Bad ∞ End ∞ Night

Coleccionismo.

Es solo una afición que mantienen algunas personas sobre algo que le gusta.

Muchas empiezan una cuando se han quedado solas, cuando no tiene nada mejor que hacer y lo sé, porque yo estoy solo. Hace tiempo tuve una familia: una mujer, una hija pequeña…

Pero lo perdí todo. A veces te obsesionas con cosas y hacen que los demás no se sientan valorados y es comprensible, porque era verdad. Pero cuando no te queda nada necesitas algo para distraer tu mente. Una colección.

Monedas, sellos… En mi caso colecciono almas. Sé que suena mal pero ¿Qué diferencia hay de por ejemplo clavar mariposas con una aguja? Arrebatar la vida, es arrebatar vida y en mi caso me considero bastante inteligente porque nunca más estaré solo. Nunca.

Que empiece la fiesta…

XXxXxXxXx

En las profundidades del bosque, una chica de un pueblo se ha perdido. No sabe cómo ha llegado ahí pues su hogar está muy lejos.

Entre sus manos, una carta descolorida. La había encontrado en el camino pero no había nada escrito en ella, sin remitente ni dirección. Parecía no pertenecer a nadie pero buscar al dueño no era importante ¿Y si nunca regresaba a su hogar?

Alzó la vista temblorosa, ante ella se alzaba una imponente mansión, quizá allí podrían ayudarla.

La idea de volver y dormir esa noche en su cama la hizo sonreír y salir corriendo hacia la puerta rota de la misteriosa casa. Se abrió un poco y enseguida toda la casa se iluminó, como si hubiera accionado un mecanismo.

-¿Hay alguien en casa? –Preguntó sin atreverse a entrar.

-Oh ¿Qué te ha pasado? –Una sombra morada apareció ante ella.

Vistiendo un traje de mayordomo, un chico le abrió completamente la puerta, sonriente e invitándola a pasar.

La chica obedeció entrando al salón principal. Aquel chico tenía el cabello morado recogido en una elegante coleta. Seguramente formaría parte del servició de la mansión.

Empezaron a temblar las escaleras. Alguien bajaba corriendo por ellas y no tardaron en entrar igualmente dando vueltas por la sala.

Dos chicos rubios vestidos de negro no paraban de corretear así que no pudo fijarse bien en ellos.

-¡Bienvenida! ¡Bienvenida! –Gritaba uno de ellos. Era una voz femenina.

-¡A la extraña casa! –El segundó habló y se paró frente a ella.

Era un chico de ojos azules con un elegante smoking de fiesta. Hizo una reverencia ante ella a la cual respondió por no ser maleducada.

Cuando volvía a su sitió sintió como la otra pasó corriendo a su lado quitándole la carta que tenía en las manos.

-¡Vaya, vaya! ¿¡Que tenemos aquí!- Gritaba mientras miraba el sobre a contra luz y reía.

Pudo observar por fin a la chica, igualmente de ojos azules y vestida elegantemente de negro, a excepción de un lazo blanco que había en su cabeza.

-¡Para, Rin! ¡Vas a asustarla! –Le intentó regañar el chico, pero el hecho de que no parara de reír no le ponía autoridad, incluso parecía que la animaba.

-¿¡Pero qué dices Len! –Se puso al lado del chico –Ella está invitada ¿no lo ves?

Abrió el sobre y comenzó a leer:

-"A la señorita Hatsune Miku. Queda usted cordialmente invitada a la fiesta de esta noche en la vieja mansión. Por favor, sea puntual, usted es la estrella de la noche" –La llamada Rin imitó una voz ronca.

-¡Entonces eso es Genial! ¡Genial! –Coreó Len mientras bailaban cogidos de la mano.

Miku no podía creer lo que había escuchado, menuda mentira. Ella misma había abierto la carta y ahí no había nada pero… ¿Cómo sabían su nombre?

Se intentó acercar a aquella pareja y recuperó el papel. Abrió los ojos de par en par.

Unas letras doradas rezaban todo lo que la chica acababa de leer. Imposible, ella misma lo había comprobado.

Sintió como alguien la empujaba y la sentaba en un sillón.

-¡Por favor! Siéntese y tome algo de té. La esperábamos Hatsune-san.

Una chica de pelo corto y verde le tendía una taza. Ella la aceptó aunque no tenía intención de beber y la dejó en una mesa de café.

La otra estaba vestida de sirvienta así que seguramente no se ofendería por ello, solo obedecería ordenes.

-¿Ya ha llegado la invitada? Tendremos que evaluarla… -¿Quién dijo eso?

Miró a su alrededor y toda la sala estaba llena de gente,, siquiera sabía cuando habían llegado.

Un chico de pelo azul estaba sentado en un sillón terminándose la taza de té que ella había rechazado.

-Debe ser que el destino nos ha reunido ¿Sabes?

Miku comenzó a sentirse incomoda, aquella casa era muy rara y no sabía lo que quería haber dicho con eso.

-¡Claro que sí! ¡Fiesta! –Los rubios gritaban cada vez más emocionados.

-Querido, démosle una bienvenida apropiada –

Una chica de pelo rosa abrazó por la espalda al joven que casi le hizo tirar la taza.

Tantas personas hablando comenzaban a marearla ¿Por qué nadie le decía que pasaba?

-Quizás prefiera vino en lugar de té- El mayordomo trajo consigo una botella con pinta carísima, pero ella negó rápidamente.

-¡Claro que sí! ¡Un brindis! –La de rosa se separó y cogió una copa que no tardó en ser llenada. La bebió de un trago.

