Juvia sonrió al ver su reflejo en el espejo, se veía radiante luciendo una blusa blanca con delicados diseños y un pantalón recto de tela negro. Iba a ser un gran día sin dudar. Esperaba sentada en el mullido sofá de la sala de estar mientras veía sus redes sociales. Rogue debía pasar por ella en cualquier momento. Estaba emocionada, por primera vez irían juntos a probar todo el vino que pudieran resistir. El padre de Juvia les había obsequiado entradas para la vendimia que se llevaría a cabo en un pueblito que estaba a hora y media de la ciudad, siendo este un evento bastante popular y esperado entre las personas de la ciudad; ahí se presentaban distintos productos que se producían a nivel nacional además de algunas novedades extranjeras y también la posibilidad de disfrutar la variada gastronomía.

Puntualmente y como acordaron a las dos de la tarde el joven pasó por su novia en la camioneta que le estaba costando la vida, hace dos semanas había pagado la décima cuota y aun le quedaban veinte. La pareja disfruto el viaje: charlaron, se rieron y probaron los caramelos tic-tac edición limitada sabor cereza cortesía del joven. Apenas llegaron Juvia se sorprendió con la cantidad de stands sin saber cómo iniciar el recorrido, el chico tomo la iniciativa guiándola hacia uno que tenía un nombre bastante atractivo "Sabertooth". El veinteañero quedó asombrado con la joven que presentaba la marca. Minerva les habló de las uvas y la cosecha ofreciéndoles a cada uno un pequeño vaso con el vino añejado de dos años. Juvia interesada preguntó más acerca de la marca quedando encantada del sabor dulce, por su parte Rogue seguía admirando el bronceado caribeño, los ojos color avellana y ese largo cabello oscuro. Sin duda era una belleza exótica imposible de ignorar. Lockser pensó que aburría a su novio por lo que decidió ir al siguiente stand y así hasta que el cuerpo les pidió un descanso, la chica no llevaba los zapatos adecuados para estar tanto tiempo de pie y además tantas catas de vino le provocaron un ligero mareo obligándolos a comprar comida.

Entraron a un modesto restaurante que curiosamente tenía los precios bastante inflados. Mientras escogían una mesa el joven estaba bastante decidido a pedir una hamburguesa en cambio su novia no lograba decidirse entre unas papas fritas o las papas fritas rusticas. El almuerzo estuvo bien, pero ambos concluían que era demasiado caro para unas simples papas, pasearon juntos, se tomaron fotos y probaron muchos bocadillos interesantes y sobre todo mucho vino, pero sin duda el favorito de ambos fue Sabertooth. Decididos a comprar una botella para cada uno se dirigieron nuevamente al stand, la joven expositora envolvió las botellas con una decoración bastante elegante. —En la caja hay un código QR que los llevara a nuestra página web y también pueden revisar la cuenta de Instagram con el mismo nombre—. Todo pudo acabar ahí, pero apenas Juvia se volteo para ir a la camioneta la trigueña le guiño el ojo de forma coqueta al muchacho, él sonrió instintivamente.

Rogue apenas llegó a su casa buscó el perfil de Instagram y buceando entre likes y comentarios dio con el perfil de "Minerva", después de eso no pasó mucho tiempo para que comenzarán a mensajearse y cuando ya ambos se tuvieron más confianza visitó la tienda donde ella trabajaba los fines de semana. Rogue compraba cualquier tontería que no fuera demasiado costosa y sin darse cuenta pasaron dos meses y tuvieron su primera cita a espaldas de Juvia.

Lockser sabía que algo pasaba con su novio, parecía estar en un constante estado de alerta, discutían por tonterías y después de cada pelea evitaba verla por un par de días. Tras reconciliarse una última vez Juvia fue buscarlo a su casa sin avisarle pues en un par de horas tenían planeado ir juntos a un parque de diversiones. Rogue aun no estaba preparado y tomó una ducha mientras ella lo esperaba en su habitación. Para Juvia el mal presentimiento era persistente y la sensación de que algo estaba mal no la dejaba en paz y guiada principalmente por su inseguridad divisó el teléfono que estaba sobre el escritorio cargando batería, no dudo en acercarse con la clara intención de revisar las conversaciones que mantenía con otras personas y confirmar sus sospechas, no esperaba que él hubiera cambiado el patrón de desbloqueo haciendo que todo sea aún más sospechoso, no quería dudar, pero la semilla de la desconfianza empezaba a germinar. Chasqueo la lengua con molestia, acerco la pantalla a la ventana y a contra luz pudo descifrar el nuevo patrón. Logro desbloquearlo y buscó sus mensajes viendo que hablaba con una tal "minie", observó con atención la foto de la chica se le hacía conocida y mientras leía los mensajes se le revolvió el estómago, dejo el móvil donde lo encontró procesando lo que había leído.

