Titulo: Memorias de Jersey

Autor: eminahinata

Fandom: Hawaii Five-0

Palabras: 786

Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams

Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.

Universo: -

Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.

Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!

Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.

Notas de Autor: ¡Hola! Bueno, el momento ha llegado. Y siento que todavía le faltó, pero me gustó. Así que está bien. Ahora estoy trabajando en un fanmix para las memorias, pero no he terminado de encontrar las canciones correctas para esto. Tuve que pedir ayuda a D`Ni, pero ya casi lo tenemos. Lo subiré no más lo termine, ¿vale? Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!


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Memoria Veintiuno

By: eminahinata

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Ilyan Wolfe, de veinticinco años, tomo aire al ver a su mejor amigo vestido en traje para su boda. La boda civil de su mejor amigo con su novia. Lo cual era deprimente, claro.

Desvió la vista, arreglando distraídamente las muñecas de su camisa, recordando lo que había pasado los últimos meses. Los niños se sentían bastante cómodos en su presencia y ahora lo buscaban tanto como a Danny, lo cual lo hacía feliz y lo llenaba de un sentimiento cálido que se expandía por todo su cuerpo. También había conocido a Rachel, esa mujer de la cual por un tiempo fue objeto de ira y celos sin tener un rostro, y cuando la conoció cara a cara sabía desde entones que nunca la podría soportar. La mujer tenía ese aire de prepotencia y puta nobleza que lo irritaba enormemente. Con sólo verla le daban ganas de lanzarla por la ventana más cercana. Y eso era lo más 'sano' de sus pensamientos hacía la mujer.

La presentación de ambos se dio un domingo, su Danny insistiendo en que conociera a su novia ya que eso hacen los mejores amigos y él, sin poder negarle nada al adorable rubio, acepto a regañadientes. Fue en un restaurante no muy elegante para que los niños los acompañaran y en todo momento hizo lo posible para reprimir la mueca de su boca ante la mujer británica. Los niños, especialmente Naomi, parecían muy animados ante la presencia de la mujer, por lo que también tuvo que tragarse sus celos y poner buena cara. Pero al ver la sonrisa feliz de Danny y el brillo en sus ojos que sólo lo hacían más hermoso supo que él haría todo por mantener eso. Aunque fuera por la dichosa británica.

Poco después Danny se había acercado a él, pidiéndole que le ayudara a escoger el anillo porque pretendía pedirle matrimonio a Rachel. Él se había quedado sin palabras, pero rápidamente se recuperó y felicitó a su mejor amigo y lo ayudó a escoger un anillo adecuado para Rachel, en todo momento sintiendo una profunda tristeza.

Lo cual se lo merecía, había dicho Emily en una ocasión cuando ambos habían quedado solos en la cocina de la casa Williams en una de esas reuniones que tía Antonieta insistía en hacer cada domingo. "Tú tomaste la decisión. Ahora trágatelo y pon buena cara". Y él lo había intentado, de verdad, pero era muy difícil no pensar en tomar a Danny y los niños y subir a un avión hasta el otro lado del mundo. Como Australia, que muchas veces le habían comentado era un bonito lugar. O comprar un boleto a la luna para Rachel. Lo cual, cabe recalcar, era un pensamiento infantil y él era un adulto con dos hijos. Así que si, no podía. Aunque las ganas estuvieran ahí.

Suspiró y volteó a ver a su mejor amigo, quien ahora se encontraba sentado en una silla viendo al suelo como si fuera a darle las respuestas y sus manos moviéndose nerviosamente una contra la otra.

−¿Dan? –preguntó, acercándose hasta el rubio− ¿Qué sucede? –dijo con suavidad.

Esperó pacientemente, viendo cada movimiento del rubio, hasta que éste soltó un largo suspiró y alzó la cabeza para verlo. Lo que vio en los ojos de Danny lo enterneció e hizo algo muy divertido en su pecho.

−¿Cómo… −carraspeó−, cómo diablos hiciste esto? ¡Estoy tan nervioso y siento que en cualquier momento me desmayaré! –casi grito y él no pudo evitar la risa que se escapo de sus labios. Danny frunció el seño en su dirección, claramente indignado.

Negó con la cabeza.

−Dan-Dan –susurró, arrodillándose entre las piernas del rubio que en todo momento lo siguió con la vista−, está bien sentirse así –sonrió suavemente.

Danny le devolvió la sonrisa unos segundos después.

−¿Lo es? −.

−¡Claro! Yo también sentí lo mismo ese día, pero luego lo demás no importa cuando la ves sonriéndote –dijo, acariciando la mejilla−. Ya deja de preocuparte. Y si caes, yo estaré ahí para sostenerte, ¿vale? −.

−Gracias –susurró.

−No tienes porque –dijo.

Momentos después alguien tocó a la puerta, abriéndola enseguida.

−Chicos –saludo Kevin, una brillante sonrisa en su boca−. Es el momento –ambos asintieron, levantándose de sus lugares.

Cuando estuvieron frente al juez, él junto a Danny, todas las personas reunidas en la habitación con sus mejores galas, sus tíos y hermanos e hijos en la parte delantera, él le susurró al oído:

−¿Listo? –entró Rachel del brazo de su padre. Danny tomo aire y lo soltó.

−Listo –sonrió.

−Nunca te soltaré –la novia a medio camino.

−…Lo sé –respondió antes de que el padre de Rachel le entregara la mano al rubio.

Él sonrió el resto de la ceremonia.


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