Titulo: Memorias de Jersey
Autor: eminahinata
Fandom: Hawaii Five-0
Palabras: 692
Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams
Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.
Universo: -
Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.
Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!
Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.
Notas de Autor: ¡Hola! Bueno, cuando dije que los próximos capítulos serían tensos, si, bien, serán tensos. Una parte de mi está realmente triste por esto, pero los siguientes acontecimientos son fundamentales para la relación de estos dos. Así que bien, hay que esperar lo mejor. Ahora, está semana me entregan mi resultado de zona. Estoy triste, porque sólo por dos puntos (¡dos puntos!) hubiera sido exonerada de un examen final. Lo bueno, es que ya son exámenes finales y se termina el semestre. Y lo otro bueno, ¡es que no dejo ninguna materia, yeah! Más tiempo para slashear. Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!
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Memoria Once
By: eminahinata
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Daniel Williams, de quince años, veía la pared frente a él con una mirada perdida, Ilyan pegado contra su espalda, un brazo posesivo sobre su cintura. Él podía sentir las lágrimas del más alto en su nuca y le frustraba no poder hacer nada para calmar el dolor del otro adolecente.
Hans e Iana Wolfe habían muerto unos días antes, asesinados en un supermercado por asaltantes nerviosos, y eso los llevó a estar recostados en su cama, el sonido de la noche desde su ventana. Había sido terrible y, por más que doliera decirlo en voz alta, estaba agradecido que ese día Ilyan y Ryan se quedaran con ellos, en lugar de acompañar a sus padres a hacer las compras. Siete personas, incluyendo a los padres de Ilyan, fueron asesinados por los asaltantes, que en su desesperación por verse rodeados por los policías, comenzaron a disparar a diestra y siniestra contra el personal y los clientes.
Recordó como habían visto la noticia en la televisión, las patrullas rodeando el lugar, y momentos después recibieron una llamada, dándoles la fatídica noticia. Su madre había caído al suelo llorando y minutos más tarde, uniendo todos los puntos, Ilyan había subido las escaleras para abrazar a su hermano, quien se encontraba jugando con Audrey e Ianto. Cuando lo había alcanzado, su corazón se rompió ante la escena y no pudo hacer más que quedarse en el umbral y ver a ambos chicos llorar en los brazos del otro.
Dos días más tarde de que les devolvieran los cuerpos, ellos se encontraban haciendo los actos funerarios y en todo ese tiempo el azabache no había dicho ninguna palabra, su mirada perdida en la inmensidad del espacio.
¿Por qué?, se preguntaba constantemente el rubio. ¿Por qué tenía que suceder esto? ¿Por qué tío Hans y tía Iana?
Un sollozo tras él lo distrajo y no pudo evitar que el escalofrío recorriera toda su espina dorsal. Con ternura acaricio el brazo de Ilyan y permitió que éste lo acercara más contra su cuerpo.
Sus padres habían tomado la custodia de Ilyan y Ryan, otorgados fácilmente por el juez, ya que este era el deseo de los señores Wolfe en el testamento. Por lo que ahora Ryan e Ilyan pasarían a vivir con ellos. Suspiró en silencio, relajado cuando la respiración del otro adolecente fue más constante y el latido del corazón menos estrepitoso contra su espalda. Ryan tuvo un ataque de pánico en la tarde de ese mismo día, su TOC haciendo estragos en su mente infantil, y gracias al pequeño Ianto lograron calmarlo para poder administrar su medicamento. En ese momento, como lo eran él e Ilyan, Ianto y Ryan se encontraban acurrucados juntos en la cama del pequeño galés, probablemente ya dormidos por el agotamiento.
Era triste, en verdad. Su Ilyan no se merecía algo como esto. Nadie se merecía algo como esto.
Un ruido lo alertó, por lo que alzo la vista hacia la puerta, que se encontraba cerca de la cabecera de su cama. Su madre apareció un segundo más tarde.
−Hola –susurró su mamá, una sonrisa triste en su rostro bonito.
−Hola –respondió con una sonrisa igual.
−Venía a preguntar si querían algo de comer, pero creo que será hasta mañana –hizo un gesto vago con su mano, señalando a ambos adolecentes en la cama. Él asintió.
−Si… −dijo suavemente.
−Buena noche –susurró su madre.
−Buena noche –dijo, viendo como su madre vacilaba antes de cerrar la puerta y escuchar sus pasos alejarse a la planta baja.
−Danny… −escuchó susurrar en su nuca. Él respiró profundamente antes de presionarse contra el otro adolecente un poco más.
−Estoy aquí, estoy aquí… −y eso fue lo que susurró durante un largo tiempo antes de caer dormido.
Un paso a la vez.
Esas fueron las palabras que una vez tía Iana le dijo.
Un paso a la vez.
Ese sería el modo de su vida a partir de mañana.
Un paso a la vez.
Ese sería el modo de la vida a partir de mañana.
Un paso a la vez.
Y él acompañaría a Ilyan en cada paso, no importando que tan dolorosos fueran esos pasos.
¿Comentarios? ¡Por favor!
