Hola, aquí les dejo una nueva actualización, espero les guste…
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Capítulo 6: SENTIMIENTO DESCONOCIDO
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Se separaron levemente por la falta de aire. Serenity aún mantenía los ojos cerrados en un fallido intento por ordenar el mar de emociones que la recorrían.
Darien los abrió con lentitud, entonces la vio, era su Serena la que estaba frente a él.
La imagen que tenía frente a él era irreal, sabía que no podía ser su amada, claro que lo sabía, era totalmente imposible, pero su razón se nubló por completo y se dejó llevar por el momento que la vida le estaba regalando.
No supo en qué momento sus manos comenzaron a tomar vida propia y con una suavidad increíble comenzaron a recorrer el contorno de Serenity, partiendo por sus hombros, sus delicados brazos, el contorno de sus senos, su estrecha cintura, finalizando en su espalda para atraerla más hacia él, apretarla contra su ser y comenzar un nuevo y apasionado beso.
Serenity permanecía con los ojos cerrados entregándose a cada dulce y nueva sensación que comenzaba a recorrer su cuerpo, como una potente corriente eléctrica recorriendo desde la punta de sus dedos hasta partes que jamás pensó que existían en ella.
No sabía con exactitud qué era lo que pasaba, pero sentía la necesidad de entregar todo de ella en aquel beso, quería saber qué otras cosas y sensaciones podía proporcionarle aquel hermoso joven y se dejó guiar hasta la habitación en los fuertes brazos del pelinegro.
Cayeron lentamente sobre la cama, en una mezcla de besos y caricias alocadas, Serenity comenzaba a aventurarse a recorrer el marcado torso de Darien, sintiendo por primera vez un fuerte calor nacer dentro de ella, algo totalmente nuevo y atormentador, pero a la vez exquisito, quería más, no sabía qué era lo que necesitaba, pero sin duda necesitaba más de él.
Serena… - Susurró el pelinegro en un pequeño gemido, aún en los labios de la joven causando que esta cayera pronto en la dura realidad.
Serenity abrió los ojos lentamente mostrando la desilusión en ellos, esos besos, esas increíbles caricias y sensaciones ¿Fueron solo por confundirla con su difunta esposa? ¿Acaso nada fue real? ¿Qué era lo que sentía en estos momentos? ¿Tristeza, acaso… Celos?
De ninguna manera, no podía permitirse sentir algo más que no fuera sentido de protección por ese hombre que en estos momentos la miraba en una mezcla de ternura y pasión.
Yo… - Serenity comenzó a separarse aún algo agitada de los brazos de Darien – Yo… No soy tu esposa Darien, no soy Serena – Intentó sonar lo más tranquila posible, pero un dejo de tristeza se arrastró con esas palabras.
Darien la observó unos segundos, aún sin separase completamente, tenía razón, la mujer que tenía frente a él, no podía ser su esposa, pero… Aún con todo el alcohol consumido horas antes, sabría identificar perfectamente el dulce sabor de los labios de su esposa y ese sabor aún descansaba en su boca después de esos besos proporcionados.
Lo siento… No debí… Yo sé muy bien que tu no eres… - Susurró el pelinegro intentando disculparse, mientras se incorporaba lentamente y se sentaba a su lado.
No te preocupes, el alcohol nunca ha sido tu mejor amigo – Señaló con una dulce sonrisa mientras sacudía su cabeza en señal de despreocupación – Vamos, será mejor que te recuestes – Le indicó mientras se levantaba de su lugar dispuesta a salir de la habitación.
No te vayas, por favor, quédate un momento más – Susurró el pelinegro en tono de suplica, mientras le extendía su brazo para que se acercara.
Serenity lo miró dudosa unos segundos, no era conveniente confundirlo aún más y mucho menos confundirse aún más ella misma, pero se veía tan solo, desvalido, tan reducido que dando un largo suspiro se acercó nuevamente hasta el.
De acuerdo, pero solo será un momento – Le dijo mientras se sentaba a su lado. El pelinegro solo asintió levemente esbozando una tímida sonrisa.
No se dieron cuenta cuando ambos se quedaron profundamente dormidos.
El nuevo día llegó sumamente rápido, dejando entrar todo su esplendor a través de las delgadas cortinas de la habitación y Serenity despertó algo incómoda, sentía una fuerte opresión alrededor de su cintura, abrió los ojos lentamente, intentando que estos se acostumbraran a la luz y levantó levemente su rostro, entonces se dio cuenta de que Darien la tenía fuertemente abrazada de la cintura y ella descansaba su cabeza sobre su pecho.
