Hola chicas, aquí les dejo un nuevo capítulo, que lo disfruten…
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Capítulo 4: PREGUNTAS SIN RESPUESTA
Entró de golpe a la habitación para averiguar cómo era posible que esa muchacha desconocida supiera algo de su vida, o de su esposa para ser más exactos, pero la encontró profundamente dormida.
Se acercó sigilosamente hasta un lado de la cama y la observó dormir unos segundos más, se veía tranquila y serena, era increíble, pero solo verla dormir inspiraba una paz avasalladora.
Realmente te pareces tanto a ella… Podría jurar que eres tú, pero eso sería imposible – se dijo a sí mismo en un suspiro mientras retiraba un mechón de cabello del rostro de Serenity.
Pero a la vez son tan distintas… Mi Serena poseía un carácter fuerte y alegre, no le temía a nada y era mucho más extrovertida, en cambio… Pareciera que no fueras de este lugar, te atemoriza el mundo, pero a la vez quieres descubrir todo en él, eres realmente un misterio… Pareces, pareces un hermoso ángel – susurró de pronto.
Pronto los recuerdos de los momentos vividos con su difunta esposa comenzaron a agolparse dentro de él, realmente el parecido físico de ella con Serenity le estaban afectando.
Necesito un trago – Se dijo a sí mismo y salió de la habitación en busca del preciado whisky.
Tomó el vaso del licor dispuesto a beberlo de un sorbo.
El alcohol no es la solución a tus problemas Darien – Se escuchó de pronto, la misma voz que oyó en el puente.
¿Otra vez tú? – Preguntó sumamente intrigado el pelinegro – Dime ¿Qué es lo que quieres?
Debes protegerla, como ella hizo contigo, protege a Serenity… - Se escuchó nuevamente.
¿A qué te refieres? ¿Cómo es que ella me protegió si yo ni siquiera la conozco? – Preguntó el pelinegro, pero la voz no se volvió a escuchar y sus preguntas nuevamente quedaron sin respuesta.
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La luz del sol anunciaba la llegada del nuevo día y Darien ya se encontraba en pie preparando el desayuno, pero la extraña muchacha no parecía querer despertar.
El sonido de la puerta se escuchó de pronto, era Rei en su inspección matutina, se sorprendió al ver a su hermano nuevamente arreglado, preparando el desayuno y sin la característica resaca que lo acompañaba por las mañanas.
¡Darien! – Exclamó al saludarlo – Qué alegría ver que estás mejor.
Gracias hermana, pero no es para tanto, si tan mal no estaba tampoco – Contestó con algo de ironía – Pero trata de guardar más silencio que tengo visitas y no quiero despertarla aún.
¿Visitas? ¿Despertarla? – Repitió ella con tono burlón – Hermano ¿No me digas que tienes una novia o algo así?
¿Novia? ¿Rei estás demente? El que esté intentando superar la muerte de Serena no quiere decir que la olvide, jamás podría enamorarme de nadie más que no fuera de ella, la amaré hasta el día en que me muera – Contestó recuperando la seriedad que lo caracterizaba.
Lo siento… Es que… Yo pensé… – La pelinegra no sabía que frase articular – Entonces ¿De quién se trata?
Bueno… Ayer me encontraba paseando en las cercanías del puente, el que está cerca del parque – Señaló – Entonces escuché unos fuertes gritos provenientes en las cercanías de él – Darien prosiguió con el relato, contándole a su hermana todo lo sucedido la noche anterior, por supuesto omitiendo el hecho de que estaba en ese lugar ya que había intentado suicidarse ahí ya que Rei solo se preocuparía aún más y omitiendo también la voz que lo guió hasta Serenity, ya que su hermana lo creería loco, si es que en realidad no lo estaba ya.
¡Pobrecita! – Exclamó Rei llevándose una mano a su boca – Debe haber estado muy asustada, gracias a Dios que tu paseabas por ahí.
Si yo también me alegro, sabes por alguna razón esa chica me inspira… Mmm como decirlo, me siento tan a gusto con ella, me llena de paz, es… – Agregó en tono reflexivo – Como si debiera cuidarla. Cuando la conozcas me entenderás.
Ambos hermanos seguían charlando cuando la dulce voz de la invitada de Darien los distrajo de su conversación.
Buenos días – Dijo la chica aún somnolienta.
¡Dios mío! ¡¿Serena, realmente eres tú? – Exclamó una aterrorizada Rei.
No… - Contestó la chica, risueña por la confusión repetida de su nombre – Mi nombre es Serenity, Se-re-ni-ty, mucho gusto – Agregó con una dulce sonrisa.
Rei la observaba de pies a cabeza, en realidad el parecido era sorprendente incluso sobre natural, casi pasaría como hermana gemela de Serena.
Lo siento, es que en realidad eres idéntica a ella – Aclaró Rei mirando a su hermano con algo de asombro.
