencia, al vampiro, al sirviente de Integra"- las palabras resonaron, con fuerza en la cabeza del muchacho como una verdad única, sí ya lo recordaba fue desde ese día en que despertara en medio de la ciudad, entonces cayo como golpeado, se tomo la cabeza con fuerza y gritó, como un loco, como un desesperado, la frente se le lleno de sudor ya su olfato llegó aquel aroma a sangre podrida, escucho los gritos de la batalla, el aire frío se estrello contra su rostro, vomitó a la vista de todos.
-"Rápido escóndete… ahí viene, si te ve te matará"- no sabía de que se trataba, no sabía a quién se refería, con aún más esfuerzo se coloco de pie, y huyó. Los que le miraron pronto le dejaron de lado, pues cosas más importantes pasaban en aquél momento.
Lucian se escondió en un callejón, respiraba agitadamente y se sentía muy asustado, como si fuera parte de un trauma olvidado, las imágenes se sucedían en su cabeza de manera vertiginosa y brutal.
-No…no…yo no he matado a nadie….-se decía en voz alta como si rezara una plegaria.
-"Debes de estar tranquilo….no era nada que lamentaras"
-No he matado a nadie
-"Tranquilízate…sabes muy bien lo que has hecho"
-No he matado a nadie- las lagrimas corrieron con todo el ardor de la culpa, estaba tan indefenso y deseo tanto la compañía de Integra que el anhelo se volvió odio y rencor.
-"No dependes de ella, tu elegiste enfrentar todo, no seas un cobarde. Por ella dijiste que lo harías"- habiéndole llegado esta idea, se tranquilizo, miro a su alrededor, dio un hondo respiro.
-"¿Sabes donde estamos?"-Lucian asintió. No podía ser de otra manera, había, ocultándose, llegado al lugar en donde Alucard le conociera.
-"No debes de sentirte culpable"
-¿Qué eran?
-"Como él"
-¿Qué es él?
-"¿Acaso aún no lo sabes?"
-No…
-"Vamos..."
-¿Un vampiro?- la idea le parecía tan inverosímil, pero era la única que parecía ser razonable
-"Bravo"
-¿Entonces fue él?
-"Eso ya lo dije, sabes...Te tomas esto muy bien"-se coloco entonces de pie Lucian, limpió sus lágrimas, las cuales en aquél momento le parecieron ridículas.
-Debo de hacerlo
-"¿Por ella?"- Lucian asintió.
-Vamos – dijo
-"¿Al edificio?"
-A buscar a Integra- la voz dentro de sí rió, poco en verdad se había tardado el muchacho, más era un comportamiento razonable, cuando alguien de tamaña inteligencia y compresión, entiende lo que ocurre en su entorno, lo acepta y se adapta para convertir la situación en algo favorable, solo los débiles de mentalidad no eran capaces de luchar contra ello y terminaban volviéndose locos. El haber seguido negando la situación solo le hubiera hecho volverse como ellos. Aquél no era el momento. El vampiro estaba ahí podía sentirlo. Integra estaba ahí tenía que buscarla.
-"Puede que este en pe….
-Lo sé, por ello me urge saber donde esta- dicho esto se encamino hacia el frontis del edificio, ya estaba decidido a no retroceder.
°~*OOO*~°
Alucard observo la esquina oriental frente al edificio.
-¿Ocurre algo?-pregunto David… este negó con la cabeza, imaginando que tal vez alguno de los muertos la noche anterior, estaría despotricando en contra de su presencia en semejante lugar
-Fue una idea estúpida- dijo David, mirando a Danae, quien no se atrevió a devolverle la mirada – para más de alguno esto no será coincidencia…..-Alucard rió para si.
-Para jactaros tanto de vuestro poder, teméis demasiado a los humanos- David rió también, aunque en su gesto no había gracia alguna
-Esa es la relación que debemos de entablar con ellos, para ser tan poderoso, habéis jugado mucho con esa niña…..- se le borro entonces la risa del rostro, en verdad no estaría nada de mal el partirle la cara a David, pero en fin ya vería como se las arreglaría con él.
-Danae- habló David- no sabemos si la muchacha esta en la ciudad, miro entonces a Alucard - ¿Qué es lo que ella haría en semejante situación?- Alucard lo sopeso un momento y entonces habló:
-No se ha molestado en saber si es que regrese o no a Inglaterra, si ya lo hubiera averiguado, estaríamos en problemas, o al menos yo ya lo hubiera notado…
-Entonces no es tan hábil… ¿Que la haría distraerse de semejante obligación?
David hizo un gesto para que la mujer se callase
-Supongo que lo mismo que a vos, por otro lado, recordemos que aún es casi una niña, eso nos puede jugar a favor
-Yo tendría cuidado… no es cualquier niña-David miro a Alucard
-Le sobreestimas demasiado, la única falla de los humanos, es ser humanos y de eso no se salvan ni niños, ni ancianos…continuad por favor y dime… ¿Que haría ella en semejante situación?- carraspeo el vampiro y prosiguió.
-Puede que tengas razón y que la muchacha siga "distraída" yo no lo daría por sentado, lo más probable es que se halla comunicado a Inglaterra, para confirmar mi llegada a dicho lugar, si se ha contactado con Walter este ya debió de informarle, si así es lo más probable es que este en la ciudad, averiguando sobre lo ocurrido…-David asintió
-Tenéis razón no es cualquier niño, los Hellsing se caracterizan por no serlo. También debemos de ser precavidos, los humanos son impredecibles las mujeres aún más… ¡Danae…!- esta miro -Le buscaras con Alucard- era un revés en sus planes, si marchaba con él, no podría hacerle nada a ella. Aunque estableció el terrible dilema, como si recién repara el ello, que sería el destruir a la muchacha. David le mataría sin piedad, y jamás podría disfrutar ningún tipo "libertad" junto al vampiro.