Se incorporó por completo ágilmente para no despertar a quien había compartido su sueño, algo avergonzada por la situación y sobre todo por lo ocurrido la noche anterior, pero más que todo sentía una extraña sensación al despertar en los brazos de ese apuesto hombre, muy diferente a las sentidas hace pocas horas, era una sensación cálida dentro de su pecho, como si se encontrara en su hogar, como si esos fuertes brazos fueran su hogar, no sabía bien como definirlos, sin duda un sentimiento desconocido.
Esto no puede seguir así – Se dijo de pronto a sí misma y salió presurosa de la habitación.
Se encontraba de pie junto a los amplios ventanales de la sala, observando la como la vida comenzaba en la ciudad, gente iba y venía presurosa, al igual que su mente, iba y venían rápidos pensamientos.
Darien… No, no y no – Se volvía a repetir mientas alejaba la mano de su boca mientras recordaba la exquisita sensación de sentirlos junto a los del pelinegro.
Pronto la voz de su querido tormento se hizo escuchar.
Sere… Debemos hablar sobre lo que pasó anoche – Comenzó a hablar el pelinegro en tono serio.
Sere… ¿Así también le decía a ella? – Preguntó la joven de pronto mientras tomaba entre sus manos la fotografía de Serena, Darien solo bajó la cabeza sin saber que responder.
Disculpa, no lo dije bien, no te lo estoy reprochando ni nada de eso, solo no quiero que te sigas engañando, yo no soy, no fui ni seré nunca Serena ¿Lo entiendes verdad? – Preguntó nuevamente la joven.
Si lo sé, bueno en realidad… - Darien sacudió un poco su cabeza mientras llevaba ambas manos hasta su alborotado cabello, despeinándolo un poco más – No sé cómo explicarte lo que me pasa contigo, sé que es imposible que tú seas ella, pero…
Nada de peros Darien, te estás confundiendo y me estás arrastrando en esa confusión, no puedo permitir algo así, creo… Creo que lo mejor es que me vaya lo antes posible, no quiero ocasionarte más daño del que has sufrido hasta el momento, y yo… Yo debo regresar a como de lugar. Debemos ser sinceros con nosotros mismos – Agregó Serenity en tono serio, pero sin dejar la dulzura de su voz que siempre la caracterizaba.
Espera un momento, no puedes irte aún, dijiste que no tenías un lugar a donde ir ¿Y ahora me hablas de regresar? ¿Regresar a donde? Y ahora que el tema salió a la luz ¿Cómo es que sabes tanto sobre mí, mi esposa o incluso si sufro o no?
Es algo… Complicado Darien – Contestó la joven, mientras se dirigía con bastante rapidez hasta la puerta.
No, no, tú no te vas de aquí hasta que me aclares algunas cosas – Agregó el pelinegro mientras se interponía entre la puerta y ella, impidiéndole el paso.
Tú me pides sinceridad, pero no estás siéndolo conmigo, sé que hay cosas que no calzan en tu historia y me niego a pensar que eres una psicópata que me seguía por toda la información que tienes sobre mí, así que por favor, te lo suplico ¿Quién eres? - Arremetió el pelinegro.
Serenity lo miró directamente a esos hermosos ojos azul zafiro que al parecer la habían hechizado, supo que no podía mentirle, además de que no era buena en eso, su corazón le exigía sinceridad ¿Debía decirle quien era ella?
No me lo creerías aunque te lo dijera – Contestó entonces ella, dándole la espalda al pelinegro.
Ponme a prueba – Agregó Darien en tono desafiante.
Serenity dio un largo suspiro antes de contestar – Está bien, pero debes mantener tu mente abierta, si quieres que sea sincera contigo debes confiar en mí.
Lo intentaré – Respondió él mientras se sentaba en uno de los sillones de la sala y le indicaba a la joven que se sentara junto a él.
Serenity sin embargo prefirió sentarse un pequeño sofá que daba de frente, su cercanía ciertamente la confundía.
De acuerdo ¿Recuerdas la discusión que tuvimos ayer? – Preguntó la joven.
¿Sobre los ángeles y esas cosas? – Preguntó el pelinegro en tono incrédulo.
Así es – Respondió ella, pero antes de seguir con su relato fue interrumpida por Darien.
¿Me vas a decir que eres una especie de ángel? – Exclamó mientas involuntariamente comenzaba a soltar un par de carcajadas que enfurecieron a Serenity.
¿Me vas a dejar continuar o no? – Preguntó molesta.
Lo siento es solo que… - Darien continuaba riendo.
Serenity se levantó furiosa del sofá, la cara le ardía fuertemente producto del escozor escarlata que cubría sus mejillas y se dirigió hasta la cocina - ¡Humanos! – Exclamó con furia desconocida en su tono de voz.
Espera, por favor no te enojes – Agregó el pelinegro mientras dejaba de reír - ¿Y a dónde vas? – Señaló mientras observaba caminar a la joven.
Veo que no me puedes entender con simples palabras, ustedes son tan bestias que solo pueden creer las cosas cuando las ven – Gritaba la chica desde la cocina.