Si Rei, yo también me sorprendí mucho cuando la vi – Agregó en tono sereno.
Ya lo creo – Agregó la pelinegra, volviendo su vista nuevamente la joven.
Al ver como Serenity los miraba algo confundida y extrañada, Darien tomó una de las fotografías que descansaba junto a la mesa central, donde aparecía junto a su amada rubia el día de su boda.
Mira, por eso es tanta confusión y asombro – Agregó el pelinegro con una bella sonrisa entregándole la fotografía.
Serenity tomó el delicado retrato entre sus manos, en realidad la esposa de Darien era idéntica a ella, sus mismos ojos, sus facciones, su sonrisa, solo el color de su cabello era distinto, además de su piel que era mucho más pálida.
Vaya, si que somos parecidas – Agregó Serenity con bastante tranquilidad, en realidad era muy común que los ángeles fueran creados con apariencia humana, incluso muy parecidos a algunos de ellos así que no le causó sorpresa su semejanza a Serena - De seguro me hicieron parecida a ella para cuidar de Darien – Pensó.
Ella era mi esposa, Serena, falleció hace un año – Agregó en tono melancólico – Aunque creo que tú ya sabías algo de eso ¿O me equivoco? – Preguntó el pelinegro en tono de interrogatorio.
Serenity palideció a causa de la pregunta, recién entonces tomó en cuenta de que en realidad Darien no le había contado nada sobre su esposa y sobre todo de la muerte de esta y había cometido una gran indiscreción.
Yo… Bueno… Ayer pude ver esta fotografía desde lejos y noté que eras tú junto a tu esposa, claro que no noté el parecido entre nosotras pues no la observé fijamente… pero luego por tu cara de tristeza que pusiste al prestarme su ropa y como no la vi por acá, pues… solo sumé dos más dos, uní los cabos sueltos – Respondió con bastante nerviosismo luchando por sonar convincente.
Darien la miró de reojo por unos segundos, en realidad no creyó mucho en la explicación de la joven, por algún motivo esta joven tenía la virtud o la "desdicha" de no saber mentir y eso se notaba, pero no pensaba seguir interrogándola, no con Rei ahí ya que esta solo se preocuparía más, así que mejor esperaría hasta estar solo con ella nuevamente para averiguar como sabía ella algo de su vida – De acuerdo, si tu lo dices – dijo en un suspiro alzándose de hombros.
Serenity sostuvo la fotografía por unos segundos más, era extraño, pero una gran nostalgia comenzó a llenar su corazón, esa imagen, que representaba el día más feliz en la vida de dos jóvenes ya no existía, ese hermoso sueño de compartir sus vidas para siempre había sido cruelmente arrebatado, no pudo evitar sentir la tristeza embargarla poco a poco, era una gran desgracia lo que le había sucedido a este hombre.
Serenity jamás conoció a Serena, le dieron la misión de acompañarlo y cuidarlo a los pocos días de que el pelinegro enviudara, para poder ayudarle a encontrar el consuelo necesario para continuar con su vida y superar lo sucedido, sin embargo había fallado y su protegido había atentado contra su propia vida.
Y ahora ella estaba a su lado, en la Tierra, pagando las consecuencias de sus actos. Su tristeza aumentó aún más.
¡Pero qué grosera he sido! – Exclamó de pronto la pelinegra, sacando a Serenity de sus pensamientos – Mi nombre es Rei, soy la hermana de Darien, mucho gusto – Agregó la chica extendiéndole una mano en señal de saludo, para romper el incómodo silencio que llenaba la habitación.
Luego de unos momentos, los tres jóvenes se sentaron a comer el delicioso desayuno, conversando sobre diferentes cosas, nada en especial, pero para Serenity todo era de lo más divertido.
Tenías razón, esa chica emana una paz única, tiene algo especial, pero aún no se que es – Comentó Rei cuando quedó a solas con su hermano – El solo hecho de estar cerca de ella me llena de tranquilidad, si no la viera como la veo, diría que es un ángel – Agregó con una risita burlona.
Lo sé – Contestó el pelinegro terminando de guardar algunas de las cosas utilizadas en el desayuno, que luego se convirtió en almuerzo y que por el correr de las horas en cualquier momento llegaría a cena. Rei jamás se había quedado tanto tiempo en el departamento de su hermano, pero las horas se habían pasado demasiado rápido según ella en la animada conversación con la extraña visita de Darien.
Hermano ¿Y por cuantos tiempo se quedará aquí? – Preguntó repentinamente la pelinegra.
No lo sé, en realidad no le he pensado y no me incomoda tenerla aquí, además creo que no tiene a nadie, ayer no tenía donde quedarse siquiera, así que creo que la ayudaré hasta que pueda encontrar un lugar definitivo al cual llegar – Agregó el pelinegro.