Rogue entró a su cuarto secándose el cabello con una toalla amarilla, noto que su novia tenía una mirada perdida que parecía estar clavada en la cama.

—¿Qué pasa? —preguntó.

Juvia lo miró con los ojos empapados sin si quiera poder decir algo.

—T-tenías el pelo húmedo cuando llegue y te bañaste de nuevo ¿querías verificar que Minie no dejará marcas?

El joven no rompió el contacto visual con la artista yendo a buscar su celular que aun cargaba y pudo notar que el chat con Minerva estaba abierto.

—Juvia eres una aburrida, esto se acabó.

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Juvia danzo suavemente frente al destrozado espejo antes de que su cuerpo no resistiera el cansancio. Fue ahí cuando despertó de su estado de catarsis vio sus brazos ensangrentados formar un charco bajo sus pies. Sintió el punzante dolor proveniente de sus heridas y su reflejo ante el espejo fue lo último que vio antes de desmayarse.

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Natsu quien se había encerrado en su cuarto por culpa de sus desordenados pensamientos se recostó en la cama sin ánimo, quería obligarse a dormir y dejar de sobre pensar todo. Se sentía incomodo y malhumorado. No terminaba de comprender las acciones de Lissana o Lucy, ni mucho menos sus propias acciones que lo llevaron a permanecer encerrado incluso más tiempo siendo esa la más grave consecuencia. Sus papeles quedarían manchados de por vida y estaba la posibilidad que no pudiera regresar a la universidad. Dejo escapar un suspiro y con su antebrazo derecho cubrió sus ojos, sin darse cuenta logro alcanzar un sueño profundo hasta que el ensordecedor y característico sonido proveniente de una alarma que nunca antes había escuchado se activó. La voz de Makarov se escuchó por los altoparlantes de los pasillos pidiendo a todos que regresen a sus habitaciones sin dar una mayor explicación. Natsu sabía que algo andaba mal, esa era una medida de seguridad, no había duda de que alguien enloqueció y debían resguardar a los internos del peligro. Conociendo esos antecedentes lo único que despertaba era su curiosidad por saber de quien se trataba.

En dos minutos la alarma fue apagada y lo siguiente que escuchó fue la sirena de la ambulancia y un mal presentimiento lo inundó. — Lucy — dijo en voz alta, rogaba para no se tratará de ella imaginando los peores escenarios. Al estar con Lissana podía entender que lo sentía por la rubia era algo distinto que no lograba encasillar como una sola emoción. Sin duda Lucy le provocaba altos niveles de ansiedad a diferencia de la rubia Lissana era tranquila, afable e independiente y lo más importante Strauss estaba sana, no necesitaba que nadie la cuidara de sí misma.

El joven se levantó de la cama necesitaba saber que había pasado e iba apostar su única carta. Sin Lucy no tenía razón para quedarse en rehabilitación, no podía ayudarla y esa era la única verdad por más que le doliera. Se sentía molesto quería que tomar una decisión que fuese correcta y que el mismo pudiera meditar y aceptar, pero estaba decidido a irse si Lucy tenía otra recaída.

Natsu inconscientemente se negaba a abrir la puerta su mano permanecía en el pomo sin moverse, la angustia le impedía reaccionar como lo haría de costumbre.

¡Natsu! — lo llamaron desde el otro lado.

El chico dejo escapar un suspiro aliviado sintió como su ritmo cardiaco aceleró tras escucharla y sin más dudas abrió. Lucy estaba frente a sus ojos, la chica se escabullo rápidamente al interior de la habitación del joven y cerró la puerta a sus espaldas. Dragneel la abrazó como si no la hubiera visto en meses, pudo sentir el aroma a vainilla de su cabello y depositó un suave beso en la frente de la joven, después de todo, no dudaba que la quería. Lucy tomó ligeramente distancia para ver su rostro sin deshacer el abrazo.

—No deberías entrar, pero me alegra que estés bien —dijo con una sonrisa aliviada.

—No estoy segura de que pasó.

Ninguno quería cortar la cercanía, pero debía decirle lo que sentía.

—Lucy es probable que me vaya antes. Conozco tu situación y si te vas a otro centro prometo visitarte, pero si te vas no me voy a quedar.

