Titulo: Memorias de Jersey
Autor: eminahinata
Fandom: Hawaii Five-0
Palabras: 789
Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams
Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.
Universo: Verso Costellano
Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.
Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!
Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.
Notas de Autor: ¡Hola! Bueno, yo tengo un crossover de Hawaii Five-0 y Doctor Who en mi Verso Costellano, y aquí está una memoria de ese crossover. Es pequeño y estoy pensando en hacer otra memoria del viaje de esos dos con el Doctor o como Ilyan y Danny conocen al Instituto Torchwood y al Brigadier Alistair Lethbridge-Stewart. Pero mientras tanto tendrá que ser esto, hehehe. Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!
.
Memoria Extra II
By: eminahinata
.
Ilyan Wolfe, de dieciséis años, pensaba cómo diablos llegaron a esa situación.
"Ah, sí", pensó con molestia, "Estúpido Doctor".
Hace tan sólo unos días, él y Dan-Dan se encontraron con este sujeto de cabello corto, grandes orejas y una chaqueta de cuero negro en un callejón. Bueno, siendo sinceros, tropezando con el sujeto quien, en realidad, era un extraterrestre −cosa que sabrían más adelante− cuando se encontraron con la máquina del tiempo de dicho sujeto.
Doctor.
Fue como se hizo llamar y momentos más tardes la máquina −TARDIS− empezó a emitir ruidos y luces y luego se encontraban siendo arrojados contra el barandal para luego detenerse súbitamente. Resulta ser que viajaron en el tiempo y ahora se encontraban 367 años en el futuro. ¡En el puto 2359!
Dan-Dan se había mostrado extrañamente emocionado y, por una vez, él tuvo un mal presentimiento sobre esto. Ya era bastante saber que, así, había más vida en el universo. Sí, serían buenas anécdotas para sus nietos, pensó con sarcasmo en algún momento. Pero cuando vio la sonrisa en el rostro de su novio, está bien admitir, que todo lo demás se fue al infierno. Incluyendo a ese mal presentimiento.
Bien debió haber sabido. Nunca más volvería a ignorar a su instinto, no cuando ahora se encontraba corriendo por un bosque en un planeta desconocido con Dan-Dan tras él y siendo perseguidos por una tribu de extraterrestres, humanoides y de color naranja (¿En serio? ¿Naranja?), armados e iracundos por ser arrebatados de su sacrificio.
"¡Maldito sea, Doctor!", gritó en su mente y con cierto alivió vio como la TARDIS se encontraba cada vez más cercana. Volteó sobre su hombro y tomo con su mano derecha la izquierda de Danny, quien ejerció presión en el agarre, una mueca en su rostro cuando uno de sus pies descalzos tropezó con una piedra y lo raspó.
−¡Por aquí! –gritó el Doctor y lanzándose al interior de la máquina del tiempo, Dan-Dan cayendo sobre su espalda, la puerta se cerró y, aún con el ruido que emitía a su alrededor, pudo escuchar los gritos en una lengua desconocida al fondo.
Cuando estuvieron seguros que se encontraban a salvo, él y su novio se permitieron suspirar, el reconfortante calor del rubio sobre su espalda. Retuvo el aliento. Había estado cerca.
−Eso estuvo cerca –dijo Dan-Dan, materializando sus pensamientos en palabras y haciéndolo sonreír. Alzo la vista y pudo ver al excéntrico Doctor moverse de un lado a otro, ignorándolos totalmente.
Danny se levantó, quedando a un lado de él, sentado sobre sus pantorrillas, dejándolo sin el reconfortante calor que lo envolvió hace poco. Entonces lo golpeó, como si una pila de ladrillos cayeran sobre su cabeza, y con rapidez se alzó y abrazó al otro adolecente, sorprendiéndolo por la tan repentina acción. ¡Estuvo a punto de perderlo!
−`lyan –susurró su novio, devolviendo el abrazó con ternura.
Estuvo a punto de perderlo. De perder su risa, su rubor, su terquedad, su inteligencia, su amor. Estuvo a punto de perder lo que era su razón de vida a manos de una tribu de extraterrestres que veneraban a dioses que exigían un sacrificio. Y no pudo evitar sollozar, porque en ese momento Dan-Dan se encontraba envuelto en sus brazos, vivo y cálido.
Desde la plataforma, el Doctor veía la escena con paciencia y en el fondo el susurro de la TARDIS consolándolos a todos. Theta sonrió suavemente, asombrado por el amor que dos humanos tan jóvenes como esos niños podían demostrar, y con eso se retiró para darles mayor privacidad, una parte de él deseoso de poder encontrar algo así en su vida.
−`lyan… −.
−Estás… estás sangrando –se alejó, su vista en todas partes buscando alguna otra herida que se pudiera apreciar sobre la túnica rasgada, antes de arrancar la manga de su camisa y presionarla contra el tobillo de su novio.
Danny bajo la vista a la herida, viendo como la mano de su novio temblaba, por lo que con una de sus manos, paciente y lleno de dulzura, coloco sobre la contraria más grande. Ilyan hizo un ruido en el fondo de su garganta, como conteniendo un sollozo, y alzó sus ojos verdes hasta toparse con los brillantes azules que lo observaban con paciencia y cariño.
−Estuviste… estuviste… −no podía decir las palabras. No quería decir las palabras. Lo aterraban. Dan-Dan se acercó y deposito un casto beso en sus labios, juntando sus frentes y respirando el mismo aire.
−Estoy aquí –sonrió con cierta timidez ante la mirada salvaje del otro muchacho−. Estoy aquí –repitió.
Ilyan asintió torpemente y nuevamente unió sus bocas.
Todo está bien ahora.
Dan-Dan estaba ahí, con él, en una máquina del tiempo de un extraterrestre besándolo con amor.
Sí, todo está bien ahora.
¿Comentarios? ¡Por favor!