Sí, creo que sería lo mejor, se nota que es una buena persona – contestó la pelinegra – Bueno hermanito, ya debo marcharme, le prometí a Mina que la acompañaría a hacer algunas compras y voy demasiado atrasada, nos vemos mañana - finalizó saliendo rápidamente – Por favor despídeme de Serenity.
Pasaron varios minutos y Serenity no aparecía en la sala ni en la cocina, así que Darien, preocupado fue a su habitación para supervisar que todo estuviera en orden, la encontró absorta en sus pensamientos, mirando a través de la ventana los hermosos colores que les otorgaba el atardecer.
Es una hermosa vista ¿No crees? – Señaló repentinamente el pelinegro, apoyado en el marco de la puerta.
Si, es realmente bello – Suspiró - no puedo creer que ustedes jamás le presten la suficiente atención a algo tan bello como esto, pensar en todas las cosas que fueron creadas especialmente para ustedes y nunca se detienen a admirarlas – Contestó Serenity sin quitar su vista de la ventana.
¿Ustedes? Sabes, desde ayer que estás hablando cosas muy raras, ¿Por qué siempre dices "ustedes" o los "seres humanos"? ¿Acaso no te consideras humana? – Preguntó con tono algo sarcástico.
Jamás lo entenderías Darien – Contestó la chica volteándose para quedar frente a Darien, otorgándole esa sonrisa angelical que la caracterizaba – Digamos que no soy de este lugar.
¿Te refieres a este país? ¿Eres extranjera? – Agregó el pelinegro con curiosidad.
Algo así, es difícil de explicar – Contestó sin dejar de lado su sonrisa, causando una grata calidez en el interior de Darien.
El pelinegro comprendió que la chica ocultaba un secreto, tenía muchas dudas y preguntas que hacerle, pero pensó que lo mejor era no insistir en el tema y dejar que ella se lo confiara cuando lo creyera necesario.
De acuerdo, no tienes que contarme todo si no lo deseas, solo te pido que no me mientas ¿Ok? – Agregó el pelinegro devolviéndole la sonrisa.
Serenity asintió con la cabeza, quedaron unos segundos más observándose fijamente, hasta que el pelinegro rompió el silencio.
Ya que te gustó tanto el atardecer ¿Te parece si salimos a dar un paseo antes de que termine? – Preguntó extendiendo su brazo para guiar a su invitada hacia la salida.
Me encantaría, pero me parece que ya te he robado mucho tiempo ¿No tienes que ir a trabajar o algo así? – Preguntó aún sabiendo que el pelinegro había perdido su trabajo hace mucho tiempo atrás.
No… Bueno en este momento no tengo trabajo, es una larga historia – Agregó luego de un largo suspiro.
Entiendo, no tienes que contármela si no lo deseas – Agregó la joven tomando el brazo del pelinegro para salir de la habitación.
Se dirigieron a un pequeño parque en las cercanías del apartamento, ambos tomados del brazo comenzaron a caminar por el lugar, conversando de distintas cosas, Darien contestaba todas las preguntas de Serenity respecto a cada cosa que llamaba su atención, los arboles, las flores, los pájaros, los niños riendo, todo, su curiosidad no conocía límites. Así fueron pasando las horas.
Darien, no te he agradecido aún por haberme salvado ayer – Indicó la joven mientras tomaba asiento en una de las bancas del parque.
Y no tienes por qué hacerlo - Respondió sentándose a su lado – Es lo que cualquiera hubiese hecho en mi lugar.
Pero no lo hizo cualquiera, lo hiciste tú, además me dejaste quedar en tu casa, aún siendo una desconocida y "extraña" como tú me llamas – agregó entre risas.
El pelinegro esbozó una pequeña sonrisa antes de responder.
Y cómo eres alguien sumamente extraña te confesaré algo muy raro que me sucedió, ya que sé que tu no me creerás un loco – Agregó poniéndose algo más serio.
Serenity lo miró con curiosidad.
Sabes, yo no estaba ni cerca de donde te encontré, la verdad es que escuché una voz bastante extraña que me indicó que fuera hacia allá y me dijo que te protegiera, y no es la primera vez que me pasa algo como eso – Agregó con cierto tono de preocupación, como si dudara de su propia salud mental.
La chica suspiró aliviada mientras una gran y hermosa sonrisa se formaba en su rostro.
Genial, yo también tengo mi propio ángel guardián, ¡Gracias excelencia! – Exclamó llena de jubiló dirigiéndose al cielo, dejando a Darien boquiabierto y sumamente confundido.
Gracias a todas por seguir esta historia, por sus alertas y por sus comentarios, especialmente:
VICO – starvenus – yesqui2000 – Usagi13chiba
Espero les haya gustado este capítulo y les adelantando que en el próximo se descubrirá quien es el nuevo ángel.
Besos y… ¡Nos leemos!