-Yo iré con Therios- este asintió-nos juntaremos en dos horas, precisamente acá, entraremos a ver el desmadro que habéis dejado en este edificio…-Tanto Therios como Daniel, marcharon dirección norte de la ciudad, cerca de la estación en la cual Integra se encontraba. Alucard y Danae se encaminaron hacia el sur, sería más probable encontrar a la muchacha en aquella dirección, pues ahí estaba la entrada del autobús que provenía de La Escuela Luterana.
-Al menos te has dado cuenta- dijo el vampiro a la Mujer
-¿Darme cuenta de que?
-De lo estúpido que seria el intentar algo en contra de ella
-Lo dices por ti
-Ya di me precio a cambio de la ayuda
-Quieres decir que te da lo mismo el que David o resto le de muerte
-Es un privilegio que, creo, merezco.
-Eres muy condescendiente con ella-Alucard rió
-Tus celos si no me fueran tan indiferentes quizás me resultarían apreciables
-¿Acaso crees que miento? Es fácil verlo en ti Alucard….no sé en verdad que es lo que te llama la atención de ella, antes eras menos manejable, más cruel, como el rey que debías de ser. Pero esto de estar embelesado por una chiquilla que no solo os desprecia es casi ridículo- Alucard le escuchaba atentamente, aunque ningún gesto sobresalía de su rostro, entonces Danae sonrió- en verdad me emocionas…. ¿Estás seguro de que serás capaz de darle muerte? quizás no lo has notado pero tanto David como Therios ya han tomado tu talla, saben que tanto te afecta ella. Deberíais de tener cuidado entonces, no sea que alguno de ellos te la arrebate antes de poder concretar tus planes...- Alucard rió para si y le mostró tranquilamente sus colmillos a la mujer.
-Habláis demasiado, mi ama no tiene semejante costumbre... ¿Que triste no? Que una humana… no que una niña sepa demostrar más inteligencia-Danae frunció el ceño.
-Será hasta poco, cuando deje de ser tu ama y este muerta- Alucard siguió sonriendo, sin prestarle demasiada atención a la mujer, se deleitaba al imaginar el momento de la muerte de Integra en sus manos.
°~*OOO*~°
-Mi señor-Interrumpió Therios- ¿Conoce Ud. A la muchacha?
-Así es, tuve la oportunidad de fijar mi atención en ella cuando entre en aquel establecimiento
-¿Y que opinión logró formarse de ella?
-Que esta sola, y eso le pesa más de lo que quiere admitir. A mi gusto, si logra sobresalir del resto. Pero sigue siendo una humana más - Therios asintió
-¿Por donde comenzaremos a buscar?
-Siento su aire cerca de la estación de policía
-¿Siente su aire?
-Así es, no pase cerca de ella en vano…– Therios quedo pensativo un momento, cosa que David notó de inmediato
-¿Por que Alucard no lo sintió…?-David rió tranquilamente
-Por que ya no puede leer su pensamiento a menos de que ella lo deje, estando en la Escuela Luterana, muchas veces pude leer su cabeza...es algo que ella secretamente sabe, pero que no se confiesa, puede resultar peligroso
-¿En que sentido mi señor?
-En el sentido de que ella conoce más a Alucard de lo que quisiera, por algo esta en la ciudad, secretamente cree que él es responsable, de otra manera no se hubiera molestado
-¿Acaso no es parte también de su misión?
-Así es, pero como ya os dije sigue siendo humana predispuesta a las fallas, el no haberse cerciorado si Alucard regresó o no a Inglaterra, fue el movimiento que me permitió actuar con mayor calma. Ahora que ha ocurrido semejante tragedia se ha decidió a actuar, pues puede ser una alarma. Como te decía lo conoce más de lo que quisiera, aunque al parecer es un asunto mutuo…
-¿Mutuo?
-Entre ellos… ambos saben más del otro y es aquello lo que quieren ignorar
-Lo… entiendo- rió entonces David con gesto divertido, Therios le miro.
-Los humanos…
-¿Señor?
-Ella, tiene la esperanza de que sea cualquier cosa, menos Alucard quién ha hecho esto…
-Confía en su guardián…-David rió con más fuerza.
-Quien se ha ofrecido a darle muerte
-Eso juega a nuestro favor…
-Yo no estaría tan seguro, puede arrebatárnosla antes de lograr nuestro objetivo…
-¿Qué ganaría él con eso...?
-No pretendo dilucidar los pensamientos de Alucard con respecto a su ama, mientras este de nuestro lado nos favorecerá aunque no debemos confiarnos, la chica le hace reaccionar de variadas maneras, pero como ya os dije es mutuo…
-El conocerse ambos…
-No solo eso… se gustan…
-¿Cómo señor?
-Como habéis oído… piensan más en el otro de lo debido y al parecer en el caso del vampiro con un extraño placer...
-¿Por qué nos la entrega entonces...?
-Ya os dije, no pretendo dilucidar los actos de Alucard hacia ella, aunque me sería más fácil el adelantarme a ellos si así fuera, pero bueno incluso yo tengo limitantes con él.
-Pero no es un asunto para pasar por alto…
-Lo sé, de momento es lo único que nos viene jugando en contra, pero ya veremos que hacer…- dicho esto ambos se detuvieron frente a la estación de policía.
-¿Esta acá?- David asintió. Ambos entraron rodeados de un aire de tranquilidad, a esas horas la estación ya se había llenado, policía, periodistas y gente buscando a sus familiares. No demorarían mucho en encontrarla.