—¿Hace cuanto lo sabes?

—No mucho.

—Quiero hacer cosas afuera y en verdad prometo mejorar —sollozo—Quiero estar bien, pero es muy difícil —escondió su rostro en el hombro del chico.

—Puedo sacarte de aquí una noche y hacer algo diferente, para eso necesito algo de tiempo. Tu parte será cuidarte tomando las vitaminas.

Lucy pareció enojarse deshaciendo la cercanía de forma violenta.

—¡No digas tonterías!

—Se puede hay puntos ciegos en las cámaras, por eso necesito que tomes tus vitaminas necesitas energía y fuerza para poder saltar el muro y correr muy rápido y no cansarte. Podemos llevar a Juvia y si la quieres hacer feliz arrastramos a Gray.

La rubia lo miró con molestia por esa infantil y absurda idea ignorando por completo el hecho de lo que menos tenían era tiempo. No podía confiar en si misma para tomar sus propias vitaminas, pero no quería perder el poco tiempo que le quedaba con Natsu, ni tampoco quería arrastrarlo con ella a sabiendas de que él si tenía proyectos que retomar. Si el tiempo se les estaba acabando solo quería una cosa. Nerviosa y sin decir nada lo beso tímidamente como pidiéndole permiso. El chico pareció tensarse por un momento para luego responder de forma suave, no se dio cuenta en el momento que posó sus manos en la cintura de la rubia mientras la acariciaba. Lucy cortó el beso para mirarlo, pero en su lugar dejo escapar un suspiro por los suaves besos que Natsu dejaba en su cuello, quería continuar, pero no se sentía lo suficientemente atractiva para seguir y no quería espantarlo ahora que por fin lo tenía cerca.

—N-Natsu no.

—Lucy eres increíble ¿por qué eres la única que no lo ve? —preguntó mirándola a los ojos.

—Acepto el trato en la cena haré mi mejor esfuerzo. Tengo que irme antes de que alguien noté que vine al cuarto de un hombre.

Dragneel observó como la chica salió casi camuflándose por el pasillo, se sentía extraño se le había hecho tan fácil besar a Lucy imaginaba que fue porque ella había tomado la iniciativa y eso explicaría el porque ni si quiera lo intento con Lissana o todo se resumía simplemente a que se sentía más atraído por Heartfilia.

La rubia estando en su cuarto se quitó la camiseta y el pantalón, se sentó en la orilla de la cama siendo la primera vez en mucho tiempo que observó y tocó sus extremidades, su piel siempre se sentía fría, necesitaba mejorar y la primera parte estaba en verse y ser consiente del daño que se hacía. Natsu tenía razón ese cuerpo no aguantaría correr sin antes caer desmayada por la fatiga, pero seguía sintiendo el miedo constante a subir de peso.

Paso cuarenta y cinco minutos viendo como estaba físicamente y como fue alguna vez. Durante toda su época escolar fue parte del club de atletismo, ganó medallas de oro y ahora no podía bajar la escalera sin tener que hacer pausas porque le faltaba el aire. Unas cuantas lágrimas bajaron por sus mejillas quería ser de nuevo esa Lucy, la que no tenía miedo, la que podía presumir que era la más rápida, la que ganaba medallas. No entendía por qué Michelle tuvo tanto poder sobre ella para que sus palabras la llevaran a su situación actual.

Una enfermera la llamó a la puerta para que bajará a cenar, se vistió rápidamente había tomado una decisión quería ser como antes. En la entrada al casino la esperaban Natsu y Gray, cada uno recibió sus bandejas y tomaron su lugar en la mesa de siempre. Los chicos comían guiso Lucy por su parte recibió una bebida enlatada con colores fuertes. Debido al fuerte estrés que le causaba la situación parecía haber disociado y bebió toda la lata sin decir ninguna palabra. Los chicos la miraron sorprendidos.

—Bien hecho Lucy —soltó Gray.

—G-gracias ¿Dónde está Juvia? —preguntó la joven al notar que su silla seguía vacía.

—No la he visto del desayuno —añadió Dragneel.

Aparte de estar vacía la silla de Lockser nadie más parecía faltar. Fullbuster buscó con la mirada a Mavis sin encontrarla y entonces todo empezó a tener sentido.


Espero que les haya gustado es capítulo!

Estuvo algo intenso y empezamos a entender lo horrible que se porto Rogue!

No se olviden de dejar un review!

Gracias por leerme!