Titulo: Memorias de Jersey
Autor: eminahinata
Fandom: Hawaii Five-0
Palabras: 805
Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams
Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.
Universo: -
Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.
Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!
Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.
Notas de Autor: ¡Hola! Si, si, me he atrasado con este fic, pero es que, de verdad, tuve una semana loca. Primero: con todos mis exámenes, las exposiciones, los trabajos individuales y grupales que ya me quede dormida en la grama del jardín de la universidad; te dijo, los licenciados lo hacen apropósito. Pero ayer me relaje cuando salí con mis amigas a Antigua Guatemala y estuvo muy bonito el viaje. Segundo: ando triste porque obtuve un 9 de 15 en mi examen de Semiología y me bajo los ánimos todavía más no poder terminar mi otro historia: Verdades a medias, por lo que he decidido sacarla de la red hasta terminarla y volverla a editar, porque, viendo la línea de la historia, el final no era, bueno, lo que yo esperaba. Así que si, lo siento. Pero hoy tuve mi parcial de filosofía y me subió los ánimos y con ellos la inspiración. Así que aquí ando, un poco más animada. Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!
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Memoria Cuatro
By: eminahinata
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Ilyan Wolfe de ocho años resoplo en su lugar, moviéndose incomodo y viendo con disgusto el yeso que cubría su brazo izquierdo. No entendía como era que se quebró el brazo. Bueno, sí. Y eso era lo que le molestaba.
Había entrado a clases de Karate después de insistir mucho a sus padres sobre ella (a lo que llevo a una gran discusión, la cual gano cuando expuso, como otro niño, los motivos del porque era absolutamente necesario que aprendiera: Dan-Dan y Ryan –su hermano menor que nació unos meses después de Audrey-) y claro que estaba emocionado. Eran tres meses que no jugaba por la tarde con Dan-Dan, pero siempre se recordaba que aprendía esta arte marcial por Dan-Dan, y ese día que Dan-Dan no tenía clases de piano con la Sra. Kozlov (esa mujer con acento raro) lo invito a que fuera a su práctica y presumirle todo lo que había aprendido.
Pero, claro, no salió como esperaba. Y todo por una sola persona: Stuart Mitchell. El niño se había mudado hace unos meses a Newark y desde un principio se empeño con molestar a Dan-Dan y, como era de esperar, él se interpuso. Nadie pone un dedo sobre su Dan-Dan y sale ileso de ello.
Así, regresando a la historia, el castaño empezó, como siempre, a molestar a Dan-Dan en la clase, aun cuando el sensei lo reprendía frente a todos los otros gakuen. Él había fruncido el seño con disgusto, pero cuando vio a Dan-Dan con sus ojos brillantes de la emoción al ver lo que hacía, pues bien, se le olvido con relativa rapidez el asunto Stuart y siguió presumiendo sus habilidades.
Lee-sensei se había acercado hasta donde Dan-Dan mecía sus piernas y le había ofrecido unirse a la clase, por lo que oía, aunque estaba seguro que el tío Ron (así le llamaba al papá de Dan-Dan) dejara que su mejor amigo entrara a las clases. Tío Ron siempre era muy raro entorno a Dan-Dan, pensó encogiéndose de hombros y siguiendo con el ejercicio.
Pronto la clase termino y mientras él se fue a cambiar, Stuart se acerco a Dan-Dan con no inocentes intenciones y comenzó a molestar al pequeño rubio. Claro, Daniel frunció el seño y decidió ignorarlo, como su mamma le decía que hiciera cada vez que alguien lo molestara, decidido a esperar a su mejor amigo. Stuart había hecho puchero cuando noto que no tenía la atención del otro niño y jalo del cabello a Danny, botándolo al piso. En ese momento salió Ilyan de los vestidores, viendo lo sucedido y enojado se lanzo contra el castaño, empezando una pelea en donde consiguió quebrarse el brazo al darse contra la pared muy duro y Stuart sangrar del labio y la nariz.
Lee-sensei los separo rápidamente y reprendido, a lo que Ilyan le dijo con mucho dolor en su tono que el otro niño había lastimado a Dan-Dan y éste no le había hecho nada. El hombre mayor vio entre los dos niños y suspiro aliviado cuando ambas madres de ambos niños entraron en dojô.
Ahora él y Dan-Dan se encontraban sentados esperando a que su madre y Ryan (quien dormía plácidamente en los brazos de su mamá) saliera de la oficina del médico y los llevara a casa.
−Ilyan –escucho el susurro de Dan-Dan, por lo que volteo a su derecha para toparse con el rostro de su mejor amigo.
−¿Si? –el rubio sonrió con esa sonrisa que lo hacía feliz.
−Gracias –se acerco y deposito un casto beso en la mejilla, lo que ocasionó que el pequeño azabache se ruborizara.
−No hay de que –susurro tímidamente.
−Eres genial –se enderezo en su lugar−. Me gustaría que papà me dejara practicar karate contigo −.
−A mi también –asintió Ilyan−. Pero eres genial cuando tocas el piano. Me gusta escucharte y si fuera por mi lo haría todo el día –ahora fue el pequeño rubio que se ruborizo y él sonrió−. Pero no te preocupes, yo siempre te protegeré −.
−¡Pero yo quiero ser policía! –frunció levemente el seño−. No siempre vas a estar ahí –y eso era lo que más temía el pequeño azabache.
−Sí y estoy seguro que serás el mejor policía, pero… −con su mano derecha tomo la mano izquierda de su mejor amigo−. Yo siempre te protegeré. No importa qué –lo vio directo a los ojos, una escena demasiado intensa para un par de niños.
Dan-Dan sonrío y todo estuvo bien.
−Bien, ¡pero si sólo me dejar firmar primero tu yeso con color rosa! –su mejor amigo rió mientras el ponía cara de horror.
−¿Qué? ¡Noooo! ¡Rosa no! –exclamo horrorizado ocasionando que la risa de su mejor amigo se intensificara.
Puede ser que Dan-Dan quisiera ser policía cuando fueran grandes, pero él siempre se haría cargo de cuidarlo. Y esa era su promesa.
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