¿Ustedes? ¿Te refieres a los hombres? – Preguntó el pelinegro divertido por la situación.
¡Ustedes, hombres, mujeres, solo los niños se salvan de semejante ceguera que poseen! No logran ver las maravillas que los rodean a menos que estas hagan malabares para ser notados – Exclamó nuevamente aún furiosa mientras regresaba de la cocina con un filoso cuchillo entre sus manos.
Sere… ¿Qué tienes en las manos? ¡¿Para qué quieres un cuchillo? – Exclamó al ver el arma en la joven, su tono divertido desapareció en un segundo dando paso a la preocupación.
Tu mismo lo dijiste, si no lo puedes ver, oír o sentir entonces no existe ¿Lo recuerdas? – Preguntó la joven.
Darien solo asintió sin quitar sus ojos del filoso cuchillo.
Pues bien, tendré que hacer que lo veas para que puedas creerme – Agregó - ¡Vamos córtame!
¡¿Qué? ¡¿Te has vuelto loca? – Exclamó mientras rechazaba el cuchillo que la joven le entregaba – Definitivamente es psicópata – pensó.
No seas gallina, vamos córtame, no te estoy pidiendo que me mates, solo que me hagas un pequeño corte – Agregó como si se tratase de lo más normal del mundo.
El pelinegro la miró sorprendido e incrédulo ante lo que Serenity le solicitaba.
De acuerdo, entonces lo haré yo – Señaló mientras dirigía el cuchillo hasta ella dispuesta a darse un buen corte.
¡Detente! ¡¿Acaso quieres matarte? - Exclamó el pelinegro mientas se inclinaba a quitarle la filosa arma, pero en el intento pasó a llevarlo con un brazo causándose una contundente herida.
¡Demonios, estás completamente loca! – Exclamó mientras con una mano intentaba cubrir la herida que comenzaba sangrar, tiñendo de rojo por completo el antebrazo del pelinegro.
¡Mejor aún, ahora podrás ver y sentir! – Agrego ella con una sonrisa mientras se acercaba a Darien.
Deja de hablar tonterías y tráeme el botiquín que está en mi habitación, antes de que ensucie todo aquí – Agregó el pelinegro con tono ligeramente molesto.
Eso no es necesario, te lo dije tienes que verlo para que puedas creer en lo que te digo – Contestó ella mientras se ponía de rodillas frente a Darien.
¿Verlo, que cosa? ¿Ver cómo me desangro? – Preguntó en tono burlón.
Confía Darien ¿Tanto te cuesta hacerlo? – Preguntó con dulzura, mientras colocaba ambas manos en el brazo del pelinegro, cubriendo con ellas la herida.
¿Qué se supone que estas hacien..? – Intentó preguntar el pelinegro, pero Serenity lo interrumpió.
Shhh, ver para creer ¿No? Entonces observa con cuidado – Señaló con una dulce sonrisa, mientras cerraba sus ojos.
Darien observó fijamente como la joven cerraba sus ojos y se concentraba en su herida, entonces pudo sentir y ver una extraña energía brotar de las manos de Serenity, sentía algo sumamente cálido recorriendo su brazo, mientras el dolor producido por el corte desaparecía poco a poco.
Una vez disuelta por completo la energía, Serenity abrió suavemente los ojos y quitó sus manos del brazo de Darien, con expresión sonriente.
¡¿Qué diablos me hiciste? ¡¿Y de qué planeta vienes? – Exclamó el pelinegro completamente pálido, con cara de pánico al ver que la herida de su brazo había desaparecido por completo.
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Bueno… Hasta aquí les dejo el capítulo ¿Cómo tomará lo que acaba de ver nuestro amado Darien? Jajaja, las dejaré con la intriga.
Muchas gracias por sus rw, alertas y por seguir junto a mí esta historia, espero sus nuevos comentarios.
yesqui2000: Bueno Seiya es un ángel bastante especial y tiene mucho que ver en la historia de Serenity (solo eso puede adelantar). Gracias por seguir mis historias.
VICO: Claro que la relación se pondrá más interesante ¡Uf si supieras lo que pasa por mi cabecita para estos dos! Jajaja. Gracias por tus rw.
ediebella: Gracias por leerme y bueno aún las mantendré intrigadas con la relación entre Serena y Serenity, pero no te preocupes, mi magia aún funciona así que haré lo mejor para que Darien pueda ser feliz con la mujer que ama. Aprovecho agradecer por el comentario que hiciste sobre mi historia Adiós mi amada princesa, espero que la situación por la que estás pasando (que me mencionaste en el rw) haya tenido también su final feliz.
analag: Gracias por el comentario, me alegra saber que te gusta la historia, espero no decepcionarte en el transcurso de esta.
¡Nos leemos!