-¡Parece que está lista! –Otra mujer en la sala habló. Esta tenía el pelo castaño y vestía un traje largo con un ajustado corpiño rojo. Aún así no le quedaba vulgar.

Las personas empezaron a rodear a Miku mientras pronunciaban:

"Tu eres el centro de esta noche de locura. Diviértete, canta y baila…"

La chica se tapó con sus brazos, evidentemente asustada aunque ninguno llegó a tocarla.

-¡Por favor! ¡Yo solo quiero irme a mi casa! ¡Por favor! – Estaba aterrada y unas lágrimas comenzaban a salir.

De repente, silencio. En aquella sala no había nadie. Por arte de magia todos habían desaparecido pero estaba segura de que aquello no era un sueño. Tenía que escapar de ahí.

Tic tac tic tac.

Un enorme reloj perturbaba el ambiente ahora tranquilo y hacía que se le pusieran los bellos de punta.

Algo es extraño…

Estaban a punto de dar las doce pero un minuto antes de que eso pasara las agujas volvieron a la dirección contraria ¿Por qué el día no había acabado?

Dos voces se escucharon a su espalda

-¿Te contamos un pequeño secreto?

Eran los rubios de antes con una sonrisa pícara.

Miku no contestó e incluso intentó huir de ellos, pero el miedo la paralizaba.

-Mira al reloj…

Asustaba, ella salió corriendo a una habitación secreta y tan pronto como abrió la pesada puerta unas antorchas se encendieron.

Gritó. Ante ella, ataúdes en fila colocados unos frente a otros

-¡Jesús! –Gritó llorando de nuevo.

-¡Oh! ¿Ya lo has visto? –El de pelo azul apareció tras ella. Igualmente los personajes de antes comenzaron a aparecer, cada uno frente a un ataúd.

Escucho una risa "No tengas miedo".

Ella salió corriendo hacia el único que no tenía a nadie a su alrededor. Pero eso fue lo peor que podría haber hecho.

Aquella tumba tenía un epitafio con un nombre labrado: Miku hatsune.

-únete a la noche loca –Repetía una y otra vez la de rojo.

-¿Nunca has probado té o vino con arsénico? Mueres lentamente… -Dijo la sirvienta.

Por eso le ofrecían bebida… querían matarla, querían que se uniera a aquella noche sin fin

No podía salir de ahí, ahora lo sabía y era su decisión llegar al final. Y su final era un ataúd.

No sonaba coherente, pero en su cabezada tomaba sentido. Se había vuelto loca y le encantaba

Quería cantar, bailar, divertirse y unirse a la fiesta eterna.

Pero ¿Cómo lo haría? Ella no había bebido ¿Cuál sería la llave a su ataúd?

Un momento… Ella recordaba haber visto algo así.

Corrió escaleras arriba, de nuevo a la sala principal donde se encontraba aquel reloj.

Arrancó la aguja de las horas.

-La encontré… -Dijo riendo. –Me estoy divirtiendo tanto…

Clavó la dorada aguja es su cuello y comenzó a reír macabramente mientras la sangre brotaba de su garganta.

El telón por fin ha caído. Quedó el cadáver solitario de la chica mientras el resto volvía a desaparecer.

-Soy la estrella de la función- Dijo la Hatsune antes de cerrar sus ojos por última vez.

La sala se ha calmado.

Solo queda una figura que da palmas.

-Ha sido la mejor actuación, mi pequeña hija – Decía mientras acariciaba y besaba su frente –Bienvenida a la colección.

xXxXxXxXxXx

Aaaarg! x.x

Como me ha costado sacarle coherencia a esta historia, espero que no haya quedado mal o como mínimo decente, porque suelo tarda lo meno días en escribir una de estas y esta lo he hecho en una tarde por una petición especial de la familia vocaloid.

Intentaré cumplir con el resto de peticiones cuando me sea posible, pero al parecer no tiene mucho éxito así que…. Bueno, aún así no creo dejarlo.

-Contestando reviews:

La familia vocaloid:

Me alegra que a ti y a tu amiga os gusten mis historias, como verás he adaptado una canción que me pediste, la cual no conocía y espero que os guste.

Intentare hacerlas todas menos la saga evil, el por qué es porque es una historia muy común en fanfiction y con este fic quiero añadir un poco de variedad, vocaloid tiene muchas canciones.

Sé que dark Woods circus también es una saga y recuerdo haberlas escuchado aún asi te agradecería que me pusieras los títulos en orden ^^

Por último prefiero que no pongas mi historia en tu blog porque casi me plagian una vez pero puedes poner la url de la historia o de my profile, igualmente dame el link de tu blog y lo visitaré

Espero que tu amiga se recupere pronto! Y seguid leyendo mis historias :3

Rinalice Uchiha:

Que honor que alguien me diga que soy su autora favorita ^^ realmente motiva y si, la versión de Black vow de Rin tmbien es mi favorita.

Por supuesto que adaptaré Onii Yukai cuando pueda, aunque tarde cumpliré los pedidos ¡Promise! .

Ey you, lector! Si te ha gustado deja un review ò.ó Necesito saber opiniones para continuar :3

~Publicidad subliminal~

Pásate por mis otros Fics:

-El mito de la media naranja (vocaloid –Rin/len)

-Return to Zero (vocaloid)

-Second Note (Death note) parece que no tienen exito las historias de DN sin yaoi T^T

Twitter: CristRouge

e-mail : onii-chanbaka